NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 20 MAYO: La naviera Saga Cruises celebra su 20 aniversario.
  • 27 ABRIL: Aida cruises toma posesión de su nuevo buque, el AidaPerla.
  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.

martes, 26 de julio de 2011

Mirado por un tuerto





¿Verdad que muchas veces tenemos la sensación de que, cuando las cosas van bien todo parece venir rodado, como si hubiésemos sido tocados por una varita mágica que impide que cualquier problema pueda perturbarnos?
Bueno, existe un reverso para esa cara de la moneda y es que cuando las cosas se tuercen a veces tenemos la sensación de que nos ha mirado un tuerto y que la mala suerte no se aparta de nosotros por mucho que hagamos. Pues algo de esto le debe de suceder al MSC Opera en este 2011. Parece que con la última campanada del año una conjunción planetaria se ha cebado con este barco y no le ha traido hasta la fecha más que disgustos. Quizás exagere porque tampoco han sido tantos, pero sorprende en que modo éstos han venido encadenados, lo que llevaría a pensar en que la famosa Ley de Murphy, o mejor dicho, uno de sus corolarios (el de "si algo va mal, siempre es susceptible de ir a peor") no deja de ser una verdad como un templo.


MSC Opera atracado en A Coruña en septiembre de 2010.


Saco este tema aprovechando la excusa que me da la última visita del MSC Opera a A Coruña realizada el pasado 19 de julio; la segunda de las 9 que el navío de MSC tiene previsto realizar en nuestros muelles en las próximas semanas con el aliciente de ser nuestra ciudad puerto de embarque.
Por decirlo de una manera suave la primavera ha sido una estación de lo más movidita para este buque y es que ha habido de todo: choques, anulaciones de cruceros, fallos eléctricos, detenciones, etc... pero no adelantemos acontecimientos y procedamos en estricto orden cronológico de los hechos.
Ese orden cronológico de los hechos nos lleva a iniciar este relato de desdichas en aguas argentinas. Hace ya varios meses concretamente finales de marzo el MSC Opera se encontraba realizando un crucero por aguas sudamericanas y el dia 25 tocaba parada en el puerto de Buenos Aires. Tras una escala sin contratiempos llegó el momento de zarpar y ahí comenzaron los problemas. Tras separarse unos metros del muelle al que se encontraba atracado, de repente el MSC Opera se precipitó contra el mismo y la proa del navío chocó de forma violenta contra la estructura hasta en dos ocasiones.




El resultado de este incidente no tuvo repercusión sobre los pasajeros, en su mayoría brasileños, pero varios camarotes de las cubiertas 3 y 4 quedaron inutilizados a consecuencia del impacto. La autoridad marítima argentina inspeccionó el buque tras el accidente y permitió al barco continuar su itinerario previsto tras las oportunas reparaciones que provocaron un retraso de unas 10 horas.
Analizando el incidente a toro pasado no resulta muy extraño en este tipo de buques, (que se lo digan si no al Oriana hace unas semanas y su particular "encuentro" con los muelles de Kristiansand) en los que el efecto del viento resulta especialmente crítico a la hora de maniobrar. La gran altura que alcanzan estos barcos provocan un "efecto vela" muy acusado que, de no tomarse las medidas adecuadas, como la ayuda de remolcadores pueden provocar algún susto como el vivido por el MSC Opera.
La cada vez más presente en nuestras vidas tecnología (¡bendita/maldita tecnología!) nos ha proporcionado unos documentos en forma de vídeos realizados por varios pasajeros en los que se pueden ver (y sobre todo oir) el momento exacto del impacto (o mejor dicho, impactos) contra el muelle argentino:




 


Una mala experiencia pero al fin y al cabo la cosa no fue tan grave: nadie resultó herido y simplemente el retraso por la revisión de los daños provocó ligeros cambios en el itinerario de ese crucero por lo que "el tortazo" contra el muelle argentino no resultó especialmente doloroso para la naviera italiana (quizás a la proa del MSC Opera sí le "dolió" un poco). Más dolorosa fue su siguiente bofetada y no porque el navío volviese a tener un encuentro inesperado contra otro muelle u otro barco. En este caso el golpe fue más bien moral por la repercusión mediática del incidente.
Ocurrió el pasado 14 de mayo. El MSC Opera se encontraba realizando un crucero en aguas del mar Báltico cuando a primera hora de la mañana sufrió un fallo en un panel eléctrico causando una pequeña pérdida de energía para convertirse después en una pérdida total de energía cuando el barco navegaba cerca del puerto de Visby. La consecuencia de que un crucero padezca una caida total de planta en mitad del mar es principalmente quedarse sin propulsión, arruinando la travesía a los hasta ese momento felices pasajeros. Bueno, quizá para ellos ésta sea la menos mala de las consecuencias puesto que además de quedarse a merced de la corriente en el MSC Opera dejó de funcionar el aire acondicionado (soportable teniendo en cuenta que hablamos de un viaje por el mar Báltico), las cocinas  (olvídense de servir comidas calientes) y lo que es peor, los baños quedaron inutilizados (y aquí no hace falta comentar nada para darse cuenta de lo desagradable del tema).




Tras pasar varias horas en esa situación, se consiguió reestablecer el suministro eléctrico, al menos parcialmente y el buque fue remolcado hasta una localidad cercana desde donde los pasajeros fueron evacuados a sus lugares de procedencia. Fin del crucero. Para el que le interesen los detalles de esta "experiencia crucerística" existe mucha información en internet (ya les digo que tuvo una gran repercusión mediática) e incluso en este mismo blog hay un post, con fecha 16 de mayo, en el que se comenta la "jugada".
Del accidente lo que más tocado salió (aparte de los motores del Opera) fue la imagen de la compañía que si bien hizo todo lo que pudo en minimizar los daños, no pudo evitar que su nombre apareciera en multitud de artículos junto con adjetivos no muy agradables. MSC trató de pasar página lo antes posible pero de nuevo Murphy y sus leyes aparecieron en el peor momento para cerrar el mes de mayo, un mes para olvidar por el MSC Opera.




Tras ser reparado en aguas escandinavas el MSC Opera puso rumbo hacia Southampton para iniciar desde allí su siguiente crucero. El buque llegó el miércoles 25 de mayo al puerto inglés para realizar todos los preparativos de la travesía, pero justo el día de la salida, el 27 de mayo, miembros de la MCA (iniciales de Maritime and Coastguard Agency) inspeccionaron el buque y le prohibieron la salida alegando que la nave no cumplía con las regulaciones de seguridad marítima internacionales vigentes e incluso planteó dudas sobre la estabilidad de la nave. Que un barco incumpla dichas normas constituye un hecho gravísimo, y que el navío en cuestión pertenezca a una compañía del prestigio de MSC algo realmente preocupante. La naviera trató de echar balones fuera alegando que todo estaba en orden y que se trataba de un problema burocrático. Sea como fuere lo cierto es que al buque se le impidió su salida del puerto de Southampton porque no cumplía con la normativa de seguridad internacional en materia de navegación (o sea que no estamos hablando de que una piscina esté sucia o algo de ese estilo) además la MCA puntualizó que los fallos eran "importantes" (y tanto; oir hablar de fallos en la estabilidad de un buque hace correr sudores fríos).
Finalmente la nave salió a tiempo para cubrir su ruta programada, un crucero de 8 días de duración por los fiordos noruegos, pero una vez más el daño ya estaba hecho y la foto del MSC Opera fue portada en numerosas publicaciones de nuevo por el motivo que no debiera serlo.




Quizás todo esto se debió a las malditas prisas. Tras el problema sufrido a mediados de mes al quedar a la deriva en mitad del Báltico el buque fue "remendado" a toda prisa en algún astillero de la zona con la idea de no perder tiempo y tener que cancelar el siguiente crucero (money, money) el MSC Opera llegó a Southampton sobrecargado debido a un cálculo erróneo por parte de la tripulación lo que dio lugar al problema de la estabilidad y así empezó la pelota a rodar. En fin, que las prisas son malas consejeras...
Un mensaje a los directivos de MSC: primero están las personas (y su seguridad), luego el dinero. Nunca se olviden de esa premisa.




Parece que hay luz al final del túnel y desde junio el MSC Opera no ha dado más que hablar y las aguas han vuelto a su cauce justo a tiempo para el inicio de la histórica serie de cruceros con embarque en A Coruña que tendrá lugar hasta mediados del mes de septiembre. ¿Será que esta ciudad atrae la buena suerte? Quien sabe...


El MSC Opera se aleja de la costa coruñesa... pero volverá.


domingo, 24 de julio de 2011

El pionero




Hay naves cuyo tamaño las convierten en autenticos hitos de la ingenieria naval y en la muestra del afán de superación humano por llegar cada vez más lejos (piensen por ejemplo en un Oasis of the Seas o en un Grand Princess en su día), otras que tras una longeva carrera llena de innumerables acontecimientos reseñables entran por derecho propio en la historia del transporte marítimo (y aquí podría figurar el Queen Elizabeth 2 por ejemplo).
Pero buques cuya propia concepción y existencia supongan el inicio de toda una era dentro de su "especie", de esos se pueden contar con los dedos de las manos; Pues bien, hoy estamos ante uno de esos barcos.




Les hablo del Artania, que el pasado 18 de julio recaló en A Coruña por unas horas en la que supone su primera escala en la ciudad herculina desde que su naviera, la alemana Phoenix Reisen le otorgara su actual identidad. La nave germana llegó hacia las 7:00 procedente del puerto de Southampton y pasó toda la mañana del lunes en el muelle de transatlánticos.




Y es que ahí donde lo ven el protagonista de hoy tiene todo el derecho a ser catalogado como el punto de partida de la actual corriente crucerística. Quizás no fue el iniciador real de la tendencia de los grandes mega-liners que pululan en nuestros mares hoy en dia (ese tanto habría que apuntárselo a Royal Caribbean con la introducción del Monarch, el Majesty y el Sovereign of the Seas a principios de los 90) pero si que podemos decir que el actual Artania (junto al Europa de Hapag-Lloyd de 1981) fue el que sentó esas bases sobre las que el progresivo aumento de toneladas culminaría en los Celebritys, Disneys, Carnivals y "of the Seas" de última generación que hoy en dia contemplamos casi sin pestañear por lo acostumbrados que estamos ya a que esos mastodontes vengan cada vez con más frecuencia a nuestros puertos.
Más por el concepto en sí que por su tamaño, cuando el Artania (entonces Royal Princess) nació en la cabeza de sus diseñadores se empezó a gestar una pequeña-gran revolución que desembocaría en la industria crucerística que hoy conocemos. Por hacer un símil el Royal Princess fue la revolución francesa que supuso el paso de la edad moderna a la edad contemporánea en los viajes de placer por mar.


El Royal Princess atracado en el muelle de transatlánticos durante su escala 
en A Coruña el 28 de mayo de 1997.

Construido en los astilleros Wartsila de Finlandia en el año 1984 no se trataba del buque más grande jamás construido, de hecho no era más grande que el Canberra, pero su diseño al igual que lo que este histórico barco de la P&O supuso en su día, marcaba la pauta a seguir en la construcción naval y el inicio del crucero moderno.
Todo en él era innovador: Las zonas públicas del barco se situaban por primera vez en niveles inferiores dejando las cubiertas más altas para los camarotes, por lo que de esta manera los pasajeros podían difrutar de unas mejores vistas. Además los camarotes a bordo del Royal Princess eran todos exteriores, algo impensable en aquella época y que incluso en nuestros días no se ve en todos los barcos. La revolución no terminaba ahí ya que rompiendo con la imagen prototípica de los buques clásicos los camarotes del Royal Princess no contaban con los tradicionales "ojos de buey" si no que tenían verdaderas ventanas. Tambien insólito era el hecho de que los camarotes con balcón privado ocupaban por primera vez 2 cubiertas en una nave.


Quizás hoy en día no llame la atención pero la inclusión de ventanas reales 
en lugar de los tradicionales "ojos de buey" en los camarotes constituyó algo 
verdaderamente revolucionario en el diseño del Royal Princess, el actual Artania.


Tras 27 años en manos inglesas, primero en Princess Cruises y después en la compañía matriz, la P&O, la nave pasó a inicios de este verano a formar parte de la flota Phoenix Reisen, la naviera con sede en la ciudad alemana de Bonn, convirtiéndose en su buque insignia. Junto a los otros dos integrantes de la flota, Albatros y Amadea (la naviera siempre utiliza nombres que empiezan por A-) el Artania comparte colores corporativos pero curiosamente no ocurre lo mismo con el registro y en su popa se puede leer el nombre de Hamilton, el mismo que tenía cuando navegaba para la P&O.



Arriba: El Artania luce sus nuevos colores corporativos.
Abajo: Bajo la atenta vigilancia del Sertosa 28 el Artania realiza el giro para atracar dando atrás. 
En su popa se puede leer su actual puerto de registro: Hamilton (Bermudas).



A las 14:00 horas y tras tres bocinazos realmente graves que resonaron en toda la ciudad, el Artania soltó amarras para poner rumbo a su siguiente destino, el puerto de Lisboa. Gracias al fenomenal trabajo de mi colega Jose Montero, con el que comparto afición podemos ver al Artania durante su maniobra de salida de la ciudad en este sensacional vídeo que les dejo a continuación:




A principios de octubre, y si las previsiones se cumplen, tendremos una nueva oportunidad de disfrutar en directo de la estampa del Artania en nuestra ciudad, una nave imprescidible a la hora de explicar el desarrollo de toda una industria.


A pesar de acercarse ya a los 30 años de vida, el Artania mantiene una imagen 
moderna fruto de su revolucionario diseño concebido a mediados de los 80.


sábado, 16 de julio de 2011

Estás en tu casa





Volvemos a la carga. Tras unas semanas de parón (el propio en estas fecha estivales) la actividad ha vuelto al muelle de trasatlánticos y lo ha hecho a lo grande; no sólo por el tamaño del protagonista que ha abierto la veda en este segundo semestre del año, si no por lo especial de la escala.
Y es que el MSC Opera es en este 2011 uno de los grandes destacados en nuestra ciudad, y lo es por un doble motivo: primero por las 9 escalas previstas desde este mes y hasta mediados de septiembre. Segundo y más importante, porque se convierte en el segundo barco de este año (tras el Empress) en realizar el embarque desde nuestra ciudad, aunque a diferencia de la compañía española propietaria del Empress, MSC Cruceros ha apostado fuerte realizando no solo un par de travesías como en el caso del buque de Pullmantur si no que además la experiencia de la naviera italiana en nuestra ciudad no será algo puntual para este año y se repetirá el próximo 2012 con un calendario similar en fechas, número de escalas y, por supuesto, mismo protagonista.




Para los que les haya entrado el gusanillo les comento algo del viaje: Tras embarcar en el muelle de trasatlánticos los afortunados que viajen a bordo del MSC Opera iniciarán un recorrido de 8 noches que les llevará a Cherburgo, Southampton, Amsterdam, La Rochelle, Bilbao y vuelta de nuevo a A Coruña. Los precios varían dependiendo de la fecha y el tipo de camarote escogidos, pero los más baratos (los interiores) arrancan en unos 1.170 euros por persona aunque los descuentos por acompañante son más que interesantes. Estos precios son bastante superiores a los ofrecidos por Pullmantur en la travesía que el Empress realizará desde nuestra ciudad el próximo mes de septiembre aunque las diferencias entre ambos itinerarios son muy grandes ya que en el caso de la naviera española el viaje dura 2 noches menos y finaliza en el puerto de Málaga con lo que habría que sumarle los gastos de la vuelta a casa.




¿Y que hay que decir sobre el barco?. Bueno, en mi opinión el MSC Opera es una buena elección para este tipo de recorrido ya que no debemos obviar que se trata de una travesía por el Océano Atlántico, siempre más respondón que el benévolo Mediterráneo por lo que el tamaño de la nave juega un rol bastante importante. En el caso que nos ocupa el MSC Opera constituye un buen candidato para superar con nota los eventuales zarandeos gracias a sus 59.058 toneladas de registro bruto, 251 metros de eslora y 28,8 metros de manga. El tamaño de la nave también se traduce en mayores o más completas instalaciones a bordo, aunque de éstas hablaré en los próximos posts que dedicaré a esta nave con motivo de las escalas que este buque hará en nuestra ciudad durante las próximas semanas.




Claro que, como en todo hay algún pero. En el caso del MSC Opera se trata de varios sucesos que han tenido lugar semanas atrás y que han puesto en entredicho tanto su imagen como la de su naviera, con el consiguiente efecto negativo que esto puede tener sobre futuros cruceristas. He preferido no entrar en detalles sobre dichos sucesos para recabar más información y poder comentarlos con mayor conocimiento de causa en posteriores entradas.
Espero y deseo que la experiencia que MSC Cruceros ha comenzado este 11 de julio en el puerto de A Coruña tenga un gran éxito, ya que ello se traducirá en beneficios para todos; para la naviera, para la ciudad, y por supuesto para todos los que disfrutamos viendo las maniobras de estos grandes colosos en aguas herculinas. Con este deseo termino.




ah!, que no se me olvide: MSC Opera, ¡estás en tu casa!


sábado, 9 de julio de 2011

Una sorprendente ausencia




Repasando el calendario de las escalas que nos quedan por delante en A Coruña me he dado cuenta de una sorprendente ausencia este año. Sorprendente porque su nombre siempre ha aparecido asociado al de nuestra ciudad desde hace muchos años, concretamente lo hacía de forma ininterrumpida desde el 2003.
Les hablo del Black Watch, el crucero de la naviera Fred. Olsen. Cruise Lines que desde mediados de los 90 recala con bastante asiduidad en nuestros muelles; tanta que me atrevería a decir que es el buque de pasaje que más veces ha recalado en A Coruña (al menos es el que más veces ha pasado por delante de mis ojos).


El Black Watch zarpa de los muelles coruñeses en abril de 2005.

Pues este año se ha plantado. Que no quiere venir, ea. Bueno, más bien es la naviera inglesa la que ha decidido no traerlo aunque nos queda el consuelo de que en su lugar podemos ver a su gemelo y compañero de naviera Boudicca.
Como digo estoy casi seguro de que el Black Watch es el poseedor del récord de visitas a A Coruña y recordando las múltiples veces que he visto sus maniobras he caído en la cuenta de que el Black Watch posiblemente sea poseedor de otra marca, ésta bastante más curiosa y es que este barco es probablemente (aqui pido la colaboración de la audiencia y si me estoy equivocando en esta afirmación me lo haga saber) el buque de pasaje que ha atracado en más ubicacones distintas dentro de nuestras instalaciones portuarias. Yo al menos cuento tres. Repasemos:

1: en el muelle de transatlánticos (o sea lo lógico y normal)


Black Watch atracado en A Coruña en enero de 2009.


2: en el muelle de Calvo-Sotelo Sur (no tan habitual, pero muy utilizado cuando dos o más cruceros "descansan" en la ciudad)


Black Watch amarrado en Calvo-Sotelo Sur en diciembre de 2009.


3: (y ahí va la curiosidad) en el muelle de Batería (una auténtica rareza de la que muy pocos pueden presumir)



A pesar de que no es un gran documento gráfico, aquí está la prueba  
 (por proa y por popa)  de la presencia del Black Watch  en el muelle de Batería. 
Fue el 5 de mayo de 1998 y el motivo de tan peculiar amarre fue la coincidencia 
de su escala con la de otros 2 cruceros: el Funchal y el Vision of the Seas 
(éste último aparece al fondo en la foto de arriba).



Lo dicho, disfrutemos de él en fotos porque lo que es en directo y salvo cambios de ultima hora no veremos por aquí al Black Watch este 2011 (y posiblemente tampoco en 2012).


jueves, 7 de julio de 2011

Mira a ver si libro



(Fuente: Cruisebusiness.com)

¿A quien no le ha pasado alguna vez yendo al volante y al pasar por un sitio estrecho en el que las leyes de la física ponen en tela de juicio nuestra pericia al volante el espetarle al acompañante esa expresión tan nuestra que es: "mira a ver si libro"?. Pues esto mismo se me ha venido a la cabeza al ver este vídeo.
Se trata de una secuencia en la que se aprecia el inicio del camino del Celebrity Silhouette desde los astilleros Meyer hasta mar abierto. Para los que el nombre de estos astilleros alemanes no les diga nada les invito a que echen un vistazo a un par de posts en este mismo blog en los que cuento un poco la historia de tan ilustre empresa así como sus peculiar ubicación  y lo que ésta dificulta la entrega de sus productos a sus futuros dueños. Para muestra un botón en forma de este vídeo; en el podemos ver como el gigantesco crucero (gigantesco no es un adjetivo puesto porque sí, si no que se trata del 19º buque de pasaje más grande del mundo) sale por la compuerta que comunica el astillero con el río Ems, la arteria fluvial que lleva a todos los buques construidos aquí hasta la costa. La maniobra es digna de elogio puesto que el Silhouette tiene una manga de 36,9 metros y el vano que ofrece dicha compuerta es de tan sólo 45 metros.
Y no es el mayor "aprieto" por el que tuvo que pasar: En algun punto de los 36 kilómetros de recorrido el Silhouette pasó con un margen de ¡¡2 metros!!
Como la cosa siga aumentando de tamaño un día van a tener que untar los barcos en jabón para que no se queden atascados. Imagínense el tamaño de la pastilla...


El Celebrity Silhouette es guiado río abajo con la ayuda de remolcadores. 
A la dificultad del recorrido hay que añadirle que el mismo se realiza marcha atrás. 
(Foto: Meyer  Weft)

Ahí no acaban las complicaciones: más adelante el encuentro con un paso elevado, el Friesenbrücke, obliga a realizar un dispositivo con el fin de desmontar un tramo del puente para permitir el paso del coloso que se abre camino hacia el mar. Esta operación tiene lugar cada vez que uno de estos enormes ingenios navales sale de las entrañas de los astilleros Meyer y también aparece reflejado en el vídeo (sobre el minuto 1:52)





La botadura formal tendrá lugar en la ciudad alemana de Hamburgo el próximo día 21 de julio. Desde esa fecha la ultima creación de Celebrity Cruises se unirá a sus gemelos Solstice, Equinox y Eclipse, a éste último lo tendremos por A Coruña muy pronto, concretamente el 10 de septiembre.


El Celebrity Silhouette en los astilleros Meyer hace unos días esperando a 
ser llevado a mar abierto.
(Foto: Meyer Weft)