jueves, 16 de abril de 2015

Toda una Diva





Abril sigue sumando recaladas de buques de crucero en A Coruña. Este miércoles una nueva escala en la ciudad herculina pero no una cualquiera; la de anteayer fue la  primera escala inaugural de un buque en 2015 si no contamos la del Azores el pasado 28 de marzo y que ya habia estado en puerto pero con otro nombre. Si lo exceptuemos a él, el AidaDiva, que es nuestro protagonista de hoy, abre la nómina de debutantes del año.




Pese a lo que su nombre pudiese sugerir el AidaDiva se comportó y cumplió su hora de llegada prevista a rajatabla y pasadas las 6 de la mañana maniobraba ya a la altura del castillo de San Antón para quedar atracado en el muelle de trasatlánticos unos minutos más tarde desplegando su amplia sonrisa hacia el Parrote. A bordo 2.100 pasajeros, alemanes en su mayoría, que procedían del puerto de Lisboa como parte de una travesía de 15 días de duración con inicio en Palma de Mallorca y final en Hamburgo.




Puede que para los que están más que acostumbrados a ver atracados en nuestros muelles a los buques de los simpáticas caras les cueste creer que este AidaDiva sea inédito en nuestra ciudad. Cabría pensar entonces en la posibilidad de que el protagonista de hoy en el blog fuese un recién salido de algún astillero pero nada más lejos de la realidad; nuestro Diva tiene ya 8 añitos sobre sus cuadernas pero por esas casualidades que tiene la vida hasta hoy nunca se había dejado ver por A Coruña.


(Foto: Jose Luís Porta)


Y créanme cuando les digo que esa circunstancia es realmente llamativa en el caso del barco que nos ocupa hoy. Construído en los astilleros Meyer Werft de la ciudad de Papenburg (Alemania), el AidaDiva fue la primera pieza de un proyecto conocido con el nombre genérico de Sphinx-Klasse (clase Esfinge) con el que la naviera Aida Cruises, propiedad de la italiana Costa Cruceros, buscaba colocar la primera piedra de su gfutura expansión. El proyecto constaba inicialmente de la construcción de dos unidades (al Diva lo siguió el Bella), con opción a una tercera.


El AidaDiva es el primero de una serie de siete unidades conocidas por el nombre genérico de Sphinx-Klasse.


En números el AidaDiva es un buque de tamaño medio de 68.500 toneladas de registro bruto, 251´7 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros. En sus 13 cubiertas de pasaje puede albergar a 2.500 pasajeros en capacidad máxima con una tripulación de 646 personas. Su diseño supuso una ruptura con muchos de los cánones establecidos en la industria crucerística; basta como ejemplo de ésto uno de sus rasgos más distintivos, el Theatrium, un área a medio camino entre un teatro convencional y un atrio situado en la zona central de la nave y en sus cubiertas exteriores que cuenta con una superfcie totalmente acristalada y un área aproximada de unos 3.000 metros cuadrados. La construcción del AidaDiva costó 315 millones de euros.



El Theatrium (arriba), con su gran superficie acristalada es uno de los rasgos externos más llamativos del AidaDiva. En su interior (abajo) se realizan conferencias, visionado de películas o espectáculos variados.

(Foto abajo: aida-fanpage.de)


El éxito de los dos primeros buques de la serie, con su diseño innovador y su estilo informal, hizo que Carnival, la matriz donde se engloba Costa Cruceros (y por lo tanto Aida Cruises), se lanzara a una feroz expansión para monopolizar el mercado alemán y de esta manera comenzaron a aflorar buques de la Sphinx-Klasse como setas: al Diva y al Bella le siguió en 2009 el AidaLuna, que aunque con ligeras modificaciones era gemelo de los anteriores. Una puesta al día del proyecto original dio como resultado el AidaBlu en 2010, que presentaba una cubierta y media más y como gran novedad una fábrica de cerveza a bordo (como lo oyen). En 2011 fue el turno del Sol que en esencia es una fotocopia del anterior. Cuando la familia parecía completa llegaron las dos últimas unidades; el AidaMar (2012) y el AidaStella, que en 2013 cerró para siempre la progenie de esta familia tan prolífica.




La relación entre los buques de la clase Esfinge y nuestra ciudad es muy estrecha ya que todos (o casi) sus integrantes visitaron A Coruña el mismo año de entrar en servicio, algunos de ellos como el AidaBlu incluso lo hicieron en su ruta inaugural rumbo a Palma de Mallorca donde días más tarde tendría lugar su bautizo oficial. Este hecho demuestra la enorme apuesta que a lo largo de todos estos años ha hecho la naviera Aida Cruises por nuestra ciudad. La excepción a esa presencia continuada de estos buques en aguas de Marineda la constituía el AidaDiva, por eso resultaba paradójico que el iniciador de una de las sagas crucerísticas más exitosas del sector y de la que más presencia ha tenido en nuesta ciudad nunca hubiese tocado aguas herculinas. Desde hoy ese vacío queda completado. Deuda saldada.


(Foto: Jose Luís Porta)


Tras quitarse esta histórica espina que duraba ya demasiado el AidaDiva dio por finalizada su presencia en la urbe coruñesa a las cinco de la tarde soltando amarras y poniendo rumbo a su siguiente destino, la ciudad de Santander. Sin más presencias en A Coruña marcadas en el calendario para lo que resta de año nos tendremos que conformar con la visita de su gemelo, el AidaBella, y que de cumplirse las previsiones atracará el próximo 27 de abril. No está mal...


A las cinco de la tarde el Diva puso rumbo a Santander.


...aunque no sea una Diva. Agradecimientos a mi amigo Jose Luís Porta al que le he "robado" un par de fotos para la elaboración de este post.



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