NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 22 JUNIO: Astilleros Barreras de Vigo construirá 3 lujosos megayates para la nueva naviera Ritz Carlton Yacht Collection, que verán la luz a partir de 2019.
  • 19 JUNIO: El Saga Pearl II dejará la flota de Saga Cruises en 2019.
  • 12 JUNIO: Ceremonia de bautizo oficial del nuevo buque insignia de la naviera Cruise & Maritime Voyages, el Columbus (ex-Arcadia).
  • 03 JUNIO: MSC Cruceros bautiza a su nuevo buque insignia, el MSC Meraviglia, un día antes de partir en su viaje inaugural.
  • 01 JUNIO: El futuro buque insignia de Aida Cruises se llamará AidaNova y verá la luz a finales de 2018.

lunes, 31 de octubre de 2011

El último camarada



(Foto: Jose Montero)


Una visita muy especial tuvo lugar el pasado 24 de octubre en A Coruña y es que el Marco Polo no es un barco cualquiera y se le mire por donde se le mire nos damos cuenta de que nos hallamos ante una nave muy especial.




El veterano buque llegó a la rada coruñesa pasadas las 07:00 horas procedente del puerto de Gibraltar para pasar toda la mañana en tierras gallegas en una jornada que quizás no era la mejor en lo climatológico para bajar y descubrir los encantos de nuestra urbe.


(Foto: Jose Montero)


 ¿Y que es lo que hace tan especial a este barco?. Pues para empezar un simple vistazo al aspecto general del Marco Polo ya nos indica que nos hallamos ante uno de esos trotamundos de los mares con muchísimos años en su casco; tantos que, de las 40 naves de crucero que han visitado en este 2011 la ciudad heculina este buque es el de más edad de todos. Bueno, realmente es el tercero con más edad por detrás del Sea Cloud (del año 1931) y el Princess Danae (de 1955), pero estas dos naves no nacieron como barco de pasaje;  El Sea Cloud por ejemplo desempeñó varios cometidos antes de convertirse en buque de cruceros hacia finales de los 80 mientras que el Princess Danae nació como buque de carga. (digamos pues que el Marco Polo es el más antiguo que nació como barco de pasaje al uso)




Si eso no sirviera por si mismo para convertirlo en especial, sus orígenes (y parte de su carrera comercial) también son dignos de comentar. Y es que el ahora pequeño Marco Polo es el último superviviente de la flota trasatlántica soviética que desde la desmembración de la U.R.S.S. ha ido viendo como cada uno de sus barcos se han ido desperdigando por varias navieras "capitalistas" para caer finalmente bajo la dictadura del soplete y dejar paso a las nuevas generaciones.


(Foto: Jose Montero)


El actual Marco Polo que navegó con una hoz y un martillo en su chimenea durante un cuarto de siglo bajo el nombre de Aleksandr Pushkin formaba parte de un quinteto de naves gemelas construidas en los astilleros Mathias-Thesen de Wismar, en la antigua Alemania del este y que fueron bautizados con los nombres de cinco notables figuras de la literatura rusa. Fueron en orden cronológico el Ivan Franko (1964), el Aleksandr Pushkin (1965), el Shota Rustaveli (1966), el Taras Shevchenko (1967) y el Mikhail Lermontov (1972).


El Mikhail Lermontov, uno de los 5 integrantes de la Ivan Franko-class.
(Fuente: Wikipedia)


Nuestro protagonista, el segundo de la serie Ivan Franko-class entró en servicio para la Baltic Shipping Company con el objetivo de cubrir la travesía entre Leningrado (la actual San Petersburgo) y Montreal. La ruta completa iba desde la ciudad soviética con escalas en Helsinki, Copenhague, Tilbury (Londres) y Quebec City acabando en la capital canadiense.


El actual Marco Polo, ha navegado gran parte de su carrera bajo bandera 
soviética y con el nombre de Aleksandr Pushkin. En la foto se observa
perfectamente la hoz y el martillo coronando la chimenea.
(Fuente: simplonpc.co.uk)


El Aleksandr Pushkin, o lo que es lo mismo nuestro Marco Polo, ha demostrado ser el que más aguante ha tenido de entre sus "továrishch". De los cinco barcos de la serie el primero en caer fue el Mikhail Lermontov tras sufrir un accidente en las costas neozelandesas en febrero de 1986 y hundirse con la pérdida de uno de sus tripulantes. Ahora no puede presumir de longevo pero si  puede hacerlo por ser uno de los pecios más famosos en el hemisferio sur. Sus otros compañeros no tuvieron un final tan "épico" y fueron siendo desguazados desde finales de los 90. El Ivan Franko fue el siguiente en caer, en 1997 y posteriormente lo hicieron el Shota Rustaveli (2003) y por último el Taras Shevchenko en (2005)


Aunque de pésima calidad, esta foto atestigua la presencia de otro de los 
componentes del "quinteto ruso" en A Coruña. Se trata del Shota Rustaveli 
que, ya en manos occidentales y bajo el nombre de Assedo, visitó la ciudad 
el 21 de agosto de 2002, un año antes de ser desguazado.


Ya como Marco Polo la nave opera desde el 2009 bajo charter para la  naviera inglesa de reciente creación Cruise & Maritime Voyages y junto a su compañero de flota, el Ocean Countess, realiza cruceros por el norte de Europa en invierno y por el mediterráneo en verano partiendo desde su base en Tilbury, el considerado como "puerto de Londres".


Cabalgando sobre las olas rumbo a las islas británicas.
(Foto: Jose Montero)


A la salida, prevista para las 14:00 horas y cumplida con puntualidad británica, el Marco Polo reemprendió su camino con destino hacia la terminal de Tilbury  no sin antes brindarnos un nuevo espectáculo cabalgando sobre las olas al dejar la bahia coruñesa. Si en las fotos ya resulta llamativo, el vídeo realizado por mi amigo y colaborador habitual de este blog Jose Montero, refleja perfectamente como el Marco Polo sigue, a pesar de sus años, en plena forma y se enfrentó a las adversas condiciones marítimas del pasado lunes sin ningún tipo de problemas.





El próximo 10 de noviembre, y si las previsiones se cumplen, tendremos la oportunidad de volver a ver por nuestras aguas a este superviviente de la era soviética, todo un pedacito de la historia naval del siglo XX.



Montaña rusa: En esta secuencia de fotos, tomada por Jose Montero,  podemos 
ver como el Marco Polo se defiende sin problemas del embate del mar 
a su salida de la ciudad.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Revisionando clásicos





El pasado 19 de octubre tuvo lugar la cuarta visita del Boudicca en lo que va de año a la ciudad herculina y con ella se convierte tras el MSC Opera y el Independence of the Seas en el buque con más escalas realizadas en lo que va de 2011.




El buque de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines llegó a A Coruña sobre las 8:30 horas procedente de Newcastle-upon-Tyne cubriendo un recorrido habitual para este barco desde las islas británicas hasta las Canarias variando de forma recurrente los puertos en los que hace escala.




El Boudicca es uno de los cuatro buques en propiedad de la naviera británica junto al Braemar, el Black Watch y el Balmoral, este último su buque insignia. Fue comprado por la Fred. Olsen en el año 2005 y tras una extensa remodelación para habituarlo a los gustos británicos debutó en febrero de 2006.


 El Boudicca en dique seco siendo sometido a algunas reparaciones.
(Fuente: motorship.com)


Su línea clásica casa perfectamente con la filosofía de Fred. Olsen, cuya flota la componen buques ya entrados en años pero que guardan la esencia de los clásicos liners que cruzaban el Atlántico norte en el siglo XX y esa silueta inconfundible de auténtico barco, muy alejada de los diseños actuales.




De hecho el Boudicca, pese a ser uno de los últimos en formar parte de la compañía es su unidad con más edad, junto a su gemelo Black Watch. Fue construido en el año 1973 en los astilleros finlandeses Wartsila y cuando se botó lo hizo bajo el nombre de Royal Viking Sky.




Tras ocho horas de escala en A Coruña el Boudicca soltó amarras para dirigirse hacia su siguiente destino, el puerto de La Palma. Si las previsiones se cumplen tardaremos en volver a verlo por nuestras aguas ya que en 2012 el Boudicca no aparecerá por nuestra costa quedando su siguiente visita para el 2 de enero del 2013.




martes, 25 de octubre de 2011

Segundos fuera!





Fiel a su cita que lo trae a A Coruña cada 11 días, el pasado 18 de octubre tocaba de nuevo encuentro entre la ciudad y el Independence of the Seas que suma ya con esta última escala realizada un total de seis recaladas este año y tiene pendientes todavía otras tres.
El coloso de la naviera Royal Caribbean llegó a la ciudad herculina sobre las 12:00 horas procedente de su habitual destino, el archipiélago de Madeira, en una mañana con bastante niebla que no facilitó la labor fotográfica como atestiguan las imágenes.




Con motivo de sus numerosas visitas ya he hablado de las increibles instalaciones que este megacrucero lleva a bordo, algunas de ellas impensables en un barco, y si repasan los anteriores posts dedicados a esta nave podrán leer algo sobre las más destacadas tales como el Flowrider o simulador de surf, el rocódromo, la pista de hielo, los jacuzzis colgantes o el Royal Promenade por citar algunos. Hoy quiero mencionarles, aunque sólo sea de pasada otra instalación que presenta este espectacular barco, al igual que los otros dos componentes de la clase Freedom (Freedom y Liberty of the Seas) y que pese a no ser tan llamativa como algunas de las anteriormente citadas, no deja de ser curiosa.




A proa del Independence of the Seas y en la cubierta 11 se encuentra el "fitness center" o lo que de toda la vida se ha llamado gimnasio, y que en el caso de esta nave sigue la tendencia actual del sector tanto en disposición (a proa y en una cubierta alta) como en equipamiento (cuenta con un completo y moderno conjunto de aparatos para ejercitar los músculos). Pero prefiero reservar la descripción de esta portentosa instalación para más adelante y dedicarle otro post con objeto de darle la importancia que se merece. El motivo de destacarlo hoy es por lo que se encuentra nada más cruzar el umbral de dicho gimnasio.


El gimnasio se situa en la proa del Independence of the Seas, justo encima
del puente de mando.


Y es que en el Independence of the Seas tendremos oportunidad de dar rienda suelta a toda nuestra agresividad y zurrarnos la badana. Bueno, quizás eso podemos hacerlo en cualquier barco de crucero. Lo que este buque nos brinda es la oportunidad de hacerlo en un espacio homologado a tal efecto; un cuadrilátero de boxeo de medidas oficiales. En este ring los pasajeros del Independence of the Seas podrán recibir clases de boxeo a cargo de monitores especializados y para aquellos que promulgan la no violencia se organizan veladas pugilísticas a las que se puede acudir como mero espectador. Aviso a navegantes (o mejor dicho a cruceristas): las clases en este "club de la lucha" no están incluidas en el precio del pasaje.


El "fight club" a bordo del Independence of the Seas.
(Fuente: jamesjetsam.blogspot.com)


Tras hacernos compañía  durante unas cuantas horas, hacia las 19:45 el Independence reemprendió la marcha para poner fin al dia siguiente en la británica ciudad de Southampton a un crucero de 11 de noches que, a buen seguro hizo las delicias de quienes tuvieron la suerte de disfrutarlo. El próximo 29 de octubre tendremos una nueva ocasión de ver a este gigante surcando nuestras aguas.
Por último os dejo con la prueba videográfica de la escala del Independence del pasado martes, obra y gracia de Jose Montero, realizado desde el punto opuesto al cual fueron tomadas las fotos que ilustran esta entrada. De esta manera queda cubierta esta escala desde todos los ángulos.




viernes, 21 de octubre de 2011

El barco de las mil caras





Uno de los últimos debuts del año en el puerto de A Coruña tuvo lugar el pasado 14 de octubre con la visita del Adonia, la última adquisición de la naviera británica P&O. En principio dicho debut iba a tener lugar el pasado 14 de septiembre pero en aquella ocasión el capitán decidió anular la escala en nuestro puerto y continuar viaje.




El Adonia llegó a la dársena coruñesa pasadas las 08:00 horas procedente del puerto de Southampton. El benjamín de la histórica naviera británica en nada se parece a sus compañeros de flota, al menos en lo que a tamaño se refiere; Con 30.277 toneladas de registro bruto, 181 metros de eslora, 25,5 metros de manga y un calado de 6 metros está muy lejos de los Azura, Ventura, Oriana o Arcadia...
...Pero el tamaño no debe inducirnos a error. Sus 702 pasajeros son tratados con la enorme atención y la habitual profesionalidad con la que P&O nos tiene acostumbrados y que la han convertido a lo largo de sus casi 175 años de historia en una referencia en el transporte de pasajeros por via marítima.




Un motor diesel se encarga de transmitirle a las dos hélices del Adonia un total de 18.600 KW de potencia y le hacen alcanzar una velocidad de servicio de unos 18 nudos.
A pesar de tratarse de un buque relativamente "joven" su vida comercial ha sido de lo más ajetreada pasando por numerosas navieras y cambiando multitud de veces de nombre. Repasemos la lista...


El Adonia "dándonos la espalda".


Su historia comienza en febrero de 2001 cuando es botado en los astilleros Chantiers de L´Atlantique en la ciudad francesa de St. Nazaire. Se trataba de un encargo para la "difunta" naviera Renaissance Cruises, una compañía que es el paradigma de cómo hacer las cosas en el momento equivocado puede resultar fatal.  Desde 3 años antes la naviera se hallaba en un radical proceso de crecimiento con la construcción de 8 buques gemelos y que en un alarde de originalidad fueron bautizando secuencialmente como R One, R Two, R Three...aunque en un futuro había planes de rebautizarlos con denominaciones más convencionales. Lo que la compañía desconocía entonces es que ese "futuro" no pintaba muy halagüeño e iba a ser muy breve...


R One, R Two, R Three.... y así hasta ocho! Renaissance Cruises 
no se complicaba mucho con los nombres.

Aquel año 2001 resultaba clave para la compañía puesto que se había apostado muy fuerte y había que empezara recoger los primeros frutos de tan gigantesca (y cara) siembra, pero el 11-S el mundo se detuvo por unas horas estableciendo un nuevo orden  y la consiguiente crisis del sector turístico originada por los ataques terroristas pilló a contrapié y con los pantalones bajados a esta naviera; Con una pila de barcos todavía por pagar y una crisis galopante en la industria crucerística en unos meses decenas de compañías navieras fueron cayendo una a una. Renaissance Cruises se fue a la quiebra incapaz de hacer frente a la enorme deuda debido a la inversión realizada y sus ocho coquetas y modernas naves gemelas se quedaron compuestas y sin novia: Paradojas de la vida al final 2001 sí resultó ser una año clave para la Renaissance Cruises, pero no como se habían imaginado sus dueños...


El R Eight, actual Adonia, durante su escala inaugural (y única)  en
A Coruña el 13 de mayo de 2001.


Cerrando la saga con el pseudónimo de R Eight,  nuestro protagonista permaneció amarrado por espacio de varios meses hasta que la sociedad Cruise Invest, que se quedó con la flota entera, fue colocando los barcos a diversas compañías. El R Eight fue a parar a la naviera Swan Hellenic que necesitaba una nueva barco para reemplazar al Minerva, cuyo charter finalizaba en 2003. El cambio suponía triplicar la capacidad de pasajeros de la compañía pero pese a lo radical del cambio Swan Hellenic decidió apostar por la continuidad y rebautizó al R Eight como Minerva II.


Ya como Minerva II,  el buque visitó varias veces la ciudad. La foto 
corresponde a su salida en junio de 2006.


El charter duró 3 años, hasta el 2006, fecha en la que el barco encuentra un comprador en la naviera Princess Cruises que lo rebautiza como Royal Princess, nombre clásico utilizado por esta naviera y que acababa de quedar libre cuando el portador del nombre fue transferido a la P&O pasando a ser el Artemis.


Ya como Royal Princess y algo más "pálido".
(Fuente: Wikipedia)

Curiosamente la carrera comercial de estas dos naves, el vigente y el antiguo portador del nombre Royal Princess vuelven a cruzarse cuando en abril de este año P&O decide vender el Artemis (ex-Royal Princess) a la naviera germana Phoenix Reisen, que lo rebautiza como Artania. Para cubrir la baja la naviera británica decide hacerse con un buque de medio tamaño y el elegido es el Royal Princess de su compañía hermana Princess Cruises. De esta manera el rebautizado esta vez como Adonia, al igual que ocurriera cinco años atrás, volvió a sustituir al mismo buque.




Tras una soleada jornada, el Adonia puso punto final a su escala hacia las 17:00 horas poniendo rumbo a Cádiz, una larga travesía que le obligó a pasar un dia entero sin tocar tierra. El próximo año volveremos a contar con la presencia del Adonia en A Coruña de momento con su actual nombre pero... ¡quien sabe!




jueves, 20 de octubre de 2011

AidaBlu al desnudo





Que Aida Cruises constituye una opción completamente diferente a lo que ofrecen el resto de navieras "estándar" es de sobra conocido, de hecho la compañía germana hace de ello su carta de presentación alejándose lo más posible de los convencionalismos y de las ideas clásicas de lo que se entiende que debe de ser un barco de crucero actual.




En cada uno de los componentes de su flota su estilo desenfadado se hace patente en un sinfín de detalles, como por ejemplo su informalidad en el código de vestimenta o la inexistencia de la típica cena de gala con el capitán, rasgos que hacen de Aida Cruises una naviera más accesible y atractiva para los futuros cruceristas y que constituye una de las claves esenciales para entender el tremendo éxito de esta compañía.


El AidaBlu pasa junto al buque oceanográfico Ramón Margalef,  que espera 
pacientemente durante la salida del crucero.


El AidaBlu, que visitó A Coruña el pasado 13 de octubre no es ninguna excepción. El hasta hace unos meses buque insignia de la naviera alemana (su lugar lo ocupa ahora su gemelo AidaSol) realizó el pasado jueves su 5ª escala en la ciudad, la segunda de este 2011 tras la que tuvo lugar el pasado mes de abril. La presencia de la nave germana en la ciudad no pasó desapercibida, en parte porque si hay unos buques que no pasan inadvertidos en la industria crucerística esos son los componentes de la flota Aida con su casco decorado con esos rasgos tan "humanos".


El AidaBlu "maquillándose" y preparándose para salir.
(Fuente: aida.de)


El buque germano llegó sobre las 07:30 horas procedente del puerto de Santander cubriendo una ruta ya habitual para esta nave con inicio en la ciudad alemana de Hamburgo y final en Palma de Mallorca.




El AidaBlu es diferente en muchos sentidos a cualquier barco de crucero que nos pueda visitar (no todos tienen una mirada tan sugerente, por ejemplo). Esas diferencias ya comienzan en la disposición general de elementos a bordo, que se aparta bastante del estandar de las naves construidas desde principios de este siglo, y continúan con muchas de las instalaciones con las que cuenta a bordo, impensables en otros barcos. Ya hablé en anteriores posts de sus escalas de que el AidaBlu fue el primer buque de cruceros en tener su propia fábrica de cerveza, además de contar con el Spa más grande en alta mar. Durante sus escalas tambien es habitual ver a muchos de sus pasajeros salir a explorar la ciudad a golpe de pedal y es que otro de los rasgos de este insólito buque, y que en este caso se extiende al resto de la flota Aida Cruises, es que el AidaBlu cuenta con un parque móvil de 80 bicicletas para todo aquel que prefiera bajar a tierra y explorar las ciudades de una forma diferente.


Las bicicletas del AidaBlu,  personalizadas y todo.
(Fuente: avidcruiser.com)


Si todo ésto no fuesen argumentos suficientes para incluir al AidaBlu en una categoría propia, en la cubierta 15 encontramos el no va más. Como comenté antes si por algo destaca el AidaBlu es por el impresionante Body & Soul Spa, el mayor complejo dedicado al tratamiento corporal que se puede ver a bordo de cualquier buque de crucero (junto en su gemelo AidaSol). A lo largo de sus 2.600 metros cuadrados que ocupan tres cubiertas el afortunado que viaje en esta nave podrá gozar de mil y un tratamientos destinados a conseguir que la mente se evada completamente de la realidad y aunque no disfrutemos de un agradable masaje el simple reposo en la pieza maestra de este complejo servirá para olvidar todas nuestras preocupaciones. En el corazón mismo del spa se encuentra lo que podríamos definir como una réplica del edén al que han llamado muy acertadamente Wellness-Oase. En el interior de este oasis artificial con techo retráctil se encuentran un gran surtido de tumbonas acolchadas situadas entre una frondosa vegetación real formada por cañas de bambú. Imposible no dejar la mente en blanco...


En el interior del Wellness-Oase es dificil no encontrar la paz.
(Fuente: holidaycheck.at)


Pero en este templo de quietud y sosiego encontramos un rincón secreto señalizado con una discreta placa donde se puede leer "FKK deck". Tan críptico nombre se corresponde con las iniciales de "Frei Koerper Kultur" que traducido al castellano quiere decir "cultura nudista", y es que el AidaBlu, al igual que el resto de buques de la clase Diva (el AidaDiva, AidaBella, AidaLuna y AidaSol) cuenta con una terraza destinada a todos aquellos que quieran realizar la práctica del naturismo, que cuenta con bastantes adeptos en la cultura germana. La terraza se encuentra en una zona  bastante reservada como cabría esperar en una instalación de este tipo que requiere unos mínimos de privacidad y se sitúa a proa en la cubierta más alta del AidaBlu.


La FKK-deck o terraza nudista se situa en la cubierta 15 más o menos 
por detrás de los radomos del AidaBlu.


Tras una escala de 11 horas en la ciudad en la que los turistas pudieron disfrutar de una climatología más propia del verano que de la estación otoñal en la que nos encontramos, el AidaBlu puso fin a su estancia en A Coruña y tras los tres bocinazos de rigor puso rumbo al sur para dirigirse al puerto de Lisboa continuando así su travesía por el Atlántico. Hasta el próximo 8 de mayo de 2012 (si las previsiones se cumplen) no volveremos a ver al AidaBlu por nuestras aguas aunque tenemos el consuelo de poder seguir gozando con la presencia de sus colegas de naviera, todos ellos habituales visitantes de nuestra ciudad.


En el interior de la terraza nudista del AidaBlu. Por decoro pixelizo la imagen 
para que nadie se ofenda (y para que no me cierren el blog...)

lunes, 17 de octubre de 2011

Despejando la incógnita





Tercera visita de la temporada para el Celebrity Eclipse al puerto de A Coruña. Y nada cambia respecto a sus anteriores llegadas puesto que el gigantesco buque de la naviera Celebrity Cruises sigue causando la misma admiración entre los coruñeses como la primera vez aunque hay que decir que en esta ocasión el Eclipse fue "eclipsado" por un inesperado protagonista...




Su llegada se produjo a media mañana y en mitad de una niebla tan espesa que impedia ver la imponente silueta del gigante acercarse lentamente. Tan sólo el sonido de su bocina advertía de que algo muy grande se acercaba a la dársena coruñesa.


¡Lo que cambia la cosa!
A pesar de ser muy distintas ambas fotos están sacadas desde el mismo punto.

Arriba: Una foto del Ventura durante su salida de la ciudad en septiembre de 2008
Abajo: La niebla engulle al Eclipse (señalado por las flechas) el pasado 12 octubre.



Como en sus escalas anteriores una de las cosas que más llamaba la atencion a los curiosos, además del descomunal tamaño del Celebrity Eclipse era la enorme "equis" que corona la chimenea delantera y el significado de esa letra, y como mucha gente también me lo ha preguntado a mi pues voy a aprovechar la ocasión para contar el origen de este símbolo.


La "equis" de la chimenea, toda una incógnita...


Todo comenzó allá por la década de los 60 cuando Anthony Chandris funda en Grecia la naviera Chandris Line para cubrir la línea entre Grecia y Australia, un mercado emergente gracias a la emigración hacia el país de los "aussies" y tras años de continua expansión la naviera se fusiona en 1974 con la compañía del hermano del fundador, que opera en el mediterráneo realizando cruceros. A partir de 1977 Chandris se dedicaría en exclusiva a este negocio renombrándose la naviera como Chandris Cruises.
¿Que tiene que ver todo ésto con la enorme "equis" que luce el Eclipse en su chimenea?, paciencia que ya llegamos...Chandris opera con barcos ya entrados en años a los que dota de la imagen corporativa genuina de la naviera: un casco pintado de blanco con una franja azul de proa a popa, y arriba coronando la chimenea (o chimeneas) pintada en azul marino con una enorme "equis" blanca símbolo de la compañía. se hacen una idea de la imagen, ¿verdad?.


Cartel promocional de la Chandris Lines allá por los años 60
presumiendo de su última adquisición,  el enorme Australis
En la imagen se observa la famosa "equis" de la naviera 
coronando ambas chimeneas.


Que la letra X represente a la Chandris tiene una explicación bien sencilla: el símbolo viene de la primera letra del nombre de la compañía, la letra chi, que en el alfabeto griego se representa por la X, (el nombre en griego de la compañía era "Xanthi"). Es algo muy común en las navieras, incluso en la actualidad. Ahí están los ejemplos de Costa Cruceros y su famosa "ce" u Oceania Cruises y su (no tan famosa) "O".




¿Y como pasa la "equis" de las chimeneas de Chandris a las de Celebrity Cruises?. Fácil; En 1985 Chandris compra la naviera Fantasy Cruises y expande su negocio al continente norteamericano bajo el nombre de Chandris Fantasy Cruises y 3 años después decide fundar una marca propia para operar en el continente americano; así nace en 1988 Celebrity Cruises heredando la imagen corporativa de la compañía matriz, que ve como en los años siguientes su volumen de negocio va decreciendo, en parte porque la enorme expansión de Celebrity requirió centrarse en la marca recién creada de manera que Celebrity "engulló" a Chandris, cesando sus operaciones en 1996. Pero el espíritu de la Chandris Line sobrevive en el siglo XXI gracias a esa "equis" que lucen buques como el Celebrity Eclipse en la chimenea y que representan, además de a la 22ª letra del alfabeto griego, la herencia de casi cuatro décadas de la más pura tradición marinera helena. Queda despejada la X....


La silueta fantasmal del Celebrity Eclipse emerge entre la niebla amarrado 
en el muelle de trasatlánticos.


Tras 10 horas de descanso en aguas coruñesas, a las 21:00 horas el Eclipse retomó su travesía y tras soltar amarras y separarse del muelle con ayuda de sus tres hélices auxiliares de proa puso rumbo a su destino final, la ciudad de Southampton, donde sus 2.850 pasajeros desembarcaron para dar cabida a otros tantos que iniciaron en la ciudad del sur de las islas británicas sus vacaciones soñadas en este impresionante ingenio flotante. El próximo 28 de octubre tendremos la oportunidad de volver a verlo por nuestra ciudad en la que será su despedida de A Coruña tras haber realizado un total de 4 escalas en este 2011. La próxima vez que lo veamos surcar nuestras aguas la "equis" ya no nos resultará tan extraña...


El Celebrity Eclipse durante su maniobra de salida el pasado 12 de octubre. 
A la izquierda aparece amarrado el buque escuela noruego Christian Radich.