NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.
  • 14 MARZO: El Legend of the Seas parte desde Dubai en su última singladura bajo los colores de Royal caribbean antes de pasar a manos de Thomson Cruises.
  • 14 MARZO: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 08 MARZO: Los dos nuevos buques de expedición de la naviera Hapag-Lloyd serán bautizados como Hanseatic Nature y Hanseatic Inspiration.
  • 08 MARZO: El ex-Saga Ruby inicia su viaje final hacia la India, donde será desguazado.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Viaje en el tiempo





El pasado día 10 de noviembre tuvo lugar la segunda visita del año del buque Marco Polo a la ciudad de A Coruña, lo que me brindó una nueva oportunidad para disfrutar con la estampa clásica de esta leyenda viva de los mares, uno de los últimos exponentes de una generación que poco a poco va desapareciendo.




Perteneciente a la naviera Cruise & Maritime voyages, el Marco Polo llegó al puerto poco antes de que el reloj marcara las 7:00 horas procedente de Arrecife, en la isla canaria de Lanzarote y tras realizar un giro de 180 grados quedó amarrado unos minutos más tarde permitiendo a su pasaje bajar a tierra para conocer la ciudad o coger alguno de los autocares con destino a Santiago.




Con motivo de su anterior recalada en la ciudad hace unas semanas les hablé de un poco de las peculiaridades de este barco, centrándome en su pasado como componente de la flota soviética y dejé un poco de lado sus datos técnicos, que en un principio y a la vista de su reducido tamaño podrían parecer irrelevantes pero que esconden más de una curiosidad.




Construido como Aleksandr Pushkin en 1965 en los astilleros Mathias-Thesen de la ciudad germana de Wismar, el Marco Polo es un buque de pequeño tamaño con 22.080 toneladas de registro bruto, una eslora de 176´28 metros, una manga de 23´55 metros y 8´2 metros de calado. A este ex-integrante de las filas comunistas lo mueven 2 motores diesel Sulzer-Cegielski que le otorgan un total de 15.447 KW y en sus 8 cubiertas de pasaje puede albergar a un total de 820 pasajeros con una tripulación formada por 356 personas.




Si alguno de estos datos destaca por encima de los demás ese es sin duda su enorme calado, y es que con 8,2 metros el calado del Marco Polo es mayor que, por ejemplo, el del Queen Victoria (que tiene 8 metros), aún cuando el buque de la Cunard sobrepasa las 90.000 toneladas de registro bruto y se acerca a los 300 metros de eslora.  El motivo de que el Marco Polo presente un calado tan enorme se debe a que fue diseñado originalmente para realizar la ruta trasatlántica entre San Petersburgo y Montreal, y lo que tan complicada ruta pide es un buque con un gran calado para soportar de manera estable los embates del Atlántico Norte. No es la única característica sobresaliente del Marco Polo; Su casco está especialmente reforzado para navegar entre hielos por lo que en la actualidad pertenece a ese selecto club de naves de pasaje que pueden realizar rutas turísticas por alguna de las zonas más inhóspitas del planeta.


Marco Polo "on the rocks".
(Fuente: ianinsights.blogspot.com)


Tras pasar la mañana amarrado en el muelle de trasatlánticos el Marco Polo partió a las 14:00 horas rumbo a su puerto base de Tilbury (Reino Unido) para poner punto y final a una travesía de 7 días. Durante la salida por la megafonía del barco comenzó a sonar el famoso "Maybe Baby" de Buddy Holly mientras que dos miembros de la tripulación bailaban animando al pasaje. Al ver la escena no pude evitar esbozar una sonrisa pensando en lo curioso que resulta oir a una de las grandes leyendas del rock americano en un barco que ha navegado durante gran parte de su carrera comercial con una hoz y un martillo en su chimenea.




Al Marco Polo lo volveremos a ver por A Coruña, si las previsiones se cumplen, el próximo año, concretamente el 26 de octubre. Aguardaremos ansiosos la fecha esperando ver de nuevo a este clásico navío, todo un superviviente de una época ya lejana.


El Marco Polo durante su salida de la ciudad el pasado dia 10, a punto de 
dejar A Marola por la banda de estribor.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

La luz todo lo cambia





Con la del pasado dia 9 de noviembre el Independence of the Seas ha llegado a la destacable cifra de 8 escalas en A Coruña en lo que va de 2011, y si algo provoca la reiteración de escalas en tan corto periodo de tiempo es la dificultad de aportar algo nuevo a la hora de fotografiarlo y es que cada vez me resulta más complicado buscar un emplazamiento nuevo para plasmar la estampa de este sensacional barco desde un nuevo punto de vista.


(Foto: Manuel Candal)


Y con esto no quiero decir que me haya aburrido de él. Todo lo contrario; siempre resulta un gran placer ver a este gigante de los mares,  perder la mirada en mil y un detalles desde la proa a la popa y fascinarse con la facilidad con la que realiza sus maniobras de atraque y desatraque pese a su descomunal tamaño, no olvidemos que se trata del barco de crucero más grande de cuantos operan en el continente europeo junto a su gemelo Liberty of the Seas. Pero todo lo bueno de poder contemplarlo una vez más en nuestras aguas se convierte en un devaneo de sesos a la hora de tratar de realizar un reportaje fotográfico medianamente original.




Al menos en esta ocasión creo haber conseguido algo medianamente diferente y ha sido gracias a la luz, o mejor dicho, a la ausencia de ella porque su penúltima escala del año ha tenido la particularidad de ser la primera en la que la noche ha caído sobre el Independence estando éste todavía amarrado al muelle. Esta circunstancia me ha permitido ver a este gigante con otros ojos.




Ciertamente la visión de uno de estos buques en mitad de la noche con todas sus luces encendidas crea una atmósfera muy especial y si bien en mi modesta opinión este barco no alcanza la belleza del Celebrity Eclipse (pueden observar fotos nocturnas de esta nave en alguno de sus posts de los meses de octubre y noviembre y juzgar ustedes mismos) hay que reconocer que la imagen del Independence of the Seas alumbrado completamente por su propia energía resulta absolutamente mágica.


Detalle del salón Viking Crown Lounge bajo la chimenea.


Como habrán observado no todas las fotos que ilustran este post han sido tomadas de noche. Las diurnas han sido realizadas por Manuel Candal, un fotógrafo aficionado que a la vista de sus impresionantes instantáneas se podría decir que es un auténtico profesional en el arte de encuadrar y darle al disparador. Desde aquí aprovecho la oportunidad de darle las gracias por darme su bendición para que fotos tan sensacionales como la que se pueden ver aquí ilustren este modesto blog, y ya que estoy les recomiendo que le echen un vistazo a su galería de fotos que, de temática muy variada, resulta espectacular de principio a fin. Os dejo el enlace:  


Sección central del Independence of the Seas.
(Foto: Manuel Candal)


Tras esta escala al Independence of the Seas ya sólo le queda una parada por tierras herculinas por este año; será el próximo día 27 de diciembre y supondrá no sólo la despedida del buque de la naviera Royal Caribbean si no también el cierre de escalas por este año. ¿Se les ocurre mejor protagonista para acabar 2011?


El Independence of the Seas zarpando rumbo a Southampton.


martes, 15 de noviembre de 2011

Desde Vigo con amor (parte 2): La Princesa





El viaje para reencontrarme con el Queen Mary 2 me brindó además la oportunidad de conocer o de ver en vivo y en directo a uno de los cruceros más famosos del mundo. Hablo del Grand Princess, uno de los buques más grandes de su clase y que por esas cosas del destino (o más bien por temas de planificación de su naviera) nunca ha hecho parada y fonda en A Coruña.




El enorme buque, propiedad de la naviera americana Princess Cruises llegó a la ciudad olívica poco antes de las 9:00 para quedar amarrado media hora más tarde junto al Queen Mary 2 que quizás lo eclipsaba más de lo debido. Y es que resulta increible que este buque pueda quedar relegado a un segundo plano puesto que sus dimensiones son impresionantes.


Estampa general del puerto de Vigo el pasado dia 8 con sus dos grandes 
protagonistas.


Y es que ciertamente sus números son colosales; con un registro bruto de 108.806 toneladas, una eslora de 290 metros, 36 metros de manga y 8 metros de calado, en sus 13 cubiertas de pasaje el Grand Princess puede albergar a un total de 3.100 pasajeros en capacidad máxima con una tripulación formada por 1.100 personas.


El Grand Princess parece querer ocultarse tras el edificio de la estación marítima. 
Destaca su espectacular puente de mando con las alas sostenidas por dos enormes columnas.


No estamos ante uno más de los muchos megacruceros que navegan hoy en dia por aguas del Mediterráneo o del Caribe. El Grand Princess es todo un hito de la ingeniería naval y uno de esos nombres imprescindibles para contar la historia moderna de esta industria. Cuando se botó en el año 1998 era el buque de pasajeros más grande de todos los tiempos desbancando al Carnival Destiny, que ostentaba el título desde hacía 2 años, si bien al Grand Princess el título apenas le duró año y medio cuando fue superado en dimensiones ampliamente por el Voyager of the Seas. Además de este título el Grand Princess se convirtió aquel año en el buque de pasajeros más caro jamás construido con un coste aproximado de 450 millones de dólares.




Y no solo es destacable por su tamaño. Su innovador y espectacular diseño ha tenido un enorme éxito que ha dado lugar no sólo a dos naves gemelas (el Golden y el Star Princess) si no que hasta 11 buques tales como el Ruby Princess, el Ventura o el Azura, basan su diseño en el del Grand Princess añadiéndole ciertas modificaciones.


Detalle de la chimenea.


Uno de los puntos más destacados de ese diseño y la auténtica carta de presentación del Grand Princess es (o era) la espectacular cubierta voladiza a popa sostenida sobre dos grandes pilares a modo de alerón y que en su interior albergaba la discoteca Skywalkers. Sin duda era una de las innovaciones estéticas más originales surgidas en el diseño naval de estos buques en los últimos 20 años pese a que contaba con simpatizantes y detractores por igual, estos últimos se referían al Grand Princess de forma despectiva como el "carrito de supermercado" por el supuesto parecido con este objeto, pero todo ésto ya forma parte de la historia puesto que a mediados de este año el buque fue sometido a una radical remodelación en la que se retiró esta polémica cubierta debido a algunas deficiencias estructurales.



Arriba: El Grand Princess presentaba hasta hace poco una cubierta 
elevada coronando la popa que albergaba la discoteca Skywalkers. 
Constituía sin duda su principal seña de identidad.

Abajo: Debido a problemas estructurales dicha cubierta fue retirada 
en una remodelación llevada a cabo hace unos meses en Bahamas.

(Fuente foto arriba: wikipedia)
(Fuente foto de abajo: travelweekly.co.uk)


En mi modesta opinión, y ahora que lo he visto "en directo" puedo decir que el barco ha perdido completamente su personalidad, dando incluso la sensación de estar inacabado, como si le faltara alguna pieza a popa. Supongo que será cuestión de acostumbrarse...


La popa del Grand Princess en su configuración actual. A mi no me convence...


Tras un intercambio de bocinazos a la salida del trasatlántico de la Cunard, el Grand Princess hizo lo propio hacia las 17:00 horas y en mitad de un  intenso aguacero para poner rumbo a su siguiente destino, ya en aguas portuguesas, en una travesía que significa su despedida del continente europeo hacia territorio americano para iniciar allí en unos días su temporada de cruceros por el Caribe. Al igual que ocurriera con la del Queen Mary 2, la salida del Grand Princess fue grabada por Jose Montero para dar lugar a este magnífico vídeo que os dejo a continuación:





Con la marcha de este gigante se ponía el punto y final a un magnífico día de cacería fotográfica con estas dos enormes piezas dignas de museo. La "caza" continúa ahora de nuevo por nuestros dominios coruñeses en espera de las visitas que nos quedan de aquí hasta final de año.



Desde Vigo con amor (parte 1): La Reina





Hay un refrán que dice que si Mahoma no va a la montaña la montaña irá a Mahoma, así que hace unas semanas decidí que ya era hora de que me quitara una espinita que tenía clavada desde hace unos años aplicando esta famosa frase.Y es que hace ahora unos siete años tuve la inmensa fortuna de poder ver la primera visita que el trasatlántico Queen Mary 2 realizaba A Coruña. Fue el 9 de septiembre de 2004, una fecha de la que guardo un gran recuerdo y que lamentablemente no ha vuelto a repetirse puesto que el mítico barco no ha vuelto a asomarse por nuestra ría desde entonces prefiriendo parar en la ciudad de Vigo cada vez que volvía a recalar en tierras gallegas. Así que este año tenía claro que, si bien habían pasado esos siete años desde mi último encuentro con este gigante, no iba a dejar que pasaran ocho.


El Queen Mary 2 atracado en A Coruña durante su única visita hasta la 
fecha en nuestras ciudad.


De manera que mi buen amigo Jose Montero, habitual colaborador de este blog, y el que escribe decidimos poner "rumbo de encuentro" en busca de este mítico trasatlántico, con el aliciente además que suponía la presencia de otro gigante de los mares como es el Grand Princess, éste si inédito en nuestra ciudad. Cámara en ristre y bien pertrechados con trípodes, baterías y tarjetas de memoria emprendimos viaje hacia las rías baixas para ir a recibir a este séquito real (que incluía, además de una "reina" a toda una "gran princesa"). Como ambas protagonistas dan para hablar, y mucho les dedico un post a cada una de ellas por separado, y como debe ser procederé por estricto orden de jerarquía viéndome obligado a empezar por la reina.




El Queen Mary 2 llegó a la bocana de la ría de Vigo pasadas las 6:00 horas procedente del puerto de Lisboa en una travesía iniciada en la ciudad de Southampton y que le ha llevado a recorrer las islas Canarias y parte de la costa portuguesa. El buque insignia de la naviera Cunard mantiene un particular "romance" con la ciudad olívica desde el inicio de su andadura comercial y suele visitar habitualmente la dársena viguesa al menos una vez al año, si bien la escala realizada el pasado 8 noviembre suponía su regreso tras dos años de ausencia. El idilio entre el Queen Mary 2 y Vigo comenzó incluso antes de realizar su primer crucero oficial puesto que el navío visitó la ciudad el 23 de diciembre de 2003 en una escala técnica donde se probaron todos los sistemas del barco, haciendo hincapié en su maniobrabilidad con la realización de varios atraques y desatraques. De esa manera Vigo se convirtió en el primer puerto fuera del Reino Unido en recibir  al Queen Mary 2. En aquella ocasión la expectación fue enorme y miles de personas colapsaron las inmediaciones del puerto para poder disfrutar del espectáculo de ver al que era en aquel momento el buque de pasaje más grande de todos los tiempos.




Y es que si por algo asombra el Queen Mary 2, además de por su soberbia imagen es por sus cifras, capaces de ensombrecer a casi todo lo que flota (y si no que se lo digan a su compañero de escala): Un registro bruto de 148.528 toneladas, 345,03 metros de eslora, 41,08 metros de manga y un calado de 10,3 metros por citar sólo las más importantes. Con estos números cualquier adjetivo sobra para describir sus dimensiones.




Su estampa no es sólo soberbia por su colosal tamaño; lo es sobre todo por evocar las líneas de los tradicionales "liners", aquellos legendarios trasatlánticos de la década dorada de la navegación allá por la década de los 30 y los 40 del pasado siglo que dominaron los mares hasta que la aviación comercial moderna los setenció a muerte. En el Queen Mary 2 se ha decidido preservar ese legado en su diseño, con una línea exterior que aúna clasicismo y modernidad a partes iguales, pero en el que un aire retro sobrevuela cada línea.de su majestuosa silueta.


El Queen Mary 2 atracado en el muelle Alberto Durán de Vigo utilizando 
las estructuras denominadas "duques de alba" que permiten el amarre 
simultáneo de dos grandes cruceros en el mismo muelle. El saliente que se 
ve en la parte superior izquierda de la foto pertenece al barco desde donde 
saqué la instantánea. (Sorry!!!!)


A su espectacular tamaño y su bellísima línea externa hay que sumarle el ser portador de los colores más míticos de cuantos pueda lucir cualquier objeto flotante; el negro y el rojo tradicionales de una de las compañías con más tradición naval: Cunard Line. Unos colores que se mantienen inalterables desde sus inicios, allá por 1840 y que representan la historia y la esencia eminentemente británica de esta compañía, que pese a ser absorbida por el gigante americano Carnival Corp. en el año 1998 no ha perdido sus valores ancestrales.




Lo que si perderá el Queen Mary 2 en poco menos de un mes es su nacionalidad "british", al menos dejará de pasear el nombre de la ciudad de Southampton (su puerto de registro) bajo el suyo propio y es que Carnival Corp. ha decidido que los barcos de la Cunard pasen a tener el registro en Bermudas, con el pretexto de que el británico impide oficiar bodas a bordo (lo cual es cierto) pero que suena a excusa barata que esconde un más que probable ahorro de impuestos. De esta manera se acaba con la tradición de la Cunard de tener los barcos registrados en el Reino Unido tras 170 años de historia. Es el precio exhorbitado que nos hace pagar la omnipresente globalización.




Construido en la ciudad francesa de Saint Nazaire en 2003, los trabajos se convirtieron desde el primer día en todo un acontecimiento mediático, y es que el Queen Mary 2 no es un barco de pasaje como los demás; se trata de un auténtico trasatlántico y no un buque de crucero como los que nos visitan habitualmente. De hecho es a dia de hoy el único trasatlántico que permanece en servicio activo tras la retirada en 2008 de su compañero de naviera, el Queen Elizabeth 2 cuya foto es la imagen de cabecera de este modesto blog. Las diferencias ente una nave de cruceros y un trasatlántico son fundamentalmente de diseño y es que el Queen Mary 2 está diseñado para realizar la ruta trasatlántica lo que se traduce en un casco mucho más resistente, un calado mayor para aguantar de manera más estable las acometidas del indómito Atlántico o una mayor potencia necesarias para enfrentarse a la ruta. De ahí que donde los barcos de crucero alcanzan velocidades de hasta 20-21 nudos, esta reina puede llegar a los 30 sin pestañear gracias a sus 4 propulsores azimutales.




Ningún otro barco merece ser el continuador de la mítica saga de los "Queens" tanto como éste. Su nombre es un homenaje al original Queen Mary, el mítico trasatlántico británico, leyenda viva de los mares y que desde su retirada en el año 1967 permanece atracado en la ciudad californiana de Long Beach desempeñando funciones de hotel-museo. El nombre no es el único guiño que el Queen Mary 2 hace a su tocayo si no que algunos de sus detalles son todo un homenaje al legendario navío de 1936. Yo destacaría dos; Por un lado su puente. Bajo él se pueden ver unas bandas horizontales de color negro a cada lado. El propósito de estas bandas es crear un efecto óptico que lo asemeje al puente del original Queen Mary.



Las tres líneas negras pintadas bajo el puente del Queen Mary 2 (arriba) 
buscan crear el efecto óptico de un hueco para asemejarlo al diseño del 
original Queen Mary (abajo).

(Foto abajo: Javier Ortega Figueiral)


Otro homenaje lo contituye la bocina. Su tono es audible hasta una distancia de 10 millas, el equivalente a 18,52 kilómetros y tiene dos; una de ellas es la original que montaba el Queen Mary de 1936 mientras que la otra es una réplica exacta de la primera.


El "typhon" del lado de estribor de la chimenea (en la foto señalado con 
las flechas) es el mismo que portaba el original Queen Mary
El del lado de babor es una réplica realizada a imagen y semejanza del primero.


A la salida ni la lluvia pudo ocultar el brillo de la estrella británica y tras realizar un grácil giro de 180 grados el Queen Mary 2 propinó 3 sonoros bocinazos a los que dio respuesta el Grand Princess a modo de despedida, y tras el intercambio enfiló hacia las islas Cíes en rumbo norte con destino a la ciudad de Southampton. Como es costumbre, y no podía ser de otro modo en esta ocasión tan especial, la maniobra fue grabada por mi compañero de excursión, Jose Montero y el resultado es el espectacular vídeo que os dejo a continuación:





Espero y deseo que no pasen otros siete años para volver a ver a esta gran reina. y si en un futuro decide no aparecer por A Coruña prometo ir en su búsqueda de nuevo. Palabra de shipspotter...


El Queen Mary 2 con las Islas Cíes de fondo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Haciendo las Américas





Las escalas inesperadas siempre tiene un sabor especial pero he de reconocer que la del pasado dia 4 lo tiene por un doble motivo; por un lado porque su protagonista, el Celebrity Eclipse, es uno de los cruceros más espectaculares de cuantos surcan las aguas y uno de los protagonistas más importantes en los muelles coruñeses de este año. Por otro lado la inesperada recalada sirve para resarcirse de la anulación del pasado 28 de octubre cuando el Eclipse se vio obligado a parar en Vigo en lugar de nuestra ciudad debido al mal tiempo, y lo cierto es que resultaba un poco injusto que una de las grandes estrellas del 2011 en nuestros muelles se despidiera cn el mal sabor de boca que supone anular una escala.




En su última recalada del año en nuestro puerto (completando un total de 4 en 2011) la megaciudad flotante de la naviera Celebrity Cruises llegó muy temprano procedente de Gijón, y sobre las 06:30 ya se hallaba maniobrando en el interior de las instalaciones portuarias para atracar en el muelle de trasatlánticos dando atrás.




Si impresiona verlo navegar, contemplarlo atracado en el muelle no le resta espectacularidad  y con la oscuridad de la noche reinando en la ciudad, las luces de la nave crean una atmósfera muy especial y permiten observar detalles de sus cuidados interiores tales como los restaurantes situados a  popa en la cubierta Entertainment donde se agrupan tres de las opciones de restauración del Celebrity Eclipse. A pie de muelle se podían ver el movimiento de algunos pasajeros madrugadores degustando el desayuno en el lujoso restaurante Blu, por el costado de babor y los detalles decorativos de las lámparas a través de las paredes acristaladas de popa en el Tuscan Grille.



Arriba: En mitad de la noche las luces interiores permiten vislumbrar 
detalles del Tuscan Grille, el restaurante situado en la popa del Eclipse.

Abajo: El interior del restaurante Tuscan Grille.

(Foto abajo: Celebrity Cruises)


Tras una breve escala de siete horas con un tiempo bastante desapacible a las 14:00 horas el Eclipse soltó amarras y puso rumbo a su siguiente destino, que en este caso se aparta bastante de los habituales a realizar por los buques que tocan la ciudad herculina. Y es que el Eclipse nos visitaba en mitad de su "cambio de domicilio" y tras zarpar puso proa hacia la ciudad de Miami para iniciar allí su temporada de cruceros en el Caribe. De esta manera A Coruña ha tenido el privilegio de ser la última ciudad europea que acoge al Celebrity Eclipse durante este 2011 por lo que los pasajeros aprovecharon bien la mañana para estar en tierra firme ya que por delante les quedan 8 jornadas de intensa navegación trasatlántica para llegar a Miami, si las previsiones se cumplen en la mañana del dia 12 de este mes.




El Celebrity Eclipse volverá a la vieja Europa a finales de abril de 2012 con un nuevo crucero trasatlántico con salida en Miami y llegada a Southampton para, ya desde la ciudad del sur de Inglaterra, iniciar su temporada crucerística de verano. De momento no está previsto la escala de este buque en A Coruña para el próximo año pero cruzaremos los dedos para que Celebrity Cruises decida traer de vuelta a este coloso, sin duda una de las grandes estrellas de este año en aguas de Marineda.


El Celebrity Eclipse despidiéndose de Europa (pero sólo por este año).

domingo, 6 de noviembre de 2011

La fórmula del agua





Tras la fallida escala del Celebrity Eclipse prevista en principio para el pasado 27 de octubre y que debido al mal tiempo obligó al barco de Celebrity Cruises a recalar en Vigo, el dia siguiente trajo un nuevo protagonista a nuestro puerto. Si bien lo de "nuevo" no es del todo correcto puesto que el Independence of the Seas es ya todo un habitual en nuestras costas y con la del pasado sábado completa su séptima recalada en A Coruña durante el 2011. La megaciudad flotante de Royal Caribbean llegó a la ciudad procedente de su habitual destino, el archipiélago de las Madeira, sobre las 12:00 horas en una mañana más primaveral que propia de esta estación.




Esta nueva escala del Independence of the Seas me brinda una nueva oportunidad para seguir comentando algunas cosas acerca de las impresionantes instalaciones que este prodigio naval incluye a bordo. En esta ocasión me decanto por una opción que si bien no es la más apropiada ahora que dejamos atrás el verano, sería un error no citar por lo innovador que supone su concepto en la industria de los cruceros.




 Siempre que pensamos en la opción refrescante en un barco de este tipo la cabeza se nos va al instante a las piscinas, que variando en forma, decoración o ubicación parecen ofrecer poco margen a las navieras a la hora de ser originales y mostrar algo realmente innovador en este tipo de instalaciones. Aún así ha habido novedades en los últimos años, como la proliferación de los "magrodome", o lo que es lo mismo, las piscinas con techo de cubierta retráctil que permiten su uso y disfrute independientemente de las condiciones climáticas. Por otro lado el gigante crucerístico Carnival Corp. incluye en multitud de sus barcos (los famosos "fun ships") enormes toboganes a modo de parque acuático, muy apreciado sobre todo entre el público juvenil.




Royal Caribbean se ha decidido por incluir tambien una instalación de este tipo y aprovechando el aumento de espacio de los barcos de la clase Freedom (el Freedom, el Liberty y el Independence of the Seas) ha añadido en la cubierta 11 un nuevo artilugio orientado a la diversión. El invento se ha dado en llamar H2O Zone.


H2O Zone.
(Fuente: beyondships.com)


Concebido para el público más joven, H2O Zone está pensado como una alternativa más "movida" al clásico chapuzón en la piscina y se convierte en una nueva forma de interactuar con el líquido elemento. Compuesto por numerosas esculturas multicolores de extrañas formas que disparan agua en múltiples direcciones y de manera imprevisible, fuentes interactivas o grandes chorros de agua que surgen de forma inesperada del suelo a modo de géiser todo el conjunto convierten a H2O Zone en gran parque acuático en mitad del océano.


Las esculturas multicolores del H2O Zone.
(Foto: Don Reep)


Tras el bullicio de toda la jornada esta zona recupera la calma ya entrada la tarde cuando H2O Zone se transforma en un parque escultórico donde las figuras parecen cobrar vida gracias a la acertada iluminación del lugar.


Imagen nocturna del H2O Zone.
 (Foto: Tyler McCall)


Tras su habitual estancia en A Coruña de aproximadamente ocho horas, el Independence of the Seas soltó amarras y ante los ojos de multitud de curiosos que se acercaron hasta las inmediaciones del puerto para disfrutar del espectáculo, el gigantesco ingenio naval viró para poner rumbo hacia las islas británicas, lugar habitual donde finaliza sus travesías. Al Independence le restan todavía 2 visitas a nuestra ciudad. La siguiente tendrá lugar el próximo 9 de noviembre, nueva oportunidad de disfrutar de este monstruo de los mares.


Primer plano del complejo H2O Zone con sus esculturas multicolores. 
Su ubicación es justo por delante del salón panorámico Viking Crown Lounge 
(en la izquierda de la foto).