NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 28 JULIO: Acuerdo entre Meyer Weft y Costa Cruceros para construír los buques de pasaje con mayor capacidad del mundo, 6.600 pasajeros. Serán dos y entrarán en servicio en 2019 y 2020 respectivamente.
  • 28 JULIO: Crystal Cruises se expande a lo grande. Anuncia la construcción de tres nuevos buques de 100.000 toneladas, un barco tipo yate, varios navíos para travesías fluviales e incluso la incorporación de un Boeing 787 para cruceros aéreos.
  • 07 JULIO: Los astilleros italianos Fincantieri construirán el nuevo buque de la naviera Silversea, el Silver Muse, en 2017.
  • 07 JULIO: El Majesty of the Seas finalmente no pasará a manos de Pullmantur y se mantendrá en la flota de la compañía norteamericana.
  • 07 JULIO: El navío Lisboa (ex-Princess Danae) inicia su último viaje camino al desguace.

lunes, 27 de julio de 2015

Segunda vuelta





Tras un mes de parón la actividad crucerística regresó este pasado viernes a la ciudad herculina y lo hizo además por partida doble, con dos buques que si bien se dedican a un mismo cometido y operan para un mismo mercado, el británico, no pueden ser más diametralmente opuestos en concepto y tamaño: les hablo del Minerva y el Ventura. Queda oficialmente inaugurada la segunda vuelta del calendario crucerístico coruñés.


El Minerva inauguró el segundo semestre crucerístico en A Coruña.


Que nadie se asuste por la prolongada sequía cruceril que ha vivido nuestra ciudad en las últimas semanas; se trata de una consecuencia lógica de la estacionalidad de este sector en la que la gran mayoría de su flota opera en una región u otra del globo dependiendo de la época del año. Las dos zonas crucerísticas por excelencia son el Caribe (de noviembre a marzo) y el Mediterráneo (de junio a octubre) por lo que muchos buques llegan a A Coruña cuando "cambian" de domicilio, algo que sucede en los meses de abril/mayo y septiembre/octubre, tradicionalmente los meses con más presencia de este tipo de tráficos en nuestro puerto. Evidentemente muchas navieras operan con sus buques en una misma zona todo el año y un buen ejemplo de ésto es uno de los protagonistas de hoy, el formidable Ventura, que realiza cruceros por la zona occidental del continente europeo con salidas desde Southampton.




Pero antes de hablar del gigante de la P&O toca comentar la llegada de su compañero de amarre ya que por algo fue el primero en llegar. Procedente de St. Peter Port (Guernsey) el pequeño Minerva arribó a la dársena herculina poco antes de las 07:00 horas con unos 400 pasajeros a bordo en su mayor parte súbditos británicos y que estos días realizan una hermosa ruta de 16 días de duración con salida desde Portsmouth y que le llevará a visitar varios puertos de España y Portugal antes del desembarcar en Málaga el próximo 4 de agosto. La singladura tendrá un especial enfoque puesto en el archipiélago de las Azores ya que incluye escalas en tres de sus puertos: Angra do Heroísmo, Horta y Ponta Delgada.


Debido a las dimensiones del Ventura, el Minerva se vio obligado a atracar en el muelle de Calvo Sotelo Sur.
(Foto: Manuel Candal)


El Ventura por su parte se lo tomó con algo más de calma y no atracó en el muelle de trasatlánticos hasta pasadas las 09:00 horas procedente de Leixoes. A bordo casi 3.500 pasajeros británicos en su totalidad y que al igual que les ocurrió al casi medio millar llegados a bordo del Minerva no gozaron de un día muy veraniego en lo climatológico (de los pocos en los que no ha lucido el sol en este espectacular verano que estamos disfrutando). Aún así la agradable temperatura invitaba a callejear por la zona centro lo que dio ambiente a los aledaños de Maria Pita y los Cantones para alegría de la hostelería local.


Ventura menos madrugador que su pequeño compañero de atraque.


Expresar con cifras lo que claramente se ve a simple vista puede parecer innecesario pero personalmente siempre me ha parecido interesante enfrentar las cifras de dos navíos cuando coinciden atracados en el puerto por unas horas, máxime cuando éstos tienen unas dimensiones tan diferentes como es el caso que hoy nos ocupa. Si ya la eslora del Minerva (133 metros) ni se acerca a la medida del megacrucero inglés (291 metros), la cosa se vuelve aún más reveladora al hablar de la manga donde los 36 metros del Ventura casi doblan el ancho del más pequeño del dúo (20 metros). Pero donde las diferencias se vuelven meteóricas es al hablar de volúmenes, una magnitud que en el mundo naval se expresa con el registro bruto; en este campo el buque de la naviera Swan Hellenic (12.449 toneladas) pierde por goleada ante el gigantesco barco de la P&O (113.651 toneladas) o lo que es lo mismo; el Ventura es el equivalente a nueve "Minervas".


 La perspectiva ayuda al Minerva a defenderse ante el brutal tamaño del Ventura.
(Foto: Manuel Candal)


Destacar algo novedoso en un barco que nos visita tantas veces como el Ventura resulta un tanto complicado y en el caso de su escala del pasado viernes, la tercera que realiza este buque en A Coruña en lo que va de año, es esa ausencia de novedad lo que resulta noticiable; y es que el Ventura es el único buque de la P&O que todavía no luce la nueva y controvertida imagen corporativa de la compañía con la chimenea pintada en azulón y una enorme bandera británica a proa (falta el Adonia pero éste no incorporará los nuevos colores ya que a principios de 2016 abandona la compañía). La de esta semana puede que sea la última vez que veamos por nuestra dársena los tradicionales colores que esta ilustre naviera ha lucido durante los últimos 80 años por todos los rincones del mundo.


El cuasigemelo del Ventura, el Azura ya lució los nuevos colores corporativos de su naviera por nuestra ciudad el pasado mes de abril y lo cierto es que no le quedan nada mal.


En cuanto al Minerva he de reconocer que siempre ha sido un buque que me ha atraído, quizás en buena medida por la fascinante historia que se esconde en torno a su construcción, cuando a principios de los años 90 su casco fue botado en un astillero ucraniano con el propósito inicial de servir como buque espía soviético. Tras la caída del gigante de la hoz y el martillo el Okean, que así se iba a llamar en principio este buque de "investigación" (bonito eufemismo) quedó abandonado a su suerte hasta que en 1995 la naviera Swan Hellenic, subsidiaria por aquel entonces de la P&O, se cruzó en el destino del inacabado navío para llevar el casco de este buque a los astilleros italianos Mariotti con el propósito de reconvertirlo en un buque de cruceros de lujo. Así nació el Minerva que nos visitó este viernes. Pese a que en la actualidad este coqueto navío cuenta ya con casi dos décadas de vida marinera se encuentra en perfecto estado de forma gracias a la multimillonaria reforma de 83 días de duración sufrida a principios de 2012.


A pesar de sus 19 primaveras el Minerva luce como el primer día.


 Volviendo al pasado día 24 y tras pasar toda la mañana en puerto, poco antes de las tres de la tarde el Minerva se hizo de nuevo a la mar poniendo rumbo al sur para iniciar su periplo por tierras lusas. Próxima parada Lisboa. Sin más visitas previstas en la ciudad para este año esperaremos el regreso de este pequeño pero bonito buque en 2016.


Rumbo a aguas portuguesas.


 Por su parte el Ventura prolongó su estadía en la ciudad hasta las cinco y media de la tarde cuando finalmente soltó amarras y se puso lentamente en movimiento. A diferencia del Minerva el  buque de la P&O puso proa al norte para dirigirse al puerto de Southampton, punto habitual de inicio y final de sus rutas. Al Ventura lo tendremos de nuevo en la ciudad, si se cumplen las previsiones, el próximo 28 de agosto. No quisiera acabar la entrada sin agradecer una vez más a mi amigo y habitual colaborador del blog Manuel Candal su aportación al desarrollo de este post en forma de maravillosas instantáneas. Las fotos del Ventura no corresponden a la escala del pasado viernes sino que me he visto obligado a tirar de archivo.





jueves, 23 de julio de 2015

Seguimos con la exposición




 
Estos días se ha cumplido un mes desde que fue inaugurada en la E.T.S de Náutica y Máquinas la exposición de la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales con motivo del final de curso y la entrega de títulos. Se trata de la primera exposición organizada desde que la AGFN existe como tal, un proyecto en el que hace unos meses nos embarcamos un grupo de amigos entusiastas de los barcos y de todo lo relacionado con el mundillo naval.


Logo de la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales.


En un principio la duración de esta primera exposición, que parte con unos medios muy modestos pero suplidos más que de sobra por la ilusión aportada por todos los que han tomado parte en ella, estaba prevista del 15 al 29 de junio pero gracias al apoyo de D. Felipe Antelo, del departamento de energía y propulsión marina, la muestra se convertirá en permanente continuando durante todo el verano para, ya con el inicio del nuevo curso ir rotando el material expuesto aportando nuevas fotografías y permitiendo también que otros miembros de la asociación que no han tomado parte en esta primera experiencia tengan la oportunidad de mostrar su obra si así lo desean.


El edificio de la E.T.S. de Náutica y Máquinas acoge la primera exposición de la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales.


La muestra actual está compuesta por unas 40 instantáneas de los más variados especímenes que se pueden ver hoy en día surcando las aguas; desde pesqueros a fragatas pasando por buques escuela, cruceros o bulk-carriers, todos ellos retratados desde el particular enfoque aportado por cada uno de los miembros de la asociación que han tomado parte de ésta nuestra primera iniciativa y que incluye desde auténticos virtuosos en el arte de encuadrar y disparar a simples aficionados (donde me incluyo) que disfrutan "afotando" cualquier objeto flotante propulsado. En la AGFN tienen cabida todo tipo de estilos y niveles.




Todos los que estéis interesados en ver la exposición podéis hacerlo en la primera planta del edificio de la E.T.S de Nautica y Máquinas, situada en Paseo de Ronda 51. Los horarios son de 08:45 a 20:45 horas en lo que resta del mes de julio y de 08:45 a 14:45 horas durante agosto. ¡¡No os la perdáis!!.


Los preciosos interiores del edificio de la ETS de  Náutica y Máquinas son el mejor escenario posible para esta primera muestra de la asociación.

 
Para cualquier consulta o aportación (siempre bienvenida) a la Asociación Gallega de Fotógrafos Navales podéis escribir al correo: agfngalicia@gmail.com.



jueves, 2 de julio de 2015

Pre-Independencia (Parte II)





 En la primera parte de este post especial dedicado al Explorer of the Seas con motivo de su visita inaugural a la ciudad el pasado día 27 comentaba varias características generales así como la relevancia que tuvo en su día su construcción y puesta en servicio. Hoy voy a comenzar profundizando algo más sobre este último punto.




A mediados de los años 90 Royal Caribbean presumía de tener una excepcional flota de enormes buques pero entre sus filas no se encontraba el más grande; ese honor lo ostentaba su archirrival Carnival, que con el Carnival Destiny había roto la psicológica barrera de las 100.000 toneladas en 1996. Para colmo de males dos años más tarde Princess Cruises establecería un nuevo récord con su Grand Princess elevando la cifra hasta las 109.000 toneladas. Royal Caribbean no podía permanecer ajena a los movimientos de sus competidores.


Antes de la entrada en servicio de la Voyager Class, el Grand Princess (foto) era el navío que ostentaba el título de buque de cruceros más grande del mundo. Hoy en día el barco ya no luce el espectacular alerón posterior (que en realidad era una discoteca) y por el que era conocido despectivamente como "el carrito de supermecado".
(Fuente: shipfriends.gr)


De hecho no lo hacía; poco antes de la botadura del primero de estos barcos, la naviera con base en Miami tenía en mente la construcción de una nueva clase de buques que revolucionarían el sector hasta el punto de hacer tabla rasa con los más elementales principios de esta industria, como ese que dice que el objetivo de un crucero es visitar diferentes destinos. Royal Caribbean propuso una idea tan descabellada como genial: proponer al barco como destino en sí mismo dejando las escalas en un papel secundario. Con esta premisa en mente se ideó la nueva Eagle Class que posteriormente sería conocida como clase Voyager cuando el primer navío de la serie vio la luz. Y cuando eso ocurrió, en 1999, Royal Caribbean volvió a asombrar al mundo.


La nueva Voyager Class, a la que pertenece el Explorer of the Seas, revolucionó el sector de los cruceros a finales de los años 90.


Con la entrada en servicio del Voyager of the Seas, Royal Caribbean dio un paso de gigante no sólo distanciándose de sus competidores (los Voyager Class eran un 25 % más grandes que sus más inmediatos competidores) sino también en la evolución del propio concepto de crucero. La definición de ciudad flotante alcanzaba aquí todo su significado y es que estos barcos eran lo más parecido a dotar de propulsión propia a uno de esos grandes resorts situados a pie de playa en alguna afamada zona turística. De esta manera los puertos de escala son prescindibles o se convierten en una mera anécdota; el pasajero (y su dinero) se queda en el barco y para ello se hace necesario incorporar nuevas y asombrosas instalaciones. De las muchas primicias que ofrecieron esta serie de buques entre los que se contaba nuestro protagonista de hoy mencionaré las más destacadas por su innovación conceptual y espectacularidad.


Un barco cargado de sorpresas e innovaciones.


 Y la principal novedad fue sin lugar a dudas la incorporación del Royal Promenade, que se podría definir como un gran centro comercial en alta mar. El Royal Promenade de la clase Voyager consiste en una gran calle comercial de tres cubiertas de alto y 110 metros de largo situada a lo largo del buque y que está  provista de bares, tiendas y restaurantes. Esta instalación vista por primera vez en un buque de crucero con la aparición de los Voyager Class sin embargo no es original ya que la idea fue copiada de los ferries de la compañía Silja Lines y que ya incorporaban algo bastante similar en sus naves a principios de los 90. El concepto fue adaptado por Royal Caribbean dotándolo de mayor espectacularidad, tamaño y nuevas innovaciones como la de que algunos de los camarotes de la cubierta 6 estuviesen orientados al Royal Promenade; así por primera vez en un buque de estas características algunos camarotes interiores tienen vistas (hacia esta calle comercial).


En 1999 Royal Caribbean dejó al mundo con la boca abierta con el espectacular Royal Promenade.


El Royal Promenade era sin lugar a dudas la novedad más importante a bordo de los nuevos clase Voyager pero ni mucho menos era la única; situada en la cubierta 2 estos barcos presentaban el Ice Rink o lo que es lo mismo la primera pista de patinaje sobre hielo a bordo de un buque de pasaje. En ella se puede patinar durante buena parte del día o ver los shows nocturnosa cargo de un grupo de patinadores profesionales. Y como no todo es deslizarse en esta estancia multifunción también se realizan otro tipo de actividades como por ejemplo clases de cocina. Más innovaciones a bordo de la clase Voyager: fueron los primeros barcos de pasaje en incorporar una pared de escalada, situada justo detrás de la chimenea.


El Voyager y el Explorer of the Seas fueron los primeros buques en incorporar una pista de hielo a bordo.
(Foto: autor desconocido)


Tras la estelar aparición del Voyager of the Seas en noviembre de1999 la serie continuó con nuestro protagonista, el Explorer of the Seas, cuyas modificaciones lo hicieron aumentar hasta las 137.308 toneladas convirtiéndolo así en el buque de pasaje más grande del mundo. Tras el Explorer llegaron el Adventure (2001), el Navigator (2002) y el Mariner of the Seas, que cerró esta exitosa familia en 2003.  Con el paso de los años casi todas las primicias aportadas por la clase Voyager fueron incorporándose en las nuevas construcciones de la compañía y también de la competencia hasta el punto de que hoy en día resultaría difícil imaginarse alguna de estas megaciudades flotantes sin alguna de ellas.




13 años después de la aparición del primero de los Voyager Class, en 2012 Royal Caribbean diseñó un completo "plan renove" denominado Royal Advantage con el objeto de revitalizar por completo a los cinco integrantes de esta serie. Al Explorer of the Seas le llegó el turno en marzo de este año sometiéndose durante 28 días a una extensa reforma en los astilleros Navantia de Cádiz donde además de los habituales trabajos de carena y revisión de motores, se le instaló el flowrider, el famoso simulador de surf presente en los últimos buques de la compañía. También se realizó la adición de tres nuevos restaurantes y la reforma completa de todos los camarotes incluyendo 80 de los nuevos camarotes con balcón virtual vistos por primera vez en los navíos de la Quantum Class.


El Explorer of the Seas en el dique de Navantia Cádiz hace unos meses.
(Foto: J.M. Reina)


Tras la finalización de los trabajos el Explorer of the Seas puso rumbo a Reino Unido donde ha establecido su base de cruceros para la que será este año su primera temporada en Europa, una de cuyas rutas fue la que lo trajo el pasado sábado a nuestra ciudad en su primera y última escala en la urbe por este 2015. Tras 8 horas atracado en el muelle de trasatlánticos asombrando a los coruñeses con su fenomenal porte el Explorer zarpó de nuevo rumbo a Southampton, puerto de desembarco de sus travesías. Si lo veremos de nuevo por aquí es otro cantar ya que su aventura europea tiene los días contados; a partir del próximo noviembre el navío quedará posicionado en Australia para realizar sus rutas hasta agosto de 2016.




Con la despedida del Explorer of the Seas iniciamos un pequeño parón hasta finales del mes de julio, cuando los buques de crucero volverán de nuevo a A Coruña. Pero la actividad en el blog continúa...


martes, 30 de junio de 2015

Pre-Independencia (Parte I)





A decir verdad este 2015 está siendo pródigo en debuts de buques de crucero en el puerto herculino y si nos centramos en concreto en el presente mes de junio tendremos que durante las últimas semanas hemos recibido la visita en escala inaugural del Azamara Quest y del espectacular Anthem of the Seas. El pasado sábado recibimos al tercero en discordia (y décimo del año), el formidable Explorer of the Seas.


Uno más para la colección.


Quizás injustamente ensombrecido por la presencia hace unos días de su portentoso compañero de naviera, el Explorer of the Seas abrió su propia página en la historia de los muelles coruñeses poco antes de las 11 de la mañana del 27 de junio cuando el enorme navío propiedad de Royal Caribbean llegaba a la altura de la Torre de Hércules, punto donde subió el práctico a bordo para llevarlo a su amarre en el habitual muelle de trasatlánticos. La expectación por la visita del Explorer distó mucho de lo vivido apenas dos semanas antes con el Anthem of the Seas a pesar de que en términos de tamaño ambos barcos quitan el hipo (de hecho el Explorer será el tercer buque más grande que nos visite en 2015). Quizás el hecho de que el Anthem sea un buque de reciente construcción le otorgue un rol más mediático que nuestro protagonista de hoy perdió ya hace algún tiempo. El Explorer of the Seas llegó a A Coruña procedente de Funchal con más de 3.000 pasajeros a bordo, casi todos británicos, y que sumándolos al grueso de su tripulación hizo del pasado sábado una lucrativa jornada para las arcas locales.




Además de convertirse en uno de los debuts más importantes del año, la visita del Explorer of the Seas el pasado sábado supuso también el cierre del primer semestre de 2015 en lo referente a escalas crucerísticas en el puerto coruñés, unos seis primeros meses del año que arrojan un saldo muy positivo como veremos en detalle a continuación.


Con el Explorer of the Seas se cerró el primer semestre crucerístico de 2015..


En total desde el primero de enero han sido 45 escalas las realizadas en la ciudad a cargo de 37 barcos distintos y que en conjunto sumaron unos 64.000 pasajeros en la dársena herculina, cifras muy similares a las del pasado año por estas fechas y que confirman la buena línea que desde hace ya varios años mantiene el puerto de A Coruña en lo que se refiere a este tipo de tráficos. Las previsiones para el segundo semestre son también buenas; tras el habitual parón del mes de julio (sólo 2 escalas previstas) llegará un prometedor agosto con 9 recaladas antes de alcanzar septiembre, tradicionalmente el mejor mes para este tipo de tráficos junto al de mayo. Con esta previsión se espera que 2015 arroje unos números finales que igualen o superen ligeramente la excelente cosecha del pasado año.


Prometedores cifras las de este 2015.


Tras este pequeño paréntesis para resumir en números lo que ha sido este primer semestre del año es hora de volver con nuestro flamante protagonista de hoy para comentar algunos de sus datos principales. Construído en los astilleros Kvaerner-Masa de Finlandia y puesto en servicio en octubre del año 2000, el Explorer of the Seas es uno de los mayores resorts flotantes que hoy en día surcan las aguas con unas medidas de impresión: 138.194 toneladas de registro bruto, 311´1 metros de eslora, 37´4 metros de manga y un calado de 8´8 metros. En sus 14 cubiertas de pasaje este navío de bandera bahameña puede albergar a un total de 3.840 pasajeros en capacidad máxima a los que hay que sumar su tripulación compuesta por 1.181 personas. En su día el Explorer of the Seas tuvo un coste aproximado de construcción de unos 475 millones de euros.


Megaciudad flotante lo define muy bien.


La naviera del Explorer of the  Seas, Royal Caribbean, es de sobra conocida en nuestra ciudad por la continua presencia desde 1996 de los buques que conforman su vanguardista flota. Sin ir más lejos y como ya comenté antes, hace unos días los coruñeses nos quedábamos asombrados con el debut de su última creación, el prodigioso Anthem of the Seas, pero sin lugar a dudas el buque más conocido de la naviera americana por estas aguas es el sensacional Independence of the Seas que debutó en A Coruña a finales de 2010 y que desde entonces ha realizado en nuestra dársena más de 20 escalas convirtiéndose en uno de los iconos de la urbe. Tras cinco años de presencia ininterrumpida en la ciudad este 2015 será el primero en mucho tiempo en el que el Independence no se dejará ver por nuestra ría pero será un pequeño paréntesis ya que Royal Caribbean ha confirmado la vuelta de este coloso a A Coruña para el 2016.


El Independence of the Seas es el buque más representativo de la naviera Royal Caribbean en nuestra ciudad. ¿No observan un sospechoso parecido con nuestro protagonista de hoy?.


El espectacular Independence of the Seas se convirtió en el año de su debut, 2008, en el buque de pasaje más grande de todos los tiempos pero lo que muchos desconocen es que su diseño no es en absoluto original y que se basa en una serie anterior cuya aparición revolucionó el sector crucerístico hasta el punto de convertirlo en lo que es hoy en día. Esa serie fue la Clase Voyager y a ella pertenece nuestro protagonista de hoy, el Explorer of the Seas, en su día poseedor también del prestigioso título de navío más grande de su clase.




De la aparición de la clase Voyager y de su importancia en la industria crucerística actual hablaré en la siguiente entrada además de seguir comentando más cosas sobre nuestro último visitante llegado por mar, el Explorer of the Seas.





sábado, 27 de junio de 2015

Hi-Tech (Parte III)





Continuamos aquí el paseo por los interiores del Anthem of the Seas iniciado hace unos días con motivo de su reciente escala inaugural en A Coruña. Ya hemos recorrido algunas de sus instalaciones más espectaculares y vanguardistas pero aún quedan muchas otras por nombrar.




Una de ellas es el Royal Esplanade (cubiertas 4 y 5), una estancia que no puede definirse como original puesto que es una evolución de algo que ya vimos en su día como primicia en los buques de la clase Voyager, el Royal Promenade, esa enorme calle comercial de más de cien metros de largo con restaurantes, bares y tiendas que nada envidia a los centros comerciales que podemos ver en cualquier ciudad. La idea surgida en 1999 ha aparecido desde entonces en todos los navíos de Royal Caribbean hasta llegar a la Quantum Class donde por primera vez la estancia ha sufrido una involución; quizás a eso se deba su cambio de nomenclatura. El Royal Esplanade del Anthem of the Seas mantiene el mismo concepto pero sin el tamaño ni la espectacularidad alcanzados en los buques de la clase Oasis.


Era difícil superar el concepto de calle comercial de la clase Oasis.
(Fuente: jbmumofone.com)


 Podría hablar de alguna de sus tiendas o bares pero por destacar algo del Royal Esplanade nombraré una de las piezas de arte que lo presiden; se llama Pulse Spiral y es una especie de candelabro interactivo. Los pasajeros puede colocar sus manos en la estructura y un dispositivo detecta el ritmo cardíaco haciendo que las 200 luces que componen esta enorme lámpara se enciendan y apaguen siguiendo la cadencia de los latidos. Arte y tecnología unidos en una singular obra que simboliza muy bien lo que es el Anthem of the Seas.


Pulse Spiral. La lámpara que cobra vida.
(Foto: autor desconocido)


Uno de los puntos importantes en cualquier crucero es la restauración y en el Anthem of the Seas como no podía ser de otra manera también se ha tenido muy en cuenta. A diferencia de lo que hasta ahora era habitual en el sector, la Quantum Class no incorpora en sus buques ningún restaurante principal con su doble turno de comidas para dar cabida a todo el pasaje sino que Royal Caribbean se ha decantado por primera vez en su historia en lo que han llamado sistema dinámico de comidas donde los pasajeros no tienen una mesa asignada sino que pueden elegir una u otra opción de restauración en función de la ocupación de ésta.


American Icon Grill, una de las opciones de restauración dentro de la vasta oferta que ofrece el Anthem of the Seas.
(Fuente: criuise.co.uk.)


Partiendo de este esquema el Anthem of the Seas ofrece cinco opciones de restauración principales incluídos en el precio del pasaje: American Icon Grill (comida americana), Chic (cocina contemporánea), Coastal Kitchen (cocina mediterránea), The Grande Restaurant (la opción más parecida a lo que sería un restaurante principal) y Silk (especializado en cocina asiática). Además de éstos  existen siete restaurantes más pero que se pagan aparte: Son el Chef´s Table, Chops Grille (un asador), Izumi (restaurante japonés), Jamie´s Italian (dirigido por el afamado Jamie Oliver), Johnny Rockets (americano años 50-60), Michael´s Genuine Pub y Wonderland (cocina creativa). Y todo ello sin contar el habitual buffet Windjammer o los diversos bares a lo largo y ancho de las 16 cubiertas de la nave donde también se puede picotear algo. Ya ven que pasar hambre a bordo del Anthem of the Seas resulta casi imposible.


En el interior del Izumi, el restaurante especializado en comida japonesa.
(Fuente: cruise.co.uk)


 Es hora de darse una vuelta por los alojamientos del  Anthem of the Seas, una vuelta muy pequeña eso sí porque resultaría casi imposible describir todas y cada una de las infinitas posibilidades que ofrece este buque entre sus 2.090 camarotes repartidos por 11 cubiertas (de la 3 a la 13).


 Hay muuuuuchos camarotes donde escoger...
(Foto: Manuel Candal)


Destacan en la popa de las cubiertas 9 y 10 las espectaculares Royal Loft Suites, camarotes de dos pisos con capacidad para un máximo de 6 personas y con un tamaño de 152 metros cuadrados. En el nivel inferior encontramos una sala de estar/comedor con un sofá convertible en cama, otra sala con pantalla de TV y sofá también convertible en cama y un baño completo con ducha, además de dos balcones que suman en total 48 metros cuadrados de los cuales uno de ellos está provisto de jacuzzi. En el nivel superior el dormitorio con cama de 1´80 metros de ancho y baño con bañera, vestidor independiente y un balcón con jacuzzi doble.



Arriba: Los espectaculares lofts del Anthem of the Seas, lo más parecido a una mansión en alta mar.
Abajo: Las flechas rojas indican la ubicación de los lofts, a popa del Anthem.

(Fuente foto de arriba: Royal Caribbean)


Como principal novedad el Anthem of the Seas incorpora los camarotes interiores con balcón virtual, una buena opción para aquellos que buscan un precio asequible pero que no quieren perder la oportunidad de tener unas buenas vistas desde la propia habitación. Estos camarotes van equipados con pantallas de alta definición del suelo al techo en las que se proyecta una imagen del exterior creando así la ilusión de un balcón. Para añadir más verosimilitud estos balcones virtuales llevan un sistema de altavoces donde se oye el sonido del mar. La imagen proyectada es la vista en tiempo real de manera que tanto los pasajeros de los camarotes exteriores como los de los interiores pueden ver lo mismo al mismo tiempo, con la salvedad de que unos lo hacen de manera real y para los otros es un simple efecto visual. En total el navío ofrece 375 camarotes con esta característica.


Prohibido asomarse al balcón: es virtual.
(Fuente: cruise.co.uk)


Éstas son sólo unas pinceladas de lo que esconde en su interior el Anthem of the Seas pero se podría hablar horas y horas del resto de sus impresionantes instalaciones: Del Royal Theatre, que con sus tres cubiertas de altura (3, 4 y 5), sus 1.299 butacas y su puntero equipamiento tecnológico ofrece espectáculos en vivo y cine 3D. Del Casino Royale (cubierta 3) con sus múltiples opciones para el juego, desde la ruleta al póker. Del flowrider (cubierta 16), el ya famoso simulador de surf que es ya una de las señas de identidad de la naviera. De la pared de escalada de más de 9 metros de altura situada en la cubierta 14. Del H2O Zone, también en la 14, un completo parque acuático para los niños. De la enorme pantalla de 20 metros cuadrados localizada en la zona de piscinas para visionar películas al aire libre. De su equipadísimo gimnasio que ofrece una panorámica inigualable desde lo alto de la proa mientras se ejercita el cuerpo. De su sublime spa, de su relajante solarium o de sus innumerables piscinas, una de ellas con techo retráctil por si el astro rey no se deja ver. Al Anthem of the Seas no le falta de nada.


El Solarium se sitúa en la proa del Anthem of the Seas.
(Fuente: cruise.co.uk)


Por no faltar no le falta ni una jirafa gigante ataviada con un bañador retro y su correspondiente aro salvavidas. Se llama "Gigi", la podemos encontrar a estribor en la cubierta 14 al lado del rocódromo y su función es meramente estética. Bueno también vale como elemento diferenciador para distinguir al Anthem de su gemelo Quantum of the Seas, que lleva como "polizón" un gigantesco oso rosa. "Gigi" mide 10 metros de alto pesa 4 toneladas, está compuesta por 15 partes ensambladas y es la pieza de arte más grande a bordo del Anthem of the Seas formando parte de una colección repartida por las 16 cubiertas de la nave y que en conjunto ha costado unos 4 millones de euros.


¡Qué ven mis ojos!. Sí, las jirafas también tienen derecho a hacerse un crucerito...


Con "Gigi" cerramos el breve recorrido realizado en estas últimas entradas por este colosal barco que asombra por su tamaño, si, pero que deja de piedra por su tecnología y que lo convierten en el barco de cruceros más "hi-tech" de los mares. ¿Y por qué no rebautizarlo como Hi-Tech of the Seas? ahí queda la propuesta... Para acabar quisiera dar las gracias a todos los que de una u otra manera han colaboirado en la elaboración de estos posts: buena parte de la información está sacada del estupendo blog de Malcolm Oliver y las fotos para este reportaje, además de las realizadas por el que escribe, están sacadas en gran medida de diversas páginas de internet aunque también he contado con la inestimable colaboración de mi amigo Manuel Candal, parte vital para que este blog salga adelante.


(Foto: Manuel Candal)



martes, 23 de junio de 2015

"Hoy nos visitó..." Ventura





Hoy nos visitó el buque Ventura, de la naviera P&O.




El megacrucero de la compañía británica llegó a primera hora de la mañana procedente de Funchal. Su entrada se produjo bajo una intensa niebla que retrasó la maniobra más de lo habitual al tener que moderar el buque su velocidad por cuestiones de seguridad. A bordo casi 3.500 pasajeros, británicos en su totalidad, que aprovecharon la mañana para conocer un poco mejor la ciudad. A Coruña es la última parada del Ventura antes de concluír viaje el próximo jueves en Southampton, una singladura de 15 días de duración con salida y llegada en la ciudad inglesa y escalas en Lisboa, Arrecife, Gran Canaria, Sta. Cruz de Tenerife, Sta. Cruz de La Palma y Funchal.


 La niebla fue la protagonista durante la entrada del Ventura.


Construído en los astilleros italianos Fincantieri y puesto en servicio en abril de 2008, el Ventura fue en su momento el mayor buque de cruceros de todos los tiempos dedicado al mercado británico gracias a sus 116.000 toneladas de registro bruto y sus colosales dimensiones de 290 metros de eslora, 36 metros de manga y 8´5 metros de calado.




La de hoy es la segunda visita a nuestra ciudad de las seis que el Ventura tiene previsto hacer a lo largo de este 2015. Como curiosidad hay que decir que el buque será el último integrante de la flota en adquirir los nuevos colores corporativos de la P&O con la chimenea azul y la enorme bandera británica pintada en la proa.


Los tradicionales colores de la P&O se resisten a desaparecer del Ventura.


Tras unas nueve horas en la ciudad el Ventura zarpó pasadas las seis de la tarde rumbo a tierras británicas. Por aquí lo esperamos de nuevo el próximo 24 de julio.





Todas las fotos del esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad su autoría.