NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Si funciona, no lo toques



(Foto: Jose R. Montero)


Septiembre está a punto de echar el cierre pero antes de hacerlo ha decidido regalarnos una de las jornadas crucerísticas más relevantes del año en los muelles herculinos con la escala inaugural del nuevo buque insignia de la naviera TUI Cruises, el Mein Schiff 4 que tuvo lugar el pasado lunes.


(Foto: Jose R. Montero)


A primera hora de la mañana hacía su entrada en la ría coruñesa el flamante Mein Schiff 4 procedente del puerto de Southampton. A bordo de esta bestia parda de los mares recién salida de los astilleros unos 2.600 pasajeros alemanes que realizan estos días una singladura de doce jornadas de duración con inicio en la ciudad de Hamburgo y escalas en Le Havre, Southampton, nuestra ciudad, Leixoes, Lisboa y Funchal antes de poner punto y final a la travesía en Las Palmas de Gran Canaria, que será su puerto base para la temporada invernal.


TUI Cruises vuelve a apostar por A Coruña para el estreno de uno de sus navíos.


Quizás con menos nombre que los debuts del Britannia o del Anthem of the Seas, el del Mein Schiff 4 es la 12ª escala inaugural que tiene lugar en la dársena herculina en lo que va de año y es sin lugar a dudas una de las más importantes que nos dejará este 2015; no olvidemos que A Coruña es el primer puerto español en el que recala el nuevo buque insignia de la naviera germana TUI Cruises, englobada en el consorcio Royal Caribbean y la gran rival de la naviera Aida Cruises por hacerse con el potente mercado alemán. A diferencia de los barcos de las caras sonrientes TUI Cruises se enfoca hacia el segmento premium con un target de cliente por encima de los 50 años si bien en la actualidad está en un proceso de gran expansión buscando captar también a las familias.


(Foto: Jose R. Montero)


Unos datos ahora de nuestro protagonista de hoy: Construído en los astilleros finlandeses Meyer Turku y botado el pasado mes de junio el Mein Schiff 4 es un buque de grandes dimensiones pero muy alejado de las estratosféricas proporciones de los nuevos megacruceros que son tendencia hoy en día en esta industria. Sus cifras son de 99.526 toneladas de registro bruto con unas dimensiones generales de 293´2 metros de eslora,  35´8 metros de manga y 8 metros de calado. En sus 15 cubiertas de pasaje puede albergar a  un total de 2.790 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumar su tripulación de 1.030 personas. El Mein Schiff 4 navega bajo pabellón maltés luciendo como puerto de registro el de Valletta.


El Mein Schiff 4 es el último buque de crucero salido de los astilleros finlandeses Meyer Turku.
(Fuente: Turun Sanomat)


Sus impresionantes medidas no son lo único realmente llamativo; en su interior un apabullante derroche tecnológico convierte al nuevo Mein Schiff 4 en uno de los buques más respetuosos con el medio ambiente del panorama actual por su ahorro de combustible en comparación con unidades de similar tamaño gracias a su reducción de pesos, sus sistemas de iluminación inteligentes o aquellos que regulan los gases emitidos a la atmósfera y que reducen en un 99% las emisiones de azufre, en un 75 % las de óxido de nitrógeno y en un 60%  las de hollín y otras partículas. Su planta de tratamiento de aguas, que elimina tanto contaminantes químicos como biológicos antes de ser liberadas al mar, es también de las más punteras que se pueden ver a día de hoy en alta mar. Eso si, la tecnología no es barata; el Mein Schiff 4 ha tenido un coste de construcción de unos 560 millones de euros.


El Mein Schiff 4 durante saliendo de la ciudad el pasado lunes con los faros de Mera como telón de fondo.
(Foto: Jose R. Montero)


Existe un dicho popular aplicable en numerosos campos que dice aquello de "si algo funciona, no lo toques". Parece que la frase se la han tomado muy en serio los de TUI Cruises a la hora de diseñar el barco que aparece en el post de hoy y es que el Mein Schiff 4 es una copia calcada del Mein Schiff 3, que ya tuvimos el privilegio de ver a mediados del año pasado en nuestra ciudad durante su travesía inaugural. Tiene lógica que los germanos hayan copiado hasta el último detalle de este barco porque el Mein Schiff 3 está resultando todo un éxito desde que iniciara su andadura comercial hace algo más de un año. Con la fórmula mágica en su poder los de TUI Cruises se han propuesto exprimirla hasta no dejar ni gota: en 2016 verá la luz en los mismos astilleros donde nació nuestro protagonista de hoy su gemelo, que atenderá al original nombre de Mein Schiff 5, y en 2017 se volverá a repetir el proceso con el Mein Schiff 6, y el siguiente año, y el siguiente año... Así llegaremos hasta el 2019 con el Mein Schiff 8 que, de momento es la última unidad con construcción confirmada.


El Mein Schiff 3, gemelo de nuestro protagonista de hoy, ya asombró a los coruñeses en junio del año pasado durante su escala inaugural.


 Tras una escala de unas 11 horas finalmente el Mein Schiff 4 inició su maniobra de salida a las seis de la tarde generando bastamnte expectación en los alrededores de la costa. Tras separarse del muelle de trasatlánticos y doblar el dique de abrigo el navío teutón puso proa al sur rumbo a aguas portuguesas despidiéndose de momento de la ría herculina al menos por un año ya que en 2016 no está prevista su visita. A cambio su naviera nos deleitará con el novísimo Mein Schiff 5, que hará escala de cumplirse las previsiones el próximo 18 de septiembre convirtiéndose en uno de los debuts más importantes del próximo año.


(Foto: Jose R. Montero)


No quisiera despedirme sin agradecer a mi buen amigo Jose R. Montero su inestimable colaboración aportando las extraordinarias fotos que ilustran esta entrada. También agradecer a Juan Carlos Díaz Lorenzo, autor del magnífico blog "Del acontecer portuario" que me ha servido de gran ayuda para elaborar la información de este post.


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(Foto: Jose R. Montero)


miércoles, 23 de septiembre de 2015

"Hoy nos visitó..." Ventura (II)



(Foto: Jose R. Montero)


Hoy nos visitó el buque Ventura de la naviera P&O.


(Foto: Jose R. Montero)


Nuestro protagonista del día llegó a media mañana procedente de Funchal, antepenúltima escala de una singladura de 15 días con inicio y final en la ciudad de Southampton y paradas en Vigo, Lisboa o varios puertos de las Canarias entre otras. A bordo más de 3.000 pasajeros practicamente en su totalidad británicos puesto que el Ventura está destinado a ese mercado.


(Foto: Jose R. Montero)


Botado en abril de 2008 y construído en los astilleros italianos de Fincantieri, en su sede de Monfalcone, el Ventura supuso en su día el inicio de una nueva etapa para la compañía británica P&O con el que en esos momentos era el buque de pasaje más grande en ser construído para el mercado británico; hoy en día ese título lo ostenta el recién inaugurado Britannia de esta misma naviera. Al Ventura le siguió su cuasigemelo Azura, del que se diferencia en pequeños detalles técnicos tales como la presencia de un "ducktail" a popa, una prolongación que añade una mayor estabilidad a los buques que la presentan además de mejorar su maniobrabilidad y su consumo de carburante. El coste de construcción del coloso naval que aparece en las fotos fue de 535 millones de euros.




El Ventura es un buque perteneciente a la denominada Grand Class una prolífica serie de 11 navíos que operan en dos navieras distintas y que partiendo del mismo diseños original presentan pequeñas diferencias de configuración así como de algún parámetro técnico. Las dimensiones del Ventura son impresionantes con sus 116.017 toneladas de registro bruto, 291´4 metros de eslora, 36 metros de manga y 8´5 metros de calado. En sus 19 cubiertas, 15 de pasaje, alberga un total de 1.546 camarotes con los que el Ventura puede dar cabida en capacidad máxima a 3.574 pasajeros además de contar con una tripulación formada por 1.239 personas. Luce bandera de Bermudas y su puerto de registro es el de Hamilton por motivos fiscales y porque este registro permite celebrar bodas en alta mar, algo que no contempla el registro británico.




 Es la quinta y última escala del año que este navío tiene previsto hacer en A Coruña en 2015, todo un habitual por la ría herculina que hizo su primera visita el 11 de mayo de 2008 pocos días después de su debut oficial. Tras una estancia en nuestra ciudad más breve de lo habitual poco antes de las seis tarde el Ventura reemprendió viaje poniendo rumbo norte con destino al puerto de Southampton punto final de su ruta. En la maniobra de salida el navío británico necesitó la ayuda del remolcador Sertosa Veintiocho al detectarse un fallo en las hélices auxiliares que ayudan al buque a separarse del muelle.


(Foto: Jose R. Montero)


Agradecimientos a mi amigo Jose Montero por su colaboración en forma de fotos. El resto de instantáneas son de mi archivo particular y no corresponden con la salida de hoy.



Espléndido es poco (Parte I)





Aunque a efectos legales la naviera MSC Cruises es suíza, sus raíces, y lo que es más importante su alma es italiana. Y en Italia (al igual que sucede por ejemplo en Reino Unido) los barcos no son barcos, son naves o lo que es lo mismo, tienen género femenino. Si a esta característica gramatical le unimos el carácter pasional del pueblo italiano tendremos una explicación acerca de los nombres de la flota de esta naviera: Magnifica, Preziosa, Meraviglia, etc... Pueden parecer un tanto jactanciosos pero en el caso que nos ocupa hoy, el del MSC Splendida, y tras haber sido testigo de su debut en aguas herculinas el pasado viernes puedo afirmar que el nombre lo define a la perfección. Incluso puede que se hayan quedado cortos.


Las cubiertas superiores del MSC Splendida sobresalen por encima del edificio del Real Club Nautico de A Coruña.


Era una de las grandes fechas del calendario crucerístico del año en la ciudad de A Coruña. En un 2015 cargado de sonoros debuts (Anthem of the Seas, Britannia, Mein Schiff 4...) el del Splendida es uno de los más destacados pese a que a diferencia de los nombrados la nave de MSC no es una novedad de este año (fue botado hace 6 años). La razón de equipararla a todos ellos es que en tamaño y sobre todo espectacularidad de diseño, el MSC Splendida no les envidia nada al resto e incluso los supera, al menos a mi modo de ver. Los gallegos ya tuvimos en abril un primer contacto con esta nave (no me cansaré de nombrarla en femenino); fue el pasado 26 de abril cuando también hizo su debut en aguas ferrolanas pero los que allí acudimos a verlo nos quedamos con ganas de más.


El pasado mes de abril Ferrol fue testigo del debut en sus aguas del fastuoso Splendida.


Y por fín llegó el día esperado por muchos (incluído el que escribe esta líneas). 18 de septiembre. Una jornada que prometía ser "espléndida". A su llegada el pasado viernes el buque de MSC pasó desapercibido pero sólo por el hecho de que su entrada tuvo lugar poco antes de las siete de la mañana cuando la noche todavía reinaba en la ciudad. Con la salida del astro rey los coruñeses pudieron contemplar con asombro al espectacular nuevo inquilino que habitaba el muelle de trasatlánticos. A bordo de esta genialidad de la ingeniería 3.400 pasajeros, en su mayoria alemanes por contra de lo que cabría indicar viendo la nacionalidad de la naviera. El motivo de esta particularidad es que el puerto base del MSC Splendida en esta época del año es el de Hamburgo.




Desde tierras alemanas los tres millares y medio de turistas del Splendida iniciaron una ruta de 12 días con escalas en Le Havre, Southampton (el puerto de procedencia a su llegada a A Coruña) y tras visitar aguas gallegas dar paso a Lisboa, Gibraltar, Valencia y Marsella. Una singladura que tendrá su punto y final mañana en el puerto de Génova. Seguro que a sus afortunados huéspedes se les hace corto el viaje.




Construído en los astilleros STX Europe de la ciudad francesa de Saint Nazaire  en un plazo de 27 meses y botado en 2009, el MSC Splendida es un peso pesado del sector con sus 137.936 toneladas de registro bruto que lo convierten en el tercer buque más grande del año en hacer escala en A Coruña por detrás de Anthem of the Seas y Britannia y el 20º más grande de toda la flota crucerística mundial actual. No es el único dato de sus dimensiones que deja perplejo: eslora de 333´3 metros, una manga de 38 metros y un calado de 8´3 metros. Medidas de vértigo; la misma sensación que se siente al mirar desde la cubierta más alta hacia la línea de flotación; 60 metros separan estos dos puntos. El Splendida puede albergar a un total de 3.900 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumar su tripulación formada por 1.332 pasajeros y por mucho carácter italiano que se respire en su interior, esta espléndida nave luce una conveniente bandera panameña al igual que el resto de la flota MSC.


El MSC Splendida navega bajo registro panameño.


No hay número que no asombre en esta gigantesca obra de arte naval: 18 cubiertas, 13 de ellas de pasaje, 450.000 metros cuadrados de espacio total de los que 270.000 son para uso y disfrute de su privilegiado pasaje, 25 ascensores (15 de ellos públicos), 1.637 camarotes... Es 10 metros más largo que la longitud de la Torre Eiffel y tiene una potencia para propulsarse equivalente a la de 120 Ferraris. El coste de construcción del Splendida alcanzó los 530 millones de euros y en su día fue uno de los buques más avanzados tecnológicamente salido nunca de un astillero destacando por su puntero sistema de tratamiento de aguas o por la utilización de un nuevo fluoro-polímero para la pintura de su casco que permite reducir la fricción de la nave cuando ésta avanza, lo que repercute en un importante ahorro de combustible. También con el objetivo de ahorrar energía el MSC Splendida está equipado con un sofisticado programa informático que permite detectar los sistemas eléctricos que no se están utilizando en camarotes y zonas comunes para apagarlos automáticamente.




El MSC Splendida se engloba dentro de la llamada Fantasia Class, una clase de buques nacida en 2008 con la botadura de la unidad que le da nombre a la serie y de la que nuestro protagonista de hoy es su segundo integrante. Tras él (o ella) en 2012  llegó el MSC Divina construído bajo el mismo esquema inicial pero con algunas modificaciones que le hacen alcanzar un mayor registro bruto (139.400 TRB). La clase se cerró en 2013 con el MSC Preziosa, en esencia gemelo del Divina. Como curiosidad hay que decir que el MSC Splendida no iba a llamarse así en un principio sino que iba a ser bautizado como MSC Serenata. La reclamación interpuesta por Costa Cruceros (que tiene un buque llamado Costa Serena) durante su fase de proyecto hizo que finalmente se llevara a cabo este cambio de nomenclatura.


Detalle de la preciosa proa del Splendida


Su hasta ahora breve pero exitosa carrera le ha deparado al MSC Splendida momentos gloriosos pero también momentos muy trágicos como la experiencia vivida a principios de este mismo año. El 18 de marzo y mientras el Splendida se encontraba en el puerto de Túnez parte de los turistas que viajaban a bordo de la nave italiana se vieron envueltos en el atentado contra el Museo Nacional de El Bardo a raíz del cual murieron 12 de sus pasajeros. El crucero fue, obviamente cancelado de inmediato.




Volviendo al pasado viernes y tras una escala en la ciudad más breve de lo que nos hubiese gustado, finalmente a las tres en punto de la tarde el MSC Splendida anunció con tres graves bocinazos su inminente salida. Al igual que ocurriera a la llegada la despedida del navío no levantó la misma expectación que la partida de otros gigantes al tratarse de una hora algo intempestiva, pero aún así decenas de curiosos y los habituales aficionados al mundillo naval gozamos viendo a este gigante moviéndose con soltura por aguas de la ría coruñesa. Tras superar el dique de abrigo el Splendida fue aumentando progresivamente la velocidad poniendo rumbo sur para dirigirse a su siguiente destino, esta vez en tierras portuguesas. Su nombre queda ya grabado en la nómina de ilustres visitantes del puerto herculino y su estancia en nuestra urbe no se quedará como un simple hecho puntual; MSC Cruceros ya ha confirmado que el Splendida volverá a A Coruña en 2016: será el 7 de octubre del próximo año.




De momento lo dejamos aquí pero considero que a un navío tan excepcional como este MSC Splendida hay que dedicarle un poco más de tiempo así que en unos días publicaré una entrada especial comentando más detalladamente alguna de sus características así como las instalaciones más destacadas que nos podemos encontrar a bordo.





lunes, 21 de septiembre de 2015

Una habitación con vistas





Septiembre sigue la buena cadencia de escalas de buques de crucero en A Coruña y cuando hemos sobrepasado ampliamente el ecuador del mismo los números  auguran un gran resultado final. Aún con ocho días por delante nos quedan varias visitas por disfrutar, algunas de ellas de especial relevancia, pero antes de seguir adelantando acontecimientos hoy toca hablar del protagonista de la jornada del pasado sábado, que no fue otro que el buque Costa Neoromantica.




Procedente de Santander y enmedio de una espesa niebla que dio paso a una soleada jornada, el Costa Neoromantica llegó a la ría herculina poco antes de las ocho de la mañana y tras un giro en aguas interiores quedó amarrado en el muelle de trasatlánticos media hora más tarde. A bordo del buque de bandera italiana propiedad de la naviera Costa Cruceros unos 1.450 pasajeros que realizan una travesía de 15 días de duración con inicio en Hamburgo, final en Savona y escalas en los puertos de Le Havre, Leixoes o Gibraltar entre otros.


Una espesa niebla recibió al Costa Neoromantica a su llegada a A Coruña el pasado sábado.


Construído como Costa Romantica  en los astilleros italianos Fincantieri y botado en 1993 este navío es junto a su cuasigemelo Costa Neoclassica la unidad más antigua de la compañía italiana. Se trata de un buque de 56.769 toneladas de registro bruto con unas dimensiones generales de 220 metros de eslora, 31 metros de manga y 7´8 metros de calado que en sus 12 cubiertas de pasaje puede alojar a 1.800 pasajeros en capacidad máxima atendidos por una dotación de 622 personas.

 
(Foto: Manuel Candal)


La naviera del Costa Neoromántica, Costa Cruceros, a pesar de ser una de las más conocidas para el gran público no es de las compañías que más se prodigan por aguas de A Coruña, sin embargo este 2015 está siendo diferente y los transalpinos han tenido una presencia destacada con las dos escalas del Costa Fortuna y la primera (y última) del Neoromantica el sábado. Quizás éste último no sea el barco más espectacular de su flota; de hecho no destaca en absoluto por su tamaño y en cuanto a su aspecto diré utilizando un eufemismo que es el que tiene una estética más controvertida. Claro que ésto tiene un porqué que intentaré aclarar a continuación.



Il brutto anatroccolo (o sea, el patito feo).


Existen pocas experiencias tan agradables a bordo de un crucero que la de levantarse de la cama, asomarse al balcón de tu camarote y observar como el paisaje ha cambiado de un día para otro:  Un día Barcelona, otro Venecia, otro Estambul... Es por ello que donde antes los balcones se reservaban a las suites más lujosas hoy su uso se ha ido generalizando hasta convertirse en tendencia en la industria crucerística actual. Ésto ha llevado a las compañías a construír naves con un mayor porcentaje de este tipo de camarotes lo que ha implicado un radical cambio en la morfología exterior de las mismas. Los barcos de pasaje actuales cada día se parecen más a grandes bloques de apartamentos con sus numerosas cubiertas atestadas de balcones a modo de pequeñas celdas, como si de un inmenso panal flotante se tratase. Cualquier parecido de los modernos megacruceros actuales con los navíos clásicos es pura coincidencia. y ésto se debe en gran parte a los "balconcitos" que hoy en día son "trending topic" en el mundillo cruceril,


¿Es un barco o es un edificio?. Mitad y mitad. Es el Britannia de la P&O.


La moda de las verandas, como se denominan en el mundo anglosajón comenzó a principios de la pasada década hasta llegar a los extremos alcanzados a día de hoy donde en ocasiones  al mirar hacia el puerto se nos plantea la duda de si el artilugio recién llegado es realmente un barco o bien un edificio con propulsión propia. Los buques construídos antes de esa fecha son muy distintos, mucho más agraciados esteticamente y con una estampa mucho más marinera, características éstas que importan bien poco en el sector. La aparición de esta auténtica revolución balconiana dejó a los buques nacidos en la década de los 90 en una situación comprometida respecto a la "nueva ola" de navíos recién construídos ya que su oferta resultaba menos atractiva. Para poder competir con ellos y hacerlos de nuevo llamativos para los futuros clientes las compañías han optado en su mayoría por reformarlos tratando de incluír dentro de lo que las leyes de la física (y la seguridad marítima) les permiten nuevos camarotes con balcón o reformando los ya existentes para que adquieran esta característica.





Claro que hay reformas y reformas.  Como ya dije antes el último criterio que se tiene en cuenta es la imagen final por lo que buques que han pasado por quirófano como por ejemplo el Oriana,  el Veendam o el Splendour of the Seas, todos ellos de la misma quinta, han salvado la situación a nivel estético bastante bien... otro cantar es lo que han hecho con nuestro protagonista de hoy.




A principios de esta década totalmente obsoletos frente a la competencia, los buques Costa Classica y Costa Romantica se acercaban  a su 20 aniversario y tenían medio pie fuera de la naviera por lo que Costa Cruceros decidió tomar cartas en el asunto. A finales de 2011 el Romantica fue enviado a Génova para ser transformado radicalmente en un  navío totalmente nuevo mediante una severa operación de cirujía. Resumir los trabajos realizados en esta "operación renove" es un poco complicado pero en esencia al buque le añadieron dos medias cubiertas a proa retirando una de las señas identidad del barco, la estructura circular correspondiente a la discoteca. El teatro fue desplazado para dejar más sitio al Samsara Spa y en lo referente a los alojamientos se crearon 111 camarotes y se añadieron 150 balcones a camarotes ya existentes.




El cambio más dramático a nivel estético, es evidente, fueron sus dos nuevas medias cubiertas situadas a proa donde van colocados la mayoría de los nuevos camarotes. Para evitar un excesivo aumento de peso las cubiertas añadidas fueron fabricadas mayoritariamente en aluminio pero aún así las características técnicas de la nave se vieron inevitablemente modificados, incluído su calado que aumentó en unos centímetros. La reforma tuvo un coste de 90 millones de euros y fue tan radical que los de Costa se vieron obligados a cambiarle el nombre a su (casi) nuevo navío... y el Costa Romantica se convirtió en Costa Neoromantica. Ahora el buque sí puede hacer frente a la demanda de camarotes con balcón (antes sólo tenía 10) pero aún así ni se acerca a los ratios que ofrecen las unidades recién salidas de los astilleros; así por ejemplo su compañero de flota y buque insignia de la compañía, el Costa Diadema presenta balcón en el 41% de sus 1.862 camarotes mientras que nuestro "nuevo romántico" presenta esta característica sólo en el 19% de sus alojamientos.



Arriba: Las dos cubiertas superiores (flechas amarillas) se añadieron durante la reforma y son de aluminio para ahorrar peso. El piso inmediatamente inferior (flecha negra) fue profundamente reformado para admitir más camarotes con balcón.
Abajo: El efecto visual que estas nuevas cubiertas provoca en el Costa Neoromantica es muy negativo.



No todo son buenas noticias. El nuevamente competitivo Costa Neoromantica se ha convertido con la reforma en uno de los buques más incómodos de ver (no diré feo) de toda la industria y lo es porque  todo le perjudica: es demasiado corto, algo que queda aún más acentuado con la adición de las dos cubiertas a proa. Además al tratarse de dos medias cubiertas (no ocupan toda la eslora) la sensación que provoca es que el buque está inacabado. Visto de proa  es un auténtico mamotreto sin gracia y los nuevos camarotes con balcón añadidos a media eslora parecen un pegote puesto sin mucho sentido. En resumen resulta sumamente complicado buscar un ángulo en el que el Neoromantica resulte algo agraciado.



El antiguo Costa Classica (foto de arriba) nos sirve de modelo para ver el radical cambio sufrido por su gemelo Costa Romantica, el actual Neoromantica (foto de abajo). En cuestión estética resulta bastante notorio que la reforma le ha perjudicado.



Volviendo al sábado pasado, minutos después de las siete de la tarde el Costa Neoromantica decidió despedirse de la ciudad y lo hizo efusivamente con abundante aparato sonoro o lo que es lo mismo, a bocinazo limpio. Tras hacerse notar a base de ruído el navío italiano aumentó revoluciones una vez superado el dique de abrigo y puso proa al sur con destino a tierras portuguesas. En 2016 el Neoromantica tiene prevista una nueva escala en A Coruña y por supuesto, bonito o no, lo recibiremos con los brazos abiertos.


El Neoromantica se despidió de los coruñeses a golpe de bocina.
(Foto: Manuel Candal)


Agradecimientos a mi amigo Manuel Candal, habitual colaborador y suministrador de fotos, siempre excepcionales.




domingo, 20 de septiembre de 2015

"Hoy nos visitó..." Empress





Hoy nos visitó el buque Empress, de la naviera española Pullmantur Cruises.




Procedente de  Bilbao el Empress llegó a la ciudad poco antes de las nueve de la mañana con unos 1.200 pasajeros a bordo que estos días realizan una travesía de 8 días de duración con inicio en la ciudad vasca, escalas en aguas gallegas y portuguesas, en la colonia británica de Gibraltar y final en Valencia el próximo día 26.




 Construído en los astilleros Chantiers de l´Atlantique de Saint Nazaire (Francia) y botado en el año 1990 como Nordic Empress para la naviera Royal Caribbean, el Empress es un buque de 48.563 toneladas de registro bruto con unas dimensiones de 210´8 metros de eslora, 30´7 metros de manga y un calado de 7´1 metros que puede albergar en sus 11 cubiertas de pasaje a un total de 2.020 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumar sus 668 tripulantes. El Empress navega bajo pabellón de Malta siendo su puerto de registro el de Valletta.


La bandera maltesa luce en la popa del Empress.


Se trata de la segunda visita del navío de Pullmantur a la ciudad herculina en este 2015 tras la realizada el pasado 15 de mayo. Al igual que ocurriera en aquella ocasión la escala de hoy del Empress en A Coruña presenta la particularidad de permitir el embarque en nuestra urbe para disfrutar de una singladura de una semana de duración que esta vez recibe el nombre de "Mares de la península". Es el sexto año consecutivo que la compañía española lleva a cabo esta iniciativa en nuestra ciudad lo que habla a las claras de los buenos resultados cosechados y para 2016 ya está confirmado que Pullmantur repetirá experiencia, así que volveremos a ver al Empress atracado en el muelle de trasatlánticos.




 Tras nueve horas de escala el Empress reemprendió viaje a las seis de la tarde poniendo rumbo a Leixoes. Pese a que se trate de un buque que no tiene un tamaño destacable las maniobras de salida del Empress presentan siempre un gran ambiente en A Coruña debido a que muchos familiares y amigos acuden a las inmediaciones del puerto a despedir a los recién embarcados, lo que sumado a la coincidencia del fin de semana y al buen tiempo reinante durante toda la jornada se tradujo en una despedida muy festiva que a buen seguro los pasajeros del navío español (sobre todo los que iniciaban hoy la ruta) no olvidarán.


A la llegada del Empress aún se podían ver algunos bancos de niebla matinales.




viernes, 18 de septiembre de 2015

Del sueño a la pesadilla... y vuelta a empezar (Parte III)



(Foto: Luís Miguel Correia)


Seguimos hoy con el reportaje especial dedicado a la naviera Portuscale Cruises con motivo de la reciente visita a A Coruña de uno de sus navíos, el Azores. Hace unos días comentaba los titubeantes primeros pasos de este ilusionante proyecto y en la tercera y última parte de esta entrada sobre la compañía portuguesa comentaré como tras un inicio prometedor empezaron a llegar las dificultades hasta alcanzar la precaria situación actual.


Lisboa y Porto atracados a la espera de novedades.
(Foto: Luís Miguel Correia)


Los primeros problemas comenzaron con el Princess Danae  traído desde el puerto de Marsella, donde llevaba varios meses abandonado, hasta Lisboa en abril de 2013. En un principio los planes consistían en rehabilitar la nave en los astilleros Navalrocha de la capital portuguesa convirtiéndola en el nuevo Lisboa mediante una inversión de 10 millones de euros, pero una vez iniciados los trabajos se comprobó que el estado real del buque era peor del previsto. La decisión entonces fue paralizar la reforma en enero de 2014 hasta asegurar una mejor posición económica de la compañía.


Los trabajos de rehabilitación del Lisboa (ex-Princess Danae) se paralizaron en 2014 por motivos económicos.
(Foto: Luís Miguel Correia)


No fueron los únicos problemas que le surgieron a la nueva naviera; el recién reformado Porto, el buque más pequeño de la compañía, seguía a la espera de un chárter que no llegaba. Este hecho demostraba que los tiempos no eran los mejores para los buques de pequeño tamaño, más si se trataba de barcos entrados en años como era el caso. Si la situación no fuese suficientemente preocupante ésta se agravó a finales de agosto de 2014 cuando el touroperador alemán Ambiente Kreuzfahrten finalizó el chárter del buque Azores. Con el cese de operaciones de éste último, Portuscale se encontraba con que de su flota de cuatro buques uno, el Lisboa, se hallaba a medio reformar, dos, el Porto y el Azores, sin actividad comercial y sólo uno, el Funchal, operando con razonable éxito.


El pequeño Porto tampoco encontraba una salida  y permanecía amarrado desde la finalización de su reforma.
(Foto: Luís Miguel Correia)


Por suerte se encontró una rápida solución para el Azores cuando se llegó a un acuerdo con la británica Cruise & Maritime Voyages para explotar el buque en régimen de chárter desde principios de 2015. Tras finalizar sus operaciones con Ambiente a mediados de septiembre de 2014 el Azores volvió a dique seco para realizar los trabajos de preparación para su nueva aventura británica, la enésima en los 67 años de historia de esta mítica nave.


Una nueva aventura comercial por la proa para el inagotable Azores.


Pero si bien el nuevo alquiler del Azores supuso un ligero respiro, la situación económica de la compañía continuó agravándose. Tras concluír su crucero de fin de año el Funchal fue llevado el 2 de enero a Lisboa para preparar la temporada 2015 y mientras se encontraba allí amarrado llegó la noticia que cayó como un auténtico mazazo. El 12 de febrero de este año Portuscale Cruises anunciaba en un comunicado la cancelación de la temporada de cruceros para el buque Funchal, cuyo inicio estaba previsto para finales de abril debido a las dificultades económicas. En el mismo comunicado se explicaba que la situación del Funchal pasaba a ser la misma que la del resto de la flota Portuscale, a la espera de que surgiera alguna compañía que mostrara interés en explotarlo en régimen de charter.


La cancelación de la temporada de cruceros 2015 para el Funchal ha sido una de las noticias más tristes del sector este año.


Días después de la triste noticia llegó un nuevo golpe, quien sabe si el definitivo, en la línea de flotación de la naviera. El 28 de febrero se anunció la venta del buque Lisboa a un desguace turco por valor de 3 millones de euros. Finalmente los esfuerzos por devolver a la vida a este histórico de la navegación no pudieron llevarse adelante pese a los 5 millones de euros ya invertidos en la reforma del navío.


El Lisboa durante su última singladura camino del desguce.
(Foto: Luís Miguel Correia)


Tras meses de negociaciones finalmente el Lisboa partió en el mes de junio desde la capital portuguesa en su primera y última singladura realizada con su actual nombre llegando al puerto turco de Aliaga el 23 de julio donde quedó varado para el inicio de su desmantelamiento. Tras más de 60 años navegando (su 60 aniversario fue este mismo mes de marzo días después de anunciarse su desaparición) el inicialmente llamado
Port Melbourne, rebautizado con el paso de los años como Therisos Express, Danae, Starlight Express, Baltica, Princess Danae y finalmente Lisboa se suma a la lista de grandes ilustres que caen bajo la dictadura del soplete, una macabra lista de gloriosos nombres que no deja de crecer.


Otro tesoro perdido. Ya nunca volveremos a ver al que fuera Princess Danae navegando por A Coruña.


¿Y ahora que? Buena pregunta. Es difícil saber lo que le deparará el destino a Portuscale Cruises pero es evidente que el futuro no pinta muy bien. En el lado positivo está el chárter del Azores con Cruise & Maritime Voyages que se mantiene para el próximo año. De hecho la naviera inglesa tiene grandes planes para él; el navío será rebautizado como Astoria y subcharteado al operador francés Rivages du Monde para probar fortuna en el mercado galo a partir de mayo.


Stockholm, Volkerfreundschaft, Volker, Fridtjof Jansen, Italia I, Italia Prima, Valtur Prima, Caribe, Athena, Azores... y en 2016 Astoria. Este barco tiene más vidas que un gato.


Desgraciadamente la situación del actual Azores parece el único halo de esperanza que se vislumbra en el destino de la compañía. Condenados a la complicada búsqueda de un chárter que no llega, el Funchal y el Porto languidecen en los muelles lisboetas sin más novedad que algún que otro cambio de amarre puntual por cuestiones de operatividad y costes de atraque. Su día a día se ha convertido en una lucha contra el reloj por eludir un final similar al del desgraciado Lisboa y que con el paso inexorable de los meses parece más cercano. Los aficionados al mundo marítimo y los defensores de los navíos clásicos sólo esperamos una pronta solución que permita hacer navegar de nuevo a estos legendarios buques, ya sea con su marca actual o bien embarcados en un nuevo proyecto. Cualquier solución será bien recibida antes de que sus nombres pasen a engrosar esa ignominiosa nómina de buques convertidos en un pequeño amasijo de hierros oxidados.


¡NO MÁS CLÁSICOS AL DESGUACE!


Resulta desolador contemplar como el dinero, ese bien tan necesario como despiadado a veces, es capaz de acabar con los sueños más puros causando un daño irreparable, tan grave que muchas veces no somos conscientes de ello. Porque cuando uno de estos legendarios objetos flotantes claudica no desaparece simplemente un barco, es un pedacito de historia el que se nos arrebata con cada chapa que se le arranca de su herrumbroso casco a golpe de soplete. Quizás resulta algo completamente utópico el imaginar que en un mundo globalizado dominado por enormes megaciudades flotantes capaces de transportar a miles de turistas y que se han convertido en el destino mismo del viaje pueda coexistir un proyecto que nade contracorriente y ofrezca la oportunidad de volver a hacer travesías como las de antaño, en un ambiente como el de antaño y, sobre todo, en un barco de antaño. El señor Potamianos lo creyó así en su día y el señor Alegre pretendió mantener vivo ese sueño, desgraciadamente sin éxito (de momento). Se dice de los soñadores que nunca consiguen nada porque viven ajenos a la realidad. Quizás sea cierto, pero en un mundo desnortado desde hace mucho tiempo que antepone lo material a lo sentimental puede que hoy más que nunca necesitemos a los soñadores.


El Funchal abandonando A Coruña el 18 septiembre de 2013. ¿Volveremos a verlo navegar por aguas de la ría?


No quisiera acabar esta entrada especial dedicada a la naviera Portuscale Cruises sin darle las gracias a Don Luís Miguel Correia, que amablemente me ha permitido usar sus estupendas fotos para ilustrar gran parte de este reportaje. El Señor Correia es un importante historiador, conferenciante y fotógrafo naval que  a lo largo de sus más de tres décadas de dedicación al mundo marítimo cuenta con numerosas publicaciones propias y cientos de colaboraciones en los más variados medios amén de ser coeditor de revistas especializadas del sector. Su nombre figura además como autor de uno de los mejores y más completos blogs marítimos de la red, Ships & the sea - Blogue dos navíos e do mar, sin duda una de mis páginas de referencia y principal fuente de información para este pequeño reportaje. Mis más sincero agradecimiento pues hacia él por su amabilidad y colaboración desinteresada sin la cual este trabajo no habría sido posible. También agradecer a mi amigo Manuel Candal su participación con alguna de sus espectaculares instantáneas.


Ships & the Sea - Blogue dos navíos e do mar. Blog de lectura obligada para todos aquellos aficionados al mundo marítimo. Obra de Don Luís Miguel Correia.