NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.
  • 14 MARZO: El Legend of the Seas parte desde Dubai en su última singladura bajo los colores de Royal caribbean antes de pasar a manos de Thomson Cruises.
  • 14 MARZO: Celebrity Cruises desvela los primeros detalles sobre su nueva generación de buques, los Edge Class.
  • 08 MARZO: Los dos nuevos buques de expedición de la naviera Hapag-Lloyd serán bautizados como Hanseatic Nature y Hanseatic Inspiration.
  • 08 MARZO: El ex-Saga Ruby inicia su viaje final hacia la India, donde será desguazado.

jueves, 28 de abril de 2011

Luz de luna




El pasado domingo 24 de abril los coruñeses tuvimos oportunidad de observar un curioso fenómeno astronómico; durante unas 12 horas se pudo ver una enorme luna blanca brillando en la ciudad a plena luz del día. Y es que el AidaLuna resplandece allí donde va.
Fue un dejavú, ya que la escala fue casi calcada a la realizada una semana antes por su compañero de naviera y cuasi gemelo AidaBlu el pasado día 17. Esta vez el AidaLuna madrugó un poco más y pasadas las siete de la mañana se dirigía hacia su amarre en el muelle de transatlanticos marcha atrás tras realizar el giro a la altura del castillo de San Antón.


Construido en los prestigiosos astilleros alemanes Meyer Werft en  el año 2009, el AidaLuna tiene un desplazamiento de 69.203 toneladas, una eslora de 252 metros y una manga de 32,2 metros. Su calado es de 7,3 metros.
En sus 13 cubiertas los pasajeros, que pueden llegar en capacidad máxima a los 2.500, son atendidos por una tripulación compuesta por 634 efectivos.


Este buque está muy vinculado a nuestro puerto desde sus debut comercial hace 2 años, no obstante su viaje inaugural fue un crucero de 14 días con salida desde Hamburgo y destino Palma de Mallorca en el que una de sus escalas tuvo lugar en A Coruña. Todo un hito en nuestra ciudad porque el AidaLuna fue bautizado a su llegada al puerto balear con lo que el buque gemano se convirtió en el segundo crucero en navegar por aguas coruñesas antes de su bautizo oficial. El anterior precedente fue el Arcadia de la naviera P&O en el año 2005.


El AidaLuna es la tercera de las naves de la Spynx-Klasse, compuesta hasta la fecha por el AidaDiva, el AidaBella, el AidaBlu y el AidaSol, y si bien su aspecto exterior no presenta diferencias con sus dos predecesores (sí difiere algo de los 2 últimos), lo cierto es que en cada unidad se realizan algunos cambios en lo referente a sus instalaciones a bordo. La principal novedad en el AidaLuna fue la inclusión de una gran pantalla en la cubierta de piscinas que permite su uso a modo de un gran cine al aire libre.

El pantallón.
(Foto: Meyer Werft)

Frente a la pantalla hay una grada que permite al pasaje sentarse para ver las películas de manera confortable, una instalación que rara vez aparece en este tipo de cubiertas que por lo general están dedicadas en exclusiva a tomar el sol y al disfrute de la piscina. Es, como no, otro signo diferenciador entre Aida Cruises y el resto de navieras.

La inusual grada te permite disfrutar de la peli más comodamente. 
Ya sólo faltan las palomitas.
(Foto: autor desconocido)

La enorme pantalla está compuesta por 187.000 LEDS, tiene unas medidas de 7,17 metros de ancho por 4,03 metros de alto y permite ver películas a la luz de la luna (literalmente), pero mucho más. La pantalla tiene otros muchos usos: Desde mostrar las instalaciones a bordo del buque, jugar a la Wii, hasta espectaculares juegos de luz  gracias a los 4 potentes cañones láser situados a los lados de la pantalla y amenizados por un Dj desde su particular cabina situada a escasos metros.

Pantalla multiuso. Desde jugar a la Wii...

...a disfrutar de espectaculares shows de luz y sonido.
(foto: Emfactory.de)

A la salida, con una gran puntualidad sobre el horario previsto, el AidaLuna repitió el ritual realizado justo una semana antes por su casi gemelo AidaBlu: misma hora, mismo destino (Le Havre) y mismo rumbo errático virando hacia Punta Herminia para luego volver a virar en dirección norte. Un zig-zag poco usual al que empiezan a acostumbrarme los buques de Aida Cruises pero que me complican enormemente la ubicación a la hora de hacer fotos. Tendré que mandarles un correo exponiendo mi queja formalmente...


Secuencia del particular "rumbo norte" que describió el AidaLuna a la salida de la bahía.



sábado, 23 de abril de 2011

Como cambian los tiempos...




...Venancio, como decía la canción. Cada vez que pienso en el barco protagonista de hoy me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo y de con que velocidad cambia todo a nuestro alrededor. Quizá la primera de las sensaciones sea consecuencia de hacerse mayor (viejo todavía no) y la segunda va inexorablemente unida a la primera.
Pues esto es lo que me viene siempre a la cabeza cada vez que el Vision of the Seas asoma la proa por el Castillo de San Antón. La de este 21 de abril es la 6ª escala por estos lares desde su debut hace 13 años y en los últimos años es puntual a su cita con nuestra ciudad. Y lo de puntual el completamente literal, no sólo a la hora de la llegada ( a las 7:00 estaba pasando a la altura de la Torre de Hércules procedente de Lisboa) si no también por el día: Fue el mismo 21 de abril pero del año pasado cuando el Vision hizo su última escala en nuestro puerto.


Vision of the Seas puntual a su cita con A Coruña.

Es al pensar en el debut de este barco en A Coruña, allá por 1998 cuando le doy vueltas a la cabeza sobre lo rápido que evoluciona el mundo de los cruceros. Aquel año la llegada del Vision of the Seas fue todo un acontecimiento en nuestra ciudad al tratarse no sólo del buque más moderno del mundo en aquellas fechas si no por tratarse también de uno de los más grandes. El Vision of the Seas llegó a la ciudad el 5 de mayo de 1998, sólo 3 días después de iniciar su carrera comercial en un día que pasó a la historia de la ciudad por un triple motivo. De un lado la llegada del coloso de la naviera Royal Caribbean era todo una noticia por sí misma, pero además su estancia en A Coruña estuvo acompañada por el Black Watch y el pequeño Funchal, lo que suponía que por vez primera 3 cruceros coincidían en la dársena coruñesa al mismo tiempo. Ese 5 de mayo fue el día elegido también para inaugurar la terminal de cruceros, la pequeña construcción que hasta hace unos meses lucía en el muelle de trasatlánticos y que ha sido sustituido por la recién inaugurada terminal (se estrenó el pasado día 9). El antiguo edificio se había quedado obsoleto por el crecimiento exponencial que han experimentado desde entonces los buques de crucero con el consiguiente aumento de pasajeros y un ejemplo claro de ese cambio revolucionario es el Vision of the Seas. En aquel momento el Vision era el segundo crucero más grande del mundo, sólo superado por el Carnival Destiny (con 101.000 toneladas). El título le iba a durar poco puesto que en apenas una semanas entraría en servicio el Grand Princess, que con 108.000 toneladas desbancó a ambos en lo más alto de la clasificación.
Ese segundo puesto que ostentaba entonces el Vision of the Seas dista bastante del que ocupa a día de hoy; En la actualidad tenemos que irnos al puesto 91 para encontrar al buque de la Royal Caribbean, es decir que en 13 años se han construido 89 cruceros que lo superan en tamaño (y sin contar los que están en proyecto o en fase de construcción).


El Vision of the Seas atracado durante su debut en A Coruña el histórico 
5 de mayo de 1998. Su atraque coincidió con el Funchal (atracado a su popa) 
y el Black Watch.


El Vision of the Seas da nombre a una clase formada por 6 buques: el Legend, el Splendour, el Grandeur, el Enchantment y el Rhapsody si bien unicamente el Rhapsody es exactamente gemelo a nuestro protagonista. Tiene un desplazamiento de 78.491 toneladas, con una eslora de 279 metros, una manga de 32,2 metros y en capacidad máxima puede albergar hasta 2.435 pasajeros.



Exteriormente el Vision of the Seas (arriba) sólo se diferencia del 
Rhapsody of the Seas (abajo) por las líneas verdes
de los costados a proa (señalada con las flechas).

(foto Rhapsody of the Seas: Ghislain Bonneau)

15 minutos antes de las 10 de la noche el Vision of the Seas soltó amarras para maniobrar más allá del Castillo de San Antón y poner rumbo a su próximo destino, el puerto de Gijón. A pesar de lo inusual de la hora de partida la despedida del buque fue presenciada por multitud de personas que aprovechaban la jornada festiva para pasear. Lástima que los casi 2.500 pasajeros que se encontraron la ciudad cerrada a cal y canto no le sacaran el mismo provecho. En fin, la misma cantinela de siempre...





Ventura contra los elementos




Ventura es sinónimo de suerte y fortuna e ironicamente la suerte, en forma de climatología, es lo que le dio la espalda al Ventura en la escala que realizó el pasado día 20 en la ciudad herculina. Siempre tocan días difíciles, y el del este miércoles lo fue. El sol y las temperaturas primaverales que veníamos disfrutando estas semanas se tomaron un "descanso" dejando paso a un manto de agua que cubrió la ciudad gran parte de la jornada y arruinó la escala a los pasajeros que se bajaron del coloso británico.




Procedente de Vigo, el Ventura atracó hacia las siete de la mañana  bajo una lluvia continua que me impidió realizar el oportuno trabajo fotográfico. Es la primera de las tres escalas que el enorme buque de la naviera P&O tiene previstas realizar en A Coruña este 2011.




Construido en el 2008 por los astilleros italianos Fincantieri, es hasta la fecha el segundo crucero más grande que nos visita en 2011 tras el Independence of the Seas. No es la primera vez que tenemos oportunidad de verlo ya que la de esta semana fue su 6ª escala en nuestro puerto; Sólo en su año de debut hizo un total de 4 escalas en A Coruña.


Ventura durante la maniobra de atraque en su 1ª escala en A Coruña 
allá por mayo del 2008.

Pasados unos minutos de las 5 de la tarde y enmedio de un gran aguacero con abundante aparato eléctrico el Ventura soltó cabos para poner rumbo al puerto de Southampton.
Esperemos que tenga más suerte en lo climátológico el próximo lunes, cuando realizará su 2ª escala en A Coruña. Ese dia estará acompañado de 2 buques de la Fred. Olsen Cruise lines: el  Balmoral y el Boudicca. Cruzaremos los dedos...


El Ventura con rumbo norte (y yo mojándome).

miércoles, 20 de abril de 2011

Una rubia alemana con buen cuerpo




Nada como un confuso y sugerente titular para captar la atención del lector. Es una de las máximas del periodismo sensacionalista. Y aunque parezca que el encabezado poco o nada tenga que ver con la llegada de un crucero a A Coruña, más adelante veremos como el enunciado de esta entrada guarda relación con el protagonista de hoy, que no es otro que el AidaBlu de la naviera germana Aida Cruises.




El AidaBlu llegó a la rada coruñesa pasadas las 8 de la mañana procedente del puerto de Lisboa. Es su 4º visita a la ciudad herculina tras el debut el año pasado cuando acababa de salir de los astilleros Meyer Werft en Alemania, donde se construyó. Fue el 13 de febrero, sólo 4 días después de su salida oficial desde el puerto de Hamburgo.


Sale el sol. Llega el AidaBlu.

El AidaBlu es el 4º de una serie de 5 buques gemelos pertenecientes a la denominada "Sphinx"-Klasse (el sexto ya está en construcción). La saga empezó en el año 2007 con el AidaDiva y prosiguió con el AidaBella y el AidaLuna, de los cuales los 2 últimos estuvieron en nuestra ciudad en sus respectivos debuts. La posterior construcción del AidaBlu supuso un ligero aumento de tamaño con respecto a estas tres anteriores unidades debido a la aparición de una cubierta y media más, lo que hace aumentar su desplazamiento hasta las 71.304 toneladas. Su longitud y anchura no varían y quedan en los 252 metros de eslora y los 32,2 de manga.



Muy parecidos pero no iguales. El AidaBlu (abajo) incorpora una cubierta y 
media más que sus antecesores, como el AidaBella (arriba). Se puede apreciar
perfectamente comparando las fotos por encima del puente de mando.



Tampoco varía su colorido exterior, que supone la seña de identidad de la naviera germana: Los ojos y la boca que dan ese aspecto tan "humano" al barco y que con el aumento de tamaño de las naves se vuelven cada vez más y más en grandes. En el caso concreto del AidaBlu la boca tiene 21 metros de largo.


¡Bocazas!


Y ahora es cuando viene la aclaración del confuso titular. Como ya he mencionado Aida Cruises es una naviera alemana y su "negocio" está orientado al mercado germano por lo que dotan a sus barcos de instalaciones acordes con los gustos propios de este país del centro de Europa y, ¿hay algo más teutón que la cerveza?. Pocas cosas, que por algo es la bebida nacional. Es ahí donde Aida Cruises se ha apuntado un buen tanto para diferenciarse un poco más del resto de navieras que ofrecen productos similares.
El AidaBlu es el primer buque de pasaje que cuenta con una cervecería a bordo donde elaboran su propia cerveza. La Brauhaus (literalmente "casa de la cerveza") se encuentra en la cubierta 10 y ofrece a todo aquel que quiera visitarla la posibilidad de saborear una cerveza muy especial; Tan especial que sólo podrás encontrarla en este singular barco.


En el interior de la Brauhaus.
(Foto: us schwab)


En la Brauhaus se producen unos 600 litros de cerveza diarios siguiendo la estricta Ley de Pureza alemana (la "Reinheitsgebot") que establece desde 1516 como únicos componentes de esta bebida el agua, la cebada y el lúpulo (la levadura no aparecía en la fórmula porque se desconoció su existencia hasta que el Sr. Pasteur vino al mundo). Eso sí, la producción de la bebida sólo se realiza mientras el AidaBlu está navegando, ya que por normativa aduanera está prohibido hacerlo cuando el barco se encuentra atracado en algún puerto.
Una jarra de esta particular cerveza sale por unos 3,10 euros y puedes degustarla acompañada de algo para picar, eso si, siempre que sea alguna especialidad alemana.
El AidaBlu es el primero en tener esta instalación a bordo pero no el último; el recién botado AidaSol, gemelo de nuestro protagonista también la tiene y el próximo en unirse a la flota Aida Cruises, el AidaMar también la incorporará.




Hacia las 8 de la tarde el AidaBlu hizo sonar su bocina indicando su inminente partida en dirección al puerto de  Le Havre, si bien esto de "dirección a" habría que matizarlo, puesto que cuando la nave sobrepasó el dique de abrigo realizó un inesperado giro y apuntó hacia la Torre de Hércules como si hubiera tenido lugar un cambio de última hora y se dirigiera hacia el sur. Tras pasar pegado a Punta Herminia, unas millas más adelante comenzó a virar a estribor apuntando de nuevo hacia el norte para describir una curiosa parábola. Posiblemente la finalidad de esta maniobra no fue otra que la de que sus pasajeros pudieran disfrutar del entorno de la Torre por última vez antes de despedirse de la ciudad. Es lo que tiene ir sin prisas a los sitios, que te puedes recrear con el paisaje. Lo que no hagan estos alemanes...


El AidaBlu dirigiéndose hacia las inmediaciones de la Torre de Hércules 
en su peculiar interpretación de "ruta hacia el norte". Unas millas más 
adelante giraría a estribor para poner proa a Francia.


lunes, 18 de abril de 2011

El gigante desterrado



Como si la visita de un buque del tamaño del Independence of the Seas no fuese suficiente para darle brillo a la jornada del pasado jueves, en esta ocasión el coloso de la Royal Caribbean ha coincido con el Oceana de la naviera P&O en lo que supone su primera visita del año a la ciudad.
Quizás a la sombra del gigantesco Independence pueda parecer que el protagonista de esta entrada queda relegado a un segundo plano pero resulta realmente dificil eclipsar a un barco como éste tanto por tamaño como por estética. En mi modesta opinión la del Oceana es una de las proas más bonitas en lo que a barcos de crucero se refiere.


La preciosa proa del Oceana apuntando hacia las islas británicas.

El buque de la naviera inglesa P&O llegó a A Coruña hacia las 10 de la mañana procedente de Bilbao coincidiendo con el Independence of the Seas, por lo que se los pudo ver navegar juntos a su llegada (El Oceana pegado a la costa de Mera, y el Independence pegado a la Torre).


 Prueba de agudeza visual: Traten de localizar 3 embarcaciones en la foto. 
(pista: sale el Independence of the Seas...)


La coincidencia con el gigantesco buque de la naviera Royal Caribbean provocó que el Oceana fuera "desterrado" al muelle de Calvo-Sotelo sur, un amarre no tan preparado para la recepción de cruceristas pero que le otorgan a la nave de la P&O un curioso récord en nuestra ciudad: Se trata del buque de pasaje más grande atracado fuera del muelle de trasatlánticos en toda la historia de A Coruña desbancando a su compañero de naviera, el Oriana, que ocupó el muelle del Centenario en una de sus escalas por coincidir ésta con la presencia de la regata Cutty Sark. Otros precedentes de buques grandes atracados "fuera de lugar" fueron el AidaLuna en 2009 por su coincidencia con el MSC Orchestra, o el Queen Elizabeth 2 en su visita inaugural a la ciudad allá por 1984. En esta ocasión la razón era de lo más lógica: el muelle de trasatlánticos no existía (se construyó en 1991).


En el muelle de Calvo-Sotelo hubo descarga ¡de pasajeros!. 
(Tranquilos, no utilizaron las grúas).


El Oceana tiene un desplazamiento de 77.499 toneladas, con 261 metros de eslora y 32,2 metros de manga.
Puede alojar a 2.272 pasajeros en capacidad máxima que son "mimados" por 814 tripulantes. Navega bajo bandera de las Islas Bermudas.


El "culo" (con perdón) del Oceana.

Botado con el nombre de Ocean Princess en el año 2000 en Monfalcone, Italia por los prestigiosos astilleros Fincantieri para la naviera Princess Cruises se trata del 4º y último componente de la Sun Class (compuesta por el Sun, el Dawn y el Sea Princess). En 2002 la naviera americana Princess Cruises y la inglesa P&O quedaron englobadas dentro del gigante crucerístico Carnival Corp. y ambas compañías pasaron a funcionar como una sola, si bien mantuvieron su imagen corporativa propia. La unión trajo consigo una reestructuración de las flotas en la que la principal decisión fue transferir 2 buques hacia la P&O para reforzar la posición de la multinacional en el mecado británico.

 Adonia y Oceana durante su re-bautizo en Southampton en 2003.
(no me pregunten cual es cual porque ni los distingo)
(Fuente: Simplonpc.co.uk)

El 21 de mayo de 2003 tuvo lugar la ceremonia oficial de bautizo (o de re-bautizo). y el acontecimiento entró en la historia de la P&O al ser la primera vez en la que se consagraban 2 buques al mismo tiempo. Así el Ocean Princess pasó a ser el Oceana y el Sea Princess se convirtió en Adonia. No viene a cuento, pero la casualidad ha querido que justo 8 años después, otro 21 de mayo (el de este 2011)  la naviera británica bautizará a otro buque con el nombre de Adonia, pero no adelantamos acontecimientos.
Tras su bautizo conjunto a ambas naves se les pasó a conocer con el apodo de las "white sisters" (los barcos en inglés tienen género femenino). A pesar de ser gemelos e indistinguibles por fuera, la P&O quiso dotarlos de personalidades contrapuestas y el Oceana se convirtió en lo que en argot cruceril se define como buque familiar, con instalaciones a bordo pensadas para toda la familia mientras que el Adonia era un buque sólo para adultos, sin instalaciones para niños.
En 2005 el Adonia recuperó su original nombre de Sea Princess volviendo a navegar para la Princess Cruises y el camino de las "white sisters" se separó definitivamente.



Hacia las 6 y media y tras dejar un razonable margen con el Independence of the Seas, el Oceana soltó amarras y continuó viaje hacia Southampton en un curioso itinerario donde A Coruña es el punto más meridional de la travesía. En el puerto inglés volverá a compartir amarre con el Independence donde ambas naves ponen fin a sus respectivos cruceros. Al Oceana lo volveremos a ver este año por A Coruña, si las previsiones se cumplen, el próximo 9 de junio, 11 de agosto y 11 de noviembre. Le esperamos con impaciencia.


Para el Oceana esta vez fue fácil encontrar Southampton; Sólo tuvo 
que seguir la estela del Independence of the Seas.


domingo, 17 de abril de 2011

Para quedarse helado



Brrrrr! La sensación de escalofrío que te recorre el cuerpo al ver algo impactante es muy recurrente. Es una percepción que mucha gente puede llegar a experimentar al ver acercarse el impresionante Independence of the Seas a nuestra dársena y comprobar como el ingenio humano no deja de maravillarnos con su afán de superación. Este jueves todos los coruñeses hemos tenido la oportunidad de repetir esas mismas emociones con la 4ª visita del año a la ciudad de este gigante.




Al igual que en su otras 3 visitas el Independence repitió procedencia y hora de llegada, pero en esta ocasión se buscó un compañero de escala para pasar el día en A Coruña, y no uno cualquiera; el invitado estrella fue el Oceana, otra fortaleza flotante a la que raramente se le puede hacer sombra pero que en este caso tuvo que ceder "la baza" y el punto de amarre (se fue a Calvo-Sotelo sur) en detrimento del "enorme of the seas". Juntos han conseguido entrar en el libro de los récords de la ciudad al traer en una misma jornada a 6.300 turistas superando la anterior marca que databa del 10 de septiembre de 2009, cuando el MSC Orchestra, el AidaLuna y el Prinsendam desembarcaron un total de 5.500 cruceristas al mismo tiempo. Unos números para quedarse helado, ¿no?


 Independence of the Seas y Oceana batiendo récords en A Coruña.


Como helado se debe de quedar uno al embarcar en el Independence of the Seas y ver sus increíbles interiores, algunos de los cuales ya he descrito brevemente con ocasión de sus anteriores escalas en nuestro puerto. Sin embargo la sensación de quedarse literalmente helado se consigue en una instalación concreta del barco; el Studio B.
Tenemos que dirigirnos hacia las profundidaddes de la nave ya que el Studio B se encuentra en la cubierta 3. Una vez allí y tras franquear sus puertas la visión nos dejará petrificados (y helados) hasta el punto de plantearmos cuestiones que no admiten lugar a dudas: ¿esto es real? ¿seguimos a bordo de un barco?.


Studio B. Lo que verás tras estas puertas te dejará helado...
(Foto: Don Reep)

Y es que el Studio B es una pista de hielo. Una instalación formidable si la encontraramos en uno de los cada vez más abundantes centros comerciales que afloran como setas por nuestra ciudad, pero que se convierte en increíble al encontrarla en alta mar.
La idea, al igual que la enorme avenida comercial que cruza la nave de proa a popa nació en los buques de la clase Voyager y 7 años después se continuó con el invento en los buques de la clase Freedom (al que pertenece el Independence.


En el interior del Studio B.
(Foto: Nicolai)


Realmente el Studio B está diseñado para múltiples propósitos y si bien el principal es su utilización como pista de patinaje sobre hielo, en el se llevan a cabo desde espectáculos nocturnos con coreografías y juegos de luz y sonido,  pasando por concursos, fiestas temáticas hasta cursillos de cocina.
Todo aquel que quiera usar la pista de patinaje sobre hielo puede hacerlo sin necesidad de tener que pagar un importe a mayores ni alcanzar un nivel de destreza determinado y tampoco es necesario reservar plaza ni llevar tus propios patines (allí te los proporcionan). Sólamente está cerrada cuando hay un evento programado o durante los ensayos de la tripulación previos al espectáculo.


Si no queremos patinar, podremos disfrutar de algún espectáculo.
(Foto: Nicolai)

Por último y aprovechando que estamos en la cubierta 3, justo a la salida del Studio B unas puertas acristaladas permiten ver el interior del RCTV, el estudio de producción de televisión del Independence of the Seas. Sus dimensiones son mucho más pequeñas pero por lo demás no difiere mucho a los que podemos encontrar en cualquier cadena de televisión. Desde él se coordinan y editan todos los contenidos que los pasajeros pueden ver en las televisiones de sus camarotes con información acerca de horarios de eventos a bordo, datos sobre las excursiones de la siguiente escala o programas de entretenimiento.
Si es que en este barco no falta de nada...




 El día 25 de este mes el Independence of the Seas se despedirá de A Coruña por unos meses. No será un adiós si no un hasta luego ya que volverá a visitarnos a partir de la segunda quincena de septiembre pero el colofón a este primer semestre será muy especial. Habrá que esperar unos días para revelar la sorpresa...