lunes, 22 de diciembre de 2014

¡La que se nos viene encima!



El Britannia durante sus pruebas de mar.
(Fuente: P&O Cruises)


Pese a que aún nos quedan escalas que disfrutar en estos últimos coletazos del año, concretamente dos, a estas alturas resulta inevitable echar un vistazo a todo lo que nos traerá 2015, un año cargado de escalas (ya hay confirmadas a día de hoy un total de 86 recaladas) siguiendo la tónica de los últimos ejercicios pero que destacará especialmente por el gran número de novedades en forma de buques de nueva construcción o naves hasta ahora inéditas en la ciudad. Éstos son, de momento, los debuts confirmados para el próximo año:


AidaDiva

(Fuente: shipspotting.com) 


Es el único buque de los siete navíos que componen la Sphynx-Klasse de Aida Cruises que aún no nos ha visitado pero el iniciador de esta exitosa saga de barcos verá saldada su deuda con A Coruña el próximo año, concretamente el 15 de abril.
 


Anthem of the Seas

(Fuente: shipspotting.com)


Una de las grandes citas del año. El Anthem of the Seas ocupará el hueco dejado por el Independence of the Seas como representante de la flota Royal Caribbean en la ciudad y se convertirá de paso en el buque de pasaje más grande presente hasta la fecha en A Coruña. No se asusten por la foto; el próximo 11 de junio llegará perfectamente ensamblado.



Azores

(Fuente: shipspotting.com)


28 de marzo, 28 de abril y de 10 de septiembre. Tres son las fechas para ver el reestreno de este buque de crucero que presume de tener más vidas que un gato y que se embarca en una nueva aventura comercial dispuesto a dar guerra por mucho tiempo a sus... ¡67 años!.



Britannia

(Fuente: shipspotting.com)


Una de las grandes estrellas del año será sin duda el nuevo buque insignia de la británica P&O que hará su debut en A Coruña a lo grande con un total de 4 escalas, la primera de ellas el 14 de mayo. Puro orgullo británico de 144.000 toneladas.



Costa Favolosa

(Fuente: shipspotting.com)


La novedad morbosa del año. A la expectación de ver a este buque de Costa Cruceros por primera vez en A Coruña se suma el hecho de tratarse del gemelo del malogrado Costa Concordia, protagonista hace dos años de uno de los naufragios más sonados de todos los tiempos. Esperemos que no corra la misma suerte el próximo 18 de mayo, día en el que atracará en nuestra dársena.



Costa Fortuna

(Fuente: shipspotting.com)


La naviera Costa Cruceros traerá todo un cargamento de novedades a A Coruña el próximo año. Además del Favolosa se estrenará también en la rada herculina el Costa Fortuna, de apariencia similar pero algo más pequeño. Y lo hará con dos escalas, los días 29 mayo y 5 de septiembre.



Explorer of the Seas

(Fuente: shipspotting.com)


Un poco eclipsado por la presencia dos semanas antes del más espectacular y moderno Anthem of the Seas, a finales de junio veremos debutar en la ría coruñesa a este explorador de los mares, representante de la afamada clase Voyager que en su día revolucionó la industria del crucero.



Le Soleal 

(Fuente: shipspotting.com)


Los pequeños también tendrán su cuota de protagonismo el próximo año. El más destacado será posiblemente el Le Soleal, el tercer integrante de la  nueva hornada de megayates de la naviera francesa Ponant. Estilo y exclusividad a partes iguales atracarán en el muelle de trasatlanticos el próximo 14 de mayo coincidiendo con el también debutante Britannia.



Mein Schiff 4

(Fuente: TUI Cruises)


Inmersa en una impresionante politica de expansión, TUI Cruises traerá a la ciudad a su nueva criatura, el Mein Schiff 4, todavía en el astillero y gemelo del Mein Schiff 3, debutante este año y que tan buenas sensaciones nos dejó. El 28 septiembre es el día elegido para la escala inaugural de este gran teutón.



MSC Splendida 

(Fuente: shipspotting.com)


Tras años de espera 2015 verá por fin el estreno de la espectacular clase Fantasia de MSC en A Coruña. El elegido es el MSC Splendida que llegará a la ciudad el 18 de septiembre para dejarnos boquiabiertos con su tamaño y su impresionante diseño.



Serenissima

(Fuente: shipspotting.com)


Debut no tiene por que ser sinónimo de nuevo. Para muestra el Serenissima, un navío que se reestrenará en la ciudad con 55 años en sus cuadernas. Puro aroma a clásico de los mares que tomará A Coruña el próximo 7 de mayo.



Viking Star

(Fuente: Viking Ocean Cruises)


Tras dominar los cruceros fluviales Viking Cruises se lanza en 2015 a la conquista de los océanos. Para hacerse con un hueco en el sector  la naviera construirá tres navíos gemelos, el primero de los cuales pasará por nuestra ciudad  hasta en dos ocasiones el próximo año, la primera de ellas el 9 mayo. Cuidado, llegan los vikingos...


... Y a buen seguro que con el paso de las semanas iremos conociendo más novedades para el 2015 pero de momento la cosa pinta muy bien. Los disparadores de las cámaras de fotos van a echar humo los próximos meses. ¡La que se nos viene encima!.


jueves, 18 de diciembre de 2014

Los Rolls-Royce del mar



(Foto: Manuel Candal)


Cobrando un especial protagonismo, el merecido para un buque portador de tan ilustre nombre, el Queen Victoria se ha convertido en el actor principal de la escena portuaria coruñesa en el último mes del presente año con un total de tres escalas en diciembre. Del trío de recaladas previstas las dos primeras tuvieron lugar los días 5 y 9 respectivamente, un buen motivo para dedicarle a este formidable navío unas cuantas líneas en  la presente entrada.


El Queen Victoria, absoluto protagonista del mes de diciembre en A Coruña.
(Foto: Manuel Candal)


En ambas visitas la Reina repitió "modus operandi" llegando a primera hora de la mañana todavía oculta de miradas indiscretas gracias a la oscuridad reinante en ese momento sobre la ciudad, y zarpando a primera hora de la tarde tras dejar que sus casi 2.000 afortunados huéspedes tuvieran toda la mañana para descubrir los encantos de la urbe y sus alrededores. Variaba eso sí, el ánimo del pasaje en ambas jornadas; mayoritariamente resignados los que nos visitaron el día 5 al ser su parada en A Coruña la última antes de desembarcar en tierras inglesas para poner fin al viaje de sus vidas. Animosos y felices en el caso de los llegados el día 9 procedentes del puerto de Southampton, punto inicial de una travesía de 10 días por varias ciudades costeras de la península ibérica. Unos finalizan su ruta y otros la comienzan. Ley de vida.


En ambas escalas el Queen Victoria arribó a la ciudad todavía de noche.
(Foto: Manuel Candal)


Ya sean 2, 3 ó 15 las veces que visite nuestro puerto siempre es un placer contemplar a este buque o a cualquiera de los que componen la elitista naviera Cunard, auténticos adalides del lujo marítimo, navegando por la bahía o maniobrando en las proximidades del muelle. Un buen amigo mío, aficionado al igual que yo al mundillo naval, siempre define a los "Queens" como los Rolls-Royce del mar, una comparación que siempre he considerado muy acertada por lo que ambas firmas representan en sus respectivos campos y lo cierto es que pensándolo con detenimiento me he dado cuenta de la multitud de paralelismos que existen entre estas dos ilustres marcas, otrora orgullo de la nación británica y que en el curso de la historia sus trayectorias cargadas de altibajos les han llevado a coincidir en ciertos aspectos que van más allá de su consideración como ejemplos del lujo por antonomasia. Una buena forma de verlo es indagar en la historia de ambas.


Pese a que los barcos de Cunard puedan ser definidos como los Rolls-Royce del mar, el único que puede presumir de serlo en realidad es el Queen Mary 2. El buque insignia de la naviera va equipado con 4 pods "Mermaid" de origen Rolls-Royce  que producen 21´4 MW cada uno. A diferencia de éste los 2 pods que mueven al Queen Victoria están facturados por la competencia (ABB).


La historia de Rolls-Royce se inicia el 15 de marzo de 1906 cuando el aristócrata Charles Stewart Rolls y el ingeniero Frederick Henry Royce fundan oficialmente la Rolls-Royce Limited tras dos años de colaboración mutua en el campo del automóvil. Muy pronto estas dos ilustres figuras dieron muestras del gran potencial que podían alcanzar sus coches y tan sólo unos meses después de su fundación y tras lanzar exitosos modelos, a finales de 1906 ve la luz el Rolls-Royce 40/50, más conocido como "Silver Ghost" pese a que ese era el apodo de una unidad concreta, el chasis AX 201. El 40/50 o "Silver Ghost" se considera la obra maestra más grande jamás creada por esta firma británica y en su día fue catalogado como el mejor automóvil del mundo. Hoy en día aparece en cualquier clasificación que glose las joyas más valiosas de la historia de la automoción y además de considerarse uno de los mejores de todos los tiempos puede presumir también de tener el título de coche más valioso del mundo: el "Silver Ghost" AX 201 ha llegado afortunadamente hasta nuestros días y está valorado en 28 millones de euros (no incluye el plan PIVE).


Este chasis AX 201 del Rolls-Royce 40/50 "Silver Ghost" sigue siendo considerado por muchos como el mejor automóvil de todos los tiempos.
(Foto: autor desconocido)


Los orígenes de la Cunard, por su parte, son bastante anteriores en el tiempo a los de Rolls-Royce y cuando la firma de coches daba sus primeros pasos en la industria automovilística, allá por los inicios del siglo XX,  la naviera británica llevaba ya casi medio siglo reinando en el Atlántico Norte  haciendo que su nombre fuera sinónimo de lujo y prestigio (la compañía no llevó la denominación Cunard hasta 1879 ya que antes se conocía como British and North American Royal Mail Steam Packet Company). Y pese a que cuando en 1906 se fundó Rolls-Royce Samuel Cunard llevaba muerto 41 años, ese año, al igual que para la marca de coches de lujo, fue vital para la naviera británica; en el mes de septiembre el mundo veía con asombro como en los astilleros Swan Hunter & Wigham Richardson era botado el RMS Mauretania, el que sería rey de los "superliners" de principios de siglo XX, detentor del título de buque más rápido durante 20 años y el considerado por muchos como el mejor trasatlántico de todos los tiempos. Casualidades de la vida 1906 supuso el nacimiento de los que probablemente son hasta la fecha el mejor coche y el mejor trasatlantico de la historia.


El RMS Mauretania durante su "mili" en la I Guerra Mundial, donde operó como buque hospital.
(Fuente: wikipedia)


No es el único punto en común entre estas dos prestigiosas y míticas compañías. Los avatares económicos a lo largo de la historia han llevado por distintos derroteros a ambas marcas pero con la particularidad de que más tarde o más temprano sus líneas evolutivas se han acabado encontrando en más de una ocasión, una evolución casi de la mano y que les ha llevado incluso a perder al unísono su esencia vital y su característica más genuína: su "britanicidad". Así Rolls-Royce tras ciertos fracasos comerciales se vio abocada a la quiebra en 1971 y tuvo que ser rescatada por el gobierno británico, que separó las divisiones aeronáutica y automovilística de la compañía, para evitar la desaparición de la firma. Tras varios años bajo el paraguas estatal la refundada división de coches Rolls-Royce Motors volvió a manos privadas en 1980 y desde entonces fue pasando de mano en mano hasta que tras un lío jurídico monumental entre Volkswagen y BMW la primera acabó cediendo en favor de la segunda quien ostenta su titularidad a partir de 2002. Desde entonces los Rolls-Royce siguen siendo lujosos y elitistas pero ahora son alemanes.


Los actuales Rolls-Royce (en la foto el Wraith) siguen siendo coches formidables pero ahora destilan un claro tufillo germano en sus formas.
(fuente: autoblog.com)


Un camino muy similar al protagonizado por la naviera Cunard. La llegada del avión a reacción a finales de los años 50 y su consolidación en la década de los 60 supuso una muerte lenta y dolorosa para la navegación trasatlántica que, sin clientela con la que ocupar los enormes palacios flotantes que surcaban el océano, estaba condenada a desaparecer. Con el fin de los últimos "superliners" y con una industria del crucero todavía en pañales la Cunard comenzó a principios de los 70 (una coincidencia más con Rolls-Royce) un lento declive en el que la otrora prestigiosa naviera fue perdiendo su brillo de antaño gradualmente hasta que en 1999 la poderosa Carnival Corp., el gigante norteamericano líder del sector crucerístico mundial, vino al rescate comprando la naviera y devolviéndole a la Cunard gran parte del prestigio perdido gracias a acciones tan arriesgadas como ordenar la construcción del Queen Mary 2, el primer trasatlántico construído en más de 30 años y en la actualidad único en activo del mundo. La marca está ahora a salvo y hoy en día Cunard sigue siendo sinónimo de lujo y distinción pero técnicamente ahora ese lujo tiene factura "yankee".


Carnival no lo dudó un instante y cuando la Cunard se puso "a tiro" se hizo con ella. Afortunadamente no la hundió más si no que acabó reflotándola.
(Foto: Manuel Candal)


Puede que para muchos el cambio de nacionalidad sea una cuestión que sólo tiene reflejo a nivel de despachos pero es obvio que este hecho ha provocado cambios significativos. El dinero es el dinero y todo lo que suponga ahorrar costes es bienvenido para cualquier compañía y ésto se aplica también en el caso de estas dos firmas. Dos ejemplos de ello son el que ahora varios componentes de los lujosos "Rolls" son de origen BMW o el que en aras de ahorrarse el coste de desarrollo de un nuevo proyecto, el Queen Victoria no deja de ser un navío más de la clase Vista y en lo esencial gemelo de buques como el Arcadia, el Noordam o el Costa Luminosa, unidades pertenecientes a navieras englobadas también en el grupo Carnival. Donde antes Cunard y Rolls-Royce eran sinónimo de pura exclusividad hoy en día son marcas de gran lujo pero "terrenales". Entonces ¿se ha perdido para siempre ese aura de gloria que rodeaba a estos dos ilustres nombres?...


El Arcadia, el hermano "blanco" del Queen Victoria.


...En parte sí porque las empresas no entienden de sentimentalismos ni de tradiciones; obviamente su idioma es el del dinero y eso está por encima de cualquier cosa, incluso de los pequeños detalles que en conjunto otorgaban gran parte de su identidad a estas dos icónicas compañías. Los Rolls-Royce ya no se fabrican como antaño en la ciudad de Crewe, la localidad del condado de Cheshire que durante más de 50 años vio nacer a estos míticos automóviles. Y al igual que les ocurriera hace tiempo a los Rolls-Royce, los barcos de la Cunard también se vieron abocados hace unos años a un "cambio de domicilio" y ya no lucen con orgullo los históricos nombres de Liverpool o Southampton como puertos de registro. Su lugar lo ocupa en la actualidad Hamilton, la capital de las Islas Bermudas, todo un pabellón de lo más "conveniente" que permite a los propietarios de la naviera beneficiarse de unas más que suculentas ventajas fiscales a costa eso sí, de perder parte de la magia del pasado.


Otro símbolo perdido. Desde 2011 los barcos de Cunard están registrados en Bermudas y por lo tanto ninguno ondea bandera británica, hecho insólito en la historia de la compañía.


Pero no todo se ha perdido. Por mucho que las megacorporaciones, los consorcios y en general la globalización hayan liquidado gran parte de esos detalles que hacen únicos a estos dos nombres de oro de la industria británica, lo fundamental permanece y ahí resisten unos cuantos símbolos para recordárnoslo. Símbolos como la estatuílla que corona cada uno de los capós de los lujosos Rolls, la conocida como "el espíritu del Éxtasis" diseñada en origen para diferenciar a los coches de esta marca de la competencia a modo de detalle de distinción y que ha permanecido tozudamente inamovible de su lugar durante más de un siglo.


El "Espíritu del Éxtasis" sigue coronando el capó de todos los Rolls-Royce.


También permanece inalterable al paso del tiempo y a los cambios corporativos los legendarios colores rojo y negro santo y seña de la Cunard, unos colores que convierten automáticamente a cualquier buque que los porta en un objeto totémico digno de figurar con un espacio propio en la historia de la navegación. Mientras ésta, su principal seña de identidad permanezca, los barcos de esta naviera seguirán levantando expectación cada vez que atraquen en un puerto, como ocurre en A Coruña cada vez que el Queen Victoria pasa unas horas atracado en el muelle de trasatlánticos. Expectación que se volvió a reflejar una vez más durante la salida de la ciudad de este imponente navío los días 5 y 9 creando en las inmediaciones de la dársena una estampa formidable que siempre se genera cuando zarpa uno de estos colosos flotantes y al que hay que sumar ese plus que siempre tienen los barcos de la Cunard. Por si estas dos últimas escalas le supieron a poco a la concurrencia el próximo día 27 el Queen Victoria volverá a visitarnos con el aliciente añadido de ser la nave que cierre el año crucerístico en la ciudad. ¿A alguien se le ocurre un final mejor que hacerlo con todo un Rolls-Royce del mar?.


Despedida del Queen Victoria el pasado día 9.
(Foto: Manuel Candal)


Para acabar la entrada de hoy quisiera darles la gracias a Manuel Candal por prestarme un buen puñado de estupendas fotos para la ilustración de este post y a Carlos Rapela, de cuya comparación entre los buques de Cunard y los "Rolls" surgió la idea para redactar esta entrada.



(Foto: Manuel Candal)



sábado, 29 de noviembre de 2014

Reina presente, princesa pretérita





Que a estas alturas del año tengamos un doblete de naves de crucero atracadas en nuestro puerto no deja de ser reseñable; ocurrió el pasado viernes cuando los buques Adonia y Queen Victoria compartieron atraque por unas horas en la urbe herculina dando a su pasaje la oportunidad de conocer algo más de nuestra bella ciudad en su penúltima parada de sus respectivas rutas oceánicas. Habría que aclarar eso sí, que lo de compartir atraque no fue literal ya que el tamaño de ambos navíos (sobre todo el del Queen Victoria) los obligó a amarrar en muelles distintos.


El Queen Victoria (a la derecha) y el Adonia (en el centro semioculto por una grúa) coincidieron en la ciudad por unas horas el pasado día 21.


El Queen Victoria fue el primero en hacer acto de presencia en la dársena coruñesa  con los primeros rayos de sol (más bien de las nubes) y poco antes de las ocho se hallaba ya comodamente instalado en el muelle de trasatlánticos  con su proa  señalando al Castillo de San Antón mientras los amarradores aseguraban sus últimos cabos  a los norays del cantil. El lujoso navío propiedad  de la compañía Cunard procedía de Funchal y a bordo viajaban unos 2.200 pasajeros, en su mayoría británicos, que aprovecharon esta visita a A Coruña al máximo, al tratarse de la última escala antes de poner fin a una travesía de ensueño dos días más tarde en tierras británicas. La del pasado viernes fue la segunda visita que este imponente navío realiza en tierras herculinas en 2014, un ejercicio en el que el megacrucero de bandera bermudeña cobrará especial protagonismo en la ciudad en este tercio final del año al tener tres recaladas más previstas antes del 31 de diciembre.


El Queen Victoria será sin lugar a dudas la estrella en este tramo final de 2014 en A Coruña.
(Foto: Manuel Candal)


El Adonia por su parte llegó a la rada herculina media hora más tarde procedente de Tánger y con 680 turistas a bordo, también británicos en su mayoría. Los casi 300 metros de eslora del Queen Victoria provocaron que el buque propiedad de la naviera P&O tuviera que buscarse la vida en otro muelle siendo el de Calvo Sotelo Sur el elegido para albergar a los 180 metros de longitud del ejemplar más pequeño de la flota británica. En conjunto ambas naves sumaron un total aproximado de 3.000 turistas llegados por vía marítima a la ciudad en un solo día, cifra más que importante sobre todo en estas fechas del año y que hizo del pasado 21 de noviembre una jornada muy provechosa para las arcas locales gracias a la presencia de estos dos barcos que guardan una estrecha relación con la realeza.


El Adonia y el Queen Victoria, dos barcos muy monáquicos


Esta última apreciación resulta muy obvia en el caso de uno de los protagonistas; y es que no hay buques de crucero más "monárquicos" que los que conforman la flota Cunard. Actualmente son tres las reinas que navegan por los mares de todo el mundo al servicio de esta distinguida compañía de origen británico hoy en día englobada en el gigante crucerístico americano Carnival: son además del mencionado Queen Victoria, su cuasigemelo Queen Elizabeth y el buque insignia de la naviera, el Queen Mary 2, actualmente el único trasatlántico del mundo que sigue en activo. Se da la circunstancia de que esta compañía nunca antes tuvo a tres reinas al mismo tiempo en servicio siendo el precedente más similar el de los liners RMS Queen Mary (1936) y RMS Queen Elizabeth (1940) que durante más de 25 años mantuvieron su hegemonía en la línea trasatlántica


El Queen Victoria (al fondo) junto al Queen Mary 2 (centro) y el Queen Elizabeth (frente), cuasigemelo del primero, forman el trío de Reinas de la Cunard.
(Foto: James D. Morgan)


Explicar el parentesco con la realeza en el caso del Adonia es un poco más complicado ya que si bien esta nave no luce un nombre tan aristocrático como el de su compañero de atraque del pasado viernes en la ciudad, sí puede presumir al menos de haber tenido a lo largo de su carrera una denominación casi con tanta distinción que la de "La Reina" de la Cunard; fue entre los años 2007 y 2011 cuando este buque navegaba con los colores de la Princess Cruises bajo el nombre de Royal Princess, toda una "Princesa Real"


El Adonia con su "vestido" de princesa (Real).
(Fuente: wikipedia)


Cuando a mediados de 2011 el Royal Princess fue transferido a la P&O, matriz de Princess Cruises, el barco perdió su estatus monárquico para pasar a ser conocido por una denominación más "plebeya" como es Adonia, que pese a que pueda sonar al nombre de alguna deidad sacada de la mitología griega  su origen es mucho más prosaico: Adonia es el acrónimo resultante de unir los términos "adult only" (más la terminación -ia), un nombre que expresa a las claras el concepto esencial del Adonia: un buque dedicado en exclusiva a los adultos.


Adonia. El barco de los adultos (literalmente).


Y esos centenares de adultos que viajaban en el Adonia al igual que los que lo hacían en el Queen Victoria tuvieron que volver a sus mansiones flotantes a primera hora de la tarde del pasado viernes justo antes de que ambos navíos se despidieran de la ciudad. En principio el primero en hacerlo iba a ser el buque de la P&O pero un pequeño contratiempo de índole mecánica postergó la salida del Adonia, prevista para las 17:00 horas. El Queen Victoria tomó así el testigo y cuando el reloj se aproximaba a las seis de la tarde soltó amarras ya con las últimas luces del día generando un espectáculo visual que no pasó desapercibido para las decenas de coruñeses que paseaban por los alrededores del puerto. Tras doblar el dique de abrigo la "Reina" aumentó revoluciones y puso proa a Southampton, punto final de su travesía. El próximo 5 de diciembre la tendremos de nuevo por aquí.


  "La Reina" abandonando A Coruña, siempre un espectáculo.


El Adonia por su parte, tras solventar los problemas que impidieron su salida a la hora prevista, zarpó finalmente a las ocho y media de la tarde rumbo también a Southampton. El retraso de más de tres horas no supuso ninguna alteración en los planes de la nave que llegó a la ciudad británica dos jornadas más tarde sin mayor novedad. El buque de la P&O repetirá visita a la ría coruñesa el próximo 9 de diciembre para cerrar su calendario de escalas por este año en aguas herculinas.


El Adonia zarpó con más de tres horas de retraso sobre el horario previsto.
(Foto: Manuel Candal)


Para acabar con esta entrada quisiera agradecer a mi amigo Manuel Candal las sensacionales fotos prestadas una vez más para compartir en este blog.


(Foto: Manuel Candal)



jueves, 27 de noviembre de 2014

Antes y después





Una fugaz visita la protagonizada el pasado día 20 por el Aurora, uno de esos barcos ya clásicos en nuestro puerto y que nuevamente volvió a hacernos compañía por unas horas en la que suponía su tercera recalada del año en tierras herculinas. El buque, propiedad de la naviera británica P&O, llegó a primera hora del pasado jueves procedente del puerto de Southampton, punto de partida de una singladura de dos semanas por el Atlantico con escalas en España, Portugal y Marruecos, una espectacular travesía que a buen seguro disfrutaron los casi 2.000 pasajeros que llevaba a bordo la nave británica y que aprovecharon la parada en tierras gallegas para realizar las oportunas excursiones contratadas, con la visita a Santiago como plato fuerte, o simplemente callejear por el centro de la urbe.


(Foto: Manuel Candal)


Pese a lo breve de la escala la presencia del Aurora el pasado jueves en el puerto herculino cobra una especial relevancia por tener lugar tan sólo unos días antes de que el buque entre en dique seco para llevar a cabo una profunda reforma que no sólo afectará a sus interiores sino que también incluirá su imagen exterior. Noviembre suele ser el mes por excelencia para que este tipo de barcos entren en dique seco a realizar alguna mejora; con la temporada de cruceros por Europa ya finalizada los trabajos se llevan a cabo justo antes de que  comience la temporada de cruceros en el Caribe. Tampoco es raro que un navío como el Aurora, con14 años de vida a sus espaldas, pase por "quirófano" para sufrir un proceso de revitalización;  está claro que la máxima "renovarse o morir" también tiene validez en un sector tan competitivo como el de los cruceros.



El Aurora con Seixo Branco de fondo.


El inicio de los trabajos está previsto para este 29 de noviembre cuando el Aurora, tras desembarcar al pasaje de este crucero de nuevo en Southampton, se dirija a los astilleros Blohm + Voss de Hamburgo donde ese mismo día comenzará una agenda contrarreloj para llevar a cabo todas las actuaciones previstas en un tiempo récord de 20 días. Además de los habituales trabajos de mantenimiento en la maquinaria y el casco de la nave casi todas las estancias a bordo del Aurora sufrirán importantes cambios centrándose sobre todo en las opciones de restauración; así el buque incorporará nuevas instalaciones como el Sindhu Restaurant, especializado en comida fusión india de la mano del chef Atul Kochhar, galardonado con una estrella Michelín. También será nuevo el Glass House Restaurant que contará con una gran selección de vinos y que sustituirá al Cafe Bordeaux. La inclusión de estos dos nuevos restaurantes, ya presentes en los buques Azura y Ventura, tiene como objetivo homogeneizar un poco más la flota P&O en lo referente a su oferta de cara al público. La reforma integral de los interiores del Aurora también incluirá otros espacios como el Oasis Spa, el teatro, el Reef Children´s Club, el casino, la zona de tiendas y la galería fotográfica. En total el coste de los trabajos se estima en unos 32´8 millones de euros.




Claro que pese a que los cambios en los interiores del Aurora serán muy notables todo queda eclipsado por la radical metamorfosis que sufrirá en su imagen exterior y es que aprovechando la entrada del buque en dique seco se acometerá el ya anunciado cambio de colores corporativos de la compañía siendo el Aurora el primer buque de la flota en lucir la nueva y polémica imagen de la P&O consistente en una gran "Union Jack" pintada en la proa y la sustitución del color de la chimenea del tradicional beige al azul. Tras el Aurora  el resto de buques de la naviera irán adquiriendo progresivamente este nuevo "look" si bien aún no se ha confirmado las fechas exactas en la que lo harán.


Aunque sea virtual, esta imagen nos vale para hacernos una idea de la nueva estampa que lucirá el Aurora dentro de un mes.
(Fuente: cruisemiss.com)


 Tras la conclusión de la reforma, el Aurora concluirá su visita a los astilleros alemanes y dejará Hamburgo el día 18de diciembre para dirigirse a Southampton desde donde zarpará en su última singladura del año, el ya tradicional crucero de Navidad y año nuevo de 14 noches de duración que se iniciará el día 21 y que le traerá, de cumplirse las previsiones, dos jornadas después a A Coruña donde podremos ver casi en primicia la nueva imagen que lucirá a partir de entonces el Aurora. Una estupenda oportunidad para comparar entre la antigua y la nueva imagen imagen con tan sólo un mes de diferencia entre ambas. A mí ya me tarda en llegar el día...



El mar de fondo coruñés ofreciendo siempre un maravilloso espectáculo.


Pero para que ésto ocurra habrá que esperar todavía un mes; de momento nos quedamos con su última visita, la del pasado jueves, que finalizó a primera hora de la tarde cuando el Aurora soltó amarras para poner rumbo a Casablanca. El sempiterno mar de fondo coruñés contribuyó a hacer más vistosa si cabe la última salida de la ciudad de este ya emblemático buque, la última con su tradicional traje, se entiende, puesto que a partir del día 23 habrá un antes y un después en sus visitas a la ría coruñesa.


(Foto: Manuel Candal)


Para acabar quisiera agradecer una vez más a mi amigo Manuel Candal las extraordinarias fotos prestadas para ilustrar este post.


Mi amigo Jose "afotando" al Aurora durante su salida de la ciudad el pasado jueves.



domingo, 23 de noviembre de 2014

Las "white sisters"





Tras la visita el día 4 del archiconocido por nuestras aguas Oriana abriendo la lista de recaladas del mes de noviembre, el pasado día 17 fue el no menos conocido Oceana, compañero de naviera del antes mencionado, el que visitó la ciudad de A Coruña por unas horas. Procedente del puerto de Lisboa el buque propiedad de la compañía inglesa P&O atracó en el muelle de trasatlánticos a primera hora de la mañana con unos 1.900 pasajeros a bordo, en su mayoría británicos, que aprovecharon parte de la jornada para visitar los lugares más destacados de nuestra urbe y para realizar las habituales excursiones por los alrededores a pesar de la desapacible climatología que les acompañó durante toda su estancia.


No se dejen engañar por la foto (es de archivo). El pasado lunes los pasajeros del Oceana fueron recibidos por un día completamente desapacible.


La del pasado lunes fue la última escala que este navío abanderado en Bermudas realizará en el presente año, un 2014 que ha visto como el Oceana transitaba hasta en ocho ocasiones por delante de la Torre de Hércules en dirección a la dársena herculina convirtiéndose por segundo año consecutivo en la nave de cruceros que más escalas realiza en nuestro puerto. Para 2015 lo esperamos de nuevo; será concretamente el 5 de febrero, pero pese a su presencia ya confirmada el próximo ejercicio no será como estos últimos años ya que vendrá cargado de novedades para esta nave: en primer lugar sus escalas en nuestra ciudad se reducirán drásticamente (sólo tiene previsto tres) debido a que el Oceana pasará a operar en el Mediterráneo desde el mes de marzo, tomando Venecia como base de operaciones. La otra novedad será su más que previsible cambio de look adoptando los nuevos colores corporativos de la naviera P&O, que incluyen el color azul de las chimeneas además de una gran bandera británica pintada en la proa.


En las próximas semanas los buques de la P&O comenzarán a recibir la nueva y polémica imagen corporativa de la naviera. En la foto podemos ver los trabajos de repintado en el nuevo buque insignia de la compañía, el Britannia, todavía en fase de construcción.
(Fuente: cruisemiss.com)


A diferencia del Oriana, anteriormente mencionado, el Oceana no es un genuíno buque P&O; fue construído en el año 2000 para la Princess Cruises y originalmente su nombre era Ocean Princess, toda una princesa al igual que sus tres hermanas gemelas el Sun, el Dawn y el Sea Princess y que en conjunto forman las Sun Class pero el destino pronto le trajo a nuestro protagonista de hoy un cambio de aires. En 2002 la P&O era el objeto de deseo de los dos gigantes del sector crucerístico, la Carnival Corp. y la Royal Caribbean, pero ajena a ese interés la compañía miraba hacia el futuro con una expansión de su flota en mente. Con la incorporación del Aurora en el año 2000 la compañía contaba ese año con un total de 4 navíos pero la venta por esas fechas de su buque más pequeño y viejo, el Victoria, dejaba bastante mermada la capacidad de la compañía. Como el encargo de nuevas unidades retrasaría mucho sus planes de crecimiento la naviera inglesa optó por transferir dos buques de la Princess Cruises, subsidiaria de la P&O, a la compañía matriz. Los elegidos fueron el Sea Princess y el Ocean Princess, oportunamente rebautizados como Adonia y Oceana respectivamente.


Doble bautismo: En una ceremonia sin precedentes dentro de la historia de la naviera, los buques Adonia y Oceana se unieron a la P&O.
(Fuente: simplonpc.co.uk)


La ceremonia de rebautizo tuvo lugar el 22 de mayo de 2003 en la ciudad de Southampton bajo una gran cobertura de los medios de comunicación. La enorme expectación se debía a que en los casi 175 años de historia de la compañía por primera vez se realizaba el bautizo de dos buques al unísono. Este hecho junto al de que ambas naves fueran gemelas hizo que desde ese mismo instante al Adonia y al Oceana se las conociera como las "white sisters" (las hermanas blancas), un apodo llamativo pero ni mucho menos original ya que la historia de la P&O ya había conocido a unas white sisters...


Logo promocional de la P&O sobre las "white sisters".


Fue en los años 30. El inicio de esa década se presentaba brillante para la compáñia P&O. Sus ambiciosos planes de expansión comenzaron con la construcción de dos nuevos buques para la línea entre el Reino Unido y Australia, el RMS Strathnaver y el RMS Strathaird, que marcaron un antes y un después por diversos motivos en la historia de esta emblemática compañía. Ambos buques, al igual que sus cinco gemelos posteriores, fueron construidos en los astilleros Vickers-Armstrong de la localidad inglesa de Barrow-in-Furness. El primero de ellos, el Strathnaver, vio la luz en 1931 y su gemelo, el Strathaird, un año más tarde convirtiéndose desde ese momento en una auténtica revolución en el mundillo naval en todos los aspectos; desde su propulsión turbo-eléctrica completamente innovadora a su equipamiento, que incluía los sistemas más punteros como los equipos radiogoniométricos o brújulas giroscópicas. Además el pasaje viajaba comodamente tanto en primera clase, con capacidad para 498 personas, como en clase turista, con capacidad para otras 668, a lo que había que sumar una dotación formada por 476 tripulantes.



El majestuoso RMS Strathnaver, iniciador de la Strath Class y de la revolución cromática en la naviera P&O.
(Foto: shipspotting.com)


Pero si por algo destacaban estos dos magníficos navíos era por su aspecto exterior; con 22.283 toneladas de registro bruto, una eslora de 194 metros y una manga de 24´4 metros el RMS Strathnaver y el RMS Strathaird presentaban una línea elegante y dinámica reforzada por sus tres chimeneas, de las cuales sólo la central era real siendo las otras dos "de pega". La guinda al original pastel que suponían estos dos barcos revolucionarios era su casco completamente pintado de blanco y sus chimeneas en color beige, algo que rompía con los colores tradicionales de la P&O hasta esa fecha, cuando sus barcos pintaban su casco y chimeneas completamente de negro. El negro solía ser el color más utilizado en aquella época por los buques de línea porque resultaba muy util para disimular las manchas provocadas por el uso del carbón. El fin de la era de este combustible permitió el cambio al color blanco, que además de transmitir una imagen más limpia tenía la ventaja de mantener una temperatura más fresca a bordo al navegar por las zonas tropicales.


El Viceroy of India (en el centro) junto a los nuevos buques de la compañía, el Strathnaver y el Strathaird. Esta ilustración sirve para ver el radical cambio de imagen experimentado por la P&O en 1930 que pasó de lucir un dominante color negro en sus barcos al impoluto blanco que se impuso con la irrupción de las "white sisters".
(Fuente: pandosnco.co.uk)


Aquel revolucionario cambio en los colores que acabaría haciéndose extensible desde entonces al resto de la flota de la compañía hizo que desde su botadura al RMS Strathnaver y al RMS Strathaird se les conociese como" the beautiful white sisters" o simplemente como "the white sisters". Tras 31 años de leal sevicio a la P&O el RMS Strathanaver realizó su última singladura en abril de 1962 rumbo a Hong Kong para ser desguazado. 6 meses antes su gemelo, el Strathaird, había sido víctima del soplete en el mismo lugar. Los cinco hermanos restantes que formaban la Strath-Class se encargaron de mantener en pie el recuerdo de estos dos formidables navíos durante varios años más y el hueco que éstos dejaron fue cubierto con otro gran navío a la altura de estas dos hermanas legendarias: fue el mítico SS Canberra.


El RMS Strathnaver antes de iniciar su última singladura al servicio de la P&O.
(Fuente: pandosnco.co.uk)


Quien nos iba a decir que 72 años después la P&O iba a tener en sus filas a una nueva generación de "white Sisters" aunque eso sí durante un periodo más breve que las originales: Tras entrar en servicio en 2002, el Adonia tan sólo estuvo al servicio de la naviera británica durante dos años; el tiempo justo para cubrir el hueco dejado por el Arcadia, transferido en 2003 a la nueva marca Ocean Village, y la llegada del nuevo buque insignia de la P&O, el Arcadia, en 2005. Tras esa fecha el Adonia recuperó su nombre original de Sea Princess volviendo a operar bajo la enseña de la Princess Cruises mientras que el Oceana se quedó sin hermana y continúa operando en la actualidad con los colores blanco y beige que en su día otras white sisters implantaron como norma.


El Adonia, ya de vuelta en la Princess Cruises y una vez recuperado su original nombre de Sea Princess, visitó nuestra ciudad en 2007.


Y al igual que sucediera con la botadura de los buques de la Strath Class en la década de los 30 del siglo pasado, 2014 pasará también a la historia de la P&O como el año en que esta naviera cambia sus colores corporativos, una modificación no exenta de polémica y que muy pronto podremos ver luciendo en la flota de esta ilustre compañía, pero eso será otra historia que contaré en otra ocasión; la de hoy terminó el pasado lunes poco después de las seis de la tarde cuando el flamante Oceana puso fin  a su última estancia del año en tieras herculinas poniendo rumbo a Southampton. En algo más de dos meses tendremos de nuevo en nuestra ría a esta "white sister" que, aunque ahora navegue sin la compañía de su hermana, lo sigue haciendo con elegancia y majestuosidad, la misma que en su día lucieron las originales "white sisters" de la P&O.


El RMS Strathaird zarpando de Australia a finales de los años 30, una nostálgica instantánea de esta bella "white sister". Obsérvese el detalle de que sólo humea la chimenea del centro, la única que era real.
(Fuente: museumvictoria.com)