NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

lunes, 30 de junio de 2014

Mein Schiff 3. En el interior (Parte II)



(Foto: José R. Montero)


Prosiguiendo con el recorrido por los interiores del Mein Schiff 3 hoy lo retomaremos en el punto donde lo dejamos en el post anterior, la cubierta 5, así que subiremos una cubierta y empezaremos desde allí. Realmente pasaremos bastante rápido por las siguientes cubiertas porque desde la 6 y hasta la 11 lo único que aparecen en ellas son los camarotes de la nave por lo que comentaré algo sobre los alojamientos que nos podemos encontrar a bordo de este sensacional barco.


Un sinfín de variados alojamientos a bordo del Mein Schiff 3.


Como ya comenté en la entrada dedicada a la escala del Mein Schiff 3 en A Coruña uno de los rasgos más destacados de la nave hace referencia a sus camarotes y es que el 80% de los mismos tienen balcón privado, una cifra pocas veces vista para un buque de un tamaño similar a éste. La elección de una cabina en donde alojarnos se presenta complicada ya que existen un total de 23 opciones diferentes que van desde los simples camarotes interiores, muy acogedores y bien equipados (incluso con una cafetera de cápsulas) con un tamaño de unos 17 metros cuadrados, hasta las más exclusivas Kapitan Suites, situadas a proa de la cubierta 10 y que cuentan con un espacio de 54 metros cuadrados más una terraza de 15 metros cuadrados con hamaca y tumbonas. Además los pasajeros de estas suites gozan de ciertos privilegios como mayordomo propio, acceso exclusivo a determinadas instalaciones de la nave y prioridad en restaurantes, excursiones en tierra y organización de celebraciones personales.


Las flechas verdes señalan la ubicación exacta de las Kapitan suites; son dos
 y se encuentran una en cada costado justo por detrás del puente de mando.


Mención aparte merecen las Himmel & Meer Suites ("cielo y mar"). Son 10 suites situadas en la cubierta 14 siendo las únicas que se encuentran más allá del piso 11 y que tienen acceso exclusivo al spa del Mein Schiff 3. En esencia son muy parecidas a las Kapitan Suites, presentando los mismos servicios aunque un tamaño algo menor ("sólo" tienen 40 metros cuadrados) pero la principal diferencia radica en que son tipo dúplex y que su terraza se extiende más de 30 metros cuadrados y cuenta con ambientes separados por si queremos tomar el sol o gozar de un ambiente tipo lounge. Las categorías inferiores de camarotes, si bien son más pequeñas y no tienen los privilegios de las mejores suites no desmerecen en absoluto gracias a su moderna decoración y destacan por su modularidad ya que como opción TUI Cruises permite eliminar la separación entre balcones cuando reservamos dos o más camarotes adyacentes para crear así una única terraza.


Recreación de una de las Himmel & Meer suites.
(Fuente: Tuicruises.com)


 Es hora de volver a las estancias públicas del Mein Schiff 3 y para ello subimos un nivel y entramos en la cubierta 12 o Aqua deck. El nombre ya indica a las claras que es aquí donde encontraremos las piscinas del barco, dos en concreto, y que se sitúan en la parte central de la nave; por un lado la principal, que con una longitud de 25 metros y dos jacuzzis situados a los lados goza de un buen espacio para tomar el sol en una tumbona pero si el astro rey decide no aparecer o la temperatura no es la más idónea tampoco tenemos que renunciar al baño...


Piscina principal.
(Foto: José R. Montero)


... porque justo por detrás de la piscina principal el Mein Schiff 3 incorpora una gran piscina cubierta con otros dos jacuzzis que nos permitirá disfrutar de un agradable baño sea cual sea la climatología.


La piscina cubierta.
(Foto: José R. Montero)


Si el chapuzón nos ha abierto el apetito no nos hará falta ni coger un ascensor porque en esta misma cubierta y si nos dirigimos a popa encontramos dos interesantísimas opciones para saciar el hambre; en primer lugar Anckelmannsplatz, un enorme restaurante tipo buffet ideal para picar algo durante todo el día con un gran surtido de propuestas desde las especialidades germanas hasta la cocina más internacional. La segunda propuesta está especialmente indicada para los amantes del pescado y es el GOSCH Sylt, situado a popa del anterior y con capacidad para 130 comensales. Ambas opciones de restauración entran dentro del todo incluído.



Arriba: El Anckelmannsplatz, un enorme buffet ideal para comer a cualquier hora del día
Abajo: Si lo nuestro es degustar un buen plato de pescado con unas magníficas vistas, GOSCH Sylt es el lugar ideal.

(Fotos: José R. Montero)


Si lo que nos apetece es descansar pero lejos del bullicio de la zona de piscinas, a proa de la cubierta 12 entraremos en un auténtico oasis de paz llamado Himmel & Meer Lounge donde podremos tomar un cóctel observando la inmensidad del mar que se abre ante nosotros o un impresionante cielo estrellado por la noche.


Una habitación con vistas: El Himmel & Meer Lounge.
(Foto: José R. Montero)


Con la mente relajada es hora de ocuparse del cuerpo y sin movernos de la proa nos encontramos con dos opciones antagónicas; una sesión en el Sport & Gesundheit, el gimnasio del Mein Schiff 3 (a proa y a babor) equipado con las máquinas más modernas para correr, hacer bicicleta, etc, o un relajante masaje y una sesión de sauna en el Spa & Meer (a proa y a estribor). Como ven las opciones son de lo más variado.



Arriba: En el gimnasio del Mein Schiff 3 podemos tonificar el cuerpo mientras gozamos de unas vistas inigualables.
Abajo: La recepción del Spa & Meer.

(Fotos: José R. Montero)


Ya en la cubierta 14, u Horizont deck, el protagonismo es para los deportes gracias a la pista para practicar fútbol, baloncesto o voleibol situada justo detrás de la chimenea y que recibe el nombre de Arena o al anillo de jogging de casi 300 metros. La pista de deportes tiene un uso alternativo y es que gracias a su pequeña grada y a la gran pantalla LED encastrada detrás de la chimenea del barco podremos disfrutar de un gran cine al aire libre por las noches.


Practicar deportes o ver una peli, todo en uno.
(Foto: José R. Montero)


Pero como no sólo de deporte vive el hombre la cubierta 14 también ofrece la posibilidad de disfrutar de una excepcional panorámica con una copa en la mano en el X-Lounge, situado a proa, o tomarse un mojito contemplando la estela que va dejando el barco en su avance en el Aubenalster Bar & Grill. En esta cubierta también encontramos la guardería del Mein Schiff 3 y que recibe el apropiado nombre de Nest.
 


Nest es la guardería del buque.
(Foto: José R. Montero)


Por último y coronando el barco la cubierta 15 o Brise deck que en realidad no es una cubierta completa sino que cuenta con varios espacios que funcionan como solana gracias a sus decenas de tumbonas disponibles, con la parte de proa reservada para los pasajeros de las suites y las junior suites.


La cubierta 15 es también una impresionante atalaya desde donde observar el paisaje. 
Un simpático suricata rosa nos hará compañía mientras miramos a través de los primáticos.
(Foto: José R. Montero)


Ya ven que lo difícil a bordo del Mein Schiff 3 es no encontrar la opción perfecta. Aquí en las alturas de la cubierta 15 y con unas vistas impresionantes dejamos este tour por uno de los buques de cruceros más fascinantes de la industria y el más moderno de toda la flota mundial que es tanto o más espectacular por dentro que por fuera. Difícil definir con palabras todo lo que este coloso de los mares nos ofrece así que teniendo en cuentas que está diseñado por y para alemanes lo resumiremos diciendo...¡Wunderbar!




Para acabar quisiera dar las gracias a mi gran amigo José R. Montero por permitirme usar sus magníficas fotos de su visita al Mein Schiff 3 para realizar este reportaje especial de dos entradas sobre lo que este sensacional navío esconde en su interior. Gracias a él hemos podido experimentar, al menos en parte, las sensaciones que el mismo vivió en sus carnes al pasear por los salones, miradores y demás estancias de este brillante prodigio naval y sentirse por unas horas como un pasajero más del Mein Schiff 3. ¡Mil gracias, Jose!.


Desde la cubierta 15 del Mein Schiff 3 las vistas de A Coruña eran impresionantes.
(Foto: José R. Montero)



sábado, 28 de junio de 2014

Mein Schiff 3. En el interior (Parte I)



(Foto: José R. Montero)


El repaso a lo que dio de sí la escala debut en nuestra ciudad del Mein Schiff 3 el pasado día 17  tiene en esta ocasión un doble punto de vista y es que al habitual post ilustrado por unas cuantas fotos le acompaña esta vez un reportaje especial de lo que este excepcional navío esconde en su interior. La oportunidad nos la brinda mi buen amigo José R. Montero que tuvo el privilegio de subir a bordo del Mein Schiff 3 por unas horas invitado por la naviera TUI Cruises y que además de vivir la increíble experiencia me ha dado su beneplácito para compartirla con todo el mundo en el blog así que este paseo virtual por el buque de pasaje más moderno del mundo es gracias a él.



Arriba: El Mein Schiff 3 es en la actualidad el buque de cruceros más moderno del mundo.
Abajo: Sus 12 cubiertas de pasaje llevan nombres relacionados con el mar (perla, cangrejo, coral, etc) acompañado de su símbolo correspondiente. Imposible perderse. Obsérvese el detalle de que, como en la mayoría de barcos de este tipo, no hay cubierta 13.


(Foto abajo: José R. Montero)


Y lo cierto es que tratándose de un especímen tan enorme resulta difícil saber por donde comenzar así que realizaremos el recorrido por las entrañas de la nave desde abajo para ir ascendiendo planta por planta e ir desgranando lo que nos encontramos en cada cubierta. El tour empieza en la cubierta 3, la Atlantik deck donde aparece el teatro, una de las estancias más grandes del buque. Situado a proa y con una capacidad para 1.000 personas este gran salón abarca tres cubiertas en altura y está dotado con una gran tecnología que incluye un escenario giratorio, 8 pantallas LED móviles y un sistema de guías que permite a los actores volar literalmente sobre las cabezas de los espectadores, todo ello para brindar una variada oferta de espectáculos musicales, desde los más clásicos a los más vanguardistas.


El teatro a bordo del Mein Schiff 3.
(Foto: José R. Montero)


En esta cubierta además de un puesto de recepción y del hospital de la nave (situado por babor y en la proa) destaca la presencia del Atlantik Restaurant, el restaurante principal a bordo del Mein Schiff 3.


Atlantik Restaurant.
(Foto: José R. Montero)


Uno de los atractivos de este buque es su "todo incluído" en gran parte de sus restaurantes, una gran oferta tanto en calidad como en cantidad ya que la nave germana cuenta con un total de 9 restaurantes temáticos con lo que la elección del mejor lugar para comer a bordo será muy complicada para más de un crucerista. Sin lugar a dudas el más grande de todos es el Atlantik Restaurant, un gran salón que ocupa dos cubiertas y que tiene una capacidad para casi 800 personas en un solo turno. El Atlantik Restaurant está dividido en tres áreas temáticas: la planta baja la ocupa integramente el ambiente Klassik, que destaca por su elegante decoración y por su menú gourmet de 5 platos. La planta de arriba (cubierta 4) se divide en dos ambientes: A estribor está Mediterran y a babor Eurasia, cada zona con su decoración propia ofrece lo mejor de la cocina mediterránea y asiática respectivamente.



Arriba: Entrada al Atlantik Restaurant por la zona Eurasia.
Abajo: En el interior del ambiente Mediterran.

(Fotos: José R. Montero)


Saliendo del Atlantik Restaurant por esta planta nos encontramos ya en la cubierta 4 o Seestern deck (cubierta estrella de mar) donde si caminamos hacia el centro de la nave nos toparemos con una estancia tan impresionante como inimaginable a bordo de una nave de cruceros. Cuesta creer que a estas alturas un buque de estas características pueda sorprender con una instalación nunca antes vista en alta mar pero el Mein Schiff 3 lo consigue; ante nosotros se abre la Klanghaus.


Entrada de la Klanghaus.
(Foto: José R. Montero)


Literalmente "La casa del sonido" la Klanghaus es la primera sala para música de cámara que incorpora un buque de crucero. Con un tamaño de 270 metros cuadrados y una capacidad para 300 personas la acústica de esta sala está estudiada al milímetro e incorpora unos avanzados sistemas de sonido similares a los que existen en las grandes salas de concierto de todo el mundo. Ésto unido a la variedad de actuaciones programadas que van desde la ópera al cabaret hacen de la Klanghaus uno de los lugares más especiales a bordo del Mein Schiff 3.


La Klanghaus.
(Foto: José R. Montero)


Subiendo un escalón, en la cubierta 5 o Pier deck y a popa encontramos otro de los rasgos identificativos del Mein Schiff 3, el Grosse Freiheit (Gran Libertad), una estructura en forma de diamante y fachada de cristal que se extiende más de dos cubiertas y que en su interior engloba restaurantes así como varias opciones para tomar algo de manera informal. Indispensable tomar un capuccino en su Café Lounge.



Arriba: La entrada al Grosse Freiheit incluye un letrero con todo lo que podemos encontrarnos en el interior de este gran diamante.
Abajo: El Café Lounge, en el interior del Grosse Freiheit.

(Fotos: José R. Montero)


En el centro del Grosse Freiheit se halla el Café Lounge, que se comunica con otras tres estancias: de frente con el Diamond Bar, y por los costados con dos  restaurantes, por el lado de babor el Richard´s Restaurant, de tipo gourmet, y por el de estribor el Surf & Turf Steakhouse, un clásico asador donde poder saborear las mejores carnes a la parrilla. Ambas opciones de restauración no se incluyen en el precio del billete y tienen un coste adicional.



Arriba: Elegancia con tonos verdes y blancos en el interior del Richard´s Restaurant.
Abajo: El Surf & Turf Steakhouse, el lugar para los amantes de la carne.

(Fotos: José R. Montero)


No son las únicas alternativas gastronómicas que encontramos en esta cubierta ya que en el centro de la misma  y situados uno opuesto al otro encontramos un Bistro, el Tag & Nacht, y el Hanami, especializado en comida japonesa.


El Hanami Japanische Küche.
(Foto: José R. Montero)


Caminando hacia la proa del barco aparece el casino. Destaco esta estancia no por su gran tamaño sino por todo lo contrario; una pequeña sala con apenas dos mesas para jugar a la ruleta o el póker y 15 máquinas tragaperras cuando en otros buques de tamaño similar encontramos estancias de este tipo que ocupan varias cubiertas, algo que se entiende si tenemos en cuenta que el Mein Schiff 3 está orientado al mercado alemán y este tipo de ocio no se encuentra entre las predilecciones de su clientela.



El minimalista casino a bordo del Mein Schiff 3.
(Foto: José R. Montero)


Queda todavía mucho por mostrar de lo que este espectacular barco nos ofrece en su interior pero eso será ya en el siguiente post...



 La Neuer Wall, en la cubierta 4 es el lugar donde se sitúan 
las tiendas duty-free del Mein Schiff 3.
 (Foto: José R. Montero)




jueves, 26 de junio de 2014

Aller guten dinge sind drei





No se preocupen que se lo traduzco. Es un proverbio alemán que significa que todas las cosas buenas vienen de tres en tres. Habrá que creerles porque los teutones son un pueblo muy eficiente en muchos campos, quizás también en el de los refranes aunque aquí siempre he creído que los reyes éramos los españoles. Lo que está claro es que en este caso concreto aciertan de pleno; tres han sido los buques de la naviera germana TUI Cruises que nos han visitado este año: Primero el Mein Schiff 1 en abril, después el Mein Schiff 2 en mayo y justo un mes después de éste, el pasado día 17 fue el flamante Mein Schiff 3 el que hizo aparición por la ciudad. Uno, dos y tres. Aller guten dinge sind drei. Las cosas buenas vienen de tres en tres.


¿Genio?. Para nada: Pese a que a proa y sobre su costado de babor el Mein Schiff 3 lleva escrita la palabra "Genuss", el término no se traduce como "genio" sino como "disfrute";
el que experimentan aquellos afortunados que viajan en este sensacional buque.


Que no les lleve a error el tema de la nomenclatura de los barcos y es que nada tiene que ver el último visitante con sus dos anteriores homónimos; en el Mein Schiff 3 todo es completamente nuevo, tan nuevo que el olor a pintura y moqueta recién estrenada inundaba el buque el pasado martes. Es lógico; su llegada a A Coruña se producía tan sólo 5 días después del inicio de su andadura comercial enmarcándose su visita a nuestra ciudad dentro de su viaje inaugural de 12 días con salida en el puerto de Hamburgo y llegada a Barcelona. A Coruña fue su segundo puerto de recalada.



El del Mein Schiff 3 es el estreno más importante que veremos este año en nuestra ciudad.


El Mein Schiff 3 entró en los libros de historia del puerto herculino poco antes de las 07:00 horas del pasado día 17 cuando el flamante y novísimo navío asomó a la altura de la Torre de Hércules en lo que suponía su estreno por aguas gallegas. A bordo llegaron a la ciudad 2.057 turistas casi todos alemanes, una cifra muy por debajo de la capacidad real del barco ya que al tratarse del viaje inaugural la naviera tomó la decisión de vender menos billetes pese a la demanda real con el objetivo de terminar de probar todos los sistemas e instalaciones a bordo y para que la tripulación mejorase su formación y se familiarizase con la nave. Tras un giro a la altura del Castillo de San Antón el Mein Schiff 3 concluyó su primera maniobra de atraque en el muelle de trasatlánticos dando atrás quedando amarrado al muelle por su costado de babor.




Una vez colocada la escala comenzó el desembarco teutón rumbo a las decenas de autocares que esperaban a pie de muelle para llevar a los turistas a las excursiones contratadas en las que, una vez más la estrella volvió a ser Santiago de Compostela. Algunos sin embargo optaron por callejear por su cuenta por el centro de la ciudad debido a su proximidad al recinto portuario, algo que alabó el capitán de la nave, Kjell Holm, durante la tradicional recepción que se realiza entre miembros de la tripulación de la nave y diversas autoridades locales cuando un barco de estas características llega a puerto por primera vez y que tuvo lugar a a media mañana a bordo del Mein Schiff 3. Durante el acto en el que hubo el clásico intercambio de regalos, el Capitán Holm destacó la belleza de la ciudad y su bonita entrada al puerto, algo que ya había experimentado antes al haber estado al mando de otros buques de la compañía. También aprovechó para guíar a los representantes de la Autoridad Portuaria y de la consignataria del buque en un breve recorrido por las zonas más destacadas de "su barco", tantas que sería imposible enumerarlas en un sólo post (por eso le dedicaré dos) pero como queda mucho por contar mejor no adelantar acontecimientos y comenzar con unos detalles generales de esta bestia germana.


Vista fontal del colosal Mein Schiff 3.

Construído en los astilleros STX  de la ciudad de Turku (Finlandia) el Mein Schiff 3 es un diseño completamente nuevo en la industria crucerística con unas cifras que quitan el hipo; 99.700 toneladas de registro bruto, 295 metros de eslora, 35´8 metros de manga y un calado de 8 metros. En sus 15 cubiertas de pasaje puede albergar a un máximo de 2.506 pasajeros  en alguno de sus 1.253 camarotes, de los cuales el 80% posee balcón exterior, un factor que en los últimos tiempos es muy demandado por los cruceristas
y que en este navío alcanza un porcentaje muy superior al de barcos similares de la competencia. La tripulación está formada por algo más de un millar de personas de más de 20 nacionalidades distintas pero lo que no hay a bordo es ningún súbdito maltés a pesar de que el Mein Schiff 3 está abanderado en esta preciosa isla del Mediterráneo, siendo su puerto de registro el de Valletta.


Como si de una colmena se tratase, el Mein Schiff 3 dispone de casi 1000 camarotes 
con balcón privado distribuídos a lo largo de 6 cubiertas.
  
El más nuevo y moderno de los megacruceros actuales presume, además de estos poderosos números, de ser un barco verde (pese al azul de su casco) y en su diseño se han tenido en cuenta todos los parámetros medioambientales con el empleo de materiales ligeros en muchos componentes para reducir el peso de la nave y aumentar de esta manera la eficiencia en los consumos, sistemas de iluminación que contribuyen a un gran ahorro de energía o un sistema de tratamiento de los gases emitidos que respecto a un crucero convencional reduce las emisiones de azufre en un 99%, las de óxido de nitrógeno en un 75% y las de hollín y otras partículas en un 60%. Además el Mein Schiff 3 cuenta con una planta de tratamiento de aguas residuales que elimina todos los contaminantes quimicos y biológicos antes de ser liberadas al mar. Lo verde también vende.

(Foto: Manuel Candal)


Como mencioné al principio el Mein Schiff 3 es propiedad de la naviera alemana TUI Cruises, un nombre que aquí en tierras gallegas puede resultar bastante desconocido salvo que lo asociemos a un concello de la provincia de Pontevedra (ya les digo ahora que no tiene nada que ver) por lo que conviene aclarar los orígenes de esta marca. Hace unos años la todopoderosa Royal Caribbean International, el segundo gigante del sector de los cruceros a nivel mundial por detrás de Carnival Plc., se dio cuenta del incesante crecimiento del turismo alemán en los viajes de placer por mar y dio un gran paso para hacerse con el lucrativo negocio de ese país más allá de la presencia puntual de algún buque de su flota destinado a ese mercado. Así de la mano del gigantesco touroperador alemán TUI AG (TUI es el acrónimo de Touristik Union International) se creó la naviera TUI Cruises transfiriendo en 2009 un buque de la flota Celebrity Cruises, el Celebrity Galaxy, a la compañía recién creada y dándole el nombre de Mein Schiff 1 (o traducido al castellano "Mi barco 1"). El éxito de la iniciativa llevó al año siguiente a transferir una segunda unidad, el Celebrity Mercury, gemelo del anterior y al que en el colmo de la originalidad se le renombró como Mein Schiff 2.



Arriba: El logo de TUI Cruises coronando la chimenea del Mein Schiff 3.
Abajo: Un radomo del buque germano "compitiendo" en forma con la luna menguante.



 El concepto TUI Cruises ofrece una experiencia de crucero premium, o lo que es lo mismo, unos estándares de calidad bastante por encima de lo que ofrecen las compañías generalistas, con un producto de gran categoría enfocado al gusto del turista alemán, lo que abarca desde las comidas al entretenimiento pasando por el idioma a bordo que, obviamente, es el alemán. En resumen un producto de primera calidad pensado por y para los germanos en teoría suficiente para hacerse con el mercado alemán de calle salvo por un pequeño detalle llamado Aida Cruises.




Basicamente el problema de Royal Caribbean Int. es que en su intento por "conquistar" Alemania alguien se le había adelantado; algo parecido a lo que le sucedió a R.F. Scott durante su expedición al polo sur cuando creyéndose el pionero en conquistar tan inhóspitas tierras se encontró la bandera noruega ondeando allí. El "Amundsen" particular de la compañía americana no es otro que su gran rival, Carnival Plc. que en el año 2003 pasó a controlar Aida Cruises iniciando desde entonces una agresiva expansión hasta llegar a la actualidad en la que esta compañía germana cuenta con una flota de 10 modernísimos buques (y dos que vienen de camino) orientada al mercado teutón con una simpática cara dibujada en la proa como signo distintivo. Ante tamaño rival TUI Cruises no puede competir ni en número de buques ni en la modernidad de los mismos por lo que Aida Cruises lleva todas las de ganar... hasta ahora.


 Los buques de Aida Cruises (en la foto el AidaMar) son la competencia directa
 de la naviera TUI Cruises.
(Foto: Manuel Candal)


Porque con el Mein Schiff 3 TUI Cruises sí que entra en competición directa con los barcos de las caras maquilladas ofreciendo un buque mucho más grande, moderno y con unos elevadísimos estándares de calidad; la cosa se pone seria, tanto que los buques de Aida ya no sonríen como antes. Y la cosa no se acaba con el protagonista de este post; en los mismos astilleros donde acaba de ver la luz semejante prodigio naval va tomando forma su gemelo, una copia idéntica que verá la luz en 2015 con el nombre de Mein Schiff 4 (para que variar) y que los coruñeses tendremos oportunidad de ver en nuestra ciudad el 28 de septiembre del próximo año.




Tendremos que esperar unos cuantos meses para poder disfrutarlo. De momento nos conformamos con la presencia de su hermano gemelo que puso fin a su escala inaugural en la urbe herculina el pasado 17 de mayo a las 18:00 horas partiendo rumbo al puerto de Leixoes, su tercera parada oficial en su, de momento, breve carrera comercial. Ha sido todo un honor para A Coruña formar parte de la primera singladura de este magnífico navío que por unas horas llenó de lujo y modernidad las aguas de la ría coruñesa. Con la marcha del Mein Schiff 3 debería acabarse el resumen sobre su visita a nuestra ciudad pero en esta ocasión les tengo preparada una sorpresa aunque habrá que esperar a la próxima entrada para verla. Paciencia...
 

El Mein Schiff 3 despidiéndose de la ría coruñesa.



lunes, 23 de junio de 2014

Estilos P&O





Dos por el precio de uno. Estamos que lo regalamos, oiga. Y es que en la entrada de hoy el protagonismo lo comparten a falta de uno, dos buques de crucero. Se debe al poco tiempo del que dispongo para dedicarles un espacio por separado pero también me hace un buen avío por el hecho de coincidir su escala en nuestro puerto en un pequeño espacio de tiempo y por ser las dos naves de la misma compañía, lo que me va a brindar la oportunidad de hablar de los puntos que ambos tienen en común y, sobre todo de cuales son sus principales diferencias. Por si no se lo había comentado antes los barcos en cuestión son el Oriana y el Azura.


El Oriana protagonista días atrás en nuestra ciudad.
(Foto: Daniel Candal)


El primero de ellos visitó la ciudad el pasado día 11 adonde llegó procedente del puerto de Cádiz para dar a sus 1.900 pasajeros la oportunidad de conocer algunos puntos de la geografía gallega. La de ese miércoles fue la tercera escala del Oriana en A Coruña en lo que va de año, visita que se prolongó durante 8 horas hasta que el buque inglés reemprendió la marcha y puso rumbo a Southampton. Por delante todavía le quedan al Oriana otras 3 escalas en la ciudad hasta final de año.




El Azura por su parte visitó el puerto herculino el día 13 también en su tercera recalada de 2014. Procedente de Gibraltar esta colosal ciudad flotante desembarcó en A Coruña por unas horas a un total de 3.100 turistas, en su mayoría británicos como en el caso del Oriana, que sufrieron un pequeño percance a media mañana cuando la rotura de una tubería de gas próxima al muelle impidió por unos momentos embarcar de nuevo a los pasajeros que habían bajado a tierra. El incidente se saldó sin mayores contratiempos y el Azura se despidió de los coruñeses a la hora prevista para dirigirse hacia tierras inglesas. Muy pronto rondará de nuevo aguas gallegas; el próximo 2 de septiembre lo tendremos otra vez por aquí.


El Azura llegó a la ciudad el pasado día 13.


Es evidente que ambas naves tienen numerosos puntos coincidentes: Las dos son impresionantes obras de ingeniería naval, se dedican al mismo cometido y por encima de todo operan para la misma compañía, la británica P&O, pero si bien los puntos que unen a Oriana y Azura son muchos, los que los separan marcan una notable diferencia y conviene repasarlos más detenidamente. Para empezar el Azura es un enorme resort flotante dedicado al disfrute de las familias que se decantan por este tipo de vacaciones en alta mar mientras que el Oriana es un buque sólo para adultos en el que todas las opciones de entretenimiento a bordo están orientadas hacia este tipo de público. Abstenerse niños.


El Azura es un buque para todos los públicos mientras que el Oriana 
está orientado hacia el público adulto.


Más diferencias: El Oriana es único en su especie y no existe otro buque como él; tan sólo cuenta con un primo-hermano en la figura del Aurora, cuyo diseño se basó en el coprotagonista de esta entrada. El Azura  por su parte no es original ni de lejos y pertenece a la Grand-Class, una serie de 11 unidades basadas en un mismo diseño original y que tienen un diseño externo bastante similar.


El Ventura, construído dos años antes, es practicamente idéntico al Azura.


En sus nombres también existen grandes diferencias. Azura es una denominación nunca antes empleada en los más de 175 años de carrera de la P&O mientras que Oriana es uno de esos emblemáticos nombres que figura con letras de oro en la dilatada historia de esta naviera; de hecho que este buque lleve tal nombre es un homenaje al emblemático SS Oriana de 1960 y que sirvió a la compañía durante más de un cuarto de siglo.


El legendario SS Oriana al que nuestro Oriana actual
homenajea portando su nombre.
(Fuente: seadogs-reunited.com)


Pero además de la originalidad o no de sus diseños y sus nombre hay algo más y viene marcado por el contexto histórico en el que fueron construídos ambos barcos y es que los 15 años que separan a OrianaAzura son muchos, más en una industria como la del crucero que vive inmersa en una constante evolución. En el momento de su construcción, principios de los 90, el Oriana fue diseñado teniendo en cuenta las tendencias del momento que por aquel entonces no vivían la modas de los camarotes con balcón ni trataba de meter cuantos más pasajeros por barco mejor; de hecho llevar a bordo a más de 2.000 turistas en un buque de este tipo era una auténtica utopía. Aún así el tamaño del Oriana era colosal por aquel entonces y en el momento de ser botado se trataba del buque de crucero más grande del mundo jamás construído si obviamos los antiguos "liners" reconvertidos a cruceros como el Queen Elizabeth 2 y el Norway.


En el año 1995 el Oriana era el mayor barco de cruceros jamás construído.


El caso del Azura es muy distinto ya que se trata de un gigante nacido en una época de colosos, tanto es así que a pesar de casi doblar en volumen al Oriana cuando se inició su servicio comercial en 2010 el Azura ocupaba el 18º puesto en el ránking de los buques de pasaje más grande (actualmente está bastante más abajo). Ésto habla a las claras de la vertiginosa progresión que viene sufriendo en los últimos años el mundo crucerístico.


La proa del Azura difuminada por la niebla matinal de la bahía.


Parece un mundo de luz y color pero no todo es positivo y ha habido que pagar costosos peajes por la voracidad sin límites de esta industria; el principal es que se ha perdido toda esencia marinera en estas ciudades flotantes y la prueba más explícita la tenemos echando un rápido vistazo a nuestros protagonistas de hoy: así donde antes veíamos un barco de verdad ahora vemos algo que es lo más parecido a un edificio. No cuestiono la calidad del producto final ni su espectacularidad; ambas son excepcionales obras de ingeniería, pero el estilo y la estética ya es otro cantar y ahí la opción no ofrece dudas (al menos para mí): Yo me quedo con mi Oriana.


Costado de estribor del Azura. ¿Barco o edificio?
(Foto: Manuel Candal)


Estilos P&O. Estilos para todos los gustos. Gracias a las dos generaciones Candal, Manuel (padre) y Daniel (hijo) por las estupendas fotos prestadas para la elaboración de este post.