NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

sábado, 30 de julio de 2016

De princesa a Sirena





Bien es sabido que julio no es un mes muy prolífico en cuanto a escalas crucerísticas en el puerto coruñés, sin embargo el de este año está presentando unos números inusualmente altos para lo que suele ser habitual. Para finalizarlo a lo grande la última semana del mes ha contado con la visita de dos buques de pasaje, estando la primera de ellas protagonizada por el buque Sirena.




Poco antes de las 8 de la mañana hacía su entrada en la ría herculina el buque de Oceania Cruises procedente del puerto de Leixoes. A bordo del Sirena unos 680 pasajeros que estos días disfrutan de una singladura de 11 jornadas de duración con Lisboa como punto de salida y escalas en Oporto (atracando en Leixoes), nuestra ciudad, Gijón, Bilbao, St. Jean de Luz, Burdeos y St. Malo, poniendo fin a la ruta el próximo 6 de agosto en el puerto de Le Havre, donde las naves de cruceros suelen atracar para realizar la visita a París. La naviera norteamericana ofrecía la oportunidad de alargar este itinerario de 11 a 21 días embarcando en el puerto de Barcelona y realizar paradas adicionales en diversos puertos de la península.
El viaje es ciertamente atractivo pero eso si, no resulta barato; Los 11 días desde Lisboa hasta París salen por unos 3.700 euros en el alojamiento más económico.




La escala del Sirena es una de las más noticiables del presente mes que este fin de semana toca a su fín. Evidente a la vista de las fotos es que la relevancia de la visita no reside en las destacadas dimensiones del protagonista. La importancia está en su condición de debutante en la ciudad herculina, el sexto debut de una nave de pasaje en nuestros muelles de este 2016. Y no será el último; antes de comernos las uvas tendremos importantes escalas inaugurales en nuestro puerto. Sin embargo la condición de debutante  de nuestro protagonista de hoy puede ser puesta en entredicho por los más asiduos a los muelles y es que la silueta de esta Sirena se nos hace muy familiar. ¿Seguro que nunca ha estado por aquí?. Seguro, pero...


El Sirena realizó este viernes su escala inaugural en A Coruña.


Lo cierto es que la naviera Oceania Cruises, propietaria de este barco, tiene otros tres buques exactamamente idénticos a éste en su flota y se da la casualidad de que los tres (Regatta, Insignia y Nautica) son habituales visitantes a la ría coruñesa. ¿Deducimos entonces que nuestra Sirena es la cuarta unidad de esta serie de buques y que acaba de salir del astillero?. Pues no, la historia es un pelín más complicada. Trataré de resumírsela.




Nuestro protagonista del post de hoy vio la luz a finales de 1999 en los astilleros Chantiers de l´Atlantique de la ciudad gala de Saint Nazaire siendo el cuarto de una serie de 8 buques gemelos puestos al servicio de la ya difunta Renaissance Cruises. Las unidades de la R-Class, nombre genérico que recibieron esta serie de barcos, eran naves de 30.277 toneladas de registro bruto, 181 metros de eslora, 25´5 metros de manga y un calado de 5´8 metros que además de por su gran calidad destacaban fundamentalmente por dos  cosas: su muy original nombre (modo ironía ON) compuesto por una "R" seguida de un número indicativo del orden en el que iban siendo botados, y por formar parte de una de las más ambiciosas expansiones empresariales nunca antes vista en el sector crucerístico con la puesta en servicio de estos 8 navíos en apenas 27 meses. Estas grandes operaciones requieren de un meticuloso estudio de viabilidad económica además de cruzar los dedos para que ningún pequeño imprevisto lleve al traste con el plan. Desgraciadamente un no tan "pequeño imprevisto" en forma de salvaje atentado contra el World Trade Center de Nueva York el 11 de septiembre de 2001 provocó un cataclismo en el turismo a nivel mundial al cual las empresas con una economía más comprometida no pudieron sobrevivir. Con sus arcas aún tiritando por la colosal inversión realizada en sus nuevos barcos, la Renaissance Cruises cayó tan sólo 15 días después de que lo hicieran las Torres Gemelas.


Nuestro protagonista de hoy en su configuración inicial como R-4. Como podrán comprobar el buque ha experimentado profundos cambios... eso, o es que tengo que mejorar mi labor de documentación.
(Fuente: wikipedia)


Con la caída de la naviera, la flota Renaissance se disgregó por medio mundo comprada o alquilada por distintas compañías. Nuestro R-4 fue a parar junto al R-3 a manos de la Princess Cruises, que los operó en régimen de chárter rebautizándolos como Tahitian y Pacific Princess respectivamente. Finalizado el período de alquiler la naviera norteamericana hizo efectiva la opción de compra y adquirió los dos barcos que se convirtieron de esta manera en los más pequeños de su vasta flota. Durante los siguientes años el buque siguió operando sin novedad hasta que en 2009 Princess Cruises decidió cambiarle el nombre, pasando a llamarse Ocean Princess, con el objetivo de que su nueva nomenclatura reflejara una visión más global de los cruceros.


Tras la muerte comercial de Renaissance Cruises el R-4 pasó a manos de Princess Cruises, que lo rebautizó como Tahitian Princess.
(Fuente: the.honoluluadvertiser.com)


 A finales de 2014 Princess Cruises anunciaba que había llegado a un acuerdo con la naviera Oceania Cruises para la venta del por entonces Ocean Princess por un coste total de unos 82 millones de dólares. Su última singladura con los colores de Princess Cruises finalizó el 7 de marzo de este año tras la cual el navío puso rumbo a Marsella donde fue sometido a una profunda actualización valorada en 40 millones de dólares. 35 días después de su entrada en astillero el buque emergió con un nuevo aspecto y un nuevo nombre. De "Princesa Oceánica" a "Sirena" en apenas un mes.


El pasado 27 de abril tuvo lugar la ceremonia de bautizo del "nuevo" Sirena en el puerto de Barcelona. Claudine Pépin, hija del célebre chef francés Jacques Pépin, fue la madrina del evento y la encargada de estampar la botella de champán contra la amura del Sirena.
(Fuente: Oceania Cruises)


A diferencia de lo que ocurriera en sus dos anteriores etapas comerciales, en esta nueva aventura veremos asiduamente a nuestro protagonista de hoy por aguas de Marineda ya que Oceania Cruises es desde sus inicios, allá por el año 2002, uno de los más activos e importantes clientes del puerto herculino. Nuestros vecinos ferrolanos también tendrán la oportunidad de avistar a esta sirena que tiene previsto debutar en la dársena departamental en los próximos días, concretamente el 14 de agosto. En lo referente a su debut en aguas coruñesas realizado el viernes éste se cerró a las 19:00 horas cuando el Sirena soltó amarras y tras los habituales tres pitadas de despedida puso rumbo a su siguiente destino en tierras asturianas. Tendremos que esperar exactamente un año para volver a ver al Sirena en A Coruña: será el 29 de julio de 2017.


 Sirena rumbo al puerto de Gijón.



Salvo las que indiquen lo contrario, las fotos de esta entrada  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.



viernes, 22 de julio de 2016

Desmontando la "Union Jack"





La vexilología es la disciplina que se encarga del estudio de las banderas. Comento ésto porque la entrada de hoy va a tener mucho que ver con estos símbolos aunque como es lógico el protagonista indiscutible de la misma es un buque de cruceros; un señor buque de cruceros como el Britannia que este pasado martes visitó de nuevo la ría coruñesa.


El Britannia y la bandera que luce a proa son nuestros protagonistas de hoy.
(Foto: Manuel Candal)


Procedente de St. Peter Port, la capital de la Isla de Guernsey, el buque insiginia de la naviera británica P&O hizo acto de presencia en la ría coruñesa sobre las 07:30 horas acompañado de la niebla matinal que por momentos dificultó la labor "afotadora" a los más madrugadores; da cuenta de la intensidad del fenómeno atmosférico el hecho de que en algunos momentos los colosales 330 metros de eslora del gigantesco navío quedaran ocultos a ojos del observador pese a encontrarse a escasos metros. A bordo del Britannia llegaron a A Coruña unos 3.500 pasajeros, en su mayoría británicos y que estos días disfrutan de una travesía de una semana de duración con salida y llegada a Southampton y paradas en Bilbao y La Rochelle (Francia) además de las dársenas ya mencionadas. Es poco frecuente en el circuito crucerístico convencional salir desde tierras inglesas y que el punto más meridional de la singladura sea Galicia pero P&O lleva años realizando este itinerario con el Britannia y con otros navíos de su flota; de hecho casi la mitad de las escalas que sus buques realizan en nuestra ciudad forman parte de estas travesías.


La niebla dificultó por momentos la labor fotográfica durante la llegada del Britannia el pasado martes. Aún así los shipspotters más incondicionales lograron instantáneas tan formidables como ésta.
 (Foto: Manuel Candal)


Y ahora un pequeño paréntesis. Hace unas semanas un terremoto político sacudió los cimientos de la vieja Europa cuando de manera inesperada los ciudadanos británicos optaron por el "yes" en el referéndum por la salida de la Unión Europea, más conocido como "brexit". Desde el momento que se supo el resultado y durante las siguientes semanas los "expertos" se han preocupado de analizar el futuro incierto que se abre ahora tanto para los propios británicos como para el resto de europeos y la verdad es que nadie sabe a ciencia cierta las consecuencias que tendrá esta decisión a largo plazo. Sin embargo los primeros efectos se hicieron notar a las pocas horas; el ya previsible batacazo de las bolsas y la rápida respuesta de los escoceses, cuya histórica tendencia europeísta ya les ha llevado a pedir un segundo referéndum de independencia que tendría toda la pinta de salir adelante de llevarse a cabo. En este punto lo suyo sería analizar el impacto que tendría sobre todo a nivel económico estos cambios en el sector crucerístico pero como eso suena aburrido y además sería enfangarse en un tema del que no tengo ni la más repajolera idea he preferido mirarlo desde otro prisma centrándome en los cambios que podría provocar todo este asunto en una naviera como la P&O a nivel... estético. Suena rebuscado pero el asunto tiene que ver con la imagen corporativa de su flota, que cuenta con una no muy discreta bandera británica como principal carta de presentación que quien sabe si en un futuro no muy lejano deberán modificar. Es lo que ocurre cuando se decide lucir los colores del Reino Unido en la proa de tus barcos justo en el momento en el que el reino está más "desunido" que nunca. Pero antes de seguir con este tema se hace indispensable dar unas pinceladas (nunca mejor dicho) acerca del símbolo que lucen a proa los buques de la flota P&O desde hace unos meses.


La del Britannia no es una bandera británica cualquiera. Con sus 94 metros se trata de la "Union Jack" más grande del mundo.


La bandera del Reino Unido, más conocida como "Union Jack" o "Bandera de la Unión" es una enseña cuyo diseño nació de la combinación de los símbolos principales de Inglaterra, Escocia e Irlanda. Gales, pese a ser nación constitutiva del Reino Unido no tiene  representados sus actuales colores en la misma puesto que cuando apareció el primer diseño de la "Union Jack" los vecinos del oeste (como se les conoce a los galeses) compartían bandera con Inglaterra.   Así la "Union Jack" se forma por la superposición de las banderas de San Jorge de Inglaterra (una cruz roja  sobre fondo blanco), la bandera de San Andrés escocesa (una aspa blanca sobre fondo azul) y la irlandesa de San Patricio (una diagonal roja sobre fondo blanco), que fue la última en incorporarse dando como resultado la imagen actual. Desde 1801 el diseño de la "Union Jack" se ha mantenido invariable pero.. ¿y si a consecuencia del "brexit" Escocia reclama y consigue su independencia del Reino Unido?


Vexilología "lesson one": La actual "Union Jack" está compuesta por las enseñas de Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte. Gales como parte del Reino Unido no está representada con los colores de su actual bandera en este diseño ya que cuando surgió la bandera de la unión los galeses eran representados también por la cruz de San Jorge inglesa.

             
El debate sobre el futuro de la bandera ya surgió en 2014 a raíz del primer referéndum independentista escocés con distintas voces discordantes, desde las que defendían que en caso de un "Sí" la "Union Jack" no debería cambiarse y los que defendían que no tendría mucho sentido mantener los colores escoceses una vez estos se independizaran. Muchos son los que afirman que aprovechando la modificación de la bandera deberían añadirse los colores de Gales, que por fín vería enmendada esta histórica reclamación y aquí surgen una gran variedad de propuestas a cada cual más llamativa. Juzguen ustedes:



Las opciones propuestas para una posible nueva "Union Jack" en el caso de una supuesta independencia escocesa son de lo más variadas. Desde simplemente eliminar el color azul a agregar el verde representativo de Gales (arriba) en varios formatos. Si la de la derecha les recuerda a la del País Vasco se debe a que el diseño de la ikurriña se basó en la bandera británica. La opción de abajo pese a resultar visualmente más chocante es la más lógica ya que superpone a las de los demás territorios la bandera correspondiente al patrón de Gales, en este caso San David.



La primera opción sería la más respetuosa con el diseño actual ya que se trataría de eliminar el fondo azul escocés sin añadir ningún elemento. Esta propuesta sin embargo no es bien vista por los galeses que durante décadas llevan reclamando su presencia en el mayor símbolo de la unión. Añadir a Gales a la nueva "Union Jack" en detrimento de los independizados escoceses plantea dos vías: la primera sería integrar los colores de la actual  bandera galesa (blanco y verde) como fondo en cualquiera de sus variantes. La segunda daría lugar a la propuesta más llamativa; dado que la actual enseña británica la componen las banderas de los santos patrones de cada nación lo lógico sería añadir la cruz representativa del patrón de Gales, en este caso la de San David, consistente en una cruz amarilla sobre fondo negro. Sé que todo ésto son cábalas pero por lo que pudiera pasar no estaría de más que los de la P&O fueran haciendo acopio de botes de pintura por si hay que modificar la bandera que lucen a proa actualmente sus navíos. Con el tiempo se verá. De momento y aunque sólo sea por puro entretenimiento aquí quedan tres propuestas de un servidor hechas de manera chapucera para que se hagan una idea de como sería la cosa si alguno de estos diseños se conviertiera en realidad:


Opción A: "Discreet Britannia": El buque simplemente pierde los tonos azules. El problema es que las chimeneas ya no combinarían con los colores de la proa.

Opción B: "EuskoBritannia": Agregar el color verde galés recordaría demasiado a la "ikurriña" vasca y las chimeneas definitivamente ya no pegarían ni con cola. A cambio el Britannia sería muy bien recibido cuando atracara en Bilbao. 

Opción C: TDP (Totally Despiporring Britannia): El Britannia a medio camino entre una bandera belga y un superhéroe barato. El color de las chimeneas ya sería lo de menos.


De momento con su bandera actual, el Britannia realizó su particular "brexit" del puerto coruñés el pasado martes poco antes de las cinco de la tarde para poner rumbo a Bilbao bajo un sol de justicia. Al buque británico le quedan por delante dos escalas más en el puerto herculino antes de finalizar el año; la próxima de ellas tendrá lugar el 24 de agosto.


El Britannia se despide de los coruñeses hasta finales del mes de agosto.


Para acabar quisiera dar las gracias a mi amigo y habitual colaborador del blog Manuel Candal por prestar sus magníficas fotos para ilustrar esta entrada.



lunes, 18 de julio de 2016

Inauguración de la exposición de la AGFN en Corcubión





Ayer tuvo lugar la inauguración oficial de la exposición "Unha ollada aos barcos e ó mar" que la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales exhibe en Corcubión.


Cartel de la exposición.
 

El acto estuvo presidido por el alcalde de la localidad, D. Manuel Insua, además de por el concejal de cultura, Jose Antonio Louro y contó con la presencia de varios miembros de la AGFN, entre ellos su presidente, José R. Montero, Aquiles Garea, principal impulsor del evento, y un servidor, que tiene el honor de ser el vicepresidente de dicha asociación.. Durante este acto de presentación los miembros de la corporación municipal hicieron entrega a los representantes de la AGFN de un pequeño obsequio en consideración por esfuerzo realizado para que todo estuviera a punto para la fecha acordada.


De izquierda a derecha José Antonio Louro (concejal de cultura), un servidor (vicepresidente de la AGFN), Manuel Insua (alcalde de Corcubión), José R. Montero (presidente de la AGFN) y Aquiles Garea (miembro de la AGFN durante el acto de inauguración de la exposición.
(Fuente: La Voz de Galicia)


La muestra está compuesta por unas 50 fotografías de varios de nuestros asociados y recoge un amplio abanico de los más variados buques que pueden verse en nuestras aguas: Desde pesqueros a buques de cruceros pasando por los más variados navíos de guerra, bulkcarriers, gabarras, remolcadores, buques de salvamento, etc... Nombres como los de el Juan Sebastian de Elcano, el Harmony of the Seas, el Juan Carlos I, o el Don Inda son algunos de los protagonistas más relevantes de esta muestra. La selección de fotos es sólo una pequeña selección de los variados estilos que tienen cabida dentro de la asociación que engloba desde auténticos maestros en el arte de encuadrar con estilo muy próximo a la foto artística, hasta los que se decantan más hacia la tendencia del "shipspotter" puro en el que el barco es el único protagonista de la instantánea y se busca captar el momento determinadas condiciones de navegación


La exposición comprende diversidad de buques y estilos fotográficos.


La exposición permanecerá abierta hasta el próximo 31 de agosto en la antigua cárcel de Corcubión situada en el puerto de la localidad y que actualmente acoge la oficina de turismo. El marco que acoge la muestra  es de lo más singular; un edificio que data de principios del siglo XX y que durante distintos periodos funcionó como prisión. Cuenta con varias estancias (incluída una antigua capilla) que se distribuyen entorno a un patio central cubierto. Sin lugar a dudas una ubicación que le añade un atractivo extra a la exposición.


La exposición tiene lugar en el edificio de la antigua cárcel, uno de los inmuebles más emblemáticos de Corcubión.


Desde la AGFN os animamos a todos a que os acerquéis hasta este bello municipio coruñés para ver la exposición, un trabajo que pese a contar con unos medios muy modestos hemos hecho con mucha ilusión y con todo el cariño del mundo. Los horarios son de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:30 horas todos los días excepto los lunes por la mañana y por la tarde y el martes por la mañana cuando el local permanece cerrado por descanso del personal.


La bella localidad de Corcubión acoge la muestra de la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales.


Para acabar quisiera agradecer en mi nombre y en el de tod la directiva de la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales al concello de Corcubión su extraordinaria colaboración para que esta exposición sea una realidad asi como dar las gracias a nuestro socio y amigo Aquiles Garea, que ha sido sin lugar a dudas el principal impulsor del proyecto.


Estará hasta el 31 de agosto. ¡Os esperamos!


miércoles, 13 de julio de 2016

Constelación niebla





Contemplar la llegada de una de esas grandes ciudades flotantes que cada vez más frecuentemente visitan nuestras costas supone un gran espectáculo visual pero hay veces que el no verla lo supera. Me explico; en ocasiones las adversas condiciones meteorológicas (lluvia, mala mar, etc...) dificultan la observación y la labor afotadora pero a cambio nos regalan momentos inolvidables que quedan grabados para siempre en nuestras retinas, algo que con un cielo azul y el mar como un espejo no pasaría de ser una bonita maniobra. La caprichosa meteorología nos deparó el pasado viernes uno de esos momentos para el recuerdo durante la llegada del buque Celebrity Constellation y la encargada de aportar ese preciso toque que separa lo corriente de lo memorable fue la niebla




Procedente de Bilbao la nave de Celebrity Cruises arribó a la ría herculina pasadas las diez de la mañana. A esa hora del día la costa herculina  todavía aparecía semicubierta por la habitual niebla matinal de estos días, no muy densa para poder intuír la llegada del gigante pero lo suficientemente notoria para dar lugar a uno de esos instantes únicos. La combinación de buque y fenómeno atmosférico deparó el que será sin duda uno de los momentos visuales más destacados de 2016; Avanzando lentamente, el Constellation parecía navegar sobre un mar de nubes o más bien flotar sobre él, una imagen que vista desde Mera añadía al conjunto la bella estampa de la Torre de Hércules como telón de fondo emergiendo entre una cortina translúcida que permitía vislumbrar su figura..


El Constellation pareció llegar flotando al puerto herculino.


Niebla aparte el verdadero protagonista del pasado viernes en aguas de Marineda trajo a la ciudad a unos 2.200 pasajeros que estos días se encuentran disfrutando a bordo de la formidable nave de bandera maltesa de una travesía de 13 jornadas de duración con salida del puerto de Barcelona y escalas en Cádiz, Lisboa, la mencionada Bilbao, nuestra ciudad, Leixoes, Gibraltar y Málaga antes de regresar de nuevo a la ciudad condal.




 Construído en los astilleros Chantiers de l´Atlantique (los actuales STX France) situados en la ciudad gala de Saint Nazaire y puesto en servicio en el año 2002, el Celebrity Constellation es un buque de 90.280 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 294 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 8 metros que en sus 13 cubiertas de pasaje puede albergar a un total de 2.450 pasajeros en capacidad máxima en alguno de sus 975 camarotes. La tripulación está compuesta de 999 personas. Su identificativo de llamada es 9HJB9.


Formidable estampa del Celebrity Constellation atracado en el muelle de trastlánticos coruñés.


El Celebrity Constellation es el cuarto de una serie de 4 buques gemelos que se agrupan bajo el nombre genérico de Millenium-Class. Antes que él se estrenaron sus hermanos Celebrity Millenium (2000), Celebrity Infinity (2001) y Celebrity Summit (2001), los tres inéditos hasta le fecha en nuestra ciudad. Tanto el Constellation como sus hermanos fueron en su día unos de los buques de cruceros  más revolucionarios a nivel tecnológico sobre todo en lo que respecta a su propulsión.


Cuando fue construído el buque se llamaba simplemente Constellation pero en 2007 la naviera americana tomó la decisión de anteponerle la palabra "Celebrity" al nombre de todos sus buques.


Nuestro protagonista de hoy no es uno de los buques más habituales por nuestra ría dentro de una naviera que tampoco es que se prodigue mucho en aguas herculinas. Aún así los coruñeses estamos más familiarizados con otras unidades de Celebrity Cruises, como el Celebrity Century, que abandonó la flota de la compañía hace unos meses o el espectacular Celebrity Eclipse, de dimensiones mucho mayores a las del navío que aparece en la fotos. Aún así el Celebrity Constellation ya ha recalado en la ciudad en tres ocasiones destacando la fecha de su escala inaugural, en septiembre de 2008 y no sólo por ser la de su debut sino por las circunstancias que rodeaban a esta visita; en aquel viaje el Constellation se hallaba realizando un crucero de temática gay a cargo de un touroperador que había charteado el navío a tal efecto.




Volviendo al pasado viernes y tras permanecer buena parte del día atracado en la ciudad finalmente a las ocho de la tarde el Celebrity Constellation cerró su estancia en A Coruña zarpando rumbo a tierras lusas. Sin niebla que le otorgara a la maniobra de salida el toque mágico que había tenido la entrada horas antes, los shipspotters locales nos tuvimos que conformar con ver la impresionante estampa de este mastodonte de los océanos navegando por la ría herculina en una agradable tarde veraniega, lo que no es poco. La agradable compañía de algunos amigos afotadores le puso la guinda al pastel.


Rumbo a Leixoes.


Sin escalas previstas en la ciudad a corto-medio plazo (2 años vista) la naviera Celebrity Cruises quedará representada en A Coruña en los próximo meses por el buque Celebrity Eclipse cuya próxima visita tendrá lugar en otoño de este año. Quien sabe si con niebla...





 Salvo las que indiquen lo contrario, las fotos de esta entrada  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.



lunes, 11 de julio de 2016

Falta un mes...





Falta justo 1 mes para que tenga lugar uno de los mayores eventos del año en A Coruña; la Tall Ships Races 2016. Será del 11 al 14 de agosto.


Cartel oficial de la Regata de Grandes Veleros 2016.


La Regata de Grandes Veleros, conocida anteriormente como la Cutty Sark, vuelve a aguas de Marineda tras un paréntesis de 4 años. Lo hace además con el aliciente de ser nuestra ciudad meta de la última etapa, con lo que los barcos arribarán en plena competición, aumentando de esta forma la espectacularidad de la llegada.




Pese a la ausencia de alguno de los más emblemáticos navíos a vela que sí participan en la competición pero que no disputan la última etapa, la que concluye en aguas gallegas, los coruñeses tendremos la oportunidad de ver a mediados de agosto a alguno de los más ilustres y longevos navíos clásicos que surcan los mares. En total serán 10 los veleros de los denominados Clase A (los de mayores dimensiones) los presentes en la ría herculina. Buques como los británicos Lord Nelson o Pelican of London, los portugueses Creoula y Santa María Manuela, el neerlandés Morgenster, el buque escuela venezolano Simon Bolivar o su homólogo noruego Christian Radich. Noruego es también el buque que posiblemente acapare más miradas, el legendario Statsraad Lehmkuhl, buque al que contemplan la friolera de 102 años de historia. Todos ellos estarán en la dársena coruñesa.


 
El mítico buque escuela noruego Statsraad Lehmkuhl será una de las estrellas de la regata en la ría herculina.
(Fuente: www.lehkmuhl.no)


Durante los 4 días que la Regata de Grandes Veleros permanecerá en A Coruña se realizarán diversas actividades como el ya tradicional desfile de las tripulaciones. Además los buques ofrecerán como es habitual jornadas de puertas abiertas para todos aquellos que deseen conocerlos a fondo.


Durante la estancia de la regata en A Coruña se permitirá el acceso a bordo de los veleros.

Para ir abriendo boca el pasado día 5 se inauguró en el Real Club Náutico de A Coruña una exposición sobre Tall Ships Races con instantáneas de Daniel Candal, todo un genio de la fotografía que colabora en ocasiones en este blog, algo que aprovecho desde aquí para agradecerle. La muestra recoge en imágenesalgunos de los momentos más destacados sobre el paso de la regata por nuestra ciudad durante su última comparecencia en el año 2012. La exposición estará abierta hasta el próximo 21 de agosto y os aconsejo que no os la perdáis porque merece mucho la pena.


Con motivo de la presencia de la Tall Ships Races en la ciudad el próximo mes se acaba de inaugurar una exposición sobre esta regata con fotos de Daniel Candal.
(Foto: Manuel Candal)


sábado, 9 de julio de 2016

Odisea de verano


 


Tras un breve paréntesis  de dos semanas, la actividad crucerística regresó a la ciudad coruñesa el pasado martes con una escala que supone además el comienzo del segundo semestre del año en curso. La visita corrió a cargo del Aegean Odyssey, buque de discretas dimensiones y de estética poco llamativa pero que esconde algunos datos dignos de mención. Eso, unido a su condición de debutante en la dársena lo hacen más que merecedor del presente post.


 Hagan como la gaviota y pónganse cómodos que comenzamos.


Parece que al Aegean Odyssey la simple condición de debutante en A Coruña le sabía a poco y quiso dejar huella en nuestra ciudad desde el principio marcándose una de las llegadas más tempraneras que se recuerdan en este tipo de barcos. Así poco antes de las cinco de la madrugada (como lo leen) el pequeño navío de bandera panameña surcaba la ría herculina a la búsqueda de su lugar de atraque. Procedente de Burdeos el buque de la naviera Voyages to Antiquity trajo a la ciudad un selecto pasaje formado por apenas 350 pasajeros que estos días disfrutan de una singladura de dos semanas de duración con salida desde el puerto inglés de Dover para iniciar un periplo por varias ciudades francesas como Honfleur, St. Malo, Saint Nazaire, La Rochelle y la mencionada Burdeos antes de recalar en aguas gallegas. Tras visitar A Coruña el Aegean Odyssey continuó viaje hacia Leixoes poniendo punto y final a la ruta en Lisboa. A los que el viaje se les hiciera corto la naviera ofreció la posibilidad de continuar viaje más allá de la capita lusa durante otras dos semanas llegando hasta el puerto de Civitavecchia (Roma) tras visitar dársenas como la de Cádiz, Valencia, Barcelona, Marsella, Mónaco o Livorno (Florencia) entre otras.


El Aegean Odyssey fue madrugador como pocos.


La recalada este martes del Aegean Odyssey ha supuesto un debut por partida doble; por un lado se trata de la escala inaugural de este veterano navío en la ría coruñesa, y por otro es el estreno de la naviera Voyages to Antiquity en A Coruña, una gran noticia al tratarse de una nueva vía de negocio que se abre para el puerto herculino. Seguramente a casi ningún lector le sonará el nombre de esta singular compañía por lo que  a continuación voy a explicar un poco los orígenes de esta compañía.


Una nueva librea en el puerto herculino.


Voyages to Antiquity ("viajes a la Antigüedad") es una naviera con sede en la ciudad de Oxford (Reino Unido) fundada en el año 2009 por Gerry Herrod. El de Herrod es uno de esos nombres imprescindibles a la hora de entender la industria crucerística moderna y es que este veterano británico de rostro afable ya se había embarcado antes en otros proyectos del sector como el de Ocean Cruise Line o el mucho más conocido de Orient Lines, marca esta última  que acabaría convirtiéndose en uno de los grandes nombres de la industria con una fama ganada a pulso gracias a su esmerado servicio y sus impresionantes y llamativos itinerarios a bordo de una joya de los mares como el buque Marco Polo, donde se ofertaban exóticos destinos como el sureste asiático, África o la Antártida que en la década de los 90 erancompletamente novedosos. Pero en el año 1998 la naviera Norwegian Cruise Lines absorbió a Orient Lines y pese a que la continuó explotando bajo su propio nombre destrozó el producto haciendo añicos la excelente reputación de la marca en poco tiempo. Tras varios años de vergonzoso declive finalmente el proyecto se cerró en 2008 cuando NCL decidió vender el mítico navío ex-soviético e hizo desaparecer de un plumazo el nombre de la exitosa naviera creada por Gerry Herrod. Afortunadamente la historia dará siempre justo testimonio de lo que en su día fue una de las propuestas más originales de esta industria.


El legendario Marco Polo luciendo en la chimenea los colores de la Orient Lines.
(Foto: Neven Jerkovic)


Con la creación de Voyages to Antiquity apenas un año después de la desaparición de Orient Lines, Herrod buscaba conservar el espíritu de esta compañía tomando el mismo concepto de crucero cultural pero esta vez centrado unicamente en el Mediterráneo. El nombre de la nueva naviera hace énfasis precisamente en esta idea que toma como líneas maestras para sus rutas aquellas regiones que son consideradas como la cuna de las civilizaciones en el Mare Nostrum como Roma, Egipto y Grecia. Con el paso de los años el concepto se ha modificado ligeramente eliminando al país africano de la ecuación por su complicada situación política y extendiendo la idea también al Atlántico ofreciendo cruceros por el norte de Europa, las islas británicas y la península ibérica pero siempre con singladuras caracterizadas por su elevada carga cultural. Dicha experiencia cultural que ofrece Voyages to Antiquity no sólo se encuentra al llegar a tierra sino durante las travesías hay invitados especiales a bordo para ofrecer charlas divulgativas acerca de la historia de los lugares que visita el buque. Otra particularidad llamativa de la naviera es que sus escalas en los puertos suelen ser más largas que en los cruceros convencionales para que el pasajero pueda "empaparse" más de todo lo que le ofrece el punto de escala. Por todas estas características la naviera Voyages to Antiquity ganó el Cruise Line Award en 2015 en la categoría de enriquecimiento del conocimiento (el rimbombante nombre que se le da a la categoría de crucero cultural) por delante de reputadas marcas del sector como Cunard, Azamara Cruises o Hurtigruten.


Voyages to Antiquity ofrece con el Aegean Odyssey un producto de gran calidad donde el principal atractivo es su elevada carga cultural.


Unos datos ahora del único buque de esta naviera y que es el protagonista de la entrada de hoy: Construído en el año 1973 en los astilleros rumanos Santierul Naval Galatz bajo el nombre de Narcis para la naviera israelí Zim Israel Navigation Co., el actual Aegean Odyssey es un barco de pequeñas dimensiones de 140´5 metros de eslora, 20´4 metros de manga y 6´1 metros de calado que tiene un registro bruto de 11.906 toneladas. En sus 7 cubiertas de pasaje puede albergar a 380 pasajeros a los que hay que sumar su tripulación formada por 180 personas. Comentar aunque sea de forma pormenorizada la biografía de este veterano de los mares con sus 43 años bajo sus cuadernas sería una labor titánica pero aún así trataré de hacer un breve esbozo de los principales avatares sufridos por este navío en sus más de cuatro décadas de carrera comercial.


La carrera comercial del Aegean Odyssey da para escribir 4 ó 5 posts.


El primer dato interesante de su vida lo encontramos en su propia génesis; el Narcis (nuestro Aegean Odyssey) no nació como buque de cruceros sino que lo hizo como RO-RO (buque de carga rodada) para lo cual lucía dos prácticas rampas a popa. El motivo de que durante su estancia en A Coruña no las viéramos es que en 1986 y tras su compra por parte de la compañía Dolphin Hellas, el buque sufrió una radical remodelación, una de las mayores de su época, para convertirlo en lo que es ahora: un auténtico buque de cruceros. Tras casi tres años de trabajos el "nuevo" navío fue rebautizado como Aegean Dolphin, nombre con el que operó durante una década con esporádicas excepciones cuando era charteado a distintas operadoras que decidían renombralo según su conveniencia. A partir de 1995 y pese a que su legítimo propietario no habia variado el barco fue rebautizado como Aegean I, nomenclatura bajo la cual trabajó en régimen de chárter para las navieras Epirotiki Line, Renaissance Cruises o Golden Sun Cruises entre otras.


Durante la brutal reforma sufrida a mediados de los 80 poco quedó de aquel ferry que había nacido bajo el nombre de Narcis. En la foto podemos ver los huecos dejados tras la eliminación de las dos rampas que el buque tenía a popa para la carga rodada.
(Fuente: cruisingtalk.com)


En 2005 la Doplhin Hellas vendió el Aegean I  a la chipriota Louis Hellenic Cruises que en un proceso de gran expansión necesitaba hacerse rapidamente con buques para ampliar su flota. Sin embargo problemas de índole legal impidieron a sus nuevos propietarios la explotación del buque y éste quedó amarrado durante un largo período en el puerto de El Pireo. No fue hasta 2009 con la aparición del nuevo proyecto de Voyages to Antiquity cuando el navío volvió a la actividad. Tras la compra por parte de esta nueva compañía el rebautizado como Aegean Odyssey fue llevado a Ermoupoli (Grecia) donde se le sometió a una profunda reforma para adecuarlo a las exigencias actuales. El principal cambio llevado a cabo durante estos trabajos fue la reducción de su capacidad de pasaje, que pasó de 580 a los actuales 380, con el objetivo de dar un mejor servicio a bordo otorgando un mayor espacio a cada pasajero. Otra de las modificaciones más llamativas fue la supresión de la sala de cine cuyo lugar pasó a ocupar una sala de lectura.


A falta de una manita de pintura y de escribir su nombre en la amura, el "nuevo" Aegean Odyssey luce flamantea pocas semanas de su estreno.
(Fuente: cruisingtalk.com)


Tras estos cambios nuestro protagonista de hoy vive a sus cuarentaytantos años una segunda juventud, una nueva oportunidad comercial para que pueda seguir surcando los mares y que por desgracia no todos los buques de su edad pueden llegar a disfrutar. Esperemos que el Aegean Odyssey y su naviera, Voyages to Antiquity sigan gozando de muchos éxitos en los años venideros y que los coruñeses seamos testigos de ese éxito con alguna que otra escala de este viejo rockero oceánico en nuestro puerto. Volviendo al pasado martes y tras una larga estancia en la rada herculina finalmente el Aegean Odyssey se hizo de nuevo a la mar a las seis de la tarde poniendo rumbo a tierras portuguesas. Para volver a ver de nuevo por nuestras aguas a esta "odisea egea" tendremos que esperar: si todo va bien lo tendremos por A Coruña el 1 de septiembre... pero de 2017.


El Aegean Odyssey durante su salida del puerto coruñés el pasado martes transitando frente a los faros de Mera.



Salvo las que indiquen lo contrario, las fotos de esta entrada  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.