NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.
  • 14 MARZO: El Legend of the Seas parte desde Dubai en su última singladura bajo los colores de Royal caribbean antes de pasar a manos de Thomson Cruises.
  • 14 MARZO: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 08 MARZO: Los dos nuevos buques de expedición de la naviera Hapag-Lloyd serán bautizados como Hanseatic Nature y Hanseatic Inspiration.
  • 08 MARZO: El ex-Saga Ruby inicia su viaje final hacia la India, donde será desguazado.

lunes, 17 de marzo de 2014

Nueva imagen



(Foto: Jose R. Montero)


Y cerrando marzo (en lo crucerístico, claro está) el Oceana, la última de las ciudades flotantes que, de cumplirse las previsiones, se dejarán ver por A Coruña el presente mes. La visita tuvo lugar el pasado sábado 15 cuando el elegante navío propiedad de la británica P&O atracó sobre las 08:00 horas en el muelle de transatlánticos procedente de Southampton permitiendo a sus 1.950 pasajeros descubrir los rincones más interesantes de nuestra ciudad. Fue una escala más breve de lo que acostumbran a hacer estos gigantes del océano y la típica que esta naviera suele hacer cuando unos de los miembros de su flota recala en nuestra dársena; llegada a primera hora de la mañana para zarpar de nuevo a primerísima hora de la tarde; en esta ocasión el Oceana no fue una excepción y tras siete horas de escala a las 15:30 horas el buque de pabellón bermudeño soltó amarras para poner rumbo hacia Casablanca.




Difícil decir algo que no se haya dicho ya en el blog de este sempiterno visitante que ya el año pasado se colgó el título de crucero más asiduo a nuestro puerto con un total de 10 visitas. Este año el Oceana parece querer también el título y con esta su primera recalada del año (anuló una a comienzos de febrero debido al mal tiempo) inicia una tournée que le llevará a actuar en nuestra plaza en un total de 8 ocasiones más; de hecho no ha de pasar mucho tiempo hasta su próxima "función" y el próximo 7 de abril deberíamos volver a verlo maniobrar en aguas interiores de la ría.


(Foto: Manuel Candal)


Puede parecer un tanto trillado e incluso aburrido ver de forma tan reiterada las maniobras de un buque de estas características pero si la nave en cuestión es un ejemplar de línea tan esbelta como el Oceana resulta todo un placer dirigirse a algún punto privilegiado de la costa para verlo surcar aguas herculinas. Su imagen prototipicamente noventera y un tamaño grande pero que no alcanza el gigantismo de las últimas creaciones salidas de los astilleros le otorga ese plus de atractivo que otros navíos más modernos ya quisieran para sí; a fin de cuentas y en mi modesta opinión se trata de uno de los buques de pasaje con una imagen más bonita.




Pues de imagen va esta entrada. Y es que la imagen cobra una enorme importancia en la sociedad actual (sobra decirlo) y más cuando se trata de un objeto, marca o idea que alcanza una gran proyección en el tiempo. Es en esos casos cuando una imagen se convierte en muchos casos en un icono. En el mundillo de los cruceros tenemos muchos ejemplos sobre esto que hablo; el más famoso quizás es el de la naviera Cunard y sus famosas chimeneas de color negro y rojo que hacen que cualquier navío que las porte alcance automaticamente un halo de fastuosidad, ya se trate de un verdadero "liner" como los antiguos Queen Mary o Queen Elizabeth 2 o los actuales y "simples" buques de crucero Queen Victoria o Queen Elizabeth.


Un icono flotante de manual, el ya retirado Queen Elizabeth 2, habitual visitante 
de la ciudad hasta hace pocos años.


Otro ejemplo de imagen elevada a los altares de la iconografia lo encontramos en la naviera P&O, donde los buques que componen su flota  lucen con orgullo desde hace muchísimos años un inmaculado casco blanco coronado por una o varias chimeneas de color crema. Una imagen elegante a tono con lo que se le supone a un súbdito británico que no entiende de tendencias en el diseño y que representa la más noble tradición marítima de las islas durante tantas y tantas décadas....


La estampa clásica de los buques de la P&O (en la imagen el Oriana)
 está a punto de sufrir un cambio radical y... ¿acertado?


....Hasta este año. El sector crucerístico anda todavía frotándose los ojos de incredulidad desde que hace varias semanas los responsables de la naviera P&O publicaran la nueva imagen corporativa que lucirá su próxima incorporación y buque insignia de la compañía, el Britannia (al que los detractores de los diseños actuales de megacruceros ya han rebautizado como "Brutannia") y que se está construyendo a buen ritmo en los astilleros italianos de Fincantieri. La imagen ha dejado patidifuso a más de uno y a más de dos: El Britannia lucirá en los costados de proa una enorme insignia británica de 94 metros de largo que se complementará con unas chimenas (la nave tendrá dos) pintadas de color azul marino con el logo de la compañía en dorado. Si los asistentes al evento se quedaron de piedra al ver la imagen alucinaron más aún con el anuncio de que esa imagen sería extendida al resto de la flota P&O a corto-medio plazo en un proceso que comenzará el próximo mes de septiembre con el buque Aurora, el primero en pasar por la sesión de maquillaje, para ir incorporando gradualmente estos nuevos colores en todos los navíos antes del año 2016.


El controvertido aspecto que tendrá el nuevo Britannia.
(Fuente: P&O Cruises)


Quizás no es del todo justo juzgar un diseño basándose simplemente en una imagen vista en internet, si bien sirve para hacernos una idea, y lo ideal sería tener la oportunidad de ver "el asunto" en vivo y en directo. Afortunadamente los shipspotters locales y de alrededores gozaremos de esa oportunidad  muy pronto; P&O ya ha confirmado la presencia del Britannia en A Coruña para el 2015 con un total de 4 escalas en el año de su debut quedando su visita inaugural fijada para el 14 de mayo. Será sin duda una de las grandes estrellas de ese año junto con el novísimo Anthem of the Seas de Royal Caribbean y que también se dejará caer por aquí recién salido de fábrica.


Los trabajos en el Britannia se encuentra ya muy avanzados y se espera 
que el buque pase a manos de sus nuevos dueños a principios del próximo año.
(Fuente: P&O Cruises)


Como en todos estos temas habrá opiniones para todos los gustos (que para eso se hicieron los colores) así que yo daré la mía que, por supuesto, no tiene mayor importancia que ninguna otra. Soy un ferviente admirador y devoto incondicional de esta compañía por la historia que esta naviera atesora y por esa misma razón, por su historia, considero un tema bastante delicado el realizar cambios tan radicales por cuestiones de mercado. A fin de cuentas de eso trata todo ésto; la razón que esgrime la compañía para incorporar la bandera de la unión en la proa de sus navíos es la de dar una idea de patriotismo, de que sus barcos están hechos por (ja!) y para los británicos. Cogeremos este argumento con pinzas basándonos en el hecho de que no por sentirse uno orgulloso de ser español, por ejemplo, se deba salir todos los días a la calle vestido de rojo y gualda. Además y si tanto orgullo "british" se quiere demostrar, ¿no deberían de devolver a toda la flota su antiguo registro británico en lugar del actual en las Bermudas?. En lenguaje financiero eso se denomina reducción de costes. En el argot universal se le llama hipocresía, pero esa palabra no figura en el diccionario de las empresas y el hueco que deja este término suele aparecer ocupado por el signo del dólar, el euro o de la divisa en cuestión. De ese modo y bajo la ley del dinero siempre saldrá más a cuenta lucir la palabra Hamilton (la capital de las Islas Bermudas) bajo el nombre de la nave que el de Londres o Liverpool.


 
Desde principios de 2007 toda la flota P&O está registrada 
bajo pabellón de las Bermudas por temas de fiscalidad ventajosa.


Quizás estos cambios supongan dar al traste con la idea de tradición de la que presume esta naviera e incluso parezcan un tanto arriesgados teniendo en cuenta lo tradicional de su clientela aunque tratándose de una compañía que vive por y para el mercado británico, el toque de la bandera gigante quizás sea bien acogido por sus clientes. Aún con todo lo que he dicho, de que me parece un tanto hipócrita el tratar de presumir de orgullo patriotero sólo cuando no nos cuesta dinero, y de que a mi modesto entender supone dar al traste con la imagen elegante que siempre han destilado estos barcos, lo cierto es que lo de la bandera serigrafiada en la proa no me disgusta del todo, en parte porque siempre he sentido una atracción hacia toda iconografía relacionada con las islas británicas y sobre todo hacia esa bandera, así que le daré un aprobado por los pelos. Lo que no paso por alto es lo del asunto de las chimeneas, quizás la parte que más polvareda ha levantado de todo este asunto.


El Britannia nacerá rodeado por la polémica.
(Fuente: P&O Cruises)


La chimenea es en gran parte la identidad del buque. No sólo por su diseño si no por sus colores, y por ello las alteraciones en este elemento en particular suelen motivar agrias polémicas. Baste recordar que cuando se botó el majestuoso Queen Elizabeth 2, allá por 1969, la Cunard decidió pintarle la chimenea de blanco en lugar de los ya clásicos rojo y negro como símbolo de una nueva era que se abría con la construcción del nuevo superliner. El público no supo entender el gesto y la decisión fue muy criticada desde varios frentes. Al final y tras varios años a vueltas con esta controvertida decisión el Queen Elizabeth 2 pasó a lucir una chimenea "como dios manda" o al menos como tienen que ser las chimeneas de los "Cunarders", esto es, rojas y negras. Sin entrar a valorar combinaciones cromáticas más o menos acertadas el pintar la chimenea de los navíos de la P&O de azul supone cargarse de un brochazo más de 80 años de historia. (antes de 1930 las chimeneas de los buques de la P&O no eran de color crema)


Durante más de una década la chimenea del mítico Queen Elizabeth 2 no lució 
los colores tradicionales de la Cunard siendo sustituidos éstos por el blanco 
y el negro. En 1983 fue pintada por fin conforme al diseño clásico de la naviera.
(Foto: Chris Howell)


No contentos con ello lo hacen con un diseño que combinará muy bien con la enorme bandera de proa pero que desde luego no pasará a la historia por su espectacularidad ni mucho menos por su originalidad; lo cierto es que las nuevas chimeneas de la P&O, azules con el logo dorado, ya las hemos visto antes en los buques de la extinta naviera Golden Sun Cruises.



El nuevo diseño de la chimenea del Britannia (foto de abajo) guarda un más que casual parecido con la que lucían los buques de la ya difunta naviera Golden Sun Cruises (en la imagen de arriba el Aegean I)  tanto en los colores como en la forma del logo.

(Foto arriba: Lawrence Dalli)
(Foto abajo: Cruise.co.uk)


Y así está la cosa. De momento he decidido darle una oportunidad a la nueva imagen de la P&O hasta ver en directo "el asunto". No habrá que esperar ni siquiera a la escala inaugural del Britannia en A Coruña el próximo año puesto que si se cumplen las previsiones al primero que veremos vestido de esta guisa por nuestros muelles será al Aurora a finales de este mismo año. Hasta ese día lo único que caben son conjeturas. Lo que si queda claro cada vez con más fuerza es la preocupante pérdida de interés por preservar las tradiciones, no ya por perpetuar en el tiempo determinadas ideas u objetos por el simple hecho de que también a nosostros nos fueron dados si no por la imperiosa necesidad de conservar el ilustre legado de nuestros antepasados, a veces tan valioso que se hace obligado el hacerlo llegar a las generaciones venideras. Será que "lo antiguo" no vende en la actual aldea global. Entonces, al diablo con las tradiciones, ¿no?.


De izquierda a derecha los buques de la naviera P&O Arcadia, Aurora y Oriana 
en un fotomontaje que muestra a estos tres navíos con su futura imagen. Costará acostumbrarse...
(Foto: autor desconocido)


Para acabar quisiera agradecer a todos los compañeros shipspoteros que han aportado sus geniales fotos de la escala que el Oceana realizó el pasado sábado y que por pereza (seamos sinceros) me perdí. Como les digo siempre que tengo oportunidad, sin su colaboración este blog no sería posible. Y una mención muy especial al pequeño Javi, que posa muy amablemente en la foto que abre este post.




domingo, 16 de marzo de 2014

Tomando el testigo





A medida que nos acercamos a la primavera (en el calendario, puesto que en lo climatológico la estación parece haber llegado ya) el tráfico de cruceros en los muelles herculinos va aumentando progresivamente; marzo se completará, si se cumplen las previsiones, con 3 escalas para dar paso al mes de abril que traerá su habitual despliegue de recaladas (de momento 8 confirmadas). El pasado jueves 13 tuvo lugar la segunda del mes con la llegada del buque Saga Pearl II a nuestra ciudad.


(Foto: Manuel Candal)


Procedente de Southampton el pequeño buque propiedad de la naviera inglesa Saga Cruises llegó a la ciudad poco antes de las 10:00 horas para darles a sus 446 pasajeros la oportunidad de bajar a tierra en la primera escala de un espectacular viaje de 31 noches de duración recorriendo todo el Mediterráneo y final en el mismo punto de inicio. Los precios de esta travesía evidentemente no están al alcance de todos los bolsillos y van desde los 4.900 euros del camarote interior más barato hasta los 14.800 euros de la suite más lujosa.




No es la primera vez que vemos a este barco por nuestra ría, nada raro si tenemos en cuenta que la edad del especímen sobrepasa ya la treintena. Lo realmente curioso es que este buque ha visitado A Coruña en multitud de ocasiones bajo distintos nombres tales como Astor, Arkona o Quest for Adventure. Sin ir más lejos el pasado año realizó dos escalas en la ciudad con dos nombres distintos. Curioso, ¿no?.


Varios son los nombres que este buque ha lucido en su amura a lo largo
 de su vida. El actual es ya el quinto.


Y es que 2013 trajo nuevos aires para este veterano buque que cuenta ya con 32 años en sus cuadernas. Tras una arriesgada aventura (nunca mejor dicho) empresarial, la compañía Saga Cruises echaba el cierre a su marca de cruceros Adventure Cruises, dirigida hacia una clientela más joven que el habitual target de la compañía británica que suele ser el crucerista de más de 50 años. El cierre produjo una reorganización de la flota que incluyó el paso del Quest for Adventure (nuestro prota de hoy) a la naviera matriz, lo que incluyó el cambio de nombre. Externamente pocas cosas más cambiaron puesto que el buque ya lucía la imagen típica de los buques de Saga de estos últimos años; la única excepción la encontramos en la chimenea que lucía el nuevo color corporativo de la compañía (azul) pero no incluía el logo de la naviera. En la reforma, llevada a cabo en Southampton a finales del pasado año, el diseño de la chimenea se completó añadiendo este elemento.


La chimenea del Saga Pearl II luce el logo de la compañía desde finales del año pasado. 
Otra característica de este navío: la humareda que deja a su paso.


El cambio de nombre vino provocado por la necesidad de crear una adecuada imagen de marca (el márketing, ya se sabe...) siendo que todos los buques de Saga llevan el nombre de alguna piedra preciosa y así la nueva perla de la compañía se unió a las otras dos preciadas gemas de la naviera: el Sapphire (zafiro) y el Ruby (rubí). De todas formas el nombre no le resultaba desconocido a este navío puesto que era el que lucía cuando entró en la compañía inglesa en el año 2010 antes de pasar a ser todo un "aventurero" en mayo de 2012.




Que este buque lleve el apéndice "II" en lugar de ser Saga Pearl a secas se debe a que en la flota Saga Cruises ya hubo una nave con tal denominación; fue el actual Minerva que operó en régimen de chárter para la naviera inglesa, eso si de una manera muy breve pues sólo lució la enseña de esta compañía durante el verano de 2003.


Saga ya contó hace años, aunque por un breve espacio de tiempo, con otro buque 
llamado Saga Pearl; fue el actual Minerva.
(Foto: Edson de Lima Lucas)


2014 trae importantes novedades para nuestro protagonista de hoy y es que a principios de este año el icono de la naviera, el Saga Ruby, concluyó su carrera comercial tras más de cuatro décadas surcando los mares. Ahora su testigo lo recoje el Saga Pearl II, al menos en cuanto a sus rutas comerciales porque en lo referente a carisma a esta perla le queda todavía mucho camino por recorrer. Aún así su éxito es bastante probable puesto que esta compañía suele contar con una clientela muy fiel hasta el punto de formar una comunidad que es conocida en el mundo crucerístico como "los saganianos" y que es leal como en pocos casos sucede.


La leyenda de la naviera Saga Cruises, el Ruby, dejó la compañía a principios 
de este año. En la foto lo podemos ver zarpando de Ferrol en mayo de 2012.
(Foto: Jose Luis Porta)


Tras pasar 8 horas en la ciudad el pequeño Saga reemprendió la marcha poniendo proa al sur para dirigirse a su siguiente destino el puerto de Cartagena, primera escala del viaje ya en el Mare Nostrum. Al Pearl II aún le quedan muchas escalas por delante en esta travesía pero en lo que respecta a su presencia en A Coruña para este año el buque ha cerrado ya con ésta sus visitas a la urbe herculina pero nos queda el consuelo de poder verlo en Ferrol a finales de año en dos escalas previstas en el mes de diciembre. Veremos entonces que tal le ha ido al Saga Pearl II tomando el testigo de toda una leyenda de los mares.




Agradecimientos a mis amigos Manuel Candal y Jose Luis Porta por las fotos prestadas para la elaboración de esta entrada.



jueves, 6 de marzo de 2014

Huérfanos de sonrisas



(Foto: Manuel Candal)


Tras un convulso mes de enero, con cancelaciones y escalas imprevistas, y un mes de febrero completamente en blanco, marzo abre la veda de la llegada de cruceros al puerto coruñés. El encargado de abrir esta nueva etapa ha sido el buque AidaSol si bien el principal protagonista en lo que llevamos de 2014, el mal tiempo, y que impidió numerosas recaladas previstas a comiezos de este año sigue sin querer marcharse; de hecho el fuerte oleaje provocó importantes cambios en la escala del AidaSol del pasado día 2, la primera de las tres recaladas de cruceros previstas en el puerto de A Coruña para este mes de marzo.




El buque germano de la naviera Aida Cruises tenía prevista la llegada a primera hora del lunes día 3 pero en previsión de las extremadamente adversas condiciones de la mar, con avisos de alerta roja por olas de más de 8 metros en todo el litoral gallego, el capitán del navío alemán decidió adelantar su salida del puerto de Lisboa para dirigirse a toda máquina hacia nuestra dársena para resguardarse de lo peor de la borrasca. De esta manera el AidaSol llegó a aguas de la bahía coruñesa sobre las 21:00 horas del domingo día 2 para pasar la noche en nuestra ciudad. A buen seguro que los más de 2.000 pasajeros que el AidaSol llevaba a bordo agradecieron al capitán el que les ahorrara pasar un mal rato con una travesía tan movida.


Las adversas condiciones meteorológicas motivaron los cambios en la escala del AidaSol.


Evidentemente no hace falta presentación para este buque, muy conocido ya por nuestra dársena desde que debutara en el año mismo de su construcción allá por el 2011. Construido en los astilleros Meyer Werft de la localidad de Papenburg (Alemania), el Sol es el último de una serie de siete naves practicamente gemelas que forman la llamada Sphynx-Klasse (clase esfinge), una de las series de buques más prolíficas y exitosas de toda la industria crucerística mundial. Desde aquel año han sido varias (yo contabilizo 6) las presencias de este buque en la rada herculina así como la de alguno de sus compañeros de naviera; un total de diez forman una de las flotas con mayor crecimiento en la última década. Pero este año será distinto; este año estará un poco más huérfano de las sonrisas que lucen los barcos de esta compañía.


Este año no veremos tantas sonrisas por nuestros muelles.
(Foto: Carlos Rapela)


Y es que el calendario de 2014 viene cargado de buques, alguna agradable sorpresa, alguna que otra notoria ausencia y un hecho bastante inusual; una de las principales "suministradoras" de escalas, la naviera Aida Cruises, reducirá drasticamente su presencia en A Coruña y tan sólo realizará dos recaladas en 2014 con alguno de sus buques cuando en años anteriores lo habitual eran unas diez o doce por sesión. Así y tras la visita del pasado lunes con el AidaSol, el próximo 2 de abril el AidaLuna cerrará por este año la presencia de la naviera de las sonrisas en A Coruña.


(Foto: Manuel Candal)


¿Y cual es el motivo de esta deserción?. Bueno, lo cierto es que no es una "deserción" propiamente dicha ya que la flota Aida no abandonará nuestra costa; se trata más bien de un "cambio de domicilio" y es que en 2014 los buques de la compañía alemana recalarán en el puerto de Ferrol. En concreto ya hay confirmadas un total de 11 escalas de la flota Aida en la ciudad departamental para el presente año, visitas que comenzarán el próximo 27 de abril con la llegada del AidaBella y que tendrá el honor de ser el que abra la temporada de cruceros en la ciudad vecina, una temporada que será de récord con un total de 25 escalas previstas y que supondrá un enorme salto cuantitativo para Ferrol en la captación de este tipo de tráficos. Sin lugar a dudas la prueba de que desde la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao se están haciendo muy bien las cosas.


La imagen de los grandes cruceros surcando la ría ferrolana volverá a repetirse 
este año con los buques de Aida Cruises como grandes protagonistas.


La visita del AidaSol a tierras gallegas se prolongó más de lo inicialmente previsto y es que tras llegar antes de lo estipulado para pasar la noche del domingo al lunes atracado, el capitán del AidaSol decidió también pernoctar la noche siguiente a la espera de una mejora de las condiciones marítimas. Tras 45 horas de escala, una de las más largas para un crucero en nuestro puerto, el AidaSol soltó amarras para enfrentarse a un todavía agitado mar poniendo proa al norte en busca de su siguiente destino, el puerto de Le Havre. Sin más presencias en A Coruña previstas de momento los que quieran (o queramos) volver a ver a este buque tendremos que desplazarnos unos kilómetros y acudir hasta la ría vecina; allí el AidaSol desfilará entre los castillos de La Palma y San Felipe el próximo 24 de octubre cerrando la presencia de las naves Aida en Ferrol tras las visitas del AidaBella, el AidaStella, el AidaMar y el benjamín de la compañía, el AidaCara. Todo un desfile de sonrisas.




Agradecimientos a Manuel Candal y a Carlos Rapela por las fotos prestadas.