lunes, 11 de abril de 2011

El explorador de los hielos




Nueva visita en el puerto de A Coruña. A última hora de la tarde del pasado 9 de abril llegó a nuestra costa el Fram, de la naviera noruega Hurtigruten.
El pequeño buque noruego llegó a la ciudad herculina a las siete y media procedente de Vilagarcía permaneciendo atracado durante unas 3 horas. El motivo de tan corta visita es que no se trataba de una escala al uso, si no que era más bien una parada técnica  para recoger a los pasajeros que se habían bajado en el puerto pontevedrés.
No es su primera visita a A Coruña donde ha estado en otras 3 ocasiones (que yo recuerde), de hecho hizo escala en nuestra ciudad durante su crucero inaugural en mayo de 2007. Tiene una capacidad máxima de 318 pasajeros, si bien cuando realiza viajes por sus rutas habituales el número de viajeros se reduce hasta los 240 debido a limitaciones legales.


El MS Fram navega con pabellón noruego.

Botado en los prestigiosos astilleros italianos de Fincantieri. El MS Fram tiene un desplazamiento de 12.700 toneladas, una eslora de 114 metros y una manga de 20,2 metros.
Quizá por su reducido tamaño y tras recibir estas semanas atrás las múltiples visitas del gigantesco Independence of the Seas el Fram pueda pasar desapercibido, pero no hay que dejarse engañar por su aspecto a primera vista. Una mirada más detenida nos revela que no estamos ante un buque de pasaje convencional; su aspecto robusto ya es un indicativo de que nos hallamos ante un crucero de expedición y esa también es la causa de su reducido tamaño, puesto que las estrictas leyes que rigen en estas inhospitas regiones en lo relativo al turismo sólo permiten que este tipo de barcos alberguen a un número reducido de pasajeros.
Su hábitat natural son las regiones más extremas del planeta, navegando medio año por el Ártico  con salida desde  Kangerlussuaq (Groenlandia) o Svalbard (Noruega), y otro medio año por la Antártida, con salida desde Ushuaia (Argentina). El motivo de su presencia en A Coruña este sábado se debe a que es en estas fechas cuando realiza el cambio de hemisferio, pasando a operar del polo sur al polo norte. Durante este cambio el barco hace los llamados cruceros de reposicionamiento, aprovechando la ruta para ofrecer un viaje diferente al que está habituado. (en octubre volverá a hacer el cambio de hemisferios, esta vez en dirección norte-sur).


El Fram emulando al Titanic pero dejando unos metros de distancia en una 
de sus múltiples cabalgadas por la Antártida. 
(Fuente: Academic.ru)

Merece la pena pararse un momento para explicar de donde viene su nombre ya que detrás de él hay mucha historia. Se trata de un homenaje al original Fram, el buque de expedición utilizado por Roald Amundsen en su conquista del Polo Sur allá por 1912. Aquel buque de expedición se ha conservado hasta nuestros días y en la actualidad forma parte del Fram Museum en la ciudad de Oslo.


El Fram original, que llevó a Amundsen a conquistar el Polo sur.
(Foto: Wikipedia)

El Fram se ha convertido además en el primer buque en estrenar la nueva terminal de cruceros, situada en el mismo muelle de trasatlánticos y que sustituye al anterior edificio, que se había quedado pequeño para albergar a los viajeros procedentes de los cruceros de nueva generación, cada vez más grandes.
El nuevo edificio comienza su actividad justo con el inicio de la temporada alta de cruceros en A Coruña, si bien no estuvo listo para recibir las 3 escalas realizadas en lo que va de año por el Independence of the Seas (con sus más de 3.500 pasajeros en cada una de ellas). La nueva terminal tiene una superficie de 500 metros cuadrados y su presupuesto ha ascendido a más de 600.000 euros. Con ella se pretende mejorar el servicio a los turistas que desembarcan de los cada vez más numerosos cruceros que hacen escala en nuestra ciudad (este año hay prevista la cifra récord de 84 escalas).




A las 11 de la noche  el Fram soltó amarras y puso rumbo a su siguiente destino, Burdeos. Seguirá ganando norte hasta llegar a Noruega a finales de mes para iniciar allí su temporada de verano (si es que en el caso del Fram existe realmente eso de "verano").


CURIOSIDADES

La traducción de Fram en castellano equivaldría a "adelante" un nombre que marca el espíritu aventurero del original Fram y del que el actual ha recogido el testigo.


El Fram soltando cabos durante su desatraque el pasado sábado.



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