NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

miércoles, 30 de abril de 2014

Lo bueno si breve...



(Foto: José Manuel Ojén)


...dos veces bueno. O al menos eso dicen. En el caso de la entrada de hoy lo breve se debe a que en plena vorágine de escalas de cruceros al puerto de A Coruña el tiempo, o mejor dicho la falta de él, me impide otorgarle más protagonismo del que me gustaría a los navíos de crucero que se acercan por unas horas a nuestros muelles  por lo que el buque Ryndam, protagonista el pasado martes 29 hoy será menos "prota" de lo que debería. Espero desquitarme en su próxima escala en la ciudad y dedicarle entonces todo el tiempo que sin lugar a dudas se merece esta nave holandesa.


(Foto: José Manuel Ojén)


El Ryndam llegó el pasado martes a la ciudad poco antes de las 06:30 horas procedente del puerto de Lisboa, una hora demasiado temprana para que los shipspotters locales pudiésemos disfrutar de su maniobra de atraque. Ésto unido a una climatología que no invitaba al madrugón hizo que el Ryndam estuviese más solo que de costumbre a su llegada a A Coruña.


El buen tiempo no acompañó al Ryndam durante su escala en A Coruña del pasado martes.
(Foto: Manuel Candal)


Botado en 1994 en los astilleros italianos Fincantieri, el Ryndam es el tercero de una serie de cuatro buques gemelos englobados en una serie denominada S-Class (la S es de Statendam, el primero de los navíos de la serie), unos buques que en su día delumbraban por su tamaño pero que en la actualidad no pasan de ser naves de tamaño medio. Para muestra los números del Ryndam: 55.451 toneladas de registro bruto, 219´3 metros de eslora, 30´8 metros de manga y 7´5 metros de calado. En sus 10 cubiertas de pasaje el Ryndam puede albergar a 1.627 pasajeros en capacidad máxima con 557 tripulantes.


(Foto: José Manuel Ojén)


El Ryndam es propiedad de la naviera Holland America Line, una de esas compañías clásicas dentro del mundillo cruceril a la que le avala una trayectoria de más de 125 años en el negocio, pero pese a ese gran bagaje para los coruñeses no es de las navieras  más conocidas debido a que sus buques no se prodigan mucho por nuestros muelles. Su presencia en A Coruña se inició en el año 2002 y si bien es verdad que sus escalas son escasas, raro es el ejercicio en el que desde entonces falta a su cita con la ciudad herculina, aunque sea una vez al año siendo de forma habitual su buque más pequeño, el Prinsendam, el "representante" de la compañía en nuestro puerto. Desde el 2011 el Ryndam ha tomado el testigo del Prinsendam haciendo las escalas en A Coruña para la naviera de origen holandés.


El Ryndam ha tomado el testigo del Prinsendam como representante 
de la naviera Holland America Line en A Coruña.


Tras pasar toda la mañana en la ciudad el Ryndam zarpó a las 16:00 horas rumbo a su siguiente destino, la ciudad de Bilbao. Lo hizo en mitad de un chubasco que dificultó mucho la labor de los shipspotters locales que se acercaron a algún punto de la costa a observar la maniobra y es que la jornada del martes no fue muy propicia para el arte de la fotografía. Esperemos que la climatología le sea mucho más favorable al buque holandés en su próxima visita a la ciudad que tendrá lugar, si las previsiones se cumplen, el próximo 2 de septiembre.


La figura del Ryndam se intuye mientras dobla el dique de abrigo 
durante su salida de la ciudad. Día totalmente desapacible.
(Foto: Manuel Candal)
 

Agradecimientos a Manuel Candal y a José Manuel Ojén por las fotos prestadas para la elaboración de este post.


martes, 29 de abril de 2014

Año bellísimo





27 de abril. Recuerden esta fecha. El día en el que el puerto de Ferrol da el pistoletazo de salida a la temporada de cruceros más importante de toda su historia. No lo digo yo, lo dicen los números que auguran este año una lluvia de buques de pasaje sin parangón en la ría ferrolana. Un total de 26 paradas previstas por 14 buques distintos y con el aliciente del estreno de muchas navieras en la rada departamental. Y una cifra más atractiva aún que se deriva de las anteriores; 40.000 turistas llegarán a la ciudad por vía marítima en los próximos meses. Habrá un antes y un después de 2014 en la historia de este puerto y el punto de inicio fue el pasado domingo.


Este año será histórico para el puerto de Ferrol en cuanto a captación de cruceros.


Bueno, lo cierto es que sería dificil fijar un origen de todo ésto puesto que lo que ahora recibe la ciudad es el fruto de una gran labor iniciada hace varios años por parte de muchos organismos a base de promocionar la comarca de ferrolterra en convenciones, ferias, entrevistas privadas con navieras, etc. Todo para poner en el mapa crucerístico a la ciudad de Ferrol y hacerse con un pequeño trozo de la golosa tarta del turismo por vía marítima. La prueba de que el trabajo se está haciendo bien no es sólo el gran incremento de escalas para el presente año, es también el continuo ascenso en el número de pasajeros recibidos ejercicio tras ejercicio en un puerto sin tradición para este tipo de tráficos; valga como ejemplo de este último dato que Ferrol recibió a su primer crucero en el año 2005 con lo que una dársena reciba más de una veintena de escalas cunado no hace ni una década debutó en este mundillo habla bien a las claras de la meteórica proyección que está teniendo. Como digo los frutos a ese esfuerzo están ahí y el primero de la presente temporada llegó el pasado domingo; uno muy apetitoso y vistoso llamado AidaBella.




Tenía prisa el AidaBella por debutar en el puerto ferrolano. Procedente de Lisboa y cuando el reloj todavía no marcaba las seis de la mañana el flamante buque germano ya se encontraba entre castillos esbozando su característica sonrisa dirigiéndose hacia su amarre que se produjo unos minutos más tarde en una maniobra tan discreta como efectiva. Aida Cruises acababa de entrar en la historia del puerto departamental. Desgraciadamente la hora impidió a los turistas, en su mayoría alemanes, disfrutar de la entrada a la ciudad por la angosta bocana de la ría, a buen seguro una de las más espectaculares que se puede realizar a bordo de un buque de estas características en todo el mundo.


El AidaBella pasando a la altura del Castillo de San Felipe.


Este buque es de sobra conocido en la ría coruñesa por las múltiples escalas que ha hecho en nuestro puerto, pero como para los ferrolanos es un desconocido se hace necesario realizar las presentaciones formales: Ante ustedes el buque AidaBella de la naviera alemana Aida Cruises, una compañía con una moderna y extensa flota formada por diez buques (y dos en construcción) que se caracterizan por su original imagen corporativa con una cara pintada en la proa y que hace alusión al mundo egipcio, de hecho el nombre de la naviera está tomado de la ópera de Verdi, Aida, ambientada en el antiguo Egipto.


Los buques de Aida son inconfundibles.


Centrándonos ya en el protagonista del pasado domingo, el AidaBella es el segundo de una serie de siete buques casi gemelos que se agrupan bajo el nombre genérico de Sphinx-Klasse (clase esfinge) construídos entre los años 2007 y 2013 en los astilleros Meyer de Papenburg (Alemania). Entre ellos hay sutiles diferencias correspondientes a la adición de alguna cubierta en las últimas unidades pero nuestro Bella es fiel al diseño original y presenta unas cifras de 69.203 toneladas de registro bruto, 252 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros. En sus 13 cubiertas de pasaje puede albergar a un total de 2.500 pasajeros en capacidad máxima (a Ferrol sólo llegaron 2.080) atendidos por una tripulación formada por 646 personas. El AidaBella, al igual que el resto de sus compañeros de flota, luce bandera italiana pese a que el buque está hecho por y para los alemanes, algo que podría resultar algo paradójico. La explicación es que esta naviera es propiedad de la italiana Costa Cruceros que da a todos sus buques el registro italiano.


El AidaBella luce bandera italiana pese a ser más alemán que el chucrut. 
En el radar mast también podemos ver la enseña española representando al país que visita.


Con las primeras luces de la mañana los primeros cruceristas fueron bajando del barco para realizar las habituales excursiones donde no podía faltar la clásica visita relámpago a Santiago pero el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria no descuidaron a aquellos que prefirieron callejear un poco por la urbe en la que se encontraban: buses lanzadera que comunicaban el muelle de Curuxeiras con el centro de la ciudad, más de una veintena de comercios abiertos en pleno domingo e incluso una pequeña feria de artesanía situada a la salida de la zona portuaria. Todo reclamo es poco para que la moneda venga, porque al euro hay que llamarlo; quizás en otras ciudades donde de tanto verlos nos hemos acostumbrado a la presencia de estas moles flotantes atracadas en nuestros muelles lo hayamos olvidado pero si una ciudad se vuelca a la llegada de estos buques el éxito está asegurado y la recompensa (económica) también.




Y es que la llegada a la ciudad de uno de estos colosos flotantes es siempre una buena noticia y lo es por dos motivos; por un lado el más obvio, el económico, ese que algunos tratan de minusvalorar incluso en los tiempos que corren argumentando que el impacto que en este sentido tiene el desembarco de unos cientos o miles de turistas en cada escala está sobreestimado. Cierto que con una visita de unas pocas horas ninguna ciudad se hace millonaria al instante pero sin saber mucho de economía supongo yo que siempre será mejor ingresar 20 euros que no ingresarlos. Es así de sencillo; tan sencillo como preguntarles a los propietarios de los establecimientos que abrieron el pasado domingo motivados por la presencia del AidaBella y que respondían con un rotundo "sí" a la cuestión de si había merecido la pena levantar la persiana sacrificando el descanso dominical.


Justo detrás de la chimenea el AidaBella lleva dos canchas para practicar diversos deportes. A la salida un grupo de pasajeros se entretenían jugando al voleibol.


Pero sin obviar el impacto económico también hay que tener en cuenta el aspecto de promoción de cara al exterior que supone la llegada de un gran crucero; de hecho muchos comerciantes afirmaban haber tenido en cuenta esta cuestión a la hora de abrir sus tiendas y es que la imagen que los turistas se llevan de una ciudad es de vital importancia no sólo para que vuelvan si no porque su opinión es la que sirve de base para que las navieras elaboren sus rutas de manera que opiniones desfavorables sobre una escala harán que ese puerto desparezca casi seguro en los siguientes itinerarios de la compañía.




A media mañana tuvo lugar en el puente de mando del AidaBella la protocolaria ceremonia de bienvenida que se produce cuando un buque llega en escala inaugural a un puerto, y donde el presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, Jose Manuel Vilariño, y el alcalde de la ciudad, Jose Manuel Rey Varela, intercambiaron regalos con el capitán del buque germano: Los presentes fueron los habituales en este tipo de ceremonias; por parte gallega una figura de Sargadelos del faro Prior y una metopa de la ciudad y por parte de los alemanes una miniatura del AidaBella que pasará a lucir en las vitrinas de alguna institución local.


El presidente de la Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao y el Alcalde de la ciudad
intercambiaron presentes con el capitán del AidaBella, David Adrian.
(Fuente: diario de Ferrol)


Poco antes de las cinco de la tarde y tras una estancia de 11 horas en la ciudad todo estaba preparado para que el AidaBella reanudara la marcha rumbo a su siguiente destino el puerto francés de Le Havre. Para la despedida había un grupo de gaiteiros a pie de muelle, un remolcador lanzando potentes chorros de agua y había expectación. Mucha expectación. Numerosos ferrolanos (y algunos que no lo éramos) se apostaron a lo largo de la costa para ver al navío alemán maniobrar y surcar la ría en su despedida de la ciudad. Con una puntualidad británica (en este caso germana) se fueron soltando los cabos que fijaban el buque a los norays y el AidaBella comenzó a separarse lentamente del muelle Fernández Ladreda para realizar por sus propios medios un giro con el que apuntar con sus labios hacia la salida de la ría.

 
Un remolcador lanza una cortina de agua a modo de despedida
 durante la maniobra de desatraque del AidaBella.


 Al pasar a la altura del Castillo de San Felipe el AidaBella recibió una andanada de disparos por parte de los soldados dieciochescos de la Asociación batalla de Brión que retumbaron en toda la ría y a los que el buque germano respondió "defendiéndose" con una largo bocinazo. Era más que eso; era un signo de agradecimiento por la hospitalidad mostrada por parte de toda una ciudad. A buen seguro que en vista de la calurosa acogida recibida el AidaBella volvería encantado a atracar en el puerto ferrolano pero en un futuro a medio plazo no va a poder ser. Nos queda el consuelo de recibir a varios de sus compañeros de flota y a otros muchos navíos en un año que será antológico. Los soldados napoleónicos apostados en el castillo ya preparan de nuevo sus fusiles; próxima muesca, el Saga Sapphire, en unos pocos días y el próximo domingo el AidaStella, gemelo del Bella volverá a repetir las escenas vividas el pasado 27 de abril. Ferrol tiene motivos para lucir una sonrisa tan grande como la de los buques de Aida. Vaya si tiene.






lunes, 28 de abril de 2014

En otros escenarios



(Foto: Quique Blanco)


Normalmente este modesto blog que están ustedes leyendo trata de hacer una breve reseña de todas y cada una de las escalas de los buques de crucero que visitan cada año la ciudad de A Coruña y si bien ésta es la norma general muy de vez en cuando se producen excepciones; así de buenas a primeras se me ocurren las entradas especiales dedicadas a la Regata de Grandes Veleros 2012, las dedicadas a algún que otro buque escuela o incluso el post homenaje al que fuese durante este último cuarto de siglo buque estrella de la armada española, el Principe de Asturias. A fin de cuentas estas excepciones lo único que vienen a demostrar es que además de la evidente atracción que siento por los buques de pasaje en particular tengo una gran afición por todo lo relacionado con el mundo marítimo en general.


En algunas ocasiones los protagonistas del blog no son barcos de crucero. Fue el caso 
del buque escuela Juan Sebastian de Elcano con motivo de su visita a Ferrol en febrero de 2013.


En otras ocasiones sin embargo el "individuo" a analizar sí se corresponde con la especie habitualmente descrita en el blog pero con la particularidad de haber hecho escala en otros puerto de la geografía gallega como el de Ferrol o Vigo por ejemplo. Sea como fuere no he querido dejar pasar la oportunidad de dedicarle unas líneas, aunque sea de manera breve, a dos de esas contadas excepciones que por puro azar se dieron la semana pasada en las Rías Baixas; por un lado la visita de toda una leyenda de los mares en aguas olívicas y por otro, la presencia de un buque  no de tanto renombre como el anterior pero que hizo escala en un lugar bastante inusual para un barco de crucero. Como siempre empezaré por estricto orden de llegada.


Toda una leyenda de los mares en Vigo. ¿Cual será?...
(Foto: Quique Blanco) 


Y empiezo por Vigo. Que esta ciudad ha sido, es y será la referencia del noroeste español en cuanto a captación de tráficos de crucero se refiere, sobra decirlo. La prueba de esta afirmación es que hasta el año pasado en las dos últimas décadas Vigo gobernó con mano de hierro siendo el puerto de su zona donde más escalas de cruceros se producían. Eso fue hasta 2013; Ese año A Coruña le arrebató el mando en cuanto a número de escalas recibidas, algo realmente histórico que lo único que confirma es la tremenda pujanza que la ciudad herculina está teniendo en los últimos años en este sector y nada más; Vigo seguirá siendo por tradición (y por instalaciones) parada obligada para muchas navieras así que tampoco es noticiable que en el muelle Alberto Durán de la ciudad viguesa atraque alguna de estas ciudades flotantes salvo que uno de esos navíos que frecuentemente visitan esas instalaciones sea una auténtica joya de los mares.


La esbelta línea del Funchal.
(Foto: Quique Blanco)


Fue el caso del protagonista del pasado día 24. Porque el Funchal no es un buque de crucero más; es algo distinto. Se trata del orgullo marítimo de Portugal, 53 años de historia viva de la navegación que presume entre otras muchas cosas de haber sido siempre fiel a una misma denominación y es que en ese más de medio siglo de vida marinera el nombre de Funchal ha permanecido invariable en su amura, algo de lo que muy pocos buques de su especie (casi me atrevería a decir que  ninguno) pueden presentar en su curriculo. Procedente de Falmouth (Reino Unido) el legendario buque luso atracó a primera hora de la mañana del pasado jueves con apenas 80 pasajeros a bordo que pudieron pasar gran parte del día visitando la urbe viguesa o bien realizando las preceptivas excursiones a otras localidades cercanas como Baiona, si bien el reducido número de turistas  recién llegados no disfrutaron de una climatología muy agradable con una jornada más propia del invierno que de las fechas en las que nos encontramos.


(Foto: Quique Blanco)


Construido en 1961 en los astilleros Helsingor Skibsvaerft A/S de Dinamarca este emblemático navío es sin lugar a dudas uno de los más bellos ejemplares de su especie que continúan en servicio; y es que pese a sus medidas más que discretas el Funchal destaca allí donde llega gracias a una esbelta línea clásica acentuada por el bonito color de su casco. Se trata de un buque de 10.031 toneladas de registro bruto con 152´6 metros de eslora, 19 metros de manga y un calado de 6´3 metros que puede albergar en sus 6 cubiertas de pasaje a un máximo de 524 pasajeros con una dotación formada por 160 personas. Es la primera escala del Funchal en Vigo desde que iniciara su nueva etapa comercial hace apenas un año.


(Foto: Quique Blanco)


Es evidente que más de cinco décadas de vida dan para muchos altibajos y los últimos años no han sido fáciles para este venerable anciano que meses atrás estuvo a punto de ser enviado al desguace tras quebrar su naviera. Afortunadamente el buque se libró de tan fatídico final cuando un nuevo proyecto, denominado Portuscale Cruises, se hizo con el barco finalizando su profunda renovación y volviéndolo a poner en servicio tras más de dos años en dique seco. Esta naviera además del Funchal opera con otros buques legendarios tales como el Lisboa (el ex-Princess Danae de 1955) o el Azores (el antiguo Stockholm que hundiera al mítico Andrea Doria en 1956). Tras pasar buena parte del día atracado en la ciudad el Funchal soltó amarras a las 19:30 horas y con la ayuda de un remolcador viró poniendo proa a la bocana de la ría para dirigirse hacia su siguiente destino, el puerto de Cádiz. Esperamos volver a ver muy pronto a este tesoro naval por nuestra costa, ojalá que visitando también A Coruña.


(Foto: Quique Blanco)


 Y si el jueves la noticia cruceril estuvo en Vigo, al día siguiente se trasladó a Vilagarcía; quizás un puerto no tan habituado a recibir a este tipo de buques como A Coruña o la propia ciudad olívica pero que poco a poco va abriéndose paso como lugar de atraque de barcos de pasaje. En esta ocasión el protagonista fue el buque Minerva que abrió de esta manera la temporada de cruceros en este puerto de la comarca de O Salnés. El pequeño navío de bandera bahameña llegó a la rada arousana sobre las 13:30 horas procedente de Lisboa para pasar todo el día amarrado y permitir que su pasaje, formado en esta ocasión por 297 personas, tuviera la oportunidad de conocer algo mejor la geografía gallega pese a la mala climatología.


La climatología no acompañó durante la escala del Minerva 
en Vilagarcía el pasado viernes.
(Fuente: diariodeaorusa.com)


Construído en el año 1995 en los astillleros italianos Mariotti, la del Minerva es una de las más rocambolescas historias de cuantas existen relacionadas con la construcción de este tipo de navíos y es que su casco, en principio destinado a convertirse en un buque espía soviético permaneció durante varios años abandonado hasta que fue comprado por una empresa con el propósito de convertirlo en un barco de cruceros convencional. Se trata de una nave de pequeño tamaño de 12.331 toneladas de registro bruto, 133 metros de eslora, 20 metros de manga y un calado de 6 metros y que en sus 6 cubiertas de pasaje puede albergar a un máximo de 474 pasajeros con una tripulación de 157 personas.




Como suele ser habitual cada vez que un buque de estas características atraca en Vilagarcía todos los estamentos se volcaron para que los visitantes se llevasen un grato recuerdo de su paso por esta localidad y la Autoridad Portuaria en colaboración con el ayuntamiento, la asociación de comercio "Zona Aberta" y la de hosteleros desarrollaron diversas actividades para facilitar la estancia a los cruceristas tales como un puesto de información a pie de muelle o una parada de taxis junto a la escala del buque, además de un bus lanzadera que comunicaba el puerto con el centro de la villa. Como siempre un 10 en organización que tuvo su guinda en la actuación de un grupo de gaiteros para despedir al Minerva en su partida. Su salida se produjo a las 22:00 horas rumbo al norte, concretamente hacia el puerto de Portsmouth (Gran Bretaña), localidad muy cercana a Southampton y cuyo puerto suele ser más habitual para este tipo de barcos.




Muchas navieras están confiando en el puerto arousano para las escalas de sus barcos ofreciendo de esta manera  un destino alternativo a los más habituales ofrecidos por el resto de compañías. Bajo esta premisa Vilagarcía de Arousa ha apostado muy fuerte en los últimos años por el sector de los cruceros buscando su pequeña cuota de mercado y la valiente apuesta lleva dando sus frutos desde hace ya algún tiempo; en 2012 fueron 7 los buques de pasaje que se acercaron hasta este puerto de las Rías Baixas y en 2013 fueron 6. Para el presente año la nómina de visitas se mantiene en las mismas cifras y las previsiones apuntan a que hasta el final de año serán 7 los navíos de crucero que visiten la dársena arousana. Tras la visita del pasado viernes el próximo 21 de mayo será el lujoso buque Seabourn Legend el que tomará el testigo dejado por el Minerva y para el 2015 ya hay confirmada una escala, la del buque Adonia de la P&O.


La naviera P&O desembarcará por primera vez en el puerto de Vilagarcía 
en 2015 con su buque Adonia. En la imagen el navío durante la maniobra 
de atraque en una de sus múltiples escalas en A Coruña.


No quisiera acabar sin agradecerle a mi amigo Quique las estupendas fotos prestadas de la salida del Funchal sin las cuales esta entrada no habría sido posible. Las del Minerva (salvo las indicadas) son de mi colección tomadas de diferentes escalas realizadas en A Coruña.



jueves, 24 de abril de 2014

El justificante





Procedente del puerto de Southampton, el pasado lunes 21 el puerto de A Coruña recibió una nueva visita de un buque de crucero, la quinta en lo que va de este mes de abril que en las últimas jornadas está experimentando un notorio incremento en el ritmo de las escalas de este tipo de tráficos y que tendrá su punto culminante la próxima semana con la presencia de 9 navíos en tan sólo 7 días. El protagonista del pasado lunes fue el buque Oceana, todo un habitual de nuestra dársena y que llegó a la ciudad cerca de las 08:00 horas en la que suponía su primera parada de una travesía de una semana tocando varios puertos de España y Francia antes de volver a Southampton.




Un clásico de nuestros muelles este buque propiedad de la naviera británica P&O y que desde hace unos años ha aumentado notablemente su presencia en A Coruña hasta el punto de convertirse en la nave de cruceros que más veces recala en nuestra urbe; sin ir más lejos en 2013 el Oceana nos visitó en un total de 10 ocasiones con lo que una simple operación matemática nos dará una idea de la repercusión que tuvo la presencia de este navío en nuestros muelles el pasado ejercicio: 10 visitas multiplicadas por 1.950 pasajeros hacen un total de 19.500 pasajeros traídos a la ciudad por un solo buque, dato más que suficiente para que le otorguemos a esta nave la importancia que se merece. En 2014 el Oceana va camino de volver a repetir cifras parecidas a las del año anterior eso sí, si corrige sus faltas de asistencia.


La familia aduanera coruñesa formada de izquierda a derecha por el Petrel
la Gavilán III y la Alcotán "mirando" para el coloso Oceana atracado 
en el muelle de transatlánticos.
(Foto: Manuel Candal)


Y es que este elegante navío inglés está tomando ultimamente una malsana costumbre que es la de anular sus escalas en la ciudad dejando a la concurrencia shipspotera local compuesta y sin buque al que fotografíar.. De momento han sido dos los plantones que el buque de la P&O ha dado en su gira de actuaciones por el golfo ártabro, la primera de ellas a principios de febrero y la más reciente el pasado 7 de abril. A principios de año las malas condiciones marítimas jugaron una mala pasada a los turistas que disfrutaban de la travesía a bordo y su parada en A Coruña fue anulada por el capitán de la nave ante la previsión de un empeoramiento de las condiciones climatológicas que obligaron a que el Oceana continuase rumbo al sur obviando la escala en tierras gallegas.




Pero ¿y el motivo de la anulación de hace unas semanas?. Pues indagando en la red parece ser que se debió a un problema de índole mecánica lo que obligó al Oceana a rehacer los planes inicialmente previstos. En este tipo de barcos cuya actividad comercial los hace estar permanente en movimiento cualquier avería que obligue a mantener el buque parado supone un pequeño desastre económico por lo que lo habitual es que los problemas mecánicos traten de subsanarse en la medida de lo posible evitando las cancelaciones de los cruceros.


(Foto: Manuel Candal)


En el caso concreto del problema surgido en el Oceana a principios de abril el contratiempo en una de sus hélices obligaba a efectuar una reparación lo más rápido posible pero no implicaba que la nave fuese llevada a dique seco por lo que los dirigentes de la naviera P&O decidieron mantener el crucero previsto evitando perder de esta manera mucho dinero en la devolución de los billetes y en las consiguientes indemnizaciones. Pese a que la travesía prevista pudo realizarse aún así se tuvieron que hacer importantes cambios en la ruta inicial con el propósito de que el Oceana pasase 3 jornadas atracado en el puerto de Barcelona para efectuar los arreglos; ese era el tiempo que necesitaban los buzos para sustituir los sellos del eje de la hélice de babor dañados por unos nuevos y que todo volviese a funcionar con normalidad.


(Foto: José Manuel Ojén)


Del itinerario previsto, un crucero de 15 días con salida desde Southampton y escalas en A Coruña, Gibraltar, Alghero, Livorno, Montecarlo, Barcelona; Cartagena y llegada a Southampton de nuevo, se necesitaban ganar dos jornadas y para ello se prescindió de la escala de Alghero (Cerdeña) y de la de nuestra ciudad. Eso si, esta jugada de la compañía inglesa no gustó a todos y muchos de los pasajeros que ya tenían contratado el viaje protestaron energicamente por la alteración de la ruta pese a que la P&O compensó a los afectados con una reducción del precio del billete de un 25% además de ofrecer algunas excursiones gratuitas.


(Foto: Manuel Candal)


Una vez aclarado el tema y con el justificante en regla ya podemos retirarle la falta de asistencia al Oceana deseando por el bien del negocio local que ésta sea la última. Tras permanecer toda la mañana del pasado lunes atracado en el muelle de transatlánticos finalmente a las 17:00 horas el navío británico retomó su viaje y puso de nuevo rumbo al norte para dirigirse al puerto de Bilbao. Es poco frecuente que A Coruña sea la escala más meridional en un crucero pero ya ven que hasta en este aspecto la naviera P&O es especial. Próxima visita del Oceana: 26 de mayo y de cumplirse las previsiones ese día estará muy bien acompañado por otras dos naves de pasaje. Será el primer triplete del 2014.


(Foto: José Manuel Ojén)


Agradecimientos a mis compañeros Manuel Candal y José Manuel Ojén por el estupendo surtido de fotos proporcionado para la elaboración de esta entrada.


martes, 22 de abril de 2014

Preoperatorio





La semana santa, además de procesiones portando imágenes (o bien con el coche en busca de la ansiada playa) y las tradicionales torrijas también trae barcos. Concretamente mi barco, o lo que es lo mismo el Mein Schiff 1, que visitó A Coruña durante la jornada del viernes santo. El buque alemán propiedad de la naviera TUI Cruises llegó a primera hora del día procedente del puerto de Lisboa y pocos minutos después de las siete de la mañana giraba a la altura del muelle de transatlánticos en una maniobra que al producirse en aguas interiores con las primeras luces del día y teniendo en cuenta el tamaño de la pieza resultó de lo más vistosa. Tras el espectáculo visual el Mein Schiff 1 quedó atracado en los norays centrales del muelle.




Construido bajo el nombre de Galaxy en 1996 en los astilleros Meyer de Papenburg (Alemania) como un encargo para la naviera Celebrity Cruises, el Mein Schiff 1 es un navío de 76.522 toneladas de registro bruto que cuenta con una eslora de 263´9 metros, 32´2 metros de manga y 7´7 metros de calado. En sus 10 cubiertas de pasaje este buque de bandera maltesa puede albergar a un total de 2.681 pasajeros en capacidad máxima con una tripulación formada por 909 personas.




Como indica el lustroso número que acompaña a su nombre este navío fue el primero en entrar en servicio para la compañía TUI Cruises, una joint venture entre el touroperador alemán TUI AG y la naviera Royal Caribbean para tratar de frenar el monopolio que los buques de Aida Cruises y sus simpáticas sonrisas ejercen en el país germano desde hace años. La operación les está funcionando a las mil maravillas y pese a que Aida Cruises sigue dominando en ese mercado TUI Cruises ha experimentado un imparable crecimiento desde su debut en 2009 que le ha llevado a tener en la actualidad un total de tres naves en propiedad con una cuarta ya en construcción en los astilleros STX de la ciudad finlandesa de Turku. Como curiosidad éste será el primer año en el que los tres barcos que forman actualmente su flota visiten A Coruña con el aliciente de que su última adquisición, el Mein Schiff 3, lo hará en escala inaugural el próximo 17 de junio.


El Mein Schiff 3 se encuentra ya en su última fase de construcción.
(Foto: Kenneth Kartsen)


El Mein Schiff 1 comienza a ser ya todo un habitual por nuestra ría y su vistoso aspecto exterior es ya muy conocido por los que frecuentan la zona portuaria pero la travesía que el buque germano realiza estos días y que lo ha traído a A Coruña no es como las demás. Ésta es especial; se trata del último viaje antes de entrar en dique seco en Bremerhaven (Alemania) para realizar una serie de reparaciones


Mein Schiff 1 rumbo a quirófano.
(Foto: Jose R. Montero)


El itinerario realizado en esta travesía previa a pasar por "quirófano" tuvo como punto de partida Palma de Mallorca (tierra de teutones), con paradas en Cádiz, Lisboa, A Coruña, Southampton, Le Havre, Zeebruge (el puerto utilizado para visitar la ciudad de Brujas) y Bremerhaven. Lo realmente inusual en este caso es que el desembarque y final de crucero tiene lugar en el mismo punto donde se encuentra el astillero para no perder así ni un sólo minuto en las reparaciones. Los trabajos se harán tan a contrarreloj que algunos empleados de los astilleros Lloyd, empresa a la que se le ha encomendado la operación, van a bordo en esta última travesía para ir adelantando algunos de los trabajos. Espero que en un exceso de eficiencia germana los operarios del astillero no empiecen a desmontar el barco hasta que el último de los pasajeros haya bajado a tierra no sea que alguno se quede perdido en el interior del navío enmedio de un mar de cables y tubos a medio colocar.
     



En el listado de tareas que se realizarán en el buque alemán figuran además de los habituales de mantenimiento la colocación de los nuevos estabilizadores, la reparación de los propulsores y el trabajo de pintura del casco. Pero sin lugar a dudas la operación más compleja será la de sustituir todo el sistema de aire de acondicionado lo que implicará el cambio de dos unidades de agua fría y todo el sistema de tubos a lo largo del barco. Los trabajos tienen previsto durar poco más de una semana para que el 3 de mayo el Mein Schiff 1 pueda iniciar una nueva travesía embarcando en ese mismo puerto al pasaje su siguiente crucero. No pierden un minuto estos alemanes...




Parece una labor titánica (y lo es) pero los operarios de estos prestigiosos astilleros germanos se conocen las entrañas de este gigante como la propia palma de su mano; no obstante la profunda remodelación que sufrió el anterior Celebrity Galaxy para convertirlo en el actual Mein Schiff 1 en mayo de 2009 fue llevada a cabo en esas mismas instalaciones.


El Mein Schiff 1 ya conoce las instalaciones de Lloyd Werft en Bremerhaven 
puesto que allí (re)nació hace ahora 5 años.
(Fuente: Lloyd Werft)


Entretanto y tras pasar toda la mañana atracado en el corazón de nuestra ciudad, cuando el reloj marcaba las cuatro de la tarde y en mitad de una desagradable niebla que dificultó mucho la labor afotadora, el Mein Schiff 1 se puso de nuevo en  movimiento para dirigirse rumbo norte. Seguro que sus tripulantes ya iban aflojando algún tornillo para ir ganando tiempo (eficiencia germana, ya se sabe). Si las previsiones se cumplen el próximo 26 de septiembre deberíamos volver a verlo por nuestra ría pero para los que no quieran esperar hasta entonces en poco más de un mes tendremos la oportunidad de ver atracado en nuestros muelles a su gemelo, el Mein Schiff 2. No notarán mucho la diferencia; tan sólo si entienden el alemán verán que las palabras escritas en sus cascos son distintas.


El Mein Shiff 1 maniobra a la luz de la luna mientras mi amigo Carlos 
lo inmortaliza con su cámara.


Agradecimientos a Jose Montero por el material prestado y a Carlos Rapela por la compañía durante la maniobra de atraque.


domingo, 20 de abril de 2014

Umiaq



(Foto: Jose R. Montero)


Umiaq significa barco en inuktitut, el lenguaje de los inuit o lo que es lo mismo la lengua de los pueblos esquimales. Más que a esquimal puede que la palabra nos suene a chino y, si les soy franco tampoco sé con certeza si el término puede hacer referencia a un barco de crucero ya que a buen seguro habrá varios téminos para enumerar a los distintos tipos de barcos, barcas u objetos que floten en el agua; la prueba la tenemos en que una de las palabras más universalmente conocidas del lenguaje inuit, kayak, también hace referencia a un tipo de embarcación. No pretendo con ésto impartir un curso acelerado de idiomas pero la cultura del pueblo inuit, sus costumbres y su lenguaje están muy relacionados con nuestro protagonista de hoy, el buque Fram. Ahora les explicaré el porqué.


(Foto: Jose Manuel Ojén)


Y es que el buque noruego Fram se convirtió en protagonista por unas horas en el puerto de A Coruña con su visita a la ciudad el pasado día 14, una escala que en los últimos años se ha convertido en todo un clásico para este pequeño pero vistoso navío de la compañía Hurtigruten. Procedente del puerto luso de Leixoes, el Fram llegó a la ciudad a una hora poco habitual, cuando pasaban unos instantes del mediodía y tras una rápida maniobra minutos más tarde se encontraba comodamente instalado en el muelle de transatlánticos.


(Foto: Jose R. Montero)


Botado en mayo de 2007 en los astilleros Fincantieri de Monfalcone (Italia) los números del Fram son muy discretos: 12.700 toneladas de registro bruto, 114 metros de eslora y 20´2 metros de manga. En sus 8 cubiertas la nave alberga un total de 123 camarotes y 19 suites que dan cabida a un máximo de 318 pasajeros, una de las cifras más pequeñas que podemos ver a bordo de una nave de crucero (pero que tiene un porqué). El Fram navega bajo pabellón noruego. La visita del buque nórdico a nuestra ciudad se debe a que el Fram se halla inmerso en su temporada de reposicionamiento en la cual cambia su zona de trabajo desde la Antártida en el invierno hacia Groenlandia en verano.



(Foto: Jose R. Montero)


Es evidente que mencionando los lugares donde opera habitualmente y a la vista de las fotos nos encontramos ante un buque muy particular. Aún sin conocer su habitat el tamaño ya nos da una pista; en una industria que desde hace más de una década tiende a la gigantización, sorprende el que una nave con apenas 7 años tenga un tamaño tan reducido. Sólo cabe una explicación lógica y es que se trate de una unidad muy especializada.Y así lo es; el MS Fram es un buque de expedición diseñado para navegar por las zonas más inhóspitas del globo. Para ello cuenta con un casco especialmente reforzado que lo sitúa dentro de la clase 1B en categoría para navegar entre hielos (una de las más altas), y además de ésto cuenta con otras muchas características para cumplir las estrictas normas de seguridad que se exigen para operar en estas zonas tan protegidas, una de ellas es la de no superar los 400 pasajeros a bordo, de ahí también lo de sus reducidas dimensiones.


(Foto: Jose R. Montero)


Y tomando Groenlandia como su "hogar" resulta lógico que a bordo del Fram encontremos muchos guiños hacia la cultura y al lenguaje del pueblo inuit, cuyo principal asentamiento es precisamente este lejano territorio helado. Así muchas de las estancias de la nave han sido bautizadas con términos del lenguaje inuit siendo algunos ejemplos destacados los del restaurante principal, denominado Imaq Restaurant (que significa "mar"), el lobby central bautizado como Nunami ("tierra") o la cubierta de observación situada sobre el puente de mando y que se conoce como Qilak Lounge ("cielo"). No sólo son simples nombres; a bordo del Fram se respira un marcado ambiente nórdico gracias al acertado uso de materiales como la lana, el cuero o la madera de roble en la decoración principal. También muchos de los cuadros y esculturas que se pueden ver en cualquiera de las cubiertas del Fram están realizadas por artistas inuits, lo que acrecienta los vínculos de la nave con este pueblo, todo un guiño hacia una cultura y tradición que hace de este navío algo más que un buque de expedición al uso y lo convierte en todo un homenaje a los moradores de las regiones árticas.


El Qilak Observation Lounge a bordo del Fram.
(Fuente: Hurtigruten)


Tras pasar buena parte del día en aguas coruñesas a las 23:00 horas el Fram partió de nuevo, esta vez rumbo a Bilbao en su peregrinaje hacia la cima del mundo donde permanecerá toda la campaña veraniega. Cuando ésta finalice, a principios del mes de octubre, tocará una nueva migración hacia el hemisferio sur y de camino a su segundo hogar muy posiblemente realizará una nueva visita a A Coruña. Lo esperamos con los brazos abiertos.


(Foto: Jose Manuel Ojén)


Agradecimientos  a Jose Manuel Ojén y a Jose Montero por las fotos proporcionadas y que han hecho posible la elaboración de este post.