domingo, 7 de noviembre de 2010

El camello pasa por el ojo de la aguja


 Allure of the Seas: El crucero más grande del mundo.
Foto: Sami Pitkänen

Mateo 19, 24. Es la referencia exacta de la Biblia donde Jesús dice lo de "Más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios". Y no es que tenga nada que ver con barcos, pero la imagen de ese camello bajando la cabeza para no tropezar me parece de lo más ilustrativa para explicar lo que ocurrió hace unos días en el Mar Báltico.  Esta semana ha comenzado su carrera comercial, el nuevo gigante de los mares, el Allure of the Seas, que le ha arrebatado a su hermano gemelo, el Oasis of the Seas, el título de crucero más grande del mundo (técnicamente el Allure es 50 cm más grande que el Oasis). Parece absurdo hablar de centímetros cuando estos buques tienen unas dimensiones colosales: 220.000 toneladas de registro bruto, 360 metros de eslora y 47 de manga, pero a veces unos centímetros marcan una gran diferencia...
No, no es lo que están pensando. Es sólo que unos cuantos centímetros fueron tenidos muy en cuenta en la concepción de este enorme prodigio de la ingenieria naval. Su descomunal envergadura no será un problema para llegar a Fort Lauderdale, en Florida ni para navegar por las aguas del Caribe (para eso fue concebido) ni siquiera fue problema para zarpar de su lugar de construcción, la ciudad finlandesa de Turku, hogar de los astilleros STX

El Allure of the Seas partiendo para realizar sus pruebas en el mar.
Foto: Astilleros STX Europe

El problema aparece a la altura de Dinamarca, donde por vía marítima el camino se  bifurca por 3 canales (los conocidos estrechos daneses). Uno de ellos es el gran cinturón, o como se dice en danés, Storebaelt y sucede que para salvar ese paso se construyó el puente de Storebaelt que tiene unos 60 kilómetros de largo y permite,  por ejemplo, ir en coche desde Odense a Copenhague.
Este enorme puente tiene una altura, en su parte central de 65 metros. El Allure of the Seas tiene 72 metros. Ven el problema, ¿verdad?

Tenemos un problema: El puente de Storebaelt

Afortunadamente los miembros de los astilleros STX de Finlandia también lo vieron, así que durante el proceso de diseño y construcción tanto del Oasis como del Allure tuvieron que buscar una solución a este "pequeño problema logístico" y tras descartar serrar el puente (igual los daneses se enfadaban) tuvieron que hacer que la nave encogiera cuando buque y puente se encontraran.
¿Como se encoge un barco y se devuelve a su tamaño original pasadas las dificultades?. Los ingenieros navales de los astilleros finlandeses tuvieron la idea de hacer en ambos barcos unas chimeneas retráctiles mediante un sistema hidraulico, que permiten al Oasis y al Allure of the Seas disminuir su altura hasta los 64,99 metros, exactamente 1 centímetro menos que el puente de Storebaelt.
Como 1 centímetro no da mucha seguridad, la maniobra se realizó coincidiendo con la bajamar y haciendo pasar el buque a toda pastilla para aprovechar un efecto hidrodinámico conocido como efecto Squat que,  hace que el barco aumente su calado teórico (para que nos entendamos el buque va más "hundido" en el agua).


 Ajustando al máximo: Una imagen vale más que mil palabras.
Foto: Daily telegraph

Con todo esto, el Allure of the Seas pasó por debajo del Storebaelt con un margen de ¡1 metro! y tras la maniobra, la tripulación respiró tranquila. Con el Oasis of the Seas, justo 1 año antes, la cosa fue más justa y el margen fue de tan sólo 50 centímetros.
Creo que los del camello se queda muy corto. A continuación dejo un enlace en el que se puede ver la compleja maniobra realizada por el Allure of the Seas. Su capitán, el argentino Hernan Zini explica los detalles técnicos de la misma.

2 comentarios:

  1. ¿Podría recalar este buque en A Coruña algún día?

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  2. tecnicamente podría Jose Alberto, pero mucho me temo que no lo veremos por nuestras aguas ya que su "habitat" natural es el Caribe.

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