sábado, 22 de junio de 2019

Aurora: El rey de las incidencias



En un mes de junio donde la cadencia de escalas de buques de cruceros ha caído considerablemente, algo por otra parte habitual a estas alturas del año, el protagonista de la semana en la ciudad y en lo relativo a este tipo de naves ha sido el Aurora, de visita por unas horas en la dársena herculina este pasado martes.

Hoy en el blog le abrimos las puertas al Aurora.

 En su segunda comparecencia del año en los muelles coruñeses el buque de la P&O llegó a la ciudad a primera hora de la mañana con más de 1.800 pasajeros a bordo, casi todos británicos y que se encontraban realizando un crucero de una semana de duración iniciado el pasado día 14 en Southampton, puerto base del navío. La travesía tenía un claro acento español puesto que incluyó escalas en Gijón y Santander además de A Coruña. Tras una visita a la isla de Guernsey el Aurora puso fín a la singladura en el día de ayer en el puerto de Southampton.


Decir que el Aurora es un clásico de los muelles coruñeses es quedarse corto; desde que debutara en la ciudad en el transcurso de su viaje inaugural, en mayo del ya lejano año 2000, el buque británico ha efectuado un sinfín de escalas en A Coruña a lo largo de estas dos décadas. En todas ellas ha hecho gala de ese porte elegante que le otorgan unas líneas esbeltas, y que le dan ese aspecto de barco auténtico, quizá el mejor cumplido que se le puede decir a una nave de estas características en el apartado estético y que en el 99% de los megacruceros actuales sea una cuestión utópica (o irrelevante, más bien). Pero si por algo ha destacado el Aurora en muchas de sus visitas a nuestra dársena a lo largo de estos 20 años es por ser uno de los buques de pasaje al que le han pasado más "cosas" durante sus estancias, un hecho que le ha llevado a ganarse, y con todo merecimiento, el título de "rey de las incidencias".

En A Coruña el Aurora es el rey... de las incidencias.

Puede que se trate de una simple apreciación del que escribe pero también es cierto que el Aurora tiene ganada (de manera injustificada para mí) una cierta fama de gafe, con un historial cargado de incidentes que juega claramente en su contra: anulación de su viaje inaugural por problemas mecánicos, experiencia humillante a causa de una infección vírica a bordo que le llevó a vagar sin rumbo por el Mediterráneo ante la negativa de varios países a acogerle en su territorio, o cancelaciones por diferentes motivos, son sólo los más reseñables. En este último apartado el Aurora puede presumir (aunque no creo que lo haga) de ser el buque de la industria crucerística que ostenta el récord de cancelación de viaje más costosa: fue durante su vuelta al mundo de 2005 cuando una avería en su sistema de propulsión obligó a indemnizar a sus 2.000 pasajeros con casi 29 millones de euros. Los más supersticiosos achacan tan tremendo gafe acumulación de hechos negativos a que durante la ceremonia de bautismo del Aurora la botella de champán que se suele usar en este tipo de actos, no se rompió al impactar contra el casco de la nave y fue a parar intacta y de una sola pieza al fondo del mar (la botella, no el Aurora).


Sea o no sea porque la botella no se rompiera, por una conjunción astral o por un mal de ojo, lo cierto es que el buque repite este mismo patrón de "malaje" a nivel local en el caso de nuestro puerto; muchas de sus visitas se han saldado con alguna incidencia y no hablo de los simples retrasos motivados por alguna evacuación médica o por la espera a un autobús rezagado de alguna excursión. Al Aurora le ha pasado casi de todo en A Coruña: así de memoria me viene a la cabeza el día en el que tras zarpar del muelle de trasatlánticos el navío británico estuvo dando vueltas como una peonza a la altura del castillo de San Antón debido a un problema con sus aletas estabilizadoras. Más surrealista si cabe fue otra de sus experiencias coruñesas en la que el buque casi se vio obligado a pernoctar en la ciudad  ante la imposibilidad de arriar una de las estachas que lo aseguraban al muelle. Ese día se llegó a barajar incluso la opción del hacha para conseguir liberar al buque de su forzado amarre.

El Aurora atracado en el muelle de trasatlánticos el pasado martes. En una ocasión un fallo mecánico estuvo a punto de impedirle soltar las amarras que lo sujetaban a uno de los norays. Si es que lo que no le pase a este barco...

Volviendo a su visita del pasado martes y tras pasar buena parte de la jornada en la ciudad, a las cinco de la tarde el Aurora tenía prevista su salida y si digo "tenía prevista" es porque como ya nos tiene acostumbrados, una nueva incidencia se cruzó en la derrota del Aurora para hacer trizas el guión establecido. En esta ocasión su retraso en la maniobra, de más de una hora, se debió a los fuertes vientos reinantes en el momento programado de la partida y que llevaron a su capitán a tomar la determinación de postergar la maniobra en previsión a que estos amainasen para no tener así que tomar remolcador. La jugada le salió "rana" al master del Aurora que a las seis de la tarde y con los vientos soplando con la misma intensidad que antes, no le quedó más remedio que hacerse a la mar ayudado por el remolcador Ibaizábal Doce para poner rumbo al Canal de la Mancha.  Tras esta escala al buque británico aún le quedan dos recaladas más en A Coruña antes  de finalizar el año, siendo la próxima el 31 de julio... o no, porque hablando del Aurora nunca se sabe.

Tras una hora de espera, a las séis de la tarde el Aurora zarpaba del puerto herculino asistido por el Ibaizábal Doce, al que podemos ver en la foto por la popa del buque británico.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

sábado, 15 de junio de 2019

Insignia: Una insigne vuelta al mundo



Tras un respiro de más de 10 días los cruceros volvieron a la carga esta semana en A Coruña con la escala del lujoso Insignia, de visita por nuestras aguas durante el día de ayer con casi 700 pasajeros a bordo.

Con el Insignia retomamos la actividad crucerística en el puerto herculino.

Procedente de Leixoes, el buque de Oceania Cruises llegó a la dársena herculina sobre las siete de la mañana para atracar por unas horas en el muelle de trasatlánticos. Ahora es cuando normalmente os cuento de manera más o menos resumida el itinerario que dicho buque se encuentra realizando, una travesía que suele tener una duración aproximada de 7, 10 o incluso 14 noches, con algunas pocas excepciones que alcanzan las tres semanas de viaje. Pues bien, todo eso se queda corto si hablamos del increíble viaje que se encuentra realizando nuestro protagonista de hoy y que lo trajo este viernes a A Coruña.

La singladura que realiza actualmente el Insignia es la madre de todos los viajes.

Y es que el Insignia se haya inmerso en plena travesía de vuelta al mundo en 180 días (si, 100 más que Willy Fogg), una fascinante singladura de 6 meses de duración que se inició el pasado 11 de enero en Nueva York y que finalizará, de cumplirse las previsiones, en el puerto de Miami el próximo mes. Preparaos que zarpamos ya. (aviso, tened una biodramina a mano que esto se mueve).

Comenzamos la travesía. No se me mareen....

Tras dejar por popa la Estatua de la Libertad y los rigores del invierno neoyorquino, el Insignia comenzó su circunnavegación al globo bordeando la costa este del continente americano haciendo escalas en Miami, La Habana y Cartagena (Colombia) antes de transitar por el Canal de Panamá. Ya en aguas del Pacífico el buque hizo paradas en Puntarenas (Costa Rica), Corinto (Nicaragua), Manzanillo, Puerto Vallarta y Cabo San Lucas (México) antes de visitar la ciudad de Los Ángeles. Desde allí el Insignia inició su periplo por aguas de la Polinesia y que incluyó un total de 9 escalas en puntos como Hawaii o las Islas Fiyi. A finales de febrero el Insignia llegó a las costas de Nueva Zelanda donde hizo tres paradas, en Bay of Islands, Auckland y Wellington para después hacer un recorrido por Australia (Sydney, Brisbane, Cairns, Cooktown y Darwin). Tras visitar Indonesia y Filipinas, a finales de marzo el navío llegó a Japón donde efectuó hasta siete escalas.

La reciente prohibición del gobierno de los E.E.U.U. referente a los viajes a Cuba no influyó en la escala que el Insignia efectuó en La Habana el pasado mes de enero, si bien no se repetirá a corto plazo.
(Foto: Oceania Cruises)

A continuación fue el turno de China. Los pasajeros del Insignia pudieron visitar a principios de abril ciudades como Hong Kong o Shanghai antes de poner rumbo a la península indochina para conocer Vietnam, Thailandia o la antigua Birmania. Singapur y Malasia tampoco quedaron sin explorar. En mayo el barco hacía un tour por la India visitando Cochin, Mangalore, Goa y Mumbai para luego dirigirse a Fujairah y Dubai (Emiratos Árabes) y posteriormente Salalah (Omán), Aqaba (Jordania) y Safaga (Egipto). A través del Canal de Suez el Insignia alcanzó el Mediterráneo y una vez allí arribó en Haifa (Israel), Limassol (Chipre) y las turísticas islas griegas de Rodas y Santorini. A principios de este mismo mes los pasajeros llegaban a Italia, donde pudieron visitar Messina, Sorrento, Roma (durante la escala en Civitavecchia) y Florencia y Pisa (en su escala en el puerte de Livorno). Tras Mónaco el buque alcanzó la Península Ibérica donde ha atracado en Barcelona, Valencia, Cádiz y Lisboa. Leixoes, el habitual puerto de este tipo de naves para visitar Oporto, ha sido la última etapa en este gran viaje antes de llegar a tierras gallegas.

El Insignia ha recorrido un largo camino hasta llegar a A Coruña.
 (Foto: J. Daniel Díaz)

¿Y que es lo que queda tras visitar nuestra ciudad?. Casi nada; nada más y nada menos que casi un mes de viaje en el que el Insignia visitará Bilbao, Burdeos, Southampton, Liverpool, Belfast, Dublín y Cork. Desde la antigua Queenstown el buque abandonará el continente europeo para cruzar el Atlántico con destino a San Juan de Terranova para desde allí ir descolgándose por la costa norteamericana: Sydney, Halifax y Saint John (Canadá), Nueva York, Saint George (Bermudas) y finalmente, tras 180 días de navegación, punto y final en Miami el próximo 11 de julio. En total 90 destinos diferentes alrededor de 38 países navegando por 18 mares distintos y atravesando 27 husos horarios. El sueño hecho realidad para cualquier amante de  los viajes.


La experiencia aventurera del Insignia circunnavegando el globo no será una cosa puntual de esta temporada; Oceania Cruises ya ha dado a conocer la próxima vuelta al mundo del navío y que partirá el 8 de enero del próximo año desde el puerto de Miami. Y como se conoce que 6 meses de viaje parecían pocos la vuelta al mundo 2020 del Insignia tendrá un recorrido de 200 días añadiendo a la travesía un recorrido por la costa sudamericana así como la exploración del continente africano. Si tenéis muuucho tiempo libre y muchiiiiiiiiisimo dinero podéis valorarlo como opción vacacional.
 
En 2020 el Insignia repetirá su circunnavegación al globo.
 (Foto: J. Daniel Díaz)

Tras 10 horas de estancia en la terminal coruñesa el Insignia partía en el día de ayer a las cinco de la tarde con rumbo a tierras vascas. La variación del recorrido de vuelta al mundo que tendrá lugar el próximo año implicará que el buque no nos visite en 2020 y que tengamos que esperar hasta 2021, cuando ya tiene confiramada una visita, para volver a ver al lujoso navío surcando nuestras aguas. Agradecimientos a mi amigo y habitual colaborador, Daniel Díaz, que me ha suministrado algunas de sus estupendas fotos para ilustrar parte del post de hoy.

El Insignia regresará a A Coruña... pero será en 2021.


 Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

martes, 4 de junio de 2019

Nautica, Berlin & Europa: Tríptico



Si alguno pensó que por el simple hecho de finalizar mayo, el mes crucerístico por excelencia en A Coruña, los buques de cruceros habían dicho adiós a la ciudad se equivocaba; junio ha empezado con fuerza, con tres escalas en los tres primeros días del mes a cargo de los buques Nautica, Berlin y Europa. A ellos va dedicada la entrada de hoy.

Tres escalas de cruceros en apenas 72 horas. Junio empieza fuerte en los muelles herculinos.

Procedente de Leixoes y con algo menos de 700 pasajeros a bordo, el Nautica fue el protagonista en los muelles durante la jornada del sábado, o más bien habría que decir coprotagonista, puesto que el barco compartió atraque con la fragata Alvaro de Bazán (F-101), presente en A Coruña con motivo de los actos conmemorativos del Día de las F.F.A.A. celebrados en nuestra ciudad a lo largo del fín de semana. El itinerario que trajo al buque de Oceania Cruises hasta nuestras costas es un itinerario de 10 noches de duración iniciado en Lisboa el pasado jueves y que finalizará en Southampton el próximo día 9 tras visitar varios puertos de la península ibérica y la costa francesa. Tras unas ocho horas de estancia el Nautica zarpaba de nuevo a las cinco de la tarde poniendo rumbo a Bilbao.

El Nautica zarpando de la ciudad el pasado sábado. 
(Foto: J. Daniel Díaz)

Construído en los prestigiosos astilleros Chantiers de l´Atlantique de la ciudad francesa de Saint Nazaire y puesto en servicio en febrero de 2000 con el nombre de R Five para la ya extinta Renaissance Cruises, el actual Nautica es un buque de 30.277 toneladas de registro bruto y 2.948 toneladas de peso muerto, que tiene unas dimensiones principales de 181 metros de eslora, 25´5 metros de manga y un calado de 5´9 metros. En sus 11 cubiertas, 9 dedicadas en exclusiva al pasaje, el barco puede albergar a un total de 684 pasajeros en régimen de doble ocupación en sus 342 camarotes, de los cuales dos tercios presentan terraza privada. El Nautica cuenta con un total de 7 unidades gemelas, formando 3 de ellas parte de la flota de Oceania Cruises: el Regatta, al Sirena y el Insignia. Éste último visitará A Coruña en unos días.

El próximo 14 de junio está prevista la escala en A Coruña de uno de los gemelos del Nautica, el Insignia.

El domingo fue el turno del pequeño Berlín, buque dedicado en exclusiva al mercado germano a través de su operador FTI Cruises. A su llegada a A Coruña el buque de bandera maltesa procedía de Leixoes. Sus pasajeros, unos 400, pudieron disfrutar a lo largo de toda la mañana del gran ambiente en los alrededores de la zona portuaria, con la celebración del Festival Atlántica Gastronómica, que sumó su oferta de ocio a las actividades llevadas a cabo con motivo del Día de las F.F.A.A.

El pequeño y veterano Berlín opera en exclusiva para el mercado alemán.

Construído en los astilleros Howaldtswerke Deutsche Werft de la ciudad alemana de Kiel, y puesto en servicio en junio de 1980 para la naviera Peter Deilmann con el mismo nombre que luce ahora, el Berlín es un buque de pequeño tamaño, de 9.570 toneladas de registro bruto y 1.796 toneladas de peso muerto, que cuenta con unas dimensiones principales de 139 metros de eslora, 17´5 metros de manga y un calado de 4´8 metros. Como curiosidad hay que mencionar que éstas no son sus medidas originales ya que apenas 6 años después de ser botado fue llevado a los astilleros Nobiskrug de Rendsburg (Alemania) donde se le añadió una sección central de 16´8 metros de largo. En sus 7 cubiertas de pasaje el Berlín puede albergar a 412 pasajeros en alojamiento doble y su tripulación está formada por 168 personas.


Cerrando el terceto de naves ayer recibimos la visita de otro buque de pequeñas dimensiones, el ultralujoso Europa. El navío de la histórica Hapag-Lloyd Cruises llegó a la dársena herculina poco antes de las ocho de la mañana procedente de Leixoes. La singladura de dos semanas de duración que estos días realiza el exclusivo barco germano lleva por descriptivo título el de "Costa atlántica cultural. Destinos llenos de buena comida" y viendo las ciudades en las que recalará no miente en absoluto: partiendo desde Lisboa sus afortunados cruceristas visitarán entre otros destinos Oporto, Burdeos, La Rochelle, Ruán o Amberes por citar algunos de las más destacados. El próximo 15 de junio tendrá lugar el punto y final a esta fiesta cultural y gastronómica en el puerto de Hamburgo. Minutos antes de las cinco de la tarde el Europa daba por concluída su estancia en A Coruña poniendo rumbo a tierras galas.

El Europa zarpaba a las cinco de la tarde de ayer rumbo a Burdeos. En esta imagen comparte encuadre con el megayate Flying Manta, de visita estos días por la ciudad.

Construcción nº495 de los astilleros Kvaerner-Masa yards de Turku (Finlandia) el Europa, que entró en servicio en 1999, es un esbelto navío de 28.890 toneladas de registro bruto y 2.557 toneladas de peso muerto que tiene unas medidas principales de 198,6 metros de eslora, 24 metros de manga y 6.1 metros de calado. El barco está abanderado en Bahamas y tiene capacidad para 408 pasajeros , con una tripulación  formada por 275 personas. En el apartado mecánico cabe destacar que el Europa fue uno de los primeros buques de cruceros en utilizar un sistema de propulsión mediante pods azimutales, que sustituyen a las tradicionales hélices y timones y que contribuyen a mejorar la maniobrabilidad de la nave asi como a reducir el ruído a bordo.

El Europa ostentó durante 12 años consecutivos el oficioso título de mejor buque de cruceros del mundo. Su compañero de flota, el Europa 2, se lo arrebató en 2013.

Tanto Europa como Nautica regresarán al puerto coruñés en 2020 mientras que al Berlín aún le resta una escala esta temporada; será el próximo 8 de septiembre. Agradecimientos a mi amigo J. Daniel Díaz que ha aportado alguna de sus estupendas fotografías para ilustrar este post. 

El Europa cruzándose durante su salida con el pesquero Pombo Cinco.


Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

viernes, 31 de mayo de 2019

Britannia: Un final a lo grande



Mayo, el mes crucerístico por excelencia en nuestra ciudad, acaba de echar el cierre y la verdad es que un año más ha estado a la altura de las expectativas, con unos números sobresalientes que analizaré en este post. Y como guinda a cuatro semanas de frenesí "cruceril" el pasado martes el Britannia cerró la nómina de ilustres visitantes a los muelles herculinos con su segunda escala del año. Es lo que literalmente podríamos llamar un final a lo grande.

Final de mes a lo grande con la presencia el pasado martes del Britannia.
(Foto: Manuel Candal)

Además de por ser la última del mes, la escala protagonizada por el Britannia esta semana tuvo otro componente reseñable y es que su llegada, prevista inicialmente para las 7 de la mañana, se adelantó en casi 4 horas debido a la imperiosa necesidad de efectúar la evacuación médica de un pasajero.

 El Britannia atracó de madrugada, hora poca habitual de llegada para un buque de su tipología. Una emergencia médica tuvo la culpa.
(Foto: Manuel Candal)

La recalada en A Coruña del megacrucero británico, con casi 3.500 cruceristas a bordo, se enmarca en un viaje de una semana de duración iniciado el pasado sábado en Southampton, puerto base de la nave, y que además de la escala en tierras gallegas ha incluído paradas en Cherburgo, Santander y St. Peter Port. En unas horas finalizará la singladura en el mismo punto donde se inició hace 7 días.

(Foto: Manuel Candal)

No exagero cuando digo que la presencia del Britannia supone un final a lo grande. El buque de la P&O es uno de los mayores navíos de pasaje que se pueden ver actualmente en aguas europeas y si lo reducimos al ámbito local el buque insignia de la naviera británica será por tamaño y salvo sorpresa el 2º buque más grande que podremos ver este año en nuestras aguas, sólo superado por el archiconocido Independence of the Seas. Sobra decir que el Britannia encabeza el ránking de colosos que nos han visitado durante el mes de mayo.

Sólo el Independence of the Seas, que hará escala en julio, superará este año en tamaño al Britannia.

Un mayo que se ha cerrado con unos estupendos números en lo relativo a este tipo de tráficos: en total han sido 17 escalas, más una decimoctava protagonizada por el Oriana pero que fue por emergencia médica y no contabiliza en términos estadísticos. Es una visita menos que el mismo mes del anterior ejercicio. En número de pasajeros la cifra casi llega a los 33.000 cruceristas, 3.000 más que en 2018 debido al mayor tamaño en general de los buques que han atracado este año.

Más de 30.000 cruceristas han llegado a la ciudad durante el mes de mayo.
(Foto: Manuel Candal)

Sin lugar a dudas la escala más destacada fue la del Celebrity Edge el pasado día 18 y que supuso el debut del nuevo buque insignia de Celebrity Cruises en aguas coruñesas, aunque también caben destacar las visitas del AidaPrima (el día 9), los gemelos Azura y Ventura (7 y 22) o tres buques de TUI Cruises, los Mein Schiff 3,4 y 5. la cuota de lujo y exclusividad quedó bien cubierta con las presencias del Seabourn Quest, Le Boreal, Corinthian, Seven Seas Explorer o Sea Cloud II, estos dos últimos atracados al unísono el pasado domingo.

El pasado 18 de mayo fue una de las fechas más destacadas del 2019 crucerístico local con el estreno en la ciudad del Celebrity Edge.

Volviendo a este martes el Britannia cerró su escala en A Coruña a las cinco de la tarde zarpando con rumbo a Santander. Sin más escalas programadas para esta temporada, tendremos que esperar hasta el 15 de abril del próximo año para volver a ver al gigante bnritánico surcar aguas de Marineda. Agradecimientos a mi amigo Manuel Candal que ha aportado sus estupendas fotos para ilustrar buena parte del post de hoy.

El Britannia se despide de A Coruña hasta el 2020.


Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


Sapphire Princess. Una princesa clásica



A punto de acabar mayo, en plena temporada alta de cruceros en los muelles herculinos, las escalas se siguen sucediendo a buen ritmo. La última semana del mes se abrió con la visita de un nuevo gigante, el impresionante Sapphire Princess, que durante la jornada del pasado lunes cautivó con su presencia a los coruñeses.

Hoy va de princesas.

Procedente de Southampton, punto inicial de su actual singladura de una semana de duración, el buque propiedad de la naviera norteamericana Princess Cruises llegó a primera de la mañana con unos 2.600 cruceristas a bordo. A Coruña era para ellos la primera parada de un viaje en el que también recalarán en Bilbao, Le Verdon y St. Peter Port, en la isla de Guernsey antes de regresar a Southampton mañana sábado.


Construído en los astilleros japoneses Mitsubishi Heavy Industries de la ciudad de Nagasaki y puesto en servicio en mayo de 2004, el Sapphire Princess es un buque de 115.875 toneladas de registro bruto y 14.601 toneladas de peso muerto que tiene unas dimensiones principales de 288´3 metros de eslora, 37´5 metros de manga y un calado de 8´5 metros. En sus 13 cubiertas de pasaje la nave ofrece capacidad para 2.674 pasajeros en régimen de doble ocupación gracias a sus 1.337 camarotes, de los cuales 750 (el 56% del total) presentan terraza privada. La tripulación la componen 1.238 personas.


Una de las cosas más llamativas concernientes a esta espectacular nave es el contraste existente entre su aspecto exterior e interior; por fuera este impresionante ingenio flotante muestra una imagen moderna y muy llamativa a pesar de que se trata de un diseño muy extendido de la industria; a fín de cuentas el buque no deja de ser una modificación de la Grand Class, serie que vio la luz en el año 1998 con la aparición del Grand Princess y de cuyo diseño original surgieron un total de 11 unidades. El rasgo externo más definitorio del Sapphire Princess es posiblemente la presencia de las dos toberas situadas en los costados de la chimenea, unas estructuras que son simple atrezzo y que se instalaron para remarcar el especial tipo de propulsión de esta nave, que incluye turbinas de gas.

Arriba: Las toberas que pueden recordar a un avión a reacción, son simples elementos decorativos.
 Abajo: Vistas de la ciudad desde las cubiertas altas del Sapphire Princess.
 (Foto abajo: Fran Camino)

Todo lo moderna que luce por fuera esta princesa, se vuelve clásica en su interior. A bordo del Sapphire Princess todas y cada una de las estancias rezuman sobriedad por los cuatro costados; no busquéis salas hipercoloristas y llenas de brillos como en Costa o espacios llenos de tecnológicos y abrumadores "gadgets" como en Royal Caribbean. Aquí lo que se busca es crear un ambiente tranquilo y sosegado, y para ello nada mejor que una paleta de colores neutra y una decoración que en algunos detalles podría recordar a buques de hace años. No me malinterpretéis: no digo que el barco luzca desfasado sino que busca deliberadamente dar ese aire "retro" y lo consigue. A mí personalmente me gusta. Este carácter "serio" de sus interiores no es un rasgo que se ciña sólo a nuestro protagonista de hoy sino que se hace extensivo al resto de la flota de Princess Cruises.

Arriba: Las estancias comunes del Sapphire Princess presentan un ambiente clásico que se hace extensible al resto de barcos de la naviera.
Abajo: La Lotus Pool, piscina sólo para adultos, en la cubierta 16.
(Fotos: Fran Camino)

Tras una breve visita de apenas nueve horas, a las cuatro y media de la tarde el Sapphire Princess retomó su viaje poniendo rumbo a Bilbao. De momento el buque no tiene programadas más visitas a nuestra ciudad a corto o medio plazo. Agradecimientos a Fran Camino, autor de las estupendas fotos de los interiores del barco.

El Sapphire Princess se despide de A Coruña por tiempo indefinido.


Salvo las que indiquen lo contrario, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Sea Cloud II & Seven Seas Explorer: Exclusivos a su manera



Es difícil encontrar atracados en un muelle a dos buques tan distintos como los que pudimos ver este pasado domingo en A Coruña. Externamente Sea Cloud II y Seven Seas Explorer no pueden ser más antagónicos en su concepción y en su propuesta de viaje, sin embargo en esencia ambas naves buscan lo mismo: Hacer que el crucerista disfrute de una experiencia única en una singladura exclusiva y llena de lujos al alcance de muy pocos.

Los protagonistas de la entrada de hoy no pueden ser más diferentes.

Procedente del puerto de Leixoes, el ultralujoso Seven Seas Explorer llegó a primera hora de la mañana a las instalaciones herculinas; lo hace por tercera temporada consecutiva en sus apenas tres años y medio de vida comercial lo que da buena prueba de la confianza demostrada por su naviera, la norteamericana Regent Seven Seas Cruises en A Coruña, primero con el Seven Seas Voyager y ahora con el que es su buque insignia. A bordo del Explorer llegaron en esta ocasión a la ciudad unos 700 pasajeros.

Un año más A Coruña recibió la visita del Seven Seas Explorer, uno de los buques de pasaje más lujosos del mundo.

La visita del Seven Seas Explorer a la ciudad forma parte de un crucero de 12 noches de duración iniciado en Barcelona el pasado día 20 y que lleva por título "Wines of the World" ya que el vino es el hilo conductor de esta singladura que incluye visitas a Oporto, Le Verdon o Burdeos, tierras de afamados caldos. La ruta finaliza en Southampton este próximo sábado pero para aquellos que se le haga corta Regent ofrecía la posibilidad de enlazarla con la siguiente singladura, en esencia una circunnavegación a las Islas Británicas y que finalizará igualmente en Southampton. ¿Los precios?. No aptos para todos los públicos: desde 1.000 euros la noche en el alojamiento más sencillo de la nave. Eso sí, el término "sencillo" en el caso de este suntuoso barco significa hablar de una suite de 65 metros cuadrados con una preciosa terraza.

A bordo del Seven Seas Explorer no hay camarotes al uso. Todos los alojamientos son suites.

Con el Seven Seas Explorer ya atracado fue el turno del Sea Cloud II que poco después de las ocho atraía las miradas de los curiosos que a esas horas paseaban por las inmediaciones del Parrote y que trataban de clasificar al navío en alguna categoría concreta atendiendo a su peculiar morfología. Son pocos los que suelen adivinar que están ante un buque de cruceros de quilla a perilla. Procedente de Vigo el bellísimo velero con aparejo de bricbarca llegó con algo menos de un centenar de pasajeros a aguas herculinas, una parada que desde hace ya muchas temporadas el buque de bandera maltesa suele incluír en sus rutas dos veces al año.

El Sea Cloud II se ha convertido dese hace varias temporadas en todo un clásico de los muelles coruñeses.

Pese a que el concepto de viaje que propone el Sea Cloud II es muy diferente al del Seven Seas Explorer estamos ante un buque igual de exclusivo; así los precios de un crucero de una semana de duración similar al que realiza estos días, una travesía con salida desde Lisboa y desembarque en Bilbao, parten desde los 4.000 euros.


Tras hacerse compañía mutuamente a lo largo de toda la mañana, a las cinco de la tarde y con tan sólo unos minutos de diferencia ambos buques partieron rumbo a su siguiente destino, Bilbao, puerto en el que volvieron a coincidir este pasado lunes. Los dos lujosos navíos repetirán visita a aguas de Marineda antes de finalizar el año: el Sea Cloud II lo hará el próximo 27 de agosto mientras que el Seven Seas Explorer hará escala el último día del mes de septiembre.

Ambos buques partieron a media tarde rumbo a Bilbao.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

domingo, 26 de mayo de 2019

Costa Favolosa & Sun Princess: Vigo doble



Los que seáis habituales lectores del blog ya sabréis que, además de comentar todo lo relacionado con los cruceros que visitan A Coruña, de vez en cuando también me gusta cubrir las escalas que se producen en Ferrol o Vigo. La dársena olívica es todo un manjar para aquellos que disfrutamos de la fotografía naval y siempre que puedo o que la ocasión lo merece me acerco para disfrutar de la presencia de estos gigantes de los mares en sus muelles. El pasado viernes fue una de esas jornadas especiales con una doble escala protagonizada por los buques Costa Favolosa y Sun Princess, éste último inédito en aguas gallegas.

El viernes y aprovechando la jornada de descanso en A Coruña me fui a Vigo para cubrir la doble escala protagonizada por el Costa Favolosa y el Sun Princess.

Desde primera hora de la mañana los dos cruceros ocuparon buena parte de la línea de atraque del muelle de trasatlánticos vigués y sus pasajeros, casi 4.500 sumando ambas naves, dieron ambiente a la zona portuaria y el Berbés durante toda la mañana. El tiempo además acompañó. El Costa Favolosa, al igual que gran parte de la flota de la naviera italiana, es un cliente habitual de la dársena olívica desde hace unas temporadas. Su escala de este viernes formaba parte de un crucero de 11 noches de duración iniciado en Savona y que finalizará en Copenhague el próximo 1 de junio, si bien la duración del mismo podía variar dependiendo del puerto de embarque (Marsella era otra de las opciones) o de desembarque (Le Havre o Warnemünde como alternativas).

Arriba: Vista de proa del gigantesco Costa Favolosa atracado en Vigo este viernes.
Abajo: Desde hace unos meses los buques de Costa Cruceros lucen una nueva grafía en sus nombres. A mí personalmente, no me gusta.

Este crucero del Costa Favolosa es una travesía de reposicionamiento que llevará a la nave italiana desde aguas del Mediterráneo hasta el Mar del Norte, donde realizará singladuras durante el verano desde su puerto base de Warnemünde. En septiembre el Favolosa regresará a las cálidas aguas del Mediterráneo y en su crucero de reposicionamiento hacia el "Mare Nostrum" realizará una nueva parada en aguas gallegas, esta vez en A Coruña. Será el 5 de septiembre.

El Costa Favolosa suele visitar Vigo sobre estas fechas en el transcurso de su crucero de reposicionamiento hacia el norte de Europa.

Más inusual es la presencia del Sun Princess, ya no sólo en Vigo, donde el viernes hacía su escala inaugural, sino en España e incluso en Europa. Y es que el buque perteneciente a la naviera americana Princess Cruises lleva ya varias temporadas posicionado en el mercado australiano y asiático, y así seguirá al menos hasta mediados de 2021. ¿Qué hacía entonces esta semana por aguas gallegas?

Vista de las cubiertas altas de popa del Sun Princess.

La presencia del Sun Princess en Vigo formaba parte de un crucero muy especial, una espectacular vuelta al mundo de 99 días de duración que se inició el pasado 10 de abril en el puerto japonés de Yokohama y que incluirá paradas en más de 30 puertos de 18 países distintos, transitando por los canales de Suez y de Panamá y visitando lugares tan emblemáticos como Dubai o Nueva York antes de finalizar la ruta en Hong Kong a finales de septiembre. El itinerario incluirá además algo inusual en este tipo de circunnavegaciones como son varias paradas por la zona de Alaska. Esta singladura no está organizada por Princess Cruises sino que el buque ha sido charteado por el touroperador nipón JTB, motivo por el cual el pasado viernes Vigo amaneció tomada por una horda de súbditos japoneses, 1.465 para ser más exactos. Se trata de la primera vez que un crucero realiza una vuelta al mundo dedicada en exclusiva al mercado japonés.

El Sun Princess se encuentra en plena vuelta al mundo.

 Es hora de comentar algunos datos sobre los protagonistas de la jornada empezando por el Favolosa. Construído en los astilleros Fincantieri, en su factoría de Marghera, cerca de Venecia, el Costa Favolosa es un impresionante buque de 113.307 toneladas de registro bruto y 10.000 toneladas de peso muerto que tiene unas dimensiones principales de 290´2 metros de eslora, 35´5 metros de manga y un calado de 8´5 metros. Sus 13 cubiertas de pasaje tienen capacidad para alojar a 3.012 pasajeros en doble ocupación, cifra que puede llegar hasta los 3.780 cruceristas al máximo de su aforo gracias a sus 1.506 camarotes, de los cuales 579 (el 38 %) cuentan con terraza privada. En el apartado mecánico el buque italiano cuenta con la habitual propulsión diesel-eléctrica. con 6 motores diesel Wärtsilä de 12 cilindros y dos hélices de paso variable que son las encargadas de empujar el conjunto hasta los 24 nudos de velocidad máxima aunque lo habitual sean 19. El Costa Favolosa forma parte de la Concordia Class y salvo modificaciones puntuales es practicamente gemelo del malogrado Costa Concordia.
 
El Costa Favolosa zarpando de la terminal viguesa con Moaña al fondo.

Pese a ser debutante en Vigo el Sun Princess no es un navío de reciente factura ni mucho menos; fue construído al igual que el Favolosa en los astilleros italianos Fincantieri, si bien en este caso los trabajos tuvieron lugar en la sede de Monfalcone, en el golfo de Trieste. En el momento de su puesta en servicio, en diciembre de 1995, el Sun Princess era uno de los buques de cruceros más grandes del mundo gracias a sus 77.441 toneladas de registro bruto, sus 8.293 toneladas de peso muerto y unas dimensiones principales que alcanzaban los 261´3 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 8´1 metros. En sus 10 cubiertas de pasaje esta bella princesa puede albergar a 1.950 cruceristas en régimen de doble ocupación gracias a sus 975 camarotes, de los cuales 410 (el 42%) presenta terraza, un porcentaje altísimo para una unidad construída en la década de los 90 y es que éste fue uno de los motivos por el cual la aparición del Sun Princess suspuso un antes y un después en la industria crucerística.

Hoy en día sus dimensiones convierten al Sun Princess en un buque de tamaño medio-grande pero en el momento de su botadura era todo un coloso.

Por ser el primero de la serie, el Sun Princess se engloba dentro de la llamada Sun Class, una familia de 4 unidades practicamente idénticas construídas en exclusiva para la Princess Cruises. Así nuestro coprotagonista de hoy cuenta con tres hermanas: el Dawn Princess (1997), el Sea Princess (1998) y el Ocean Princess (2000). Dos décadas después de ver la luz los buques han seguido distintos rumbos comerciales y si bien todos siguen dentro del grupo Carnival salvo nuestro protagonista de hoy todos han cambiado de colores corporativos. El Dawn Princess es en la actualidad el Pacific Explorer y opera para la P&O Australia, la división "aussie" de la histórica naviera británica. El Sea Princess y el Ocean Princess pasaron en el 2003 a formar parte de la flota de P&O siendo rebautizados como Adonia y Oceana respectivamente, siendo muy habitual desde entonces su presencia en A Coruña. La entrada en servicio del nuevo Arcadia motivó que el entonces Adonia fuera devuelto a Princess Cruises recuperando su nombre original. El Oceana sin embargo sigue operando para intereses británicos hasta nuestros días.

A pesar de que hoy en día los 4 buques de la serie Sun Class lucen colores corporativos diferentes (salvo Sun y Sea Princess, que los comparten) existe una sutil diferencia en su diseño y es que los dos primeros de la serie se construyeron con las alas del puente al aire. Así el Sun Princess (arriba) las lleva techadas para proteger los sistemas de navegación pero sin cerrar, mientras que en el caso del antiguo Ocean Princess, el actual Oceana (abajo) están cerradas por completo.
 
Dos curiosidades más acerca del Sun Princess: fue el primer buque de cruceros en lucir una chimenea cuyo diseño se basaba en agrupar los "smokestaks" dejándolos practicamente visibles por completo siendo parcialmente cubiertos por una estructura donde se integra el logo de la compañía. este diseño es desde entonces muy frecuente en numerosos buques de cruceros. Más datos curiosos: En 2007 el Sun Princess se convirtió en el mayor buque en pasar bajo el mítico Sydney Harbour Bridge; lo hizo aprovechando la marea baja y dejando tan sólo un vano de 2 metros y 44 centímetros.

El diseño de la chimenea del Sun Princess a fecha de hoy no resulta especialmente llamativo pero en su día fue realmente revolucionario y muy controvertido.

Volviendo al pasado viernes a media tarde los dos protagonistas de la jornada en aguas viguesas dieron por concluída su visita a tierras gallegas. El primero en partir fue el Sun Princess, que tras un considerable retraso se hacía de nuevo a la mar poco antes de las cinco de la tarde poniendo proa al norte con Le Havre como siguiente destino. Minutos más tarde el Costa Favolosa calcaba la maniobra del que había sido su compañero de amarre por unas horas y emprendía una carrera en plena ría por alcanzar al buque de bandera bermudeña. A fín de cuentas la nave de Costa tenía como siguiente escala el mismo puerto francés. Tras esta doble escala y la visita del pequeño Sea Cloud II el sábado, el puerto de Vigo dará por cerrado el mes mayo, principal referencia crucerística del año, con la visita del megacrucero Explorer of the Seas. Será este lunes.

A carreras por la ría de Vigo:. El Costa Favolosa (en primer término) intentando dar alcance al Sun Princess (al fondo). Tras partir de la dársena olívica ambos buques se dirigieron al puerto francés de Le Havre.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.