NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 20 MAYO: La naviera Saga Cruises celebra su 20 aniversario.
  • 27 ABRIL: Aida cruises toma posesión de su nuevo buque, el AidaPerla.
  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.

jueves, 27 de junio de 2013

La nueva princesa del reino (Parte 3)






En la anterior entrada del blog os conté algunas curiosidades y detalles de lo que nos podemos encontrar a bordo del Royal Princess, el nuevo buque de la naviera americana Princess Cruises que el pasado día 19 hizo su escala inaugural en el puerto de Vigo. Con el post de hoy concluyo este minireportaje dedicado al debut más importante del año en lo referente a naves de pasaje en aguas gallegas.


El Royal Princess se cruza durante su salida con el buque Ramón Margalef.


Tras una mañana muy productiva en la que Jose y yo nos dedicamos a fotografiar a la princesa desde todos los ángulos posibles, a primera hora de la tarde el progresivo aumento de autocares en dirección a la mole flotante era una señal inequívoca de la inminente partida. las cinco era la hora señalada para la salida y nadie se la quiso perder. Tanto shipspotters como simples curiosos fuimos tomando posiciones para ver el gran espectáculo que supone siempre ver maniobrar a estas enormes ciudades flotantes que pese a su monstruoso tamaño se desenvuelven con una agilidad sorprendente en aguas confinadas.




Los alrededores del muelle eran un hervidero de gente en busca de la mejor ubicación para no perderse ningún detalle de la maniobra de desatraque del Royal Princess. El muelle de O Berbés fue la base de operaciones para nuestro nutrido grupo de afotadores donde instalamos cámaras y trípodes a la búsqueda del encuadre más original. Cuando el reloj marcaba las cinco en punto los cabos que amarraban el Royal Princess a los norays del muelle comenzaron a soltarse. Zafarrancho de combate entre los shipspotters que nos preparamos para inmortalizar el momento del adiós.


La expectación durante la maniobra de salida fue enorme.
La comunidad shipspotera local no faltó a la cita.


Eso sí, el Royal Princess no quiso despedirse sin darnos una última sorpresa y cuando todos los allí congregados esperábamos los tres pitidos de rigor que los buques de pasaje emiten para despedirse de un puerto la "Princesa Real" hizo gala de otro de esos rasgos que lo convierten en uno de los buques de pasaje más peculiares que existen entonando una melodía ciertamente familiar...


Detalle del ala de estribor del puente.


.... y es que el silbato de esta princesa emula las primeras notas de la cabecera de la mítica serie "Vacaciones en el Mar". Se trata de un pequeño homenaje a una producción que en su día ayudó al despegue de la industria de cruceros tal y como hoy la conocemos además de otorgarle a la naviera Princess Cruises grandes dosis de popularidad; no olvidemos que el buque donde transcurría la acción, el Pacific Princess, era un buque real propiedad de la compañía dueña también del nuevo y majestuoso Royal Princess.




Si me permiten mi modesta opinión lo del silbato sonando a una serie de los 70 a mi juicio queda un tanto hortera pero lo que es indudable es que le confiere una personalidad propia dentro del tono monocorde de la industria unicamente roto por la melodía que entonan los buques de la Disney Cruises cuando hacen sonar sus silbatos. Como describir con palabras un sonido resulta un tanto desconcertante asi que a continuación os dejo un vídeo donde podemos escuchar el sonido que ya se ha convertido en santo y seña de este navío.





Tras el breve concierto el Royal Princess efectuó un grácil giro ayudado por sus tres hélices de maniobra situadas a proa y enfiló hacia las Cíes para poner rumbo al sur en búsqueda de su siguiente destino, el puerto de Lisboa. Su travesía inaugural finalizará en Barcelona, el puerto-base de este nuevo coloso durante el verano realizando travesías de 12 días de duración entre la ciudad condal y Venecia hasta el mes de octubre, cuando el Royal Princess cambiará de aires y emprenderá viaje en lo que será su primera ruta transatlántica rumbo a Fort Lauderdale desde donde iniciará sus rutas durante su temporada invernal en el Caribe. En primavera del próximo año lo veremos de nuevo navegar por Europa, ¿Quizás por Galicia? cruzaremos los dedos...


El Royal Princess se despide de Vigo, con las Isla Cíes al fondo.


Para terminar con este largo reportaje de tres posts  (pero es que el protagonista lo merecía, la verdad), os dejo el vídeo de la maniobra de salida realizado por mi amigo y en esta ocasión también compañero de excursión, Jose Montero, al que agradezco tanto su compañía como su ayuda a la hora de realizar este blog. Por cierto, el vídeo está grabado a cámara rápida, no es que el Royal Princess maniobre a tanta velocidad...







miércoles, 26 de junio de 2013

La nueva princesa del reino (Parte 2)





Continuamos con la segunda parte del reportaje dedicado a la histórica visita inagural del Royal Princess al puerto de Vigo. En la entrada anterior os comenté de forma general algunos datos de este prodigio naval así que ya es hora de meterse en faena e indagar lo que esta princesa de cuento esconde en sus interiores, que es mucho y muy sorprendente. Y es que estamos ante un buque impresionante y no sólo por su tamaño o por su aspecto estético; el Royal Princess es un barco puntero también en el aspecto técnico destacando particularmente en el apartado de la eficiencia energética y es que cada detalle de su diseño se orientó hacia la optimización del combustible como principal premisa . En su diseño exterior ya podemos observar algunas peculiaridades utilizadas para alcanzar este objetivo como son una proa bastante "chata" y sobre todo una marcada popa tipo "ducktail" que además del ahorro de carburante añade estabilidad a la nave. Interiormente la búsqueda de la eficiencia energética también ha supuesto una ruptura con las tendencias actuales de la industria crucerística.


El Royal Princess transita por delante del Arundel Castle durante la maniobra de salida. 
Podemos apreciar el diseño de la proa bastante "chata" en comparación con otros
 diseños actuales de la industria crucerística.


El spa, por ejemplo no se encuentra a proa en una de las cubiertas superiores como es habitual en los buques modernos. En palabras del vicepresidente ejecutivo de operaciones de la flota, Rai Caluori, "la mayoría de los clientes del spa tienen los ojos cerrados la mayor parte del tiempo, por lo que no necesitan ver el mar". Por ese motivo el Lotus Spa se sitúa en el corazón de la nave, en la cubierta 5 y en la zona central; al colocar esta instalación tan abajo y en una zona tan centrada se consigue una mejor distribución de pesos en el barco con el consiguiente ahorro de combustible. Simple y efectivo.


El Royal Princess también se suma a la tendencia actual de las popas tipo "ducktail".


La prueba de que éste y otros cambios, junto al diseño tan estudiado del casco, funcionan es que en comparación con el último buque de la anterior clase, el Ruby Princess, los motores del nuevo Royal Princess necesitan un 15 por ciento menos de combustible para propulsar el barco hasta los 22 nudos de velocidad máxima que puede desarrollar.




Dejando de lado  los aspectos puramente técnicos y centrándonos ya en lo orientado al disfrute del pasajero ¿que nos ofrece la última creación de Princess Cruises?. Parece increíble que a estas alturas, con el boom de construcciones de este tipo de navíos cada nueva creación pueda ofrecer algo único y nunca antes visto en ninguna otra embarcación. En este aspecto los ingenieros de los astilleros italianos han vuelto a dar en el clavo y la nueva Princesa Real ofrece instalaciones sorprendentes. En un barco de estas dimensiones describir todo lo que nos podemos encontrar a bordo llevaría muchas horas así que a modo de breve resumen voy a nombrar las que a mi juicio me parecen más destacadas.


Detalle del logo de la naviera norteamericana.


Para empezar, uno de los artilugios que podemos ver a pie de muelle si dirigimos nuestra mirada hacia la parte delantera de la chimenea, la enorme pantalla de plasma situada en la cubierta de piscinas. No se trata de una auténtica novedad puesto que los buques de la clase anterior (Crown Princess, Ruby Princess...) ya la presentaban ofreciendo la posibilidad de disfrutar de proyecciones al aire libre en un concepto que la naviera americana denomina "Movies Under the Stars". En el Royal Princess la idea se repite pero con una pantalla un 30% más grande que en las otras naves de la flota, lo que la convierten en la más grande que surca en la actualidad los mares.


Películas bajo las estrellas en el impresionante pantallón que lleva 
el Royal Princess en su cubierta de piscinas.


En esta misma cubierta se encuentra otros de los rasgos más destacados del Royal Princess. Entre las dos piscinas centrales se encuentra una pequeña isla que por la noche cobra vida mediante un espectáculo de luces de colores y sonido en el que una fuente computerizada dispara un total de 85 chorros al compás de la música alcanzando alguno de ellos una altura de 10 metros sobre el cielo nocturno.


Espectáculo de luz y sonido por la noche en la cubierta de piscinas.
(Foto: Peter Knego)


Pero la joya de la corona de esta princesa la encontramos en el costado de estribor de la cubierta 16, justo en el centro de la nave. Allí los más osados y carentes de vértigo pueden disfrutar de las inigualalbles vistas que nos ofrece el SeaWalk, un pasadizo acristalado con forma semi-elíptica de 45 metros de largo y que se separa casi 9 metros de la fachada del barco. la particularidad del SeaWalk en comparación a los miradores presentes en otros buques es que éste presenta también el suelo acristalado de manera que podemos ver el mar a nuestros pies desde una vertiginosa altura de 40 metros logrando un efecto que es lo más parecido a caminar sobre las aguas. A babor el Royal Princess cuenta con otro pasadizo similar solo que en este lado incorpora una barra de bar con 30 asientos denominado Seaview Bar y que nos permite contemplar con una copa en la mano como el buque surca el océano.



Arriba: detalle del SeaWalk, situado a estribor de la nave, y donde se observa su característico suelo acristalado.
Abajo: Las impresionantes vistas que se observan a través del suelo del SeaWalk, a 40 metros de altura sobre el mar.

(Foto abajo: Peter Knego)


Tanto el SeaWalk como el SeaView Bar son unas estructuras prodigiosas y para crearlas los ingenieros de la naviera norteamericana y de los astilleros Fincantieri tuvieron que realizar numerosos estudios para comprobar la viabilidad de la misma. La estructura se modeló en un túnel de viento para comprobar el efecto que los vientos y el avance del buque sobre el agua tendrían en la misma. Pese a a las muchas horas que los diseñadores le dedicaron a este punto de la nave hasta que el Royal Princess realizó sus tests en el mar no se supo a ciencia cierta como respondería este pasadizo en condiciones de navegación. Durante las pruebas en mar abierto los ingenieros llenaron la estructura de cientos de sensores para comprobar como repercutía la acción del viento en cada una de las zonas acristaladas del SeaWalk.


En el costado de babor el Seaview Bar nos permite contemplar el océano 
desde un nuevo punto de vista mientras nos tomamos una copa.
(Foto: Peter Knego)


Son sólo algunos de los secretos con los que este impresionante barco sorprende a aquellos que cruzan la escala de acceso. En la próximo post os contaré más curiosidades sobre el Royal Princess...


En esta foto podemos apreciar la impresionante altura que existe desde el SeaWalk 
hasta la cubierta de botes. Desdes ahí aún quedan 10 metros hasta el mar.



martes, 25 de junio de 2013

La nueva princesa del reino (Parte 1)





El pasado día 19 fue una de esas jornadas memorables en lo referente a escalas de cruceros y si bien el acontecimiento no tuvo lugar en el puerto de A Coruña si no a 150 kms de aquí, lo histórico del día justificaba el hacer una escapada a Vigo junto a mi buen amigo Jose Montero para ser testigos de uno de los más importantes estrenos de la temporada en aguas gallegas. Les hablo del Royal Princess, el nuevo buque insignia de la naviera americana Princess Cruises y el más moderno y vanguardista de los ingenios mecánicos dedicados a la navegación de placer que a día de hoy se pueden ver surcando los mares.


Mi amigo Jose (en la foto) y yo fuimos hasta Vigo al encuentro de la nueva princesa.


Una gigantesca megaciudad flotante que desde hace unos días ocupa el noveno puesto en el ranking de buques de pasaje más grandes de todos los tiempos. Lo último de lo último; no obstante comenzó su carrera comercial apenas 48 horas antes de su parada en aguas olívicas siendo la de Vigo su primera escala oficial de su viaje inaugural, una travesía de 7 noches con paradas en los puertos de Southampton, Lisboa, Gibraltar, Malaga y final de trayecto en Barcelona.




Apenas cinco días antes de que el coloso llegara a Vigo tuvo lugar su bautizo oficial en el puerto de Southampton, punto inicial de su primera singladura. La ceremonia tuvo toda la pompa y circunstancia que cabría esperar en el bautizo de toda una "Princesa Real" y para tal evento se eligió a una madrina que estuviese a la altura del acontecimiento; Kate Middleton, la duquesa de Cambridge. La elección de la Princesa Catalina como madrina de la última joya de Princess Cruises es todo un simbolismo; el Royal Princess es el tercer buque de la compañía en portar este nombre y el primero de ellos (el actual Artania) fue botado en 1984 por la Princesa Diana de Gales.


La bandera con el emblema de la naviera Princess Cruises ondea en la proa 
del Royal Princess.


La ceremonia estuvo presidida por la madrina de la nave y por su capitán, Tony Draper, y el momento culminante de la misma tuvo lugar cuando la Princesa Catalina se dirigió al atril y enunció las ya tradicionales palabras: "I name this ship Royal Princess. May God bless her and all who sail in her" ("Yo nombro a este barco Royal Princess. Que Dios lo bendiga y a todas las personas que naveguen en él"). A continuación la princesa acciónó un botón y la enorme botella de Moët & Chandon valorada en 1.400 euros impactó contra el casco de la nave haciéndose añicos, un signo de la buena fortuna que acompañará al buque durate toda su vida. Tras el acto se llevó a cabo un tour por las instalaciones del buque por parte de las autoridades.


Arriba: La Princesa Catalina contempla como la botella de champán impacta contra el casco del Royal Princess.
Abajo: Detalle de la botella rompiéndose en mil pedazos, signo de buena suerte para la nave.
(Foto de arriba: Princess Cruises)
(Foto de abajo: Lisa Royall)


El Royal Princess es el primero de una nueva clase de buques que busca repetir el éxito de la anterior serie, la "Grand Class", que con 11 unidades (entre ellos el Ventura o el Grand Princess) ha sido una de las más prolíficas de la industria crucerística. De momento son ya 3 las unidades previstas en esta nueva clase y al Royal Princess le seguirá dentro de un año el Regal Princess. En 2015 se incorporará una tercera unidad que irá a manos de la naviera P&O. Todavía sin nombre asignado este buque tendrá algunas diferencias  respecto al iniciador de la saga siendo la mayor de ellas la presencia de dos chimeneas dispuestas en línea.


El Royal Princess (arriba) tendrá al menos dos buques gemelos más de los cuales 
el último irá a manos de la naviera P&O (abajo). En esencia el diseño será 
similar con la salvedad de la modificación en las chimeneas.
(Fuente: malcomoliver.wordpress.com)


Construído en poco más de año y medio en los astilleros italianos Fincantieri, en su sede de Monfalcone, se trata del mayor buque de pasaje realizado por estos astilleros en toda su historia con un registro bruto de 142.714 toneladas y ésta no es la única cifra impresionante cuando nos referimos a esta nave, cualquiera de sus guarismos es exhorbitante: una eslora de 330´1 metros, 38´4 metros de manga y en sus 18 cubiertas puede albergar a un total de 3.600 pasajeros en máxima capacidad (a Vigo llegaron "sólo" 2.724) atendidos por una tripulación formada por 1.346 personas. El coste de este prodigio técnico ha alcanzado los 558 millones de euros.


Detalle de la chimenea del Royal Princess.


Sus privilegiados huéspedes tienen una gran abanico de posibilidades para elegir su alojamiento entre los 1.780 camarotes que se distribuyen a lo largo y ancho de 8 cubiertas, desde los más asequibles 342 camarotes interiores hasta las 40 espectaculares suites de 284 metros cuadrados cada una. Un hecho destacado en el Royal Princess es que del total de camarotes el 81% (1.438) tienen vistas al mar y todos ellos cuentan con balcón privado.


¡Ánimo! Ya sólo te quedan 1.437...


Tras finalizar la maniobra de atraque los pasajeros fueron desembarcando para dirigirse a los buses que los llevarían a realizar las excursiones programadas hacia Santiago de Compostela  y Baiona entre otros lugares, pero muchos también aprovecharon la soleada mañana para dar un agradable paseo por el casco histórico de la ciudad y los alrededores del puerto. A media mañana tuvo lugar a bordo el protocolario acto de bienvenida con el tradicional intercambio de metopas entre el capitán del buque y las autoridades locales durante el cual el Capitán Draper elogió las cualidades de la terminal olívica.




Mientras en tierra algunos aprovecharon la presencia de la colosal princesa para hacer sus reivindicaciones; era el caso de un numeroso grupo de afectados por las preferentes que se situaron a las puertas de la estación marítima para que los medios de comunicación y los ciudadanos que transitaban por la zona se hicieran eco de la injusticia a la que se están viendo sometidos. Los pasajeros, totalmente ajenos al conflicto, se dedicaban a sacar fotos. Uno de ellos charló amigablemente con nosotros comentándonos las bondades de la nave, "la mejor en la que he estado de los 8 cruceros que he realizado con esta compañía" afirmaba. Las fotos de los interiores tomadas con su blackberry que nos enseñó confirmaban sin lugar a dudas lo que nos había contado y que indudablemente nos hallábamos ante un navío soberbio.




Tan soberbio que no me llega una sola entrada para hablar de él así que de momento lo dejamos aquí. Más sobre este excepcional barco en el siguiente post...


El Royal Princess está abanderado en Bermudas.



sábado, 22 de junio de 2013

De vacaciones



(Foto: Jose R. Montero)


Junio es un buen mes para tomarse unos días de descanso y desconectar un poco de los quehaceres habituales. En mi caso esto incluye también el trabajo en el blog y por esa razón "Cruceros en la ciudad de cristal" se ha tomado un período de inactividad que evidentemente no se ha correspondido con un parón de escalas en el puerto de A Coruña, donde el ritmo de recaladas en las últimas semanas, si bien ha disminuido respecto a los frenéticos días del mes de mayo, no se ha detenido y la nómina de visitantes llegados por mar ha seguido aumentando.


(Foto: Jose R. Montero)


Como el principio fundamental de este espacio es darle su merecida importancia a todas y cada una de las escalas que se producen en nuestra ciudad haré una breve reseña de los barcos que nos han visitado en las últimas jornadas, que para el caso concreto de estos últimos 20 días han sido 3: el AidaStella, el Sea Cloud II y el Nautica. Mencionar también que una de las escalas previstas en el calendario crucerístico coruñés, la del Ventura el día 6, no se produjo por un cambio en el itinerario del buque británico.


Cambios en las rutas de este último mes impidieron la presencia del Ventura 
en A Coruña, prevista para el pasado día 6.


Si nos centramos en los que sí hicieron acto de presencia toca empezar con la visita del AidaStella el pasado día 8, un buque que con apenas unos meses de vida va camino de convertirse en todo un clásico de nuestra ciudad y es que con ésta última sumaba su segunda escala de las cinco que tiene previsto realizar en 2013 por aguas herculinas. El buque de la naviera Aida Cruises llegó a la ciudad muy temprano, sobre las 07:00 horas procedente del puerto de Lisboa. Por desgracia y siguiendo la tónica habitual de las últimas fechas sus pasajeros no gozaron de una meteorología muy agradable para pasear por la ciudad a pie o en bici, este último medio muy utilizado por los pasajeros que desembarcan de los buques germanos.


El mal tiempo acompañó la escala del AidaStella el día 8.
(Foto: Jose R. Montero)


Tres días después de la visita del AidaStella tuvo lugar la escala de uno de esos buques peculiares dentro de la industria crucerística; el Sea Cloud II, un barco al que viendo su aspecto jamás englobaríamos dentro de este sector y es que a la vista de sus tres mástiles más bien nos parece estar delante del típico buque escuela participando en la regata de grandes veleros. Las apariencias engañan: es un genuíno buque de cruceros.


(Foto: Jose R. Montero)


Procedente del puerto de Leixoes el flamante navío entró en la ría coruñesa a primera hora de la mañana para atracar en el muelle transatlánticos y permitir el desembarco de su reducido pasaje, compuesto por tan sólo 94 personas y que tras pasar unas 8 horas en tierras gallegas volvieron a embarcar para dirigirse a su siguente destino, el puerto de Bilbao. En un par de meses, si las previsiones se cumplen, tendremos la oportunidad de volver a ver por nuestras aguas a este bello y raro especímen y será entonces cuando le dedique un post contando las curiosidades más destacadas de esta peculiar nave.


(Foto: Jose R. Montero)


Por último y para cerrar el trío de protagonistas de hoy, hace unos días tuvimos en la ciudad al Nautica de la naviera Oceania Cruises, un buque de silueta muy conocida al formar parte de una serie de 8 barcos gemelos, en su dia englobados dentro de la misma compañía y que en la actualidad navegan bajo distintas banderas y al servicio de distintas navieras siendo algunos de los más conocidos por estas aguas el Columbus 2, el Azamara Journey o el Adonia.


El Nautica llegando a la ciudad.
(Foto: Jose R. Montero)


Procedente de Leixoes, el Nautica atracó poco antes de las 08:00 horas y lo cierto es que al igual que le ocurriera al AidaStella, sus privilegiados huéspedes tampoco contaron con una jornada muy veraniega para callejear aunque como mal menor no apareció la lluvia. Que no les lleve a engaño la foto que aparece sobre estas líneas ya que se corresponde con una escala realizada el año pasado. Tras un descanso de varias horas, a media tarde el Nautica reemprendió la marcha rumbo a Bilbao.


Detalle de la chimenea del Nautica.
(Foto: Carlos Rapela)


Se que es un modo muy breve de referirme a tres naves de crucero tan destacadas pero prometo dedicarle más tiempo a cada una de ellas en próximas entradas ya que por fortuna las tres repetirán en lo que resta de año por la dársena coruñesa. Mi agradecimiento a los colegas Jose Montero y Carlos Rapela, autores de la mayor parte de fotos que acompañan a esta entrada y que estuvieron al pie del cañón (no como yo) durante todos estos días. A partir de la próxima semana el blog retoma su actividad habitual y lo hará con un post muy especial (y hasta aquí puedo leer...)


(Foto: Jose R. Montero)



viernes, 7 de junio de 2013

Sin descanso




(Foto: Jose R. Montero)


Tras cinco semanas de vorágine de escalas en nuestros muelles, el pasado miércoles 29 se puso punto y final al excepcional mes de mayo en la dársena coruñesa con la visita del último buque en sumarse a la extensa nómina de naves que a lo largo de los últimos 30 días han permanecido por espacio de unas horas amarradas en las instalaciones herculinas. El encargado de cerrar el mes fue un viejo conocido de nuestra ría, el Columbus 2 de la naviera Hapag-Lloyd.




El buque de la compañía alemana llegó a la ría coruñesa a última hora de la mañana y lo hizo oculto entre una fina cortina de agua que lo hizo invisible a los ojos de los coruñeses que sólo lo divisaron cuando el navío  dobló el dique de abrigo. La nave procedía de Lisboa. Se trata de uno de los cinco barcos que la naviera Hapag-Lloyd tiene actualmente en nómina si bien es el único del cual no es propietario puesto que se trata de un chárter de dos años que expira a finales de este 2013. A partir del próximo ejercicio el buque volverá a operar con su legítimo propietario, Oceania Cruises, y bajo su anterior nombre; Insignia.


(Foto: Jose R. Montero)


Como dije en el encabezado el Columbus 2 cerró el pasado día 29 el mes de mayo en los relativo a lo crucerístico. Un mes de récord en el que el puerto ha recibido 18 escalas de este tipo de tráficos con un total de 28.276 pasajeros convirtiéndolo en el mejor resultado en toda la historia en la dársena herculina. Y pudo ser aún mejor ya que una de las escalas previstas, la del Oceana, se anuló y el buque inglés decidió recalar en el puerto de Ferrol para alegría de la ciudad vecina, donde siempre es un auténtico acontecimiento la llegada de un buque de estas características con su correspondiente inyección económica a nivel local.




Tras realizar una escala bastante breve aprovechada por sus pasajeros para realizar diversas excursiones por la ciudad y alrededores pese al mal tiempo, a las 19:00 horas el Columbus 2 soltó amarras para continuar viaje rumbo al puerto de St. Malo. El mar de fondo coruñés no quiso faltar en la despedida de la nave germana y aportó el ingrediente que faltaba para convertir la maniobra en todo un espectáculo de pantocazos para deleite de shipspotters (y fastidio de pasajeros).


El mar de fondo coruñés hizo que la salida del Columbus 2 fuese bastante movidita.
(Fotos: Jose R. Montero)


Pero el final de este histórico mes de mayo no significa renunciar a la presencia de barcos de pasaje por nuestras aguas y las perspectivas del mes de junio, si bien no se acercan a las cifras del mes anterior, auguran unas semanas cargadas de movimiento en el puerto. Por lo pronto el pasado sábado día 1 ya tuvimos al primero de los ocho cruceros previstos para los próximos 30 dias. El encargado de abrir la veda fue el buque Silver Cloud de la naviera Silversea que llegó a la ciudad a primera hora de la mañana procedente del puerto de Leixoes.


(Foto: Carlos Rapela)


El Cloud pertenece a la generación de los "pequeñitos" de la naviera Silversea junto a su gemelo Silver Wind y pese a que se ha quedado un tanto anémico de tonelaje respecto a las unidades más modernas de esta compañía rezuma tanto glamour y lujo como los Silver de última generación como pueden ser el Silver Whisper o el Silver Spirit, que le doblan en tamaño. Su presencia en A Coruña es más que habitual en los últimos años y suele realizar una o dos escalas cada ejercicio. Para este 2013 la del pasado sábado es su única recalada prevista.


 (Foto: Jose R. Montero)


Tras 10 horas de descanso, a media tarde el Silver Cloud reanudó el viaje poniendo rumbo a Gijón para continuar por aguas asturianas su travesía de 10 noches por el Atlántico. En las próximas jornadas continuará el goteo incesante de escalas siendo el turno para uno de los representantes de la naviera germana Aida Cruises, el AidaStella. Por último no quisiera acabar sin darle mi agradecimiento tanto a Carlos Rapela como a Jose Montero por permitirme usar sus fotos en esta entrada.
 

(Foto: Jose R. Montero)


miércoles, 5 de junio de 2013

La maniobra del siglo





El pasado 27 de mayo tuvo lugar una de las últimas escalas del histórico mes de mayo en el puerto de A Coruña. Histórico porque siendo habitual que este mes sea el más pródigo en este tipo de tráficos, el de 2013 está batiendo todos los récords. La recalada del pasado lunes sumaba la número 17 del mes y con ella su protagonista, el Crown Princess, realizaba su escala debut en los muelles herculinos. El espectacular buque, propiedad de la naviera Princess Cruises, llegó a la ciudad poco antes de las 07:00 horas procedente del puerto de Southampton para amarrar su impresionante eslora minutos más tarde en el muelle de transatlánticos. Al tratarse como digo de la primera escala de este buque en A Coruña tuvo lugar  la protocolaria  recepción a bordo de la nave con representantes de diversas instituciones de la ciudad y donde se produjo el ya habitual intercambio de metopas entre el capitán del Crown Princess, Tony Yeomans y el presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, Enrique Losada.


(Foto: Jose R. Montero)


Construido en el año 2006, el Crown Princess pertenece a una gran familia (nunca mejor dicho), la Grand Class, que a día de hoy está formada por un total de 11 unidades siendo las más conocidas por aguas coruñesas, el Ventura y el Azura. Se trata de una familia muy numerosa pero no todos sus miembros son gemelos si no que se agrupan en diferentes subclases; así nuestro prota da nombre a una de esas subclases y es gemelo del Emerald y el Ruby Princess que en esencia se diferencian de los demás Grand Class por su distinta distribución en algunas zonas públicas así como por la adición de una cubierta más que le permite una mayor capacidad de pasajeros.


(Foto: Manuel Candal)


 El Crown Princess fue construido en los astilleros italianos de Fincantieri por un coste aproximado de unos 380 millones de euros. Tiene 113.561 toneladas de registro bruto, 290 metros de eslora, 36 metros de manga suficientes para no permitirle atravesar el Canal de Panamá y un calado de 8.5 metros. En sus 15 cubiertas de pasaje esta megaciudad flotante puede albergar a un total de 3.782 pasajeros en capacidad máxima atendidos por una tripulación de 1.163 personas y como buen ejemplar de lo que sus detractores han dado en llamar peyorativamente como "cajones flotantes", un buen porcentaje de sus 1.557 camarotes presentan balcón privado; en concreto el 57% lo llevan.


Princess Cruises. Una naviera a la que se le ve poco el pelo por A Coruña. 


El Crown Princess, al igual que el resto de la flota Princess Cruises y los barcos de su compañía matriz, la P&O, está abanderado en Bermudas lo cual le sirve a su naviera para obtener suculentas ventajas fiscales y para poder celebrar bodas a bordo en su coqueta capilla llamada "Hearts & Minds" y que pueden ser vistas vía internet por los familiares de los contrayentes (pudiéndonos ahorrar de esta manera el regalo).



(Foto: Jose R. Montero)


Se trata sin duda de un navío soberbio, una obra maestra de ingeniería de proporciones colosales pero mal que le pese, el Crown Princess siempre es y será recordado por ser el protagonista de uno de los accidentes más graves de una nave de pasaje en los últimos tiempos si no contamos claro está con la clase de submarinismo avanzada protagonizada por el Sea Diamond en Santorini y el particular y chapucero atraque del Capitán Schettino y su Costa Concordia en Isola di Giglio. 


(Foto: Jose R. Montero)


El 18 de julio de 2006 el Crown Princess partía de Puerto Cañaveral (Florida) rumbo a  Nueva York donde tenía previsto concluir una travesía de 10 días por el Caribe. Tras una hora de navegación y ya camino de Brooklyn el sistema del piloto automático del Crown Princess inició un giro a baborEn un esfuerzo por contrarrestar los efectos de un giro percibido como demasiado brusco, el segundo oficial de la nave, el oficial de guardia en el puente en ese momento, desactivó el modo de control automático del sistema integrado de navegación del buque y tomó el control manual de la dirección e instintivamente viró todo a babor y luego movió los mandos de babor a estribor varias veces, causando al Crown Princess una fuerte escora que se calcula alcanzó un máximo de 24° a estribor.  




 Afortunadamente el buque no sufrió daños estructurales pero en el interior la maniobra del siglo tuvo bastantes consecuencias y todo aquello que no estaba trincado (pasajeros y tripulación incluida) emprendió su particular e improvisado viaje. Resultado: 14 heridos graves y 284 leves. Fue una auténtica suerte que nadie muriese en el accidente.


 (Foto: Jose R. Montero)


La NTSB, el organismo norteamericano que se encarga de estudiar todos aquellos accidentes ocurridos en los medios de transporte, determinó como la causa del accidente del Crown Princess las incorrectas maniobras ejecutadas por el segundo oficial, realizadas primero para contrarrestar la alta tasa de giro imprevisto y después para contrarrestar la escora del buque. Al accidente también contribuyó la alta velocidad que llevaba el buque en aguas relativamente poco profundas y la inadecuada formación de los miembros de la tripulación en el uso de sistemas de navegación integrados.


Proa al norte (y sin escorarse).


Explicado con palabras quizás suene a un incidente menor; si vemos las cifras de heridos con los que se saldó el accidente ya nos damos cuenta de su gravedad; pero si lo vemos en imágenes la cosa pone los pelos de punta y nos da una idea de lo mal que lo debieron de pasar a bordo. A buen seguro a muchos de los pasajeros se les quitaron las ganas de repetir experiencia. A Continuación os dejo uno de los muchos vídeos que hay del momento de la desastrosa maniobra grabado por una de las cámaras de seguridad en el interior del Crown Princess.





Tras pasar toda la mañana atracado en el muelle de transatlánticos, cuando el reloj marcaba las 16:00 horas el Crown Princess puso punto y final a su primera escala en A Coruña y soltó amarras para dirigirse a su siguiente destino, el puerto de Bilbao. Confieso que mientras disparaba con mi cámara de fotos desde el faro de Mera miraba de reojo la maniobra del Princess virando a la altura del dique de abrigo por si se producía una inesperada escora, pero por fortuna no fue así y la "princesa coronada" se despidió de la ciudad sin sufrir ningún contratiempo. No hay prevista más escalas del Crown Princess en A Coruña en un futuro próximo pero como mal menor en 2014 tendremos por aquí a uno de sus hermanos gemelos, el Emerald Princess.


(Foto: Manuel Candal)


Por último dar los agradecimientos de rigor tanto a Jose Montero como a Manuel Candal por el suministro habitual de estupendas fotos para la elaboraciónn del post.


 (Foto: Jose R. Montero)