NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 26 ABRIL: La naviera británica Cruise & Maritime Voyages comenzará a operar en el mercado francés en 2016 con el buque Azores, que pasará a llamarse Astoria.
  • 21 ABRIL: MSC dio a conocer el nombre de su próximo navío: MSC Meraviglia.
  • 21 ABRIL: El grupo industrial Virgin planea revolucionar el sector de los cruceros en 2019 con la construcción de dos navíos de diseño futurista.
  • 19 ABRIL: El Splendour of the Seas, que en 2016 será transferido al grupo TUI, será rebautizado como Thomson Discovery
  • 17 ABRIL: El Allure of the Seas entrará en el dique seco de Navantia Cádiz el próximo 1 de mayo para realizar su primera gran carena.

domingo, 26 de abril de 2015

"Hoy nos visitó..." Le Boreal



(Foto: Carlos Rapela)


 Hoy nos visitó el buque Le Boreal de la naviera francesa Compagnie du Ponant.


(Foto: Carlos Rapela)


Este pequeño buque de pasaje con más apariencia de un yate privado que de otra cosa, llegó a la ciudad a las 11:30 horas procedente del puerto de Leixoes con dos centenares de pasajeros, en su mayoría franceses, a bordo.


El Le Boreal llegó a media mañana.
(Foto: Carlos Rapela)


Construído en el año 2010 en los astilleros italianos Fincantieri de la ciudad de Ancona, el Le Boreal es un navío englobado dentro del sector de los llamados barcos-boutique que ofrecen un selecto servicio a bordo de naves de pequeño tamaño que simulan la experiencia de navegar en un yate particular. Tiene un registro bruto de 10.944 toneladas, 142 metros de eslora, 18 metros de manga y un calado de 4´8 metros. En su interior un ambiente de lujo a lo largo y ancho de sus 6 cubiertas de pasaje decoradas con un estilo vanguardista y que tienen una capacidad máxima para 268 pasajeros. La tripulación está formada por 139 tripulantes


Un buque de línea moderna y sofisticada.
(Foto: Carlos Rapela)


Es la primera y única escala que el buque francés tiene previsto realizar en A Coruña para este 2015, dársena en la que debutó en mayo de 2011, aunque quizá su visita más recordada sea la del 18 de abril de 2012 cuando a su llegada el Le Boreal sufrió los embates de la ciclogénesis Madeleine. Las imágenes del pequeño crucero de lujo navegando entre enormes olas dieron la vuelta al mundo.


La entrada del Le Boreal en la dársena herculina hoy fue bien distinta a la de abril de 2012 cuando el pequeño buque galo tuvo que enfrentarse a la ciclogénesis Madeleine.
(Foto: Jose R. Montero)


Se trata de la primera unidad de una serie de 4 barcos similares si bien los dos últimos son ligeramente mayores. La cuarta unidad, que se llamará Le Lyrial, debutará en mayo de este año.


(Foto: Carlos Rapela)


 Tras casi siete horas en la ciudad el Le Boreal finalizó su estancia en A Coruña a las seis de la tarde reiniciando su viaje para dirigirse a su siguiente destino, el puerto de Santander.


(Foto: Carlos Rapela)



Agradecimientos a mi amigo Carlos Rapela ya que suyas son todas las fotos (salvo la de archivo, que es de Jose Montero) que sirven para ilustrar este post.



sábado, 25 de abril de 2015

Tierra de gigantes (Parte I)



(Foto: Jose R. Montero)


Galicia está de moda. Al menos en lo relativo al sector de los cruceros. Sólo así se explica la presencia de sendos buques de pasaje en dos puertos distintos de nuestra comunidad  con apenas 48 horas de diferencia este fin de semana. Y no hablo de dos navíos cualesquiera; hablo de dos auténticas bestias del sector que trajeron (o traerán puesto que uno de ellos llegará en unas horas) a territorio galaico la friolera de casi 10.000 personas entre pasajeros y tripulación. Casi nada. La entrada de hoy cuenta con dos estrellas tan grandes en tamaño como la expectación despertada en sus respectivas dársenas de recalada, Vigo y Ferrol. Hoy los protagonistas del blog  son los buques Anthem of the Seas y MSC Splendida.


Anthem of the Seas, protagonista el pasado viernes en Vigo.
(Foto: Quique Blanco)


Y para comenzar con el relato de estas dos jornadas crucerísticas memorables en nuestra geografía nos desplazamos al sur para hablarles del primero de los actores que apareció en escena este viernes 24. Hoy empezamos con el fascinante Anthem of the Seas.


(Foto: Jose R. Montero)


Con el recuerdo todavía fresco de lo que fue hace unas semanas otra visita histórica, la escala inaugural del nuevo buque insignia de la naviera P&O, el Britannia, el pasado día 9, el puerto de Vigo escribió este 24 de abril una nueva página de oro en el ya de por sí grueso tomo que recoge la nómina de los ilustres moradores de sus muelles. Poco antes de las nueve de la mañana hacía su majestuosa entrada en la ría viguesa el último prodigio naval a las órdenes de la compañía Royal Caribbean, el Anthem of the Seas, todo un espectáculo visual autopropulsado y todo un himno (como expresa su nombre) a la más puntera ingeniería naval. A la ciudad olívica el navío de bandera bahameña trajo una horda de más de 4.000 pasajeros, británicos en su mayoría puesto que el buque se destinará a ese mercado durante el 2015, pero también de otras variadas nacionalidades como corresponde a una cosmopolita ciudad, en este caso flotante y que contribuyeron a dar una formidable imagen a la zona portuaria y aledaños en una estelar jornada que resultó excepcional en todos los aspectos excepto en el climatológico.


La climatología no acompañó durante la estancia del Anthem en Vigo aunque por suerte la lluvia fue menos de la prevista.
(Foto: Jose R. Montero)


La llegada del Anthem of the Seas a aguas gallegas es un hito por un doble motivo; por un lado es su debut en la dársena viguesa y por otro, éste de mayor relevancia, la ciudad olívica se convirtió este pasado viernes en el primer puerto donde el impresionante navío hacía escala oficial al encontrarse realizando su travesía inaugural; no hace ni cinco días que el buque era bautizado oficialmente en la ciudad de Southampton iniciando 48 horas después su primera singladura comercial rumbo a tierras galaicas. la ruta de su debut incluye 8 días de navegación con paradas en varios puertos como Gijón, Bilbao o Le Havre antes de regresar al punto de salida. La totalidad de las plazas ofrecidas para esta travesía estaban agotadas desde hacía ya varios meses.


El ANthem of the Seas se encuentra realizando su viaje inaugural.
(Foto: Jose R. Montero)


Puede que los vigueses estén más que acostumbrados a la presencia de estas enormes criaturas flotantes amarradas a sus muelles pero de vez en cuando incluso nuestros vecinos del sur (y también los que nos acercamos hasta allí para verlos) no pueden evitar quedarse con la boca abierta contemplando los colosales ingenios mecánicos que los visitan; la de este viernes fue una de esas veces. Y es que el Anthem of the Seas produce de todo menos indiferencia.


El Anthem causó sensación en la ciudad olívica.
(Foto: Jose R. Montero)


Lo primero que llama la atención de este buque es, evidentemente su tamaño. El Anthem of the Seas no es el crucero más grande del mundo pero pocas megaciudades propulsadas dedicadas al ocio en alta mar lo superan y como prueba sus mareantes cifras: 168.666 toneladas de registro bruto, 348 metros de eslora, 41 metros de manga y 8´5 metros de calado.18 cubiertas, de las cuales 16 son exclusivas para el pasaje en las que puede albergar a 4.905 pasajeros en capacidad máxima con una dotación de 1.500 tripulantes. El coste del navío ha sido de unos 865 millones de euros siendo su construcción una de las más caras de toda la industria crucerística. Colosal en dimensiones pero para nada original en concepto; el Anthem es el segundo de una serie de tres barcos gemelos (el tercero todavía en fase de construcción) agrupados bajo el nombre genérico de Quantum Class y cuya primera unidad, la que le da nombre a la serie, lleva ya cinco meses pateándose los mares.


El Anthem of the Seas es el segundo buque de la clase Quantum.
(Foto: Jose R. Montero)


Dejando de lado su tamaño otro de los motivos por el que este barco da que hablar es por su aspecto externo. Queda claro que el Anthem of the Seas no escapa a la tendencia actual que impera desde años en el diseño de este tipo de unidades navales, esa que provoca que cuando te acercas mucho a un crucero recién salido del astillero pierdas la noción de que estás viendo un barco y no un bloque de apartamentos. Este navío sin ser ajeno a esta característica, presenta una serie de particularidades que a nivel estético lo apartan de lo que es norma. Para empezar el color de su casco. Azul. Siguiendo la moda iniciada en 2009 con los barcos de la serie anterior, los de la Clase Oasis, el Anthem y sus hermanos gemelos lucen ese color "pitufo" tan característico y por lo que he podido sondear tan impopular en el mundillo afotador aunque poco a poco nos vayamos acostumbrando a este inusual tono. Pero quizás el color sea lo menos llamativo y es que el Anthem OTS presenta externamente multitud de elementos que cabría calificar como "raros" y que le otorgan esa estampa tan personal.


Podrá gustar o no gustar pero de lo que no hay duda es que el Anthem of the Seas presenta una imagen muy característica y personal.
(Foto: Jose R. Montero)


Puede que no sea el más grande de su especie (ese privilegio le corresponde a los ya mencionados buques de la clase precedente; Oasis, Allure y Harmony of the Seas con sus imbatibles 225.000 toneladas de registro bruto) pero lo que nadie le puede discutir al Anthem of the Seas es de ser el buque más "high-tech" de cuantos surcan los océanos incorporando auténticas primicias en el sector que constituyen una revolución en el mundo crucerístico; para muestra un botón: una de esas "cosas raras" anteriormente mencionadas que encontramos al echar un vistazo a este barco es una especie de grúa que lo corona. Se trata de la NorthStar, una  torre de observación situada en la cubierta más alta de la nave con capacidad para 14 personas y que completamente desplegada ofrece unas vistas de 360 grados a casi 100 metros sobre el nivel del mar. Abstenerse los que padezcan vértigo.



Arriba: La NorthStar ofrece unas impresionantes panorámicas de 360 grados elevada más de 90 metros sobre el nivel del mar.
Abajo: Desplegada, esta torre de observación le da al Anthem un peculiar aspecto.

(Foto arriba: Jose R. Montero)
(Foto abajo: Quique Blanco)


Y como éste se podrían citar decenas de ejemplos más, a cada cual más sorprendente, de todos los "gadgets" que nos podremos encontrar a bordo de este derroche de tecnología que es la nueva creación de Royal Caribbean, pero he decidido no desvelar más secretos de los que esconde este gigante o al menos esperar al 11 de junio para hacerlo; ese día el Anthem of the Seas hará su debut en nuestra ciudad de manera que los coruñeses también tendremos la oportunidad de alucinar en colores con la presencia de uno de los cruceros más impresionantes de cuantos surcan los mares. Contamos ya los días que quedan para esa escala.


En unas semanas el Anthem of the Seas también hará su estreno en nuestra ciudad.
(Foto: Jose R. Montero)


Volviendo al pasado viernes y tras asombrar a los vigueses durante gran parte de la jornada, el Anthem of the Seas puso fin a su presencia en la ciudad olívica a las 17:45 horas con su maniobra de desatraque, que fue seguida por multitud de curiosos desde diversos puntos de la costa aunque la amenaza de lluvia hizo que su salida no levantara tanta expectación como la que en su día levantó el Oasis of the Seas el pasado 27 de septiembre. De todas maneras aquellos que no pudieron ver en directo la partida de este nuevo gigante "of the seas" (entre los que lamentablemente tengo que incluirme) tendrán más oportunidades para hacerlo, concretamente ocho, que son las visitas que aún tiene por delante el Anthem en la urbe viguesa. Tras sobrepasar las Cíes el himno azul puso proa al norte rumbo a su próximo destino, la ciudad de Gijón donde a buen seguro levantará tanta o más expectación que en tierras gallegas. No es para menos.


Salida bajo nubes amenazantes.
(Foto: Jose R. Montero)


Por hoy lo dejamos aquí pero aún nos queda el otro protagonista de este fin de semana tan especial, el MSC Splendida. Mi agradecimiento enorme a mis buenos amigos Quique Blanco y Jose Montero por la gran crónica y las excelentes fotos prestadas de una gran jornada para el recuerdo y que lamentablemente no pude compartir con ellos.


 (Foto: Jose R. Montero)


jueves, 23 de abril de 2015

Estrenando uniforme





Entramos en temporada alta de cruceros en la ciudad A Coruña, algo que se nota echando un vistazo a sus muelles que día sí y día también aparecen ocupados por alguna de estas ciudades flotantes que, de mayor o menor tamaño, siempre dan color y ambiente con sus pasajeros paseando por las calles del centro de la ciudad y no menos importante (quizás lo que más) aportan un buen dinero a las arcas locales. La quinta recalada de lo que va de mes  ha estado protagonizada por el buque Azura de la naviera británica P&O que atracó en nuestra dársena este martes.


Los pasajeros del Azura disfrutaron de una soleada mañana durante su estancia en A Coruña.


Con las primeras luces del día la imponente figura del megacrucero inglés apareció en el horizonte acercándose lentamente a su habitual amarre en el muelle de trasatlánticos. A bordo 3.500 pasajeros, casi todos ellos británicos, preparados para bajar a tierra en su primera escala desde que se subieron a la que será su casa flotante durante los próximos 14 días y que les llevará, tras pisar tierras gallegas, a visitar los archipiélagos de Madeira y Canarias y pasar por la capital lusa antes de regresar a casa. A su llegada a la urbe herculina el Azura procedía de Southampton.


Impresionante estampa la del Azura transitando por nuestra ría.


Pese a no tratarse de un debut (la primera visita del Azura a nuestro puerto fue en junio de 2012) la escala del gigante británico el pasado día 21 es especial por tratarse de la primera que realiza a la ciudad luciendo sus nuevos colores corporativos, consistentes en una chimenea de color azulón con el logo de la naviera en dorado y, sobre todo, una enorme bandera británica pintada a proa como símbolo de su "britanicidad" (¿existe el término?). Fue hace poco más de un año cuando en una rueda de prensa donde se ofrecían algunos detalles del futuro buque insignia de la compañía, el Britannia, cuando los directivos de la P&O anunciaron por sorpresa el cambio de imagen corporativa de la compañía tras más de 70 años fieles a los mismos colores. El nuevo "look" se iría aplicando a la flota de forma progresiva siendo el primero en lucirlos el Aurora, que los incorporó en el mes de diciembre. Con la botadura del Britannia y con el Oceana y el Oriana en mitad del proceso el turno ha sido ahora para el Azura aprovechando su reciente entrada en dique seco; de hecho la travesía que lo ha traído a nuestra ciudad y que se iniciaba hace dos jornadas en aguas inglesas es la primera en la que nuestro protagonista de hoy luce su nuevo uniforme.


El Azura lució sus nuevas galas por primera vez en A Coruña.


La reciente reforma del Azura ha sido llevado a cabo en los astilleros Blohm + Voss de la ciudad de Hamburgo por un período de dos semanas. Se trata de la primera gran carena de este buque desde su debut comercial hace ahora cinco años y los trabajos realizados son los habituales en este tipo de paradas e incluyen aquellas mejoras que no se pueden realizar durante las travesías comerciales. Durante los 14 días que el Azura ha permanecido en dique seco además de diversos trabajos de mantenimiento a nivel mecánico el navío ha sufrido una reforma general de las principales áreas públicas, cambios decorativos en los camarotes y la relocalización de una de las tiendas de la nave en la cubierta 5 entre otras acciones. Evidentemente todos estos cambios quedan ensombrecidos por su nuevo aspecto externo.




Y es que resulta inevitable no centrarse en sus nuevos colores. En mi modesta opinión los controvertidos nuevos colores de la P&O que tanto han dado que hablar en el mundillo crucerístico desde que se dieron a conocer no desentonan del todo en el Azura siendo quizás el buque de toda la flota británica que mejor los luce algo que puede deberse a su línea más moderna que la clasica estampa de los Oriana u Oceana, además de que el dramático cambio de colores de la chimenea no se hace tan notorio en nuestro protagonista de hoy  ya que ésta en realidad sigue siendo blanca y lo que realmente cambia de beige a azul son los dos paneles que la cubren parcialmente.

 
Un cambio menos radical: En el Azura el cambio de colores de la chimenea no se hace tan difícil de asimilar en buena medida porque ésta realmente no modifica el tono (sigue siendo blanca) cambiando unicamente los paneles decorativos laterales.


 Justo hace hoy una semana tuvimos la oportunidad de ver al gemelo (o casi) del Azura, el Ventura, con los antiguos colores de la naviera, es decir, su casco inmaculadamente blanco y su chimenea de color beige, así que la visita de hace dos días fue una buena oportunidad para comparar entre el antes y el después y sacar conclusiones. Personalmente he de decir que, a base de verlo ya me voy haciendo a la idea del cambio pero lo de la chimenea en azulón me está costando un mundo el asimilarlo.


A favor o en contra. La nueva imagen de la P&O tiene opiniones para todos los gustos.


No dio el Azura mucho tiempo a que nos acostumbrásemos a su nueva imagen ya que su estancia en A Coruña fue más bien breve; de apenas siete horas ya que a las dos de la tarde el gigantesco crucero se puso de nuevo en marcha y tras doblar el dique de abrigo tomó rumbo sur  para dirigirse a la segunda escala de su actual singladura, el puerto de Funchal en el archipiélago de Madeira, adonde llegó hoy. Por aquí lo tendremos de nuevo el próximo 24 de agosto.


A las dos de la tarde el Azura partió rumbo a Funchal.



Todas las fotos del esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad su autoría.

domingo, 19 de abril de 2015

20 años no es nada. La historia del MV Oriana (Parte III)





Es hora de continuar con el repaso iniciado hace varios días sobre el buque Oriana con motivo de su reciente 20 aniversario. En el segundo post de este especial dedicado al buque británico relataba los principales sucesos ocurridos a lo largo de sus dos décadas de vida, veinte años plagados de anécdotas y por encima de todo, de muchos éxitos.


(Foto: Manuel Candal)


Y así llegamos al presente año, un 2015 que no sólo es significativo en la vida del Oriana por ser su 20 aniversario; este año también será especial en la historia del navío por ser el de la incorporación de sus nuevos colores corporativos, consistentes en una gran bandera británica pintada en la proa y la chimenea pintada de color azulón sustituyendo al tradicional beige. El cambio de colores, que busca darle a la naviera un aire más británico, se inició a finales del pasado año en el buque Aurora y continuó con la presentación del nuevo buque insignia de la compañía, el Britannia. Los siguientes en incorporar la nueva librea de la P&O han sido los buques Oriana y Oceana que al tener programadas sus respectivas paradas en dique seco para 2016 y 2017 respectivamente han visto como su cambio de imagen se ha ido realizando de manera gradual mientras se hallaban inmersos en diversos cruceros.


El Oriana lucirá a partir de este año sus nuevos colores corporativos consistentes en una chimenea de color azulón y una gran bandera británica pintada en la proa. El pasado 25 de enero los coruñeses tuvimos la oportunidad de ver el nuevo "look" del navío británico aunque sólo parcialmente; de momento el Oriana sólo ha mudado el color de su chimenea quedando la incorporación de la "Union Jack" para más adelante.


Resumidos de manera bastante breve los orígenes y lo que han dado de sí sus primeros veinte años de vida comercial en las dos primeras entradas, en este último post dedicado al vigésimo aniversario del emblemático navío de la P&O quisiera terminar centrándome en el papel que el Oriana ha desempeñado durante estas dos décadas en nuestra ciudad y que ha sido muy importante.


El Oriana, todo un emblema de nuestra ciudad.
(Foto: Daniel Candal)


Su debut en aguas herculinas tuvo lugar poco tiempo después de su botadura oficial y apenas dos meses después de recibir su baño de champán en la ciudad de Southampton los coruñeses tuvimos el privilegio de ver la formidable estampa del navío británico surcando por primera vez la ría de A Coruña; fue el 23 de mayo de 1995 y la ocasión, como no podía ocurrir de otro modo, fue todo un acontecimieto; no hay que olvidar que por aquel entonces el Oriana era uno de los buques de pasaje más grandes de todos los tiempos y sin lugar a dudas el más moderno del momento.


(Foto: Manuel Candal)


Desde su brillante debut en el año 95 el Oriana comenzó un particular idilio con la urbe herculina que le ha llevado a lo largo de todo este tiempo a visitar periodicamente nuestra ciudad. Raro es el año en el que el Oriana no se deja ver al menos una vez por nuestros muelles.


El Oriana es todo un asiduo visitante en nuestros muelles, adonde ha recalado en más de 25 ocasiones en los últimos 20 años. En la foto se puede ver a nuestro protagonista zarpando de la ciudad el 29 de diciembre de 2004.


Las numerosas escalas que acumula en A Coruña, más de 25, hacen que el Oriana sea historia viva de nuestro puerto y que este buque de leyenda haya formado parte de muchas de las jornadas más recordadas en los muelles herculinos. La más destacada sin ninguna duda se produjo hace unos meses, el pasado 2 de mayo de 2014 cuando por primera vez atracaron en nuestra dársena seis cruceros al unísono. El Oriana fue el integrante de mayor porte de este sexteto que entró en los libros de historia de la ciudad.


Una jornada para el recuerdo: El pasado 2 de mayo el puerto de A Coruña batía récords albergando por primera vez a seis naves de pasaje al unísono. El Oriana (en la foto atracado a la derecha) era uno de los integrantes del grupo.
(Foto: Manuel Candal)


La imagen del Oriana atracado junto a sus cinco compañeros de amarre de ese día es una de las fotografías más espectaculares de este buque en nuestra ciudad pero a mi juicio no es la instantánea más impactante generada por el crucero inglés en sus numerosas estancias en la urbe. Meses antes de este histórico hito local el Oriana recaló en A Coruña como parte de una de sus habituales singladuras por el Atlántico con salida y llegada a Southampton. Aquel 27 de enero la casualidad quiso que en la derrota del Oriana se cruzara la enésima ciclogénesis explosiva que con tanta inusitada frecuencia nos visitaron el pasado invierno y el encuentro entre el buque británico y el fenómeno atmosférico fue de todo menos tranquilo. Con un temporal que demostró especialmente su virulencia en el mar con olas de hasta 10 metros y vientos de más de 80 km/h el crucero pasó buena parte de aquel día resguardado en nuestra dársena a la espera de una mejoría que no llegó. Tras valorar si quedarse a pernoctar en la ciudad o continuar viaje, el capitán se decantó por la última opción y el Oriana soltó amarras a sabiendas de que lo que se encontraría tras sobrepasar el dique de abrigo sería de todo menos agradable. La salida del navío británico navegando en mitad del mar embravecido dieron la vuelta al mundo además de dar buena cuenta de las excelentes aptitudes marineras de este portentoso ingenio flotante. En el vídeo que aparece a continuación se pueden ver las condiciones con las que se tuvo que enfrentar el Oriana aquel día, otra jornada para el recuerdo de las muchas que ha dejado esta nave a su paso por A Coruña...



(Vídeo: Óscar Blanco)


....y las que vendrán porque al Oriana le quedan muchos más aniversarios por la proa y muchas más escalas por realizar en nuestra ciudad. De momento ya hay 8 confirmadas para los próximos dos años, desde la prevista para el próximo 29 de mayo hasta las fijadas para el próximo ejercicio; incluso ya está anunciada la presencia de nuestro protagonista de hoy en A Coruña para el 1 de enero de 2017; una visita muy especial y la mejor manera de empezar ese año.


El Oriana y la ciudad de A Coruña mantienen desde 1995 una estrecha relación que se mantendrá en los sucesivos ejercicios con escalas ya confirmadas como mínimo hasta 2017.
(Foto: Manuel Candal)


 Para acabar este especial de tres entradas dedicado al que es, sin lugar a dudas, uno de mis buques de pasaje preferidos quisiera agradecer a todos aquellos que han aportado su granito de arena para la elaboración de estos posts, en especial a los amigos del servicio de Prácticos de A Coruña por la aportación de varios datos de archivo así como a mis colegas Daniel y Manuel Candal y a Óscar Blanco por el material foto y videográfico que ilustra esta última entrada.


A por otros 20 años!!!


jueves, 16 de abril de 2015

Toda una Diva





Abril sigue sumando recaladas de buques de crucero en A Coruña. Este miércoles una nueva escala en la ciudad herculina pero no una cualquiera; la de anteayer fue la  primera escala inaugural de un buque en 2015 si no contamos la del Azores el pasado 28 de marzo y que ya habia estado en puerto pero con otro nombre. Si lo exceptuemos a él, el AidaDiva, que es nuestro protagonista de hoy, abre la nómina de debutantes del año.




Pese a lo que su nombre pudiese sugerir el AidaDiva se comportó y cumplió su hora de llegada prevista a rajatabla y pasadas las 6 de la mañana maniobraba ya a la altura del castillo de San Antón para quedar atracado en el muelle de trasatlánticos unos minutos más tarde desplegando su amplia sonrisa hacia el Parrote. A bordo 2.100 pasajeros, alemanes en su mayoría, que procedían del puerto de Lisboa como parte de una travesía de 15 días de duración con inicio en Palma de Mallorca y final en Hamburgo.




Puede que para los que están más que acostumbrados a ver atracados en nuestros muelles a los buques de los simpáticas caras les cueste creer que este AidaDiva sea inédito en nuestra ciudad. Cabría pensar entonces en la posibilidad de que el protagonista de hoy en el blog fuese un recién salido de algún astillero pero nada más lejos de la realidad; nuestro Diva tiene ya 8 añitos sobre sus cuadernas pero por esas casualidades que tiene la vida hasta hoy nunca se había dejado ver por A Coruña.


(Foto: Jose Luís Porta)


Y créanme cuando les digo que esa circunstancia es realmente llamativa en el caso del barco que nos ocupa hoy. Construído en los astilleros Meyer Werft de la ciudad de Papenburg (Alemania), el AidaDiva fue la primera pieza de un proyecto conocido con el nombre genérico de Sphinx-Klasse (clase Esfinge) con el que la naviera Aida Cruises, propiedad de la italiana Costa Cruceros, buscaba colocar la primera piedra de su gfutura expansión. El proyecto constaba inicialmente de la construcción de dos unidades (al Diva lo siguió el Bella), con opción a una tercera.


El AidaDiva es el primero de una serie de siete unidades conocidas por el nombre genérico de Sphinx-Klasse.


En números el AidaDiva es un buque de tamaño medio de 68.500 toneladas de registro bruto, 251´7 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros. En sus 13 cubiertas de pasaje puede albergar a 2.500 pasajeros en capacidad máxima con una tripulación de 646 personas. Su diseño supuso una ruptura con muchos de los cánones establecidos en la industria crucerística; basta como ejemplo de ésto uno de sus rasgos más distintivos, el Theatrium, un área a medio camino entre un teatro convencional y un atrio situado en la zona central de la nave y en sus cubiertas exteriores que cuenta con una superfcie totalmente acristalada y un área aproximada de unos 3.000 metros cuadrados. La construcción del AidaDiva costó 315 millones de euros.



El Theatrium (arriba), con su gran superficie acristalada es uno de los rasgos externos más llamativos del AidaDiva. En su interior (abajo) se realizan conferencias, visionado de películas o espectáculos variados.

(Foto abajo: aida-fanpage.de)


El éxito de los dos primeros buques de la serie, con su diseño innovador y su estilo informal, hizo que Carnival, la matriz donde se engloba Costa Cruceros (y por lo tanto Aida Cruises), se lanzara a una feroz expansión para monopolizar el mercado alemán y de esta manera comenzaron a aflorar buques de la Sphinx-Klasse como setas: al Diva y al Bella le siguió en 2009 el AidaLuna, que aunque con ligeras modificaciones era gemelo de los anteriores. Una puesta al día del proyecto original dio como resultado el AidaBlu en 2010, que presentaba una cubierta y media más y como gran novedad una fábrica de cerveza a bordo (como lo oyen). En 2011 fue el turno del Sol que en esencia es una fotocopia del anterior. Cuando la familia parecía completa llegaron las dos últimas unidades; el AidaMar (2012) y el AidaStella, que en 2013 cerró para siempre la progenie de esta familia tan prolífica.




La relación entre los buques de la clase Esfinge y nuestra ciudad es muy estrecha ya que todos (o casi) sus integrantes visitaron A Coruña el mismo año de entrar en servicio, algunos de ellos como el AidaBlu incluso lo hicieron en su ruta inaugural rumbo a Palma de Mallorca donde días más tarde tendría lugar su bautizo oficial. Este hecho demuestra la enorme apuesta que a lo largo de todos estos años ha hecho la naviera Aida Cruises por nuestra ciudad. La excepción a esa presencia continuada de estos buques en aguas de Marineda la constituía el AidaDiva, por eso resultaba paradójico que el iniciador de una de las sagas crucerísticas más exitosas del sector y de la que más presencia ha tenido en nuesta ciudad nunca hubiese tocado aguas herculinas. Desde hoy ese vacío queda completado. Deuda saldada.


(Foto: Jose Luís Porta)


Tras quitarse esta histórica espina que duraba ya demasiado el AidaDiva dio por finalizada su presencia en la urbe coruñesa a las cinco de la tarde soltando amarras y poniendo rumbo a su siguiente destino, la ciudad de Santander. Sin más presencias en A Coruña marcadas en el calendario para lo que resta de año nos tendremos que conformar con la visita de su gemelo, el AidaBella, y que de cumplirse las previsiones atracará el próximo 27 de abril. No está mal...


A las cinco de la tarde el Diva puso rumbo a Santander.


...aunque no sea una Diva. Agradecimientos a mi amigo Jose Luís Porta al que le he "robado" un par de fotos para la elaboración de este post.



lunes, 13 de abril de 2015

20 años no es nada. La historia del MV Oriana (Parte II)





El pasado jueves publicaba la primera de una serie de entradas sobre la historia del MV Oriana con motivo de sus 20 años de vida comercial. En el primero de estos posts repasé de manera breve los detalles de como se fue forjando el proyecto que dio lugar a este magnífico barco así como su proceso de construcción. Con el nuevo buque a punto de salir del astillero es hora de continuar con el relato; el Oriana es ya una realidad.




Tras su salida de los astilleros Meyer Werft y una breve parada en Hamburgo para realizar una inspección de su casco, el Oriana salió a mar abierto para realizar durante 10 días sus tests para verificar el correcto funcionamiento de todos los sistemas. Durante estas pruebas los buques son llevados al límite de sus capacidades  para comprobar su maniobrabilidad, tiempos de detención a diferentes velocidades, correcto funcionamiento de los botes salvavidas y de las aletas estabilizadoras o el comportamiento del buque a toda máquina entre otras muchas pruebas.


El Oriana atracado en la localidad de Leer tras su salida del astillero y a la espera de que la marea le sea favorable para continuar su camino hacia mar abierto.
(Fuente: orianaof1995.blogspot.com)


La importancia de estas pruebas es vital para el éxito del proyecto ya que cuando éstas se realizan el buque todavía pertenece al astillero y si los resultados de los tests no son satisfactorios la naviera puede negarse a llevar a cabo la compra; es por esta razón por lo que nada puede fallar y si algo lo hace hay que dar con el problema y subsanarlo en el menor tiempo posible ya que los retrasos en las fechas de entrega también están fuertemente multados. Para el caso del Oriana las pruebas se llevaron a cabo con éxito salvo por un problema con las hélices; durante las pruebas de velocidad se comprobó que en la popa del barco se producían unas vibraciones muy fuertes que se hacían especialmente notorias en uno de sus restaurantes, donde los cubiertos vibraban hasta caer de las mesas. Tras analizar el problema se comprobó que la causa del mismo era un defecto en las hélices que tenían un comportamiento anómalo a altas velocidades, un defecto de tal calibre que la naviera llegó a plantearse incluso rechazar el buque aunque finalmente llegó a un acuerdo con el astillero para solucionar la incidencia en una posterior entrada a dique seco. Mientras tanto el Oriana operaría a velocidades de 22 nudos como máximo para no generar las molestas vibraciones.


(Fuente: thyssenkrupp.com)


Tras solucionar este contratiempo y con el visto bueno de los directivos de la compañía, el 2 de abril el Oriana regresó a Emshaven (Holanda) donde el buque pasó oficialmente a manos de la P&O pasando a lucir la enseña británica (hasta ese momento lució bandera alemana). Tras la entrega a sus legítimos dueños el buque inglés, ya a los mandos del Capitán Gibb, puso rumbo a Southampton para celebrar en el que sería su puerto base su ceremonia de bautizo.




Dicha ceremonia tuvo lugar el 6 de abril enmedio de un ambiente festivo como hacía mucho no se recordaba en la ciudad. No era para menos; se trataba del primer crucero construído en exclusiva para el mercado británico. Un acontecimiento de tal magnitud tenía que contar con una madrina que estuviera a la altura y la elegida fue su Majestad la Reina Isabel II que tras los discursos de rigor se acercó al atril para pronunciar las ya famosas palabras “I name this ship ORIANA, may god bless her and all who sail in her.” ("Bautizo a esta nave con el nombre de Oriana. Que Dios la bendiga y a todos los que naveguen en ella"). A continuación accionó el mecanismo que impulsó la botella de champán contra el casco del buque derramando el espumoso líquido sobre el nombre del barco, un símbolo de la buena suerte que ya para siempre acompañaría al navío durante toda su carrera. El Oriana celebró el "champanazo" con un grave bocinazo, que acompañó a los aplausos de la concurrencia. Para finalizar la ceremonia la Reina subió a bordo de la nave para realizar un recorrido por sus interiores y cuando todo hubo finalizado comenzó un trabajo frenético para preparar al buque para su ruta inaugural cuyo inicio tendría lugar 72 horas después.


El Oriana contó con una madrina de excepción; la mismísima Reina Isabel II.
(Fuente: orianaof1995.blogspot.com)


Y finalmente llegó el 9 de abril. Tras más de 6 años desde que surgiera la primera idea, se conocieran los primeros bocetos y un largo proceso de construcción que tuvo que superar varios obstáculos y un coste total aproximado de 280 millones de euros, el nuevo buque insignia de la naviera P&O, el MV Oriana, zarpaba desde la terminal Mayflower de la ciudad de Southampton para iniciar su primera singladura comercial que lo llevaría a visitar Funchal, Sta. Cruz de Tenerife, Lanzarote, Casablanca, Praia da Rocha y Lisboa entre otros puertos antes de retornar a Southampton. Acompañando al flamante navío por el estuario del río Test en su camino a mar abierto cientos de embarcaciones que lo escoltaron durante varias millas haciendo sonar sus sirenas. A bordo 1.850 privilegiados pasajeros o lo que es lo mismo todos los billetes vendidos para su primera travesía; también para las siguientes, lo que demostraba el éxito que era ya el Oriana, un éxito que acompañaría a este portento flotante en sus siguientes 20 años de carrera.


Un escuadrón de lanchas y botes particulares escoltaron al Oriana durante su salida de Southampton aquel 9 de abril de 1995.
(Fuente: orianaof1995.blogspot.com)


20 años que dan para muchas anécdotas, más si tu trabajo es patearte los mares de medio mundo, una dura labor que te hace ser proclive a tener algún percance  pero aún así el capítulo de incidencias del Oriana no es muy extenso. El primer gran acontecimiento en la vida comercial del buque británico no fue negativo pero sí muy emotivo y tuvo lugar en 1997. El 25 de septiembre de ese año el Oriana fondeó en Cannes coincidenciendo con el SS Canberra, que se encontraba realizando la última travesía de su carrera comercial. El encuentro no fue casual sino que se programó con el objetivo de realizar el traspaso oficial del Golden Cockerel, el galardón que ostenta el buque más rápido de la flota P&O y que desde ese momento pasó a manos de nuestro protagonista. Son ya 18 años los que el gallo dorado lleva luciendo en el puente de mando del Oriana sin que nadie hasta la fecha haya podido arrebatárselo.


El traspaso del Golden Cockerel del Canberra al Oriana se produjo en un encuentro que tuvieron ambos buques fondeados en Cannes.
(Fuente: orianaof1995.blogspot.com)


El primer incidente serio en la vida de nuestro protagonista tuvo lugar el 26 de mayo de 2000 cuando  el Oriana se vio envuelto en un operativo de rescate mientras se encontraba en navegación desdela isla de Cerdeña a Croacia. Durante la travesía el navío inglés recibió un SOS del mercante turco Orsay, que se hundía rapidamente en una zona próxima por lo que el entonces capitán del crucero, Michael Fatchen, invirtió el rumbo para dirigirse a la posición dada por el mercante. Cuando el Oriana llegó a las coordenadas dadas por el Orsay éste ya se había hundido y el crucero rescató a nueve tripulantes que se encontraban en una balsa salvavidas. Tras ser atendidos por el equipo médico del buque el Oriana puso rumbo al puerto italiano de Brindisi para desembarcar a los náufragos y posteriormente continuó su viaje. La prensa internacional alabó la actuación del capitán Fatchen y la de toda su tripulación.


A lo largo de su vida comercial el Oriana se ha visto envuelto en varios incidentes.


No habría de pasar mucho tiempo desde el naufragio del Orsay para el siguiente suceso de importancia sufrido por nuestro protagonista. El 28 de septiembre de ese mismo año el Oriana escapó de una cita con el desastre durante un crucero trasatlántico entre Nueva York y Southampton cuando el buque fue golpeado por una ola gigante de 12 metros cuando navegaba a unas 600 millas al oeste de Cork (Irlanda). El accidente provocó la inundación de varios camarotes y obligó a modificar el itinerario del crucero aunque afortunadamente no hubo heridos de consideración entre el pasaje y la tripulación.




A partir de entonces la vida comercial del Oriana ha transcurrido de manera tranquila y sin percances relevantes siendo más noticia pos sus visitas programadas al astillero que por incidentes de navegación. Para mantenerse en perfecto estado el Oriana es frecuentemente sometido a reformas y mejoras que permiten al buque inglés estar actualizado y listo para competir con las cada vez más frecuentes nuevas construcciones de las navieras. De las reformas sufridas cabe destacar la llevada a cabo en diciembre de 2006 cuando el navío de la P&O, que por aquel entonces contaba con 11 años, fue puesto al día gracias a la remodelación de la mayoría de las estancias públicas así como los cambios de decoración en los camarotes con una reforma cuyo coste alcanzó los 17 millones de euros. Aunque más allá de las modificaciones en el interior lo más destacado de la reforma de 2006 fue el cambio de registro que pasó del Reino Unido a Bermudas. La razón esgrimida por la P&O para este cambio, que se extendió al resto de la flota, fue que el registro bermudeño permitía celebrar bodas en el mar aunque es evidente que además de este motivo el cambio de bandera permite una fiscalidad más reducida. De esta manera el clásico puerto de registro de Londres que aparecía bajo el nombre de cada buque de la compañía desapareció tras varias décadas de uso.


En la reforma de 2006 uno de los cambios externos más significativos en el Oriana fue la desaparición de Londres como puerto de registro.
(Fuente: simplonpc.com)


La siguiente gran reforma tuvo lugar en noviembre de 2011 cuando el Oriana regresó a Hamburgo para una nueva revitalización en los astilleros Blohm & Voss que duraría poco más de un mes. Al igual que sucediera en 2006 el buque británico, además de los habituales trabajos de tipo técnico, recibió una puesta al día en sus interiores con la inclusión de un nuevo restaurante, la modificación de varias áreas públicas, la adición de 27 nuevos camarotes en la cubierta 8 y la incorporación de un nuevo equipamiento multimedia en el teatro principal de la nave. Pero los principales cambios que sufrió el Oriana durante esta carena fueron dos: por un lado la colocación de un "ducktail" en la base de la popa con el fin de ganar mayor estabilidad y reducir el consumo de carburante de la nave. Por otro lado su nuevo rol dentro de la compañía ya que en la reforma el Oriana pasó a ser un buque sólo para adultos en el que tanto la temática de los cruceros como las instalaciones a bordo se orientaron los solteros y las parejas sin hijos. En cierto modo en la reforma de 2011 el Oriana, que ese año celebró su 16º aniversario, se hizo "adulto".



En la reforma de 2011 el cambio estético externo más desatacado fue su nueva popa tipo "ducktail".
(Fuente: orianaof1995.blogspot.com)


Un año después de esta reforma, en 2012, el Oriana formó parte de una de las mayores celebraciones relacionadas con el mundo marítimo jamás vista antes en el Reino Unido. Ese año la naviera P&O cumplía su 175 aniversario y un evento de tal magnitud había que celebrarlo por todo lo alto. El 3 de julio de 2012 se dio cita en Southampton toda la flota de la naviera en un acontecimiento bautizado como "The Grand Event" que atrajo a miles de personas a los muelles de la ciudad para contemplar la insólita estampa de los 7 buques de la P&O atracados al unísono en el mismo puerto. El plato fuerte de la jornada se vivió a media tarde cuando los integrantes del evento zarparon en convoy rumbo a sus respectivos destinos. La escuadra, comandada por el más pequeño de la compañía, el Adonia, surcó el estuario del río Test en perfecta formación bajo la atenta mirada de los miles de curiosos agolpados en la costa y bajo la supervisión de su alteza real la Princesa Ana, que pasó revista a la flota desde el buque THV Patricia. La imagen de los 7 buques de la compañía navegando al unísono por aguas de Southampton quedará para siempre en el recuerdo de los británicos y forma ya parte de la ilustre historia de esta mítica naviera.



Arriba: el 3 de julio de 2012 con motivo de la celebración del 175 aniversario de la P&O se dio cita en Southampton toda la flota da la compañía.
Abajo: A media tarde los siete buques de la naviera zarparon en perfecta formación: Adonia, Ventura, Arcadia, Aurora, Oriana, Azura y Oceana. Una foto para la historia.

(Fuente: P&O)



Más adelante continuaremos repasando la fascinante historia de este formidable navío...