sábado, 19 de agosto de 2017

Harmonyzación





El colosal Independence of the Seas volvió a ser protagonista de nuevo en A Coruña convirtiéndose el pasado miércoles por unas horas en un reclamo turístico más de nuestra ciudad en pleno mes de fiestas.


Independence of the Seas de nuevo protagonista en aguas herculinas, y van 3 veces este año.


Procedente del puerto de Bilbao el gigantesco navío propiedad de la compañía norteamericana Royal Caribbean maniobraba ya en aguas interiores de la ría pasadas las ocho y media de la mañana para quedar atracado media hora más tarde en el muelle de trasatlánticos. Fue un horario de llegada poco habitual para lo que acostumbra a hacer esta nave en A Coruña, destino adonde normalmente recala a media mañana. El motivo de este cambio se debió a que su ruta actual no es la que suele cubrir cuando recala en la ciudad. En esta ocasión la escala del Independence se enmarca dentro de una travesía de 8 noches de duración con salida desde Southampton, (su puerto base) y paradas en Gijón, Bilbao, A Coruña, Cherburgo y Le Havre antes de regresar a la ciudad del sur inglés este domingo.




Que levante la mano el coruñés que no conozca el Independence of the Seas. Estoy seguro de que es la nave de cruceros más vista y fotografiada por los coruñeses gracias a sus frecuentes visitas que se repiten año tras año, lo que convierte a este impresionante ingenio naval pese a su juventud en  uno de los clásicos que no puede faltar en el calendario crucerístico coruñés. Debutó en nuestras aguas el 27 de noviembre de 2010 convirtiéndose aquella histórica jornada en la nave de cruceros más grande jamás vista en A Coruña y desde entonces raro es el año en el que no atraca al menos una vez en nuestros muelles. Hasta donde yo recuerdo el único año que nos se dejó ver por aguas de la ría herculina fue en 2015: un cambio de rutas por parte de su naviera tuvo la culpa. Tras su regreso el pasado año en el presente ejercicio el Independence of the Seas volverá a tener un notable protagonismo con sus cuatro escalas previstas y en 2018 volverá a repetir en la rada herculina aunque lo hará con suculentas novedades.


Una estampa que va camino de convertirse en todo un clásico.


Y es que hace unas semanas la naviera Royal Caribbean anunciaba que su buque Independence of the Seas será sometido a una reforma con el objetivo de ponerlo al día. Puede sonar un tanto extraño en un navío como el de las fotos que no llega a la década de vida pero en una industria tan competitiva como la crucerística donde se suceden las novedades a un ritmo frenético todas las compañías luchan por tener su producto lo más actualizado posible. De hecho no será la primera reforma llevada a cabo en la nave que ya sufrió una puesta al día en 2013. La naviera no ha publicado los detalles de los trabajos que se acometerán el próximo año en el Independence y sólo ha dado unas pinceladas sobre algunas de las instalaciones que se añadirán a bordo: varios toboganes de agua, un renovado parque acuático, un laser tag y una habitación de escape.



Algunas instantáneas sobre la partida del Independence of the Seas.



Decir ésto y decir nada practicamente viene a ser lo mismo pero por fortuna podemos ver el futuro sin necesidad de bola de cristal; basta observar los trabajos realizados en una reforma semejante que sufrió uno de los gemelos del Independence, el Liberty of the Seas a principios de 2016 y suponer que los tiros irán por ahí. De esta manera podemos aventurar que el Independence of the Seas incorporará tres nuevos toboganes de agua denominados en conjunto The Perfect Storm y que irán situados a popa de la cubierta 13 junto al simulador de surf Flowrider. Los dos primeros se llamarán Cyclon y Typhoon y fueron vistos por primera vez en un barco de Royal Caribbean en el Harmony of the Seas, el actual buque insignia de la compañía. El tercero será el Tidal Wave, que a diferencia de los otros dos será de estilo boomerang, con una parte final formada por una pared vertical que permitirá al masoquista  pasajero que lo pruebe experimentar la ingravidez por unos segundos. El laser tag y la habitación de escape sin embargo serán primicias de la naviera norteamericana. Respecto a los alojamientos se aprovechará la estancia en dique seco para añadir y reubicar algunas cabinas dándose por seguro que se incorporarán 26 camarotes exteriores a proa de la cubierta 12, justo por delante del spa.



Arriba: Una recreación de como quedarán los dos toboganes convencionales que se añadirán al Independence of the Seas durante la reforma a la que será sometido.
Abajo: El Liberty of the Seas durante su estancia en dique seco el año pasado. Se aprecian a popa sus nuevos toboganes que tendrán la misma disposición en el Independence.

(Foto arriba: Royal Caribbean)
(Foto abajo: autor desconocido)


Y eso es todo lo que puedo aventurar. La reforma se llevará a cabo el próximo mes de abril  cuando el buque finalice su último crucero por el Caribe en Fort Lauderdale el día 3 de ese mismo mes. Entonces la nave pondrá rumbo al astillero; casi seguro a los Grand Bahama Shipyards de Freeport, en Bahamas donde se realizarán los trabajos que finalizarán en el plazo aproximado de un mes, justo a tiempo de que el Independence cruce el Atlántico e inicie su temporada estival de cruceros desde su habitual puerto base europeo, Southampton. Desde allí partirán las travesías que lo traerán a nuestra ciudad el próximo año en un total de tres ocasiones, la primera de ellas el próximo 14 de junio. Será entonces cuando podremos ver in situ que tal le han sentado los cambios al Independence of the Seas.


En 2018 podremos ver al Independence of the Seas, ya con reforma incluída, por nuestras aguas.


Volviendo al pasado miércoles el Independence se despidió de la ciudad pasadas las seis de la tarde. La maniobra de salida, que incluyó un vistoso giro de 180 grados pasado el castillo de San Antón, fue seguida por multitud de curiosos desde diversos puntos de la costa advertidos por el reiterado uso de señales acústicas por parte del capitán de la nave. Tras ganar velocidad el megacrucero enfiló por la canal norte rumbo a su siguiente destino, la dársena de Cherburgo. Al Independence of the Seas todavía le queda una cuarta y última escala por aguas de Marineda este año: será de cumplirse las previsiones el próximo 28 de septiembre.


El Independence cruzándose con el mercante Kitty C. durante su salida de la ciudad el pasado miércoles.


Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


viernes, 18 de agosto de 2017

Fotocopiando barcos





El Mein Schiff 4 puso fín el pasado martes al parón veraniego de dos semanas en lo relativo a escalas de buques de cruceros en los muelles herculinos y, en cierta forma su llegada supuso además el pistoletazo de salida a la segunda época fuerte del año, un período que se inicia con una segunda quincena del mes estival por antonomasia en la que tendremos un total de 5 escalas y que precederá al frenético mes de septiembre que de confirmarse las previsiones romperá todos los récords en cuanto a recaladas de este tipo de buques en A Coruña. Pero vayamos paso a paso...


El protagonista de hoy no esconde su identidad.


Minutos antes de que el reloj marcase las siete de la mañana el flamante Mein Schiff 4 maniobraba ya en aguas interiores del puerto herculino para atracar dando atrás en el muelle de trasatlánticos. Procedente de Lisboa el navío propiedad de la compañía TUI Cruises llegó a nuestra ciudad con unos 2.400 pasajeros a bordo que estos días realizan una espectacular singladura de dos semanas de duración iniciada el pasado 7 de agosto en el puerto alemán de Bremerhaven y en la que han visitado hasta su llegada a nuestra ciudad Southampton, Portland (Reino Unido), Leixoes y la mencionada capital lusa. Por delante aún quedan las escalas en Le Havre (para visitar París), Zeebrugge y Amsterdam antes de regresar a Bremerhaven y ponerle el punto y final al crucero el próximo lunes.


El Mein Schiff 4 impresiona visto de proa.


Construído en los astilleros finlandeses Meyer Turku y puesto en servicio en mayo de 2015, el Mein Schiff 4 es un barco que roza las 100.000 toneladas de registro bruto aunque no las alcanza, quedándose en una cifra de 99.526 T.R.B. Sus dimensiones principales son 295 metros de eslora, 36 metros de manga y un calado de 8´2 metros. El buque cuenta con 15 cubiertas dedicadas en exclusiva al pasaje, cuya capacidad en acomodación normal llega a las 2.503 personas mientras que su tripulación está compuesta por 1.030 personas y pese a que su nombre, su naviera e incluso el idioma a bordo es alemán el Mein Schiff 4 luce una conveniente bandera maltesa, con La Valeta como puerto de registro.




¿Y a que se debe la referencia sobre la fotocopia a la que hace mención el título de la entrada? pues aunque no lo parezca tiene bastante que ver con nuestro protagonista de hoy. Normalmente cuando una compañía decide ampliar su flota el acuerdo entre naviera y astillero no suele limitarse a la producción de un solo barco sino que suele acordarse la construcción de varias unidades obteniendo así varios buques gemelos que se agrupan en una clase genérica que suele llevar el nombre de la primera unidad construída. Un ejemplo: la Clase Oasis engloba de momento a los buques Oasis, Allure y Harmony of the Seas. Se hace de esta manera porque así se ahorran costes pues son varios los barcos construídos pero que parten de una misma proyección inicial. Esta es la norma en la industria del crucero moderna si bien hay excepciones aunque son las menos; de hecho los pocos casos de buques "únicos" suelen ser unidades muy especializadas (por ejemplo el Queen Mary 2, que es el único trasatlántico del mundo) o bien barcos que en principio proyectaban tener un gemelo pero que por distintas circunstancias se quedaron en ejemplares únicos (es el caso del Norwegian Epic, por ejemplo). El número de ejemplares por familia puede ser muy variado:  desde una pareja de naves hasta casos como los 8 buques idénticos que componen la R- Class (los Insignia, Regatta, Nautica, Sirena....). La cosa puede complicarse más cuando la progenie se ha diversificado tanto en el tiempo que al presentar ciertas allteraciones leves respecto al diseño original se acaban formando subclases, y el arbol genealógico se divide en multitud de ramas. Aquí el caso más evidente es el de la Grand Class (Grand Princess, Sapphire Princess, Ventura, Azura...)  formada por 11 unidades pero que se agrupan hasta en 5 subclases distintas en función de su tamaño, forma e incluso naviera para la que operan.


El Mein Schiff 4 formó parte durante unas horas del "skyline" coruñés.


Los ejemplares pertenecientes a la misma clase y subclase muchas veces son indistinguibles a simple vista más allá del nombre inscrito en la amura. Por dentro sin embargo suelen presentar una ambientación característica al presentar su paletas de colores diferentes en la decoración y una temática propia en sus cubiertas; un modo de que cada una de los barcos tenga su propio carácter; su sello propio por decirlo de alguna manera. Sin embargo la naviera TUI Cruises ha seguido un camino distinto.




El Mein Schiff 4 es la segunda de 4 unidades similares (la serie comienza con el 3 y termina con el 6 mientras que los Mein Schiff 1 y 2 pertenecen a una serie anterior) y cuando digo iguales quiero decir exactamente eso: 4 auténticas gotas de agua tanto en su aspecto externo como en lo referente a su interior, donde la disposición de las instalaciones, la decoración e incluso el nombre de los locales y de las cubiertas son similares... ¿Si algo funciona, para que lo vas a cambiar?


El Mein Schiff 4 copia hasta el nombre de la cubiertas respecto a su buque predecesor por lo que esta imagen de la botonera de uno de los ascensores del Mein Schiff 3 es perfectamente aplicable para nuestro protagonista de hoy. Obsérvese el supersticioso detalle de que no existe cubierta 13.
(Foto: José R. Montero)


Y funciona muy bien. Por algo a este cuarteto de navíos se les considera los mejores buques de cruceros de gran tamaño, sólo superados por el anteriormente mencionado Queen Mary 2. El Mein Schiff 4 (y el 3, y el 5 y el 6) cuenta a bordo con suficicientes argumentos para justificar esta valoración pero por no alargarme mucho mencionaré dos: por un lado posee en la cubierta 12 una de las piscinas más grandes que se puedan disfrutar a bordo de una nave de este tipo. Con 25 metros de longitud tiene la mitad de la medida de una piscina olímpica. Y si con una piscina no fuese suficiente, adyacente a ella el Mein Schiff 4 presenta otra con techo retráctil para disfrutar de un baño cuando las condiciones meteorológicas no son las mejores. Otro hecho destacado a bordo del "vier" y de sus hermanos es la presencia de un salón auditorio en la cubierta 4 denominado Klanghaus (literalmente significa "casa del sonido") cuya acústica ha sido estudiada al milímetro además de contar con un vanguardista sistema de sonido que permite equiparar a esta sala de conciertos flotante a las mejores que podamos encontrar en tierra firme. Con un espacio de 270 metros cuadrados y un aforo de 300 persona en la Klanghaus se realizan una gran variedad de actividades musicales que abarcan desde una ópera a un cabaret.


En el interior de la Klanghaus. Cuesta creer que la foto corresponda con el interior de un barco.
(Foto: TUI Cruises)


Pero pese a tratarse de fotocopias existen ligerísimos detalles que diferencian a los componentes de este cuarteto. Respecto al Mein Schiff 3 nuestro protagonista de hoy presenta sutiles diferencias; una de ellas está en la cubierta 4 donde en lugar del Meerleben, una zona con diversas maquetas de buques, encontramos un bar en el que aparecen como parte de su decoración dibujos y figuras a escala del barco donde se muestran algunas áreas inaccesibles para el pasajero como la sala de máquinas o la cocina. El Mein Schiff 5 por su parte varía su capacidad de pasajeros respecto al Mein Schiff 4 al incorporar 16 camarotes más que su cuasigemelo, lo que implica también un aumento en su registro bruto. Son pequeñas modificaciones realizadas de una unidad a otra y que se basan en la experiencia obtenida durante los cruceros en los que se va evaluando la aceptación que tiene entre el pasaje las diferentes instalaciones del barco.


Experiencias por deleite: Pese a ser completamente idénticos por fuera hay una manera de diferenciar externamente a los hermanos Mein Schiff y es por los términos que llevan grabados en su casco, todos ellos referentes a la experiencia que se vive a bordo. En el Mein Schiff 4 la primera palabra que se lee por su costado de babor es "Erlebnisse" ("experiencias") mientras que en el Mein Schiff 3 es "Genuss" ("deleite"). Este término también aparece en nuestro protagonista de hoy pero escrita en ese mismo costado, hacia la popa.


Volviendo al pasado martes y tras una estancia que se prolongó por espacio de unas 10 horas, finalmente el Mein Schiff 4 dio por concluída su escala en A Coruña a media tarde. La jornada festiva entre semana se notó durante la salida del buque, que fue seguida desde las inmediaciones del muelle por más público del que sulele ser habitual en estos casos. Puntual como un reloj a las seis de las tarde el enorme navío germano avisó con tres sonoros bocinazos de su inminente partida y tras soltar amarras inició lentamente su avance por aguas de la ría herculina. Superado el dique el Mein Schiff 4 incrementó su velocidad poniendo proa hacia la Torre de Hércules pese a que el destino era el puerto de Le Havre, bastante más al norte; fue un último guiño del capitán de la nave hacia sus pasajeros que pudieron recrearse con la espectacular panorámica del icónico faro romano visto desde el mar. La guinda perfecta a una escala que a buen seguro les habrá dejado un sensacional sabor de boca.


El capitán del Mein Schiff 4 se tomó la licencia de dirigir su navío hacia las inmediaciones de la Torre de Hércules para que los pasajeros pudieran contemplar por última vez la insigne figura del faro romano.


En unos días tendremos de nuevo por aguas de A Coruña a este impresionante navío ya que está previsto que el Mein Schiff 4 repita visita en la ciudad a principios de septiembre, concretamente el día 4. Qué mejor día para recibir a este buque....


El "4" volverá el 4... de septiembre.


Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


viernes, 4 de agosto de 2017

El más mejor





Pese a que suele tratarse de un mes de transición (o más bien de parón) en lo relativo a escalas de cruceros en la ciudad, el julio de este 2017 será recordado por un notable número de visitas de este tipo de naves a la dársena herculina; nada más y nada menos que 7 recaladas que culminaron el pasado domingo con la visita del superexclusivo buque Europa 2 de la naviera Hapag-Lloyd.


El protagonista del post de hoy puede catalogarse como el mejor buque de cruceros del mundo.


Con las primeras luces del día el elegante navío alemán (aunque de conveniente bandera maltesa) maniobraba ya en aguas interiores del puerto coruñés para atracar de popa en el habitual muelle de trasatlánticos. Procedente de Praia da Victoria, en el archipiélago de las Azores, el Europa 2 llegó a aguas de Marineda tras dos jornadas de exclusiva navegación con unos 500 turistas a bordo. Este grupo de afortunados (y acaudalados) disfrutaron estos días de un espectacular crucero de dos semanas de duración que llevaba como sugerente título el de "13 noches de primavera eterna en el Atlántico", ¿una eufemística forma de decir que el verano está siendo bastante flojo?... La singladura comenzó el pasado 19 de julio en el puerto de Lisboa desde donde el buque zarpó para dirigirse a las Canarias donde realizó paradas en los puertos de Arrecife y Sta. Cruz de La Palma. Tras dejar las islas afortunadas el Europa 2 puso rumbo a otro archipiélago, el de Madeira, donde es visita obligada su capital, Funchal. Tras ésta fue el turno de las Azores con dos escalas en Ponta Delgada y la ya mencionada en Praia da Victoria. A Coruña suspuso la vuelta del navío a la Europa continental para a continuación visitar Gijón, última escala antes de finalizar la travesía en Bilbao el pasado martes.




Destacar en este itinerario la recalada en Gijón, que supuso la escala inaugural del Europa 2 en El Musel y de paso el estreno de su naviera Hapag-Lloyd en el puerto asturiano, donde la nave permaneció por espacio de 10 horas para dar tiempo a sus privilegiados huéspedes de disfrutar de las bondades que ofrece el territorio astur, destacando las excursiones a Oviedo, Avilés, Lastres o Tazones.


Vista desde el costado de babor de la proa del Europa 2 con uno de los faros de Mera al fondo.


Construído en los prestigiosos astilleros franceses STX France de la ciudad de Saint Nazaire y puesto en servicio en mayo de 2013 el Europa 2 es un buque de tamaño medio de 42.830 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 225´4 metros de eslora, 26´7 metros de manga y un calado de 6´3 metros. En sus 7 cubiertas de pasaje se distribuyen sus 258 suites (no hay camarotes al uso), todas ellas exteriores, con balcón privado y con unos tamaños muy superiores a los estándares del sector. La entrada en servicio del Europa 2 supuso un punto de inflexión en la industria crucerística moderna debido a los altísimos ratios de calidad establecidos por esta nave superando con creces a los ya de por si soberbios que presentaba su unidad hermana, el Europa, de tamaño algo inferior.


El Europa 2 fue creado a imagen y semejanza de su buque hermano, el Europa, del que mantiene (e incluso mejora) sus espectaculares ratios de pasaje aumentando el tamaño general de la nave.


Es obvio que el Europa 2 no destaca por sus dimensiones exteriores pero todo cambia cuando hablamos de las cifras relativas a su interior. El barco presenta un aforo de 516 pasajeros en acomodación normal, cifra extraordinariamente baja en comparación a su tamaño general que le otorga el ratio espacio/pasajero (que viene a expresar "cuanto" barco le toca a cada turista) más alto de toda la industria crucerística: 83. Además de por su sobresaliente (por reducida) cifra de pasaje, el Europa 2 también destaca por su relativamente elevado número de tripulación, 400 personas, a consecuencia del cual el barco presenta un ratio pasajero/tripulante de 1.3, una de las cifras más bajas del sector sólo superada por unidades altamente especializadas.



Dos ejemplos del ambiente que se respira a bordo del Europa 2: Uno de los 6 restaurantes de la nave, el elegante Weltmeere Restaurant (arriba) y la piscina con techo retráctil situada en la cubierta 9 (abajo)

(Fuente: Hapag-Lloyd Cruises)


Sin rival desde el mismo año de su aparición el Europa 2 se había acostumbrado a hacerle sombra a todos sus competidores, incluso a los de más reciente construcción, a los que supera claramente en calidad de servicio a bordo. Sin embargo su oficioso título como mejor buque de pasaje del mundo puede estar en entredicho por culpa del nuevo buque insignia de la naviera americana Regent Seven Seas, el Seven Seas Explorer, que, botado hace apenas un año, ha hecho lo que hasta su llegada parecía imposible; equipararse al ultralujoso navío germano. De dimensiones similares a éste los coruñeses ya tuvimos la oportunidad de ver el pasado 30 de mayo a esta nueva estrella del sector más exclusivo de los cruceros en la que fue su escala inaugural en aguas herculinas.


La aparición del Seven Seas Explorer este mismo año ha venido a ponerle las cosas muy difíciles al Europa 2 para mantener el cetro al mejor buque de la industria crucerística.En la imagen podemos ver al buque de la naviera Regent zarpando de la ciudad durante su visita inaugural el pasado mes de mayo.


Tras 11 horas de estancia el Europa 2 dio por concluída su visita a nuestra ciudad el pasado domingo a las 19:00 horas cuando inició la maniobra de desatraque anunciada por varios pitidos graves que resonaron en toda la bahía. Tras dar avante lentamente y doblar el dique de abrigo la nave fue ganando velocidad poniendo rumbo al norte con destino a tierras asturianas. Al Europa 2 lo volveremos a ver por A Coruña aproximadamente en un año, en concreto el 20 de julio de 2018.


El Europa 2 repetirá visita a aguas herculinas el próximo año.



Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.