NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 20 MAYO: La naviera Saga Cruises celebra su 20 aniversario.
  • 27 ABRIL: Aida cruises toma posesión de su nuevo buque, el AidaPerla.
  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Fin del trayecto



Se acabó. Este 22 de diciembre se puso punto y final a la temporada de cruceros 2010 en el puerto de A Coruña con la presencia de los 2 últimos buques en tocar puerto: El ya conocido Black Watch y el espectacular Queen Victoria.


Para el Black Watch, de la naviera Fred. Olsen Cruise lines es la 3ª visita del año y su presencia en los muelles es ya muy habitual. Botado en 1972 en Finlandia, el Black Watch desplaza 28.668 toneladas, con una eslora de 205, 5 metros y una manga de 25,2 metros. Estas características técnicas se repiten en sus dos hermanos gemelos; el Boudicca propiedad tambien de la naviera Fred. Olsen, y el Albatros, que navega para la alemana Phoenix Reisen. El "Centinela negro" llegó a la ciudad pasadas las 7 e hizo su entrada justo detrás de "Su graciosa majestad Victoria" ya que ambos realizaron la ruta Southampton-A Coruña en convoy. Su amarre quedó fijado en el muelle de Calvo-Sotelo sur por falta de espacio en el muelle de transatlánticos y permaneció en la ciudad hasta las tres de la tarde, momento en el que soltó cabos y puso proa hacia las Islas Madeira.

 Los gemelos del Black Watch; Boudicca y Albatros coincidieron 
en abril del pasado año en A Coruña

Su majestad la reina Victoria entró justo por delante del Black Watch a eso de las siete (sería por aquello de pertenecer a la nobleza.
Botado en los astilleros italianos de Fincantieri en el 2007. Este supercrucero pertenece a la célebre serie "Vista class" que engloba unidades construidas para diferentes navieras (todas ellas del grupo Carnival) como el Arcadia (P&O), o los Oosterdam, Westerdam, Noordam y Zuiderdam (Holland). Sus características técnicas sin embargo fueron modificadas en parte y el Queen Victoria es algo más "de todo" que sus teóricos gemelos. Desplaza algo más de 90.000 toneladas, con una eslora de 294 metros y una manga de 32,2 metros. Su altura desde la linea de flotación hasta la chimenea es de 62,5 metros.

 Arcadia (arriba) y Noordam (abajo) son, al igual que el Queen Victoria, 
representantes de la "Vista class"

Junto al mediático Queen Mary 2 y su cuasi-gemelo Queen Elizabeth, recientemente botado, conforma la selecta flota de una de las naviera con más prestigio de cuantas surcan los mares. No obstante la británica Cunard Line puede presumir de haber contado en su histórica flota con unidades tan famosas como el Queen Mary, Queen Elizabeth, Mauretania, Lusitania o Queen Elizabeth 2 por citar a los más conocidos. Todos ellos han compartido esa carta de presentación que suponen los colores negro y rojo que visten las naves de la compañía desde su fundación en el siglo XIX.

 Colores legendarios en la chimenea

En algo si es distinto el Queen Victoria a sus compañeros de naviera; de los actuales y de todos aquellos que han formado parte de la legendaria compañía británica.
Y es que el Queen Victoria  es el primer barco de la Cunard ( y estamos hablando de una  compañía fundada en 1840) que está a los mandos de una mujer. La afortunada es la capitán de navío Olsen, que tomó posesión de su nuevo puesto el pasado 1 de Diciembre cuando se hizo cargo del timón  del Queen Victoria (bueno, el Queen Victoria realmente no tiene timón) para llevarlo a Hamburgo con motivo de una revisión rutinaria. Tras este viaje sin pasajeros a bordo, el pasado 15 de diciembre comenzó su primer crucero. La que visita nuestra ciudad es su segunda singladura.

 Inge Klein Olsen. Capitán del Queen Victoria
(foto: Oceanliners.org) 



domingo, 26 de diciembre de 2010

El héroe de Thomson



Este pasado 10 de diciembre hemos recibido la visita de un nuevo coloso de los mares. En esta ocasión se trató del Thomson Dream, de la naviera Thomson Cruises que realizó su primera escala en el puerto herculino.
Este buque desplaza 53.872 toneladas, tiene una eslora de 243 metros, una manga de 29,7 metros y puede dar cabida en capacidad máxima a 1.744 pasajeros. Su tripulación la componen 615 personas.
Su estancia en A Coruña se prolongó hasta bien entrada la noche, y pasadas las nueve soltó cabos y dejó la bahía en busca de aguas portuguesas.


Este 2010 ha sido muy movidito para el Thomson Dream. A finales de febrero el barco, todavia con su antiguo nombre de Costa Europa, sufrió un accidente en el puerto de Sharm el-Sheikh en el Mar Rojo debido al mal tiempo reinante en el momento de la maniobra de atraque y chocó contra el muelle, provocando la muerte de tres tripulantes. El impacto causó una fuerte escora en el barco que obligó a desalojar al pasaje y, obviamente anular el crucero.
Tras el fatal accidente el buque pasó a manos de su nueva naviera, pero tras los trabajos de acondicionamiento de la nave, que incluyeron entre otros el cambio de nombre y la adopción de la imagen corporativa de Thomson Cruises, un nuevo suceso se cruzó en la derrota del crucero.
A mediados de abril la erupción del volcán Eyjafjalla dejó en tierra a muchos pasajeros, compuestos, sin avión y en tierra extraña. Los gobiernos tiraron del transporte marítimo para paliar el caos provocado por el "malhumorado durmiente" (hay que ver que mal despertar tienen los islandeses, al menos lo volcanes) y alquilaron varios buques de crucero. Uno de ellos fue nuestro protagonista, que aún sin debutar con su nueva compañía paseó su logotipo delante de las cámaras de medio mundo lo que les supuso una publicidad enorme. Imagínense: ¡La Thomson Cruises al rescate! eso no hay dinero que lo pague.

 El Costa Europa tocado (pero no hundido) en Sharm el-Sheikh 
el pasado mes de febrero (Foto: The Sun)

Como la Thomson cruises no es una ONG, una semana después del impagable servicio prestado a la comunidad internacional se puso al negocio con su nueva adquisición, bueno, realmente no es una adquisición, puesto que el Thomson Dream está alquilado por Costa Cruceros por un periodo de 10 años con opción a compra dentro de 4 años. Vamos, como los futbolistas.

El Thomson Dream durante la maniobra de desatraque el pasado 10 de diciembre.

sábado, 25 de diciembre de 2010

¡Viva la independencia!



Para los que no habían tenido suficiente con la visita del pasado 27 de noviembre (como el que escribe) este 8 de diciembre hemos vuelto a disfrutar del espectáculo que es ver surcar las aguas de la bahía al Independence of the Seas, el barco de pasajeros más grande que jamás haya visitado A Coruña.
Como si de un deja vu se tratase, el gigante de Royal Caribbean volvió a calcar los horarios de su escala inaugural en la ciudad y permaneció atracado unas 6 horas con lo que los pasajeros tuvieron tiempo más que suficiente para dar una vuelta y conocer un poquito A Coruña. La pega fue que al tratarse de un festivo, se encontraron con casi todo cerrado salvo contadas excepciones, con lo que no pudieron dar rienda suelta a su vena consumista (una pena puesto que la última escala suele ser donde los pasajeros más gastan, por aquello de ser su última oportunidad para hacerse con los necesarios "souvenirs")



Espectacular se mire por donde se mire, el Independence of the Seas es un gran complejo de ocio que incluye instalaciones nunca antes vistas a bordo de ningún buque de pasaje. Podría citar varias pero por no explayarme demasiado me voy a centrar en una: Los jacuzzis colgantes.

 Detalle de los jacuzzis colgantes


Son 2 y se encuentran a ambos lados del buque a una altura aproximada de unos 35 metros sobre el nivel del mar. Sobresalen casi 4 metros del barco ofreciendo una panorámica inigualable y la sensación de estar en una de esas piscinas infinitas ya que el jacuzzi se confunde con el mar. Una opción para relajarse muy a tener en cuenta siempre y cuando no se tenga vértigo, claro.

Arriba: Acceso al jacuzzi colgante (Foto: Andrew Disley)
Abajo: Panorámica del jacuzzi (Foto: Adam Bowie)


Un detalle que no estuvo a la altura del protagonista:  Es una circunstancia que ya no me pasó inadvertida en la escala inaugural del pasado noviembre y no quise comentar en aquella ocasión por lo de dejar correr el tema para que se quedara en el olvido, pero veo que una y otra vez el ser humano tiende a repetir los mismos errores, o como sucede en este caso, los mismos tópicos.
Un "personaje" vestido de torero (al menos lo que la naviera entiende como vestimenta de torero) recibía al pasaje  a pie de muelle con el objetivo de introducirlos, supongo yo, en la cultura del país al que acababan de llegar y de paso sacarles unos cuartos a los sorprendidos turistas que pensarían que irse de España sin una foto con un torero sería un error histórico de proporciones dantescas (debe ser el equivalente a ir a Australia y no salir en una foto abrazado a un canguro).
Tras mi pasmo inicial y deducir que aquella mamarrachada sólo podía ser una idea salida de algun cabeza-pensante de la Royal Caribbean me dediqué a sacar fotos a semejante memez no fuera a ser que, a la hora de contárselo despues a alguien, lo insólito de la historia no fuese creible de por sí.
Por si el torero no fuese bastante patético, para completar el cuadro los responsables del crucero situaron en la otra escala de acceso a una chica vestida de lo que ellos suponen que debe ser una bailaora sevillana, si bien la imagen se acercaba más a la de chica de Saloon en el lejano oeste.
Sin  ahondar más en el tema: Por favor, que los miembros de Royal Caribean se documenten un poquito antes de hacer estas cosas y se den cuenta de que en cuanto al folclore, aquí estamos más próximos a los escoceses que a los cordobeses, por ejemplo.

Royal Caribbean interpretando el folclore gallego. 
Sin comentarios.


A las 6 de la tarde se repitió el procedimiento y el Independence soltó amarras para dirigirse de nuevo a Southampton, punto y final de este crucero del que los pasajeros se llevan bonitos recuerdos, como la foto typical spanish con torero (¡y olé!).
Y que estas cosas sigan pasando en pleno siglo XXI...

CURIOSIDADES: 

2011 será sin duda el año del Independence of the Seas en A Coruña. Este megacrucero nos visitará un total de 11 veces el próximo año, y para el 2012 ya tiene 8 escalas programadas en nuestra ciudad.




jueves, 23 de diciembre de 2010

El camuflaje perfecto



¿Como un objeto de casi 220 metros de largo puede pasar inadvertido? Muy facil: escóndete detrás del grandote y no te verán.
Eso es lo que le pasó al Balmoral este 27 de Noviembre, que mucha gente que paseaba por el puerto ni lo vió, y es que la sombra del Independence es muy alargada (340 metros de largo concretamente), pero eso no es motivo para dedicarle un poco de mi tiempo al buque estrella de la naviera Fred. Olsen Cruise lines, que con la de este 27 de noviembre completa su terna de escalas realizada en nuestra ciudad durante este año.


El Balmoral atracó hacia las 7 de la mañana en el muelle de Calvo-Sotelo Sur en previsión de la llegada del Independence of the Seas, permaneciendo en su amarre hasta las dos de la tarde momento en el que soltó cabos para dirigirse a su próximo destino, la ciudad inglesa de Dover.
El  Balmoral y A Coruña  están muy unidos por dos hechos completamente opuestos: del lado positivo, el buque visitó nuestra ciudad en su viaje inaugural, febrero de 2008 antes de poner rumbo al Caribe que sería su lugar de operaciones durante aquel invierno. El contrapunto negativo tuvo lugar el 21 de enero de 2009: Aquel día el buque se encontraba en nuestra costa y sufrió los embates del ciclón Klaus con el resultado de 2 personas heridas que tuvieron que ser trasladadas al hospital de la ciudad. Las imágenes del Balmoral luchando contra los elementos ese día dieron la vuelta al mundo y fueron tomadas por mi amigo Jose Montero, cuyo material utilizo asiduamente en este modesto blog con su oportuna bendición, por supuesto.

El Balmoral sufriendo la furia del Klaus en su salida de la ciudad en 
Enero de 2009. Impresionante documento gráfico obra de Jose Montero.



Construido en 1988 los astilleros alemanes Meyer con el nombre de Crown Odyssey para la naviera Royal Cruise Line, el barco tenía un desplazamiento de 34.242 tonealdas y una eslora de 187 metros. En 1996 la compañía matriz, la NCL realiza un reordenamiento de su flota y nuestro protagonista se convierte en el Norwegian Crown, nombre con el que se le conocería hasta 2007. Un año antes, y debido a la incorporación de las nuevas unidades a la flota de Norwegian Cruise Lines, la naviera decide vender sus buques más viejos y el Norwegian Crown es vendido a la Fred. Olsen Cruise lines aunque no pasó a formar parte de la compañía inglesa hasta finales de 2007. Una vez en manos de sus nuevos propietarios, el barco es sometido a una remodelación completa en los astilleros alemanes Blohm & Voss para adecuarlo a los gustos de público británico. La cosa no fue un simple lavado de cara con cambio de nombre y de mobiliario, si no que el barco sufrió una auténtica metamorfosis; al igual que hicieran con el Braemar, al Balmoral (su nuevo nombre) se le añadió una sección central de 30 metros con lo que se aumentó la capacidad en 186 pasajeros y se reestructuraron algunas áreas comunes.
A continuación podeís ver un vídeo en el que se ve el proceso de conversión y que podríamos llamar: "Entra el Norwegian Crown, sale el Balmoral". Famosa es la eficiencia alemana, pero si el vídeo dura tres minutos es porque está grabado en cámara rápida.






CURIOSIDADES:

el Balmoral ha sido "alquilado" para el 2012 por la empresa Miles Morgan travel para realizar la ruta original del Titanic con motivo del 100 aniversario del hundimiento del mítico transatlántico. está previsto que el 15 de abril de 2012 el Balmoral se detenga en el punto exacto donde se encuentran los restos del navío y se celebre una ceremonia en homenaje a las víctimas de la catástrofe.


El Balmoral maniobrando en el puerto el pasado mes de junio.

Independence day



Para los americanos es el 4 de julio, pero para nosotros los coruñeses será el 27 de noviembre.
El día en el que recibimos la visita del Independence of the Seas, una megaciudad flotante que se convierte desde esta misma fecha en la más grande y populosa de cuantas naves hemos recibido, y créanme que hasta el momento han sido muchas; pero es que ninguna se acerca a las terroríficas cifras de semejante prodigio de la ingenieria naval: Por poner ejemplos prácticos sin caer en la manida comparación del Titanic: el mítico Queen Elizabeth 2 que tantas veces nos visitó tiene 293 metros y medio de largo, y eso, su longitud, era lo que más impresionaba de él. El Independence of the Seas tiene de cabo a rabo nada más y nada menos que 339 metros. De las toneladas ni hablamos porque ahí el abismo es más grande si cabe.
Por ponerle un "pero" a lo de "más grande" hay que decir que el Queen Mary 2, que nos visitó en septiembre de 2004 y que por entonces era el buque de pasaje más grande del mundo es un pelín "más estirado" y tiene casi 5 metros más que el Independence.

 Comparativa donde se aprecia el tamaño de la "criatura". El gráfico 
sirve a su vez como lección de como atracar el Independence of the Seas 
en puertos con poco espacio para el amarre (fuente: autor desconocido)

Procedente del archipiélago de Madeira, el Independence of the Seas pertenece a la naviera Royal Caribbean International y arribó a la ciudad herculina cerca de las 11 de la mañana cuando su descomunal casco se fue acercando lentamente al muelle de trasatlánticos. Si alguna vez he tenido la sensación de que un barco no iba a coger en su lugar de amarre créanme que ha sido en esta ocasión.


Coger cogió pero su tamaño obligó a que el otro visitante del día, el Balmoral, fuese "castigado" y enviado "al fondo de la clase" quedando amarrado en Calvo-Sotelo Sur. Como estaría feo hacer distinciones, me ocuparé del Balmoral en otra entrada para darle la importancia que se merece.

 El Independence atracado en el muelle de transatlánticos. Al fondo se pueden 
ver las cubiertas superiores y la chimenea del Balmoral en Calvo-Sotelo Sur

Que el Independence OTS es grandísimo, a la vista está; de hecho es el tercer crucero más grande del mundo detrás de sus "compis" de naviera, los gemelos Oasis y Allure of the Seas. El primero de ellos le arrebató a finales de 2009 el título de buque más grande de pasajeros que ostentaba desde su botadura y que lució con orgullo durante año y medio. El Independence of the Seas forma parte de la espectacular flota de la Royal Caribbean compuesta por 22 flamantes naves divididas en 6 clases distintas. La de nuestro protagonista es la clase Freedom y está formada por 3 barcos gemelos: además del Independence, el Freedom (el primero en ser construido le da nombre a la clase) y el Liberty of the Seas.
Construido en los astilleros Aker, en la ciudad finlandesa de Turku en 2008, este crucero desplaza unas 158.000 toneladas, tiene una eslora de 339 metros y una manga de 38,6 metros. Puede alojar hasta un máximo de 4.375 pasajeros, con lo que si sumamos a su dotación (1.400 miembros y miembras) estamos hablando de que el "angelito" puede transportar comodamente a casi ¡5.800 personas!.


Hacia las 6 de la tarde y con las últimas luces del día el Independence of the Seas soltó amarras, dio atrás hasta la altura del Castillo de San Antón, giró sobre si mismo y puso proa hacia Southampton como punto y final a un crucero iniciado en la misma ciudad inglesa 2 semanas antes y que han tenido la fortuna de disfrutar 3.800 pasajeros (¡afortunados!).


Si les ha sabido a poco, como a mí, repetimos el próximo 8 de diciembre: misma hora y mismo protagonista (esta vez sin el Balmoral como "coequipier"). A mí ya me está tardando.


CURIOSIDADES:

Tal es el tamaño del Independence, que a la hora de tirar las guías de los cabos para que los amarradores fijen los mismos a los norays del muelle, la tripulación del crucero utiliza pistolas de aire comprimido para salvar la distancia entre el buque y el muelle, y al menos yo, es la primera vez que veo usar  este aparato durante la maniobra de atraque de un crucero. Lo siento pero no hay foto.

 No hay escala que llegue. Para salvar la enorme altura desde el muelle 
hasta la cubierta de embarque hubo que "tirar" de andamio.