viernes, 18 de octubre de 2013

Con hielo, por favor





Reconozco que en esta ocasión he tirado del recurso fácil que es escribir el nombre de nuestro protagonista de hoy en el principal buscador de la red de redes para obtener un buen puñado de espectaculares fotos sobre él para ilustrar esta entrada. Y no es que no haya podido inmortalizarlo con mi cámara durante su última visita a los muelles herculinos como ha ocurrido en más de una ocasión; se trata simplemente de que esta vez quería reflejar el ambiente en el que se mueve habitualmente el Fram, el buque en torno a cual gira la historia de hoy y que el pasado viernes día 11 hizo escala en A Coruña por segunda vez en este 2013.


El Fram cabalgando por la ría coruñesa.


Procedente del puerto de Rouen (Francia) el pequeño barco de la naviera Hurtigruten llegó a la ciudad sobre las 08:00 horas para dar descanso a sus 318 huéspedes que aprovecharon la parada para conocer un poco las zonas más representativas de nuestra urbe o hacer una rápida visita a los alrededores en alguna de las excursiones programadas pra lo cual contaron con un día que en lo climatológico, si bien lucía pocas nubes invitaba a hacer uso de la chaqueta. Bueno eso para los coruñeses porque para el Fram cada visita a nuestra ciudad es lo más parecido a hacer escala en el Caribe en comparación con su hábitat habitual donde los enormes icebergs y la compañía de los pingúinos y de las focas es su día a día.


Un simpático animalito posa para la cámara con el Fram de fondo.
(Fuente: azur.de)


No es algo exclusivo de este buque si no que se hace extensible a toda la flota de la naviera noruega Hurtigruten. La historia de esta compañía se remonta a 1893 y durante sus 120 años de existencia se ha convertido en el santo y seña de la navegación comercial del país escandinavo donde sus buques mixtos de carga y pasaje unían las principales ciudades noruegas (la traducción de Hurtigruten es "línea rápida"). Hoy en día los buques de la naviera Hurtigruten realizan cruceros por las zonas más inhóspitas del planeta con salidas desde Bergen o Tromso para recorrer el Océano Glaciar Ártico y desde Ushuaia con destino a las zonas antárticas dependiendo de la época del año.


(Fuente: flickriver.com)


El Fram es el más reciente de los 13 buques que conforman la flota sde esta histórica compañía y uno de sus buques insignia. Construido en el año 2007 se trata de un navío de 11.647 toneladas de registro bruto, 113´7 metros de eslora, 20'2 metros de manga, 5´1 metros de calado y que puede dar cabida en sus 8 cubiertas a poco más de 300 pasajeros. Sus pequeñas medidas responden a su rol como buque de expedición que implica unas reducidas dimensiones y poca capacidad de pasaje (el número de visitantes por mar a estas zonas está limitado por unas leyes estrictas a no sobrepasar los 400 pasajeros)


Unos "lugareños" reciben la visita de los pasajeros del Fram
que se acercan a tierra en las zodiacs preparadas para tal cometido.
(Foto: autor desconocido)


Los cruceros de expedición son una oferta cada vez más en auge dentro de la amplia oferta crucerística y nuestra ciudad es testigo en ocasiones de la presencia de este tipo de naves que utilizan nuestros muelles como lugar de paso de camino a su "lugar de trabajo" cuando cambian de hemisferio en los meses de abril y octubre. Esos cruceros, los llamados cruceros de reposicionamiento, son travesías con mucho éxito debido a que se trata de rutas de una mayor duración tocando puertos poco habituales y con un precio muy competitivo lo que las hace muy atractivas a ojos del potencial crucerista.


(Fuente: merchantcircle.com)


El Fram comparte trabajo con barcos como el Hanseatic, el Bremen, el National Geographic Explorer, o el Silver Explorer, algunos de los cuales hemos tenido oportunidad de ver este mismo año por nuestra ciudad en alguna ocasión. Comparativamente todos ellos mantienen una misma fisiología tipo: Cuerpo pequeño y robusto con un casco especialmente reforzado para navegar entre hielo, poca capacidad de pasaje y ausencia de los clásicos entetenimientos a bordo de una nave de cruceros convencional: ni casinos, ni discotecas; tan sólo suele haber concesiones para una biblioteca o incluso a veces (las pocas) para una piscina. El itinerario es en estos navíos la mejor de las diversiones.


Dos enormes bloques de hielo ocultan parcialmente al Fram.
(Fuente: cruise-international.com)


Tras pasar toda la mañana atracado en el muelle de transatlánticos a las 15:00 horas el pequeño buque noruego soltó amarras para poner rumbo a Leixoes siguiendo ganado millas nauticas hacia el sur en busca de emociones más fuertes por la Antártida. Allí se pasará nuestro robusto Fram todo el invierno hasta que en primavera vuelva a emigrar hacia aguas más... bueno igual de frías en el polo norte. Será durante esa travesía cuando a buen seguro esta ave migratoria vuelva a posarse por unas horas en nuestra ciudad.





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