NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 22 JUNIO: Astilleros Barreras de Vigo construirá 3 lujosos megayates para la nueva naviera Ritz Carlton Yacht Collection, que verán la luz a partir de 2019.
  • 19 JUNIO: El Saga Pearl II dejará la flota de Saga Cruises en 2019.
  • 12 JUNIO: Ceremonia de bautizo oficial del nuevo buque insignia de la naviera Cruise & Maritime Voyages, el Columbus (ex-Arcadia).
  • 03 JUNIO: MSC Cruceros bautiza a su nuevo buque insignia, el MSC Meraviglia, un día antes de partir en su viaje inaugural.
  • 01 JUNIO: El futuro buque insignia de Aida Cruises se llamará AidaNova y verá la luz a finales de 2018.

viernes, 30 de octubre de 2015

La leyenda de los hielos





Una escala muy especial la que tuvo lugar en los muelles coruñeses el pasado domingo con la llegada del Hanseatic, el buque de la histórica naviera Hapag-Lloyd Cruises que sumó su nombre a la de ilustres visitantes de este mes de octubre cuya cifra asciende contando a nuestro protagonista de hoy a ocho.




La llegada del pequeño navío alemán se produjo a una hora nada habitual para este tipo de barcos y cuando el reloj marcaba las 13:00 horas el Hanseatic apareció en el horizonte. Procedente de Portsmouth el buque germano trajo a A Coruña a 175 pasajeros, que gozaron de una estupenda jornada dominical en lo climatológico tras varias jornadas de mal tiempo. El sol radiante animó al pasaje a descubrir los rincones más atractivos de la ciudad o bien a realizar las oportunas excursiones. Tres autocares los esperaban a pie de muelle.




Si al comienzo decía que la del Hanseatic es una visita muy especial es por varias razones; en primer lugar porque sus escalas en nuestra ciudad se cuentan con los dedos de una mano y en segundo porque nos hallamos ante uno de esos buques que merecen figurar con mayúsculas en cualquier libro de historia marítima. Aquellos curiosos que desconozcan la vida, obra y milagros del Hanseatic y lo vieran llegar el pasado domingo su presencia les pasaría completamente inadvertida debido a su discreto tamaño y aspecto, pero como sucede muchas veces las apariencias engañan y más en este caso ya que estamos ante un auténtico "pata negra" de su negocio por más de un motivo. He aquí algunos datos que figuran en el currículum de esta máquina perfecta de la navegación.


Práctico a bordo.


Pero antes de adentrarnos en su prestigioso historial conviene matizar un poco a qué se dedica el Hanseatic. Se trata como es obvio de un buque de crucero pero pertenece a una categoría muy particular: la de los buques de expedición. Se trata de un subgénero de esta industria cuyos barcos realizan rutas por las zonas más inhóspitas del planeta. Para llevar a cabo su cometido estos navíos presentan una serie de características particulares como son un casco especialmente reforzado para navegar entre hielos, un bajo calado para poder transitar por zonas de difícil acceso o un restringido número de pasajeros debido a las legislaciones existentes en estas zonas tan protegidas. El de los buques de expedición es un grupo muy selecto donde rivalizan nombres del prestigio de Silversea, Hurtigruten, Lindblad, y por encima de todos ellos Hapag-Lloyd con su flotilla de barcos aventureros formada por el Bremen y sobre todo nuestro protagonista de hoy, considerado el mejor buque de su clase desde hace muchos años. Esta  catalogación le ha sido otorgada por la prestigiosa guía Berlitz, algo así como la Biblia de la industria crucerística, y que le ha dado una puntuación de cinco estrellas convirtiéndolo en el único navío de sus características que alcanza este ratio. En 2016 el Hanseatic volverá a repetir como el "Rey de los expedicionarios"


Un grupo de "lugareños" dan la bienvenida a los pasajeros del Hanseatic, que se acercan a tierra en una de las 14 zodiacs con las que va equipada la nave alemana.
(Foto: Hapag Lloyd)


Sus 22 años de vida marinera están llenos de grandes proezas, marcas imbatibles y como cabe imaginar para un buque que navega habitualmente por aguas tan peligrosas, algún que otro susto. Hoy voy a centrarme en lo positivo relatando alguno de sus logros más destacados  como el que tuvo lugar hace poco más de un año cuando el Hanseatic se convirtió en el primer barco de crucero no ruso en navegar con éxito el legendario paso del noreste. Esta travesía, conocida también como Ruta marítima del norte, comunica los océanos Atlántico y Pacífico transcurriendo en su mayor parte por el Oceáno Glacial Ártico. La hazaña del Hanseatic comenzó el 13 de agosto de 2014 cuando el buque alemán zarpó del puerto de Nome (Alaska) atravesando el Mar de Siberia, el Mar de Laptev, el Mar de Kara y el Mar de Barents hasta alcanzar la ciudad rusa de Murmansk, que se considera el punto final del paso del Noreste. El crucero, que ya figura en los anales de la navegación, finalizó el 10 de septiembre en el puerto de Bodo (Noruega) tras recorrer la friolera de 6.032 millas náuticas.


Pocos son los que se atreven a realizar la terrorífica ruta marítima del norte. En este mapa podemos ver la travesía realizada por el Hanseatic atravesando el pasaje del noreste y que le ha encumbrado entre los grandes de la navegación.
(Foto: Hapag Lloyd)


Si este viaje histórico no fuese suficientemente asombroso de por sí, el Hanseatic batió un récord en esta singladura convirtiéndose en el buque de pasajeros capaz de navegar más al norte; en concreto alcanzó los 85º, 40´ de latitud norte y los 135º, 39´ de longitud este quedándose a tan sólo 480 kilómetros del Polo Norte.




¿Y qué hace por nuestras aguas un animal de sangre fría como éste?. Bueno, este tipo de buques suelen pasar la mitad del año navegando por aguas del Ártico (temporada de verano) y la otra mitad por el Antártico (en invierno) cambiando de "domicilio" en los meses de abril y octubre, fechas en las que estos robustos navíos se dejan ver por aguas más cálidas ya que aprovechan el cambio de zona de operaciones para realizar los llamados cruceros de reposicionamiento, unas rutas muy atractivas que suelen tener una mayor duración y unos precios muy competitivos. La visita del pasado domingo del Hanseatic se corresponde a uno de estos cruceros especiales.


Los meses de abril y octubre suelen ser las fechas habituales en las que el Hanseatic se deja ver por A Coruña.


Tras pasar unas seis horas atracado en las instalaciones coruñesas el Hanseatic partió a las siete de la tarde rumbo a su siguiente destino, el puerto de Leixoes. El reciente cambio de hora impidió disfrutar de su salida con algo de luz por lo que habrá que esperar al próximo año para volver a ver de nuevo por aquí a esta leyenda de los hielos.


MS Hanseatic. La leyenda de los hielos.



jueves, 29 de octubre de 2015

Menudo pájaro



(Foto: José R. Montero)


Procedente de Ponta Delgada, en el archipiélago de las Azores, el buque Albatros nos hizo una breve visita este miércoles en la que suponía la última escala de un espectacular viaje iniciado a mediados de septiembre en Bremerhaven (Alemania) y que le ha llevado a cruzar el Atlántico dos veces visitando puertos de Terranova, Nueva Escocia y la provincia de Québec (Canadá), los estados de Maine, Massachusetts, Nueva York y Rhode Island (E.E.U.U.) y el mencionado archipiélago portugués. Una ruta de ensueño al alcance de muy pocos bolsillos.


(Foto: José R. Montero)


El navío, propiedad de la compañía germana Phoenix Reisen llegó a aguas coruñesas a las seis de la mañana del pasado día 28 y permaneció en la ciudad por espacio de unas ocho horas tiempo que pudieron aprovechar sus casi 600 pasajeros para dar una vuelta por la zona centro o bien tomar algún autobús para realizar las oportunas excursiones contratadas. A las dos de la tarde el Albatros se puso de nuevo en movimiento rumbo a Bremerhaven, punto inicial y también final de su actual ruta adonde llegará este sábado. El mal estado de la mar, con aviso de alerta naranja durante toda la jornada, brindó a los shipspotters coruñeses la oportunidad de ver a este clásico de los mares cabalgando sobre las olas durante su despedida de la ría herculina, lo que queda magníficamente plasmado en las fotos de mi buen amigo Jose Montero y que ha tenido la amabilidad de prestarme para ilustrar este breve post.


(Foto: José R. Montero)


El Albatros volverá a aguas gallegas muy pronto; será la próxima semana cuando recale de nuevo en nuestra costa, esta vez en el puerto de Vigo. De momento no tiene más escalas previstas en A Coruña a corto-medio plazo.
 

(Foto: José R. Montero)



martes, 27 de octubre de 2015

El patito feo (Parte II)





Prosiguiendo con el relato dedicado al Norwegian Epic con motivo de su reciente escala debut en el puerto de Vigo en esta segunda parte del post voy a centrarme en el que es, mal que le pese, su principal rasgo distintivo; su desacertado aspecto exterior.


El Epic, quizás acomplejado por su aspecto, parece querer esconderse de la cámara.


Y es que pese a su descomunal tamaño el Norwegian Epic nunca ha ostentado el título del más grande del mundo; en el momento de su entrada en servicio era el segundo por detrás del leviatánico Oasis of the Seas. Hoy en día es el 6º en el ránking de gigantes en términos de volumen (hace unos días lo acaba de sobrepasar el nuevo buque estrella de su naviera, el Norwegian Escape) y el 4º en capacidad de pasaje aunque si usamos la longitud como criterio baja hasta el puesto 19. Pese a no poder liderar ninguna de estas clasificaciones el Norwegian Epic tiene el dudoso honor de presidir la oficiosa clasificación de los buques de pasajeros más feos del panorama crucerístico mundial actual.


(Foto: Jose R. Montero)


En una época en la que los modernos megabarcos de pasaje se parecen a cualquier cosa menos a a un barco, el diseño del Epic supone la culminación de una tendencia iniciada hace más de dos décadas; el afán de incluír a cuantos más pasajeros por travesía e introducirlos en un espacio diseñado para que esos miles de turistas gasten la mayor cantidad de dinero posible se ha cargado las líneas maestras de lo que antaño fueron esbeltos y gráciles buques de pasaje. Hoy en día es muy sencillo diferenciar cuando estamos delante de un buque clásico y cuando ante un crucero moderno simplemente echando un vistazo a su perfil; cuanto mayor sea su parecido a un edificio más reciente será su construcción y en este punto no hay ningún objeto flotante más similar a un bloque de apartamentos que este buque.


Una cubierta con balcones, y otra, y otra...


Dicen que las comparaciones son odiosas pero no he podido resistir la tentación de enfrentar a nuestro protagonista de hoy con uno de los grandes nombres de la industria ya mencionado en la primera parte de este reportaje; les hablo del Queen Mary 2. Por cometido y por tamaño son unidades similares si bien hay que matizar que "Su Majestad" no es propiamente un buque de crucero sino un trasatlántico con las diferencias de diseño que ello conlleva. Puestos a buscar similitudes incluso ambos navíos comparten lugar de nacimiento, los prestigiosos astilleros STX France de la ciudad gala de Saint Nazaire, pero está claro que ahí terminan las coincidencias. Posiblemente nos encontremos ante los dos buques de pasaje modernos más antagónicos en el apartado estético.



Pese a las muchas cosas que los unen, Norwegian Epic (arriba) y Queen Mary 2 (abajo) no podían estar más alejados en términos estéticos. La foto del QM2 está girada para colocar ambos buques mostrando su costado de estribor.

(Foto Norwegian Epic: Jose R. Montero)


Sé que la belleza o la fealdad de un objeto es un valor totalmente subjetivo pero nunca antes en la construcción de un buque de estas características las opiniones habían sido tan unánimes. Cuando el diseño del nuevo buque de Norwegian salió a la luz las críticas sobre su imagen no tardaron en aparecer en foros, páginas especializadas y diversos medios de comunicación. Si será generalizada la opinión sobre su controvertido aspecto que hasta los propios directivos de la naviera NCL no escurrieron el bulto afirmando durante la botadura del navío que "la apariencia externa del barco no es su punto fuerte", una manera politicamente correcta de decir que el Norwegian Epic es feo como un dolor.


Difícil encontrar un ángulo donde el Norwegian Epic resulte bonito.


Feo: dícese de lo desprovisto de belleza o hermosura. Que causa desagrado o aversión. Pero ¿que es lo que hace tan incómodo de ver al Norwegian Epic?. Buff!. por donde empezar... En primer lugar todo un clásico en la construcción de los modernos megacruceros actuales; la superposición de cubiertas atestadas de balcones que da al buque el aspecto de un enorme panal construído por abejas. A esta característica hay que sumarle en el caso del Epic la presencia de dos medias cubiertas a proa que arruinan por completo la apariencia del buque en vista frontal no sólo por lo desgarbado que luce el conjunto sino porque este efecto se acentúa más por el incomprensible uso de tonos oscuros en la estructura.




A este diseño ya de por sí "top heavy" no le ayuda en nada la corta eslora del navío en relación con sus otras dimensiones, algo que se pone de relieve al compararlo con buques de similar tamaño; así un Independence of the Seas gasta 10 metros más de largo y el ya mencionado Queen Mary 2, 16. El resultado es que el "efecto mazacote" se agrava. Si a esto le sumamos unas chimeneas ridiculamente pequeñas, una popa completamente cuadrada que da todo el aspecto de haber sido cortada con un cuchillo y una disposición inverosímil de los botes salvavidas el resultado es un engendro estético en toda regla.


Nada funciona estéticamente en este buque, ni siquiera la doble chimenea que da la sensación de ser muy pequeña respecto al tamaño general de la nave.


Vamos a pararnos en dos de los elementos citados de los que contribuyen a arruinar la imagen externa del Epic. En primer lugar mencionaré las dos medias cubiertas superiores por ser en gran medida las culpables del desaguisado estético final. Dichas cubiertas se corresponden a lo que la naviera NCL ha dado en llamar el Villa Suites Complex y que definen como un barco dentro de otro barco. Se trata de una zona exclusiva con suites que cuentan con su propio bar y salón privado, además de unas vistas privilegiadas. El concepto es similar al que presentan los buques de la Clase Fantasia de MSC con su MSC Yacht Club pero donde los italianos optaron por armonizar este área con la fachada general de sus naves los de Norwegian optaron por todo lo contrario dejando bien marcada incluso exteriormente la exclusividad de esta zona, con el resultado estético tan desafortunado que se puede ver en las fotos.


El Villa Suite Complex ocupa las cubiertas 17 y 18 del Epic.


Otro de los puntos que da que hablar en la imagen de esta nave es la extraña disposición de los botes salvavidas. Los botes están en la cubierta 7 y a diferencia de lo que suele ser habitual no "descansan" sobre la habitual cubierta de paseo o van semi-encastrados en la superestructura de la nave; en el Epic los botes semejan ir colgados del costado dando la sensación de que van a medio arriar. Su particular disposición tiene como objetivo el evitar obstruír las vistas a los camarotes con balcón, algo que se ha conseguido a costa de sacrificar otras cosas. La primera de ellas, obviamente es la estética de la nave y la segunda es la sencillez de las maniobras de la nave; debido a su ubicación, en algunos puertos donde el embarque se realiza mediante fingers (como los de los aeropuertos) el capitán del Epic se ve obligado a dar la orden de arriar varios botes del costado sobre el que atraca la nave y volverlos a subir una vez el barco ya ha desatracado.



Arriba: La ubicación de los botes salvavidas busca evitar obstruír las vistas a los camarotes exteriores más bajos. 
Abajo: Debido a su extraña situación, los botes aumentan considerablemente el ancho de la nave y en algunos puertos donde el acceso se realiza mediante fingers es necesario arriarlos antes de atracar.



¿Pero es que de este barco sólo se pueden decir cosas malas?. Nada más alejado de la realidad; su desacertada fachada exterior es el único "pero" que se le puede poner a este navío, uno de los más originales y formidables que surcan los mares porque lo realmente épico de este buque lo encontramos en su interior. ¿Resultará este patito feo al final todo un elegante cisne?. De momento lo dejamos aquí pero en la tercera y última entrada especial sobre el Norwegian Epic descubriremos algunos de los asombrosos secretos que alberga en su interior.





domingo, 25 de octubre de 2015

Tú eliges



(Foto: Jose R. Montero)


Nueva escala en el puerto de A Coruña esta vez con el buque Braemar como protagonista. Fue el pasado viernes y supone la séptima recalada del presente mes, lo que teniendo en cuenta que aún falta una semana para su finalización y con una previsión de tres escalas por delante augura un octubre con muy buenos números.


El Braemar se convirtió el pasado viernes en el séptimo navío en hacer escala este mes.
(Foto: Jose R. Montero)


Procedente de Cádiz el más pequeño integrante de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines llegó a aguas coruñesas poco antes de las 08:00 horas con 750 pasajeros a bordo, en su totalidad británicos por ser el mercado para el que opera esta compañía. La del Braemar no es una escala sorprendente dado que su presencia en la ciudad es muy habitual (este año lleva dos visitas); lo que llama la atención en esta ocasión es el modo en el que se ha producido esta última recalada: ¿y si les digo que 48 horas antes de atracar en nuestra dársena nadie sabía que el destino de la nave era A Coruña?. Y cuando digo nadie me refiero a que nadie a bordo lo sabía, ni siquiera su capitán. Si no se trató de ninguna emergencia, ¿a que se debió esta desinformación?. Ahora se lo explico pero antes situemos todo en su debido contexto.


Fred. Olsen Cruises, todo un clásico de los muelles coruñeses, esta vez con una propuesta diferente.
(Foto: Jose R. Montero)


La tendencia actual de la industria crucerística es el gigantismo; las naves de crucero actuales son auténticas megaciudades flotantes con capacidad para miles de pasajeros (en unos años se botarán la última generación de navíos con capacidad para 6.600 turistas) y numerosas instalaciones a bordo enfocadas al ocio a cada cual más inverosímil. Ya poco importa que el barco navegue por las exóticas aguas del Caribe, por las islas griegas o por el Mediterráneo occidental visitando alguna gran capital europea; el navío es el destino en sí mismo.


Los grandes megacruceros como el Independence OTS (en primer término) dominan actualmente el sector pero los pequeños buques de pasaje como el Braemar (al fondo) siguen teniendo su nicho de mercado.


La naviera Fred. Olsen Cruise Lines, propietaria del Braemar, no busca competir en esta liga de  mega-resorts flotantes; lo suyo es otra "guerra", pero ha cogido esta idea de establecer el destino como algo secundario y le ha dado una vuelta. El resultado es una de las propuestas más originales vistas últimamente en esto de los cruceros y que ha realizado por primera vez en la travesía que lo trajo el pasado viernes a nuestra ciudad. La idea se denomina "you choose your cruise" (en cristiano "tú eliges tu crucero") y consiste en que las escalas del crucero las eligen los propios cruceristas a medida que va transcurriendo el viaje. Con los únicos puntos fijos del embarque y el final de la travesía el resto de paradas se decide entre dos opciones 48 horas antes de producirse dicha escala.


(Foto: Jose R. Montero)


La novedosa singladura partió el pasado 10 de octubre del puerto de Southampton, un viaje de dos semanas repleto de incógnitas. Al poco tiempo de zarpar los pasajeros tuvieron que elegir la primera parada del itinerario con Vigo y Leixoes como propuestas. Leixoes y el tirón provocado por su cercanía a la bella ciudad de Oporto le ganaron la partida a la ciudad olívica que ese día (13 de octubre) se quedó sin la escala triple anunciada. Tras la parada en aguas lusas la segunda elección fue entre Málaga y Gibraltar resultando ganadora la urbe andaluza. Ya en aguas del Mediterráneo a los turistas les fue planteada una opción completamente antagónica; de un lado una ciudad cosmopolita como Barcelona, del otro la tradición y el encanto de un pequeño rincón de la costa catalana como Palamós. Barcelona se llevó la palma.


(Foto: Jose R. Montero)


Y hablando de "palmas" el siguiente dilema para los viajeros del Braemar fue decidir si era Valencia o Palma de Mallorca el próximo punto de recalada, una decisión difícil que se resolvió en favor de la capital levantina. Alicante y Cartagena fueron propuestas para la siguiente parada con el visto bueno para esta última. De vuelta al Atlántico batalla hispano-portuguesa entre las dársenas de Cádiz y Portimao resultando vencedora "la tacita de plata" y en la última encrucijada de la ruta puro acento gallego: los pasajeros eligieron nuestra ciudad en detrimento de nuestros vecinos ferrolanos. Una lástima para la dársena departamental que contaba con la visita de la nave inglesa para seguir engrosando los estupendos números de este 2015.


...y los pasajeros del Braemar eligieron A Coruña.
(Foto: Jose R. Montero)


Y por fín hace unas horas el pasaje del Braemar desembarcaba de nuevo en el mismo punto donde semanas antes había iniciado un viaje de ensueño con el atractivo que da el viajar hacia lo desconocido, o por lo menos hacia un puerto no anunciado, una iniciativa que a buen seguro volverá a repetirse en el futuro con éste o algún otro navío de la flota Fred. Olsen y quien sabe si proponiendo a la ciudad de A Coruña de nuevo como escala. En la que de momento es la última visita de la nave a la ciudad (y la última del presente año), la de este viernes, el Braemar se despidió a las dos y media de la tarde enmedio de un festivo ambiente a bordo, con las cubiertas superiores atestadas de gente y con la música a todo volumen, lo que no parecía indicar que ésta era la última escala del itinerario. En 2016 volveremos a recibir la visita del más pequeño integrante de la compañía inglesa en agua herculinas.


(Foto: Jose R. Montero)


Agradecimientos a mi buen amigo Jose Montero por las estupendas fotos prestadas para la realización de esta entrada.



sábado, 24 de octubre de 2015

El patito feo (Parte I)





El cuento del patito feo de Hans Christian Andersen, publicado por primera vez en 1843, narra la historia de un pato poco agraciado del que se mofan sus hermanos por su aspecto diferente. Al final resulta que no, que de pato nada; un hermoso cisne es lo que era. (Lo siento por el spoiler). Esta clásica narración pretende ser una metáfora de la autoestima humana y una manera de explicar como el hecho de ser diferente no significa algo negativo y que en ocasiones supone la oportunidad de desarrollar cualidades fuera de lo común y al alcance de muy pocos. Tranquilos que ésto sigue tratando sobre buques de crucero aunque en la historia de hoy también aparezca un patito feo (pero feo, feo...).


El "patito feo" de esta historia luce un nombre muy grandilocuente.

 
Nuestro protagonista patuno de hoy no sé si encaja muy bien en la definición de "patito" ya que está un tanto hormonado y su peso se va hasta las 10.850 toneladas, pero por lo demás su historia se asemeja bastante a la del relato del insigne escritor danés salvo por el hecho de que éste no se ha convertido aún en cisne, o quizás resulte serlo ya pero se trate más bien de un cisne incomprendido. Tan peculiar especímen aviar lo encontramos el pasado miércoles en el puerto de Vigo y atiende al nombre de Norwegian Epic. Como oportunidades así se presentan pocas veces en la vida no he podido dejar pasar la ocasión de ir a recibirlo y de paso dedicarle un pequeño espacio en el blog a la escala inaugural de uno de los pesos pesados del sector en la ciudad olívica.


El Norwegian Epic debutó el pasado miércoles en aguas gallegas. Vigo fue la dársena elegida.


Procedente del puerto de Southampton, nuestro épico protagonista llegó a la ría de Vigo poco después de las 8 de la mañana empequeñeciendo cada objeto flotante que se cruzaba a su paso. A bordo de esta bestia de los océanos 3.858 pasajeros de 52 nacionalidades distintas, todo un cóctel multicultural que estos días disfruta de una singladura de una semana de duración con final en Barcelona tocando varios puertos de la península ibérica. Tras una escala de 9 horas en la ciudad olívica finalmente el Epic soltó amarras poco después de las cinco de la tarde pero antes de poner proa a la bocana de la ría el navío estuvo haciendo giros en aguas interiores durante casi dos horas. El propósito de esta inusual maniobra era la de realizar una compensación de agujas.


Gira...
(Foto: Jose R. Montero)


La compensación de agujas  es una operación que se realiza para tratar de corregir lo máximo posible la desviación del compás magnético de un buque respecto al norte magnético y suele hacerse periódicamente o bien cuando el barco ha estado parado mucho tiempo al mismo rumbo. Es lo que le ha sucedido al Norwegian Epic, que viene de pasar dos semanas en dique seco en los astilleros de Brest (Francia) donde sus interiores han sido reformados. Para corregir la desviación de la aguja el buque va girando progresivamente para comprobar que el compás marca el norte en todos los rumbos.


...y gira. Durante casi dos horas el Epic estuvo dando vueltas como una peonza en aguas interiores de la ría de Vigo.
(Foto: Jose R. Montero)


En una dársena tan acostumbrada a ver atracar gigantes como es la viguesa, las descomunales medidas del Epic impresionaron al respetable ya que no hay que olvidar que este ejemplar es uno de los barcos más grandes del sector. Con unas impresionantes 155.873 toneladas de registro bruto, el buque estrella de Norwegian Cruise Lines luce unos espectaculares 329´4 metros de eslora, 40´6 metros de manga y 8´7 metros de calado y su altura total desde la línea de flotación alcanza unos vertiginosos 61 metros. Sus 19 cubiertas además de esconder formidables estancias e innovadoras atracciones para los turistas tienen espacio suficiente para albergar a 4.100 pasajeros al máximo de su capacidad a los que hay que sumarles sus 1.708 tripulantes. El Norwegian Epic navega bajo bandera de Bahamas y su distintivo de llamada es C6XP7.




Del movimiento de este coloso se encargan 6 motores MaK que producen un total de 78 MW
destinados tanto a la propulsión del buque como a los requerimientos energéticos a bordo. Parte de la energía producida se dirige a dos hélices de paso fijo Wartsilä que impulsan al Norwegian Epic hasta alcanzar los 22 nudos de velocidad máxima. Además de éstas el buque va equipado con 4 hélices auxiliares a proa y 2 a popa que le ayudan durante las maniobras de atraque y desatraque. Su sistema de propulsión convierte a este barco en  el más grande de su clase en usar hélices convencionales en detrimento de la cada vez más habitual propulsión mediante pods. El que la naviera Norwegian Cruise Lines decidiera ir contracorriente a la hora de elegir el método de propulsión de su nuevo buque insignia se debió a que prefirió ir a lo seguro para evitar los problemas que en ocasiones suelen dar los pods y que pueden llegar a producir graves pérdidas a las compañías al verse obligadas a cancelar rutas.


El Norwegian Epic es el buque de crucero más grande en usar la propulsión por hélices en lugar de los cada vez más habituales pods. Una característica más a añadir a las peculiaridades de este buque tan especial.
(Fuente: meretmarine.com)


Estamos ante uno de los navíos de pasaje más controvertidos y problemáticos de los última década y es que desde el momento mismo de su concepción el proyecto que acabó dando lugar al Norwegian Epic fue un camino lleno de obstáculos. Fue a finales de 2006 cuando la Norwegian Cruise Line (NCL) anunció la construcción de dos nuevos barcos (más la opción de un tercero) con los que la compañía pretendía entrar de lleno en la prestigiosa liga de los megacruceros con la intención de codearse con las poderosas navieras Carnival y Royal Caribbean. El proyecto se denominó F3 (la "F" es del concepto "Freestyle" con el que se define la compañía y el número tres hace referencia a la tercera generación de navíos para la marca) y los elegidos para llevar a cabo esta tremenda obra de ingeniería fueron los astilleros STX France de la ciudad de Saint Nazaire, lugar de nacimiento entre otros muchos del mítico Queen Mary 2 tan sólo unos años antes. En octubre de 2007 se inició la construcción de la primera unidad del proyecto F3, conocido desde ese momento como Casco C33 pero conforme la enorme y revolucionaria criatura iba creciendo los problemas lo hacían en la misma medida.


La entrada en servicio del Norwegian Epic supuso para su naviera, la NCL, entrar en la liga de los grandes megacruceros y un salto cualitativo y sobre todo cuantitativo respecto a su anterior generación de buques. Para muestra esta foto donde el Epic (a la izquierda) exhibe músculo atracado junto a su compañero de flota, el Norwegian Sun, al que dobla en volumen.
(Fuente: shipspotting.com)


En agosto de 2007 Star Cruises, la propietaria hasta entonces de NCL, vendió el 50% de la naviera al grupo norteamericano Apollo Management (propietarios ya de alguna naviera como Oceania Cruises). La entrada de los americanos en la otrora compañía noruega provocó una serie de cambios en la estructura y dirección de la misma siendo uno de los más relevantes el llevar a cabo modificaciones en el proyecto F3. Los astilleros franceses aceptaban llevar a cabo los cambios pero modificando al alza el precio de coste de los navíos. La cifra propuesta no debió ser del agrado de los nuevos propietarios de la compañía ya que la rechazaron de inmediato y la situación llegó a un callejón sin salida por lo que la dirección de STX France dio orden de paralizar los trabajos en el Casco C33, que en esos momentos (septiembre de 2008) se encontraban en un 25% de su total. Tras 6 semanas de parón y múltiples disputas entre naviera y astillero se llegó a un acuerdo: se pactaba un nuevo precio para el primer buque del proyecto F3 pero se cancelaba la orden de construír el segundo de los barcos. Aún así la broma no le salió precisamente barata a NCL y algunas fuentes apuntan a que el coste final del Norwegian Epic subió hasta los 890 millones de euros o lo que es lo mismo, el buque de pasajeros más caro del mundo en ser construído hasta la llegada de la clase Oasis de Royal Caribbean.


La construcción del Norwegian Epic por parte de los astilleros STX France estuvo plagada de dificultades.
(norwegianpiccruises.com)


El episodio que se llevó por delante al que hubiera sido el hermano gemelo del Epic no fue el único capítulo noticiable que tuvo lugar durante la construcción de nuestro protagonista de hoy. Tan sólo unas semanas antes del inicio de su andadura comercial, el 3 de mayo de 2010 se inició un fuego en la cubierta 4 que fue rapidamente extinguido dañando unicamente una pequeña zona de cableado. Días después el incidente volvió a repetirse en una zona distinta también con daños menores e incluso se repitió una tercera vez con idénticos resultados. Debido a las sospechosas circunstancias en las que ocurrieron los incendios la policía de Saint Nazaire llevó a cabo una investigación y a pesar de que pudo constatar de que se trató de actos de sabotaje nunca se pudo hallar al culpable o culpables. A pesar de todos estos contratiempos el Norwegian Epic fue entregado a tiempo a su naviera.


(Foto: Jose R. Montero)


Las dificultades surgidas durante el proceso de su construcción y que llevaron a la cancelación del que sería su hermano gemelo han convertido al Norwegian Epic en un ejemplar único, algo que le otorga un halo de exclusividad dentro de una industria muy dada a hacer "fotocopias", creando proyectos con 2, 3 y hasta 11 unidades gemelas como ocurre por ejemplo con la Vista Class (Queen Victoria, Arcadia, Oosterdam, etc...). Su originalidad es otra de las curiosidades a sumar en la lista de este "rara avis", característica que entre los pesos pesados del sector sólo presenta el mediático Queen Mary 2.


El Norwegian Epic es único en su especie, una circunstancia que entre los grandes buques de pasaje sólo comparte con el Queen Mary 2 (en la foto). Ahí se acaban las coincidencias entre estos dos navíos.


Pero pese a su complicado alumbramiento, uno de los más problemáticos dentro de la industria crucerística moderna, o a rasgos tan reseñables como su descomunal tamaño, si por algo es conocido el Epic es por su más que controvertido aspecto exterior, una polémica cuestión sobre la que se han vertido ríos de tinta siempre de manera muy crítica hasta llegar al punto de rebautizar a este navío como "The ugly duckling" ("el patito feo"). De su comentada imagen y de otros asuntos hablaré en la segunda parte de esta entrada especial sobre el Norwegian Epic.


El Epic despidiéndose de la ciudad viguesa con las Cíes al fondo.
(Foto: Jose R. Montero)



lunes, 19 de octubre de 2015

"Hoy nos visitó..." AidaBella (II)



 (Foto: Jose R. Montero)


Hoy (o mejor dicho ayer) nos visitó el buque AidaBella de la naviera germana Aida Cruises.


(Foto: Carlos Rapela)


Procedente del puerto de Le Havre, el AidaBella llegó sobre las 09:00 horas a nuestra ciudad con cerca de 2.000 pasajeros a bordo, todos ellos de origen alemán y que estos días realizan una travesía de 13 días de duración con salida desde Hamburgo y final en Palma de Mallorca, una ruta con marcado acento español ya que además de la recalada en A Coruña y el desembarco en Palma incluye escalas en Cádiz, y Málaga.


(Foto: Jose R. Montero)


Construído en los astilleros Meyer Werft de la localidad alemana de Papenburg y botado en 2008, el AidaBella es el segundo integrante de la exitosa Sphinx- Klasse, una serie de siete buques similares construídos todos ellos para la Aida Cruises. El AidaBella es un navío de 69.203 toneladas de registro bruto y que tiene unas dimensiones de 252 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros. En sus 13 cubiertas de pasaje el Bella, cuyo nombre fue escogido mediante concurso público, puede albergar a un máximo de 2.500 pasajeros a los que hay que sumarle su tripulación compuesta por 646 personas.

 
(Foto: Carlos Rapela)


 Es la segunda escala que el AidaBella realiza en A Coruña en el presente año tras la realizada el pasado 27 de abril. En esta ocasión su llegada ha coincidido con la del velero noruego Christian Radich, de visita estos días para dar descanso a su tripulación y que entró minutos antes que el navío alemán.


El precioso Christian Radich atracó minutos antes que el AidaBella.
(Foto: Carlos Rapela)


Tras más de 12 horas de escala en la ciudad finalmente el AidaBella reemprendió viaje a las ocho de la tarde y tras superar el dique de abrigo puso proa al sur rumbo al puerto de Lisboa. De momento el barco germano no tiene más escalas previstas en A Coruña a corto-medio plazo.
 

(Foto: Jose R. Montero)


Agradecimientos a mis amigos Carlos Rapela y Jose Montero por prestarme sus fotos para ilustrar esta entrada.