NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.
  • 14 MARZO: El Legend of the Seas parte desde Dubai en su última singladura bajo los colores de Royal caribbean antes de pasar a manos de Thomson Cruises.
  • 14 MARZO: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 08 MARZO: Los dos nuevos buques de expedición de la naviera Hapag-Lloyd serán bautizados como Hanseatic Nature y Hanseatic Inspiration.
  • 08 MARZO: El ex-Saga Ruby inicia su viaje final hacia la India, donde será desguazado.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Alemán, italiano...





El pasado día 24 de agosto el puerto de A Coruña recibió la visita del AidaAura, otro habitual de los muelles en su primera escala del año en nuestras aguas. El navío, propiedad de la compañía alemana Aida Cruises, procedía de Lisboa, de donde llegó pasadas las 07:00 horas para quedar atracado media hora más tarde en el emplazamiento habitual de este tipo de naves, el muelle de transatlánticos. Tras pasar gran parte del día en la ciudad herculina, a las 18:00 horas el buque germano soltó amarras para dirigirse a su siguiente destino en tierras irlandesas, en concreto a su capital, Dublín.




Las cifras de este buque nos dicen que nos hallamos ante una unidad de tamaño medio; con 42.289 toneladas de registro bruto, 202,7 metros de eslora, 28 metros de manga y un calado de 6,2 metros. El Aura tiene capacidad para 1.300 pasajeros y cuenta con 418 tripulantes todos ellos repartidos a lo largo y ancho de 12 cubiertas, 10 de ellas de pasaje. El AidaAura es el tercer buque que se incorporó a la naviera Aida Cruises teniendo una disposición muy similar al AidaCara y siendo gemelo del AidaVita, todos ellos pasaron alguna ocasión por nuestras aguas. Al igual que su gemelo el AidaAura fue construido en los astilleros Aker MTW de la ciudad de Wismar (Alemania) e inició su carrera comercial el 15 de abril de 2003, debutando en aguas de nuestra bahía tan sólo 4 días después. A la vista de lo leido queda claro el origen germano del navío pero a popa del AidaAura algo nos despista; una bandera verde blanca y roja que no casa con su teórica procedencia, luego cabría preguntarse: si tiene bandera italiana, ¿seguro que es alemán?...


¿Alemán?: En esta foto realizada durante una de sus escalas a nuestra ciudad 
podemos ver que, pese a ser más alemán que el chucrut, el AidaAura luce
 bandera italiana y como puerto de registro figura el de Génova.


...Seguro, seguro. Alemán 100% (salvo por el detalle de la bandera, claro). Si un vistazo a la escala del barco cuando desembarcan sus altos y rubios pasajeros no nos llega para darnos cuenta de la procedencia de la nave, a los costados el AidaAura (y toda la flota Aida) lleva un detalle que lo delata; Inscrito en letras bien grandes y hacia la popa del navío podemos leer la página web de la naviera: www.aida.de. El dominio ".de" es el utilizado por el país alemán, asi que es evidente que Aida Cruises es una compañía creada por y para teutones. Quizás no queda muy glamouroso eso de llevar garabateada la dirección de contacto en el casco de un barco pero como sistema publicitario no me digan que no es bueno; una valla móvil de más de 200 metros de largo y que se recorre todo el mundo. Es que los alemanes son de un eficiente...


En los costados y hacia la popa el AidaAura (y todos los componentes de la
 flota Aida) llevan inscrita la dirección web de la página oficial de la compañía
 (en la foto señalada con las flechas amarillas). Teniendo semejante valla 
publicitaria móvil ¿para que anunciarse en las páginas amarillas?


Queda claro entonces que hablamos de un barco y una naviera alemanas. Entonces, ¿por que la bandera italiana? Bueno, es bastante habitual que las navieras no utilicen la bandera de su país de origen y registren sus barcos en países "exóticos" tales como Bahamas, Antigua, Panamá o Liberia por citar los más habituales. Son los llamados pabellones de conveniencia que por definición son "aquellos enarbolados por buques civiles cuya relación o lazo auténtico entre el naviero y el estado del cual enarbolan su pabellón es accidental". Los motivos de que las navieras utilicen estos pabellones para registrar sus barcos son las ventajas fiscales que suponen.




¿Pero Italia es pabellón de conveniencia? pues no, pero a buen seguro que su fiscalidad sea más ventajosa que la del registro alemán, al menos es lo que dan a entender las cifras; Alemania tiene una flota cinco veces más grande que Italia, sin embargo el país transalpino dobla en número de banderas a los barcos germanos, que son muy pocos y una auténtica rareza si hablamos de naves de crucero oceánicas. Así de memoria ahora sólo se me viene a la cabeza el Deutschland y con este buque existe actualmente una polémica enorme respecto al tema de su registro (ya les contaré la historia proximamente porque tiene miga). Si la bandera que lucen los buques de la simpática cara es la italiana y no otra se debe a que, lo queramos o no, vivimos en el mundo de la globalización. Me explico...


El AidaAura durante la maniobra de atraque el pasado día 24.


La industria del crucero actual está gobernada por un gigante llamado Carnival Corp & PLC. Esta multinacional engloba un total de 11 navieras distintas que operan de manera independiente manteniendo su propia imagen de marca; desde la que le da su nombre genérico, Carnival Cruises, hasta algunas de las más emblemáticas como Cunard o P&O. Precisamente una de sus joyas es la italiana Costa Cruceros, que antes de ser absorbida por el gigante americano era la compañía europea más importante en número de pasajeros . Dentro del gigante Costa tiene un sitio muy importante, tanto es así que la naviera italiana tiene el control ejecutivo de otras dos navieras del grupo: la española Iberocruceros y la alemana Aida Cruises. En resumidas cuentas que Aida pertenece a Costa y por eso sus barcos llevan la tricolor transalpina en la popa al igual que barcos como el malogrado Costa Concordia, por ejemplo.




La verdad es que lo de llevar bandera italiana le va que ni al pelo a los barcos de la flota Aida Cruises; de hecho su nombre también rezuma italianidad ya que procede de la famosa ópera del compositor italiano Giuseppe Verdi, y no sólo el nombre; la imagen corporativa de la marca, esa cara dibujada en la proa de sus buques tan marcadamente maquillada está tomada de la protagonista de la ópera que da nombre a la misma, la princesa Aída que es secuestrada y llevada a Egipto como esclava. El que una empresa dedicada al turismo por mar se fijara en el nombre de esta ópera tampoco es casual; Aída en árabe significa "visitante".



Aida Cruises toma su imagen corporativa del típico maquillaje de la época egipcia, en la cual se inspira la ópera. Pese a que no esté relacionada con la obra de Verdi, la foto de Elizabeth Taylor caracterizada de otra egipcia famosa  en la oscarizada película Cleopatra (arriba) sirve para demostrar la semejanza buscada por la naviera germana (aún así resulta imposible igualar la belleza de la Taylor).

(Fuente foto arriba: Wikipedia)


Bueno, ahora ya saben por que un barco alemán lleva bandera italiana (y por que tiene unos labios y unos ojazos tan bonitos), ojos que no volveremos a ver hasta el próximo año, al menos los del AidaAura porque en lo que queda de año aún nos visitarán varios componentes de la flota germana, en concreto está prevista la visita del AidaCara, del AidaBlu, del AidaSol y de su última incorporación, el AidaMar, botado a principios de este año y que nos visitará en escala inaugural, si las previsiones se cumplen, el próximo 24 de septiembre.




domingo, 26 de agosto de 2012

Tall Ships Races 2012: Y los grandes volvieron (parte 3)



(Foto: Manuel Candal)


En la anterior entrada lo había dejado en la historia de uno de los más antiguos ejemplares de gran velero como es el holandés Europa, pero si de historia hay que hablar es inevitable no hacerlo del Danmark, a mi juicio el ejemplar más bello de cuantos se dieron cita en A Coruña. Este buque es el santo y seña de la armada danesa y su mérito, además de su dilatada y heroica carrera, reside también en haber permanecido inalterable al paso del tiempo. No sólo sigue teniendo externamente la misma imagen que cuando se botó hace más de 75 años si no que sus interiores aún guardan reminiscencias del pasado pese a las múltiples reformas que ha sufrido durante su longeva carrera. Para muestra un botón; el aparato de gobierno carece de cualquier tipo de asistencia mecánica, además la tripulación permanente duerme en literas, pero los alumnos lo siguen haciendo en hamacas, como sus predecesores siete décadas atrás.


 El Danmark. Clásico por fuera (y también por dentro).
(Foto: Manuel Candal)


Su historia es de las más bellas de todos los integrantes de la flota: Botado en el año 1933, en 1939 visitó los Estados Unidos para participar en la Feria Mundial de Nueva York, pero durante su estancia en la ciudad estalló la Segunda Guerra Mundial y se le ordenó permanecer en aguas de Estados Unidos para evitar ser capturado por los alemanes, para lo cual el velero fue llevado a Jacksonville, Florida donde permaneció dos años mantenido con la ayuda de la comunidad danesa americana. Tras el ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941 el capitán, Knud Hansen, ofreció el barco al gobierno de los Estados Unidos como un buque de entrenamiento. El gobierno americano aceptó la oferta y el Danmark se trasladó a Connecticut, para entrenar a los cadetes de la United States Coast Guard Academy.  En los aproximadamente 4 años desempeñando este cometido aproximadamente cinco mil cadetes fueron adiestrados antes de que el barco fuese devuelto al gobierno danés tras el final de la contienda en 1945.


El Danmark atracado.


El buque reanudó sus actividades de formación al año siguiente pero su trabajo como parte vital en la maquinaria bélica estadounidense no quedó en el olvido; en su palo mayor el velero luce una placa conmemorativa de bronce en reconocimiento a su servicio durante la guerra, y en 1964 el Danmark tuvo el honor de encabezar el desfile de barcos durante la Feria Mundial de Nueva York.


Dos pedacitos de historia compartiendo encuadre.


Pese a la épica y el aura de gloria que rodea a estos navíos la crisis no les es ajena: A finales de 2011, la Training Sailing Association, propietaria del velero Stavros S. Niarchos, anunció la puesta a la venta de este velero debido al alto coste de mantenimiento de un buque de tal tamaño como son los gastos derivados del practicaje y de las tarifas de amarre de un buque con más de 400 toneladas. De momento no se ha encontrado un comprador para la nave por lo que el Niarchos continuará en funcionamiento hasta que se éste aparezca. Un caso similar sucede con el Pelican of London; la Weymouth Charters, su propietaria, lo vende por el módico precio de 3 millones de euros (vamos, una ganga).



Arriba: Problemas económicos han obligado a sus dueños a poner a la venta el bellísimo Stavros S. Niarchos.

Abajo: Al Pelican of London, otro de los ilustres, también le han colgado el cartel de "se vende".

(Fotos: Manuel Candal)


No quisiera acabar este breve repaso por la nómina de visitantes sin al menos mencionar al Iskra ORP, Alexander Von Humboldt II, Kapitan Borchardt y restantes embarcaciones presentes en A Coruña hace unas semanas haciendo una mención muy especial al único representante español de la regata, la goleta gallega Juan de Lángara, habitual participante de la competición.



Arriba: El mascarón de proa del Guayas "sobrevuela" al buque polaco Iskra ORP.

Abajo: La goleta Juan de Lángara, representando a Galicia en la Tall Ships Races 2012.



Tras pasar tres jornadas en tierras gallegas, la flota zarpó rumbo a Dublín en la mañana del lunes 13. La salida, prevista para media mañana, se adelantó un poco y pasadas de las 9:00 horas el primero de los barcos desfilaba ya por la bahía coruñesa. Se trataba del Pogoria, que encabezaba un impresionante convoy formado por el grueso de embarcaciones participantes en la regata.


La salida escalonada de los veleros permitió disfrutar del espectáculo 
desde numerosos puntos de la costa coruñesa. En la foto el alemán 
Alexander Von Humboldt II.


El mal tiempo impidió la partida oficial de la flota prevista para la tarde rumbo a aguas irlandesas, por lo que tras la parada naval realizada a los pies de la Torre de Hércules las embarcaciones más pequeñas regresaron a puerto para guarecerse mientras que las mayoría de los grandes (algunos como el Dar Mlodziezy o el Europa sí emprendieron la marcha) fondearon en la ría de Ares esperando a que el tiempo les diese una tregua al día siguiente.


Fotogénicos hasta bajo la lluvia.
(Foto: Manuel Candal)


Pese a las inclemencias meteorológicas la parada naval y la salida oficial al día siguiente volvió a deparar hermosas imágenes cuando los majestuosos veleros desplegaron sus velas para propulsarse. Los miles de coruñeses que nos acercamos a diversos puntos de la costa para inmortalizar el momento desafiando al mal tiempo fuimos testigos de un colorido espectáculo que atrajo tanto a los amantes de los barcos como a los simples curiosos.


El polaco Iskra ORP abandonando la ciudad.


No quisiera terminar esta entrada sin dar las gracias una vez más a Manuel Candal porque parte del material que ilustra estos tres posts sobre la regata es obra suya En esta ocasión he de decir que se ha superado porque siendo objetivo considero que son las fotos más bonitas de todas las que ha tenido a bien enviarme para publicar en este modesto blog, y eso que han sido muchísimas y todas ellas de una calidad excepcional, pero una vez más se ha superado. Muchísimas gracias por tu colaboración, Manuel y un ¡bravo! muy sonoro por tu excepcional trabajo fotográfico.


Con las primeras luces del día la tripulación del Cuauhtemoc se afana
en dejar en perfecto estado de revista el mascarón de proa.
(Foto: Manuel Candal)


Pero para poner la guinda a este resumen de lo que ha sido la presencia de la Tall Ships Races 2012 en la ciudad herculina he dejado lo mejor para el final. Se trata de un fotomontaje realizado por Daniel Candal (el hijo de Manuel) con sus propias fotos y de una calidad espectacular; yo lo he visto varias veces y no me canso de verlo. Son ocho minutos que ponen imagen y sonido a la regata (¡y vaya imágenes!), un perfecto resumen de tres días perfectos en el puerto de A Coruña. Desde aqui sólo felicitarte por tu espectacular trabajo Daniel, eres un fotógrafo enorme y darte las gracias por lo mucho que nos haces disfrutar con tus fotos.




Con este brillante testimonio fotográfico acabo con el repaso al acontecimiento del verano en los muelles coruñeses, todo un espectáculo que esperamos volver a ver muy pronto en nuestra costa para poder repetir aquello de ¡Vuelven los grandes!.




Tall Ships Races 2012: Y los grandes volvieron (parte 2)



(Foto: Manuel Candal)


Prosigo con el relato de la visita a A Coruña de la Tall Ships Races 2012. En cada uno de los amarres valía la pena detenerse unos minutos para observar con calma los mil y un detalles de estas leyendas flotantes cuyas cuadernas guardan infinitas anécdotas e historias. Es el caso del Pogoria, el bergantín de bandera polaca que se encontraba amarrado en la cara interior del muelle de transatlánticos. Este velero construido a principios de los 80 y gemelo de otro de los presentes en A Coruña, el Iskra ORP, sufrió hace tres años un gran accidente cuando en ruta hacia San Petersburgo se le rompieron dos mástiles por las uniones soldadas además de quedarse sin máquina. los 37 jóvenes tripulantes fueron rescatados por dos helicópteros de la guardia fronteriza finlandesa mientras que la nave, con gran riesgo de hundirse logró ser remolcada a Hanko (Finlandia).



Arriba: El buque Pogoria visto por popa.

Abajo: el barco polaco en aguas de la bahía coruñesa.



Algo similar le ocurrió a otros de los protagonistas de la regata, el Friedryk Chopin, que el 29 de octubre de 2010 quedó a la deriva a 100 millas de las Islas Scilly tras haber perdido dos mástiles debido a los fuertes vientos huracanados y a la mar gruesa reinante en la zona. En el momento del accidente a bordo del Friedryk Chopin iban 47 tripulantes, incluyendo 36 alumnos de 14 años pero afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. El barco fue remolcado a aguas protegidas de la bahía de Falmouth por el pesquero Nova Spero, que respondió a la llamada de auxilio.

  
El Friedryk Chopin atracado en el muelle de transatlánticos. Abarloado a él 
se encuentra el Kapitan Borchardt y por estribor de éste el Zawisza Czarny
La foto está sacada desde la cubierta del Dar Mlodziezy.

 
Entre los colosos del mar uno de los que más interés suscitó fue el Guayas, el buque escuela de la armada ecuatoriana, y realmente llamaba la atención por muchos motivos; en su popa se podía ver ondear la enorme bandera de su país, mientras que su atenta tripulación siempre amable y dispuesta a fotografiarse con todo el que lo quisiera no dudaba en animar a la concurrencia en sus horas libres incluso arrancándose a interpretar bachatas en la cubierta principal de la nave.



Arriba: El Guayas, uno de los veleros que más miradas atrajo.

Abajo: Detalle del puente de mando del buque ecuatoriano.



Aunque si por algo destaca el Guayas es por su belleza, tanto en el exterior como en su interior, con mil y un detalles que fotografiar. Destacar su emblemática rueda de timón, en la cual se puede leer la inscripción “vencer o morir”.


La rueda del timón del Guayas.


Otro de los buques que más expectación levantaba a tenor de las colas que la gente formaba para subir a bordo era el Cuauhtemoc, el buque de entrenamiento de la armada mexicana. Construido en el año 1981 este soberbio velero apodado "el caballero de los mares" ha ganado la Tall Ships Races en dos ocasiones. El buque mexicano es un bergantín con aparejo de bricbarca con tres mástiles y 23 velas repartidas (10 velas cuadras en los palos mayor y trinquete y 13 velas de cuchillo), con un total de 2.368 metros cuadrados de superficie vélica.




Tanto el Guayas como el Cuauhtemoc además de compartir protagonismo en los muelles y ser los abanderados de dos países latinoamericanos comparten lugar de nacimiento; ambos tienen genética española puesto que fueron construidos en los astilleros Celaya de Bilbao formando parte de una serie de 4 buques destinados a las armadas de varios países del nuevo continente. Los otros dos que también se construyeron en aguas vascas fueron el Gloria colombiano y el Simón Bolivar venezolano y las 4 naves siguen una disposición similar siendo fácil apreciar similitudes entre ambos veleros que compartían un amarre muy próximo tan sólo separados por el británico Lord Nelson.



Arriba: El Cuauhtemoc se cruza en su salida con la patrullera P-74 Atalaya de la armada española.

Abajo: Saludo a la bandera a bordo del buque mexicano.




Quizás en un amarre no tan vistoso como alguno de sus compañeros de clase y que no le hacía justicia se encontraba uno de los veleros más bonitos de la gran flota que había llegado a la conquista (pacífica) de la ciudad herculina. Les hablo del velero de bandera holandesa Europa, cuya estampa rememora tiempos pretéritos cuando los piratas campaban a sus anchas (me refiero a los de la bandera con la calavera, que piratas desgraciadamente siguen existiendo en pleno siglo XXI).




Construido en ¡¡1911!!! En los astilleros Stülcken & Sohn de la ciudad de Hamburgo el Europa funcionó originalmente como buque-faro para la guardia costera alemana en el río Elbe hasta 1977. En 1985 la nave, casi destruida en su totalidad por el abandono, es comprada por un holandés y completamente restaurada para su uso como buque escuela.




Más sobre la Tall Ships Races 2012 en la siguiente entrada...


De izquierda a derecha: Los mascarones de proa del Alexander Von Humboldt II 
y el Guayas (arriba) y del Cuauhtemoc y el Pelican of London (abajo), 
preciosos ejemplares pero...


...el premio al más sugerente se lo lleva sin duda el del Europa.


sábado, 25 de agosto de 2012

Tall Ships Races 2012: Y los grandes volvieron (parte 1)



(Foto: Manuel Candal)


Es un acontecimiento memorable. Un evento único que de vez en cuando tiene a bien realizar una parada por tierras gallegas para el disfrute de aquellos que amamos todo lo relativo al mundo marítimo y naval. La Tall Ships Races, la conocida anteriormente como regata Cutty Sark hasta que en el año 2002 la marca de bebida dejó de patrocinarla, volvió a envolver la ciudad de A Coruña de un ambiente indescriptible. En su edición de 2012 la regata de grandes veleros más famosa del mundo volvió a tener como sede la ciudad herculina en lo que supone la octava vez que este evento se disputa en nuestra bahía (la última fue en 2006).


Las velas volvieron a lucir en A Coruña.


Durante los días previos al comienzo oficial del evento fueron llegando sus protagonistas para de forma escalonada ir ocupando sus amarres asignados hasta formar una flota de 47 embarcaciones procedentes de 18 países distintos con una dotación conjunta de unos 4.000 tripulantes. Averiguar el número de nacionalidades distintas que pasaron esos días por los muelles para ver el espectáculo de los grandes del mar ya es otro cantar; las estimaciones previas hablaban de unas 600.000 personas a lo largo de los tres días pero tras la regata algunas fuentes señalaron cifras superiores al millón de visitantes, si bien otras rebajan el guarismo a la mitad. Baile de números aparte lo que no hay duda es que la presencia de la Tall Ships Races 2012 se ha convertido en el evento deportivo más visto en la historia de la ciudad.




Entre esas 47 joyas que nos visitaron había verdaderos tesoros, como es el caso del Moosk, el más longevo de todos los que se dieron cita en A Coruña (fue construido en 1906), la bellísima goleta belga Rupel, el polaco Dar Szczecina o el queche holandés Urania por poner sólo unos pocos ejemplos entre las embarcaciones más pequeñas aunque, como es normal, los grandes acapararon casi todas las miradas...



Arriba: El pequeño Moosk, el integrante más longevo de la flota de la regata fue construido en 1906.

Abajo: Otra pequeña joya, la goleta belga Rupel



...Es el caso del majestuoso Dar Mlodziezy, de bandera polaca y que no suele faltar a estas citas desde su botadura en el año 1982. De hecho en la cubierta podía verse una enorme fotografía del navío que conmemoraba los 30 años de vida comercial que cumple en este 2012. Este velero es uno de lo más grandes del mundo con sus 109 metros de eslora y desde su botadura es propiedad de la Academia Marítima de Gdynia que utiliza esta bellísima nave para el adiestramiento de jóvenes que se convertirán en futuros oficiales de la marina mercante polaca, no obstante su nombre es todo un guiño a su labor; Dar Mlodziezy significa “el don de la juventud”.



Mil y un detalles para fotografiar a bordo de estas bellísima naves, como por ejemplo 
la rueda del timón (arriba) y un bote salvavidas (abajo) del Dar Mlodziezy.



Amarrado a proa del Dar Mlodziezy se encontraba otro gigante de los mares como es el Mir de bandera rusa y su amarre no era casual puesto que ambos buques, pese a no pertenecer al mismo país son gemelos. Tras la construcción del Dar Mlodziezy en los astilleros Lenin de Gdansk (Polonia), la ya extinta U.R.S.S. encargó un total de 5 buques con un diseño similar a éste; fueron por orden de entrega el Druzhba, el Khersones, el Mir, el Nadezhda y el Pallada. Este enorme velero, cuyo nombre significa "paz" en castellano, alberga normalmente a una dotación de 200 personas pero gracias a su alto nivel de automatización bastan 30 para hacerlo navegar.


El mascarón de proa del Danmark "vigila" a los gemelos gigantes Mir y
 Dar Mlodziezy.


El amarre algo escondido, sobre todo de las embarcaciones más pequeñas hizo que alguno de estos tesoros flotantes pasase algo desapercibido a los ojos de los miles de curiosos que se congregaron en los muelles. Es el caso del Jolie Brise, un cúter de vela cangreja construido en Francia en 1913 (una de las embarcaciones más longevas en participar este año en la Tall Ships Races) ganador de la mítica regata Fastnet Race tres veces durante los años 20, algo que a día de hoy nadie ha logrado igualar. Además el Jolie Brise es el actual defensor del título en la regata de grandes veleros, tanto de su categoría como de la general.


El Jolie Brise durante una de las muchas regatas en las que suele tomar
 parte. Al fondo se puede ver a otro de los históricos en ésto de la vela, 
el buque noruego Sorlandet.
(Foto: Emmanuel Le Clercq)


Y es que pese a su carácter no competitivo la Tall Ships Races tiene ganadores; no se trata de la nave más rápida ni de la que llega antes a un determinado puerto. Esta regata premia otros valores: El objetivo de la misma es promover la amistad internacional y la formación de los jóvenes en el arte de la navegación, de hecho uno de los requisitos es que más de la mitad de la tripulación de cada barco participante en la regata esté integrada por jóvenes


El velero ruso Mir.


Cuando la marca de whisky Cutty Sark comenzó a patrocinar la regata en el año 1973 se creó un nuevo trofeo que recompensa al navío que, en opinión de todos los capitanes de la flota, haya desarrollado en mayor medida la hermandad y compresión entre los pueblos. Este trofeo ha continuado hasta nuestros días bajo el nombre de Sail Training International Friendship Trophy. Competitividad cero; por eso esta regata es tan especial, por eso es única.


El buque escuela mexicano Cuauhtemoc abandonando la ciudad.


Y si los veleros participantes en ella a la vista impresionan, conocer la historia de algunas de estas joyas navales merece toda nuestra admiración. Es el caso del inglés Lord Nelson, que junto a su casi gemelo Tenacious (no presente en A Coruña) son los únicos grandes veleros del mundo adaptados para ser tripulados por personas con alguna discapacidad física. De hecho el proyecto que realiza la Jubilee Sailing Trust, propietaria de la nave, es el de que personas con este tipo de discapacidades compartan la experiencia de navegar por cualquier mar del mundo junto con personas sin discapacidad alguna en igualdad de condiciones. Para ello las adaptaciones a bordo son múltiples, desde los accesos para sillas de ruedas en todo el barco hasta un compás con voz junto al timón para permitir su uso a personas con deficiencias visuales.



Arriba: El Lord Nelson durante su salida de la ciudad.

Abajo: El nombre del Lord Nelson corona la popa junto al de su puerto base y al de la organización propietaria de la nave.

(Foto de arriba: Manuel Candal)


Si lo del Lord Nelson es digno de mención, el caso del velero polaco Zawisza Czarny es el no va más; este coqueto velero de 42 metros de eslora construido en el año 1952 lleva el concepto de la integración más lejos si cabe ya que está completamente adaptado para una tripulación invidente: Lleva cabos adicionales de seguridad y explicaciones y diagramas en Braille a lo largo de todo el buque incluyendo los nombres de las velas o los nombres de los cabos y sus funciones. De esta manera cualquier tripulante del Zawisza Czarny puede realizar prácticamente cualquier función a bordo del barco.


El velero polaco Zawisza Czarny.


Más sobre la Tall Ships Races en la siguiente entrada...