NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 18 ENERO: El futuro buque insignia de Yacht of Seabourn, el Seabourn Ovation, que todavía se encuentra en fase de construcción, hará su escala inaugural en A Coruña el 11 de octubre de 2018.
  • 18 ENERO: Los rumores apuntan a que el futuro buque insignia de la naviera Royal Caribbean, el cuarto integrante de la Oasis Class, será bautizado como Symphony of the Seas.
  • 05 ENERO: Las navieras Swan Hellenic y Voyages of Discovery, ambas englobadas en el grupo All Leisure Group, cesan operaciones.
  • 02 ENERO: 4 buques de la flota Celebrity Cruises coinciden atracados en St. Marteen.
  • 16 DICIEMBRE: El buque Carnival Splendor será transferido a la flota de P&O Australia a finales de 2019.

viernes, 17 de febrero de 2017

¿El elegido?





Nueva visita de un buque de cruceros a los muelles herculinos. En esta ocasión se trató del Oceana, el navío de la compañía británica P&O, que el pasado día 10 realizó una breve parada en nuestro puerto como parte de su actual itinerario.


El Oceana de nuevo en A Coruña, y ya van dos veces este año.


Procedente de Southampton, el Oceana llegó a nuestra ciudad pasadas las siete de la mañana y tras tomar práctico se dirigió al muelle de trasatlánticos, habitual punto de atraque para este tipo de naves. Una vez finalizada la maniobra los más de 1.700 pasajeros que viajan a bordo del barco de bandera bermudeña pudieron bajar a tierra para explorar los rincones más destacados de la urbe coruñesa o bien para tomar los autobuses que los llevarían a realizar las oportunas excursiones contratadas. A Coruña supuso la primera escala de una espectacular singladura de cinco semanas de duración y que tras zarpar el pasado día 8 del mencionado puerto inglés y hacer parada en tierras gallegas puso rumbo al Caribe, adonde llegará el Oceana el próximo día 18 para hacer escala en St. Johns (Antigua). Posteriormente el periplo continuará por los puertos de Castries (St. Lucia), Bridgetown (Barbados), St. Georges (Granada), Oranjestad (Aruba), Roatan (Honduras), Costa Maya (México), Montego Bay (Jamaica), Tórtola (Islas Vírgenes británicas) y Philipsburg (St. Marteen). Casi nada. Tras la sobredosis de arena blanca y aguas cristalinas el Oceana regresará al viejo continente recalando en Ponta Delgada (Azores) antes de poner punto y final a la ruta en el puerto de Southampton el próximo 15 de marzo.


El Oceana se tomó el pasado viernes un pequeño descanso en A Coruña antes de iniciar una maratoniana navegación rumbo al Caribe.


Tras pasar buena parte del día atracado en la ciudad a las cinco de la tarde el buque británico soltó amarras para iniciar una gran travesía de 8 días consecutivos de navegación que lo llevarán a aguas caribeñas. Al Oceana lo volveremos a ver por aguas coruñesas en el último trimestre del año, concretamente los días 31 de octubre y 22 de noviembre.


Se fue... pero volverá en otoño.


 Que el Oceana es uno de los buques de pasaje más habituales por nuestras aguas sobra decirlo, ya que habitualmente su presencia en la ría coruñesa no baja de las 2 ó 3 recaladas anuales desde hace más de una década y raro es el año (aunque los ha habido) que ha faltado a su cita con los muelles herculinos. Ésta ha sido la norma hasta ahora; otra cosa es lo que sucederá a medio plazo. Ahí es donde un gran interrogante se cierne sobre nuestro protagonista de hoy. Les cuento el motivo.


El Oceana navegando con los faros de Mera al fondo.


La industria crucerística se haya inmersa en un período de vacas gordas. Gordísimas. Un "boom" comercial como nunca antes se había vivido en el sector y las navieras se han lanzado a hacer pedidos a los astilleros para poder atender la incesante demanda de plazas con nuevas unidades. La cartera de pedidos del sector no deja de crecer año tras año y en la próxima década ya está confirmada la construcción de 74 nuevos navíos, de los cuales 15 serán para el grupo Carnival, el principal consorcio de la industria del crucero a nivel mundial y en el que se agrupan varias de las más conocidas marcas del gremio (Cunard, Aida, Holland America, Costa...). La naviera P&O también figura en su nómina. Precisamente a finales del pasado 2016 el gigante norteamericano anunciaba la orden de construcción de tres nuevas unidades de 180.000 toneladas de registro bruto  propulsadas por Gas Natural Licuado y que tendrán cada una capacidad para 5.200 pasajeros. Los buques verán la luz entre 2020 y 2022 y sus destinatarios serán las firmas Carnival, a la que le corresponderán dos buques, siendo el tercero de ellos (el segundo en construírse) para la P&O.


Poco se sabe del nuevo megabuque de la P&O salvo su fecha de entrada en servicio (2020) y su propulsión mediante LNG. La foto por ordenador revelada a la prensa donde se puede ver la proa del barco tampoco aclara demasiado salvo que lucirá, como no, una enorme "Union Jack".
(Foto: P&O Cruises)


Que una naviera tan poco proclive a novedades como la P&O anuncie la ampliación de su flota es todo un notición dentro del mundillo cruceril y como tal ha levantado numerososos debates en los medios relacionados con el sector. Son muchos los que señalan la inconveniencia de asignar este tipo de unidades tan grandes a una naviera del tipo de la P&O donde el ambiente tranquilo y sosegado parece ir a contracorriente con el uso de unidades tan superpobladas, que parecen destinadas más bien a marcas generalistas. Y es que no estamos hablando de un barco grande sino de un gigantesco megacrucero; Para que se hagan una idea el actual buque insignia de la naviera británica, el Britannia, uno de los buques más grandes de su especie, tiene capacidad para 4.324 pasajeros. El nuevo P&O (aún sin nombre) le superará en un 20% en volumen y en capacidad de pasaje.


El Britannia ya se nos queda pequeño: El proceso de gigantización sin freno que sufre el sector crucerístico provoca que navieras premium y de corte tradicional como es el caso de la P&O pasen a contar con unidades con capacidad para más de 5.000 pasajeros. ¿Es éste el camino correcto?


Pero más allá de la idoneidad o no de incorporar a su flota unidades de tamaño tan faraónico, lo que sin duda daría para verter ríos de tinta, está el hecho del enorme incremento de plazas que la naviera sufrirá cuando su nuevo megabuque entre en servicio en 2020, un aumento demasiado abrupto que casi con toda seguridad será suavizado con la retirada de alguna unidad. Es decir que casi con toda probabilidad la entrada del que será el nuevo buque estrella de la compañía supondra forzosamente la salida de la misma de uno de sus actuales barcos y es aquí donde se desatan toda clase de rumores y especulaciones.


Especulemos un poquito...


P&O cuenta a día de hoy con un total de 7 navíos en su flota aunque en unos meses serán 8 con el inminente regreso del Adonia tras su fugaz paso de poco más de un año por la naviera Fathom, un experimento de Carnival que salió rana y que consistia en una suerte de crucero solidario por el Caribe en el que los turistas además de ponerse morenos iban a echar una mano a los más desfavorecidos en aquellos lugares donde el barco hacía escala (¿?). Además del Adonia, que lucirá de nuevo los colores de la compañía británica a partir de junio, la flota la componen en orden ascendente de tamaño el Oriana, el Aurora, el Oceana, el Arcadia, el Azura, el Ventura y el anteriomente citado Britannia. Parece evidente que por tamaño y tipología de buque la segunda etapa  del Adonia en la naviera será más bien breve y en un futuro no muy lejano será vendido o reposicionado en alguna otra marca del grupo. También es bastante probable que la salida del más pequeño de la flota P&O no sea suficiente para paliar el superávit de plazas y que algún otro navío se caiga de la lista. Es aquí cuando todas las miradas se vuelven hacia los tres  buques más viejos de la compañía (Oriana, Oceana y Aurora) como los más firmes candidatos.


El Adonia volverá en unos meses a trabajar para la P&O tras la fallida experiencia de los cruceros solidarios de Fathom.


Si la edad fuese el principal baremo para tomar la decisión de quien se queda y quien se va el Oriana estaría ya sentenciado. Con sus casi 22 años a sus espaldas (será medio siglo de vida cuando entre en servicio el nuevo buque insignia de la naviera) este navío tiene a su favor el poder contar con el beneplácito de los clientes más incondicionales de la naviera que ven en el Oriana el clasicismo y la tradición que las unidades más modernas parecen haber perdido, además de poseer unas dimensiones más humana y en conclusión seguir pareciendo lo que en realidad es, un barco, a diferencia de los peyorativamente llamados "cajones flotantes" de última generación que pululan por los océanos. Todo lo dicho para el Oriana podría valer para su cuasigemelo Aurora, con el beneficio por encima de tener cinco años menos. De esta manera la espada de Damocles se cierne así sobre nuestro protagonista de hoy.


 
En un futuro no muy lejano sobrará un buque en la P&O. ¿Será el Oceana?.


Y es que el Oceana parece tener todo en contra; a diferencia del dúo Oriana-Aurora, el Oceana se encuentra "desparejado" desde que en 2005 el anterior Adonia, gemelo de nuestro protagonista, dejara la naviera y le fuera devuelto su nombre original de Sea Princess. El hecho de que junto al actual Adonia el Oceana sea el único buque de la flota P&O en no haber sido construído ex profeso para la compañía también le resta puntos; originalmenmte fue un encargo para la Princess Cruises y es el cuarto integrante de la serie Sun-Class, que componen el Sun Princess, el Dawn Princess y el mencionado Sea Princess, una clase de barcos que en su día figuraban entre los más grandes de su tipo.


Tras haber defendido los colores de la P&O durante dos años el Adonia regresó a la Princess Cruises, que le devolvió su nombre original de Sea Princess. En la imagen lo podemos ver atracado con su actual denominación en el muelle de trasatlánticos durante una de sus últimas escalas en la ciudad  en mayo de 2007.


Con todo la salida de la P&O tampoco sería el fín del mundo para el Oceana, al que a buen seguro le quedan muchas miles de millas nauticas por la proa. Lo más probable es que el buque sea reposicionado en alguna marca del grupo Carnival, como por ejemplo en la P&O Australia. Precisamente hace unos meses el grupo crucerístico norteamericano anunciaba que uno de los gemelos del Oceana, el Dawn Princess, pasará a manos de la marca de las antípodas a partir de mayo de este año. ¿Podría seguir sus pasos el Oceana en un futuro no muy lejano?... Otra posibilidad es la venta a otra naviera fuera del grupo Carnival y dada su buena prensa en el mercado británico, donde el Oceana es uno de los buques favoritos de los cruceristas de las islas el navío podría ser comprado por compañías que operan para ese país, como Cruise & Maritime Voyages o Fred. Olsen Cruise Lines.


Pese a que son de reciente implantación cuesta ya imaginarse al Oceana con los colores de otra naviera.


El tiempo, como siempre aclarará todo este embrollo aunque posiblemente no será hasta el próximo año cuando salgamos de dudas. Lo que si es seguro es que al Oceana le quedan todavía muchas visitas a la dársena herculina  (al menos con su actual nombre) en los meses venideros, lo cual siempre es un motivo de alegría para los shipspotters locales que disfrutamos inmortalizando las maniobras de este esbelto buque de líneas noventeras.




Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


martes, 7 de febrero de 2017

La sonrisa original



(Foto: Manuel Candal)


Febrero no es que sea un mes muy pródigo en escalas de cruceros aquí por el puerto de A Coruña pero como ocurre con las meigas, "habelas hailas"; El encargado de abrir la nómina de visitas del segundo mes del año ha sido el buque AidaCara, el primogénito de la familia Aida Cruises, que atracó ayer en la ciudad.


Febrero empieza con una sonrisa.


Procedente de Leixoes, el navío de bandera italiana (aunque alemán hasta las "trancas") llegó a la ciudad sobre las ocho y media de la mañana, a tiempo de cruzar su derrota con la del destructor francés D-646 Latouche-Tréville, que durante unos días ha permanecido en las instalaciones herculinas dando descanso a su dotación. Media hora más tarde el AidaCara se encontraba ya atracado en el muelle de trasatlánticos permitiendo a los casi 1.000 pasajeros que iban a bordo el poder bajar a tierra para callejear un poco o bien tomar el autobús correspondiente para realizar las preceptivas excursiones contratadas.


A su llegada el AidaCara se cruzó con el destructor galo D-646 Latouche-Tréville.
(Foto: José R. Montero)


El buque de Aida Cruises se encuentra estos días realizando un crucero de dos semanas de duración que se inició el pasado día 30 de enero en el puerto de Gran Canaria haciendo escalas posteriormente en Arrecife, Funchal, Lisboa y la mencionada dársena de Leixoes, habitual parada para realizar la visita a la bella ciudad de Oporto. Tras visitar tierras gallegas la singladura contará con dos recaladas más en los puertos ingleses de Falmouth y Southampton antes de poner fín a esta aventura marítima en la ciudad de Hamburgo si no hay novedad este sábado.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Construido el año 1996 en los astilleros Kvaerner Masa-yards de Finlandia (los actuales Meyer-Turku) el AidaCara fue el primer barco en formar parte de la naviera Aida Cruises. Cuenta con unas dimensiones de 193´3 metros de eslora, 27´6 metros de manga y 6 de calado y su registro bruto es de 38.557 toneladas. En sus 9 cubiertas de pasaje puede albergar en capacidad máxima a 1.339 pasajeros con una dotación formada por 369 personas. Su "callsign" es IBNR.


La climatología no acompañó la estancia del AidaCara.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Nadie podía imaginarse en el momento de la botadura de nuestro protagonista de hoy el tremendo éxito comercial que alcanzaría su naviera, Aida Cruises, con una brutal expansión de su flota que en apenas 20 años ha alcanzado las 11 unidades. Además de en número sus navíos han aumentado en tamaño y nuestro AidaCara es con diferencia el buque más pequeño de la familia siendo su tamaño casi la mitad del de un Sphinx-Klasse (AidaDiva, AidaSol...) y un tercio si lo comparamos con los nuevos Hyperion-Klasse (AidaPrima). Y eso no es nada; en el horizonte de la compañía ya se vislumbran sus futuras incorporaciones: buques que tendrán una capacidad para 6.600 pasajeros y que contarán con un registro bruto de unas 180.000 toneladas, casi cinco veces más en volumen que el buque al que va dedicada esta entrada.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Volviendo al día de ayer y tras pasar gran parte de la jornada atracado en la ciudad, pasadas las siete de la tarde el AidaCara soltó amarras ya en plena noche poniendo proa (y morros) hacia su siguiente destino, el puerto de Falmouth. Con esta escala, el "Mini-Aida" se despide de los coruñeses por el presente año ya que no tiene previstas más escalas en la ciudad para este 2017. Agradecimientos  a mis colegas Manuel Candal, J. Daniel Díaz y José R. Montero  por las estupendas fotos prestadas para ilustrar el post de hoy.


(Foto: Manuel Candal)


domingo, 22 de enero de 2017

Huyendo del frío polar



(Foto: J. Daniel Díaz)


Brrrrr!. ¿Hace frío o es cosa mía?. Estos días en los que los termómetros se han desplomado hasta marcar cifras que ya no recordábamos quien más y quien menos busca combatir los rigores del invierno a su manera, desde abrigarnos con una buena manta hasta poner pies en polvorosa en busca de un lugar con temperaturas más agradables. Una buena opción en este último caso es hacer una escapadita a tierras más cálidas, y puestos a viajar, ¿porque no irse de crucero por el Caribe?. ¿Alguien se anima?. Seguro que muchos responderán afirmativamnte pero siento decirles que ya se les han adelantado; concretamente tres millares de británicos que viajan estos días a bordo del Ventura y que el pasado viernes visitaron A Coruña antes de cruzar el charco.


Huyendo del frío.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Procedente de Southampton el megacrucero británico arribó a tierras gallegas sobre las ocho de la mañana con algo más de 3.000 turistas a bordo que partieron el pasado día 18 de la mencionada urbe inglesa en una singladura  de 4 semanas de duración que tras la parada en nuestra ciudad dejará por la popa el continente europeo para dirigirse al Caribe, adonde si no hay novedad llegará el Ventura el próximo día 29 tras 9 jornadas de navegación sin tocar tierra. Bridgetown (Barbados) será el primer destino caribeño en ser visitado tras el cual llegarán las escalas de Castries (St. Lucía), Roseau (Dominica), Philipsburg (St. Marteen), Tórtola (Islas Vírgenes Británicas), Basseterre (St. Kitts) y St. Johns (Antigua). Tras este periplo por aguas caribeñas el Ventura reemprenderá el camino de vuelta a Europa con destino a su puerto base en Southampton adonde llegará si no hay novedad el próximo 15 de febrero previa parada en Ponta Delgada, en el archipiélago de las Azores.


(Foto: José R. Montero)


El Ventura no es el único integrante de la naviera P&O que ha tomado las de villadiego huyendo de la ola polar que asola medio continente; y es que gran parte de la flota de la compañía británica se encuentra en estos momentos "haciendo las Américas", por lo que es bastante probable que el Ventura se encuentre a su llegada a allí a alguno de sus compañeros. Actualmente navegan por aguas caribeñas el Britannia y el gemelo de nuestro protagonista de hoy, el Azura, con el Oriana de camino. El Adonia realiza un crucero con salida y llegada a Miami y el Oceana hace escala en estos instantes en Nueva Orleans. El Arcadia por su parte ha preferido la costa oeste y navega por aguas californianas. El Aurora sin embargo ha preferido una opción más exótica y transita estos días por aguas del Golfo Pérsico como parte de su habitual vuelta al mundo iniciada a principios de año.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Durante su estancia en tierras herculinas los pasajeros que viajan a bordo del Ventura tuvieron la oportunidad de explorar los rincones más destacados de nuestra urbe, acompañados esos sí de una sensación térmica que no invitaba precisamente al paseo. La escala del buque de bandera bermudeña en A Coruña no estuvo exenta de incidencias; sobre las 13.30 horas la Autoridad Portuaria comunicaba al Servicio de Emergencias 112 la necesidad de evacuar del navío a tres pasajeros indispuestos que fueron trasladados al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña. La circunstancia provocó el retraso en la salida del Ventura, previsto inicialmente para las cuatro y media, y que finalmente se produjo una hora más tarde. Fuentes de la Autoridad Portuaria no han aclarado si los tres turistas afectados partieron a bordo del buque o si se quedaron en tierra.



Los pasajeros que viajaban a bordo del buque inglés tuvieron que tirar de abrigos y chaquetas para bajar a tierra.


Deseándole al Ventura una exitosa navegación nos despedimos de él hasta el próximo 17 de octubre, fecha  en la que si no hay cambios de última hora los coruñeses podremos volver a ver a este impresionante navio surcando de nuevo aguas herculinas.


Panorámica de nuestra ciudad con el Ventura abandonando la bahía herculina.
(Foto: José R. Montero)


Agradecimientos a mis compañeros J. Daniuel Díaz y José R. Montero por las fotos prestadas para la ilustración del post.



viernes, 20 de enero de 2017

Una diosa en paro





La temporada crucerística 2017 ha comenzado de lo más movidita. No sólo en el ámbito local, donde en apenas dos semanas ya se han producido varias escalas; a nivel mundial el sector crucerístico anda bastante revuelto y el complejo momento económico que vivimos se ha cobrado la primera víctima del presente curso; se trata del conglomerado All Leisure Holidays Group, encargado de operar las navieras Swan Hellenic y Voyages of Discovery, que hace unos días anunciaba el fín de sus operaciones. Pues si que empezamos bien...


El Minerva se ha convertido, muy a su pesar, en uno de los protagonistas en este comienzo de año crucerístico.


El pasado 2 de enero All Leisure Holidays Group emitía un comunicado vía Twitter en el que informaba de la cancelación de todas las salidas correspondientes al mes de enero para sus buques Minerva y Voyager debido a "razones operacionales". Era el principio del fín. Tan sólo dos días después el consorcio comunicaba el cese de operaciones definitivo en otro escueto mensaje, un abrupto final que afectaba también a los más de 400 pasajeros que el momento del cese se encontraban disfrutando de sus vacaciones a bordo de los navíos afectados y que quedaron tirados unos en el puerto de Marsella (los del Minerva) y otros en el puerto malayo de Port Klang (los del Voyager). Para ayudar a salvar la caótica situación la Autoridad de Aviación Civil británica ayudó a repatriar a todo el pasaje a sus respectivos lugares de procedencia. La desaparición de las marcas Swan Hellenic y Voyages of Discovery supone además dejar sin vacaciones a las 7.000 personas que ya tenían contratados sus cruceros en alguno de los dos buques. Un portavoz de All Leisure Holidays Group ha declarado que a todos aquellos que tenían reservado su pasaje con estas dos compañias les será reembolsado el dinero si bien el daño ocasionado a los futuros cruceristas es ya inevitable. Para ayudar a paliar en lo posible esta situación la naviera británica Cruise & Maritime Voyages ha ofrecido a los afectados la posibilidad de embarcar en alguno de sus cruceros para las fechas que tenían reservadas y con unas tarifas especiales. R.J. Allard, presidente del grupo empresarial propietario de ambas navieras ya había escrito una carta a los inversores a principios de 2016 señalando las dificultades económicas por las que atravesaba la división de cruceros, que había declarado importantes pérdidas durante los tres últimos ejercicios.


Al Voyager el fín de las operaciones de su naviera le pilló en aguas asiáticas y con más de 400 pasajeros a bordo que se quedaron tirados en Port Klang (Malasia).


¿Cómo afecta todo este embrollo a los coruñeses?. Realmente el impacto será pequeño aunque de momento la dársena herculina ha perdido 3 de las 115 escalas previstas para este 2017, un daño insignificante si lo comparamos por ejemplo con el sufrido en la dársena de Portsmouth; este puerto era el punto base de gran parte de las rutas de estos dos buques y el cese de sus operaciones ha supuesto la reducción de su tráfico crucerístico anual en un 40%.


El Minerva tenía previsto hacer escala en nuestra ciudad el próximo 22 de febrero.


Pero más allá de los fríos números la triste noticia supone para los shipspotters coruñeses y aficionados al mundo naval en general el dejar de ver (al menos por un tiempo) las maniobras de dos buques que, si bien no destacan en tamaño, sí lo hacen por mantener unas proporciones y una estética armoniosas en un mundillo en el que las siluetas de verdaderos buques están casi en peligro de extinción a costa de los megacolosos de decenas de pisos peyorativamente llamados cajones flotantes. Si el título de la entrada hace mención al Minerva y no al Voyager se debe a que al primero de ellos le profeso un cariño especial en gran medida por formar parte de mi vida practicamente desde  mis inicios en la fotografía naval, allá por 1996. Es por este motivo por el cual voy a dedicar esta entrada a especular un poco sobre el futuro del Minerva aunque todo lo escrito puede hacerse extensible al Voyager y lo voy a hacer analizando un abanico de posibilidades sobre lo que el futuro puede depararle a este navío.


Nubes negras (y no de humo precisamente) aparecen en el futuro del Minerva.


  • Posibilidad 1: Compra por parte de otra naviera
Si te quedas sin trabajo la solución es... buscar uno nuevo, aunque ésto no es fácil. Al igual que nos ocurre a las personas el Minerva se encuentra en una edad difícil (21 años) para reincorporarse al mercado laboral por lo que sus opciones se reducen drásticamente. En un mundillo dominado por los mega-resorts flotantes de  última generación parece complicado que un pequeño navío de 12.000 toneladas con más de dos décadas de vida marinera a sus espaldas tenga su hueco aunque siempre hay opciones; el gran auge que está viviendo el sector crucerístico supone la aparición de numerosas las compañías de nueva creación que buscan sacar tajada del momento de esplendor en el que se encuentra esta industria. La compra de un pequeño barco ya entrado en años podría significar para estas nuevas empresas una oportunidad asequible para hacerse un hueco en el sector. Las posibilidades aumentan en mercados emergentes como China o Corea, en los que ya se están empezando a fundar navieras propias.


El Minerva poco o nada tiene que ver con los megacruceros actuales (como el Ventura, a la derecha de la foto) que dominan el sector pero aún así cuenta con una importante cuota de mercado.
(Foto: Manuel Candal)


  • Posibilidad 2: Chárter a otra naviera
Los 20 años de edad del Minerva pueden hacer poco recomendable la inversión en forma de compra del buque por parte de alguna naviera. Otra cosa es el alquiler y que esta pequeña diosa opere en régimen de chárter para alguna compañía durante un período de tiempo concreto. Personalmente considero esta opción como la más probable dentro del abanico que se analizan en este post. Ya sólo sería cuestión de buscar un cliente: Navieras como Voyages to Antiquity o la anteriormente mencionada Cruise & Maritime Voyages encajarían dada la tipología y tamaño de los buques que componen sus flotas. Esta última cuenta con varios chárters en sus filas (el Marco Polo, por ejemplo) y el Minerva casaría bastante bien con la filosofía de la marca aunque en los últimos años la compañía está optando por navíos cada vez de mayor tamaño; sin ir más lejos en primavera se incorporará a su flota su nuevo buque insignia, el Columbus, (ex-Pacific Pearl). ¿Y Fred. Olsen?. Opera con buques clásicos de tamaño pequeño-medio y están obteniendo unos excelentes resultados en cuanto a reserva de pasajes. Quizás no les vendría mal aumentar el número de plazas ofertadas, si bien la rumorología apunta a que a corto-medio plazo anunciará la construcción de un nuevo barco.


La naviera britanica Voyages to Antiquity, que opera en la actualidad con el buque Aegean Odyssey, podría ser una buena opción para el Minerva.


  •  Posibilidad 3: La teoría del Ave Fénix
Resurgir de las cenizas puede sonar ciertamente mitológico pero en el mundillo empresarial está a la orden del día. Para el caso que nos ocupa resultaría de lo más propio ya que la naviera del Minerva es Swan Hellenic, (en castellano "cisne heleno") por lo que todo quedaría en el mundillo "pajaril". Además no sería la primera vez que esta naviera resucitase de entre los muertos; ligada históricamente a la compañía P&O, la compra de ésta por el gigante crucerístico Carnival en 2003 hizo que el futuro de Swan Hellenic se tornase negro hasta que tras varios años de ninguneo finalmente en 2007 la corporación norteamericana se cargó de la noche a la mañana la pequeña naviera. Numerosas campañas mediáticas pidiendo su regreso fueron el detonante para que en 2008 la Swan Hellenic y su buque Minerva volvieran a la actividad  de la mano de Lord Sterling, una de las grandes figuras del sector crucerístico, y ya bajo el paraguas de All Leisure Holidays Group. Con estos antecedentes no sería descartable que dada la buena imagen de la marca algún grupo empresarial comprara los derechos comerciales del nombre para volver a operar el tándem Swan Hellenic-Minerva.


¿Y si el "Cisne Heleno" resurge cual Ave Fénix?. Una posibilidad más...


  •  Posibilidad 4: Desguace
No por indeseable debemos dejar de hablar de la posibilidad de que el comprador del Minerva sea algún chatarrero asiático y que el buque tenga un cruel y anticipado final varado en una playa a la espera de ser sopleteado. A mi modo de ver es una probabilidad bastante remota ya que sería ir en contra de lo que dicta la lógica el desguazar un buque con bastantes años de vida marinera todavía por delante y con la alta demanda de plazas que vive el sector, pero si el período de inactividad del navío se prolonga mucho en el tiempo esta posibilidad, en principio inverosímil, podría ganar enteros. Cruzaremos los dedos para que no sea así.


Una dolorosa imagen: El histórico Canberra reducido a chatarra en Bangladesh, una prueba de lo cruel que puede llegar a ser a veces esta industria, que no respeta ni figuras históricas como la de este navío de leyenda. Aunque son situaciones completamente distintas y sería altamente remota, la posibilidad de que el Minerva sea desguazado prematuramente irá en aumento en la medida en que tarde en concretarse su futuro laboral.
(Foto: autor desconocido)


Cábalas y más cábalas. Es lo único que cabe hacer respecto al futuro del Minerva (y del Voyager) hasta que en las próximas semanas o meses se desvele su destino. Desde este pequeño rincón virtual sólo me queda expresar mi deseo de que ambas naves vuelvan pronto a dedicarse al cometido principal para el que fueron creadas; navegar, y que en poco tiempo los volvamos a ver surcando de nuevo aguas coruñesas.


La última foto que tomé del Minerva navegando por la ría coruñesa, el pasado 31 de julio. Esperemos que no sea precisamente eso, la última.


Agradecimientos a mi amigo Manuel Candal por darme su beneplácito para utilizar una de sus estupendas fotos para ilustrar el post de hoy.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


lunes, 2 de enero de 2017

La vida sigue igual





Por mucho que hayamos cambiado de año, en lo referente a escalas de cruceros en A Coruña la vida sigue igual en este 2017; barcos y más barcos. Y además este año la cosa ha comenzado pronto, con la visita en el día de Año Nuevo del buque Oriana. Su escala supone el inicio de campaña más madrugador en toda la historia del puerto coruñés.


La naviera P&O ha sido la encargada de inaugurar la temporada crucerística en A Coruña.


Procedente de Lisboa el buque británico realizaba su maniobra de atraque sobre las ocho y media de la mañana con casi 1.800 pasajeros a bordo que dieron la bienvenida al nuevo año en plena navegación camino de tierras gallegas. A Coruña es la última escala de un crucero muy especial de 16 noches de duración iniciado el pasado 18 de diciembre en la ciudad de Southampton y que ha hecho escalas en Funchal, La Gomera, Gran Canaria, Puerto del Rosario, Arrecife, Agadir y la mencionada capital portuguesa antes de llegar a nuestra ciudad. En unas horas el cuento de hadas finalizará de nuevo en Southampton. A su llegada a la ciudad británica el Oriana embarcará a un nuevo grupo de turistas e iniciará una espectacular singladura que le llevará a cruzar el Atlántico y navegar por el Caribe escapando así de los rigores del invierno. Será una ruta de casi 50 días en la que nuestro protagonista de hoy no volverá a aguas del viejo continente hasta mediados de febrero.


Como es de rigor el arbol de Navidad luce en la base del radar mast del Oriana.


Tras pasar la mañana del día de año nuevo atracado en la ciudad, el Oriana dio por concluída su estancia en la urbe herculina a media tarde. La hora de salida, fijada en principio para las cuatro y media, se tuvo que retrasar por una emergencia médica que obligó a la evacuación de un pasajero. Con una hora de retraso el Oriana partió finalmente rumbo a tierras británicas donde salvo imprevistos llegará en unas horas. Por la ría herculina lo volveremos a ver el próximo 28 de junio.


Una evacuación médica retrasó la salida del Oriana.
(Foto: Walter del Río)


Agradecimientos a Walter del Río por la info y la foto de la evacuación.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


sábado, 31 de diciembre de 2016

¡¡¡Feliz 2017!!!






 Y como quien no quiere la cosa hemos llegado al final... 



...del 2016. Desde el blog  "Cruceros en la ciudad de cristal" quiero daros las gracias a todos los que durante este año habéis seguido esta iniciativa de una u otra forma y que con vuestro interés habéis conseguido que esta página supere las 15.000 visitas mensuales, algo impensable para mí cuando surgió la idea hace ya 6 años. Y un especial agradecimiento a todos aquellos que con vuestra ayuda en forma de fotos, ideas, ánimos (que nunca sobran) me habéis espoleado para  sacar adelante este proyecto  relatando las pequeñas historias, más de cien en estos 12 meses, que rodean a los buques de cruceros que se acercan a nuestra hermosa ciudad. Sin vosotros todo ésto habría sido literalmente imposible. Desde esta modesta página sólo me queda desearos a tod@s paz, felicidad, y que el año que ahora comienza venga cargado de cosas buenas... 






...y por supuesto de muchos barcos.



Diego Veiga

Última parada



 


Ha sido un viaje muy largo pero esto ha llegado a su fín. Desgraciadamente. Porque la verdad es que lo estábamos pasando en grande. Al 2016 le queda un suspiro para despedirse definitivamente pero en lo que se refiere a cruceros en A Coruña el año está kaputt. El encargado de darle la puntilla fue el monárquico Queen Elizabeth con su escala del pasado martes. Un broche de oro a un año memorable.


El Queen Elizabeth cerró el pasado martes la temporada crucerística 2016.


Con su última visita todavía reciente (fue el pasado 24 de noviembre), la reina más joven de la naviera Cunard arribó a la ría herculina  poco antes de las ocho de la mañana procedente de tierras canarias y con unos 2.000 pasajeros a bordo que una vez en tierra firme disfrutaron de un espléndido día para conocer los encantos de nuestra ciudad y alrededores, con Santiago de Compostela como plato fuerte.


Los cruceristas llegados a bordo del QE disfrutaron de un día espléndido.


La escala efectuada por el Queen Elizabeth en A Coruña era la última de su actual crucero, una singladura iniciada 10 días antes en la ciudad de Southampton, donde finalizó el viaje anteayer, y que tuvo como escalas, además del gallego, los puertos de Funchal, St. Cruz de la Palma, Sta. Cruz de Tenerife y Gran Canaria. Los precios para esta ruta arrancaban desde los 1.350 euros correspondientes a un camarote interior aunque alcanzaban unos 11.800 euros si el alojamiento elegido era alguna de las exclusivas Queens Grill Suites situadas en la popa de las cubiertas 4,5 y 8 de este espectacular navío.




Tras nueve horas de escala finalmente a las cinco de la tarde el Queen Elizabeth realizó el último desatraque del año de una nave de cruceros en nuestra ciudad, una maniobra que fue seguida por multitud de curiosos desde diversos puntos de la costa, en parte por la estupenda climatología que invitaba al paseo y en gran medida también por el impacto mediático que tiene éste y cualquier otro navío de la famosa compañía británica. Allá donde vaya un buque de la Cunard, la expectación está asegurada. Con el "Cunarder" perdiéndose en lontananza se cerró el año crucerístico coruñés, un año que ya casi es historia. Pero antes de enterrarlo definitivamente tengamos a continuación un último recuerdo al moribundo.




Lo habitual es que todo sean loas y alabanzas hacia un finado pero en el caso que nos ocupa no es una mera cuestión de cortesía; 2016 ha sido (o es, que todavía está entre nosotros) un año excelente en cuanto a captación de cruceros con unos números que al igual que ocurriera en el ejercicio anterior no son de récord pero tienen el mayor mérito si cabe de mantener la tendencia alcista iniciada hacia ya varios años. 2016 se cierra con un total de 94 atraques (uno menos que en 2015)  protagonizados por 60 buques diferentes y que han traído a la ciudad a unos 130.000 pasajeros, un dato éste último ligeramente inferior al del año pasado pero cuyo descenso es meramente anecdótico.




2016 deja en  un total de 11 escalas dobles y un total de 3 tripletes; fueron los días 20 de abril, 25 de mayo y 5 de noviembre. A estos hechos hay que sumarles un total de 11 escalas inaugurales protagonizadas por los buques Aegean Odyssey, Astoria, Clio, Koningsdam, Mein Schiff 5, MSC Musica, National Geographic Orion, Pacific Princess, Sirena, Viking Sea y Zuiderdam. Destacar también el estreno de dos nuevas navieras en el puerto herculino, Viking Cruises y Voyages to Antiquity, con los mencionados Viking Sea y Aegean Odyssey respectivamente.



Dos navieras se estrenaron en la ciudad en 2016; fueron la Viking Cruises con su buque Viking Sea (arriba) y Voyages to Antiquity con el veterano Aegean Odyssey (abajo).



Y sin ser debuts pero no por ello menos importantes, el año que está  a punto de finalizar también nos trajo las visitas masivas de los buques de la P&O, los dominadores del año con 16 escalas, varias de ellas protagonizadas por su buque insignia, el Britannia. Destacar la majestuosa presencia de las "Reinas" de la Cunard, el Queen Elizabeth y el Queen Victoria o las escalas de dos gigantes de la Royal Caribbean como el Independence y el Navigator of the Seas. 2016 será recordado también por las visitas de los buques de la Fred. Olsen estrenando su nueva imagen corporativa, por las escalas de algunos de los navíos más exclusivos del sector como los Europa y Europa 2, Seven Seas Voyager, Silver Whisper, Seabourn Quest o Corinthian y de algunos extraordinarios clásicos como el Marco Polo, el  Ocean Majesty o el ya mencionado Astoria.


Un poco de todo: En 2016 vimos en la ciudad buques de cruceros de toda clase y condición: Gigantes como el Britannia (arriba), exclusivos como el Europa (centro) o legendarios clásicos como el Marco Polo (abajo). Navíos para todos los gustos.


¿Y que nos traerá 2017?. Pues de cumplirse las previsiones el año que está a punto de comenzar acabará convirtiéndose en el más exitoso en toda la historia del puerto herculino; de momento hay confirmados unos 120 atraques que convertirán a la dársena coruñesa en la más importante de toda la cornisa cantábrico / atlántica, desde la costa francesa hasta Lisboa. Los cáculos apuntan a que serán más de 170.000 pasajeros los que desembarcarán en la ciudad el próximo año de concretarse estas pronósticos. Números impresionantes y también nombres importantes. Hace unos días publiqué una entrada mencionando a los que presumiblemente serán los protagonistas más destacados del 2017; nombres como los debutantes MSC Fantasia y MSC Preziosa, Silver Muse, Seven Seas Explorer pero también repetidores como Independence of the Seas, Britannia, Arcadia, Koningsdam, Costa Magica, etc... darán lustre al nuevo curso. Con el transcurso de los meses lo iremos viendo. Lo que es seguro es que el 2017 crucerístico comenzará batiendo récords en términos de precocidad; en esto momentos el buque Oriana se dirige a la rada herculina y en pocas horas estará atracado en el muelle de trasatlánticos convirtiéndosede esta manera en el primer buque de cruceros del año.


En unas horas el Oriana asomará tras el Castillo de San Antón dando el pistoletazo de salida al curso 2017.


Adiós 2016. Bienvenido 2017. Que tu llegada nos traiga tantas alegrías como nos ha dejado el año que ahora se nos va. No quisiera terminar esta última entrada del año sin agradecer a todos mis amigos y compañeros shipspotters que con su inestimable colaboración en forma de impresionantes instantáneas me han ayudado día tras día a sacar adelante este modesto blog: Manuel Candal, Jose Manuel Cereijo, J. Daniel Díaz, José R. Montero, José Luís Porta, Carlos Rapela, Aarón Rodríguez y muchos otros. Gracias. Mil gracias por vuestra ayuda y sobre todo por los grandes momentos que he compartido con vosotros este año "afotando" barcos. A buen seguro que repetiremos en 2017.





Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.