NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.
  • 14 MARZO: El Legend of the Seas parte desde Dubai en su última singladura bajo los colores de Royal caribbean antes de pasar a manos de Thomson Cruises.
  • 14 MARZO: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 08 MARZO: Los dos nuevos buques de expedición de la naviera Hapag-Lloyd serán bautizados como Hanseatic Nature y Hanseatic Inspiration.
  • 08 MARZO: El ex-Saga Ruby inicia su viaje final hacia la India, donde será desguazado.

lunes, 31 de agosto de 2015

Surfeando en la ría de Ferrol





Ferrol me tira. Siempre que tengo la oportunidad de acudir a las entradas o salidas de algún buque de pasaje en la ciudad departamental hago una escapada para contemplar las maniobras de estos colosos del mar desde algún punto privilegiado de su costa. No es sólo su relativa cercanía; es la espectacularidad del entorno. Ver a estos navíos surcar las plácidas aguas de su ría, una de las más bonitas sin lugar a dudas y lo más parecido que tenemos por estas latitudes a un fiordo noruego, resulta un espectáculo fascinante. Hacía tiempo que no me acercaba por la comarca de Ferrolterra para ver alguna de las cada vez más frecuentes escalas de cruceros y reconozco que ya tenía "mono" pero por fín el pasado sábado se dieron las condiciones propicias para disfrutar con la visita de uno de estos ingenios flotantes, en este caso con el impresionante Wind Surf.




Procedente de Brest el megavelero de bandera bahameña propiedad de la naviera Windstar Cruises llegó a aguas ferrolanas pasadas las siete de la mañana para atracar minutos más tarde en el muelle Fernández Ladreda. A bordo del Wind Surf algo más de 300 pasajeros de diversas nacionalidades que aprovecharon la escala en tierras gallegas para conocer un poco mejor la ciudad que les acogería por unas horas así como para tomar algún bus que los llevaría a los habituales destinos como Santiago o San Andrés de Teixido. Ferrol una vez más y en lo que ya se ha convertido en su carta de presentación, se volcó para que los recién llegados por mar se sintieran como en casa. Incluso el tiempo acompañó.


Tras unos días de inestabilidad meteorológica el buen tiempo acompañó durante la jornada del sábado la estancia del Wind Surf en Ferrol.


La del pasado sábado es la segunda recalada que este peculiar navío realiza en aguas de Ferrol en lo que va de año, la tercera en toda su carrera comercial, lo que lo convierte a este buque en uno de los clásicos en la todavía breve historia de esta ciudad desde que comenzó a operar este tipo de tráficos. No sólo es especial por tratarse de uno de sus visitantes más "frecuentes"; lo es también por ser una opción muy diferente a las habituales propuestas de la industria crucerística que se pueden ver atracadas en los puertos de todo el mundo. Su atractivo reside en su modo de entender la travesía.




Sus 5 palos lo delatan. El Wind Surf es un "rara avis" de la industria que utiliza sus 2.500 metros cuadrados de superficie vélica como principal propulsión en sus singladuras. Esta característica unida a sus 14.745 toneladas de registro bruto y sus 187 metros de eslora casi lo convierten en el buque de crucero a vela más grande del mundo y si digo "casi" es porque ese oficioso título le corresponde, con 14.983 toneladas, a su gemelo Club Med 2, que por esas cosas del mercado navega para otra compañía. De todas maneras y como depender exclusivamente del viento para navegar puede ser a veces un tanto comprometido para unos buques con la agenda tan apretada como los cruceros, el Wind Surf cuenta además con unos motores diesel-eléctricos que le proporcionan el caballaje suficiente para satisfacer todas sus necesidades energéticas. Como curiosidad les diré que las velas de este megavelero están fabricadas con tereftalato de polietileno, un plástico que nos puede sonar a chino pero que está muy presente en nuestras vidas; es el archiconocido PET del que están hechas la mayoría de las botellas.


El Wind Surf con el Castillo de La Palma en primer término.


Con la del Wind Surf del pasado sábado el puerto ferrolano suma ya 12 escalas de barcos de pasaje realizadas en lo que va de año, cifras que auguran un nuevo ejercicio muy positivo en lo referente a este tipo de tráficos. Las previsiones apuntan a que serán 18 las escalas producidas en la dársena de Ferrol en este 2015, unos números que si bien no alcanzan el récord del pasado 2014 (25) consolidan a la ciudad departamental como uno de los puertos a tener en cuenta en el noroeste peninsular.


La presencia de buques de pasaje es una imagen cada vez más habitual en la ría de Ferrol.


Tras pasar más de siete horas atracado en la ciudad finalmente a las cinco de la tarde el Wind Surf soltó amarras y enfiló con su proa la estrecha ría buscando mar abierto para poner rumbo a su siguiente destino, el puerto de Vigo. Como ocurre cada vez que uno de estos navíos abandona la urbe ferrolana cientos de curiosos buscaron los mejores lugares de la costa para despedir al enorme velero e inmortalizarlo con sus cámaras y es que hay que reconocer que en lo que a fotografiar buques de pasaje se refiere, es difícil superar una imagen tan de postal como la del Wind Surf con todas su velas al viento transitando por delante del Castillo de San Felipe.


Imagen icónica la del Wind Surf  pasando por delante de la fortaleza de San Felipe.


Tras despedir al Wind Surf Ferrol se prepara ahora para un septiembre con gran actividad crucerística concentrada en la segunda semana del mes; por un lado el histórico doblete del próximo día 9, protagonizado por los buques Marina y Star Legend, y por otro el debut del MSC Sinfonia el día 12. De cumplirse estas previsiones el puerto departamental recibirá en menos de 4 días a un total de 4.000 pasajeros. Unas cifras excelentes para un puerto que quiere seguir creciendo en el mercado de los cruceros.


Panorámica de la preciosa ría de Ferrol con el Wind Surf transitando entre castillos.


Todas las fotos del esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad su autoría.

domingo, 30 de agosto de 2015

Para todos los gustos



 
 (Foto: Jose Manuel Cereijo)


Dicen que en la variedad está el gusto. Por eso que mejor manera de finalizar en lo crucerístico el mes de agosto que con un compendio de algunas de las opciones que nos podemos encontrar si un día nos decidimos a hacer un viaje de placer por mar. Los protagonistas de la jornada del pasado viernes fueron los buques Sea Cloud II y Ventura, dos naves creadas para una misma función pero que no pueden ser más antagónicas en sus propuestas. El surtido de opciones pudo ser incluso mayor el pasado día 28 ya que la previsión anunciaba que en la última jornada crucerística del mes serían tres y no dos los buques en visitarnos; finalmente el veterano Louis Aura se cayó del cartel.


El bellísimo Sea Cloud II, uno de los protagonistas de la última jornada crucerística del mes de agosto en A Coruña.


Procedamos por orden de aparición. El primero del dueto en dejarse ver por la costa coruñesa fue el velero Sea Cloud II que procedente de Bilbao y casi como sin querer (las velocidades de la travesía en ocasiones no superaron los 4 nudos) llegó a la ría herculina poco antes de las 07:00 horas con apenas 100 turistas a bordo, en su gran mayoría de nacionalidad germana y norteamericana.


Pese a trabajar para intereses alemanes, el Sea Cloud II luce una conveniente bandera maltesa.


El Ventura por su parte asomó por detrás de la Torre de Hércules dado que su procedencia era el puerto portugués de Leixoes y lo hizo una hora más tarde que el velero germano. Tras embarcar el práctico el buque inglés dirigió su imponente eslora hacia el muelle de trasatlánticos para atracar justo por delante del minúsculo Sea Cloud II y desembarcar a gran parte de su pasaje, unos 3.500 turistas británicos en su totalidad y que al igual que los llegados a bordo del velero-crucero aprovecharon la mañana para callejear o realizar las oportunas excursiones contratadas. En la que es ya su cuarta escala del año en A Coruña, el Ventura parece querer resistirse a adoptar los nuevos colores corporativos de la naviera P&O, con la chimenea pintada de azulón y la enorme "Union Jack" serigrafiada en la proa, y continúa luciendo la tradicional imagen de la naviera siendo este buque el único de la compañía que todavía no ha sido repintado (también falta el Adonia pero no se repintará ya que dejará la flota inglesa el próximo año). Desconozco el motivo por el cual aún no se han llevado a cabo estos trabajos en el Ventura.



En la  misma semana hemos tenido la oportunidad de ver en el puerto coruñés el antes y el después de la imagen corporativa de la P&O:
El Ventura (arriba) luciendo la imagen clásica de la naviera británica mientras que su cuasigemelo Azura (abajo) de visita por la ciudad el pasado lunes, luciendo ya los nuevos colores.



Tanto Sea Cloud II como Ventura constituyen dos estupendas y muy diferentes opciones dentro del enorme mar de posibilidades que nos encontramos en el panorama cruceril a la hora de escoger vacaciones oceánicas siendo dos alternativas que podrían calificarse la una como clásica y la otra como más alternativa. Por contra de lo que a primera vista pudieran indicar sus estéticas la opción clásica viene representada por el Ventura y por ésta empezamos.




Quizás el término "clásico" lleva a error y habría que hablar más bien de la opción más convencional o la que más se suele encontrar comunmente en esta industria; travesías de 1 ó 2 semanas de duración por distintas regiones del globo (principalmente Caribe y Mediterráneo) navegando en un buque de gran tamaño con capacidad para un pasaje comprendido entre 2.000 a 5.000 personas. A partir de este esquema básico general el atractivo de la oferta depende de ciertos matices. Para el caso concreto del Ventura esos matices vienen dados por sus rutas por el Atlántico y el Mediterráneo occidental siempre con salida y llegada a su puerto base, Southampton (es por eso que nos visita tan asiduamente) a bordo de una megaciudad flotante con todas las instalaciones imaginables a bordo, una selecta cocina y capacidad para 3.500 pasajeros. No es de los navíos más masificados del sector ni de lejos (posee un ratio espacio/pasajero de 33 aprox.) pero tratar de buscar a bordo la sensación de soledad se antoja complicado.


Uno de los buques más espectaculares que surcan hoy en día las aguas.


Como ocurre con los coches, en esto de los cruceros las marcas (las navieras en este caso) también se pueden clasificar en generalistas, premium o gran lujo. A P&O, la propietaria del Ventura, la podríamos considerar una marca del sector premium por su calidad de servicio a bordo, algo que inmediatamente se traduce en unas tarifas algo más elevadas que la media; así una travesía de dos semanas de duración por el Atlántico y el Mediterráneo sale por 1.450 euros si escogemos el camarote interior más asequible o unos desorbitados 4.000 euros si queremos darnos el capricho de hacer la misma singladura en el mejor alojamiento de la nave, una de las dos Penthouse Suite situadas en la cubierta 12.



Arriba: El Ventura ofrece como mayores atractivos una selecta cocina y una exquisita calidad de servicio a bordo.
Abajo: Las flechas violeta señalan la ubicación de las dos Penthouse Suites a popa de la cubierta 12.



Competir contra todo lo que ofrece el imponente Ventura se hace difícil, más si sólo cuentas con un tercio de su longitud y una trigésima parte de su tamaño en volumen por lo que hay que usar otras armas. El Sea Cloud II no tiene una oferta de ocio compuesta entre otras muchas cosas por 10 restaurantes (sólo tiene uno), 3 piscinas (no tiene) o un teatro con 788 butacas (algo a todas luces innecesario en este barco que entre pasaje y tripulación sólo lleva a bordo a 156 personas) pero a cambio ofrece una experiencia crucerística contra la que las casi 116.000 toneladas del Ventura no tienen nada que hacer; el encanto de hacer un viaje de placer por mar con el atractivo de la propulsión a vela, un tipo de navegación "retro" que concentra toda la esencia de antaño pero con todos los avances del siglo XXI.


Elegancia sobre las aguas con estilo "retro".


Porque no hay que dejarse engañar por las apariencias; el Sea Cloud II es un navío que juega a ser clásico pero que en realidad fue construído en 2001 muy cerca de aquí, en los astilleros Gondán de Figueras (Asturias). Si la experiencia de navegar en un barco "vintage" que utiliza la fuerza del viento para impulsarse no fuese la baza absoluta para considerarlo la opción definitiva, a ésto hay que sumarle el hecho de que esta travesía la realizaremos casi como si nos encontrásemos en nuestro propio buque gracias a su aforo limitado a tan sólo 96 huéspedes alojados en alguno de sus espectaculares 48 camarotes, todos ellos exteriores.


Una de las hermosas suites a bordo del Sea Cloud II.
(Fuente: seacloud.com)


Y su pequeño tamaño le otorga otro plus frente a las grandes ciudades flotantes como el Ventura; el Sea Cloud II puede llegar a algunos puntos donde a otros les resultaría imposible. De esta manera el pequeño velero alemán de corazón asturiano puede ofrecer unos itinerarios muy exclusivos con paradas en lugares tan privilegiados como St. Tropez, Ibiza o su siguiente destino tras tocar aguas coruñesas, las islas Cíes. Fondear frente a la playa de Rodas, considerada por muchos el mejor arenal del mundo, debe ser una experiencia que no tiene precio... Bueno, en realidad sí lo tiene; ya se podrán imaginar como se traducen todas estas características en las tarifas; un crucero de 10 días por el Atlántico similar al que estos día realiza el Sea Cloud II cuesta entre los 3.300 y 4.500 euros según alojamiento. Toca rascarse el bolsillo.




Tras pasar casi 11 horas como un coruñés más finalmente a las seis de la tarde el Sea Cloud II emprendió su camino hacia las Rías Baixas con su habitual parsimonia de siempre y también con su mala costumbre de no dejarnos ver ni una sola de sus 23 velas desplegadas (en ninguna de sus visitas le he visto con algo de trapo y créanme que he visto unas cuantas de sus llegadas y salidas). El próximo año a buen seguro que no faltará a su habitual cita con la ciudad herculina y por supuesto que lo esperaremos de nuevo con los barzos abiertos.


Rumbo a aguas olívicas.


Su compañero de atraque en la ciudad, el Ventura, se hizo a la mar un poco antes, y cuando el reloj marcaba las 16:45 horas puso rumbo a Southampton, punto y final a esta singladura y de comienzo de la siguiente. Su próxima recalada en A Coruña tendrá lugar, de cumplirse las previsiones, el 23 de septiembre, una nueva oportunidad para disfrutar de este gigante de los mares.


Proa a las Islas británicas


No quisiera acabar la entrada sin agradecer a mi amigo Jose Manuel Cereijo el préstamo desinteresado de la espectacular foto que encabeza el post. Una vez más gracias a mis colegas y compañeros de afición por colaborar y sacar adelante este blog.


El faro de Mera "despide" al Ventura, que se aleja por la canal Oeste en lugar de la más convencional salida por la canal Norte para aquellos navíos que se dirigen hacia Reino Unido. La presencia de abundante tráfico en esta última fue la causa.


viernes, 28 de agosto de 2015

Poco tiempo...



(Foto: Manuel Candal)


...muchos barcos. Una mala combinación para mantener este blog actualizado. No queda otra que dejar que vengan "tiempos mejores" para dedicarles a los buques de pasaje que recalan en nuestra ciudad todo el espacio que se merecen relatando alguna anécdota sobre ellos. De todas maneras tampoco quiero dejar pasar la oportunidad de mencionar, aunque sea brevemente la presencia de los últimos barcos que nos visitaron estos días, unas jornadas en las que se nota la progresiva aceleración en el ritmo de escalas habitual por estas fechas del año. Desde el pasado domingo hasta el miércoles han sido tres los navíos que se han dejado ver por nuestra ría: el germano AidaSol, el británico Azura y el francés Horizon, como ven todo muy multicultural. Empezaré hablando de ellos, como es habitual, por estricto orden de llegada.


AidaSol, protagonista estos días en los muelles herculinos.


Y el primero en visitarnos fue el AidaSol, protagonista de la pasada jornada dominical. El navío de Aida Cruises llegó poco después de las nueve de la mañana para quedar atracado en el habitual muelle de trasatlánticos media hora más tarde. Debido al fuerte viento reinante la maniobra de atraque del buque alemán estuvo asisitida por los remolcadores Sertosa 28 e Ibaizábal 9. Una vez amarrado a los norays del muelle y colocada la escala, los casi dos millares de turistas que trajo el AidaSol a la ciudad pudieron bajar a tierra para realizar las oportunas excursiones contratadas o callejear un poco por la zona centro, si bien el clima no acompañó durante gran parte de la jornada, con aviso naranja por fuerte viento desde las 12:00 a las 22:00 horas.


Para las maniobras de atraque y desatraque del AidaSol se hicieron necesarios los remolcadores.


La escala que trajo al AidaSol a A Coruña forma parte de una singladura de 12 días de duración con salida desde el puerto de Hamburgo y paradas en Dover, Le Havre, nuestra ciudad, Lisboa, Cádiz, Casablanca, Sta. Cruz de Tenerife y desembarco final en Gran Canaria.




Tras una larga estancia en la ciudad de casi 12 horas el AidaSol  puso punto y final a su escala para continuar viaje. Las condiciones climatológicas tan adversas en el momento de la salida obligaron de nuevo a la actuación de los remolcadores y tras rebasar el dique de abrigo el navío germano puso rumbo a tierras lusas enmedio de los chubascos que dificultaron bastante la labor de los compañeros "afotadores" que se acercaron a diversos puntos de la costa con la intención de fotografíar la maniobra.


Cuidado. Muerde.


 Tras la visita del AidaSol el pasado domingo al día siguiente fue el turno del buque Azura.  En su segunda visita del año a nuestra ciudad el navío inlgés, propiedad de la P&O, llegó procedente de Southampton, punto inicial de una ruta de 10 días con comienzo y final en tierras británicas tocando varios puertos de la península ibérica.  Se trata de una semana con un gran protagonismo por parte de esta histórica naviera inglesa ya que el gemelo del Azura, el Ventura ha estado también de visita en la ciudad hoy mismo.




Tras pasar toda la mañana en puerto poco después de las cuatro y media de la tarde el Azura se despidió de A Coruña poniendo proa al sur con destino a la bella ciudad de Cádiz, adonde recalaría tras dos jornadas de navegación ininterrumpida. Con esta escala la nave británica da por concluído su calendario de visitas programadas a nuestra urbe en el presente 2015.


Azura rumbo a la Tacita de plata
(Foto: Manuel Candal)


Y por último la jornada del miércoles tuvo un claro acento francés con la visita del buque Horizon, de la naviera Croisières de France. En un principio el buque galo tenía previsto recalar en la dársena herculina a primera hora de la mañana pero finalmente su entrada no se produjo hasta pasadas las dos de la tarde. Procedente del puerto de Calais el Horizon trajo a la ciudad a unos 700 pasajeros en su mayoría franceses, mercado para el que opera la naviera que explota comercialmente esta nave.


El Horizon llegó con bastante retraso sobre el horario previsto.


Desgraciadamente los turistas llegados por vía marítima el pasado miércoles no pudieron disfrutar de una jormada muy apropiada para pasear con un día casi invernal que deslució su estancia en A Coruña, una escala que forma parte de una ruta de 8 días donde nuestra ciudad es la primera parada de la travesía. Tras ella vendrán Cádiz, Gibraltar, Almería y Tarragona antes del desembarco en el puerto de Marsella. Tras pasar poco más de 7 horas de estancia lluviosa en puerto, el Horizon cerró su segunda y última escala del año en A Coruña a las diez de la noche partiendo hacia aguas andaluzas. En 2015 el buque francés repetirá su habitual calendario de visitas a nuestra dársena con dos paradas en los meses de junio y agosto respectivamente.


Un día de perros acompañó al Horizon durante su estancia en A Coruña.
(Foto: Manuel Candal)


Mi agradecimiento a Manuel Candal por su extraordinaria aportación una vez más en forma de geniales fotos.


(Foto: Manuel Candal)



domingo, 23 de agosto de 2015

Pasó la marejada





Se nota que entramos ya en la recta final de este mes de agosto, no sólo en el clima sino en el progresivo aumento en el número de escalas de cruceros habitual en estas fechas antes de entrar en el siempre frenético mes de septiembre. En un fin de semana con bastante ajetreo en el muelle de trasatlánticos el protagonista de la jornada del sábado fue el buque Insignia, de la naviera Oceania Cruises.


El Insignia, visitando de nuevo A Coruña. 


Procedente del puerto de Gijón el Insignia alcanzó su objetivo coruñés poco antes de las siete de la mañana con algo más de 600 turistas a bordo que sin embargo no pudieron disfrutar de una climatología muy veraniega durante su estancia. El selecto pasaje del Insignia disfruta estas fechas de una singladura de 11 días con salida desde Southampton y escalas en varios puertos franceses y de la península ibérica antes de desembarcar en Barcelona. Existe la alternativa de continuar viaje a partir de este punto porque Oceania Cruises ofrece la posibilidad de unificar varias rutas en una pudiendo llegar a crear una travesía de 180 días de duración por medio mundo finalizando el viaje el 4 de enero de 2016 en el puerto de Miami. Un crucero de 6 meses de duración. ¿A que no está nada mal?.


Los buques de la naviera Oceania Cruises están abanderados en las Islas Marshall, un pabellón muy "conveniente".


 El Insignia es una nave más que conocida por estas aguas y por más de un motivo; por un lado sus visitas bastante frecuentes, hasta 2 y 3 por año, y por otro por pertenecer a una numerosa familia, la R Class, formada por 8 unidades similares todas ellas construídas para la difunta Renaissance Cruises y que en la actualidad están diseminadas por varias navieras. 3 de esas 8 unidades forman parte de la flota de Oceania Cruises; además del Insignia sus gemelos Regatta y Nautica y en breve se unirá una cuarta cuando el Ocean Princess, de la naviera Princess Cruises, sea transferido a Oceania donde será rebautizado con el nombre de Sirena.


De princesa del océano a sirena. Oceania tendrá un nuevo buque en su flota a partir de 2016.
(Fuente: cruisemates.com)


 2015 está siendo un año relativamente tranquilo para nuestro protagonista de hoy, nada que ver con el convulso 2014 en el que el Insignia fue noticia por más de un motivo, alguno de ellos nada agradable. En mayo del pasado año el buque finalizaba su chárter con la naviera Hapag-Lloyd para la cual había operado los 2 años anteriores bajo el nombre de Columbus 2 y volvió a recuperar su nombre actual poniéndose de nuevo al servicio de Oceania no sin antes sufrir una profunda reforma en Marsella por valor de 44 millones de euros. La prensa se hizo eco de los trabajos realizados pero nada comparable a lo que sucedió a finales de 2014 cuando el Insignia fue portada de muchos diarios por un desgraciado suceso.


El Insignia "vestido" con los colores de la Hapag-Lloyd y bautizado como Columbus 2 realizó varias escalas en nuestra ciudad entre 2012 y 2014.


El pasado 11 de diciembre y cuando el Insignia se encontraba atracado en Port Castries (Santa Lucía) se declaró un incendio en la sala de máquinas de la nave que provocó la evacuación de todos los pasajeros que se encontraban a bordo. El fuego pudo controlarse de manera rápida pero desgraciadamente el accidente tuvo fatales consecuencias: 3 miembros de la tripulación murieron y otros 2 resultaron heridos de diversa consideración teniendo que ser trasladados a los hospitales locales. Los graves daños mecánicos sufridos por el Insignia obligaron a cancelar el crucero, una ruta de 7 días con salida en San Juan (Puerto Rico) y final en Miami, y los 656 pasajeros fueron indemnizados con la devolución integra del coste del pasaje más un 50 % de descuento en futuros cruceros.




Tras una reparación de urgencia para conseguir reestablecer la energía el Insignia fue remolcado hasta San Juan para ser reparado. Habla a las claras de los grandes daños sufridos por el navío el hecho de que los trabajos duraron algo más de 3 meses, volviendo al servicio activo a mediados de marzo de este año. El accidente y las posteriores reparaciones obligaron a modificar el calendario de rutas del Insignia; así su vuelta al mundo de 180 días con salida desde Miami cuyo inicio estaba previsto para el pasado 10 de enero tuvo que acortarse iniciándose finalmente el 22 de marzo desde el puerto de Singapur. Afortunadamente desde ese día el Insignia no ha vuelto a ser noticia. Pasó la marejada.




 Volviendo a la jornada del sábado, tras pasar 11 horas atracado en la ciudad finalmente el Insignia se hizo de nuevo a la mar poco antes de las seis de la tarde diciendo adiós con tres graves bocinazos a A Coruña por este 2015. Además de las decenas de curiosos que se acercaron a despedir el lujoso buque la lluvia tampoco faltó a la cita lo que deslució un poco la maniobra de salida. Tras sobrepasar el dique de abrigo el navío de Oceania Cruises puso rumbo al sur con destino al puerto de Leixoes, escala obligada para aquellos que quieran visitar la ciudad de Oporto. En 2016 repetirá visita en nuestra ciudad.


¡Hasta el año que viene!.


miércoles, 19 de agosto de 2015

La revolución de cristal





Una visita de lujo la que tuvimos ayer en el puerto herculino con la escala del Crystal Serenity, el buque de la naviera Crystal Cruises que realizó su primera y única escala del año en A Coruña en el presente ejercicio. La "serenidad de cristal" llegó a la ciudad poco después de las ocho de la mañana procedente de Bilbao con un millar de pasajeros a bordo, en su mayoría asiáticos por ser éste el mercado para el que opera el barco. Habla a las claras de la exclusividad del buque el hecho de que un navío de semejante porte (69.000 TRB aprox.) no supere la cifra de 1.100 personas en capacidad máxima de pasajeros.


El Crystal Serenity pasó unas 9 horas en A Coruña.


Y es que su naviera, Crystal Cruises, es uno de los grandes nombres en el nicho más lujoso de los viajes de placer por mar. Si pensamos en los buques más elitistas del mercado, los denominados barcos-boutique por aquello de su pequeño tamaño, enseguida surgen los grandes dominadores del sector como Seabourn o Silversea, pero cuando aumentamos el tonelaje de las naves sin renunciar a toda esa exclusividad (algo realmente difícil) es cuando emerge la figura de Crystal Cruises como una de las grandes referencias del momento. Y el futuro se presenta aún más prometedor si cabe; desde hace unos meses la naviera asiática está inmersa en un período de grandes cambios desde que a principios de este año la hasta ahora propietaria de la compañía, Nippon Yusen Kaisha (NYK) anunciara la venta de la marca al grupo Genting Hong Kong.




Genting es un gran conglomerado de empresas malasio fundado en el año 1965 que extiende sus tentáculos hacia todo aquello susceptible de obtener beneficios, lo que le lleva a tocar "palos" tan dispares como poseer cientos de casinos por todo el mundo, un circuito de carreras en E.E.U.U. o ser el principal patrocinador del Aston Villa C.F. de la Premier inglesa. El sector de los cruceros no le es para nada desconocido; su filial de Hong Kong compró en 1993 la naviera Star Cruises y siete años más tarde se hizo con la Norwegian Cruise Line (NCL) conviertiéndola en el referente actual del crucero informal y una de las compañías con mayor expansión en los últimos años. Con la compra de Crystal, Genting ya tiene la pieza que le faltaba en su puzzle crucerístico y le tiene reservada grandes planes de futuro a corto plazo con unos cambios de tal magnitud que casi se podría hablar de una revolución total en el seno de Crystal Cruises.


Se avecina revolución en Crystal Cruises.


Esos ambiciosos planes se dieron a conocer hace unos días; para empezar se ha anunciado la construcción de 3 nuevos buques de 100.000 TRB cada uno y que entrarán en servicio en 2018, 2019 y 2020 respectivamente. Los navíos serán construídos por los astilleros alemanes Lloyd Werft y serán el no va más de la exclusividad y el lujo en alta mar: Tendrán una capacidad de 1.000 pasajeros, lo que para un barco del porte mencionado supone un ratio espacio-pasajero sin precedentes. Si con ésto no fuese suficiente la dotación estará formada por 1.000 tripulantes o lo que es lo mismo; el nuevo buque tendrá un ratio pasajero-tripulante de 1, algo nunca antes visto en la industria de los cruceros.




Pero aún hay más; los nuevos buques de Crystal crearán un nuevo concepto, Crystal Residences; una cubierta de la nave exclusiva con 48 villas (lo de suites se queda muy corto) con un tamaño entre los 55 y los 370 metros cuadrados convirtiéndose en los mayores alojamientos jamás encontrados antes en un barco de estas características. Los huéspedes de estas fastuosas estancias contarán en la misma cubierta con un restaurante privado o su propia recepción por nombrar algunos de los aspectos más destacados.


Los nuevos buques de Crystal Cruises tendrán categoría A1 para navegar entre hielos. El helicóptero que sale en esta imagen conceptual también estará incluído entre los equipamientos de los nuevos buques.
(Fuente: Crystal Cruises)


 Las novedades de la compañía no se ceñirán sólo a estos 3 nuevos navíos. A finales de este mismo año entrará en servicio un buque tipo yate procedente de la Star Cruises, el MegaStar Taurus, y que será rebautizado como Crystal Esprit. La nave, con capacidad unicamente para 62 pasajeros, incluirá zodiacs para algunas excursiones e incluso un minisubmarino con capacidad para dos personas. El Crystal Esprit también podrá operar bajo régimen de chárter para sus clientes ofreciendo la experiencia más similar a la de poseer tu propio navío. Ya para la primavera de 2017 Crystal seguirá creciendo con el nacimiento de la Crystal River Cruises, la división de cruceros fluviales de la marca, que ofrecerá travesías por las principales rutas fluviales del mundo con el mismo ambiente exclusivo que sus singladuras oceánicas. Como ven se trata de una expansión por todo lo alto.


El pequeño Crystal Esprit comenzará a operar este mismo año.
(Fuente: Crystal Cruises)


Y cuando digo por todo lo alto hablo de manera literal: Los planes de expansión no se circunscriben unicamente al líquido elemento sino que contemplan la compra de un Boeing 787 Dreamliner y la creación de la firma Crystal Luxury Air para la realización de cruceros aéreos. La idea no es nueva; sin ir más lejos una de las rivales de Crystal Cruises, la alemana Hapag-Lloyd, lleva varios años realizando esta experiencia con un Boeing 737 bautizado con el nombre de uno de los fundadores de esta histórica marca: Albert Ballin.


El Albert Ballin de Hapag-Lloyd ya opera los llamados cruceros aéreos ofreciendo rutas 
en un ambiente de lujo y gran confort.
(Foto: autor desconocido)


El "Dreamliner" de Crystal Cruises será tan exclusivo como cualquiera de sus navíos; en lugar de los habituales 300 asientos de este modelo de avión llevará tan sólo 60 y serán completamente reclinables. La idea es ofrecer "cruceros" de un mes de duración visitando 10 o 12 ciudades y alojándose en los mejores hoteles del mundo.


Cruceros también por el aire. Crystal se expande por todo lo alto.
(Fuente: Crystal Cruises)


¿Y como afectan todos estos cambios a la actual flota?. Además de nuestro protagonista de hoy Crystal Cruises opera con el buque Crystal Symphony, una unidad con algunos años más pero que ofrece los mismos estándares de calidad que el buque que nos visitó ayer por unas horas. Es bastante probable que con las nuevas incorporaciones el futuro de estas dos espléndidas naves no siga ligado a la marca Crystal Cruises aunque de momento no ha trascendido nada sobre su futuro y los buques continúan con su previsión de cruceros como mínimo hasta finales de 2017.


La flota actual de Crystal Cruises está compuesta por dos buques: el Crystal Symphony, en la foto, y nuestro protagonista de hoy.


Lo que es seguro es que de momento seguiremos disfrutando de las visitas de los barcos de esta compañía a nuestra ciudad. La de ayer concluyó pasadas las cinco y media de la tarde cuando el Crystal Serenity se hizo de nuevo a la mar poniendo rumbo al sur con destino al puerto de Leixoes, el habitual atraque de este tipo de buques para que los pasajeros puedan acercarse a conocer la bella ciudad de Oporto. Sin más visitas a A Coruña "por la proa" nos contentaremos con ver a su colega de naviera Crystal Symphony en 2016.


El Crystal Serenity partía de la ría herculina a media tarde de ayer.