domingo, 9 de diciembre de 2018

Un final prematuro



¿Ya?. ¿Ésto se ha acabado?. Pues sí. Pese a encontranos todavía a primeros de diciembre la temporada crucerística en A Coruña ha tocado a su fín y salvo imprevisto de última hora en forma de escala no programada los barcos de cruceros no regresarán a la dársena herculina hasta después de las campanadas de nochevieja. El encargado de ponerle el colofón al sensacional 2018 coruñés fue el buque Ventura,  que este viernes efectuaba su séptima y última recalada del curso en aguas de Marineda.

El Ventura será, salvo sorpresas de última hora, el último crucero en la ciudad.

Procedente del archipiélago canario la nave británica propiedad de la P&O Cruises llegaba al golfo ártabro a las 07:30 horas con unos 3.000 pasajeros a bordo, casi en su totalidad británicos, y para los que la parada en tierras gallegas era la última de un periplo de dos semanas iniciado el pasado 26 de noviembre en el puerto de Southampton y que ha incluído además de la realizada en A Coruña escalas en Funchal, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas y Arrecife antes de regresar al punto de partida hace apenas unas horas. Por desgracia la climatología no acompañó al pasaje del Ventura en su última estancia en la urbe herculina.


Minutos antes de las cinco de la tarde el Ventura soltaba amarras en el muelle de trasatlánticos y enfilaba por la canal norte para poner rumbo a las islas británicas. A principios del próximo mes de abril el colosal megacrucero británico volverá a visitarnos.

El Ventura regresará a A Coruña en primavera del 2019.

Como comenté al principio la escala realizada por el Ventura este viernes ha sido la última de la temporada en el puerto de A Coruña, temporada que este año finaliza antes de lo que venía siendo habitual en los últimos años, donde las visitas se sucedían practicamente hasta la última semana del año. Aún con este final prematuro los números con los que cerrará 2018 en lo crucerístico serán muy positivos, si bien no superarán los alcanzados en 2017 que, no lo olvidemos, fueron de récord. Así, si no hay sorpresas de última hora el curso crucerístico se despedirá con 93 escalas que aunque son 27 menos que el año precedente, lo sitúan en la media de las últimas campañas. Expresado en número de pasajeros el balance final arroja una cifra de 178.000 cruceristas, marca muy cercana a la del 2017 pese al inferior número de visitas, lo que se explica por el mayor tamaño de los buques que tocaron puerto.


Por nombres cabe destacar los debuts en la rada herculina de 11 navíos: Ocean Adventurer, Sapphire Princess, Norwegian Jade, Mein Schiff 1, Le Laperouse, Costa Favolosa, Costa Mediterranea, Seabourn Ovation, Ocean Dream, AidaPerla y MSC Meraviglia. Sin lugar a dudas el de éste último fue el más importante ya que con su visita del pasado 29 de septiembre el Meraviglia se convirtió en el buque de cruceros de mayor tamaño en atracar en A Coruña en toda su historia. De récord también fueron las jornadas del 13 y del 20 de septiembre en las que se pulverizaron las marcas de pasajeros llegados por vía marítima en un sólo día: 8.750 y 9.176 cruceristas respectivamente.

El pasado mes de septiembre el MSC Meraviglia se convirtió en el mayor buque de pasaje en atracar en la ciudad en toda su historia.

Además de los debutantes hubo otros nombres que merecen ser destacados en el resumen final del año. 2018 y sus cifras no podrían explicarse sin la presencia del MSC Magnifica, que realizó un total de 9 atraques en la ciudad, contribuyendo el solito con 23.000 pasajeros a las cifras finales de cruceristas. Tampoco le anduvo a la zaga el buque que precisamente cerraba el año, el Ventura, con un total de 7 recaladas en estos 12 meses. De los 365 días del año, en 78 jornadas ha habido algún buque de estas características atracado en el muelle de trasatlánticos, incluyendo 13 dobletes y 2 tripletes.

El MSC Magnifica (en la foto) y el Ventura han sido los buques que hicieron un mayor número de recaladas al puerto coruñés en este 2018. Entre ambas naves suman 16 visitas.

En el apartado negativo hay que mencionar las escalas anuladas, que por diferentes motivos siempre son inevitables. Particularmente "dolorosa" resultó la última de ellas, protagonizada por el AidaNova. El nuevo buque insignia de la naviera germana Aida Cruises tenía previsto atracar en la ciudad el pasado jueves, un hecho que hubiera convertido a este megacrucero de nueva factura en el más grande en atracar en la ciudad, y de paso significaría para el puerto coruñés el espaldarazo de convertirse en el primero a nivel mundial en recibir en escala oficial a este nuevo gigante de los mares. Los problemas técnicos que está registrando el navío en su fase final de construcción obligaron a la naviera a anular este viaje inaugural y dejaron a los shipspotters locales con la miel en los labios. Otra vez será.

Finalmemente los coruñeses no pudimos ver al impresionante AidaNova en la ciudad.
(Foto: Meyer Werft)

Con el cierre de 2018 practicamente echado es hora de otear en el horizonte para ver que nos depara en lo crucerístico el próximo 2019 y a decir verdad es que lo que se intuye al otro lado de la última hoja del calendario tiene muy buena pinta. En las próximas semanas haré un breve resumen de los números y los nombres que nos traerá el próximo curso pero lo que ya os puedo adelantar es que no habrá que esperar mucho para volver a ver buques de cruceros surcando la bahía herculina: si todo va bien el Balmoral será el encargado de abrir el año en la dársena herculina con su visita del 3 de enero, la cual tendrá continuación con la escala del Oriana, prevista para el día siguiente. Colorín colorado: ésto se ha acabado... pero está a punto de comenzar de nuevo.

2019 apunta a récord. Habrá cruceros ya en la primera semana del año.

No quisiera terminar la entrada de hoy sin agradecer a la autoridad portuaria, consignatarias, prácticos, amarradores y demás estamentos locales involucrados, su gran trabajo que ha hecho posible otro año más un sensacional curso crucerístico que vuelve a sitúar a la dársena de A Coruña como el principal referente en cuanto a este tipo de tráficos de todo el noroeste peninsular. Mi más sincera enhorabuena a todos.


Salvo las que indiquen lo contrario las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

sábado, 1 de diciembre de 2018

Un final sin barco



El AidaMar tenía previsto con su escala de ayer cerrar la temporada crucerística en la ciudad de Ferrol pero un cambio en el itinerario de la nave germana ha llevado al traste esta visita y que el curso crucerístico del 2018 en la ría vecina se cierre en falso, al igual que ocurriera en 2017 siendo entonces el Balmoral el que pegó la "espantá". No es un final muy brillante pero a veces sucede; un final sin barcos.

El AidaMar, que en principio iba a ser el último crucero del año en Ferrol, canceló su visita de este viernes. Tampoco visitó A Coruña  pese a lo que pueda sugerir la foto.

El que la temporada se haya cerrado de esta manera tan agridulce no debe enturbiar un año que en lo relativo a este tipo de tráficos no ha sido para nada malo, aunque habituados como estábamos a rondar las 20 recaladas por año en los últimos ejercicios las "tan sólo" 14 visitas de este 2018 se nos pueden antojar pocas. En porcentaje supone hablar de un descenso del 37% respecto al curso anterior y los cerca de 17.000 pasajeros llegados por vía marítima este año se nos hacen pocos si los comparamos con los casi 20.000 del 2017. Cuatro anulaciones han tenido la culpa de que los números de este año no estuvieran tan cerca de los del año pasado. Además tampoco se produjeron escalas inaugurales.

 Al igual que sucediera en 2017, el Saga Sapphire fue el encargado de inaugurar la temporada crucerística ferrolana del presente año allá por el mes de marzo.

Como siempre estas cifras hay situarlas en el contexto del sector, en el cual la dársena de Ferrol no figura como puerto tradicional en este tipo de barcos (los cruceros comenzaron a llegar a la ría vecina en 2001)  y que cuenta con el hándicap de tener a apenas 50 km (y a menos distancia en millas náuticas) al puerto de  A Coruña, consolidado desde hace un par de años como el principal punto de recalada de cruceros de todo el noroeste peninsular. 

Los números de la dársena ferrolana cobran un mayor valor si tenemos en cuenta su proximidad al puerto herculino, principal referente en este tipo de tráficos en el tramo de costa peninsular entre Bilbao y Lisboa.

La naviera Aida Cruises ha sido el mejor cliente del puerto ferrolano este año con 6 visitas a cargo de 5 de los buques que componen su extensa flota. Tampoco han faltado otras navietras "clásicas" en la ría como P&O, Saga Cruises, Fred. Olsen. o Windstar Cruises. La americana Regent Seven Seas ha afianzado su presencia en la ciudad vecina tras su debut del año pasado. En 2018 ha repetido presencia con su Seven Seas Navigator.

El Seven Seas Navigator repitió presencia en la dársena ferrolana por segundo año consecutivo.

¿Y que nos espera por la proa?. Pues para 2019 el puerto de Ferrol tiene programadas ya un total de 13 visitas a cargo de 10 navíos distintos, entre los que destacarán dos debuts de los buques Star Breeze y Spirit of Discovery, éste último se convertirá en el nuevo buque insignia de la compañía Saga Cruises cuando inicie sus operaciones en julio del año que viene y visitará la ciudad departamental hasta en dos ocasiones, quedando fijada la primera de sus recaladas para el 2 de noviembre.

La del Spirit of Discovery será la escala más destacada del 2019 en el puerto de Ferrol.
(Foto: Saga Cruises)

Los cruceros regresarán a aguas ferrolanas apenas unos días después de inaugurar el nuevo año, concretamente el 16 de enero; ese día (si todo va bien) el Saga Pearl II dará el pistoletazo de salida al 2019 crucerístico que a buen seguro dará grandes alegrías a los ferrolanos.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

viernes, 16 de noviembre de 2018

A Coruña por Azores


(Foto: Manuel Candal)

Semana extraña la que estamos viviendo en el puerto coruñés en lo tocante a buques de cruceros; de no estar programada ninguna escala en estos 7 días a que se produzcan dos con pocas horas de diferencia. Y ninguna de ellas debido a emergencias a bordo; si el miércoles era el Balmoral el que atracaba en la ciudad en el marco de su "Crucero del Misterio", al día siguiente fue otro británico, el Arcadia, el que se dejó ver por aguas herculinas de manera inesperada.
 

Al Arcadia no teníamos previsto "amarrarlo" este año 
(Foto: Manuel Candal)

Procedente de Bridgetown (Barbados) y tras 8 jornadas de exclusiva navegación, el buque de la naviera P&O hacía su entrada en la ría herculina a primera hora de la noche del miércoles al jueves, tan sólo unas horas después de que el Balmoral hubiese dejado libre el atraque en el muelle de trasatlánticos. La atípica hora de entrada unido a la alta velocidad a la que navegaba el navío de camino a nuestra ciudad (20-21 nudos en algunos momentos) invitaba a pensar en algún tipo de emergencia médica a bordo pero este hecho fue desmentido posteriormente.
 

(Foto: Manuel Candal)

El Arcadia se encuentra estos días en el transcurso de un espectacular crucero de 28 noches de duración, casi un mes de viaje en el que los poco más de 2.000 pasajeros que viajan a bordo de la nave de bandera bermudeña han cruzado el charco dos veces para realizar una tournée por lo más granado del Caribe: Kings Wharf (Bermuda), Nassau (Bahamas), Gran Turca (Caicos y Turcas), Tórtola (Is. Vírgenes Británicas), Philipsburg (St. Marteen), St. Johns (Antigua), Castries (St. Lucía) y la mencionada escala en Bridgetown (Barbados). El punto y final a estas largas vacaciones tendrá lugar mañana en el mismo punto donde se inició la ruta el pasado 20 de octubre: el puerto de Southampton.

Momento en el que el Arcadia zarpa de las instalaciones coruñesas.
 (Foto: Manuel Candal)

Esta doble ruta trasatlántica ha visto modificado su itinerario debido a las condiciones meteorológicas. Así la escala prevista en Praia da Victoria, en el archipiélago de las Azores y que debería haber sido la última escala de la travesía, tuvo que anularse por el fuerte viento reinante en la zona y que impedía realizar la maniobra de atraque con unas mínimas condiciones de seguridad. Ante la imposibilidad de atracar en el puerto de Isla Terceira, el capitán del Arcadia tomó la decisión de continuar la travesía y hacer una parada no programada antes de finalizar el viaje en las islas británicas. A Coruña fue el destino elegido.

El Arcadia hizo escala en A Coruña "de rebote".
 (Foto: Manuel Candal)

Tras casi 15 horas de estancia en la ciudad, el Arcadia se hizo de nuevo a la mar a las cuatro de la tarde poniendo rumbo a Southampton, su base de operaciones. De momento el navío británico no tiene previstas escalas en nuestra ciudad como mínimo hasta el 2020.


Agradecimientos a Manuel Candal, autor de las magníficas  fotos que ilustran el post de hoy.

Misterio en Balmoral



Sin aparecer en el listado de escalas programadas, el buque Balmoral recaló este miércoles en el puerto herculino para sorpresa de muchos. Cuando un barco de estas características atraca la ciudad sin que dicha visita estuviese planificada desde hace meses en la mayoría de las ocasiones suele deberse a algún tipo de emergencia a bordo (una evacuación médica por ejemplo) o a las condiciones climatológicas adversas. No fue el caso del buque de Fred. Olsen; y es que su recalada fue todo un misterio...

El buque Balmoral protagonizó este miércoles la escala más "misteriosa" del año.

Pasadas las 10 de la mañana el Balmoral hacía su entrada en la ciudad procedente de Southampton con 975 pasajeros a bordo y que al igual que muchos en tierra desconocían la llegada del buque inglés a tierras herculinas. Semejante falta de información no se debe a una mala praxis por parte de la compañía sino a que esa era precisamente la idea principal de esta ruta en concreto, que lleva por título "Mystery Cruise" y en la que el pasaje sólo conoce los puntos iniciales y finales de la singladura (Southampton en ambos casos) y la duración de la misma, 12 noches. Lo demás, como bien indica el nombre, es todo un misterio. La enigmática ruta tenía unos precios de tarifa que iban desde los 675 euros pedidos para un camarote interior hasta los 2.600 euros de la suite más lujosa.

Inesperada visita del Balmoral a A Coruña. Algunos se quedaron de piedra.

La idea del "Crucero Misterioso" es tan simple como atractiva: los pasajeros suben a bordo del barco sin saber cual será el siguiente puerto en el que atracarán ni por donde discurrirá la ruta. A bordo el pasaje (como buenos británicos) realiza apuestas entre ellos sobre cual será el próximo destino, una ubicación que por lo general sólo conoce el capitán y varios oficiales. Para complementar la experiencia durante la navegación se realizan diversas actividades como cenas temáticas sobre asesinatos o talleres a modo de juegos de intriga. La naviera Fred. Olsen Cruise Line lleva varias temporadas realizando esta iniciativa con gran acogida por parte de su clientela habitual. Saga Cruises, otra compañía dedicada en exclusiva al mercado británico también suele realizar este tipo de cruceros.


Tras 8 horas de estancia en el muelle de trasatlánticos a las siete de la tarde el Balmoral dio por concluída su visita a nuestra ciudad y una vez completada la maniobra de desatraque puso rumbo a ... bueno eso es un misterio, pero como en esta vida todo se sabe os diré que ATENCIÓN SPOILER su destino era el puerto de Málaga. El próximo "Crucero del Misterio" de Fred. Olsen tendrá lugar a bordo del Boudicca y partirá el 23 de marzo de 2019, quien sabe si con parada en aguas de Marineda. Al Balmoral lo veremos de nuevo por A Coruña, esta vez sin tanto secretismo, el próximo día 26 de este mes.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Perla revolucionaria



Esta semana el puerto de A Coruña ha recibido una de las visitas más importantes del año en lo relativo a buques de cruceros con la escala del AidaPerla. Su importancia reside no sólo en el hecho de ser el estreno de este espectacular navío en aguas herculinas sino por tratarse de uno de las naves de pasaje más vanguardistas y punteras en el apartado tecnológico a nivel mundial.

El jueves asistimos al esperadísimo debut del AidaPerla en aguas coruñesas.

Procedente de Southampton la Perla de Aida Cruises arribó a primerísima hora de la mañana a la urbe herculina con cerca de 3.300 pasajeros a bordo, en su práctica totalidad alemanes por ser éste el mercado para el que opera su naviera. Las primeras luces del día permitieron a los coruñeses descubrir un descomunal objeto flotante amarrado a los norays del muelle de transatlánticos y cuya estampa, desde el ángulo que se mirara, no pasaba inadvertida.

Alguno se quedó de piedra con la visita del AidaPerla.

La presencia del AidaPerla en A Coruña se enmarcaba  dentro del crucero de reposicionamiento que la nave se encuentra realizando de camino al Caribe, que será su base de operaciones durante la temporada invernal. Así los más de tres millares de pasajeros que viajan en la nave de cara sonriente partieron el pasado domingo del puerto de Hamburgo y tras visitar Southampton y nuestra ciudad pusieron rumbo a Lisboa y posteriormente a Santa Cruz de Tenerife antes de iniciar la travesía transatlántica. Ya en aguas caribeñas harán escala en Philipsburg (St. Marteen), Fort de France (Martinica) y St. Georges (Granada) antes de finalizar la singladura en Bridgetown (Barbados) el próximo día 22.

Arriba: La visita del AidaPerla el pasado jueves convierte a este buque en el 11º estreno crucerístico en A Coruña  de este 2018.
Abajo: Pese a la desapacible jornada en lo climatológico muchos cruceristas bajaron a tierra para recorrer a pie el centro, los más activos lo hicieron en alguna de las bicicletas que pone a disposición el AidaPerla a sus clientes.

Construído en los astilleros Mitsubishi Heavy Industries Ltd. de Nagasaki (Japón) y puesto en servicio en mayo de 2017, el AidaPerla es el segundo y último integrante de la Hyperion Klasse, tras su gemelo e iniciador de la saga, el AidaPrima, también construído en la factoría nipona. Revolucionario como pocos buques de cruceros el AidaPerla es un barco de 125.572 toneladas de registro bruto y 9.200 toneladas de peso muerto que presenta unas dimensiones principales de 299´95 metros de eslora, 37´65 metros de manga y un calado de 8´25 metros. De sus 17 cubiertas 15 están dedicadas en exclusiva al pasaje y en gran parte de ellas se distribuyen los 1.643 camarotes que otorgan al AidaPerla una capacidad de 3.286 pasajeros en acomodación normal. Del total de alojamientos 1.133, o lo que es lo mismo, el 69 % presentan terraza privada. La tripulación la componen 900 personas.


El AidaPerla incorpora en el apartado mecánico las mismas revolucionarias características que su unidad gemela, el Prima y que hacen de estos barcos dos de los navíos más vanguardistas de su categoría. Para empezar se trata de la primera clase de buques de cruceros con propulsión dual, en la que a la ya habitual propulsión diésel-eléctrica se le une el uso del LNG o gas licuado gracias a que uno de sus cuatro motores diesel Caterpillar (la unidad 2) puede funcionar también con este combustible mucho más limpio y que la nave utiliza cuando está atracada. El LNG es el futuro dentro del sector de los cruceros y es que de los astilleros ya están saliendo las primeras unidades que se mueven exclusivamente con este combustible limpio, como es el caso del nuevo buque de Aida Cruises, el recién botado AidaNova. Este navío tiene previsto hacer escala en A Coruña el próximo 6 de diciembre.

El AidaNova es el primer buque de cruceros movido exclusivamente por gas licuado.
(Foto: Meyer Werft)
 
 A nivel externo si por algo llama la atención el AidaPerla es por su "inusual" proa recta. Entrecomillo lo de inusual puesto que si ahora se nos hace raro ver este tipo de forma, en un futuro será la norma toda vez que parece haberse demostrado su mayor eficiencia frente a las habituales proas lanzadas. Pese a que la proa recta pueda parecer una novedad no lo es en absoluto; se trata de recuperar una idea que ya utilizaban los buques de pasaje de finales del siglo XIX y principios del XX; sin ir más lejos el malogrado Titanic lucía una proa similar. Diversos estudios actuales han demostrado que la proa lanzada con bulbo reduce la resistencia al avance del buque (y por tanto el consumo de combustible) pero que su efectividad disminuye cuanto menores son las velocidades del barco. A velocidades más bajas, como las que desarrollan normalmente los barcos de cruceros en sus travesías entre dos puertos relativamente cercanos, la proa recta se muestra más efectiva, señalando para el caso concreto del AidaPerla un ahorro de combustible del 10% respecto a una unidad de similar tamaño y proa convencional. Otro tema es la cuestión estética...
 
A algunos, como a esta gaviota, no les acaba de convencer lo de la proa recta.

La de la proa es sin lugar a dudas una de las principales señas de identidad en el diseño del AidaPerla pero personalmente a mí me sorprende más otra que va más oculta y es el sistema MALS. El MALS (iniciales de Mitsubishi Air Lubrication System) es un sistema patentado por el propio astillero japonés donde fue construída la nave y que inyecta burbujas de aire bajo el casco del buque mientras éste navega con el objetivo de reducir la fricción del barco con el agua en su avance. En los estudios realizados en los modelos de prueba se calculó que la implantación del MALS supondría como mínimo un ahorro de combustible del 7%.  La adopción de la proa recta, el MALS y otros sistemas hacen que comparativamente el AidaPerla ahorre un 20% de energía respecto a los buques de la generación anterior, los Sphinx Klasse (AidaSol, AidaMar...), a pesar de que nuestro protagonista de hoy es un 75% mayor en volumen.

A "vista de pez" podemos ver como funciona el sistema MALS que incorpora el AidaPerla. Lo más parecido a navegar sobre un colchón de aire.
(Foto: Aida Cruises)

En el interior sus 17 cubiertas dan para incorporar mil y una atracciones con el objetivo de mantener entretenido al vecindario. Al igual que su gemelo AidaPrima, el Perla incorpora los ya tan de moda toboganes acuáticos, tendencia que está dejando desfasadas a aquellas unidades que no presentan estos complejos acuáticos por lo que muchas navieras optan por añadírselos a su flota (ej: Independence of the Seas). El complejo del AidaPerla recibe el nombre de Aida Racer y está formado por dos toboganes que discurren desde la zona de popa de la cubierta 17 y culminan en la piscina situada en la cubierta 15. En su recorrido estos toboganes incluyen un sector de paredes acristaladas no apto para los que sufran de vértigo. Otro punto destacado de la nave se encuentra a popa y en los costados de la cubierta 15 donde se ubican los skywalks, dos impresionantes miradores situados a 45 metros de altura sobre el nivel del mar y que ofrecen unas extraordinarias vistas de todo lo que nos rodea.

Arriba: Un tramo de los toboganes (señalado con las flechas) tiene las paredes acristaladas.
Abajo: Las flechas moradas señalan uno de los dos skywalks, el impresionante mirador de babor del AidaPerla.

Los alojamientos del AidaPerla se dividen en 14 categorías diferentes y su tamaño va desde los 16 metros cuadrados correspondientes a los camarotes interiores más pequeños hasta los 187 metros cuadrados (terraza incluída) de la suite más lujosa. El común denominador de todos ellos es su moderno diseño de estilo minimalista y lleno de color.

Arriba: En los camarotes del AidaPerla el color tiene un papel protagonista.
Abajo: Los camarotes Lanai, situados en la cubierta 8, presentan una terraza de invierno y acceso directo a esta cubierta donde se sitúan dos pequeñas piscinas infinitas (flechas naranjas) por cada banda.

Tras una estancia que se prolongó por espacio 12 horas a las 9 de la noche el AidaPerla reemprendió su viaje soltando amarras y poniendo rumbo hacia su siguiente destino que en este caso era la ciudad de Lisboa. Se podría pensar que la hora de salida y en la época del año en la que nos encontramos la maniobra pasaría completamente desapercibida pero el AidaPerla es un buque distinto incluso en este apartado; lo que en otros casos habría sido una salida anodina se convirtió en un espectáculo visual de primer nivel gracias al asombroso juego de luces que incorpora la nave y que dejó boquiabiertos a los pocos coruñeses que desafiaron al viento y a la lluvia para ver la partida del coloso alemán. Mereció la pena la mojadura.
 
Secuencia de cuatro imágenes en la que podemos ver el espectacular juego de luces del AidaPerla.
 (Foto: Manuel Candal)

 El próximo año el AidaPerla regresará a A Coruña en dos ocasiones, estando la primera de sus visitas programada para el 26 de abril. Agradecimientos a Manuel Candal autor de alguna de las fotos que ilustran este post.

 Salvo las que así lo inidcan, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas

sábado, 10 de noviembre de 2018

La Ruta del Ron



La Ruta del Ron no pasa ni por asomo por A Coruña pero estos días las inclemencias meteorológicas han provocado que nuestra ciudad fuera punto de parada (y fonda) para alguno de los integrantes de una de las más famosas regatas transoceánicas en solitario que se celebran en el mundo.

No serán buques de cruceros pero a espectacularidad no hay quien les gane.
(Foto: autor desconocido)

A muchos de los paseantes habituales del dique de abrigo no les pasaría desapercibida la presencia estos días de dos embarcaciones de líneas futuristas y de clara vocación deportiva. Su estampa, ya de por sí llamativa resultaba todavía más chocante al compararlos con el Thalassa, un antiguo pesquero reconvertido en buque escuela con aparejo de bergantín goleta que se encuentra atracado a su lado. Estos dos bólidos del mar son los trimaranes Sodebo Ultim´ y el Maxi Edmond de Rotschild  (también llamado Maxi Gitana 17), patroneados por los franceses Thomas Coville y Sébastien Josse respectivamente. No han sido los únicos participantes de la regata que tuvieron que refugiarse en los pantalanes de Marina Coruña: también descansan estos días el Destination Evian del suízo Jacques Valente y el Power of One del sudafricano Donald Alexander. Otro trimarán, el Remade - Use it again! de Romain Pillard buscó resguardo por unas horas pero se hizo de nuevo a la mar el jueves.

Espectacular vista de popa del Sodebo Ultim´, atracado estos días en los pantalanes de Marina Coruña.

La Ruta del Ron  o Route du Rhum en su nombre original es una regata transatlántica en solitario sin escalas y sin asistencia que se disputa cada 4 años y en el mes de noviembre entre Saint Malo (Francia), y Pointe-à-Pitre (Guadalupe), en las antillas francesas. En total 3.542 millas náuticas. Su primera edición tuvo lugar en 1978 y en la de este año, la 11ª edición, se celebra el 40 aniversario del nacimiento de esta locura náutica. En un palmarés plagado de navegantes galos el de Alex Pella es el único nombre de un  español que ha conseguido colarse en la lista de ganadores; lo hizo en la edición de 2014 y en la categoría de monocascos de 40 pies.

(Fuente: www.routedurhum.com)

Las 123 embarcaciones que toman parte en la Route du Rhum 2018 se engloban en  6 categorías: Rhum Mono (monocascos de más de 39 pies), Rhum Multi (multicascos de entre 39 y 59 pies), Clase 40 (monocascos de 40 pies), Clase IMOCA (monocascos abiertos de 60 pies), Clase Multi50 (Multicascos de 50 pies) y los Ultime (multicascos de 60 pies). Esta última es sin duda la categoría con los ejemplares más grandes y espectaculares. En la edición de este año 6 son los trimaranes de Clase Ultime que toman parte en el certámen; 3 de ellos han estado (o continúan) en nuestra ciudad.

3 de los 6 espectaculares trimaranes que toman parte en la regata Rout du Rhum, entre ellos el Maxi Gitana 17 (en la foto) se han visto obligados a resguardarse en A Coruña.
(Foto: Alexis Courcoux)

El Maxi Gitana 17 o Maxi Edmond de Rotschild es un maxi-trimarán botado en 2017 y diseñado por Guillaume Verdier de 15´5 toneladas de desplazamiento, 32 metros de eslora, 23 metros de manga y 4´5 metros de calado. Su altura alcanza los 37 metros. La embarcación cuenta con 3 timones, 2 foils y una superficie vélica de 650 metros cuadrados a favor de viento y 450 metros cuadrados en contra. El Gitana 17 se encontraba en la madrugada del domingo liderando la carrera cuando a las 5:12 AM su patrón, Sébastien Josse, lanzó un aviso de que había perdido parte del arco de estribor, una avería irreparable que le ha obligado a retirarse de la regata y a poner rumbo a nuestra ciudad.

El Maxi Gitana 17 en "modo avión".
(Fuente: www.routedurhum.com)

El Sodebo Ultim´ por su parte presenta unas características similares al Edmond de Rotschild si bien su botadura se produjo en 2014. Ese año él y su patrón, Thomas Coville ya tomaron parte en la Route du Rhum teniendo que retirarse en la primera noche de competición tras chocar contra un portacontenedores. Coville y su buque presumen de tener el récord de la vuelta al mundo a vela en solitario convirtiéndose en el primer navegante en circumnavegar el globo en menos de 50 días: 49 días, 3 horas, 4 minutos y 28 segundos exactamente. La misma borrasca que destrozó el Gitana 17 provocó daños también al Sodebo Ultim´ si bien éste todavía no figura como retirado de la carera.

Arriba: El Sodebo Ultim´ tecnicamente aún continúa en carrera aunque con un retraso considerable.
Abajo: El maxi-trimarán durante la salida de la regata. 
(Foto abajo: Alexis Courcoux)


Salvo las que indiquen lo contrario, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.