jueves, 5 de abril de 2018

Britannia sólo hay uno





Abril empieza a lo grande (y nunca mejor dicho) en los muelles coruñeses; el colosal Britannia ha sido el encargado de abrir el mes crucerístico este pasado lunes con su escala de 11 horas de duración, la primera de las ocho que presumiblemente se producirán en nuestra ciudad de aquí al día 30.


Escala de postín en la dársena herculina el pasado lunes protagonizada por el formidable Britannia.


A primera hora de la mañana y con la ciudad todavía en penumbra el megacrucero de la naviera P&O se acercaba lentamente a su punto de amarre situado en el habitual muelle de trasatlánticos, donde el navío de bandera inglesa atracó dando atrás después de un giro de 180 grados en la zona próxima a la terminal de petroleros. A bordo del Britannia llegaron a A Coruña ene sta ocasión 3.890 pasajeros, en su gran mayoría británicos, que estos días realizan un crucero de una semana de duración iniciado el pasado viernes en el puerto de Southampton y que efectuará escalas en Cherburgo, puerto de procedencia de la nave a su llegada a nuestra ciudad, A Coruña, Gijón y Bilbao antes de regresar a tierras inglesas el día 6. El precio de un pasaje para esta singladura partía de los 780 euros correspondientes a un camarote interior.


(Foto: Manuel Candal)


Siempre es una gran noticia recibir en nuestro puerto al Britannia; no sólo por el evidente beneficio económico que supone que un buque de su porte, con más de 5.200 personas a bordo entre pasaje y tripulación recale por unas horas en la ciudad, sino también por el espectáculo que supone verlo navegar y maniobrar en aguas de la ría. Atracado el buque británico acentúa aún más si cabe su descomunal tamaño, que hace de mirar hacia sus cubiertas superiores mientras paseamos a su costado un peligroso ejercicio para nuestras cervicales. Visto desde la distancia el Britannia incluso podría confundirse con un edificio más de la fachada marítima coruñesa.


El imponente tamaño del Britannia, con sus 19 cubiertas, asombra a cualquiera.


Expresadas en números sus medidas dejan con la boca abierta: El Britannia es un buque de 143.730 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 330 metros de eslora, 44 metros de manga, un calado de 8´3 metros y una vertiginosa altura que alcanza los 70´67 metros desde la línea de flotación hasta el "top" de la chimenea. Estas cifras convierten al Britannia en el 22º barco de cruceros más grande del mundo en términos de volumen, un dato realmente destacable pese a que desde su debut, producido en marzo de 2015, ha caído un total de 11 puestos en este ránking. Sin ir más lejos en los últimos días nuestro protagonista de hoy  ha descendido una posición superado por el recientemente estrenado Symphony of the Seas que acaba de proclamarse como la nave de pasaje más grande de todos los tiempos. La caída continuará en la próximas semana con la llegada del Norwegian Bliss que dejará al Britannia momentaneamente en el vigésimotercer lugar en el listado de colosos del mar. De lo que no cabe duda es de que el Britannia es el navío insignia de la P&O, aunque esta afirmación por muy cierta que sea, tiene ya fecha de caducidad y está bastante próxima.


El Britannia es el buque insignia de la naviera P&O... por el momento.


Carnival, compañía matriz de P&O, tiene grandes planes de futuro para la naviera británica y hace ya varios meses anunció la incorporación de un futuro buque de nueva generación a lo largo de 2020 y que será la tercera unidad de esta nueva clase (todavía sin nombre) tras los debuts del AidaNova a finales de este año y del Costa Smeralda en 2019. Se tratará de un navío propulsado por gas natural licuado, de 183.900 toneladas de registro bruto y capacidad para 5.000 pasajeros, o lo que es lo mismo un buque un 25% mayor en tamaño al Britannia. Ésta no será la única novedad de P&O; hace unas semanas un portavoz de Carnival anunciaba la construcción de una segunda unidad y que verá la luz en 2022. Ambos se construirán en la factoría de Meyer Werft, en Papenburg (Alemania). La aparición de esta nueva generación de buques tendrá como daño colateral para el Britannia la mencionada pérdida de su honorífico título como buque insignia de la compañía pero a cambio nuestro protagonista de hoy podrá presumir de ser un buque único, sin unidades gemelas sólo comparable a sus 3 primos hermanos de Princess Cruises, los Royal, Regal y Majestic Princess que si bien parten del mismo diseño, difieren externamente tanto en colores corporativos como en ciertos elementos puntuales (las dos chimeneas son exclusivas del Britannia por ejemplo) así como en su configuración interior.


Esbozo del aspecto que tendrá el futuro buque insignia de la naviera P&O y que verá la luz en 2020. 2 años después llegará un buque gemelo a éste.
(Foto: P&O Cruises)


Volviendo al pasado lunes el Britannia dio por concluída su escala en la ciudad a las 6 de la tarde, con una media hora de retraso sobre el horario previsto. Tras superar el dique de abrigo el descomunal crucero puso proa al norte con rumbo a su próximo destino, la dársena de Gijón. Si no se producen cambios de última hora el 23 de mayo el Britannia realizará la segunda de las 6 escalas que tiene previsto hacer a lo largo el presente año en la bahía herculina.


El Britannia regresará a A Coruña a finales del mes que viene.
(Foto: Manuel Candal)



Agradecimientos a mi amigo y habitual colaborador Manuel Candal por su participación en la entrada de hoy con sus estupendas fotos.



Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


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