lunes, 19 de marzo de 2012

Entre copas



(Foto: Manuel Candal)


Con apenas dos meses y medio transcurridos de este 2012 ya son siete las escalas realizadas por el gigantesco Independence of the Seas en A Coruña, todo un récord dificil de igualar y que aún aumentará en las próximas semanas. La última de estas recaladas tuvo lugar el pasado jueves 15 de marzo.


(Foto: Manuel Candal)


En esta última visita en la que el navío volvió a repetir su habitual horario de llegada y salida, los pasajeros no pudieron gozar del sol que lució el pasado 4 de marzo en su anterior escala en la ciudad. De hecho en esta entrada se puede comparar la diferente climatología entre una y otra escala ya que hay fotos de ambas.


(Foto: Manuel Candal)


Es hora de seguir hablando un poco más de algunos de los rincones que oculta esta ciudad de acero y cristal. Entre todo lo que se puede visitar y disfrutar a bordo del Independence hoy me voy a decantar por dos estancias que tienen un encanto muy especial y en las que los afortunados que disfruten de un crucero a bordo de esta maravilla flotante a buen seguro que pasarán alguna noche; Se trata por un lado del Schooner Bar y por otro de The Labyrinth. Para visitar ambas salas debemos ir hasta la cubierta 4 y dirigirnos hacia la proa de la nave.


 El Schooner Bar
(Foto: Don Reep)


El Schooner Bar no es una sala más a bordo del barco, es todo un emblema dentro de la compañía Royal Caribbean y está presente en cada una de los buques que conforman la extensa flota de la naviera norteamericana. De inspiración nautica, su decoración está cuidada al detalle y por toda la sala podemos encontrar pinturas con buques de vela, mascarones de proa, cabos, y maquetas en numerosas vitrinas. Sin duda ninguna es uno de los bares con mejor acogida a bordo del Independence por su ambiente agradable y por las noches atrae a numerosos pasajeros que se reúnen alrededor del piano para interpretar algunos clásicos musicales.


El Schooner Bar cuenta con una cuidada ambientación nautica.
(Fuente: cruise.co.uk)


Pero si buscamos un ambiente tipo club nocturno, deberemos dirigir nuestros pasos hacia The Labyrinth, situado justo enfrente al Schooner Bar y que ocupa dos plantas, la cubierta 4 y la cubierta 3. A diferencia del anterior, The Labyrinth no es una estancia típica de toda la flota Royal Caribbean y sólo aparece en los buques de la clase Freedom, variando en los detalles de su decoración pero con una temática similar; así en el Freedom of the Seas recibe el nombre de The Crypt y en el Liberty of the Seas aparece como The Catacombs.


Entrada a The Labyrinth. ¿Te atreves a cruzarlo?
(Foto: Dave Duggan)


Si por algo destaca The Labyrinth es por su espectacular ambientación, que toma como inspiración a la Torre de Londres con una decoración que nos hará viajar en el tiempo hasta los siglos en los que el mítico castillo londinense funcionaba como prisión. Así en su interior podemos encontrarnos custodiando la estancia a uno de los alabarderos (los famosos Beefeaters) que cuidan la Torre y a la entrada los pasajeros son recibidos por dos vitrales que representan escenas de la misma temática.



En la puerta de The Labyrinth nos reciben dos hermosos vitrales (arriba) y una vez dentro la sala está permanente "vigilada" por uno de los famosos beefeaters de la Torre de Londres (abajo)

(Foto arriba: delboy1940essex)
(Foto abajo: beyondships.com)


The Labyrinth cuenta con un bar en cada cubierta siendo el piso de abajo donde se situa la pista de baile.
Es sin duda ninguna, uno de los lugares más llamativos de la nave pero pese a lo cuidado de su ambientación desde Royal Caribbean nos aseguran que no nos toparemos con el fantasma de Ana Bolena rondando con su cabeza bajo el brazo como sucede en el legendaria fortaleza inglesa. Todo un alivio...


 
(Foto: delboy1940essex)


Una vez más podemos disfrutar de las imágenes del Independence of the Seas maniobrando tomadas por mi buen amigo Jose Montero a la salida del buque el pasado 4 de marzo desde el faro de Mera. Una vez más le doy las gracias a Jose por tan generosa contribución.




Por último agradezco también a Manuel Candal el estupendo material fotográfico prestado que comprende algunas instantáneas del Independence of the Seas en sus dos últimas escalas en la ciudad.


(Foto: Manuel Candal)



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