NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

martes, 31 de diciembre de 2013

¡¡¡FELIZ 2014!!!






Y hasta aquí hemos llegado. Hoy decimos adiós a un 2013 que en lo que a barcos se refiere ha sido memorable y que sería imposible resumir en palabras por lo que he preferido hacerlo con una imagen de las muchas que nos ha dejado el año que se nos va. Y para ello he escogido una de las más bellas instantáneas de cuantas he visto en estos últimos 365 días; se trata del Queen Victoria saliendo de la ciudad hace unas semanas magnificamente captado por las manos expertas de Jose Manuel Cereijo. La he escogido por dos motivos; el principal por ser una de las fotografías más bonitas de cuantas he visto relacionadas con los cruceros, por la belleza de sus colores y de su composición y por lo bien que plasma el momento exacto en el que fue tomada, con ese sol anaranjado dando sus últimos coletazos, la serenidad del agua de la bahía, etc. El otro motivo, este meramente anecdótico, es porque en la imagen aparezco como involuntario modelo (a la derecha se me puede ver) dirigiéndome a la terraza del Castillo de San Antón para fotografiar al gran Queen. Felicidades por la foto Jose Manuel y gracias por dejármela compartir, gracias a ti y a todos los que habeis contribuido a sacar adelante este blog que nació ya hace más de tres años como una mera diversión y que tras todo este tiempo y después de cientos de entradas sigo realizando con la misma ilusión del primer día. Sólo me queda desearos a todos un feliz 2014 y que el año que ahora comienza venga cargado de cosas buenas... 




...y por supuesto de muchos barcos.



Diego Veiga


lunes, 30 de diciembre de 2013

Adiós con una sonrisa





C´est fini. Se acabó. 2013 ha bajado definitivamente el telón en lo crucerístico en A Coruña, un ejercicio de récord difícil de olvidar e igualar. Ha sido un año que cabe calificar de perfecto, con espectaculares momentos, tan perfecto que hasta tuvo un final que ni el mejor guionista de Hollywood habría escrito con un espléndido e inesperado regalo el día de Navidad; la visita del buque Marco Polo, una de esas reliquias flotantes que tanto nos gusta ver navegando.


(Foto: Jose Manuel Cereijo)


Claro que todo es una cuestión de perspectiva y lo que para nosotros fue un regalo en forma de escala imprevista para el clásico navío fue toda una necesidad. Desde su salida el pasado día 22 del puerto de Tilbury, muy cerquita de Londres, sus pasajeros llevaban tres jornadas dando botes por el Atlántico por obra y gracia de la ciclogénesis Dirk, haciendo desaparecer cualquier atisbo de navegación de placer. En vista de que la situación no tenía visos de mejorar el capitán del Marco Polo decidió poner rumbo a la costa gallega para refugiarse por unas horas y dar una tregua a sus sufridos moradores. La cosa no fue ninguna broma y cuando el Marco Polo atracó a primera hora del día 25 en el muelle de transatlánticos a bordo iban 20 turistas contusionados.


El oleaje golpea con furia a la altura de la caracola mientras el Marco Polo se aleja en dirección sur.


Tras descansar poco más de 24 horas en nuestra ciudad el Marco Polo reanudó la marcha al mediodía del día 26 para poner rumbo hacia las islas afortunadas y poder encontrar quizás allí una climatología más benévola con la que sus pasajeros puedan disfrutar al fin de la agradable experiencia de viajar por mar que tanto andaban buscando desde el día mismo de su embarque. En cambio para los que vemos los toros desde la barrera o en este caso, fotografiamos a los buques desde algún punto de la costa y que buscamos cuanto más "movimiento" mejor, estos días la cosa está ideal y podemos deleitarnos viendo cabalgar a los barcos sobre el embravecido mar. En esto de la "hípica marítima" el Marco Polo es todo un superclase y en su salida del puerto este aventurero navío con nombre de mítico viajero dio toda una lección de lo que es un buque muy marinero como ya pocos quedan, y es que la veteranía es un grado y en el caso del navío de las fotos estamos hablando de un barco próximo a cumplir el medio siglo de vida, que se dice pronto; será en 2015, dios mediante, cuando cumplirá la mítica cifra de la cincuentena, una marca que rara vez alcanza ninguna clase de nave.




Tras la marcha del longevo Marco Polo el pasado viernes 27 llegó el día de la despedida siendo el honor de echar el cierre del año crucerístico en A Coruña para el AidaSol y francamente no se me ocurre otro buque más adecuado para decir adiós al exitoso 2013 que éste con su llamativo "maquillaje" y es que puestos a ser simbólicos un barco de la flota Aida es de lo más apropiado en este caso; nada mejor que despedir un gran año con una enorme sonrisa. Procedente de Le Havre (Francia) donde el navío germano permaneció un par de jornadas dejando pasar lo peor de la borrasca, a primera hora de la mañana y en contra de lo que apuntaban algunas fuentes (su llegada estaba prevista para las 13:00 horas) el AidaSol se acercó lentamente hasta el muelle de transatlánticos para quedar amarrado allí y permitir que todo aquel que quisiera de sus poco más de 2.000 pasajeros bajara a tierra para dar una vuelta o realizar alguna de las excursiones programadas.


(Foto: Jose Manuel Cereijo)


De todas maneras el broche final quedó un tanto deslucido por la lluvia, que si bien respetó durante toda la mañana hizo acto de presencia al comenzar la tarde con unas condiciones de lo más desapacibles para la fotografía, pero lo cierto es que estamos en las fechas en las que estamos y tampoco podemos esperar un sol de justicia; nos queda el consuelo de haber recibido al AidaSol a principios de mayo o haber sido testigos de las múltiples visitas que sus hermanos de naviera nos han hecho a lo largo de todo el año y es que Aida Cruises ha sido una de las compañías con mayor presencia en A Coruña en este 2013 con un total de 12 escalas.


Aida Cruises, muy presente este año en A Coruña.


Tras unas 12 horas el Sol se "puso" a las ocho de la tarde, una hora poco habitual para el invierno, y con él se echó el cierre a un 2013 histórico en número de escalas y pasajeros. En total han sido 108 recaladas, lo que supone un aumento del 11´5 % respecto al año pasado (que ya fue de récord) y superar por primera vez en la historia del puerto herculino la psicológica barrera de las 100 escalas en un solo ejercicio. En cuanto a número de pasajeros más de los mismo; el 31 de diciembre se cerrará el año con un total de 157.000 pasajeros desembarcados superando los poco más de 140.000 de 2012. Y pudieron ser más puesto que en los últimos días Dirk con sus malos modos provocaron la anulación de varias escalas evitando así alcanzar los 160.000 pasajeros. Ni con ciclogénesis nos paran.


En unas condiciones climatológicas bastante malas en general y pésimas 
para el asunto de la fotografía Carlos Rapela obtuvo esta instantánea del AidaSol 
momentos antes de partir.


Se baja el telón en el muelle de transatlánticos pero no será por mucho tiempo; un simple cambio de atrezzo en el escenario y vuelta a subir de nuevo. El 2014 viene pisando fuerte y con muchas prisas puesto que la cuarta jornada del año abrirá la veda de los cruceros en A Coruña y nada menos que con un doblete; los encargados de abrir el año crucerístico serán los buques Saga Sapphire y Queen Elizabeth, tan sólo una pequeña muestra de todo lo que nos queda por ver y sobre todo por fotografíar en el año que está a punto de comenzar y que vendrá cargadito de barcos. Adiós 2013. Hola 2014. Nos vemos en los muelles.


 El Marco Polo pasando a la altura de A Marola durante su salida.


No quisiera despedirme sin dar las gracias tanto a Carlos Rapela como a Jose Manuel Cereijo por su desinteresada colaboración en el desarrollo de este post en concreto, así como su inestimable ayuda y la de otros muchos compañeros de afición y amigos que han permitido que sus estupendas fotografías aparecieran en este modesto blog a lo largo de este año.  

¡¡¡MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!




jueves, 26 de diciembre de 2013

Crisis de identidad





 Pese a que el año da sus últimos coletazos las escalas de cruceros no dan tregua en los muelles herculinos y el pasado miércoles tuvo lugar una nueva visita ciertamente llamativa. Pese a que en un principio las previsiones apuntaban a que ese día 18 tendría lugar el último doblete del año finalmente el buque Black Watch anuló escala a última hora debido a las adversas condiciones climatológicas y continuó rumbo para llegar a tiempo a Southampton, punto y final de su travesía dejando como único protagonista de la jornada en A Coruña al Saga Pearl II, toda una curiosidad como pocas veces se han visto este año en la ciudad.


(Foto: Jose R. Montero)


Y es que sin tratarse propiamente de un debut puesto que este mismo navío visitó la ciudad el pasado mes de agosto era la primera vez en 2013 que el Saga Pearl II hacía escala en A Coruña. ¿Como es esto posible?. La explicación es tan sencilla como que el barco de las fotos nos ha visitado dos veces este año con dos nombre distintos. Lo curioso del caso es que el buque no ha cambiado de compañía (lo habitual es que un cambio de nombre venga precedido de un cambio de naviera) si no que desde hace tres años el ahora Saga Pearl II defiende los colores de Saga Cruises. ¿A que se debe entonces el cambio de nombre?


El Saga Pearl II  partiendo rumbo al sur con un mar que no invita a la navegación de placer. Al fondo se pueden ver dos fragatas F-100 rumbo al puerto de Ferrol.


Bien, habría que explicar que durante los últimos años esta naviera inglesa con sede en Folkestone ha operado con dos marcas diferenciadas dirigidas a un cliente-tipo distinto; de un lado los buques tradicionales marca "Saga" orientados hacia un tipo de turista con una media de edad superior a los 50 años, y por otro la marca "Spirit of Adventure", enfocada hacia un público mucho más joven. A mediados de este año Saga Cruises decidió dar por concluída su aventura (nunca mejor dicho) de captar una clientela más "juvenil" y focalizar su esfuerzo en el target de cliente de toda la vida, esto es, los que peinan canas. De esta manera a partir de ahora la naviera sólo operará con la marca "Saga" y por esa razón al Quest for Adventure lo han rebautizado con su nombre actual y ha pasado a englobar la nómina de los "sagas" que para 2014 sólo contará con dos representantes: El Saga Sapphire y el navío que protagoniza esta entrada y que viene a sustituir al legendario Saga Ruby, cuya jubilación está a punto de producirse.


La partida del Saga Pearl II vista desde otra perspectiva.
(Foto: Jose Manuel Ojén)


De todas maneras lo de cambiarse de nombre no es nuevo para este buque ya algo entrado en años. 32 primaveras le contemplan y en todos esos años hasta cinco nombres distintos han aparecidos escritos en su casco, uno de ellos hasta dos veces lo que constituye un hecho bastante inusual. Fue en 1981 cuando de los astilleros Howaldtswerke-Deutsche de Hamburgo salió nuestro protagonista de hoy bajo el nombre de Astor como un encargo para la Hadag Cruise Line, una compañía con sede en la misma ciudad. Se trataba de un navío de tamaño medio (lo que hoy en día es un ejemplar pequeño) de 18.835 toneladas de registro bruto, 164´3 metros de eslora, 22´8 metros de manga con un calado de 6´1 metros y que en su interior podía albergar a un total de 638 pasajeros con una tripulación de 220 personas.




La intención de la Hadag Cruise Line era que el Astor, dedicado en exclusiva al mercado alemán, consiguiera acabar con la hegemonía de la imbatible Hapag-Lloyd en este segmento pero la introducción del buque Europa (curiosamente su actual compañero de naviera, el Saga Sapphire) por parte de su archirrival ese mismo año hizo que la Hadag Cruise Lines no alcanzara el éxito esperado con su nuevo navío y lo vendiera en 1983. El Astor pasó a manos de la South African Marine Corporation de Ciudad El Cabo (Sudáfrica) con objeto de recuperar la ruta tradicional entre Reino Unido y el país africano pero pronto se vió que la compra había sido un completo error; el Astor demostró nos ser el buque adecuado para realizar esa travesía debido a la escasa potencia de sus motores y tras unos pocos meses la naviera decidió vender el barco y encargar otro basado en él pero con mejores cualidades mecánicas al que también llamaron Astor (que originales...).
 



 Tras su fiasco en su experiencia africana el Astor volvió a cambiar de manos pasando en 1985 a la Deutsche West Afrika Linie que lo rebautizó como Arkona, un homenaje al mítico transatlántico alemán Cap Arcona de la década de los 30. En esa época y perteneciendo a un país del bloque comunista como la Alemania del Este el Arkona realizó cruceros por Europa en verano y por Cuba en invierno hasta que con la caída del muro de Berlín en 1989 el barco pasó a manos de la Seetours en régimen de chárter, una línea heredera de las cenizas de la East German Line. Realmente su etapa como Arkona resulta bastante compleja de explicar por los numerosos cambios de propietario los continuos chárters. En 1998 el buque pasó al registro liberiano para la Arkona touristik pero su chárter con Seetours se mantuvo hasta febrero de 2001 cuando el Arkona es comprado por la Astor Shipping Company y es rebautizado como Astoria. Por aquel entonces sus nuevos propietarios ya tenían un buque en nómina; se trataba del Astor, el buque que le sustituyó tras su fracaso africano en la compañía Saframarine y que era muy parecido a él aunque de unas dimensiones algo mayores.


Durante su etapa como Arkona el buque ya visitó A Coruña en varias ocasiones. 
Esta foto corresponde a una escala en junio de 2001.


Ambos buques fueron charteados a la Transocean Tours, una naviera especializada en el mercado alemán y británico y que gozó de cierto éxito en los primeros años del milenio hasta que como a otras muchas pequeñas compañías la crisis le asestó un mazazo que fue fulminante. Las dificultades comenzaron a finales de 2008 cuando nuestro protagonista de hoy, el entonces Astoria, sufrió problemas mecánicos graves y quedó amarrado por espacio de seis meses en Barcelona debido a las difíciles situaciones económicas tanto de sus legítimos propietarios como de Transocean Tours, incapaces de afrontar la costosa reparación.


Como Astoria y con el logo de Transocean Tours.
(Foto: Ian Boyle)


En agosto de 2009 el buque, ya en Gibraltar es puesto en subasta pública y la Saga Cruises se hace con él tras haber intentado comprarlo ya un año antes. El Astoria es entonces llevado a unos astilleros de Swansea (Gales) donde tras una reforma de unos 22 millones de euros la nave renace como Saga Pearl II realizando su primer crucero para sus nuevos dueños el 15 de marzo de 2010.


El buque ya portó su nombre actual en su primera etapa con Saga Cruises. 
La foto corresponde a una escala en A Coruña en octubre de 2010.
(Foto: Jose R. Montero)


Tras dos años de relativo éxito la naviera inglesa decide convertir al Saga Pearl II en la estrella de su nuevo proyecto, la marca Adventure Cruises, orientada hacia un público más joven donde prevalecen los itinerarios menos convencionales tocando puertos no muy habituales y con un mayor protagonismo de las opciones lúdicas más activas. El buque pasa a llamarse Quest for Adventure (literalmente "en busca de la aventura") pero nada más cambia en su interior.


"En busca de la aventura": Su anterior nombre era toda una declaración de intenciones.


A partir de aquí pocos cambios hasta el pasado mes de noviembre; el más destacado quizás en diciembre de 2012 cuando el Quest for Adventure recibe los nuevos colores de la naviera en la chimenea a imagen y semejanza de los que luce la última adquisición de la compañía, el Saga Sapphire, con la diferencia de que en la del barco aventurero no aparecía el logo de Saga por aquello de diferenciar ambas marcas. Así ha permanecido hasta hace un mes, concretamente el 21 de noviembre, cuando en una operación vista y no vista antes de partir de nuevo desde Southampton (realmente sólo se trataba de un trabajo de pintura) el buque recuperó su antiguo nombre de Saga Pearl II. Por una de esas casualidades Ferrol fue el último puerto que visitó con su anterior ndenominación tan sólo dos días antes.


El Saga Pearl II nos visitó en agosto bajo el nombre de Quest for Adventure
Externamente las únicas diferencias con su aspecto actual eran el nombre y la ausencia 
del logo Saga en la chimenea.


Ya lo ven. Seguirle la pista a esta barco no resulta fácil con tantos propietarios, alquileres, y sobre todo nombres (e incluso re-nombres) y no me extrañaría nada que el pobre Saga Pearl II tuviera una crisis de identidad galopante con tanto cambio. Al menos tiene el consuelo de haber demostrado a los supersticiosos de las tradiciones marineras que se equivocan; cambiarle el nombre a un navío no tiene porque ser un augurio de mala suerte y para muestra este pequeño buque de 20.000 toneladas.




Tras pasar toda la mañana con un día bastante desapacible al Saga Pearl II y a sus moradores no les quedaron otra opción que afrontar lo inevitable y poner proa al sur para dirigirse a Lisboa. El viaje no debió ser nada cómodo, al menos en sus primeras horas tal y como atestiguamos mi buen amigo Jose y yo apostados desde las inmediaciones de la Torre de Hércules para ver y fotografíar (procurando no salir volando, eso si) el espectáculo que brindó el Saga Pearl II pegando "machetazos" mientras se abría camino por la Canal Oeste. A buen seguro los sufridos pasajeros que iban a bordo no lo disfrutaron tanto y aunque sea por una vez no me habría cambiado por uno de ellos.


El Saga Pearl II con las enfilaciones de Mera al fondo.
(Foto: Jose R. Montero)


Agradecimientos a Jose Montero y a Jose Manuel Ojén, que con sus extraordinarias fotos han ayudado a la elaboración de este post.




martes, 24 de diciembre de 2013

¡¡¡FELICES FIESTAS!!!






Desde el blog "Cruceros en la ciudad de cristal" os deseo a todos unas muy felices fiestas en compañía de todos vuestros seres queridos.




Diego Veiga



domingo, 22 de diciembre de 2013

Alto el fuego





El pasado lunes 16 de diciembre el puerto de Ferrol dio por cerrado su año crucerístico escribiendo la última página de un libro que en 2013 ha tenido muchos capítulos brillantes. El protagonista del sensacional epílogo fue el Boudicca, un viejo conocido de esta ría por haber visitado la rada ferrolana en más de una ocasión.




Procedente de Casablanca el veterano buque de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines llegó cuando el sol todavía asomaba timidamente para quedar atracado en el muelle de Curuxeiras, emplazamiento habitual para el descanso de este tipo de buques. Una vez allí sus 650 pasajeros pudieron aprovechar el agradable día otoñal para pasear por el centro de la ciudad o realizar alguna de las excursiones programadas hasta primera hora de la tarde ya que a las 17:00 horas con la puntualidad británica que debe atesorar una nave de ese país, el Boudicca soltó amarras para poner rumbo a su siguiente destino, el puerto de Southampton.




Puesto que, como digo se trata de la última escala prevista de un buque de estas características en la ciudad departamental es hora de hacer balance, un balanace en el que sólo aparecen cosas buenas. Paradojas de la vida el año en el que el principal motor industrial de toda la comarca, la construcción naval,  sufre una de las mayores crisis que se recuerdan acentuada estas últimas semanas con la preocupación de un futuro incierto, es también el de mayor éxito en cuanto a captación de buques de pasaje, eso sí nada que ver desde el punto de vista económico lo que suponen las migajas que puedan dejar unos miles de turistas llegados por mar al oxígeno que es para miles de familias la construcción de un navío por partes de los astilleros de la zona. Sin embargo que para una ciudad que ha vivido, vive y vivirá siempre por y para el mar llegue un dato positivo relacionado con este medio siempre ayuda a afrontar el futuro con más optimismo a sabiendas de que cuando las cosas se hacen bien los buenos resultados acaban llegando.


El Boudicca alejándose rumbo a tierras inglesas.


Y Ferrol lo está haciendo muy bien en lo que a captación de cruceros se refiere. Este año que está a punto de finalizar han sido 9 las escalas producidas en la ciudad vecina; puede parecer una cifra poco llamativa si la comparamos por ejemplo con las más de 100 recibidas en A Coruña en el mismo período pero no hay que olvidar que Ferrol comenzó en el "negocio" de los cruceros hace relativamente poco (el primer crucero que atracó en este puerto lo hizo en 2005) con lo que el incremento de este tipo de tráficos es realmente notable.




Si  hablamos de cifras de pasajeros, el año que ahora acaba supone un nuevo récord para esta dársena con cerca de 11.500 turistas recibidos batiendo la mejor marca conseguida en 2011, año en que con tan sólo dos buques en la nómina de atraques Ferrol sumó más de 9.000 pasajeros. La clave de ese año estuvo en la doble escala del megacrucero Independence of the Seas, un mastodonte marino que alberga a 4.400 pasajeros en cada viaje. En resumen se pone punto y final a un año, el 2013, que ha tenido grandes momentos como las escalas de MSC Musica en septiembre o la jornada de pernocta en abril del The World, la fortaleza flotante más lujosa de cuantas surcan los mares.


El MSC Musica, una de las grandes estrellas este año en el puerto de Ferrol.


Con motivo de tan especial ocasión que suponía el cierre de una campaña tan exitosa esta vez varié mi habitual punto de observación en aguas ferrolanas, que no es otro que la impresionante atalaya de A Bailadora en Montefaro para ver la maniobra de salida del Boudicca desde la otra orilla, en un emplazamiento no menos espectacular como el del Castillo de San Felipe y que además cuenta con un aliciente visual y sobre todo muy sonoro; el de ser el lugar desde donde los miembros de la Asociación Batalla de Brión despiden a estas ciudades flotantes a tiro limpio.


Los miembros de la Asociación Batalla de Brión preparan sus armas. El objetivo se acerca.


La salida del Boudicca el pasado lunes no fue una excepción y allí apostados en el fortín que antaño defendía la entrada de la ría de los invasores, tres miembros de esta asociación, dedicada a representar fielmente batallas del período napoleónico, obsequiaron a la nave inglesa con una buena andanada de disparos que fueron recibidos con gritos entusiastas por parte de los pasajeros y correspondidos con un grave bocinazo de la nave británica mientras enfilaba hacia mar abierto.


Aplausos y gritos de los pasajeros al pasar a la altura del castillo.


La Asociación Batalla de Brión comenzó su labor en el año 1999 cuando D. Esteban Fernandez, fundador y actual presidente de la misma, decide poner en marcha un cómite con motivo del doscientos aniversario de la batalla de Brión que tendría lugar al año siguiente. Desde entonces y ya de manera permanente esta asociación ha ido sumando miembros (y miembras que diría la ex-ministra) y participando en numerosos eventos y recreaciones históricas por Galicia y parte de la península. Si no habeís tenido la oportunidad de ver como se las gastan estos chicos no dudéis en acudir a ver alguna salida de un crucero desde el Castillo de San Felipe o a alguna de sus representaciones de las batallas. Aquí os dejo su dirección de facebook por si quereís más información: facebook.com/asociacionbatalladebrion


Esteban (izqda),  presidente de la Asociación, y Marcelo (drcha) 
posan amablemente para la cámara.


Por el momento los soldados dieciochescos declaran un alto al fuego pero será temporal. En 2014 volverán a estar apostados en la fortaleza de piedra que custodia la ría ferrolana para despedir como se merecen a los actuales "invasores" que llegan por vía marítima. La temporada arranca, si las previsiones se cumplen el próximo 27 de abril y será el pistoletazo de salida, nunca mejor dicho, para un año espectacular con 25 escalas ya confirmadas. 2014 huele a pólvora en Ferrol. Preparen sus cámaras. Apunten ... ¡¡¡Fuego!!!




 No quisiera acabar este post sin felicitar a los miembros de la Asociación Batalla de Brión por su estupenda aportación a la buena imagen que con su afición los turistas se llevan de la comarca de Ferrolterra así como agradecer la estupenda tarde que nos brindaron a los allí presentes y que se nos pasó volando entre disparos, bromas y anécdotas.



martes, 17 de diciembre de 2013

Una reina de ida y vuelta



(Foto: Jose Manuel Cereijo)


Parece mentira que a estas alturas del año estemos hablando de tres escalas de cruceros en una misma semana, cifras más propias de los meses crucerísticos por excelencia por estas latitudes como mayo o septiembre e impensables cuando una mirada al calendario nos señala que estamos a mediados de diciembre. Se trata de todas maneras de un último mes del año bastante inusual en lo referente a este tipo de tráficos con un total de 10 escalas y que tendrá su punto culminante esta semana con hasta cuatro recaladas, doblete incluido. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes.


(Foto: Carlos Rapela)


Como digo el resumen de la semana pasada fue bastante pródigo en escalas. Las recaladas fueron tres pero los barcos fueron dos puesto que uno de ellos repitió visita; fue el Queen Victoria que arribó los días 9 y 13. Semejante coincidencia, que un mismo barco de crucero atraque dos veces la misma semana, suele ser un hecho bastante inusual en nuestro puerto y cuando sucede suele ser por la misma razón: en la primera escala el buque en cuestión va en ruta hacia el norte siendo su siguiente parada después de nuestra ciudad el puerto de Southampton o algún otro puerto británico donde concluye el viaje para acto seguido embarcar un nuevo pasaje y zarpar esta vez hacia el sur siendo la primera escala de este segundo viaje A Coruña. De esa manera los barcos visitan la ciudad dos veces en cinco días.


(Foto: Jose Manuel Cereijo)


La visita de "su majestad" el pasado lunes día 9 supuso un auténtico regalo para la ciudad herculina; no sólo desde el punto de vista económico, donde la llegada de cada una de estas ciudades flotantes supone siempre una pequeña alegría para la economía local y también para los "shipspotters" de la zona que siempre disfrutamos con las maniobras de estos buques cada vez que nos visitan. Esta vez el Queen Victoria traía literalmente todo un regalo en su interior.


(Foto: Carlos Rapela)


En concreto 20 toneladas de material textil procedente del cambio de menaje de los camarotes del navío. 21 palés con mantas, sábanas y fundas de almohada entre otros y que irán a parar a varias asociaciones benéficas de la ciudad: Cáritas, Aclad, ACEM, Renacer, Casco, Residencia San José, Residencia Buen Pastor, Hogar de Sor Eusebia, Obra de la Señora y Hogar de Santa Lucía entre otras. Todo un premio "gordo" de navidad anticipado. La empresa Limpoil fue la que desinteresadamente se encargó de cargar los sacos de ropa y  transportarlos hasta sus diferentes destinos.


Representantes de las diversas organizaciones benéficas implicadas, así como dirigentes de la Autoridad Portuaria, miembros de la tripulación del Queen Victoria y trabajadores de la empresa Limpoil posan pasa la foto oficial del acto solidario.
(Fuente: europa press)


Tras la escala de unas 10 horas el Queen Victoria partió rumbo a las islas británicas, punto y final de su recorrido y parada obligatoria antes de que el navío de Cunard volviera a visitarnos al final de la semana, pero antes de recibir de nuevo a "La Reina", el puerto de A Coruña contó con otro invitado, también muy conocido en la bahía; se trató del buque Oceana, propiedad de la P&O y que con la del pasado martes día 10 hizo su novena escala en el puerto herculino en lo que va de año. Procedente de Southampton el navío inglés atracó a primera hora de la mañana para dejar que su habitual "cargamento" compuesto por unos 1.950 pasajeros pudiesen dar una vuelta por la ciudad y alrededores.


(Foto: Carlos Rapela)


En una parada más breve que en otras ocasiones el Oceana reemprendió la marcha a primera hora de la tarde poniendo rumbo al sur. No fue su despedida definitiva de A Coruña puesto que el más repetidor este año en nuestro puerto tiene aún una última cita con los coruñeses el próximo día 21. Cerrando la semana crucerística el pasado viernes día 13 el Queen Victoria repitió visita a los muelles herculinos, segunda de la semana y cuarta del año siguiendo esta vez el recorrido contrario al de su visita del lunes, es decir, de norte a sur con llegada desde Southampton a primera hora de la mañana y salida a media tarde rumbo a Casablanca.


(Foto: Jose Manuel Cereijo)


Y en los próximos días más escalas. La actividad no cesa en los muelles, que seguirán recibiendo las visitas de estos colosos de los mares casi hasta el último día del año. Para acabar quisiera agradecer tanto a Jose Manuel Cereijo como a Carlos Rapela su desinteresada colaboración en forma de estupendas fotos para la elaboración de este post.



martes, 10 de diciembre de 2013

El pupas





Abriendo lo que será un inusualmente prolífico mes de diciembre en cuanto a recaladas de cruceros se refiere, el pasado día 1 el buque Aurora, propiedad de la naviera P&O, hizo su primera y única escala prevista en nuestra ciudad para este 2013. El elegante navío británico llegó a A Coruña sobre las 07:00 horas procedente de Southampton para permitir el desembarco de sus 1.950 pasajeros en esta primera parada de su itinerario de una semana por el Atlántico y que le llevó a visitar entre otros destinos Lisboa y las Islas Canarias.


Detalle de la proa del soberbio Aurora.


Construido en los astilleros Meyer de Papenburg (Alemania) en el año 2000 en su día se convirtió con sus 76.152 toneladas de registro bruto y sus 270 metros de eslora en el mayor buque construido para la P&O. Actualmente el Aurora forma parte junto al Oriana de lo que podríamos denominar "la vieja guardia" de la naviera inglesa; buques que sin tratarse de auténticos clásicos destilan un aire más tradicional que los navíos de nueva generación como el Ventura o el Azura. Por ello tanto el Oriana como nuestro protagonista de hoy son muy apreciados por parte de los cruceristas y gozan de un tremendo éxito.


 El Aurora a punto de completarse en los astilleros alemanes Meyer. Los botes 
salvavidas esperan en el muelle a ser colocados, al igual que la chimenea, sostenida por dos enormes grúas. Obsérvese el detalle de que por aquel entonces el barco estaba registrado en Londres. (Hoy en día todos los buques de la P&O  están matriculados en Bermudas)
 (Foto: Andreas Busecke)


El Aurora basa su diseño en las líneas maestras del Oriana botado apenas 5 años antes que él y aunque no se trate de buques realmente gemelos, lo que si es cierto es que forman uno de los duetos más elegantes de cuantos surcan los mares. Pese a que, como digo ambas naves guardan grandes similitudes hay un aspecto en el que difieren y es en sus dispares trayectorias siendo la del Aurora bastante más accidentada que la del Oriana pese a ser más joven; siendo politicamente correctos diré que nuestro protagonista de hoy es un buque bastante "proclive a las incidencias" o al menos lo era, siendo que en los últimos años su dosis de mal fario parece haberse agotado, si es que esa era la razón de sus infortunios. Un dato que apoyaría esta teoría está en el hecho de que durante su botadura llevada a cabo el 26 de abril de 2000 en la ciudad de Southampton la botella de champán utilizada en estas ceremonias no se rompió al impactar contra la proa del navío y fue a parar de una sola pieza al fondo del mar, un augurio de la mala suerte que se cernirá sobre esa nave durante toda su vida según las arraigadas tradiciones marineras. Ahí pudo empezar todo.


El Aurora se cruza con el portacontenedores OPDR Cádiz durante su salida de A Coruña.


Y desde ese preciso instante comenzaron a desencadenarse los acontecimientos. Nada más salir de Southampton en su viaje inaugural el 1 de mayo, las cosas comenzaron a torcerse. A las 16 horas de su primera navegación, un crucero de 14 días por el Mediterráneo, la tripulación detectó un grave problema mecánico en una de las hélices que requería una reparación urgente; el Aurora se vio obligado a volver a Southampton donde los desolados pasajeros desembarcaron 48 horas después de haber subido a bordo con un ánimo bien distinto. Las caras de los directivos de la P&O tampoco debieron ser muy alegres; entre el reembolso de los pasajes y la correspondiente indemnización la compañía británica se gastó algo más de 7 millones de euros, eso sin contar el tremendo varapalo mediático. El Aurora zarpó enseguida rumbo a los astilleros alemanes Blohm & Voss para llevar a cabo cuanto antes las reparaciones y el 15 de mayo volvió al servicio para realizar, esta vez sí, su viaje inaugural con éxito. ¿Saben cual fue el primer puerto en recibir a este navío en escala oficial?: A Coruña.


A Coruña tuvo el honor de ser el primer puerto donde el Aurora hizo escala. 
Fue el 17 de mayo de 2000 aunque la foto de arriba no es de aquella recalada.


Apenas un año después de su accidentado viaje inaugural el Aurora volvió a ser noticia en los medios de comunicación cuando el navío se vio envuelto en un dramático rescate en el Mar de China mientras realizaba su primera vuelta al mundo. Cuando el navío inglés se encontraba atravesando el estrecho de Taiwan recibió un S.O.S desde el mercante Pamela Dream que se hundía rapidamente cerca de la posicion del crucero. El capitán del Aurora puso rumbo hacia el buque accidentado pero cuando llegó el Pamela Dream ya se había hundido. Viviendo una situación que pocos hubieran imaginado al embarcar, los pasajeros del Aurora, situados en las cubiertas exteriores, ayudaban a localizar entre el mar embravecido y los restos del barco naufragado algún superviviente del siniestro; en total consiguieron rescatar a tres tripulantes de nacionalidad rusa pero uno de ellos no sobrevivió. La actitud heroica y la entrega tanto de la tripulación como del pasaje del Aurora tuvo consecuencias; una de las hélices del crucero sufrió el impacto de un objeto procedente de la carga del mercante y quedó doblada por lo que el buque tuvo que abandonar su vuelta al mundo y llevar a cabo reparaciones en Singapur. En el hundimiento del Pamela Dream murieron 8 personas.




Pero pese a lo sonado a nivel mediático de estos dos incidentes nada comparable a lo ocurrido en octubre de 2003 cuando el Aurora sufrió una de las experiencias más humillantes de cuantas le hayan ocurrido a una nave de pasaje. Durante un crucero por el este del Mediterráneo un brote vírico altamente infeccioso afectó a medio millar de pasajeros. Cuando el buque se dirigía hacia el puerto de El Pireo las autoridades helenas denegaron su entrada, el barco quedó en cuarentena cerca de la costa y tras recibir mediante una lancha suministros médicos el Aurora zarpó con rumbo incierto con la prohibición expresa de atracar en ningún puerto griego y sin saber si podrían hacerlo en Dubrovnik, su siguiente destino previsto. Allí las autoridades croatas sí permitieron el atraque del Aurora  pero la vigilancia a la que fueron sometidas todas las personas que iban a  bordo hizo que el navío pareciera más una cárcel flotante con peligrosos criminales en su interior que una nave de pasaje realizando un viaje de placer.




Tras varios días errando por el Mediterráneo el día 3 de noviembre al buque se le permitió atracar en el puerto de Gibraltar pero lejos de que la medida pusiera fin a la odisea vivida por la nave la escala en el territorio inglés añadió más gasolina al incendio en el que se había convertido el "asunto Aurora". A los pasajeros que mostraban todavía síntomas víricos, unos 450, se les aconsejó no salir de la nave y a los que les permitieron bajar a tierra se les retiró el pasaporte como medida preventiva. A España las precauciones no le parecieron suficientes y en un hecho que no tenía lugar desde 1982 se decidió cerrar la frontera entre nuestro país y la colonia británica. La medida no gustó nada en el Reino Unido y el conflicto diplomático permanente que viven ambos países en torno a la roca se avivó durante aquel incidente. Finalmente el 6 de noviembre el Aurora llegó a Southampton para poner fin a la travesía de los horrores. El resultado fueron dos pasajeros muertos (aunque según fuentes de la compañía ninguna de las muertes fue causada por el virus) y la imagen del soberbio crucero británico hecha trizas.




Pero tras la desagradable experiencia del virus Norwalk sufrida en 2003 al Aurora aún le quedaba una última estación en el particular Via Crucis en el que se ha convertido su historial. Fue en enero de 2005, al poco de iniciar su viaje de circumnavegación al globo, de 103 días de duración, cuando el buque se encontraba en ruta hacia el archipiélago de Madeira volvieron a aparecer los fantasmas del pasado. Como ya sucediera durante su viaje inaugural, el Aurora se vio obligado a volver a Southampton con su sistema de propulsión renqueante y tras unos días allí atracado tratando de buscar una solución imposible y mientras los pasajeros eran agasajados con bebidas gratis a la espera de reanudar el viaje a la compañía no le quedó más remedio que tomar la decisión de cancelar la vuelta al mundo y mandar el buque de nuevo a dique seco para reparaciones. El "choteo" fue mayúsculo; los medios de comunicación se burlaron diciendo que el Aurora había batido un nuevo récord con aquella travesía al conseguir "dar la vuelta al mundo" en menos de una semana. Bromas de mal gusto a parte lo cierto es que con aquella nueva calamitosa experiencia la nave inglesa sí había batido un récord; con el reembolso de los pasajes y la consiguiente indemnización a cada uno de los casi dos mil pasajeros la P&O desembolsó la cantidad de 29 millones de euros, la cancelación más costosa de todos los tiempos en la industria crucerística.


(Foto: Stefan D2)


Desde  esa última fatal (y costosa) experiencia el Aurora parece que no ha vuelto a sufrir desagradables decepciones salvo los típicos percances que sufren este tipo de buques a lo largo de su vida. En defensa de este barco diré que pese a que pueda sonar a una auténtica contrariedad después de todo lo escrito anteriormente, el Aurora es un barco formidable y que el hecho de "patearse" los mares sin apenas descanso hace que, por mera probabilidad, eches un borrón en tu curriculo de vez en cuando: El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Para el caso concreto del Aurora soy de los que piensan que no se trata de un barco gafado ni de que haya tenido un mayor número de incidentes que otros navíos si no que la repercusión mediática de los que ha tenido ha sido mayor que los de otros barcos. Lo demás ya viene rodado; ya saben como es el dicho, cría fama...




Volviendo al pasado día 1 y tras pasar toda la mañana atracado en el muelle de transatlánticos finalmente el Aurora partió cuando el reloj señalaba las cuatro de la tarde rumbo a Casablanca sin mayores contratiempos. Esperaremos a 2014 para volver a ver a este bello navío surcar de nuevo las aguas de nuestra bahía y que cuando esto suceda no haya vuelto a sufrir ninguna incidencia desagradable. Se lo merece; tiene su cuota de incidentes más que cubierta.


Mi amigo Jose, enfrentándose cuerpo a cuerpo con el enorme Aurora 
durante la salida de éste  rumbo a Casablanca.