NOTICIAS DE CRUCEROS

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  • 27 ABRIL: Aida cruises toma posesión de su nuevo buque, el AidaPerla.
  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.

martes, 28 de febrero de 2012

En buena forma





Pese a que nos encontramos en los primeros meses del año y éstos no suelen ser por lo general muy pródigos en escalas al menos en nuestra ciudad, parece que el Independence of the Seas está dispuesto a romper con esta premisa y con la del pasado 22 de febrero el buque de la naviera Royal Caribbean lleva realizadas un total de cinco recaladas en A Coruña en lo que va de 2012.


(Foto: Manuel Candal)


El buque enfiló la bocana de entrada pasadas las 11:00 horas para quedar amarrado minutos más tarde en el muelle de trasatlánticos con su proa apuntando hacia el corazón de la ciudad herculina, permitiendo el desembarco de los casi 4.000 turistas que albergaba en su interior y que gozaron de una espléndida climatología para callejear o tomar un bus para realizar alguna de las excursiones programadas.
Por desgracia esta travesía no dejará tan buen recuerdo como suele ser habitual y es que unas 70 personas que viajaban a bordo del Independence of the Seas estaban afectadas por un brote de gastroenteritis, lo que obligó al servicio de Sanidad Exterior a inspeccionar el buque durante la escala en la ciudad. Al parecer, varios pasajeros ya embarcaron en Southampton intoxicados, pero tras hacer escala en Vigo, Lisboa, Canarias y Madeira, el virus se extendió entre el pasaje. Además, una de las pasajeras, de avanzada edad, falleció a causa de un infarto a primera hora de la mañana del miércoles, y su cadáver fue desembarcado para realizarle la autopsia.




Dejando a parte hechos tan tristes lo cierto es que cada nueva visita del Independence sirve para poner de manifiesto la grandeza de este prodigio naval y me sirve además para descubrir nuevos detalles de sus cuidados interiores. Hoy me centraré en una instalación dedicada a los más deportistas.


Entrada al gimnasio y al Spa del Independence of the Seas.
(Foto: Don Reep)


A todos aquellos acostumbrados a realizar deporte todos los días el embarque en una nave de crucero no tiene porque suponer ningún cambio en su rutina diaria y en el Independence of the Seas concretamente todo aquel que quiera podrá mantener dicha costumbre mientras disfruta de las vacaciones de su vida a bordo de esta gigantesca ciudad dotada de propulsión propia.


Aunque el de la foto es el de su buque gemelo, el Freedom of the Seas,
 el gimnasio del Independence es idéntico, variando unicamente en
algunos elementos decorativos.
(Fuente: cruise.co.uk)


Y es que este enorme complejo de ocio flotante alberga uno de los gimnasios más grandes de cuantos nos podamos encontrar en alta mar. Situado a proa de la cubierta 11 esta gran sala cuenta con un equipamiento completísimo tanto en variedad como en número de aparatos: Cintas de correr, Bicicletas estáticas, elípticas y un sinfín de modernos artilugios para ejercitar la musculatura, todo ello relajando la mente gracias a las incomparables vistas que se divisan desde la impresionante atalaya que es este gimnasio, situado justo encima del puente de mando. Los aparatos son de última generación y cuentan con entradas para iPod, reproductores de mp3, incluso en el mismo gimnasio puedes adquirir tus propios auriculares si es que con el trajín de preparar las maletas te los has dejado en casa. Además de llas máquinas el gimnasio cuenta con una zona de pesas, otra para hacer clases de aerobic y similares e incluso una pequeña parte presenta un suelo de madera para la práctica del Tai Chi.


(Foto: Paul Newland)

(Foto: Don Reep)


Lo dicho, no falta de nada. Incluso alguno se sorprenderá al entrar en el gimnasio y toparse con un ring de boxeo de medidas oficiales y en el que se pueden dar clases de este deporte o simplemente asisitir a una demostración por parte de sus monitores. El Independence of the Seas es de las pocas naves que cuenta a bordo con una instalación semejante.


El gimnasio del Independence of the Seas cuenta con unas espectaculares 
vistas, gracias a su privilegiado emplazamiento situado a proa justo encima 
 del puente de mando.


Con todo en el Independence of the Seas existen alternativas para los amantes del deporte pero que no son muy amigos de frecuentar gimnasios. La nave cuenta con un anillo de jogging, situado en la cubierta 12 y que es el apropiado para aquellos que prefieren correr al aire libre en lugar de hacerlo sobre una cinta. Por desgracia presenta el inconveniente de que al encontrarse en la cubierta de piscinas, una vez que la gente comienza a llenar las tumbonas, algunas zonas de la pista quedan bloqueadas. Bueno, algun fallo de diseño tenía que tener esta maravilla de la ingeniería...


El anillo de jogging tiene dos carriles, uno para los corredores y otro para
 los que prefieren ir dando un paseo.
(Fuente: reviewcruises.net)


En unos días recibiremos de nuevo la visita de este gigante de los mares que sigue demostrando con cada una de sus visitas encontrarse en muy buena forma.




Gracias una vez más a Manuel Candal por el suministro de imágenes...


jueves, 16 de febrero de 2012

Cabalgando sobre las olas





Una vez más, y ya van cuatro este año, el pasado sábado el espectacular Independence of the Seas volvió a pasar unas horas en nuestra ciudad durante su habitual recorrido de dos semanas por aguas del Atlántico.


(Foto: Daniel Candal)


Procedente de su habitual destino, el archipiélago de Madeira, la llegada del coloso se produjo esta vez algo más tarde que de costumbre y la maniobra de atraque se realizó sobre las 12:30 horas cuando el sol ya brillaba con fuerza pero que quizás creaba una sensación equivocada puesto que las temperaturas eran realmente bajas y a buen seguro no animaron demasiado a los casi 4.000 pasajeros que el Independence albergaba en su interior a bajar y descubrir los encantos de nuestra ciudad durante la breve escala.


(Foto: Manuel Candal)


Viéndolo maniobrar me acordé de una cuestión que me planteaba un amigo hace unos dias acerca de lo que más destacaría del barco, además de su tamaño claro está, y tras madurar un poco mi respuesta le dije que yo me quedaría con el simulador de surf. Aprovecharé esta entrada para explicar un poco esta opción de entretenimiento a bordo del Independence, a pesar de que ya había comentado algo de ella en antiguos posts pero se trata de una instalación tan impresionante que nunca me canso de hablar del tema.




Cuando la clase Freedom, formada por tres buques gemelos entre los cuales se encuentra "nuestro" Independence se presentó allá por el año 2006, además de sorprender por su espectacular tamaño que convertía a estas naves en las más grandes de la historia lo hacia también por contar a bordo con instalaciones nunca antes vistas en alta mar. Quizás la más llamativa de ellas sea el Flowrider o simulador de surf.


(Fuente: cruiselinefans.com)


El Flowrider es una piscina situada a popa en la cubierta 13, la teórica cubierta de deportes del barco donde se encuentra también el simulador de golf, la cancha de baloncesto y el acceso a la pared de escalada. Sin embargo el Flowrider no es una piscina al uso; se trata de una estructura en pendiente sobre la que un sistema impulsa agua a presión hacia arriba creando una película que provoca un efecto parecido al de una ola. El simulador permite su uso para la practica del surf de pie sobre la tabla (flowboarding) o bien tumbado en ella (bodyboarding).


El Flowrider, o simulador de surf.
(Fuente: cruiselinefans.com)


Tras unas breves explicaciones del instructor (al que hay que obedecer a rajatabla) comienza el baile: La entrada en el Flowrider se realiza desde un lateral y de manera cuidadosa situándose con la tabla en el centro de la piscina y en la dirección contraria al flujo del agua. En el caso de que la ola pueda con nosotros (el 90% del que lo prueba por primera vez está condenado a besar el suelo a los pocos segundos) la superficie de la piscina es acolchada para minimizar el impacto, pero aún asi conviene no caer de cualquier manera para evitar algún percance.



Arriba: El Flowrider se ubica a popa del Independence of the Seas, en la misma cubiera que otras
 actividades deportivas como el campo de minigolf, la pista de baloncesto o el rocódromo.

Abajo: La mayoría de las veces la caida está asegurada, pero forma parte de la diversión.

 (Fuente foto de arriba: iglucruises.com)
(Fuente foto de abajo: cruiselawnews.com)


Está claro que se trata de una actividad que comporta un cierto riesgo por lo que hay que mantener unas estrictas medidas de seguridad que aparecen reflejadas en un panel informativo junto al simulador. Obviamente el Flowrider está desaconsejado para personas con algún tipo de problema físico, tales como lesiones musculares crónicas o dolencias cardiacas, por ejemplo. Aconsejable es también el uso de ropa adecuada para la actividad porque ya se han dado casos en los que la fuerza del agua proyectada ha arrancado algun bañador con el consiguiente disgusto de la víctima. (y aplausos de los espectadores que contemplan las maniobras desde las gradas situadas en los laterales).


Seguridad ante todo. Junto al Flowrider se encuentra un panel informativo 
con las normas a respetar: Obedecer al monitor en todo momento, no llevar joyas
 o complementos, no participar más de una persona a la vez o no saltar 
en el interior de la piscina son algunas de ellas.
(Fuente: cruiselinefans.com)


Mi buen amigo Jose Montero, habitual colaborador de este blog realizó un vídeo sobre el Flowrider durante un crucero realizado a bordo del Liberty of the Seas, gemelo del Independence, en el cual podemos ver a instructores y pasajeros dando una lección de como cabalgar sobre la ola artificial. Desgraciadamente no tenemos una prueba visual de la pericia de Jose sobre la tabla porque aplicando un poco de sentido común prefirió ver los toros desde la barrera (yo tampoco me hubiera atrevido, para que lo voy a negar...). Éste es el vídeo:




Tras una corta estancia en tierras gallegas y cuando el sol comenzaba a ocultarse el Independence of the Seas soltó amarras y tras el giro de rigor pasado el castillo de San Antón puso proa al norte hacia la ciudad de Southampton, habitual final de sus rutas por el Atlántico. El próximo dia 22 de este mes nueva oportunidad para ver de nuevo al ingenio flotante más grande que navega por Europa surcar nuestras aguas.




Por último sólo me queda agradecer a Jose Montero y a Manuel Candal su habitual y generosa colaboración en forma de material foto y videográfico, para que este blog salga adelante. En esta ocasión sumo a la lista de agradecimientos a Daniel Candal, el hijo de Manuel, que ha aportado las sensacionales fotos de la salida del Independence tomadas desde el faro de Mera y que demuestran dos cosas: que es un magnífico fotógrafo y que el talento se hereda. Para los que queráis ver más sobre el trabajo de este genio de la fotografía os dejo el enlace a continuación:



(Foto: Daniel Candal)



miércoles, 15 de febrero de 2012

GRANDE (con mayúsculas)



(Fuente: wearecunard.com)


Siempre he pensado que las cosas no son ni grandes ni pequeñas en si, si no que todo depende de con que se comparen. ¿a que viene esto?, pues que navegando por la red me he topado con esta espectacular foto que creo que sirve  para demostrar la fuerza de lo visual, ya saben aquello de que vale más una imagen que mil palabras.




La instantáneas que encabeza esta entrada pone perfectamente de manifiesto la grandiosidad (en tamaño) del "grandioso" Queen Mary 2, el mayor trasatlántico de todos los tiempos. La imagen aparece en el blog wearecunard.com. dedicado a contar curiosidades de la mítica naviera británica y en ella podemos ver la icónica chimenea del famoso cunarder con los emblemáticos colores rojinegros. El detalle genial de la foto y que nos sirve para apreciar las colosales dimensiones del artefacto es la presencia en la base de la misma del Capitán Christopher Rynd, que posa sonrientemente a su llegada a Fremantle (Australia) , donde el Queen Mary 2 se encuentra realizando la circunnavegación a la isla-continente.


(Fuente: wearecunard.com)


Creo que de esta manera podemos afirmar sin temor a equivocarnos que el Queen Mary 2 es grande con mayúsculas...


 
 El Queen Mary 2 durante su última visita a tierras gallegas el pasado 
8 de noviembre en el puerto de Vigo. Las flechas azules señalan 
la ubicación del capitán Rynd en la foto del encabezamiento.


viernes, 3 de febrero de 2012

Haciendo números


 (Foto: Manuel Candal)


La última jornada del pasado mes de enero trajo consigo una nueva visita de un coloso de los oceanos ya muy conocido en la ciudad de A Coruña. Fiel a su cita que cada 12 días lo trae hasta nuestra bahía desde comienzos de año, el Independence of the Seas hizo entrada en el puerto pasadas las 11:00 horas procedente de las Islas Madeira en una travesía ya habitual para este monstruo flotante y que sigue siendo todo un éxito para la compañía a pesar de la acuciante crisis en la que estamos inmersos.
Será quizás por esto de la crisis que se me ha dado a mi también por hacer números y aprovechando la excusa que me brinda esta nueva escala del megabuque de la naviera americana Royal Caribbean en nuestra ciudad en esta ocasión me voy a decantar por el frío lenguaje de los números para expresar con total objetividad la enormidad de este prodigio naval.




Y es que son muchas las cifras que se pueden poner como ejemplo de tal grandiosidad, empezando por sus dimensiones externas: Con un registro bruto de 154.407 toneladas, el Independence of the Seas es el tercer barco de crucero más grande del mundo; cuando se botó el 30 de abril de 2008 era la nave de pasajeros más grande de todos los tiempos y mantuvo ese título durante 546 días hasta la botadura del Oasis of the Seas, compañero de naviera.
Su eslora es de 339 metros. Puesto en vertical sobrepasaría en 9 metros la altura de la torre Eiffel y sería 6 veces más alto que nuestra Torre de Hércules. Su manga (ancho) alcanza los 38,6 metros lo que le impide atravesar el Canal de Panamá. Entre las alas del puente, su punto de máxima anchura llega a los 56 metros. Tiene un calado de 8.53 metros


Puesto en vertical el Independence of the Seas sería seis veces más alto 
que la Torre de Hércules.
(Foto: Manuel Candal)


La velocidad de servicio del Independence of the Seas es de 21,6 nudos, aunque puede alcanzar los 23. Para lograr tal velocidad la nave lleva 6 motores diesel Wartsila, y la energia obtenida de ellos se usa para el funcionamiento de los 3 propulsores situados en la popa del barco y que se encargan de moverlo. De los 3 propulsores (llamados "pods") el central es fijo y los de los extremos son azimutales y pueden girar 360 grados. Éstos son los encargados de que el buque vire puesto que el Independence of the Seas carece del clásico timón. A proa, y para facilitar las maniobras, cuenta con 4 hélices propulsoras.
Los motores del Independence consumen aproximadamente 12.800 kg de combustible por hora, cantidad suficiente como para llenar el depósito de un coche cada semana durante más de 5 años.


En la foto se pueden ver los 3 pods del Freedom of the Seas, gemelo del 
Independence. El central es fijo y los de los lados pueden girar 360 grados 
(Fuente: avidcruiser.com)


A bordo de esta auténtica ciudad flotante pueden alojarse un total de 4.375 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumar los 1.360 miembros de la tripulación. El Independence of the Seas tiene 15 cubiertas de pasaje, 17 en total si contamos las 2 dedicadas exclusivamente a la tripulación. Para moverse entre los 15 pisos los pasajeros cuentan, además de varios nudos de escaleras, con un total de 14 ascensores.


(Foto: Manuel Candal)


Los pasajeros pueden elegir entre alguno de los 1.817 camarotes, que se distribuyen en 7 cubiertas del barco y que se dividen en 14 categorías distintas. Del total de camarotes, 1.084 tienen vistas al mar y de ellos, 842 cuentan con balcón privado. El tamaño de los camarotes va desde los 14,8 metros cuadrados de uno interior hasta los 130 metros cuadrados (más 35 metros cuadrados de balcón) de la Royal Suite. Mención aparte merece la Suite Presidencial: tiene 113 metros cuadrados y una enorme terraza de 75 metros cuadrados pudiendo albergar hasta un máximo de 14 personas. Por cierto; los camarotes exteriores se numeran con dígitos pares y los interiores con dígitos impares.




El Independence of the Seas lleva 30 botes salvavidas, 15 por cada banda. La capacidad de cada bote es de 150 personas. A ellos hay que sumarle una impresionante flotilla de balsas hinchables.


Uno de los 15 botes del costado de estribor del Independence of the Seas.
  

Todas las estancias del Independence tienen un tamaño acorde a las dimensiones generales de la nave: El restaurante principal puede dar de comer en un mismo turno a un total de 2.101 personas y el teatro, de 3 pisos, tiene un aforo de 1.320 butacas. El casino, situado en la cubierta 4 tiene una superficie de 953 m2 y cuenta con 273 máquinas tragaperras y 13 mesas de juego. La biblioteca del barco cuenta con unos 3.600 libros.




En el centro de la nave nos encontramos una gran calle interior con tiendas (el Royal Promenade) cuya longitud alcanza los 136 metros y en la que podemos encontrar 14 tiendas y bares de temática variada. El barco cuenta también con 4 piscinas y 6 jacuzzis; de éstos últimos 2 son panorámicos y sobresalen 3,7 metros de la estructura del buque.


(Foto: Manuel Candal)


Las reservas de comida de esta ciudad flotante dejan con la boca abierta. En un viaje típico como el que realiza estos dias, esto es, de 14 dias de duración se consumen a bordo (más o menos):
18.000 kg de carne de ternera, 11.000 kg de carne de pollo, 2.200 kg de salmón, 1.200 kg de langosta, 58.000 kg de verduras frescas, 32.000 kg de fruta fresca, 5.200 kg de queso, 56.000 huevos frescos, 36.000 porciones de pizza, 60.000 litros de helado, 1.490 kg de café, 11.400 litros de leche, 23.000 latas de refresco, 20.000 botellas de cerveza, 5.800 botellas de vino.... ¿sigo?
buff!, creo que me estoy mareando con tanto número....




Tras pasar unas horas visitando A Coruña y alrededores los temporales habitantes de esta ciudad flotante volvieron a "su" fortaleza antes de que el capitán del Independence diera la orden de soltar amarras (una hora antes de lo que nos tiene acostumbrados) para apuntar con la proa de su criatura a la ciudad de Southampton y poner allí fin a un cuento de hadas de dos semanas de duración. En 8 días nuevo paseo del Independence por aguas herculinas en la que será su tercera escala del año (y las que nos quedan...)
No quiero acabar este post sin agradecerle una vez más a Manuel Candal su colaboración en la realización de este blog con su valiosísima aportación fotográfica que esta vez se traduce en unas estupendas instantáneas realizadas desde el Monte de San Pedro a la llegada del Independence. ¡¡¡Mil gracias, Manuel!!!


(Foto: Manuel Candal)