NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.
  • 18 ABRIL: El MSC Magnifica sufre un incidente sin consecuencias al golpear contra el muelle de Civitavecchia por culpa del fuerte viento.
  • 29 MARZO: El nuevo buque de Saga Cruises se llamará Spirit of Discovery.

lunes, 27 de junio de 2011

Fin (de la primera parte)





Con la llegada del Silver Cloud el pasado 22 de junio se ha puesto punto y final al primer semestre de este 2011, una guinda perfecta para un periodo que ha batido todas las marcas en cuanto a número de escalas en nuestra ciudad. En concreto han sido 29 paradas protagonizadas por 22 naves (repitieron Independence of the Seas, Boudicca, Ventura y Oceana) y entre las que hay que destacar los debuts del Le Boreal y el Silver Spirit, la triple escala protagonizada el 25 de abril por Balmoral, Boudicca y Ventura o el nuevo récord de pasajeros en una misma jornada (la del 14 de abril) al desembarcar el Independence of the Seas y el Oceana un total de 6.300 pasajeros.




El Silver Cloud arribó hacia las 08:00 horas procedente del puerto de Leixoes y permaneció en la ciudad hasta las 23:00 horas con lo que el pequeño buque de Silversea se convierte en la nave con la escala más larga durante este 2011.




Construido en 1994 en los astilleros Mariotti de la ciudad de Génova con un coste aproximado de unos 88 millones de euros, el Silver Cloud fue la primera nave en formar parte de la lujosa flota Silversea, la naviera franco-italiana fundada por la familia Lefebvre allá por el año 1992 y que se ha convertido a día de hoy y junto a Seabourn, en el mayor exponente del lujo en lo que a cruceros se refiere. Tras la botadura del Silver Cloud, al año siguiente se construyó su buque gemelo, el Silver Wind. Más tarde vendrían el Silver Shadow y el Silver Whisper, que partiendo del diseño original del Cloud crecieron en tamaño pero manteniendo el mismo status de buque elitista. La última incorporación en la flota Silversea se produjo en 2009 con el Silver Spirit que posee unas mayores dimensiones y una mayor capacidad de pasajeros pero mantiene intacto el espíritu de la lujosa naviera. Hace tan sólo unas semanas tuvimos el privilegio de verlo por primera vez en A Coruña.


La última incoroporación de Silversea, el Silver Spirit, se inspira claramente 
en las formas de sus compañeros de flota.


Con 16.927 toneladas de registro bruto, 155 metros de eslora y 21 metros de manga, el pequeño Silver Cloud dispone en sus 6 cubiertas de pasaje de todo lo necesario para mimar a sus 315 pasajeros, que son alojados en alguna de sus 148 suites (Silversea no tiene camarotes al uso) y atendidos por una tripulación compuesta por 210 personas. Estas cifras le otorgan un ratio pasajero-tripulante realmente espectacular y que alcanza la cifra de 1´5.




Ya de noche, el Silver Cloud soltó amarras para poner rumbo hacia su siguiente destino, St. Malo, la bellísima ciudad de la Bretaña francesa y con su marcha Silversea cierra su calendario de escalas previstas por este año en A Coruña. Un  2011 en el esta naviera ha tenido mucho protagonismo con la presencia del Silver Explorer el pasado 5 de mayo, además del mencionado debut del Silver Spirit, su última joya, el 21 del mismo mes.




Por delante nos quedan 6 meses "cargaditos" de protagonistas pero como prefiero no adelantar acontecimientos aprovecharé el pequeño respiro que siempre me dan estas fechas (no muy prolíficas en cuanto a escalas) para preparar a conciencia lo que se nos viene encima a partir de mediados de julio, que no es poco: Si las previsiones se cumplen estamos hablando de 52 escalas. ¡Uff! Se me va a quedar el índice agarrotado de tanto darle al disparador de la cámara...


Silver Cloud pasando bajo el mítico London Bridge en la ciudad de.... 
(¿donde estaba este puente?)
(Fuente: Deluxecruisenews.co.uk)


lunes, 20 de junio de 2011

El paisano del Titanic




El pasado día 11 recibimos en nuestra ciudad la visita de un nuevo crucero. Realmente no es que sea "nuevo" pero en eso reside gran parte de su encanto, y es que el Princess Danae es uno de esos ejemplares de navío clásico que cada vez resultan más escasos de ver surcando las aguas.
Procedente de Vigo, el Princess Danae llegó a A Coruña hacia las 18:00 para recoger a los pasajeros que habían desembarcado en la ciudad olívica a primera hora del día. Por tal motivo la escala fue bastante corta y hacia las 22:00 horas el buque abandonó su amarre y reemprendió el viaje.




Vamos al asunto del titular. ¿Qué relación tiene nuestro protagonista de hoy con el malogrado transatlántico de la White Star line? ¿Su línea clásica tal vez? Bueno; no es que el mítico navío hundido en 1912 y el Princess Danae guarden  muchas similitudes en sus formas aunque si es verdad que la línea básica de nuestro protagonista se acerca más a la estampa clásica de "barco-barco" que a la de los actuales cruceros denominados muchas veces peyorativamente como "cajones flotantes". Eso si, la imagen que presenta actualmente el Princess Danae ha experimentado un cambio radical de la que tenía 55 años atrás cuando fue botado en unos astilleros de las Islas Británicas. Y he aquí el nexo de unión entre este pequeño buque clásico y el mediático Titanic: Ambas naves nacieron en los legendarios astilleros Harland and Wolff, de cuyas gradas han salido algunos de los nombres más conocidos de la historia naval (además del citado Titanic, sus "hermanos" Olympic y Britannic, el HMS Belfast y mi querido Canberra). A ese selecto club pertenece el Princess Danae.



 Titanic (arriba) y Princess Danae (abajo). Parecidos como un huevo a una castaña.

 (Foto Titanic: autor desconocido)

Claro que no nació con ese nombre; En el año 1955 los míticos astilleros de la ciudad norirlandesa de Belfast recibieron el encargo de construir un buque mixto de carga y pasaje para la naviera Port Line y que sería bautizado con el nombre de Port Melbourne. El barco era gemelo al Port Sydney (el actual Princess Daphne), encargado a los astilleros Swan Hunter de Newcastle.


 Poco o nada tiene que ver el actual Princess Danae con el aspecto que presentaba 
cuando fue botado bajo el nombre de Port Melbourne
(Foto: SS Maritime.com)


Los dos buques gemelos operarían en la línea Reino Unido-Nueva Zelanda/Australia hasta 1971, fecha en la que la que los avances en el transporte marítimo y aéreo dejaron a estos buques obsoletos. La gran velocidad que podían alcanzar ambos barcos, unos 17 nudos (más que muchos mercantes actuales) no pasa desapercibida para la naviera griega Karras que los compra en 1972 con el objetivo de convertirlos en ferries y les cambia sus nombres. A nuestro protagonista le toca en suerte el de Therissos Express. Los planes se quedarían en eso y la naviera griega decide apostar por el pujante mercado de cruceros estadounidense para lo cual lleva a sus 2 adquisiciones al puerto griego de Khalkis para desarmar los barcos casi al completo dejando unicamente el casco y el motor. Partiendo de esa base se reconstruyen como cruceros bajo los nombres de Danae y Daphne; nuevos por fuera pero con un corazón clásico "latiendo" en su interior.




En 1979 ambos buques son charteados por Costa Crociere y en 1984 pasan a ser adquiridos en su totalidad por la compañía italiana. Ya en 1996 el camino de ambos se separa por primera vez en 41 años cuando el Danae es comprado por la naviera Arcalia Shipping que más tarde adoptaría el nombre que ostenta en la actualidad; Classic International Cruises. Es esta compañía la que le da su actual nombre de Princess Danae.


El Danae con los colores de Costa Crociere.
(Foto: Costa Crociere)


Los caminos de ambos buques no tardarían mucho en volver a encontrarse. La naviera Classic International Cruises, especializada en cruceros a bordo de barcos clásicos, decidió ampliar la flota y que el buque más adecuado para tal cometido era el gemelo del Princess Danae. Así en 2008 y bajo el nombre de Princess Daphne pasa a la compañía portuguesa y ambos barcos vuelven a navegar bajo la misma bandera 12 años después, condición que se sigue manteniendo a día de hoy.


Durante los años que permanecieron separados el gemelo del Princess Danae 
trabajó entre otras para la Leisure Cruises que le dio al barco el nombre de 
Switzerland. En múltiples ocasiones el buque estuvo en A Coruña como en 
esta foto tomada en septiembre del 1999.


Tenéis un magnífico vídeo sobre la entrada del Princess Danae en A Coruña obra, como no, de Jose Montero. Aquí os dejo el enlace:





Momento en el que el práctico sube a bordo del Princess Danae para llevarlo 
hasta su amarre en el muelle de transatlánticos.


sábado, 18 de junio de 2011

¡Ooooh! ceana




Pese a ser un habitual por nuestras aguas nunca pierdo la ocasión de ir a ver al Oceana cuando su naviera, la británica P&O decide traerlo a nuestra ciudad y es que sin lugar a dudas se trata de uno de mis favoritos (si, ya lo se, posiblemente debo de tener más de 50 cruceros "favoritos").




Con la visita realizada este pasado día 9 de junio ya he perdido la cuenta de las veces que nos ha visitado y además cada año lo hace con mayor asiduidad (ésta última ha sido la segunda del año y aún le quedan otras dos) con lo que parece haber tomado el relevo de su compañero de naviera, el Aurora; todo un habitual coruñés y que desde el 2008 no nos visita.




Procedente de Bilbao, el Oceana llegó hacia las 08:00 horas para compartir amarre por unos instantes con el legendario Sea Cloud, aunque ya venían de compartir escala en la ciudad vasca. La nave inglesa viró a la altura del castillo de San Antón para entrar dando atrás y atracar sus  261 metros de eslora al lado del pequeño velero germano. En poco menos de una hora el muelle de transatlánticos colgó el cartel de aforo completo.
Una vez finalizada la maniobra de atraque los más de 2.000 pasajeros que lleva a bordo el Oceana pudieron aprovechar las 9 horas de escala para conocer un poco más A Coruña y sus alrededores. Esos 2.000 pasajeros pueden alojarse en la gran variedad de camarotes que presenta el crucero inglés a lo largo (y ancho) de sus 10 cubiertas de pasaje, empezando por los más modestos camarotes interiores que cuentan ya con un gran nivel de calidad como cabría esperar de una naviera tan afamada como la P&O, para continuar subiendo en lujo y precio por alguna de sus 5 categorías distintos de cabinas.




En el escalón más alto se encuentran las 6 suites que en el Oceana se ubican en la popa de las cubiertas B,C y D y desde las cuales se observan una vistan magníficas de la estela que el navío va dejando a su paso. Dichas suites cuentan con un tamaño de unos 50 metros cuadrados y sus nombres son Oronsay, Orcades, Orion, Orissa, Orsova, y Orontes; todos ellos son nombres de buques legendarios de la naviera P&O.
Estas suites cuentan, además de las características propias de los camarotes convencionales, con una cama "king-size", bañera hidromasaje y ducha independiente en el baño, zona con vestidor independiente, zona de salón con sofá y mesa y puerta de cristal correderas del suelo al techo que comunican con un amplia terraza provista de tumbonas reclinables. A esto hay que sumarle el servicio exclusivo de mayordomo con el que cuentan estas estancias.
Si quieren disfrutar de estas comodidades sepan que la cosa no sale precisamente barata; en un crucero de 14 días por el Mediterráneo oeste los precios comienzan desde los 1.600 euros, pero para disfrutar de una de estas suites hay que irse hasta los 4.500 euros. Ya saben; a apretarse el cinturón.


Las 6 flechas rojas indican la situación de las suites del Oceana. 
Son de arriba a abajo y de izquierda a derecha la Oronsay, 
Orcades, Orion, Orissa, Orsova y Orontes.


De los 975 camarotes que tiene el Oceana tan sólo 410 presentan balcón privado y digo "tan sólo" porque la tendencia actual de la industria crucerística es dotar a sus barcos con un alto porcentaje de camarotes con balcón privado. Así un MSC Orchestra tiene un 65% de estos camarotes, un Queen Mary 2 se va hasta el 73% y un Celebrity Eclipse llega hasta el 85% por citar sólo unos ejemplos. En el Oceana el porcentaje de camarotes con balcón se queda en el 42%, una cifra típica de los buques construidos en la década de los 90 en los que la tendencia a este tipo de camarotes no era tan acusada como en la actualidad.




A las 18:00 horas el capitán del Oceana decidió dar por concluida la estancia del navío inglés en A Coruña  poniendo rumbo al puerto de Southampton en ese ya característico recorrido realizado habitualmente por este buque en el que nuestra ciudad constituye el punto más meridional de la travesía.


El Oceana se cruza con el mercante Amuesa durante su salida de la ciudad.


Próxima visita del Oceana a A Coruña: 11 de agosto...



jueves, 16 de junio de 2011

Soy leyenda




(Yo no, nuestro protagonista de hoy).

 Y es que ahí donde le ven el Sea Cloud luce unos envidiables 80 años que convierten a este pequeño buque en todo un mito viviente en el mundo de los cruceros.
Su visita a A Coruña el pasado día 9 de junio fue muy breve pero suficiente para poder contemplar una de las naves dedicadas a la realización de cruceros más longeva, bella y legendaria de cuantas surcan las aguas.
Hacia las 07:00 horas el Sea Cloud se dirigió de forma majestuosa hacia su atraque en el muelle de trasatlanticos. Hubo que arrimarse bien para dejar sitio al gigantón Oceana que, procedente del mismo puerto que el velero alemán, llegó tan sólo unos minutos después. Una vez que el precioso velero estuvo amarrado comenzaron los trabajos propios de una escala solo que esta vez fueron bastante más rápidos de lo habitual ya que a las 09:30 el Sea Cloud soltaba amarras para poner rumbo a un inusual destino como es la ría de Corcubión. Allí recogería por la tarde a los pasajeros que habían bajado en nuestra ciudad para realizar alguna excursión por tierras gallegas.


(Foto: Jose Montero)

Mucho se puede comentar de la historia del Sea Cloud como cabría esperar de una nave cuya longevidad supera las ocho décadas, pero es que además el suyo es uno de los relatos más bonitos de cuantos he leído sobre este tipo de barcos ya que contiene numerosos pasajes en los que se mezclan todos los componentes propios de una película de aventuras y por supuesto con final feliz; un final sólo posible gracias al esfuerzo humano por preservar un pedacito de historia evitando de esta manera que su leyenda cayera fulminada a golpe de soplete. A continuación les hago un breve esbozo de su trepidante vida (me hubiera gustado explayarme pero me hubiera llevado más tiempo del que tengo).


(Foto: Europeanbarging.com)

Construido en 1931 en Kiel bajo el nombre de Hussar II, fue un encargo del millonario E.F. Hutton y en el momento de su entrega era el yate privado más grande del mundo. Tras 4 años el barco pasó a manos de Joseph E. Davies, el embajador de de E.E.U.U. en la Unión Soviética tras casarse con la ex-mujer de Hutton, Marjorie Merriweather Post. Davies cambió el nombre de la nave por Sea Cloud y lo utilizó en numerosas ocasiones como punto de encuentro informal con numerosas personalidades de la política, a modo de una embajada flotante.
Con la llegada de la II Guerra Mundial Davies decidió ofrecer el buque a la marina estadounidense, pero a pesar de que en un principio el presidente Roosevelt rechazó la oferta por considerar que el Sea Cloud era demasiado bello para ser sacrificado, más tarde reconsideró su postura y el Sea Cloud fue fletado por el estado por el simbólico precio de 1 dólar al año y tras una reforma donde se le retiraron sus mástiles, pasó a a tomar parte del servicio de guardacostas de los E.E.U.U. desempeñando desde entonces su misión como buque estación meteorológica.


 El USS Sea Cloud durante el período bélico.
(foto: archivos de la guardia costera estadounidense)

Tras varios cometidos durante el periodo bélico a finales de 1944 el teniente Carlton Skinner tomó el mando de la nave. Era una época donde la integración racial era una verdadera utopía en el país y en esas fechas los marineros afroamericanos no podían servir en los barcos de la marina como oficiales. Skinner pidió permiso a la marina estadounidense para realizar un experimento: navegar con una dotación completamente integrada racialmente. La tripulación, compuesta entre otros por cincuenta marineros afroamericanos (entre ellos dos oficiales) manifestó una gran eficiencia y Skinner demostró que la integración racial era posible incluso en un ambiente tan jerarquizado y encorsetado como el militar.




Tras el periodo bélico el Sea Cloud retornó a su actividad civil tras una profunda reconstruccción que duró 4 años durante los cuales se añadió un conjunto de 29 velas, se pintó el casco de blanco y se agregó un águila dorada en la proa.
En 1955 el Sea Cloud comenzó una de sus etapas más convulsas cuando pasó a manos del dictador de la República Dominicana Rafael Trujillo, que decidió cambiar el nombre del buque por el de su hija, Angelita. Tras 6 años en los que la nave funcionó como oficina del gobierno el 30 de mayo de 1961 el dictador Trujillo fue asesinado y la familia trató de escapar de la isla con el cuerpo del mandatario a bordo del Angelita con destino a las Islas Canarias pero fueron obligados a regresar por el nuevo gobierno dominicano.


Detalle del águila dorada de proa.


5 años después de la muerte de Trujillo el barco fue vendido a la Operation Sea Cruises que cambió el nombre de la nave (que por aquel entonces era Patria) por el de Antarna. John Blue, dueño del buque lo envió a Nápoles para su restauración, pero a su regreso a los Estados Unidos la autoridades marítimas observaron irregularidades y decidieron inmovilizar el barco.




Es entonces cuando entra en escena Stephanie Gallagher, que junto a su marido Charles perseguía la idea de crear una "escuela oceánica"; un complemento a los estudios académicos para jóvenes mediante una formación en el mar a bordo de un gran velero. El Antarna resultaba perfecto para este cometido así que el matrimonio pagó los honorarios de la tripulación del buque así como todas las deudas pendientes que pesaban sobre el navío desde su inmovilización. A pesar del pago el dueño legítimo seguía siendo John Blue, pero eso no impidió que John y Stephanie Gallagher zarparan a bordo del Antarna, hecho que el legítimo dueño de la nave puso en conocimiento de las autoridades iniciándose una persecución que duró varios días y que llegó a su fin en Panamá.


(Foto: Jose Montero)
  
Tras este suceso digno de una película de acción el Antarna permaneció en Panamá por un periodo de 8 años abandonado a su suerte durante los cuales el paso del tiempo causó grandes estragos deteriorando profundamente el barco. Fue en 1978 cuando Harmut Paschberg y un grupo socios de Hamburgo, entusiastas de los buques a vela germanos compraron el barco devolviéndole el nombre de Sea Cloud. Paschberg junto con una tripulación de 38 personas llevaron el Sea Cloud de vuelta a Europa y el 15 de noviembre de 1978 llegó al puerto de Hamburgo para llevar a cabo una profunda remodelación en la nave. Curiosamente el barco volvió a cobrar vida en los mismos astilleros donde 47 años antes había sido construido. Las obras fueron muy complejas puesto que el Sea Cloud se hallaba en muy mal estado tras años de abandono pero después de 8 meses de trabajo el Sea Cloud salió de los astilleros más en forma que nunca. Su remodelación dio lugar a un buque con capacidad para 64 pasajeros y una dotación de 16 tripulantes iniciando su primer crucero en 1979, trabajo que ha realizado hasta llegar a nuestros días.


Los estragos en el casco del Antarna provocados por el paso del tiempo son 
evidentes en esta foto tomada en 1978 mientras el buque se hallaba abandonado en Panamá.
(Foto: Karsten Petersen)

En la actualidad el Sea Cloud es explotado comercialmente por la Sea Cloud Cruises en una actividad que en los últimos años ha demostrado ser muy exitosa; tanto es así que en 2001 la compañía ordenó la construcción de otro velero a imagen y semejanza del original Sea Cloud; el contrato se lo adjudicaron los astilleros Gondán situados en la frontera entre Galicia y Asturias y el nombre de la nueva nave como no podía ser de otra forma fue Sea Cloud II, un asiduo visitante a nuestros muelles. Problemas económicos han impedido que el tercer componente de la flota esté ya en servicio: se llamará Sea Cloud Hussar, en homenaje al nombre original del Sea Cloud y su construcción es 100% gallega.


 Sea Cloud (derecha) y Sea Cloud II (izquierda) atracados en Antigua.
A pesar de sus evidentes similitudes es facil diferenciarlos ya que el Sea Cloud 
tiene 4 palos y el Sea Cloud II sólo 3.
(Foto: Chas Miller)

Dicha incorporación no significa que la vida comercial del Sea Cloud toque a su fín. Todo lo contrario. El histórico velero goza de una salud inquebrantable y tras una profundísima reforma en los astilleros alemanes MWB que ha durado 6 meses para adaptarse a la estricta normativa SOLAS (iniciales de safety of life at sea) la nave luce con todo su esplendor original. Los trabajos concluyeron hace unas semanas justo a tiempo para que el Sea Cloud pudiese participar en el 822 aniversario del puerto de Hamburgo que se celebró por todo lo alto con una gran parada naval en la que participaron decenas de barcos de todo tipo y en la que el Sea Cloud fue una de las grandes estrellas.


En esta bonita panorámica de la Hamburg Parade 2011 podemos ver al Sea Cloud 
en el centro de la foto escoltado por los veleros Dar Mlodziezy (por proa) y Mir (por popa). 
 La instantánea recoge a otros 5 cruceros presentes en la "fiesta", a saber: 
Mein Schiff 2 en la terminal de cruceros de Altona (parte inferior central).
AidaLuna en el dique seco (a la altura del Sea Cloud).
Queen Mary 2 en la terminal 1 de HafenCity. (parte superior derecha).
Amadea en la terminal 2 de HafenCity (atracado detrás del Queen Mary 2).
Fram navegando y pasando a la altura del Queen Mary 2.
(Foto: Cruiseindustrienews.com)


Para terminar, sólo quería agradecer a Jose Montero el estupendo material proporcionado sobre la salida del Sea Cloud. Una vez más (y van muchas) su gran trabajo fotográfico me ha servido de gran ayuda para ilustrar este post. Al hilo de esto y como broche final les dejo el enlace del vídeo que Jose realizó sobre la salida de este barco. Disfrutadlo.




(Foto: Jose Montero)

miércoles, 8 de junio de 2011

El sustituto




 (Gracias, Jose)

Hace unos días, con la llegada del C. Columbus a nuestra ciudad aproveché para comentar los planes de futuro que tenía la naviera Hapag-Lloyd. Dichos planes contemplan la salida de su flota del pequeño buque alemán, siendo su sustituto el Insignia que opera actualmente para Oceania Cruises. Casualidades de la vida, el Insignia hizo escala en A Coruña sólo 2 semanas después de que lo hiciese el buque al que va a sustituir a partir de mayo de 2012. Que pequeño es el mundo, ¿verdad?.




El Insignia llegó este pasado domingo día 5 a las 07:00 horas procedente de Oporto. Es la primera escala de las dos que esta nave tiene previsto realizar en 2011 en A Coruña y tras una estancia que se prolongó hasta las 16:00 horas puso rumbo hacia el puerto de Bilbao.




Dentro de unos meses su aspecto cambiará radicalmente; sus interiores serán reformados para adecuarse a los gustos del público alemán, mientras que exteriormenete adoptará la imagen corporativa de Hapag-Lloyd con su chimenea naranja y azul y unas líneas de los mismos colores que recorrerán ambos costados del barco desde la proa hasta la popa. Su  nombre también sufrirá cambios y pasará a ser el Columbus 2.




La mala suerte quiso que me fuera imposible acudir a ninguna de las maniobras, pero afortunadamente cuento con un reportero de primera que me echa un cabo siempre que me encuentro en esta tesitura; mi buen amigo Jose Montero. Sin su ayuda no habría hecho este post ya que todas las fotos que en él incluyo son parte del excelente trabajo fotográfico que realizó sobre el Insignia. No dejeís de ver el vídeo de la maniobra (que a buen seguro lo habrá y no tendrá desperdicio).


 


Un breve apunte de un clásico





El pasado domingo 29 de mayo el buque Prinsendam puso el broche final al mes crucerístico por excelencia en A Coruña, un mes que si bien este año no ha marcado registros históricos nos ha dejado un total de 9 escalas, algunas de ellas protagonizadas por naves inéditas en nuestra costa.
Ese no es el caso del Prinsendam, cuya estampa es ya todo un clásico en nuestra ciudad y es que se trata, junto al Black Watch de Fred. Olsen Cruise Line, del crucero con más visitas realizadas en A Coruña.
El buque de la naviera Holland-America Line llegó hacia las 07:00 horas procedente de Oporto y permaneció en la dársena coruñesa por espacio de unas nueve horas hasta que a las 17:00 soltó amarras y puso rumbo a su siguiente destino, la ciudad francesa de Burdeos.




Tengo que admitir que, si bien el Prinsendam cumplió escrupulosamente los horarios marcados yo no anduve muy fino ese día ya que decidí centrarme en una de las dos maniobras y digamos que aposté al caballo equivocado.
La elección me salió rana puesto que preferí centrar mis esfuerzos en la salida y evitar así el madrugón (que quereís, la pereza me puede a veces). El resultado fue que tras una mañana veraniega con un calor impresionante las nubes empezaron a ganar terreno para dar paso a una tormenta con abundante aparato eléctrico que chafó en parte el trabajo fotográfico realizado desde Mera. Como me da rabia no hacer una pequeña reseña de la visita de cada uno de los cruceros que nos visitan incluyo algo de lo poco que pude salvar de la sesión de fotos. La próxima vez que vuelva el Prinsendam trataré de afinar más. Palabra de shipspotter.



 

domingo, 5 de junio de 2011

¡Zas, en toda la popa!





El pasado miércoles 1 de Junio durante el transcurso de un crucero por aguas del Báltico, el Oriana tocó el puerto de Kristiansand. ¿Donde está la noticia? Pues que lo de "tocar el puerto de" es totalmente literal. Durante la maniobra de desatraque en el puerto noruego y debido al fuerte viento reinante en la zona el Oriana perdió el control y golpeó su popa con la esquina misma del muelle. En el accidente no hubo que lamentar ningún herido pero a consecuencia del choque la salida se retrasó por espacio de 2 horas para hacer las oportunas comprobaciones y evaluar los daños registrados en la nave. Tras la inspección se comprobó que salvo los desperfectos típicos de chapa y pintura y su consecuentemente antiestético "bollo" el Oriana no sufría ningún tipo de problemas y emprendió camino hacia su siguiente destino, la ciudad inglesa de Southampton donde llegó en la mañana del viernes.




Gracias a la creciente cantidad de "voyeurs" que nos dedicamos a la observación de barcos  tenemos un documento gráfico del momento en el que el Oriana golpea con el muelle. En el vídeo no se aprecia con total nitidez puesto que la vista está parcialmente obstruída por un inoportuno árbol pero se nota claramente el momento del choque (sucede a los 2´56´´). Aquí les dejo el vídeo:



La última visita de un descubridor





 Y es que los grandes descubridores casi siempre llegaron por mar...

A diferencia del hombre que le da nombre y que buscando un nuevo camino hacia Las Indias se topó de pura casualidad con el nuevo mundo, el C. Columbus puso proa deliberadamente hacia A Coruña  (valga como atenuante que nuestra ciudad sí aparece reflejada en los mapas) y el pasado lunes 23 recaló en nuestro puerto pasadas las siete de la mañana procedente de Lisboa.




Construido en el año 1997 en los astilleros alemanes MTW, el C. Columbus es un buque pequeño de 14.903 toneladas de registro bruto, 144 metros de eslora y 21,5 metros de manga que navega bajo pabellón  de Bahamas. Tiene capacidad para 423 pasajeros en capacidad máxima y su tripulación la componen 170 personas. El barco está al servicio de la naviera alemana Hapag-Lloyd.
Y digo "está al servicio" puesto que Hapag no es la propietaria de la nave si no que la tiene alquilada por un periodo de 15 años que toca a su fín en mayo de 2012 lo que convierte a la escala de este lunes (si no hay cambios de última hora) en la última que el C.Columbus realiza en A Coruña.


 Los colores de la Hapag-Lloyd.

Que no cunda el pánico; Hapag-Lloyd lo tiene todo previsto y cuenta ya con el sustituto de esta nave. Se trata del actual Insignia de Oceania Cruises, que a partir del próximo año cambiará sus colores actuales por el naranja y azul corporativos de la naviera alemana y pasará a ser bautizado con un nombre nunca antes oído en el mundillo cruceril: Columbus 2. Originales los teutones, ¿verdad?.




¿Y que pasará con nuestro protagonista?, ¿un dramático final tal vez?. Nada de eso. El actual Columbus iniciará una nueva etapa comercial a partir del próximo año en otra compañía germana, Plantours, que actualmente opera con el pequeño Vistamar y sus colores pasarán del naranja al amarillo para convertirse en el nuevo buque insignia de esta modesta naviera bajo la denominación de Hamburg, un nombre mítico en la historia marítima alemana.




Hacia las 18:00 el C. Columbus soltó amarras por última vez en A Coruña para poner rumbo a Londres, inusual escala para los cruceros puesto que lo habitual al dirigirse hacia las islas británicas desde el sur es recalar en puertos como Southampton o Dover. Sin embargo los buques más pequeños de la flota crucerística pueden darse el lujo de atracar en el centro de la gigantesca capital inglesa y quedar inmortalizados cuando pasan bajo uno de sus símbolos más característicos: el London Bridge (en mi opinión el puente más bonito del mundo).


El C. Columbus pasando bajo el mítico London Bridge durante su escala 
en la capital inglesa.
(Foto: Tradewinds.no)