NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

miércoles, 26 de abril de 2017

Soles, lunas y cuernos (Parte I)





Con perdón pero es que me ha venido que ni pintado y pese a que quizás no lo parezca, el título de la entrada hace referencia a los buques AidaLuna, Midnatsol y Viking Sea que protagonizaron el pasado domingo una nueva escala triple en el puerto de A Coruña, el segundo triplete de la semana tras el que tuvo lugar tres días antes. De tres en tres se suma mucho más rápido.


Lo de los cuernos hace referencia al Viking Sea. Que no se me enfade nadie...


Llegada de los protagonistas por estricto orden de llegada, como siempre. La intensa jornada crucerística del domingo comenzó muy temprano; minutos después de las 6 de la mañana y cuando la oscuridad de la noche aún dominaba en la ciudad. A esa hora el buque alemán AidaLuna transitaba frente a la Torre y tomaba  práctico para ser llevado a su punto de atraque en el extremo más distal del muelle de trasatlánticos para dejar así espacio a uno de sus compañeros de amarre de la jornada dominical. El AidaLuna, de corazón germano pero de bandera italiana por pertenecer su naviera Aida Cruises al grupo Costa, provenía del puerto de Leixoes.


Aida Cruises, todo un clásico de los muelles coruñeses.


Los casi 2.000 pasajeros que llegaron a bordo de la nave alemana disfrutan estos días de un espectacular viaje de 24 noches de duración y que ha traído al AidaDiva de nuevo al viejo continente tras pasar su temporada invernal en el Caribe. El actual crucero comenzó el pasado 2 de abril en Montego Bay (Jamaica) iniciando un exhaustivo recorrido por varios destinos caribeños: Samana (República Dominicana), Philipsburg (St. Marteen), Basseterre (St. Kitts), La Romana (República Dominicana), Roseau (Dominica) y Bridgetown (Barbados), desde donde el navío emprendió el regreso a Europa para hacer escala en Funchal y Leixoes antes de arribar a tierras gallegas. A Coruña es la última escala de esta singladura de ensueño antes de ponerle punto y final en el puerto de Hamburgo.


La actual travesía del AidaLuna supone la vuelta del navío a Europa tras su temporada invernal en el Caribe.


Con las primeras luces del día "asomó el hocico" tras el castillo de San Antón el segundo de los protagonistas, el noruego Viking Sea, y que al igual que el Luna procedía de Leixoes. Las diferentes horas de llegada obedecieron a que los vikingos se tomaron la travesía hacia aguas gallegas con más calma que sus colegas germanos. Con unos 900 pasajeros a bordo al Viking Sea le correspondió el amarre más discreto de la jornada, en el muelle de Calvo Sotelo Sur.


Al Viking Sea le tocó esta vez atracar en el poco vistoso muelle de Calvo Sotelo Sur.


Si el crucero que realiza estos días el AidaLuna es fascinante el del Viking Sea es toda una lección de geografía europea en la que practicamente no quedará un rincón del viejo continente sin explorar en los ¡50 días! que durará la travesía (la naviera Viking Ocean Cruises permite hacer segmentos concretos de la ruta, eso sí). El viaje comenzó el pasado 26 de marzo en el puerto griego de El Pireo iniciando un minitour por varios destinos del país heleno tales como Santorini, Katakolon y Corfú para continuar posteriormente la travesía hacia Kotor (Montenegro), Dubrovnik y Zadar (Croacia), Koper (Eslovenia), Venecia, Split, de nuevo Dubrovnik, Nápoles, Civitavecchia (el puerto de Roma), Livorno (para visitar Florencia y Pisa), Mónaco, Toulón, Barcelona, Málaga, Sevilla, Lisboa y el mencionado puerto de Leixoes. A Coruña supone practicamente el ecuador de esta prodigiosa ruta y que tras partir de aguas gallegas llevará a la nave nórdica a hacer escalas en Cherburgo, Le Havre (para ir a París), Londres, Haugesund, Bergen, Flam y Stavanger (Noruega), Aalborg y Copenhague (Dinamarca), Warnemunde (Alemania), Gdynia (Polonia), Tallin (Estonia), San Petersburgo (Rusia), Helsinki y final en Estocolmo. Decían que los vikingos eran un pueblo muy dado a la exploración, ¿no?. Aquí tenéis la prueba.




Sin embargo, explorar con todo el lujo y la comodidad con la que lo hacen estos vikingos del siglo XXI no es precisamente barato; un viaje como el descrito puede partir desde los 12.000 euros en el alojamiento más modesto de este impresionante y vanguardista "drakkar".


Si los antiguos vikingos vieran en qué artilugios navegan ahora sus descendientes...


Los noruegos inclinaron definitivamente la balanza a su favor en detrimento de los alemanes con la llegada del Midnatsol y que hizo su entrada en la ría herculina minutos después de las 11 de la mañana. El pequeño navío escandinavo propiedad de la naviera Hurtigruten atracó minutos después en el pequeño pero suficiente hueco que el "giganton" AidaLuna le había dejado. Pese a su evidente diferencia de tamaño el Midnatsol no se dejó amedrentar por la imponete presencia de su compañero de atraque y quedó amarrado por su costado de babor y apuntando con su proa de manera desafiante hacia el buque teutón. ¿Adivinan de donde procedía el tercer protagonista del día a su llegada a nuestra ciudad?. Han acertado: el puerto de Leixoes. A bordo apenas 200 cruceristas.


El Midnatsol no vió la Torre de Hércules hasta bien entrada la mañana. También procedía de Leixoes


El Midnatsol es un crucero de expedición diseñado para navegar por zonas donde los cruceros "normales" no osarán poner el bulbo en toda su vida. Eso se nota en sus travesías, que transcurren por lugares donde el hielo no sólo se encuentra en las bebidas de los cruceristas. Que la actual singladura del pequeño navío expedicionario tenga lugar por aguas tan "cálidas" obedece a que se encuentra realizando un crucero de reposicionamiento para dirigirse a su próximo lugar de trabajo, la costa noruega, donde operará hasta finales de verano. El cambio de domicilio lo aprovecha el Midnatsol para efectúar una travesía de tres semanas de duración con inicio en la ciudad marroquí de Casablanca el pasado 17 de abril y que incluye paradas en Gibraltar, Cádiz, Portimao, Lisboa y el mencionado puerto luso de Leixoes antes de recalar en Marineda. Por delante quedan varias y exóticas escalas (al menos exótico para lo que suele verse en la industria crucerística): Brest, St. Mary (Islas Scilly), Cork y Dublín (Irlanda), Douglas (Isla de Man), Iona, Staffa y Stornoway (las 3 en el archipiélago de las Hébridas), Kirkwall (Islas Orcadas), Edimburgo y Bremerhaven, puerto alemán que será última escala del viaje antes de poner rumbo a  Bergen (Noruega) donde finalizará esta fantástica singladura el próximo 7 mayo. En Bergen  establecerá el Midnatsol su base para sus próximas rutas.


Pequeño y pintón. Así es el Midnatsol.


Las dimensiones alejadas del creciente gigantismo que domina el sector en el caso de unos (AidaLuna y Viking Sea) sumado a la reducida cifra de pasaje de otros motivada por las especiales características del viaje que realizaba (Midnatsol) hicieron que la jornada del domingo destacara en número de cruceros atracados pero no tanto en pasajeros llegados por vía marítima. Los apenas 3.200 cruceristas que sumaron el trío de embarcaciones, si bien es una cifra nada desdeñable, no pueden ni compararse con la traída por otra tríada de naves apenas tres días antes cuando Azura, AidaDiva y Hamburg llegaron con un cargamento de 5.500 personas, contando unicamente al pasaje. Aún siendo una cifra sensiblemente inferior la presencia de turistas el domingo se notó y mucho, especialmente en el centro de la ciudad lo que unido a la coincidencia de la jornada festiva contribuyó a dar un gran ambiente a las principales zonas turísticas de la urbe herculina a lo largo de todo el día.




Lo dejamos aquí de momento. En la segunda parte del post continuaré el repaso a lo que dio de sí la triple escala del pasado domingo en el puerto de A Coruña.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


domingo, 23 de abril de 2017

Primer llenazo (Parte II)





En el anterior post comencé el repaso a la escala múltiple que tuvo lugar el pasado jueves en el puerto herculino a cargo de los buques AidaDiva, Azura y Hamburg en el que se convirtió en el primer desembarco masivo de pasajeros de la temporada. Hoy continuaré el relato.




Como digo la del jueves fue la primera de una larga lista de intensas jornadas  crucerísticas que están por venir de aquí a finales de año, un 2017 que apunta a cifras de récord tanto en números de pasajeros desembarcados como en escalas. Las previsiones apuntan a que hasta el 31 de diciembre en el puerto de A Coruña llegarán a coincidir atracados  dos naves de cruceros durante la misma jornada hasta en 11 ocasiones, mientras que se producirán tres tripletes, a mayores del llevado a cabo por los tres barcos protagonistas de este post. Habrá hasta una escala cuádruple: será el próximo 3 de mayo cuando coincidan atracados por unas horas los buques Azura, Saga Sapphire, Le Boreal y Serenissima.


Pese a las numerosas jornadas del 2017 en las que coincidirán varios buques de cruceros atracados en A Coruña ninguna batirá el récord establecido el 2 de mayo de 2014 con un total de 6 navíos amarrados al unísono, como queda perfectamente reflejado en esta instantánea de aquel histórico día. En aquella fiesta participó el Hamburg que parece estar en todos los "saraos" ya que también fue protagonista de otra escala múltiple en la ciudad en la que coincidieron 4 barcos.
(Foto: Manuel Candal)


La elevada cifra de pasajeros desembarcados en la ciudad en la jornada del jueves obedece no sólo al hecho de que coincidieran atracadas tres naves sino también a que dos de ellas fueran de gran porte. El Azura es con sus 115.000 toneladas de registro bruto y sus 290 metros de eslora uno de los navíos más grandes de su clase mientras que el Diva, con un tamaño notablemente inferior que su compañero de atraque, es al igual que el resto de los buques que conforman la flota de Aida uno de los barcos con menor ratio espacio-pasajero del mercado. Dicho de otro modo, el AidaDiva es una unidad muy masificada.


En el Azura viajan un mayor número de pasajeros pero proporcionalmente a sus respectivos tamaños el AidaDiva lleva más cruceristas a bordo.
(Foto: Manuel Candal)


Parece lógico pensar que  cuanto mayor sea el número de buques de cruceros atracados en los muelles mayor será el número de turistas llegados pero no necesariamente es así; sin ir más lejos y como ya mencioné antes el próximo 3 de mayo las previsiones apuntan a que A Coruña recibirá la visita al unísono de 4 navíos de pasaje, sin embargo el número de pasajeros que llegarán esa jornada no superará los 5.000. Cuestión de tamaño.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Volviendo al pasado jueves tras una inmejorable jornada crucerística para deleite de curiosos y aficionados al mundillo naval, a media tarde los protagonistas del día comenzaron a abandonar las instalaciones herculinas. El primero en hacerlo fue el británico Azura que a las seis menos cuarto de la tarde soltaba amarras poniendo rumbo a su próximo destino situado en St. Peter Port, la capital de la Isla de Guernsey en el archipiélago de las Islas del Canal. La próxima visita del Azura a A Coruña está programada para dentro de dos semanas.


El Azura abandonando la ciudad.
(Foto: Manuel Candal)


Apenas media hora después fue el turno del AidaDiva, cuya compleja ubicación de atraque alargó la operación de salida más de lo habitual. Una vez en aguas abiertas el buque germano aumentó revoluciones y enfiló la canal norte en persecución del Azura, que había tomado varios cuerpos de ventaja. La carrera duró varias horas hasta que el buque alemán cambió de rumbo en dirección al puerto de Le Havre, su siguiente escala del itinerario. El AidaDiva no tiene programadas más escalas en la ciudad para el presente año. Desde este blog felicitar al AidaDiva por su décimo aniversario desde su entrada en servicio, que se cumple precisamente hoy.


¡Feliz cumpleaños AidaDiva!


El Hamburg por su parte decidió tomarse las cosas con más tranquilidad y no fue hasta bien entrada la noche cuando decidió poner punto y final a su estancia en aguas gallegas. Pasadas las diez el pequeño buque germano se puso en movimiento y tras superar el dique de abrigo ganó velocidad emprendiendo la navegación hacia Falmouth, en la costa sur de Cornualles. Al igual que en el caso del AidaDiva, tampoco está previsto volver a ver al Hamburg por nuestra ría en lo que resta de 2017.


(Foto: Manuel Candal)


No quisiera terminar esta entrada sin agradecer a dos buenos colegas, Manuel Candal y J. Daniel Díaz, su impagable aportación a la elaboración del post con sus estupendas fotografías.


sábado, 22 de abril de 2017

Primer llenazo (Parte I)



(Foto: Manuel Candal)


Delimitar de forma exacta el inicio de la temporada alta de cruceros en A Coruña es bastante complicado de concretar pero con toda seguridad esa fecha se encuentra sobre mediados de abril. Es ahí donde el incremento de escalas de este tipo de barcos se hace realmente notorio y cuando las posibilidades de que dos o más de ellos coincidan atracados durante la misma jornada aumentan. El primer triplete del año se produjo este jueves con la presencia al unísono en la dársena herculina de los buques AidaDiva, Azura y Hamburg, un brillante triplete que "sabe" mejor por el modo inesperado en el que se produjo como veremos a continuación. Pero lo primero es lo primero así que vamos a presentar a los protagonistas del día, como siempre por estricto orden de llegada.


Dos de los "protas" de la jornada: el Hamburg en primer término y el tímido AidaDiva dejando ver sus cubiertas superiores al fondo.


Y el primero en dejarse ver por la ría herculina fue el navío de Aida Cruises. Procedente de Lisboa  al Diva le costó más de la cuenta llegar a su destino en aguas de Marineda; la travesía se produjo a "economical speed" (unos 9-10 nudos) desde su entrada en el dispositivo de separación de tráfico marítimo de Fisterra y para rematar la faena cuando el buque germano se encontraba a la altura de Punta Herminia, a eso de las siete y media de la mañana, sufrió una caída de planta, una avería que no supuso mayores contratiempos aparte del hecho de que la maniobra tuviera que contar con la asistencia de dos remolcadores  que guiaron al AidaDiva hasta su punto de atraque, establecido esta vez en el muelle de Calvo Sotelo Sur por la incompatibilidad de esloras con el Azura.


El Sertosa Veintiocho asistió al AidaDiva por proa para realizar la maniobra de atraque.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Los dos mil y pico largo de teutones (y teutonas) que el Diva trajo a A Coruña disfrutan estos días de un crucero de 13 noches de duración iniciado el pasado 14 de abril en Gran Canaria y en el que han podido visitar Casablanca, Cádiz y la mencionada capital lusa antes de arribar a tierras gallegas. Por delante esperan los destinos de Dover, Le Havre, Amsterdam, Goteborg y Warnemunde, puerto alemán donde finalizará la ruta el próximo día 27. Allí establecerá el AidaDiva su base de cruceros hasta finalizar el verano cuando cruzará el Atlántico para pasar la temporada invernal en el Caribe.


El AidaDiva es el primero de los muchos Aidas que nos visitarán en 2017.
(Foto: Manuel Candal)


El segundo protagonista de la jornada no se hizo esperar y mientras el AidaDiva finalizaba su compleja maniobra de atraque, la enorme silueta del Azura asomó en lontananza. Procedente de tierras vascas la nave británica propiedad de la histórica compañía P&O tuvo todo el muelle de trasatlánticos para él solito conviertiéndose en la estrella de la jornada no sólo por tamaño, el más grande del trío, sino también por amarrar en la ubicación más lucida. A bordo del buque de bandera bermudeña llegaron esta vez a la rada herculina unos 3.000 pasajeros, británicos en su mayoría.


El Azura fue el más grande del trío de invitados.


El Azura se encuentra realizando estos días un crucero de una semana de duración  con salida y llegada al puerto de Southampton y escalas intermedias en La Rochelle (Francia), Bilbao, nuestra ciudad y Guernsey (Islas del Canal), un itinerario típico dentro de esta naviera que establece A Coruña como punto más meridional de la singladura.


(Foto: Manuel Candal)


 La sorpresa de la jornada la trajo el pequeño Hamburg, al que no se le esperaba por nuestra urbe. En principio el buque alemán operado por Plantours Kreuzfahrten tenía previsto atracar en la ciudad de Ferrol pero cambios de última hora en su itinerario achacados a las condiciones climatológicas provocaron el cambio de escala. El Hamburg, que atracó en una ubicación tan inusual para un navío de su tipo como el muelle de Batería, procedía de Lisboa y trajo a A Coruña a casi 400 pasajeros, casi todos de nacionalidad alemana.


Al Hamburg si que no lo esperábamos...
(Foto:J. Daniel Díaz)


 La del jueves fue la primera de las jornadas multitudinarias del presente año, con un total de 5.500 pasajeros llegados por vía marítima, algo que se notó de manera importante en la zona centro de la ciudad ya que parte de los cruceristas se decidieron por descubrir a pie los principales puntos de interés  de la urbe herculina. Muchos de los tripulantes de las tres naves (unos 1.900 en total) también aprovecharon sus momentos de descanso para callejear contribuyendo al espectacular ambiente que se vivió por los alrededores de la zona portuaria durante toda la mañana.


El AidaDiva saliendo de la ciudad el pasado jueves.


De momento lo dejamos aquí pero en la segunda parte del post continuaré con el relato sobre la espléndida jornada crucerística del pasado jueves.



viernes, 21 de abril de 2017

Yate en multipropiedad



(Foto: José R. Montero)


Semana cargada de escalas de buques de cruceros en A Coruña; las previsiones hablan de que un total de 7 navíos visitarán la ciudad herculina hasta el próximo domingo y para abrir boca un pequeño pero espectacular barco como el Le Soleal, que recalaba en la dársena coruñesa el pasado lunes.


Le Soleal inauguró una de las semanas con más actividad crucerística en la ciudad.
(Foto: José R. Montero)


Cuando pasaban unos minutos de las dos y media de la tarde el exclusivo navío francés  propiedad de la compañía Ponant se dejaba ver por las inmediaciones de la Torre de Hércules. Muchos de quienes paseaban en esos momentos por la costa y a la vista del pequeño y coqueto barco que arribaba a la ciudad debieron pensar que se trataba del capricho de algún jeque árabe pagado a golpe de petrodólares. Nada más lejos de la realidad; el Le Soleal es un buque de cruceros como otros muchos. Bueno, como otros muchos no pero sí un genuíno barco de pasaje. Una vez finalizada la maniobra de atraque y colocada la escala ésta apenas registró movimiento debido a que el buque se hallaba practicamente vacío de pasajeros. El motivo, y también el de su atípica hora de arribada guarda relación con el lugar de procedencia del buque a su llegada a A Coruña, la localidad de Cee.


Extraña hora de llegada para un buque de cruceros... pero había una explicación.
(Foto: José R. Montero)


Suituado en el corazón mismo de la ría de Corcubión, el puerto de Brens es una de las más importantes infrastructuras de su tipo a nivel autonómico, con una gran actividad comercial pero cuya relación con el sector de los cruceros era inexistente...hasta 2014. Ese año la naviera Ponant tomó la decisión de que unos de sus navíos, el Le Boreal, practicamente gemelo del que sale en las fotos de este post, hiciera una breve escala en la villa de Cee para dejar a parte de su pasaje y continuar viaje hacia aguas herculinas una vez concluída la operación. Aquel 7 de mayo y a pesar de la brevedad de la visita, la localidad de la Costa da Morte se volcó para darle una calurosa acogida al recién llegado. La experiencia debió de ser considerada como positiva puesto que en 2015 nuestro protagonista de hoy fue el encargado de incribir su nombre por primera vez en esta dársena de la comarca fisterrana. El pasado lunes  el Le Soleal regresaba al "lugar del crimen" y tomaba práctico poco antes de las seis y media de la mañana para atracar en la dársena ceense. Ya atracado la cosa fue un visto y no visto; apenas una hora atracado durante la cual gran parte de los 210 cruceristas que iban a bordo (francófonos en su totalidad) bajaron a tierra para tomar los autobuses que los llevarían a realizar las excursiones contratadas. El resto, junto a la totalidad de la tripulación zarparon a las ocho y media rumbo a A Coruña adonde llegaron 6 horas más tarde.


La escala del Le Soleal en Cee fue breve, lo suficiente para desembarcar a gran parte de su pasaje.
(Foto: Mino Romero)


El discreto tamaño del Le Soleal así como su pequeño aforo obedecen al nicho de mercado en el que se encuadran los buques de la naviera gala Ponant, el de los navíos de expedición de lujo. La estricta normativa de seguridad en materia de turismo que impera en las zonas más inhóspitas del planeta tales como la Antártida o el Ártico obliga a aquellos navíos de cruceros que quieran operar allí a cumplir leyes anticontaminantes muy severas así como otras normas restrictivas como las que hacen referencia a la limitación de turistas. Las reducidas cifras de pasaje unidas al elevado (en proporción) número de tripulantes conceden a estos buques los ratios de pasajero/tripulación más altos de de toda la industria crucerística. Esta magnitud suele utilizarse para expresar con cifras el grado de lujo ofrecido por un buque de cruceros, cifra que en le caso del Le Soleal alcanza el 1.5 (El 2 es el umbral de lo que consideraríamos "lujo" y cuanto más bajo sea el número, más exclusivo es el barco). Para sus afortunados huéspedes la sensación a bordo del Le Soleal se aproxima más a la de encontrarse en tu propio yate más que la de estar realizando la travesía en un crucero convencional, un lujo que se paga y a muy alto precio en el caso de la compañía francesa propietaria de nuestro protagonista. El de los cruceros de expedición es uno de los segmentos con mayor crecimiento en la industria crucerística durante los últimos años.


(Foto: José R. Montero)


Prueba de ello es que el Le Soleal es el tercero de una serie de cuatro unidades casi idénticas botadas en el intervalo de tan sólo 5 años. Abrió la veda en 2010 el Le Boreal y le siguió al año siguiente el gemelo L´Austral. El proyecto se amplió con nuestro Le Soleal en 2012 que sufrió leves modificaciones respecto al diseño original. El cuarteto lo cerró el Le Lyrial en 2015.


(Foto: José R. Montero)


Construído en los astilleros Fincantieri de la ciudad italiana de Ancona el Le Soleal es un buque de 10.944 toneladas de registro bruto que presenta unas dimensiones principales de 142 metros de eslora, 18 metros de manga y un calado de 4´7 metros. En sus 6 cubiertas de pasaje el buque ofrece capacidad para albergar a 264 pasajeros a los que hay que sumarles las 140 personas que componen su tripulación. El 95% de sus camarotes cuentan con balcón privado. Su categoría 1-C le permite navegar entre hielos gracias a su casco especialmente reforzado, por ello cuenta con una flotilla de 12 zodiacs que son utilizadas para las excursiones por estas zonas tan agrestes. Si por el contrario el recorrido tiene lugar por zonas cálidas el Le Soleal puede desplegar una espectacular marina a popa para que sus pasajeros puedan practicar diversos deportes acuáticos. Nuestro protagonista de hoy está abanderado en Wallis y Futuna, un archipiélago de la polinesia francesa que constituye uno de los segundos registros del país galo.


La popa del Le Soleal cuenta con una marina para la práctica de deportes acuáticos.


El negocio parece no irle mal a Ponant habida cuenta de su futura expansión: Hace poco más de un año la naviera anunció la construcción de 4 nuevos navíos de expedición de lujo en los astilleros Fincantieri-VARD de Noruega y que verán la luz entre el verano de 2018 y el del 2019. Los barcos serán bautizados como Le Lapérouse, Le Champlain, Le Bougainville y Le Kerguelen, nombres que rinden tributo a famosos exploradores franceses. El primero de los componentes de este nuevo cuarteto, el Le Lapérouse, ya ha confirmado su visita a la ciudad herculina; será en septiembre del próximo año.


Aspecto que tendrán los futuros navíos de Ponant. Muy pronto los veremos por nuestra ciudad.
(Fuente: Ponant)


El Le Soleal sin embargo no tiene confirmadas nuevas escalas en nuestra ciudad a corto-medio plazo. La que hasta el momento es su última estancia en A Coruña se cerró el pasado lunes a las diez y media de la noche cuando el lujoso buque galo soltaba amarras poniendo rumbo a su siguiente destino, Pauillac (Francia). Se trata de una pequeña población de apenas 5.000 habitantes situado en la región de Aquitania, en pleno estuario del río Garona y que es famoso internacionalmente por sus vinos; de hecho la localidad da nombre a una denominación de origen. Tras la parada en esta pequeña villa el buque continuó remontando el curso del río hasta llegar a Burdeos, situado a unos 50 kilómetros de distancia. La actual singladura del Le Soleal finalizará este domingo en el puerto británico de Portsmouth. Como ven un peculiar viaje no apto para cualquier buque de cruceros. 



Arriba: Pauillac es la sede de la afamada bodega Chateau Lafite Rothschild
Abajo: Una botella de Chateau Lafite 2009 tiene un valor en el mercado próximo a los 9.000 euros. ¿una copita?



No quisiera terminar el post sin agradecer a mis colegas José R. Montero y Mino Romero su colaboración en forma de fotos para la ilustración de esta entrada.


domingo, 16 de abril de 2017

Viernes de pasión





...de pasión por los barcos. Si hay unas fechas en las que Ferrol luce como nunca es en la Semana Santa; por algo esta celebración en la ciudad departamental está distinguida como fiesta de interés turístico nacional desde 1995 e internacional desde 2014. Durante estos días miles de turistas se acercan a nuestra ciudad vecina para disfrutar de las procesiones y de paso descubrir muchos de los innumerables atractivos de la zona. El viernes santo los visitantes que se encontraban por este rincón del golfo ártabro pudieron disfrutar de un aliciente más, la presencia del elegante Oriana, que realizó una breve escala en tierras gallegas.


Ferrol contó con un aliciente más durante el viernes santo: la presencia del Oriana.


Procedente de Santander, donde el Oriana ha inaugurado la temporada crucerística en la ciudad cántabra, el buque británico propiedad de la naviera P&O llegó a la bocana de la ría ferrolana sobre las ocho y media de la mañana con unos 1.700 pasajeros a bordo en su mayoría británicos y que tras finalizar la maniobra de atraque pudieron bajar a tierra para realizar las excursiones contratadas o bien descubrir los encantos de la ciudad que los acogía por unas horas. Buen tiempo y un destino engalanado para vivir su semana grande, ¿que más se puede pedir?




Los pasajeros que viajan a bordo del Oriana disfrutan estos días de un crucero de 12 noches de duración que partió el pasado martes del puerto de Southampton y que tras las paradas en tierras cántabras y gallegas proseguirá viaje visitando las dársenas de Leixoes, Cádiz, Gibraltar, Lisboa y La Rochelle antes de regresar al punto de partida el próximo 23 de abril.




Construído en los astilleros alemanes Meyer Werft de la ciudad de Papenburg y puesto en servicio en mayo de 1995, el Oriana es en la actualidad el buque más veterano y pequeño de los 7 que actualmente componen la flota P&O. El primero de estos "títulos" lo mantendrá durante bastante tiempo pero el segundo le será arrebatado en breve, cuando el Adonia, actualmente operando para la marca Fathom en el Caribe regrese a las filas de la compañía británica en junio de este mismo año. El Oriana es un buque de perfil clásico y líneas muy proporcionadas de 69.153 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 260 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´9 metros que puede albergar en sus 10 cubiertas dedicadas exclusivamente al pasaje a un total de 1.928 pasajeros en capacidad máxima atendidos por una tripulación compuesta por 794 personas. Como todos los barcos de la flota P&O (a excepción de su buque insignia Britannia) el Oriana luce bandera de las Bermudas y su "callsign" es ZCDU9.


El Oriana luce a proa la enorme "Union Jack" correspondiente a la nueva imagen corporativa de la naviera, que estrenó su cuasigemelo Aurora a finales de 2014. Personalmente considero que los nuevos colores lucen mejor en las unidades más modernas de la flota (Azura, Britannia...) que en nuestro clásico protagonista de hoy.


Con la del Oriana son ya dos las escalas de buques de cruceros que han tenido lugar este mes en Ferrol, tras la protagonizada el pasado día 7 por el navío Balmoral, lo que consolida al mes de abril como uno de los de mayor volumen en este tipo de tráficos para la ciudad departamental. Antes de que eche el cierre por la rada vecina aún deberán pasar dos cruceros más, dos visitas de marcado acento alemán protagonizadas por los buques Hamburg, el próximo día 20, y el AidaMar, el 30.


Abril será un mes con gran movimiento de cruceros en la ciudad de Ferrol.


Tras una estancia que se prolongó unas ocho horas y cuando el reloj marcaba las cinco de la tarde tres sonoros bocinazos anunciaron la inminente partida del navío inglés. La festividad del día se notó en la masiva afluencia de público que acudió a las principales atalayas de la costa ferrolana para presenciar la maniobra de salida: En la ría norte el principal punto de observación fue una vez más el Castillo de San Felipe mientras que en la orilla sur el gentío se dividió entre las espectaculares vistas aéreas del mirador de A Bailadora o la sensación d casi poder tocar al coloso flotante desde las balizas de La Palma o San Martín


La lancha Rías Altas Uno acompaña al Oriana durante la salida de este último de la ría ferrolana.


El espectáculo no fue sólo visual sino también sonoro. A su llegada a las proximidades de la fortaleza de San Felipe el Oriana recibió honores a cargo de los miembros de la Asociación Batalla de Brión que le dedicaron varias salvas de honor con sus mosquetes. El "master" del Oriana respondió efusivamente a tan calurosa despedida con varios bocinazos que retumbaron en toda la ría. Los vítores y saludos de los pasajeros situados en las cubiertas más altas y que eran respondidos desde tierra fueron el colofón perfecto para una espléndida jornada que hizo las delicias de los amantes de la fotografía naval. Al Oriana aún le restan por delante dos nuevas escalas en Ferrol antes de finalizar el año siendo la próxima el 27 de julio.


El Oriana abandonando las instalaciones ferrolanas acompañado por la lancha de prácticos. Al fondo y por estribor se pueden ver las grúas del puerto exterior.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


lunes, 10 de abril de 2017

Idas y venidas





Que un buque de cruceros recale dos veces en el mismo puerto en un intervalo de tiempo de tan sólo cinco días  es una circunstancia bastante inusual pero perfectamente factible si pensamos en las numerosas incidencias que pueden sufrir este tipo de navíos (evacuación médica, avería mecánica...) pero ¿puede producirse el mismo hecho estando además ambas paradas programadas dentro del itinerario previsto de antemano por la naviera? eso sí que es toda una rareza pero también puede darse. El Balmoral lo demostró esta misma semana.


El Balmoral estuvo el lunes en A Coruña...


Hay que matizar eso sí que las dos escalas del buque de Fred. Olsen Cruise Lines se produjeron en los puertos de A Coruña y Ferrol respectivamente, pero es tan pequeña la distancia que separa estas dos dársenas (poco más de 50 kilómetros por carretera y tan sólo 11 millas por mar) que para el sector crucerístico  se trata de dos atraques alternativos para un mismo destino. ¿Tiene lógica pues parar dos veces en el mismo lugar?. Evidentemente la cosa tiene truco como veremos a continuación.


...y el viernes en Ferrol. Raro, raro, raro.


Procedente de Cádiz y con unos 1.100 pasajeros a bordo, la nave británica llegó a la rada herculina el pasado lunes poco después de las siete de la mañana  para quedar atracada minutos más tarde en el muelle de trasatlánticos. La escala en A Coruña era la última de un crucero de dos semanas de duración iniciado el pasado 22 de marzo en el puerto de Southampton y que llevó a los cruceristas que en él tomaron parte a visitar Lisboa, Agadir, Casablanca, Gibraltar, Almería, Málaga y Cádiz antes de arribar a aguas gallegas. La travesía tuvo un marcado acento español como bien reflejaba el nombre de la ruta: "Mysterious Morocco & Seductive Spain" ("Marruecos misterioso y España seductora").


El Balmoral es todo un habitual de las aguas herculinas.


La estancia del Balmoral en la ciudad fue más breve de lo acostumbrado para este tipo de naves y tras apenas siete horas de amarre finalmente a las dos y media de la tarde el buque se hizo de nuevo a la mar poniendo proa al norte con destino al puerto de Southampton. En este puerto del sur de Inglaterra se puso el miércoles punto y final a un viaje de ensueño para el algo más de un millar de pasajeros que viajaban a bordo de la nave pero como no hay mal que por bien no venga, tan pronto desembarcaron, una nueva horda de turistas ocupó su lugar ansiosos por iniciar las vacaciones de su vida.




A última hora del pasado 5 de abril el Balmoral zarpaba una vez más de Southampton poniendo rumbo al puerto de Ferrol adonde arribó en la mañana del pasado viernes. La dársena departamental fue la primera parada de un recorrido de 17 jornadas de duración y que hará escalas  en Ibiza, Mahón, Ajaccio, Olbia, Palermo, Palma de Mallorca, Cartagena y Lisboa antes de regresar al punto de partida el próximo 22 de abril. El crucero esta vez se denomina "Islands of the Mediterranean" ("islas del Mediterráneo") un nombre ciertamente acertado ya que el buque visitará Mallorca, Menorca, Ibiza, Córcega, Cerdeña y Sicilia.


Durante las dos escalas en tierras gallegas los pasajeros del Balmoral disfrutaron de una climatología totalmente veraniega.


La estancia de este viernes en Ferrol tuvo una duración similar que la efectuada días antes en la urbe herculina y minutos después de las dos y media de la tarde el Balmoral reemprendió su viaje. A diferencia de su salida de aguas de la bahía coruñesa en la ferrolana a los cruceros se les rinde tributo a su paso por la fortaleza de San Felipe; los encargados de hacerlo son los soldados dieciochescos de la Asociación Batalla de Brión que siempre despiden a sus visitantes a disparo de mosquete y cañón. A las salvas de despedida el "master" del Balmoral respondió tímidamente con un bocinazo, quien sabe si por miedo o desconfiaza por si se trataba de fuego amigo o no. Una vez alcanzada la bocana de la ría y desembarcado el práctico el buque británico (aunque de bandera bahameña) aumentó revoluciones y puso rumbo al sur hacia el "Mare Nostrum".


El Balmoral saliendo de Ferrol este viernes con las grúas del puerto exterior de fondo.


Como ven el hecho de que un mismo buque de pasaje recalara dos veces en el golfo ártabro en menos de cinco días se debió a uno de esos caprichos del calendario crucerístico que de vez en cuando tienen lugar.  Influye de manera determinante, eso sí, el estar a tiro de piedra de uno de los principales puertos base europeos en lo referente a este tipo de tráficos. Les hablo del puerto de Southampton. De los casi dos millones de cruceristas que anualmente llegan a Reino Unido, casi el 85% lo hacen a este punto geográfico. Puesto en cifras se traduce a que en 2015 fueron 1.600.000 los turistas llegados por vía marítima a este puerto. Las migajas del resto de la tarta (unos 200.000 cruceristas) se reparten entre los puertos de Dover y en menor medida los de Tilbury, Bristol o Newcastle. Las principales navieras del sector establecen en Southampton el inicio y el final de sus principales rutas marítimas atlánticas europeas y las que parten desde allí hacia el Mediterráneo o las Canarias practicamente tienen una parada obligada en A Coruña (o en su alternativa ferrolana) a la ida o a la vuelta del viaje. Es el caso de compañías ya muy arraigadas y con un enorme volumen de movimiento en nuestra dársena tales como P&O, Saga Cruises o la propietaria de nuestro protagonista de hoy, Fred. Olsen Cruise Lines.


Entre un 30 y un 35% de los buques de cruceros que nos visitan anualmente  tienen como puerto de procedencia o como puerto de destino el de Southampton.


Tras esta doble escala en tierras gallegas el Balmoral volverá a visitarnos varias veces más a lo largo del año; en A Coruña tiene todavía programadas un total de tres recaladas más siendo la próxima el 9 de mayo. A Ferrol arribará una vez más antes de acabar 2017: será el próximo 28 de noviembre con el aliciente además de ser el encargado de cerrar el año crucerístico en vigor.


Tras su doble visita el Balmoral se despide del golfo ártabro hasta dentro de unas semanas.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.