miércoles, 18 de enero de 2012

Héroes y villanos



(Fuente: reuters)


Con unas cifras que comienzan a alcanzar niveles ciertamente trágicos, ya son 11 los muertos y 22 los desaparecidos tras el accidente del pasado viernes, este martes se ha escrito un nuevo capitulo de la catástrofe del Costa Concordia con la publicación de la conversación que mantuvieron horas despues del siniestro el capitán de la nave italiana y la capitania de Livorno donde se demuestra que Francesco Schettino abandonó el Costa Concordia antes de poner a salvo a todos sus ocupantes pese a que él sigue negando a dia de hoy este punto.


(Foto: Filippo Monteforte)


En su declaración  a la fiscalía de Grosetto, el capitán del Costa Concordia, Francesco Schettino, aseguró que «no quería huir, me caí en una barca de salvamento» y añadió que «he intentado salvar a todos, ni siquiera me he puesto el chaleco salvavidas porque servía a otras personas». Sin embargo la discusión furiosa e indignada que el comandante Gregorio De Falco, de la capitanía de Livorno, mantuvo con el capitán demuestra que Francesco Schettino escapó del crucero antes de la evacuación de miles de personas. Esta conversación fue escuchada ayer por toda Italia y elevó a categoría de héroe a Di Falco.


 (Foto: Filippo Monteforte)


El diálogo entre el capitán, de 52 años, que huía del siniestro hacia las 23.30 hora local en una lancha salvavidas y el comandante de Livorno, de 46 años, que, imperiosamente y tajante, le ordenaba regresar a la nave y socorrer a miles hombres, mujeres y niños se produjo a las 1.46 horas . Sin embargo, Schettino, quien aseguró en todo momento estar al mando del crucero, aunque testimonios de un cocinero lo situaban en un bar esperando una bebida junto a una mujer, no volvió al crucero, donde hasta las 3 de la madrugada hubo pasajeros que rescatar.
«Escuche, Schettino», le dijo De Falco, «hay personas atrapadas a bordo. Diríjase con su barca por debajo de la proa de la nave, por el lado derecho. Suba a bordo por la escalerilla de cuerda y dígame cuántas personas hay allí. ¿Está claro?».
A ello le contestó el capitán del crucero con voz apagada, «¿Pero se da cuenta de que aquí está todo oscuro y no vemos nada?».


Gráfico con la situación actual del Costa Concordia.
(Fuente: Maxsea)


«¿Y quiere volver a su casa, Schettino?», preguntó irritado y alzando la voz De Falco, «¿Está oscuro y quiere volver a su casa? Suba a proa por la escalera y me dice qué se puede hacer. ¿Claro?. Me dice cuántos niños, mujeres o personas hay a bordo y el número de cada categoría de ellos y qué necesitan. ¿Está claro?».
«Suba a b-o-r-d-o, coño», ordenó con voz firme, indignada, apasionada, una frase que resonó en las casas italianas.
El diálogo, que se reprodujo por todos los medios durante el día de ayer, no dejó indiferente a los italianos y las redes sociales están saturadas hoy con el nombre del héroe que nunca quiso serlo.
De hecho, la noche del viernes al sábado De Falco lloró de rabia cuando tuvo claro que en el interior del casco habían quedado atrapados hombres, mujeres, discapacitados y quizá algún niño, - 300 personas a las que abandonó a bordo Schettino, según la acusación.


El gráfico muestra que el acercamiento a la costa de Giglio era habitual
en el Costa Concordia. La línea azul señala una travesía realizada
el pasado mes de agosto mientras que la roja representa la ruta
seguida durante el accidente.
 (Fuente: Lloyd´s list)


Ha llorado de rabia, según contaron sus superiores a los medios, al pensar en la irracionalidad «inhumana» del capitán. De Falco ha pedido a los periodistas que se olviden de él. Su misión es y ha sido la de «socorrer». El comandante considera que el verdadero héroe es su subcomandante Alessandro Tosi, quien a las 22.07 horas (le dijo: «Comandante, aquel crucero va demasiado despacio, seis nudos (menos de dos kilómetros por hora)..¿Qué hace a seis nudos en una ruta invertida el Concordia?, llamémosles. Allí hay un problema».
Desde Livorno llamaron al puente de mando del Costa Concordia para interesarse por la lenta navegación del buque: «Es solo un problema técnico», contestó el capitán.
Ya en la conversación de la madrugada el comandante De Falco, según explicó, se percató por la voz de Schettino que le estaba mintiendo y además escuchó los gritos lejanos de la gente que pedía socorro. «Abandonar es más que desertar, es traicionar el Código Marítimo», dijo De Falco.
Schettino dijo que «no quería huir, me caí en una barca de salvamento» y añadió que «he intentado salvar a todos, ni siquiera me he puesto el chaleco salvavidas porque servía a otras personas».


Miembros del equipo de salvamento trasladan la caja negra del Costa Concordia
donde aparecen recogidos todos los datos de la nave y que será de vital
importancia para la investigación.
(Foto: Gregorio Borgia)


Todo apunta a que la frase «Suba a bordo, coño» pasará a la historia del siniestro, una tragedia en la que los italianos han encontrado un gesto de épico que mitiga la pésima actuación de su compatriota, el capitán napolitano.

 (texto extraido de La Voz de Galicia)


A continuación les dejo la increible conversación que mantuvieron Schettino y De Falco, en este vídeo con subtítulos en español. No tiene desperdicio:



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