NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 20 MAYO: La naviera Saga Cruises celebra su 20 aniversario.
  • 27 ABRIL: Aida cruises toma posesión de su nuevo buque, el AidaPerla.
  • 23 ABRIL: El AidaDiva cumple hoy 10 años.
  • 23 ABRIL: El Henna (ex-Carnival Jubilee) será desguazado en Alang.
  • 18 ABRIL: Viking Ocean Cruises construirá dos nuevos buques de cruceros ampliando su flota hasta los 8 navíos en 2022.

martes, 30 de mayo de 2017

Lujoriosos





...un día los de la R.A.E. me van a denunciar... pero "palabros" aparte lo del título hace referencia a la escala que este pasado sábado realizaron en A Coruña los buques Marina y Silver Wind, dos de los navíos que mejor simbolizan dentro de la industria del crucero, cada uno a su modo, lo que se puede definir como lujo con mayúsculas en alta mar.


Marina (en primer término) y Silver Wind (por la popa del anterior), protagonistas hoy en el blog.


Cuando pasaban unos minutos de las siete de la mañana la atractiva silueta del Marina apareció tras el Castillo de San Antón. En esta ocasión el exclusivo buque de la naviera Oceania Cruises trajo a la ciudad a casi 700 pasajeros que una vez colocada de escala de acceso pudieron bajar a tierra para realizar las excursiones contratadas o simplemente callejear por el centro. El Marina se encuentra estos días realizando un crucero de 12 noches de duración iniciado el pasado día 21 en el puerto de Barcelona y que  ha realizado paradas en Cartagena, Málaga, Cádiz, Lisboa y Leixoes, dársena de la que procedía a su llegada a A Coruña. Tras dejar aguas herculinas la singladura continuará haciendo escalas en Bilbao, Burdeos, Honfleur  y Southampton, donde se pondrá punto y final a la ruta. A los que este crucero les supiera a poco la naviera Oceania Cruises ofrecía la posibilidad de unirlo a la travesía anterior, realizando de esta manera un recorrido por aguas del Mediterráneo partiendo desde Civitavecchia y con paradas en Livorno, Mónaco o Antibes antes de recalar en la ciudad condal. Sumando ambos recorridos el crucero alcanza los 22 días de duración.


El Marina fue el primero en llegar a la dársena herculina el pasado sábado.


Con el Marina todavía dando springs y traveses el Silver Wind reclamó su cuota de protagonismo dirigiéndose lentamente hacia su punto de amarre, situado justo por la popa de su compañero de atraque durante la jornada del sábado. Procedente de Leixoes la nave de Silversea Cruises llegó a aguas coruñesas con unos 250 acaudalados huéspedes que zarparon el pasado 17 de mayo de Mónaco para realizar un suntuoso crucero de dos semanas de duración que hasta la fecha ha visitado Bandol (Francia), Barcelona, Valencia, Cartagena, Málaga, Cádiz, Portimao, Lisboa, Leixoes y A Coruña. Por delante quedan las escalas en los puertos franceses de St. Malo y Honfleur antes de concluír el viaje en el mismo punto donde lo hará el Marina, el puerto de Southampton, pero tres días antes que éste.


El exclusivo Silver Wind, al igual que el Marina, procedía de Leixoes a su llegada a A Coruña.


El Marina  pertenece a la naviera Oceania Cruises, que estos días está teniendo una importante presencia en la ciudad herculina. Sólo 24 horas antes de atracar el citado Marina.hacía lo propio el Nautica y el próximo sábado será el turno del Insignia; ésto supone que en tan sólo 8 días veremos pasar por el puerto herculino a la mitad de la flota de esta compañía. Fundada en el año 2002 sobre los rescoldos de la extinta Renaissance Cruises, esta compañía norteamericana ha ido poco a poco haciéndose un hueco en el competitivo sector crucerístico ofreciendo un producto caracterizado por sus grandes niveles de calidad muy por encima de la media. Actualmente Oceania Cruises se engloba dentro del gran consorcio empresarial Prestige Cruises Holdings, de la que también forma parte la naviera Regent Seven Seas. La compañía matriz de estas dos navieras fue adquirida en septiembre de 2014 por Norwegian Cruise Line por un montante total equivalente a los 3.025 millones de dólares, formando desde entonces Norwegian Cruise Line Holdings, el tercer grupo crucerístico más grande del mundo sólo por detrás de la inalcanzable Carnival Corp. y Royal Caribbean Cruises. Las tres marcas del grupo no compiten entre ellas sino que ofrecen productos claramente diferenciados que abarcan gran parte del espectro del mercado; así Norwegian está dirigida hacia el segmento generalista y Regent hacia una opción de lujo extremo quedando la naviera de nuestro protagonista de hoy, Oceania Cruises, entre ambas propuestas aunque claramente escorada hacia Regent, en el sector que podríamos denominar como "upper-premium".


El logo de Oceania Cruises preside la chimenea del Marina: una "O" con dos olas intercaladas. Simple y facilmente identificativo.


La flota Oceania Cruises la componen en estos momentos 6 naves: 4 son unidades gemelas en su día construídas para la desaparecida Renaissance Cruises: el Regatta, el Insignia, el Nautica y el Sirena (que entró en la compañía en abril de 2016 siendo su última incorporación hasta la fecha). Los otros dos buques, el Marina y el Riviera, gemelos entre sí, son unidades construídas  ex profeso para la compañía, siendo nuestro protagonista el primer buque creado en la historia de la joven naviera. Fue construído en los astilleros Fincantieri en su sede de Sestri Ponente, a las afueras de Génova y puesto en servicio en enero de 2011. Se trata de un buque de tamaño medio de 66.084 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 236´7 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´3 metros que puede albergar en sus 11 cubiertas destinadas al pasaje a un total de 1.258 cruceristas en alojamiento normal. Cuenta con un total de 629 camarotes de los que practicamente la totalidad (el 95%) cuentan con terraza privada. En el aspecto técnico el buque destaca por su potencia, que le premite operar a velocidades ligeramente mayores a lo que es habitual en unidades de este tipo; de hecho el Marina (y su gemelo Riviera) es un 25% más rápido que sus compañeros de flota.


Una característica destacada del Marina es que casi la totalidad de sus camarotes tienen balcón privado.


Si como acabo de mencionar Oceania Cruises se mueve entre la difusa frontera existente entre el segmento "premium" y el "luxury" no cabe duda de que la naviera del Silver Wind, Silversea Cruises, es uno de los pesos pesados de esta última categoría. Fundada en 1992 por la familia romana Lefebvre, la compañía con sede en Mónaco orientó su producto desde el principio hacia el sector más exclusivo del mercado ofreciendo una experiencia de máximo lujo a bordo de sus buques en los que todo está incluído (y cuando digo todo, es todo) y que se caracteriza por un alto grado de personalización hacia cada pasajero, una experiencia culinaria que roza lo sublime y unos  itinerarios que incluyen escalas poco frecuentes. Baste como ejemplo el recorrido que estos días realiza el Silver Wind, en el que aparecen  puertos no muy frecuentados por naves de cruceros.


Lujo a raudales a bordo, un servicio muy esmerado e itinerarios fuera de lo común son algunas de las señas de identidad de Silversea.


El Silver Wind fue el segundo buque que entró a formar parte de su flota, en enero de 1995, tan sólo unos meses después de iniciar operaciones con su primer buque, su gemelo Silver Cloud (que por cierto tendremos mañana en la ciudad). Hoy en día pueden no llamarnos la atención pero a mediados de la década de los 90 se trató de dos unidades ciertamente revolucionarias que destacaban en muchos aspectos, entre ellos por el hecho de que más del 80% de sus suites (no hay camarotes al uso) lleven terraza privada, un aspecto que en aquella época no era tan demandado y  en el que los de Silversea supieron anticiparse a lo que más tarde acabaría convirtiéndose en tendencia en la industria. De todas maneras ahondaré algo más en el diseño revolucionario de estos barcos en la entrada que le dedicaré al Silver Cloud con motivo de su inminente visita a la ciudad.


Una de los cambios más radicales sufridos por el Silver Wind en sus 23 años de vida marinera tuvo lugar a finales de 2008 con la adición de un spa panorámico a proa de las cubiertas 8 y 9. En la foto podemos ver la superficie acristalada de esta nueva instalación (marcada con las flechas).


Volviendo a la jornada del sábado nuestros protagonistas cerraron su visita a A Coruña a media tarde. El primero en reanudar viaje fue el Marina que a las cinco de la tarde zarpaba rumbo a  tierras vascas. Con esta visita el buque de Oceania Cruises da por concluída su presencia pàra este año en la rada herculina pero aún tendremos una nueva oportunidad de verlo por aguas del golfo ártabro ya que el próximo 4 de octubre tiene una escala programada en la ciudad de Ferrol.


Detalle de la popa del Marina. Uno de sus rasgos más destacados es su "exótico" puerto de registro, Majuro. Se trata de la capital de las Islas Marshall, un archipiélago ubicado en la Micronesia y que constituye uno de los países más jóvenes de Oceania pues obtuvo su independencia de los EEUU en 1990.


Apenas 45 minutos después de que el Marina zarpase, el Silver Wind hizo lo propio y tras soltar amarras y doblar el dique de abrigo aumentó revoluciones para poner proa al norte con rumbo a la localidad gala de Saint Malo, en la Bretaña francesa. Próxima parada en aguas de Marineda para la lujosa nave de Silversea: el 21 de septiembre.





Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


domingo, 28 de mayo de 2017

Tras una cortina de agua



(Foto: José R. Montero)


 En uno de los años más secos que por desgracia recuerdo una de las consecuencias que esta preocupante sequía tiene sobre la fotografía naval es que ya no recuerdo la última vez en la que realicé una sesión fotográfica pasada por agua, y en parte se echa de menos eso de estar maldiciendo a los elementos mientras haces contorsionismo para coordinar movimientos de cámara y paraguas a fín de conseguir una imagen medianamente decente. La tan necesaria lluvia hizo acto de presencia (¡por fín!) este pasado viernes coincidiendo con la visita de los buques Costa Magica y Nautica de manera que aquellos "afotadores" que quisieron inmortalizar a los barcos a su llegada a la dársena herculina (servidor no pudo) no les quedó otra manera que hacerlo tras una cortina de agua. La entrada de hoy protagonizada por estos dos navíos va dedicada a los valientes que en esta ocasión, además de madrugar, les tocó mojarse en el sentido más estricto de la palabra.


Así de mal pintaba la mañana del viernes.
(Foto: José R. Montero)


Sobre las siete y media de la mañana el Nautica se encontraba ya en plena maniobra de atraque en aguas interiores del puerto herculino. Dicha maniobra resultó más compleja que otras veces al estar fijado su punto de atraque en el menos habitual para estas naves muelle de Calvo Sotelo Sur si bien las reducidas dimensiones del navío unido a su excelente maniobrabilidad (y al buen hacer del práctico de turno, que también hay que decirlo) convirtieron esta circunstancia en mera anécdota. A bordo del buque de la naviera Oceania Cruises llegaron a A Coruña unos 600 pasajeros que realizan estos días un crucero de 8 noches de duración con salida desde Lisboa y escalas en Leixoes, A Coruña, Bilbao, San Juan de Luz, Burdeos, Le Verdon y Southampton, siendo este puerto del sur de Inglaterra el punto de finalización de la ruta el próximo 1 de junio. Los precios para esta singladura a bordo del Nautica no están al alcance de cualquier bolsillo; como buena naviera del sector premium-lujo Oceania Cruises ofertaba los pasajes desde los 2.750 euros correspondientes al alojamiento más sencillo, hasta los 6.000 euros pedidos por ocupar una suite.


Llegada del Nautica. Oscuridad y lluvia fina.
(Foto: José R. Montero)


El megacrucero Costa Magica por su parte tomaba práctico a las 08:30 horas para atracar media hora más tarde en las instalaciones coruñesas sin que en todo este tiempo la lluvia diera ni el más mínimo respiro a los sufridos afotadores navales. A los 272 metros de eslora del enorme navío de bandera italiana le correspondieron en exclusiva la totalidad del muelle de trasatlánticos donde quedó amarrado tras virar a la altura del Castillo de San Antón. Es la primera escala del año para este buque italiano propiedad de la famosa Costa Cruceros, naviera no muy dada a incluír a nuestra ciudad dentro de los itinerarios de los buques que componen su flota pero que de vez en cuando se dejan ver por nuestras aguas. De todos ellos (en la actualidad son 15) el Magica es de los más habituales. Procedente al igual que en el caso del Nautica del puerto de Leixoes, el navío transalpino llegó a aguas de Marineda con unos 2.500 pasajeros a bordo.


Maniobra de entrada del Costa Magica. Lluvia a barrer.
(Foto: José R. Montero)


El itinerario que estos días realiza el Costa Magica es un crucero de 12 días de duración (13 para los que habían embarcado el día anterior en Civitavecchia) con salida desde el puerto italiano de Savona y escalas en Marsella, Tánger, Cádiz, Lisboa, Leixoes, A Coruña, Le Havre, Zeebrugge (el puerto de Brujas), Bremerhaven y Amsterdam, donde finalizará el viaje y donde quedará posicionado el navío estableciendo su base de cruceros en la capital de los Países Bajos hasta principios de septiembre, fecha en la que volverá de nuevo al Mediterráneo. Será durante este viaje de vuelta al "Mare Nostrum" cuando el Costa Magica vuelva a recalar en nuestra ciudad; más concretamente el 12 de septiembre.


El Costa Magica no es de los cruceros más habituales en A Coruña.


Ahí van unos datos sobre los protagonistas de la jornada del viernes, empezando por el Nautica. Construído en los prestigiosos astilleros franceses Chantiers de l´Atlantique de la ciudad de Saint Nazaire y puesto en servicio en febrero de 2000 con el nombre de R Five para la ya difunta Renaissance Cruises, el actual Nautica es un buque de tamaño medio-pequeño de 30.277 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 181 metros de eslora, 25´5 metros de manga y un calado de 5´9 metros. En sus 11 cubiertas, 9 dedicadas en exclusiva al pasaje, el barco puede albergar a un total de 824 pasajeros en capacidad máxima en sus 342 camarotes, de los cuales dos tercios presentan la tan demandada terraza privada. Como pasa en la mayoría de unidades de este tipo el Nautica tiene buques gemelos, pero no uno ni dos sino ¡¡siete!! que se diseminaron por varias navieras cuando su propietaria original quebró a finales de 2001. Oceania Cruises posee además de a nuestro protagonista de hoy, al Regatta, al Sirena y al Insignia. Éste último visitará A Coruña la próxima semana.


En poco más de una semana visitarán la ciudad hasta tres buques de la naviera Oceania Cruises: el Nautica (en la foto), su gemelo Insignia y el Marina.
(Foto: J. Daniel Díaz)


Como dije anteriormente Costa Cruceros (o Costa Crociere en su lengua original) no es muy dada a visitar A Coruña con sus barcos pero el Costa Magica debe de ser de los más conocidos por aquí; no obstante debutó en nuestra ciudad en mayo de 2009, hace ya la friolera de 8 años. Aquel año el Magica se convirtió en el buque más grande del año en tocar el puerto coruñés gracias a sus 102.587 toneladas de registro bruto; en 2017 su presencia sólo le valdrá para ocupar a final de año el puesto número 10 entre los gigantes del mar que se pasaron por la ciudad, lo que habla a las claras del radical proceso de gigantización sufrido por el sector en tan corto período de tiempo. Construído en los astilleros Fincantieri y puesto en servicio en noviembre de 2004, el Costa Magica es el quinto y último componente de la Destiny Class, una serie de buques basados en el diseño original del ex-Carnival Destiny (actualmente llamado Carnival Sunshine) y cuyas unidades se reparten entre las navieras Carnival Cruise Line y Costa Cruceros (subsidiaria de la anterior). Sobre el diseño de esta clase se proyectó la siguiente generación de buques de la naviera italiana, la Concordia Class, cuya primera unidad fue el malogrado Costa Concordia, hoy en proceso de desguace.


Esta foto corresponde a la escala inaugural del Costa Magica en el puerto coruñés el 15 de mayo de 2009. La nave apenas ha variado su aspecto exterior desde entonce,  no así el muelle de trasatlánticos donde ahora existe una nueva terminal de pasajeros sustituyendo a la "caseta" que había anteriormente y que podemos ver en la instantánea.


La lluvia decidió dar una tregua por la tarde y las maniobras de salida del dúo de naves fueron bastante más vistosas que las realizadas a su llegada a la ciudad. El primero en abandonar la ciudad fue el Nautica, que a las cinco de la tarde abandonaba el puerto herculino poniendo rumbo al de Bilbao. La próxima visita programada en A Coruña para el buque de la naviera Oceania Cruises será el 26 de septiembre.


El Nautica zarpó a las cinco de la tarde. La climatología durante las maniobras de salida de ambas naves  fue completamente opuesta a la de por la mañana.
(Foto: J. Daniel Díaz)


El Costa Magica por su parte prolongaba su estancia una hora más, hasta las seís de la tarde, aunque no fue hasta 20 minutos después cuando el buque italiano comenzó a arriar cabos para iniciar la maniobra dde desatraque. Una vez doblado el dique el megacrucero aumentó la velocidad y puso proa a aguas francesas. Por A Coruña volveremos a ver su inconfundible chimenea amarilla a mediados de septiembre.


Rumbo a Le Havre.
(Foto: J. Daniel Díaz)


No quisiera terminar la entrada sin agradecer a aquellos que me han ayudado a ilustrarla con sus estupendas instantáneas: son J. Daniel Díaz (a él pertenecen las fotos de la salida de ambos buques) y Jose Montero (las de la llegada).  Una especial mención a este último por las difíciles condiciones a las que se tuvo que enfrentar para poder obtener las fotos que pueden ver en el post.


Madrugón y mojadura: ¡ésto si que es afición a la fotografía naval!.
(Foto: José R. Montero)



viernes, 26 de mayo de 2017

Agárrense que vienen curvas





El mes crucerístico por antonomasia en nuestra ciudad encara su recta final con unos números que hasta ahora (16 escalas) son más que notables pero que no son nada si los comparamos con lo que está por venir. "Por la proa" se avecina una semana de locura con un total de 10 atraques previstos en apenas 7 días. Mayo dió comienzo a su traca final de escalas y lo hizo a lo grande; con la visita ayer del Independence of the Seas.


Independence-A Coruña: un binomio que ya es un clásico.


Toda una rareza para cualquier navío de pasaje pero lo habitual para este espectacular barco, el Independence of the Seas se plantó en las proximidades de la Torre de Hércules sobre las once de la mañana a la espera de tomar el práctico que se encargaría de conducirlo a su punto de atraque en el muelle de trasatlánticos. Procedente de Funchal, en el archipiélago portugués de Madeira el archiconocido buque de la naviera norteamericana Royal Caribbean trajo en esta ocasión a A Coruña a 3.896 pasajeros. Ahí es nada.


 Cuestión de tamaños: La lancha de prácticos "haciéndole sombra" al Independence of the Seas a su llegada a la ciudad.


Pese a contar con una climatología más propia del verano durante toda su estancia en tierras herculinas la visita tuvo un cariz triste para los pasajeros que viajan a bordo del Independence ya que la parada en A Coruña es la última de la singladura, un crucero de 12 noches de duración iniciado el pasado 15 de mayo en el puerto de Southampton y que ha llevado a este grupo de afortunados cruceristas a visitar Vigo, Lisboa, Arrecife, Gran Canaria, Tenerife y la mencionada escala en Funchal antes de recalar en la urbe herculina. En la mañana del sábado los pasajeros desembarcarán de nuevo en Southampton dando por finalizadas sus vacaciones de ensueño de casi dos semanas.




Al principio de la entrada comentaba que el protagonista del post de hoy supone el inicio a una semana de frenética actividad crucerística en la dársena herculina, un comienzo a lo grande dada la gran envergadura de este buque y nunca mejor dicho; se trata de hecho del buque de cruceros más grande que nos visitará este año gracias a sus sobrecogedoras cifras: 154.407 toneladas de registro bruto y 339 metros de eslora, que lo colocan en lo más alto del ránking de colosos que en 2017 atracarán en la ciudad superando al mastodóntico Britannia de la P&O (143.000 T.R.B. y 330 metros de largo) y al inédito por estas aguas MSC Preziosa (140.000 T.R.B. y cinco metros y pico más "corto" que el Independence).


El Independence OTS supera en tamaño al mismísimo Britannia, tanto en volumen como en eslora.


Claro que lo realmente complicado sería superarle: si clasificamos la flota mundial crucerística por su tamaño encontraremos que a día de hoy el Independence OTS ocupa el puesto 11 del ránking (en unos días perderá un puesto cuando entre en servicio el MSC Meraviglia). Pese a estos números no es la nave de cruceros más grande que haya atracado en el puerto coruñés a lo largo de su historia, si bien es cierto que el Independence ostentó este récord durante 55 meses, desde su debut en aguas de Marineda allá por noviembre de 2010 hasta junio del 2015 cuando su compañero de flota Anthem of the Seas le arrebató el cetro de gigante.




Resulta curioso que pese a su colosal tamaño el Independence of the Seas no impacta visualmente como antaño, al menos a los que frecuentamos la costa para ver e inmortalizar la llegada y salida de estos leviatanes. Ésto se debe a sus continuas visitas a la ciudad y es que se trata de uno de los buques de cruceros que más veces ha recalado en toda la historia del puerto herculino. Tras su espectacular debut a finales de 2010 en los dos ejercicios siguientes nuestro protagonista de hoy se hinchó a hacer visitas a nuestro puerto, con unas 10-12 escalas por año, algo inédito hasta esa fecha. A partir de 2013 ligeras modificaciones en las rutas de su naviera motivaron un descenso acuasado de sus recaladas. Tras un año sabático en 2015 por un cambio en sus itinerarios el buque volvió a visitar la ría herculina desde finales del pasado año y en 2017 compartirá protagonismo con el algo más pequeño Navigator of the Seas como insignes representantes de la naviera Royal Caribbean en A Coruña.


Este año el pabellón de Royal Caribbean en aguas herculinas estará defendido por el Independence y por el Navigator of the Seas. En  la foto podemos ver como un miembro de la tripulación realiza trabajos de  mantenimiento en la chimenea del buque adurante la llegada de éste a la rada coruñesa.


Tras unas breve estancia que no llegó a las 8 horas, el Independence of the Seas inició la maniobra de desatraque minutos antes de las seis y media soltando amarras y apartándose lentamente del muelle para posteriormente realizar un giro de 180 grados a la altura de los pantalanes del muelle petrolero, una operación que fue seguida con gran expectación por multitud de curiosos que se encontraban en esos momentos por la zona del Parrote y aledaños. Tras concluír la maniobra el megacrucero aumentó revoluciones y puso proa a tierras británicas. Al Independence of the Seas le restan antes de acabar el año tres escalas más en aguas de Marineda, estando su próxima visita fijada para el 27 de junio.


Entre faros: La Torre de Hércules por la banda de estribor y el faro de Mera por babor.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


martes, 23 de mayo de 2017

Futuro explorador





Mayo continúa con el goteo imparable de escalas de buques de cruceros en nuestra ciudad. Sin ir más lejos ayer era el turno del que fuera iniciador de la saga de los "mein schiffs", el Mein Schiff 1, que permaneció unas horas en la ciudad para disfrute de sus pasajeros... y por qué no decirlo también de los coruñeses.


El protagonista de hoy en el blog es un navío que no oculta su identidad.


Madrugó el Mein Schiff 1 en su llegada a A Coruña. Minutos después de las siete de la mañana se encontraba ya maniobrando en aguas interiores del puerto para atracar dando atrás en el muelle de trasatlánticos. En esta ocasión a bordo de la nave germana propiedad de TUI Cruises llegaron unos 1.700 pasajeros, casi todos ellos de nacionalidad alemana, el mercado para el cual opera esta compañía.




El itinerario que realiza estos días el Mein Schiff 1 y que lo trajo por unas horas al puerto herculino es un crucero de 11 noches de duración que partió de Palma de Mallorca el pasado día 17 y que realizó escalas en Cádiz, Lisboa y Leixoes antes de tocar aguas gallegas. Tras partir de A Coruña el buque se detendrá en Le Havre (para visitar París), Zeebrugge (el puerto de la ciudad belga de Brujas), Amsterdam y Hamburgo, punto y final de la presente singladura y desde donde partirán la próximas rutas del Mein Schiff 1 de aquí hasta mediados de agosto.


Detalle de la proa del Mein Schiff 1.


No tan habitual por nuestras aguas como su casi idéntico hermano, el Mein Schiff 2, nuestro protagonista de hoy fue, como delata su nombre, el primer buque de la naviera TUI Cruises, una joint venture entre el gigante turístico alemán TUI AG y la naviera norteamericana Royal Caribbean fundada en 2009 con la intención de ofrecer un producto premium para el mercado alemán, el más pujante de toda Europa. Para el inicio de sus operaciones Royal Caribbean transfirió desde una de sus marcas, Celebrity Cruises, el buque Celebrity Galaxy a la nueva compañía, que lo rebautizó como Mein Schiff tras adecuarlo con una extensa reforma a los gustos centroeuropeos. Se trata de un buque que acaba de cumplir las dos décadas de vida, construído en su día  en los astilleros Meyer Werft de Papenburg (Alemania). Tiene un registro bruto de 77.713 toneladas y unas dimensiones principales de 264 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´7 metros y en sus 10 cubiertas de pasaje puede albergar a 1.924 pasajeros en alojamiento normal a los que hay que sumarles su dotación, formada por 780 personas. El Mein Schiff 1 navega actualmente bajo pabellón maltés.




Perfectamente consolidada en el mercado, TUI Cruises se encuentra ahora en un ambiciosísimo proceso de expansión con la adición de 6 unidades de nueva construcción en el corto espacio de 6 años. Ésto supondrá las salida de su flota de las unidades más viejas y la primera en hacerlo será precisamente el Mein Schiff 1. Su destino también se conoce desde hace unas semanas.


El Mein Schiff  1 cambiará de aires a medio plazo.
(Foto: José R. Montero)


A finales del mes de marzo conocíamos la noticia de que el actual Mein Schiff 1 sería transferido a la naviera Thomson Cruises (perteneciente al grupo TUI) y que sería rebautizado como TUI Explorer, convirtiéndose así en el buque insignia de esta naviera orientada al mercado británico. El movimiento se enmarca dento del plan expansivo en el que se encuentra inmersa la compañía inglesa con una renovación integral de su flota; de momento cuenta con dos nuevos fichajes: los buques TUI Discovery y TUI Discovery 2 (ex-Splendour of the Seas y ex-Legend of the Seas respectivamente). Nuestro protagonista de hoy será el siguiente en sumarse a la disciplina de Thomson Cruises y portará sus nuevos colores a partir de mayo de 2018.


Imagen por ordenador del aspecto que lucirá el actual Mein Schiff 1 en su próxima etapa como buque de la flota Thomson Cruises.
(Fuente: Thomson Cruises)


Tras pasar más de 10 horas atracado en la ciudad finalmente el Mein Schiff 1 soltó amarras a las seis de la tarde para poner rumbo a su siguiente destino, el puerto de Le Havre. Aún tendremos una nueva oportunidad de ver a este vistoso navío en A Coruña antes de que termine el año: será si no se tuercen los planes el próximo 24 agosto y tendrá el aliciente de ser la última escala en la urbe herculina con su actual nombre y aspecto. Agradecimientos a mi buen amigo José R. Montero del que he tomado prestadas varias fotos de la maniobra de salida del Mein Schiff 1 para ilustrar el post.


A media tarde el Mein Schiff 1 se despidió de A Coruña... hasta finales de agosto.
(Foto: José R. Montero)



Salvo las que así lo indican las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


domingo, 21 de mayo de 2017

No es lo habitual...





...pero a veces sucede. Lo suyo es que los buques de cruceros que atracan en nuestra ciudad lo hagan con un "cargamento" de turistas ávidos por pisar tierra y conocer los secretos de la urbe que se abre majestuosa a sus pies, y que tras unas cuantas horas de exploración y ya de vuelta a su palacio flotante a las pocas horas de haber llegado, éste ponga proa hacia su siguiente destino. La escala que el pasado jueves realizó el pequeño Corinthian no se adaptaba precisamente a estos cánones de lo que debe ser una escala "modelo": su extraña hora de llegada (la 01:30 de la madrugada), su larguísimo tiempo de estancia (casi tres días) y lo más llamativo, la ausencia total de pasajeros. Como casi todo en esta vida hay una explicación de lo más racional para el misterio.


El Corinthian ha pasado unos días atracado en el muelle de trasatlánticos del puerto de A Coruña.


El Corinthian tenía una escala prevista en A Coruña, sí, pero no esta semana sino el pasado día 9. El buque debía haber zarpado de Lisboa con 89 pasajeros norteamericanos a bordo pero un problema mecánico que la tripulación no puedo subsanar a tiempo obligó a cancelar la travesía. La nave dejó la capital lusa tan sólo con la tripulación y puso rumbo a las instalaciones de Navantia, en la localidad de Fene, adonde llegó renqueante el miércoles por la tarde de la semana pasada. El problema mecánico parece ser que estaba relacionado con una de las hélices del navío.


El Corinthian en las instalaciones de Navantia Fene para reparar un problema en las hélices.
(Foto: Fernando Allegue)


El Corinthian es desde hace un par de años un buque bastante habitual por nuestra dársena, donde suele efectuar una o dos escalas cada temporada. Construído en los astilleros Cantieri Navale Ferrari de la ciudad italiana de La Spezia y botado en enero de 1991 bajo el nombre de Renaissance IV, se trata de un pequeño buque de 4.077 toneladas de registro bruto y que cuenta con unas dimensiones principales de 88´1 metros de eslora, 15´3 metros de manga y un calado de 4´1 metros. Sus 5 cubiertas de pasaje albergan 50 camarotes/suites, todas ellas exteriores, que le otorgan una capacidad de 100 pasajeros a los que hay que sumarles las 64 personas que componen su tripulación. En la actualidad el Corinthian navega bajo bandera maltesa (La Valeta es su puerto de registro) y trabaja para el operador Grand Circle Cruise Line.


El pasado día 10 el Corinthian llegó a la ría ferrolana para llevar a cabo las reparaciones necesarias en las instalaciones de Navantia Fene.
(Foto: José R. Montero)


Tras varios días de reparaciones el Corinthian zarpó de la ría ferrolana este miércoles para realizar una prueba en mar abierto a fín de verificar si los arreglos habían solucionado el problema. Tras comprobar que todo funcionaba correctamente la nave puso rumbo a A Coruña donde atracó la madrugada del miércoles al jueves  y donde permaneció varios días para que su tripulación preparara la nave para su próximo crucero, esencialmente labores de aprovisionamiento y limpieza. Ayer por la tarde el Corinthian se despedía definitivamente de aguas herculinas en dirección a Leith, distrito de la ciudad escocesa de Edimburgo, donde retomará sus rutas de cruceros.


Durante la tarde-noche del pasado miércoles el Corinthian realizó pruebas en mar abierto para comprobar si los arreglos habían solucionado el  problema. En esta imagen podemos ver el recorrido efectuado por el navío desde su salida de los astilleros Navantia.
(Fuente: Marinetraffic)


 Agradecimientos por las fotos prestadas a José R. Montero (las del Corinthian entrando en la ría de Ferrol) y a Fernando Allegue (la del buque en el dique de Navantia Fene). Las instantáneas del Corinthian en A Coruña son de mi archivo personal y pertenecen a diversas escalas realizadas por el barco en distintas fechas.


El Corinthian durante una de sus últimas escalas en la ciudad "disfrutó" a su salida de las bondades del mar coruñés.


miércoles, 17 de mayo de 2017

Dos barcos, una protagonista





Que dos de los buques más lujosos de sus repectivos segmentos como son Mein Schiff 4 y Silver Whisper coincidan atracados en nuestra ciudad el mismo día es todo un acontecimiento que dificilmente se puede ver eclipsado... pero a veces ocurre, y es lo que aconteció este martes con la doble escala de estos navíos, que vieron como  su estancia en tierras herculinas quedaba parcialmente deslucida por culpa de un tercer protagonista que llegó a media tarde en "escala no programada": la niebla.


Los tres protagonistas de ayer en A Coruña: Mein Schiff 4 (en primer término), Silver Whisper (se le intuye al fondo) y la niebla (dominando toda la escena).


Pero eso fue por la tarde.  A su llegada a primera hora de la mañana los dos teóricos únicos protagonistas de la jornada disfrutaron de su momento de gloria, con el único inconveniente de que su temprana hora de entrada les restó admiradores. Poco antes de las 7 de la mañana hacía su aparición en la ría herculina el flamante Mein Schiff 4, cuyo imponente tamaño, sumado a su llamativa estética llamaron la atención de los pocos viandantes que a esas tempranas horas transitaban por las inmediaciones portuarias. El navío, propiedad de la germana TUI Cruises trajo a la urbe herculina a unos 2.300 cruceristas, alemanes en su totalidad por ser éste el mercado para el que trabaja la naviera. A su llegada a A Coruña el Mein Schiff 4 procedía de Lisboa.


El Mein Schiff 4 dificilmente puede pasar desapercibido allí donde atraca.


 Con el gigante germano asegurando todavía sus cabos a los norays del muelle de trasatlánticos fue el turno del segundo en discordia, el exclusivo Silver Whisper, que procedente del puerto de Leixoes atracaba en A Coruña con algo más de 300 pasajeros. Su punto de amarre se encontraba esta vez bastante alejado de miradas curiosas ya que se trató del muelle de Calvo Sotelo Sur al estar el más habitual muelle de trasatlánticos reservado en su totalidad para el integrante más grande del dúo por incompatibilidad de esloras.


Silver Whisper: lujoso no, lo siguiente.


Los dos mil y pico turistas que viajan a bordo del "Mi barco 4" (nombre absurdo donde los haya para una nave de pasaje) disfrutan estos días de un crucero de  9 noches de duración con salida desde Palma de Mallorca y escalas en Cádiz, Lisboa, nuestra ciudad y Southampton antes de finalizar la travesía el próximo sábado en el puerto germano de Bremerhaven, que será base de sus rutas hasta finales del mes de agosto, cuando el Mein Schiff 4 cambiará de domicilio estableciéndose en Gran Canaria para pasar allí la temporada invernal.




En el caso del Silver Whisper la singladura que lo ha traído hasta nuestra ciudad se extiende hasta las 12 noches. Comenzó el pasado día 10 en el puerto de Barcelona y ha tenido hasta su llegada a aguas gallegas paradas en Cartagena, Málaga, Gibraltar y Lisboa, además de la mencionada escala en Leixoes, punto habitual de atraque para las naves de este tipo con el objetivo de que los cruceristas puedan visitar la bella ciudad de Oporto. Tras A Coruña el viaje continuará hacia Burdeos y posteriormente una última escala en la medieval St. Malo antes del desembarque en Southampton el día 22.  A los que les haya llamado la atención el recorrido y sientan ganas de preguntar sobre precios les diré simplemente que la experiencia Silversea hay que pagarla, y bien: un crucero como el descrito a bordo del Silver Whisper parte de los 6.000 euros en el alojamiento más asequible, si bien hay que aclarar que a bordo de este buque sólo hay suites y que lo de "alojamiento más asequible" se refiere a una suite exterior de 27 metros cuadrados con zona de salón, baño forrado de auténtico mármol y con productos cosméticos de las marcas Bulgari y Ferragamo entre otros detalles. En el colmo de la exclusividad Silversea ofrece a los cruceristas que viajen en el Whisper la opción de elegir no sólo el tipo de almohada de su suite sino también el grado de firmeza de su colchón. Ahí dejo el dato.



Arriba: Viajar el el Silver Whisper o en cualquiera de los buques de la naviera Silversea no está al alcance de cualquier bolsillo.
Abajo: El interior de una de las Silver Suites ya revela que no estamos ante un barco convencional.

(Foto abajo: Silversea)


Vamos ahora con unos cuantos datos de estos dos auténticos palacios flotantes que nos visitaron ayer, empezando por el Silver Whisper. Construído conjuntamente entre los astilleros Visentini de la ciudad italiana de Viareggio, donde se construyó el casco, y los genoveses Mariotti, donde se completaron los trabajos, y puesto en servicio en julio de 2001, el Silver Whisper es el cuarto buque en formar parte de la flota Silversea y en el momento de su entrada en servicio era su buque insignia. Se trata de una unidad de 28.258 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 186 metros de eslora, 24´8 metros de manga y 6 metros de calado que cuenta con 7 cubiertas dedicadas en exclusiva al pasaje. Sus 194 suites (como anteriormente mencioné no hay camarotes al uso) son todas exteriores, de ellas un 85% cuentan con balcón privado y dan cabida a un total de 388 pasajeros a los que hay que sumarles su tripulación formada por 295 personas. El Whisper cuenta con una nave gemela, botada unos meses antes y que recibe el nombre de Silver Shadow.


Detalle de la proa del "susurro plateado".


A Coruña es una ciudad estrechamente ligada a la carrera comercial del Silver Whisper, no obstante formó parte de su itinerario inaugural hace casi 16 años. Tras una primera minitravesía a modo de presentación para los medios de comunicación que tuvo lugar a finales de junio de 2001 el buque zarpó el 2 de julio en su primer crucero oficial, una singladura de dos semanas con salida desde Barcelona y llegada a Londres que lo llevó a visitar por unas horas nuestra ciudad. El 11 de julio el Whisper hacía su debut en la ría herculina convirtiéndose en el gran estreno del año en la dársena gallega y en una de las escalas más destacadas de ese ejercicio.


La niebla desdibuja la silueta del Silver Whisper mientras una gaviota "chupa" cámara.


Turno ahora para el Mein Schiff 4. Construído en los astilleros finlandeses Meyer Turku y puesto en servicio en mayo de 2015, el "vier" (cuatro en alemán) es un buque de 99.300 toneladas de registro bruto que presenta una eslora de 295 metros, 36 metros de manga y 8´2 metros de calado con 12 cubiertas de pasaje donde se pueden alojar un total de 2.506 pasajeros en alguno de sus 1.250 camarotes, que al igual que sucede en el caso del Silver Whisper son todos exteriores y que en un porcentaje bastante similar al de la nave de Silversea (82%) presentan balcón privado. Su tripulación la componen 1.000 personas.



Arriba: El Mein Schiff 4 tiene más de 1.000 camarotes con terraza privada. Hay donde elegir.
Abajo: La estructura acristalada en forma de diamante que alberga el Grosse Freiheit, con restaurantes y bares, es el principal rasgo de identidad de la popa del buque. Otra de las características del MS4: está abanderado en Malta.



Un barco en cuyo nombre figura el numeral "4" evidentemente indica la existencia de tres naves anteriores a él que poseen la misma denominación. En un alarde de originalidad la naviera TUI Cruises bautiza a todos sus buques con el nombre de "Mein Schiff" añadiéndole a continuación el número correspondiente de secuencia. Hay que aclarar que los dos primeros de esta serie fueron barcos de segunda mano transferidos desde la naviera Celebrity Cruises (los antiguos Celebrity Galaxy y Celebrity Mercury) mientras que a partir del tercero hablamos de unidades de nueva construcción. La colección "Mein Schiff" alcanza hasta el momento los 6 fascículos: precisamente el hasta ahora último integrante de la familia ha sido entregado a sus dueños hace apenas una semana. De su nueva generación de naves hay que señalar que el 3 y el 4 son idénticos como dos gotas de agua mientras que el 5 y el 6 incorporan sutiles cambios en el interior a pesar de que externamente son indistinguibles del navío que sale en las fotos.


Los alemanes no se estrujan mucho el cerebro a la hora de bautizar barcos.


Tras pasar buena parte del día atracados en sus respectivos muelles, a media tarde comenzaron los preparativos para la maniobra de salida en ambas naves, prevista para las seis, y mientras las tripulaciones se afanaban en tener todo preparado para esa hora, la que acabaría convirtiéndose en auténtica protagonista del día hacía acto de presencia abriéndose camino lentamente desde el mar. Sin que nadie la invitara la niebla fue rodeando de manera progresiva la ciudad hasta acabar ocultándola casi por completo para preocupación de los shipspotters que se habían apostado en los miradores más privilegiados de la costa con la idea de inmortalizar la partida de los dos barcos.


La niebla chafó buena parte de la labor "afotadora" de los que acudimos ayer a ver la maniobra de salida de los dos cruceros.


A las seis en punto tres fuertes pitidos retumbaron en toda la bahía; era la voz del Mein Schiff 4 diciéndole "auf wiedersehen" a la ciudad. Justo en el mismo momento en el que el coloso teutón se ponía en movimiento la niebla cobró intensidad dificultando incluso la visión directa del inmenso objeto móvil que se hallaba a pocos metros de distancia del observador. Lentamente y con más precaución de la habitual por culpa del fenómeno meteorológico el buque alemán fue ganando velocidad una vez rebasado el dique de abrigo, enfilando por la canal norte rumbo a su siguiente destino, Southampton. Al Mein Schiff 4 le restan todavía  dos escalas más en la ciudad este año, estando fijada la siguiente visita para el próximo 15 de agosto. 


Podemos intuír al Mein Schiff 4 partiendo de la ciudad...


El Silver Whisper tampoco quiso alargar mucho más su estancia en A Coruña y cuando el Mein Schiff 4 todavía se encontraba en las proximidades del dique de abrigo soltó amarras como queriendo aprovechar el anonimato que le concedía la niebla para marcharse de modo furtivo, sin ni siquiera accionar sus "typhoon" a modo de depedida (los clásicos tres bocinazos). De todas maneras al poco de iniciar su recorrido el "Master" del Whisper tuvo que hacer uso de sus señales sonoras para advertir de su presencia a las pequeñas embarcaciones que se encontraban navegando por las cercanías de la costa evitando así que la espesa niebla le jugase una mala pasada. Una vez en aguas abiertas el lujoso buque puso rumbo a tierras francesas, donde se desarrollará la parte final de su actual singladura. Sin más visitas programadas a medio plazo en la ciudad para el Silver Whisper, tendremos que contentarnos con ver en A Coruña y en lo que resta de año a gran parte de la flota de la naviera Silversea, incluído su más novísimo barco y gran estrella de la compañía, el Silver Muse, que se estrenará en aguas de Marineda el próximo 2 de septiembre.


Choque de estilos: Aunque la niebla lo quiso evitar la jornada de ayer nos deparó curiosas instantáneas como ésta en la que podemos comparar las modernas líneas del Silver Whisper con las clásicas del buque escuela noruego Sorlandet, de 1927 y que estos días está de visita en nuestra ciudad.


Salvo las que así lo indican las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.