martes, 9 de septiembre de 2014

Una década de reinado (Parte I)





Pese a que el mes de septiembre no da mucho respiro a la hora de hablar de algo que no sean los muchos buques que estos días hacen escala en A Coruña (precisamente hoy tenemos al Discovery), vamos a hacer un paréntesis en la actualidad portuaria herculina para hablar de una efeméride que merece la pena ser recordada por la importancia del acontecimiento. Y es que en este 2014 se cumplen 10 años de la entrada en servicio de uno de los más impresionantes ingenios navales creados en las últimas décadas; les hablo del Queen Mary 2, el sensacional trasatlántico de la naviera Cunard y barco de pasaje más mediatico del momento. La fecha escogida para celebrar en este blog su décimo aniversario no es arbitraria ni mucho menos y es que justo hoy se cumplen 10 años de su escala inaugural en el puerto de A Coruña. Así que ya ven, a falta de una efeméride, dos.


Hoy justo hace 10 años el Queen Mary 2 nos visitaba por primera vez.


Pueden haber pasado muchos años pero el Queen Mary 2 sigue gozando de ese halo de exclusividad que convierte a este navío en algo más. ¿que tiene este buque para ser considerado toda una leyenda viva de la navegación? Como casi siempre no hay un único motivo: ser portador de unos colores que posiblemente sean los más famosos en la historia de la navegación trasatlántica, pertenecer por derecho propio a una de las sagas más míticas de la historia de los viajes oceánicos como es la saga de los "Queens", pero por encima de todo ello el hecho de encontrarnos ante un barco como los de antaño que nos retrotrae a la edad de oro de este tipo de transporte.




Lo cierto es que el Queen Mary 2 poco o nada tiene que ver con los actuales buques de crucero que visitan con frecuencia nuestro puerto porque sencillamente no es un barco de crucero; el Queen Mary 2 es un trasatlántico, una especie muy distinta pese a que las dos realicen un mismo cometido. En esencia y pese a que pueda parecer una definición un tanto simple un trasatlántico es un buque diseñado para realizar la ruta trasatlántica y para tal cometido cumple con una serie de especificaciones técnicas que no le son exigibles a un buque de crucero convencional. Empezando por los motores; para enfrentarse a una ruta tan dura como el cruce del Atlántico Norte este gigante entrega una cantidad de potencia con la que no cuenta ningún otro buque de crucero (puesto que no le es necesaria) pudiendo alcanzar los 30 nudos de velocidad, aunque lo habitual en servicio sean los 26 y que aún así se quedan muy lejos de los habituales 20-22 nudos que suelen alcanzar el resto de barcos de pasaje. Habla a las claras de esa diferencia de potencia el dato de que el Queen Mary 2 avanza más rápido marcha atrás que lo que lo hacen algunos buques de crucero hacia adelante.


El Queen Mary 2 no tiene nada que ver en cuanto a concepto con un crucero convencional, como por ejemplo el Grand Princess, que en la foto aparece atracado por la popa del supertrasatlántico de la Cunard.


Pero además de fuerza a todo buen trasatlantico se le exige ser lo más eficiente posible a la hora de encarar el embravecido océano. Por ello su casco presenta unos materiales más resistentes que cualquier otro buque de pasaje normal, una proa más afilada para cortar las olas del indómito Atlántico con más eficacia y aerodinamicamente no tiene  nada que ver con sus compañeros de profesión; así donde los cruceros convencionales presentan un coeficiente de bloque de 0´73 de media (el 1 sería el de un bloque completamente rectangular) el Queen Mary 2 rebaja esa cifra hasta el 0´61. Todas estas características también se traducen en un mayor coste de producción; se estima que la diferencia de costes entre un buque trasatlántico y un buque de crucero de similar tamaño está en torno al 40 %, por eso construir trasatlánticos en la actualidad es un disparate ya que como especie se extinguieron cuando el avión a reacción se adueñó de la ruta trasatlántica. El buque transatlántico firmó su sentencia de muerte a finales de los 50 del pasado siglo y las únicas unidades que quedaron se convirtieron en fósiles vivientes condenados a desaparecer con el paso del tiempo.


Único en su especie.
(Foto: Diego Freijeiro)


El Queen Mary 2 cambió todo eso recuperando un nombre cuyo destino era quedarse irremediablemente para siempre en los libros de historia; un trasatlántico surcando los océanos en pleno siglo XXI era algo que ni el más soñador de los mortales podría haber imaginado. Algo incomparable que le hace ganarse por derecho propio el título de Reina de los océanos además de ser, literalmente, único en su especie. Por eso pese a no ser el objeto flotante más grande dedicado al tráfico de pasajeros (ese honor lo comparten ahora  los mastodontes Oasis of the Seas y Allure of the Seas) el Queen Mary 2 sigue siendo el barco que congrega más gente en las inmediaciones de la costa cuando llega a un puerto; porque 10 años después sigue siendo único e inigualable.


10 años después de iniciar su andadura comercial el Queen Mary 2 sigue provocando admiración allí donde va.
(Foto: José Manuel Cereijo)


El Queen Mary 2 nació en la mente de un auténtico visionario, Micky Arison, el todopoderoso jefe de Carnival Corp. el megaconsorcio crucerístico que engloba alguna de las más importantes navieras dedicada a este negocio. Arison tuvo la delirante idea de construir un trasatlántico como los de antaño pero con todos los avances de este siglo con el objetivo de reverdecer los viejos laureles de uno de los nombre más míticos en la navegación oceánica como es la Cunard, englobada desde hace varios años bajo el paraguas corporativo del gigante americano. El paso de los años ha acabado dándole la razón y lo que hace una década parecía una auténtico despropósito económico hoy en día es una espectacular realidad que produce ingentes beneficios a sus dueños año tras año... Y ya van 10.




Muchas son las fechas que se podrían destacar a lo largo de estos 10 años relacionadas con este prodigio naval que cumple ahora su primera década de existencia. Por destacar tres de las más relevantes citaré el 12 de enero de 2004, el día en el que el Queen Mary 2 inició su andadura comercial partiendo del puerto de Southampton en su viaje trsatlántico inaugural con destino a Fort Lauderdale (Florida). A los mandos de la nave se hallaba toda una leyenda de la Cunard, el capitán Ronald Warwick que tras comandar los más ilustres navíos de la afamada compañía británica fue el elegido para ponerse al frente del nuevo buque insignia de la naviera, no sin antes someterse a varios meses de preparación y pasar muchas horas en el simulador para aprender a manejar su nuevo buque. Las nuevas tecnologías hacen del Queen Mary 2 un trasatlántico muy diferente en el aspecto técnico a los famosos buques de línea del pasado y eso implica una forma completamente distinta de gobernarlo. Para muestra un botón: Ahí donde lo ven, con su espectacular tamaño, el Queen Mary 2 no tiene timón.




Otra fecha para el recuerdo en la vida del trasatlántico es el 13 de enero de 2008, el día en el que por primera vez en la historia tres "Queens" coincidieron en un mismo puerto, y el escenario no pudo ser más adecuado; la icónica ciudad de Nueva York. El Queen Mary 2, el Queen Victoria y el mítico Queen Elizabeth 2 transitaron por la bahía del Hudson mientras en el cielo se dibujaban los destellos de los fuegos de artificio.  La historia volvió a repetirse justo tres años después en el mismo escenario pero cambiando a uno de sus protagonistas; el Queen Elizabeth, gemelo del Queen Victoria tomó el testigo del Queen Elizabeth 2 que había sido retirado del servicio comercial a finales de 2008. En esta ocasión toda la ciudad se engalanó para recibir a las tres reinas y hasta el mítico Empire State Building se iluminó de color rojo en homenaje a la naviera Cunard.


Tras su primer encuentro tres años antes, los 3 "Queens" se volvieron a reunir en enero de 2011 en la ciudad del Hudson. Los fuegos artificiales iluminaron el cielo mientras el Queen Mary 2, el Queen Victoria y el Queen Elizabeth (que sustituía al retirado Queen Elizabeth 2) transitaban por delante de la Estatua de la Libertad.
(Foto: Jonathan Atkins)


Pero no todo son fechas para recordar con alegría. Siempre hay días negros y el Queen Mary 2, como no podía ser de otra manera, tiene el suyo propio. 15 de noviembre de 2003. Todavía en la grada de los astilleros Chantiers de l´Atlantique de la ciudad francesa de Saint Nazaire donde estaban finalizando los trabajos de construcción, el Queen Mary 2 recibía la visita de un grupo de trabajadores del astillero acompañados de sus familias. La fatalidad se cruzó en la derrota del gigante trasatlántico cuando éste todavía se hallaba fuera del agua; un andamio que servía como escala de acceso al buque se vino abajo en el momento justo en el que el grupo de 45 personas transitaba por él cayendo gran parte de ellos desde una altura de 18 metros. El accidente se cobró la vida de 16 personas además de causar 29 heridos. Las investigaciones posteriores señalaron errores de diseño de la pasarela además de errores durante su montaje como las causas más probables de la tragedia. Pese a no formar parte de sus 10 gloriosos años de reinado, la fecha, por lo dolorosa, quedará para siempre marcada a fuego en la historia de este barco de leyenda.


El escenario de la tragedia. El grupo de personas se precipitó desde una altura de 18 metros al venirse abajo el andamiaje que servía de escala para subir a bordo del buque (flecha verde).
(Fuente: letelegramme.fr)


Pero volviendo a temas más alegres, si hay una fecha importante relacionada con este buque para nosotros los coruñeses esa es sin ningún género de dudas el 9 de septiembre de 2004, el día en el que el Queen Mary 2 hacía su escala inaugural en el puerto herculino, un día que los allí presentes no olvidaremos jamás. Pero esa memorable jornada la recordaremos en el siguiente post...


Un día histórico: La escala inaugural del Queen Mary 2 a nuestra ciudad.
(Foto: autor desconocido)


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