NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 21 JUNIO: Los astilleros finlandeses Meyer Turku entregarán el buque Mein Schiff 5 a la naviera TUI Cruises 10 días antes de la fecha establecida en el contrato.
  • 02 JUNIO: Royal Caribbean vende el buque Legend of the Seas a la naviera Thomson cruises.
  • 28 MAYO: Holland America Line revela el nombre de su futuro navío y gemelo del Koningsdam: Se llamará Nieuw Statendam
  • 13 MAYO: Royal Caribbean toma posesión de su nuevo navío, el Harmony of the Seas.

domingo, 26 de junio de 2016

Pero sigo siendo el rey






A golpe de ranchera llegamos al final del primer semestre del año crucerístico, 6 meses que en lo relativo a este tipo de tráficos han sido de los más productivos como veremos a continuación. Y que mejor manera de terminar que con la exclusividad hecha navío, el rey de los cruceros; el Europa 2.




Procedente de Lisboa a las 07:30 horas los "afotadores" más madrugadores pudimos ver al lujosísimo buque de la germana Hapag-Lloyd tomar práctico para dirigirse a su amarre en el muelle de trasatlánticos. Bueno, a decir verdad lo de "pudimos ver" es una manera de hablar puesto que en el momento de su llegada la ría coruñesa estaba cubierta de una espesa niebla que poco o nada dejó intuír de la maniobra de entrada de la nave alemana. El Europa 2 trajo a nuestra ciudad algo más de 400 pasajeros que se encuentran realizando una travesía denominada "Metropolises with style" ("ciudades con estilo"), un viaje de 10 días con salida desde la capital lusa y que tras su estancia en tierras gallegas realizará un tríptico en Francia con paradas en Burdeos, Belle Ile y Honfleur. Tras su recorrido por aguas galas el Europa 2 pondrá rumbo a Amsterdam antes de finalizar su actual singladura en el puerto de Hamburgo. Nada como volver a casa.


Entre la niebla se intuye la figura del Europa 2 llegando a la ría herculina el pasado martes.


Como dije  al comienzo el Europa 2 ha sido, salvo que estos días se produzcan escalas imprevistas, el encargado de cerrar el primer semestre de 2016 en el puerto herculino, seis meses que además de pasarse muy rápido han dejado en la rada coruñesa unos números ciertamente positivos en lo relativo a tráfico de cruceros con 42 escalas a cargo de 36 barcos distintos que trajeron a la ciudad a unos 49.000 pasajeros. La comparativa con el año anterior muestra una tendencia muy similar en número de recaladas (3 menos) aunque sensiblemente inferior en cuanto a número de pasajeros, un 25% inferior, que se explica por el reducido tamaño de gran parte de las unidades que nos han visitado. Aún así estos 180 días han propiciado jornadas muy destacadas como las visitas de los gigantes Britannia, Navigator of the Seas o Emerald Princess, o los debuts del Zuiderdam y el Viking Sea. El segundo semestre también se presenta prometedor con la visita de varios nombres esenciales de esta industria.

 
 El primer semestre del año en el puerto herculino ha dejado buenas cifras en cuanto a movimiento de cruceros, con escalas muy destacadas como el debut del Viking Sea a principios de mayo.


Volviendo a nuestro protagonista de hoy es hora de mencionar alguno de sus datos principales. Construído en los astilleros STX France de la localidad de Saint Nazaire y puesto en servicio en el año 2013, el Europa 2 es un buque de 42.830 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 225´6 metros de eslora, 26´7 metros de manga y un calado de 6´3 metros que alberga en sus 7 cubiertas de pasaje a un total de 516 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumarles sus 370 tripulantes. Su identificativo de llamada es 9HA3283.




Quizás a la vista de todas estas cifras, bastante discretas todas ellas, podamos pensar que el Europa 2 es uno de tantos buques de crucero de tamaño medio-pequeño que de vez en cuando se dejan ver por nuestra ciudad pero nada más lejos de la realidad; el barco que el pasado martes pasó unas horas atracado en nuestra ciudad presume de ser el mejor buque de cruceros del mundo. Tal título no es una invención mía sino que es otorgado por la prestigiosa guía Berlitz, el equivalente a las estrellas Michelín de los restaurantes en el sector cruceros.


La bruma herculina oculta parcialmente al que es hoy por hoy el mejor buque de cruceros del mundo.
(Foto: José R. Montero)


El nombre de Berlitz no es un nombre cualquiera dentro de la industria crucerística; a lo largo de los últimos 31 años esta prestigiosa guía elaborada por el gurú de la navegación de placer, Douglas Ward, se encarga de puntuar y calificar todos y cada uno de los aspectos evaluables en todos los navíos de cruceros que surcan las aguas. Su valoración ha alcanzado tal importancia que a día de hoy la Berlitz se considera la biblia de los cruceros y las navieras pugnan por conseguir que sus buques estén en los lugares más altos de su ránking aunque no todas lo consiguen. Hapag-Lloyd sin embargo parece haber dado con la clave y es que nuestro protagonista de hoy lleva tres años consecutivos siendo nombrado como el mejor crucero del mundo por esta prestigiosa publicación y antes que él fue su compañero de flota, el Europa, el que ostentó el título durante ¡13 años seguidos!. Tal es el nivel alcanzado por estas dos naves que Berlitz se ha tenido que inventar una puntuación especial para ellos y los cataloga con "cinco estrellas plus". En 2016 y gracias a los 1.860 puntos obtenidos el Europa 2 sigue siendo el Rey.


El restaurante principal del Europa 2.
(Fuente: Hapag-Lloyd cruises)


Pasan los años, surgen nuevos buques en la competencia pero el nombre que aparece en lo más alto de esta lista es siempre el mismo. Tras el Europa 2 este año figura el Europa, y ya a bastante distancia aparecen tres de los buques de Silversea, el Silver Whisper, el Silver Shadow y el Silver Spirit. Es normal que los primeros puestos los copen los navíos de pequeño tamaño pues son los más exclusivos y los que ofrecen un mayor lujo a bordo con unos ratios de espacio por pasajero mayores; de hecho el Europa 2 ofrece un ratio exhorbitante de 83, la cifra más alta de toda la industria y que está a años luz de lo que ofrece el Europa (70´1) que ya de por sí es altísima. El umbral del lujo se suele situar entre 40-45 y el Europa 2 practicamente dobla esa cifra.


La zona de piscinas del Europa 2 cuenta con cubierta retráctil.
(Fuente: Hapag-Lloyd cruises)


Viajar en el mejor de los mejores como se podrán imaginar no sale precisamente barato: un crucero de 8-10 días por el Mediterráneo occidental en temporada alta cuesta en una naviera generalista (Costa Cruceros, MSC, Royal Caribbean...) unos 800 euros de media mientras que una travesía de similares características a bordo del Europa 2 sale por unos 5.600 euros en su opción más económica y sin incluir vuelos.


(Foto: José R. Montero)


Volviendo al pasado martes y tras pasar buena parte del día atracado, a las cinco y media el lujoso navío alemán soltó amarras para poner rumbo a tierras francesas. Las condiciones climatológicas durante la maniobra de salida, con una desagradable bruma en toda la fachada marítima dificultó bastante la labor fotográfica de aficonados navales hasta el punto de que he tenido que incluír en el post material de archivo de anteriores escalas. La próxima visita del Europa 2 a aguas coruñesas será el 30 de julio del próximo año.


El Europa 2 zarpó rumbo a Burdeos.


Agradecimientos a mi amigo José Montero por las fotos prestadas para la elaboración de la entrada.


jueves, 23 de junio de 2016

El barco total (Parte II)





Hace unas semanas, concretamente el pasado 1 de junio, el Harmony of the Seas, el buque de cruceros más grande jamás construído, recalaba en el puerto de Vigo haciendo que la ciudad olívica estuviese en el centro de todas las miradas al convertirse de esta manera en la primera dársena española en recibir al gigante de los gigantes. Con motivo de tal acontecimiento publiqué en su día un post resumiendo lo que fue tan histórica jornada pero hoy quiero profundizar algo más en el protagonista en sí, este barco de los récords del que como se podrán imaginar podrían escribirse miles y miles de líneas describiendo sus increíbles características. Si bien el repaso será lo más conciso posible antes de nada quisiera plantear la siempre polémica cuestión estética.


Vista de proa del "elegante" Harmony of the Seas.


Y es que siempre que se habla de uno de estos nuevos gigantes de los océanos la controvertida cuestión aparece. ¿Es el Harmony of the Seas un barco bonito?. Creo que la respuesta está clara en este aspecto: rotundamente no. Hace ya muchos años que la estética perdió la batalla frente a la funcionalidad en la industria crucerística (si es que alguna vez ha ido por delante la primera). En la década de los 90 el sector comenzó un proceso de gigantización en el que las navieras empezaron a rivalizar por construír el buque de mayores dimensiones. Y si con el inicio de esta tendencia el apartado estético se resintió severamente, la llegada de la moda de los camarotes con balcón privado terminó por arruinarlo definitivamente. El ejemplo más claro de esto que digo es precisamente nuestro protagonista de hoy: Un buque de 360 metros de largo, 50 de ancho y 70 de alto que tiene 8 de sus cubiertas dedicadas practicamente en exclusiva a albergar camarotes con veranda (el término anglosajón que designa a los balcones privados) creando la apariencia de un descomunal panal de abeja compuesto por miles de celdillas. ¿Qué ha sido de las afiladas proas, las elegantes popas en suave caída o las cubiertas de paseo? Salvo contadas excepciones (Queen Mary 2) sólo las veremos en fotos en blanco y negro o en los libros de historia. Resígnense; esos tiempos sencillamente nunca volverán.


Albergar 1.291 camarotes con balcón exterior obliga a "tirar" hacia arriba y a darle una sonora bofetada a la estética.


Una vez zanjado el tema de la imagen es hora de analizar al Harmony of the Seas como lo que es; una espectacular obra de ingeniería naval y el mayor complejo de ocio flotante jamás creado por el hombre. ¿Cómo podríamos definir a este navío? Bueno, una buena forma sería como reza el encabezado: el barco total. Dicho de una manera algo más rebuscada pero que viene a expresar lo mismo: el Harmony of the Seas es un "oasis quantumificado". Puede sonar a galimatías pero enseguida comprenderán la idea y es que con la creación del Harmony, la naviera Royal Caribbean ha seguido fiel a la idea que lleva planteando en los últimos 15 años cada vez que construye un nuevo barco: Crear un parque de atracciones autopropulsado en el que subirse a bordo es la auténtica esencia del viaje siendo la travesía y sus escalas meros personajes secundarios. Para lograr alcanzar el clímax de este planteamiento Royal Caribbean ha cogido conceptos de sus dos últimas clases de buques, la Oasis Class y la Quantum Class, los ha añadido en una coctelera y el resultado obtenido tras agitarlo es este impresionante ingenio mecánico. El barco definitivo. Veamos ahora cuantas partes de cada ingrediente tiene este espectacular combinado.


La receta del éxito: 3 partes de Oasis, 1 de Quantum, una filigrana de novedad. Añadir cruceristas y rodear de agua.


Es evidente que por diseño estructural el Harmony of the Seas es un integrante de la clase Oasis, el tercero tras el Oasis of the Seas (2009) y el Allure of the Seas (2010) y pese a su colosal tamaño que convierte a estos navíos en los más grandes de su clase ésta no es su principal característica; lo es su inverosimil arquitectura, y es que visto desde popa el Harmony asombra: Un gran cañón de siete cubiertas de profundidad recorre el barco desde la línea central hasta la popa, un innovador diseño que provoca la aparición de estructuras hasta ahora insólitas como la presencia de camarotes interiores con vistas (¿o son camarotes exteriores sin vistas al mar?). Nunca antes hasta la llegada de la clase Oasis se había visto en el sector un concepto tan revolucionario.


La estructura central del Harmony of the Seas resulta sencillamente una locura con su enorme vano de siete cubiertas de profundidad.
(Fuente: Royal Caribbean)


Dicha revolución estructural alcanza incluso el modo de entender la vida a bordo. Dadas las colosales dimensiones del Harmony la naviera Royal Caribbean ha clasificado muy acertadamente todas las instalaciones de la nave en barrios o vecindarios dependiendo de su temática. Lógico. ¿acaso no estamos en una ciudad flotante?. Dejando al margen los alojamientos, que no se incluyen en ninguno en concreto, en total a bordo del Harmony of the Seas encontramos 7 vecindarios. En primer lugar tenemos Entertainment Place donde se ubican la mayoría de salones de ocio nocturno tales como el Royal Theatre, con aforo para más de 2.000 personas, el Casino Royale, el Jazz on 4, con espectáculos de jazz en vivo, Comedy Live o la pista de hielo, donde de noche se realizan shows de gran nivel. En segundo lugar el Royal Promenade, la gran calle comercial que atraviesa el barco de proa a popa  en las cubiertas 5 y 6 y que cuenta con innumerables tiendas, restaurantes y bares, entre ellos el Rising Tide Bar, un bar ascensor que se mueve arriba y abajo mientras nos tomamos una copa disfrutando de las vistas.


El Royal Promenade, además de numerosas tiendas y opciones gastronómicas, presenta numerosas obras de arte.
(Fuente: Royal Caribbean)


El tercer barrio es Pool & Sports Zone que comprende la zona de piscinas, los toboganes acuáticos, los rocódromos y los simuladores de surf, los ya emblemáticos Flowriders, además de todas las instalaciones deportivas casi todas ellas situadas en las cubiertas superores (15 y 16). El Vitality Spa & Fitness es el cuarto barrio, el que engloba al spa y al gimnasio, éste último dotado con numerosos aparatos de última generación que no tienen nada que envidiar a instalaciones que nos podamos encontrar en tierra firme. El quinto vecindario recibe el nombre de Youth Zone y es una extensa zona de más de 2.600 metros cuadrados dedicados al ocio de los más jóvenes con diferentes salas para 7 tramos de edad distintos. No falta de nada: Discotecas, salas de videojuegos... incluso se incluye una guardería para dejar a los más pequeños. Sé que es un repaso muy breve  para todo lo que ofrece este gigantesco barco pero explicar con detalle todo lo que ofrece el Harmony llevaría días. De todas maneras con motivo de la visita del Oasis of the Seas al puerto de Vigo hace ahora dos años ya dediqué una serie de posts especiales a describir sus interiores, que en distribución son los mismos que podemos encontrar a bordo del Harmony of the Seas. Por si les interesa indagar más a fondo acerca de los interiores dejo a continuación el enlace a la primera de las tres partes de ese reportaje: "Lo que esconde un Oasis (Parte I)". Donde sí me voy a parar algo más es en los que son sin lugar a dudas los dos vecindarios más espectaculares del Harmony of the Seas y que además marcan realmente la diferencia respecto a otras naves de pasaje: Son Central Park y BoardWalk. Empezaré con el primero de ellos.



Arriba: El Solarium, a proa de la cubierta 15, es un buen rincón para relajarnos y escapar del bullicio constante que se respira en el resto del barco.
Abajo: Otra opción antiestrés aunque no apta para los que sufran de vértigo son los jacuzzis colgantes, situados en ambos costados del Harmony (cubierta 15) y a una altura de 45 metros sobre el nivel del mar.

(Fuente foto arriba: Royal Caribbean)


Cuesta definir Central Park con palabras porque cualquier cosa que se diga de él quedará en simple palabrería al verlo en directo. Situado a media eslora en la cubierta 6 el Harmony of the Seas presenta una gran avenida al aire libre repleta de plantas y árboles (sí, árboles de verdad), un enorme espacio verde  por donde pasear placidamente o sentarnos tranquilamente en alguno de sus múltiples bancos. Central Park se levanta en el vano de 9 pisos creado en mitad de la nave, una original forma que permite además que existan camarotes con balcón mirando a esta zona ajardinada, alojamientos que no se pueden considerar interiores (ya que tienen vistas) pero tampoco exteriores al uso (pues no miran al mar). En los costados de esta calle verde aparecen diversos locales con opciones de restauración muy sugerentes tales como  el 150 Central Park, Chops Grille o Jamie´s Italian, En total Central Park está compuesta por casi 12.200 plantas y más de 50 árboles



Arriba: Viendo Central Park cuesta creer que sigamos a bordo de un barco.
Abajo: Este vecindario es sin lugar a dudas el más espectacular a bordo del Harmony of the Seas.

(Fuente: Royal Caribbean)


Si con Central Park ya tenemos suficientes motivos para quedarnos alucinados y dudar de si seguimos en un barco, a continuación de éste aparece el que es el último vecindario del Harmony of the Seas, el Boardwalk, que aprovecha la estructura del buque abierta en canal  para ofrecer una segunda calle a cielo abierto pero en la que varía la temática; aquí nos trasladamos al típico paseo costero "tipo Brighton" y nada más llegar nos recibe un precioso tiovivo tradicional completamente hecho a mano. La zona está jalonada por locales comerciales variados, con diversas opciones gastronómicas entre las que destaca el ya tradicional en la naviera Johnny Rockets, un restaurante tipo años 50. Llegando a popa encontramos la joya de la corona del Boardwalk: el Aquatheater. Se trata de una instalación espectacular resultado de combinar una piscina tradicional con un teatro; la estructura está formada por una piscina de unos 6 metros de fondo en la que se realizan espectáculos acrobáticos utilizando su suelo compuesto por módulos además de trampolines y varias plataformas. Un avanzado sistema de luces y sonido completa el tinglado para ofrecer a los espectadores una experiencia lúdica de primer nivel.



Arriba: Pasear por el Boardwalk, sobre todo al caer la noche, es cita obligada para todos los cruceristas.
Abajo: El espectacular Aquatheater, a popa del Harmony, en el que los espectadores pueden disfrutar desde la grada a modo de anfiteatro de espectáculos de gran complejidad artística.

(Fuente: Royal Caribbean)


Ya sabemos cuanto de "Oasis" hay en el Harmony of the Seas. En la próxima entrada analizaré cuanto "Quantum" le sumamos a este prodigio naval para obtener el mayor complejo de ocio nunca antes construído.


El restaurante Chops Grille, una de las múltiples opciones gastronómicas que ofrece el Harmony of the Seas.
(Fuente: Royal Caribbean)



jueves, 16 de junio de 2016

Nos visitó... Oriana



(Foto: José R. Montero) 


Este miércoles nos visitó el buque Oriana, todo un clásico de los muelles coruñeses.


(Foto: José R. Montero) 


Sobre las ocho de la mañana la nave de la compañía británica P&O llegó a la rada herculina procedente del puerto de Bilbao con unos 1.800 pasajeros a bordo que estos días disfrutan de una singladura de 8 jornadas de duración con inicio y final en el puerto de Southampton y que ha hecho escalas en Guernsey (Islas del Canal), La Rochelle (Francia) y la mencionada ciudad vasca. A Coruña es la última parada de la travesía antes de ponerle punto y final en unas pocas horas en tierras inglesas.


Jornada totalmente desapacible en lo meteorológico la de este miércoles.
(Foto: Manuel Candal)


Pese a que estamos a las puertas del verano, la caprichosa meteorología gallega quiso recibir al Oriana con un día de lo más desapacible, con frecuentes chubascos que no invitaban a los casi dos mil cruceristas a callejear por el centro de la urbe. Tras casi 8 horas de estancia, poco antes de las cinco de la tarde el Oriana zarpó en dirección norte y lo hizo, como no podía ser de otra forma, bajo una fuerte lluvia que dificultó la labor "afotadora" de los shipspotters que acudieron a ver la maniobra de salida. Vaya desde aquí mi reconocimiento a todo aquellos que aguantaron estoicamente el chaparrón mientras fotografiaban al precioso navío británico. Por delante al Oriana le quedan todavía dos visitas más a la ciudad, la primera de las cuales tendrá lugar el próximo 26 de septiembre.


Rumbo a Southampton.
(Foto: José R. Montero)


Agradecimientos a Manuel Candal y José Montero por las fotos suministradas.



martes, 14 de junio de 2016

Ferrol toma el relevo



(Foto: José R. Montero)


Tras la escala del buque Braemar el pasado martes día 7 el tráfico de cruceros se toma un pequeño descanso en la ría herculina por espacio de una semana pero esto no significa que los navíos de pasaje dejen de llegar al golfo ártabro; Ferrol ha tomado el relevo durante este mini-parón en el puerto de A Coruña con dos escalas protagonizadas por los buques Marina y Star Legend, que visitaron la dársena departamental durante las jornadas del jueves y el domingo respectivamente.


El Marina, el primero de los protagonista en aguas ferrolanas.
(Foto: Fernando Allegue)


Minutos antes de las siete y media de la mañana del pasado jueves el precioso Marina se encontraba ya en plena maniobra de atraque en aguas interiores de la ría vecina. Procedente de Leixoes el buque de la naviera Oceania Cruises trajo a la ciudad de Ferrol a unos 1.200 pasajeros, en su gran mayoría norteamericanos, y que estos días realizan una ruta de 8 jornadas de duración con salida desde Lisboa y que tras las paradas en Oporto y la ciudad gallega hará escalas en Bilbao para continuar su periplo por tierras francesas en las dársenas de Le Verdon, Brest y St. Malo antes de poner fin a la travesía en el británico puerto de Southampton.


(Foto: Fernando Allegue)


Pese a que el día no lució muy soleado, los pasajeros se animaron a bajar a tierra para realizar las oportunas excursiones contratadas subiéndose a alguno de los 12 autobuses que llevaron a los turistas a A Coruña, Santiago, Betanzos y Pontedeume. Algunos prefirieron callejear por Ferrol paseando por el barrio de A Magdalena, visitando el Museo de la Construcción Naval o simplemente dando rienda suelta a su afán comprador en alguna tienda. Independientemente de la opción elegida, siempre es una estupenda noticia la llegada de uno de estos buques a la ciudad ferrolana; las arcas locales lo agradecen.


El Marina durante su salida de la ría de Ferrol el pasado jueves con el Castillo de La Palma en primer término.
(Foto: José R. Montero)


El Marina no es un buque desconocido para los ferrolanos ya que debutó en sus muelles el año pasado. Se trata de un barco de reciente factura (inició su andadura comercial en el año 2011) construído en los astilleros italianos Fincantieri Sestri Ponente con un registro bruto de 66.084 toneladas y unas dimensiones pricipales de 239´3 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´4 metros que puede albergar a un total de 1.252 pasajeros en alojamiento máximo a los que hay que sumarles sus 800 tripulantes. Para dar cabida a este número de cruceristas el Marina cuenta con un total de 626 camarotes (que practicamente podriamos llamar suites) y el 90% de ellos presenta balcón privado. Su belleza, innegable, reside precisamente en sus dimensiones humanas, alejadas de la gigantización del sector que ha hecho que se pierda cualquier atisbo de forma naval en los nuevos diseños que cuesta distinguir a veces entre un barco o un bloque de apartamentos. El Marina luce una original y "conveniente" bandera ya que navega bajo pabellón de las Islas Marshall, un pequeño archipiélago situado en la micronesia, y su puerto de registro es el de Majuro. Su identificativo de llamada es V7SK2.


Detalle de la preciosa proa del Marina.
(Foto: José R. Montero)


Tras pasar buena parte del día como un ferrolano más, a las cinco y media de la tarde el Marina inició su maniobra de salida que fue seguida desde los principales miradores de la costa por bastantes curiosos pese a ser un día laborable y a que la meteorología no invitaba mucho a la observación. Tras el saludo de rigor por parte de los miembros de la Asociación Batalla de Brión apostados en el castillo de San Felipe a los que el Marina correspondió con varios bocinazos, el buque encaró hacia aguas abiertas para una vez allí poner rumbo a tierras vascas. Tras esta visita el Marina repetirá en el puerto departamental antes de finalizar 2016; será, si no hay cambios de última hora, el próximo 22 de septiembre.


El Marina se despide de Ferrol hasta finales de septiembre.
(Foto: Fernando Allegue)


El Star Legend por su parte no quiso ser tan madrugador y no fue hasta las nueve de la mañana del domingo cuando alcanzó la bocana de la ría. A su encuentro acudió el práctico para llevarlo a su amarre en el muelle Fernández Ladreda. Los 200 pasajeros que llegaron a bordo del buque de la naviera norteamericana Windstar Cruises realizan estos días un viaje de 10 jornadas de duración con salida en Lisboa y final en Dublín durante el cual hará visitas a diversas ciudades de la península ibérica y Francia. Se trata de una travesía especial organizada por la James Beard Foundation, una organización sin ánimo de lucro con sede en Nueva York que promueve el conocimiento del arte culinario americano a través de conferencias y diversas actividades a lo largo de todo el mundo. Cuenta también con un programa educativo de primer nivel e incluso un sistema de becas para sus estudiantes. Los cruceros que la James Bead Foundation realiza en asociación con la naviera Windstar Cruises tienen una temática culinaria y en ellos un equipo de la asociación viaja a bordo realizando numerosas actividades como charlas y "masterclass" a cargo de sus reputados chefs. Durante las travesías también se le hace un guiño a la cocina local organizando excursiones a tierra para conocer los productos típicos de la región que se visita.


La lancha de prácticos y el Star Legend "posando" para la cámara.


Al igual que ocurriera el jueves durante la escala del Marina, los pasajeros del Star Legend no pudieron disfrutar de una meteorología muy benévola y pese a que la temperatiura fue bastante agradable el día por lo general fue gris, con una lluvia fina que por momentos desanimaba bastante a callejear. Eso unido al pequeño tamaño del buque en cuestión hizo que el ambiente en las calles durante la jornada dominical fuese bastante menor que el de otros días con crucero.




Unos detalles sobre nuestro segundo protagonista de hoy: Construido en los astilleros Schichau Seebeckwerft y puesto en servicio en el año 1992 con el nombre de Royal Viking Queen, el actual Star Legend es un buque de 9.961 toneladas de registro bruto con unas dimensiones de 135 metros de eslora, 20´5 metros de manga y un calado de 5´2 metros que puede albergar a 208 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumarle sus 164 tripulantes. El Star Legend cuenta con dos buques cuasigemelos, también integrantes de la flota de Windstar Cruises; son los navíos Star Pride y Star Breeze




Si por algo es famoso el Star Legend es por su pasado interpretativo y es que este pequeño barco puede presumir de haber sido protagonista de una película de Hollywood (o jollibú). Seguro que muchos de ustedes recuerdan la película Speed, aquel film de acción donde un terrorista colocaba un explosivo en un autobus que haría detonar si éste bajaba de una determinada velocidad. Partiendo de esta premisa, ya de por si retorcida, algunas mentes privilegiadas tuvieron la brillante idea de trasladar la acción a una nave de cruceros y de ahí nació Speed 2. El resultado es el esperable, una película mala de solemnidad en el que podemos ver a nuestro protagonista de hoy pasar las de caín por culpa de un malvado y transtornado informático interpretado por Willem Defoe, que provoca mil y un disgustos al atribulado pasaje entre los que se encuentran Sandra Bullock, que también había estado en el autobus-bomba (también es mala suerte). La escena culmen de la cinta es en la que vemos al pequeño buque estamparse contra una isla caribeña, destrozando a su paso todo lo que encuentra. Cinéma vérité.


Nuestro Star Legend "atracando" en una isla caribeña. En Ferrol optó por una maniobra más convencional.


Tras siete horas de estancia finalmente a las cinco y media de la tarde el Star Legend reinició la marcha para poner rumbo al puerto de Gijón. Al igual que el Marina el pequeño buque norteamericano repetirá visita a Ferrol este año; será el próximo 17 de agosto.


El Star Legend abandonó las instalaciones ferrolanas el pasado domingo a las cinco y media de la tarde.


Para acabar quisiera agradecer su aportación en forma de fotos a dos colaboradores: por un lado Jose R. Montero, habitual suministrador de imágenes para el blog y que no necesita presentación, y por otro a Fernando Allegue, que participa por primera vez . ¡Bienvenido a bordo!.


(Foto: Fernando Allegue)



viernes, 10 de junio de 2016

Día gris





Pese a que en lo climatológico fue de lo más soleado, la jornada del pasado martes 7 de junio en aguas de la ría de A Coruña fue en lo crucerístico un día gris, y lo digo sin ninguna connotación negativa. El protagonista en los muelles herculinos fue el buque Braemar, de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines.




Procedente del puerto asturiano de Avilés, la nave de bandera bahameña llegó a la ría herculina poco antes de las siete de la mañana para quedar amarrado minutos más tarde en la habitual ubicación para este tipo de tráficos, el muelle de trasatlánticos. A bordo del Braemar esta vez llegaron unos 700 pasajeros, practicamente en su totalidad británicos, que estos días disfrutan de una bella singladura de dos semanas de duración con inicio y final en el puerto de Southampton y que tras su estancia en la costa astur-galaica hará paradas en Portimao, Sevilla (donde pernoctará), Huelva, Málaga y Vigo antes de poner fin a la ruta en tierras británicas el próximo 18 de junio.


Pese a que durante gran parte del día lució un sol de justicia el Braemar llegó a la ciudad con un cielo bastante gris... de lo más propio.


Pocos buques de pasaje son tan conocidos por aguas coruñesas como el Braemar. Desde su debut en la ciudad ocurrido en octubre de 2001 durante su primer año al servicio de la Fred. Olsen, muchas han sido sus escalas aquí durante estos años sin más novedades reseñables que el "estirón" que pegó en 2008 cuando el buque aumentó su eslora y de paso su registro bruto al añadírsele en los astilleros Blohm & Voss de la ciudad alemana de Hamburgo una sección central de 31´2 metros que aumentó su capacidad en 250 pasajeros pero arruinó definitivamente su estética. Desde ese momento las escalas del Braemar en A Coruña siguieron produciéndose con la misma frecuencia y con la única diferencia de ocupar unos cuantos metros más de línea de atraque que antaño. El segundo gran cambio durante su etapa en la naviera inglesa ha llegado este año.



Arriba: En su configuración original el Braemar resultaba un buque de lo más agraciado estéticamente.
Abajo: La sección central añadida en 2008 arruinó un tanto su imagen exterior.

(Foto abajo: Jens Boldt)


A finales de 2015 la naviera Fred. Olsen Cruise Lines anunciaba que su flota, compuesta en la actualidad por 4 buques, incorporaría una nueva imagen corporativa consistente en el repintado del casco de sus naves de color gris humo además de añadir una línea roja recorriendo toda la eslora de proa a popa. El Boudicca fue el primer navío en incorporar el nuevo "look", que se fue haciendo extensible al resto de barcos de la flota con el paso de las semanas. El pasado 14 de abril los shipspotters gallegos tuvimos la oportunidad de ver por primera vez como lucían sus nuevas galas uno de sus barcos con la escala del Balmoral en el puerto de Ferrol, con muy buenas sensaciones por cierto. Con la visita de este martes el Braemar ha sido el encargado de estrenar la nueva indumentaria de la naviera en A Coruña.


La escala del Braemar del pasado martes ha supuesto el estreno de los nuevos colores corporativos de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines en la ciudad herculina.


Hay que aclarar no obstante que la proclamada como nueva imagen no es tan nueva ya que se trata de los antiguos colores (al menos parte de ellos) que lucía la compañía años atrás. La diferencia estriba esta vez en que han recuperado el gris humo para dar ese toque retro y han incorporado como elemento nuevo la línea roja como símbolo de modernidad. La nueva (o vieja, según se mire) identidad cromática de la compañía busca asociar visualmente dicho cambio con el salto de calidad que ha dado la naviera, que pretende posicionarse dentro del mercado premium británico con su flota de buques de pequeño tamaño. En mi opinión tras ver a dos de sus barcos lucir sus nuevos colores he de reconocer que al Balmoral le sientan de maravilla pero quizás algo menos al Braemar, si bien esta última impresión pueda deberse a que desde que lo alargaron el buque ha perdido para mí gran parte de su encanto. Estoy seguro de que a los componentes más clásicos de la flota, los gemelos Black Watch y Boudicca la nueva imagen le sentará de maravilla pero para verlos en directo tendremos que esperar al menos hasta el año que viene.


Los nuevos colores no le quedan mal al Braemar pero...


Volviendo al pasado martes tras una estancia aproximada de 10 horas en la ciudad herculina a las cinco de la tarde el Braemar se despidió de aguas coruñesas poniendo rumbo al sur con destino a la dársena de Portimao, sitauada en el Algarve portugués. Al Braemar todavía le quedan por la proa varias escalas en A Coruña antes de finalizar el presente año, la próxima de ellas el 5 de noviembre.


Rumbo a tierras lusas.


 Las fotos de esta entrada  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.



jueves, 9 de junio de 2016

Mes Hapag-Lloyd





En 5 días, 4 buques de cruceros. Junio ha comenzado con un ritmo frenético de escalas en el puerto herculino pese a no ser uno de los meses más propicios para este tipo de tráficos. El pasado domingo se cerró un prolífica semana crucerística en la ciudad con la visita del pequeño buque de expedición alemán Bremen de la naviera Hapag-Lloyd Cruises.


El Bremen se suma a la lista de ilustres visitantes del presente mes.


Procedente de la dársena portuguesa de Leixoes el Bremen llegó a A Coruña bien avanzada la mañana y no fue hasta las doce y media cuando la nave de bandera bahameña quedó atracada en el muelle de trasatlánticos permitiendo entonces a su pasaje, unos 170 pasajeros de nacionalidad germana, bajar a tierra para realizar las excursiones contratadas.




Construído en los astilleros japoneses Mitsubishi Heavy Industries de la ciudad de Kobe y puesto en servicio a finales de 1990 como Frontier Spirit, el buque pasó a manos de sus actuales propietarios en 1993 que tras una reforma valorada en un millón y medio de euros lo rebautizó como Bremen. Nuestro protagonista de hoy es un barco de 6.752 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 111´5 metros de eslora, 17 metros de manga y un calado de 4´8 metros que en sus 6 cubiertas de pasaje puede albergar a 184 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumarles sus 94 tripulantes. Su casco especialmente reforzado le permite navegar entre hielos y junto a su compañero Hanseatic forman la flota de buques de expedición de la prestigiosa naviera Hapag-Lloyd.


El Bremen es un buque especialmente diseñado para navegar entre hielos.


Hablar de Hapag-Lloyd es hacer mención de uno de los grandes nombres de la historia marítima con más de 175 años de historia a sus espaldas por eso siempre es una estupenda noticia que una de sus criaturas visite nuestra ciudad; al menos para mí es toda una alegría porque me declaro devoto de esta compañía. Para los "fans" de la Hamburg Amerikanische Packetfahrt Actien Gesellschaft (lo que esconden las siglas del acrónimo HAPAG) este mes de junio es toda una fiesta ya que en apenas tres semanas veremos desfilar por los muelles coruñeses nada más y nada menos que a tres buques de su flota (compuesta en total por 4 navíos): A la visita de este pasado domingo protagonizada por el Bremen hay que sumarle la realizada el pasado día 2 por el Hanseatic. El trío lo completará el próximo día 21 su buque insignia, el Europa 2, el que es considerado como el mejor buque de cruceros del mundo. El broche de oro a esta inusual actividad por parte de la naviera teutona en A Coruña en este 2016 lo pondrá el buque Europa que hará escala el 7 de septiembre.


El Bremen "mirando" a cámara.


Tras una breve escala de poco más de seis horas, finalmente a las siete de la tarde el Bremen se despedía de aguas coruñesas poniendo rumbo al norte con destino al puerto de Tresco en las británicas Islas Scilly, situadas cerca de la península de Cornwall. Si no hay cambios de última hora el Bremen nos volverá a visitar antes de finalizar el presente año: Será el próximo 22 de octubre.


El Bremen se despidió poniendo rumbo a tierras británicas.



Las fotos de esta entrada  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas