NOTICIAS DE CRUCEROS

  • 28 ABRIL: Los astilleros finlandeses Meyer Turku realizan la ceremonia de colocación de la quilla del buque Mein Schiff 6, cuyo estreno está previsto para el próximo año.
  • 21 ABRIL: Siguen los problemas para el Empress of the Seas con la anulación de otros séis cruceros.
  • 21 ABRIL: Hurtigruten anuncia la construcción de dos nuevos navíos que entrarán en servicio en 2018 y 2019 respectivamente.
  • 19 ABRIL: El Carnival Vista concluye sus pruebas en el mar de manera exitosa.
  • 19 ABRIL: El Splendour of the Seas, que pasará a finales de esta primaveraa la naviera Thomson Cruises, será renombrado finalmente como TUI Discovery.

jueves, 28 de abril de 2016

Nos visitó... Rotterdam



(Foto: Manuel Candal)


12ª escala del mes en el puerto de A Coruña. Este martes nos visitó (de nuevo) el buque Rotterdam.


El Rotterdam protagonista de nuevo en el puerto herculino.
(Foto: Manuel Candal)


Procedente de Rotterdam, punto inicial de su actual singladura, el buque de la naviera Holland America Line llegó a la ría herculina sobre las 07:00 horas con unos 1.200 pasajeros a bordo que acaban de comenzar una travesía de 14 noches de duración con inicio y final en el mencionado puerto holandés y que tras la visita a tierras gallegas realizará paradas en Leixoes, Cádiz, Málaga, Gibraltar, Lisboa y Vigo. La naviera ofrece la posibilidad de aumentar la duración del viaje hasta las tres semanas continuando viaje una vez el navío regrese al puerto de Rotterdam para proseguir la ruta haciendo escalas en Eidfjord, Alesund, Geiranger y Bergen (todas ellas en Noruega) antes de volver de nuevo al punto de partida.


El Rotterdam llegó a la ciudad a primera hora de la mañana del pasado martes.
(Foto: José Luís Porta)


Construído en los astilleros Fincantieri de Monfalcone (Italia), el Rotterdam fue puesto en servicio a finales de 1997  convirtiéndose en el momento de su estreno en el buque más grande jamás construído para la Holland America Line con  sus 59.652 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 237 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´8 metros. En sus 12 cubiertas de pasaje el navío de bandera holandesa puede albergar a un máximo de 1.668 pasajeros con una tripulación formada por 593 personas. El Rotterdam es el primer navío de la Rotterdam-Class, una serie de buques casi gemelos formada por 4 unidades: además de nuestro protagonista de hoy el Volendam (1999), el Zaandam (2000) y el Amsterdam (2000). Pese a no ser ni los buques más nuevos ni los más grandes de la flota, tanto el Rotterdam como el Amsterdam ostentan el título de buques insignia de la Holland America Line.


Detalle de la maniobra de atraque.
(Foto: Manuel Candal)
 

La de este pasado martes fue la tercera y última escala que el Rotterdam realiza en nuestra ciudad por este año. Se da la circunstancia de que todas ellas se han realizado en el presente mes siendo en ésta última la primera ocasión en la que no coincidió con otro navío de pasaje. Tras permanecer atracado durante 10 horas finalmente a las cinco de la tarde soltó amarras para poner rumbo a tierras portuguesas. Un cambio de aires en sus rutas nos privará de volver a ver el próximo año a este elegante buque de pasaje surcando aguas coruñesas.


El Rotterdam se despide de A Coruña por un largo período.
(Foto: Manuel Candal)


Agradecimientos a mis amigos Manuel Candal y José Luís Porta por aportar sus estupendas instantáneas para la ilustración de este post.


lunes, 25 de abril de 2016

Dupla germana





El miércoles fueron tres y el jueves dos los buques de crucero que coincidieron en el puerto de A Coruña compartiendo amarre. La temporada alta de este tipo de tráficos en la ciudad es la culpable de que en tan sólo 48 horas haya habido tan frenética actividad en los muelles aunque nada comparable con lo que se nos viene encima en el mes de mayo, pero eso es querer adelantarse demasiado. Por el momento hoy toca hablar de los dos protagonistas del pasado día 21 que fueron los buques AidaDiva y Amadea.




Poco antes de las siete de la mañana los enormes ojos del AidaDiva asomaron por detrás del Castillo de San Antón procedente de Lisboa. La nave de Aida Cruises trajo a la ciudad a unos 2.000 pasajeros que estos días disfrutan de una singladura de dos semanas de duración con inicio en Sta. Cruz de Tenerife y que en su camino a tierras alemanas ha realizado escalas en Casablanca, Cádiz, la capital portuguesa como antesala a su visita a A Coruña, y que tras dejar por popa aguas de Marineda tendrá recaladas en Dover, Le Havre, Amsterdam y Gotemburgo. La aventura finalizará el próximo jueves en el puerto teutón de Warnemunde.


El AidaDiva llegó a primerísima hora de la mañana.
(Foto: Manuel Candal)


Con el AidaDiva plenamente asentado como un coruñés más, fue el turno del Amadea, que se lo tomó con más calma y no apareció por los alrededores de la Torre de Hércules hasta poco antes de las 11 de la mañana. Procedente del puerto británico de Portsmouth la nave de Phoenix Reisen atracó en el muelle de Calvo-Sotelo sur dejándole todo el muelle de trasatlánticos a su colega de amarre. Tras finalizar la maniobra los 532 pasajeros que traía a bordo el Amadea comenzaron a bajar a tierra para conocer la ciudad o realizar las excursiones contratadas. A Coruña era para los turistas del buque alemán la segunda parada de un itinerario de 21 días de duración  con inicio y final en el puerto de Hamburgo y que tendrá como escalas los puertos de Leixoes, Porto Santo, Funchal, Sta Cruz de la Palma, Puerto del Rosario, Arrecife, Agadir, Lisboa, Brest y Amsterdam.


Hasta media mañana no apareció el Amadea por la ría coruñesa en la que supuso su segunda visita del año.


Unas pequeñas pinceladas ahora sobre los dos protagonistas de la jornada, comenzando por el AidaDiva. Construído en los astilleros Meyer de la localidad de Papenburg (Alemania) en 2007, el Diva fue el iniciador de una de las más exitosas sagas de la industria crucerística moderna, la Sphinx-Klasse (Clase Esfinge) y que está constituída por un total de siete unidades todas ellas al servicio de Aida Cruises. Los buques integrantes de esta serie, AidaBella (2008), AidaLuna (2009), AidaBlu (2010), AidaSol (2011), AidaMar (2012) y AidaStella (2013) difieren en ciertos detalles pero el diseño original viene marcado por el navío que pasó gran parte del miércoles en nuestra ciudad. En números el AidaDiva es un barco de 69.200 toneladas de registro bruto con unas dimensiones generales de 252 metros de eslora, 32´2 metros de manga y un calado de 7´5 metros que en sus 13 cubiertas de pasaje puede albergar a un total de 2.500 pasajeros en capacidad máxima a los que hay sumar las 646 personas que componen su tripulación.


Los buques de la Sphinx-Klasse presentan una estética inconfundible y no sólo por su adornada proa.


A diferencia del AidaDiva, el Amadea no tiene hermanos, Se trata de un buque único en diseño construído en el año 1991 por los astilleros japoneses Mitsubishi Heavy Industries bajo el nombre de Asuka para la naviera Nippon Yusen Kaisha. En 2006 el navío fue vendido a sus actuales propietarios, el touroperador alemán Phoenix Reisen y rebautizado con su actual denominación, mucho más acorde con los gustos europeos. Sus dimensiones son claramente más pequeñas que las del Diva: 29.008 toneladas de registro bruto, 192´8 metros de eslora, 24´7 metros de manga y un calado de 6´6 metros y sus 8 cubiertas de pasaje ofrecen una capacidad máxima para 624 pasajeros con 300 tripulantes.


El Amadea es en la actualidad eminentemente europeo pero sus inicios fueron orientales.


Pese a sus más que notables diferencias, AidaDiva y Amadea están unidos por un aspecto fundamental y es que se trata de dos buques cien por cien alemanes. Que no les despiste la bandera que ondean (italiana en el caso del Diva y bahameña en el caso del Amadea); son más germanos que la puerta de Brandemburgo ya que ambos operan para el mercado de dicho país centroeuropeo. El mercado crucerístico alemán ha sido históricamente el segundo con más movimiento en Europa por detrás del británico pero su imparable ascensión de los últimos años (casi 1.800.000 cruceristas germanos en 2014) hace que esta afirmación tenga los días contados; en este 2016 se espera que el mercado alemán supere la barrera de los 2 millones de turistas sobrepasando al británico y convirtiéndose en el segundo mercado mundial en moviminto de pasajeros tan sólo por detrás de los E.E.U.U. Aida Cruises y Phoenix Reisen son dos de las seis compañías germanas que se dedican a ofrecer cruceros oceánicos pero a pesar de operar en exclusiva en un mercado tan delimitado resulta curioso que en cierta forma no se puedan considerar rivales debido a que las dos navieras buscan con su producto un target muy distinto de clientes




 Aida Cruises es a escala mundial una de las navieras con una progresión más vertiginosa en la última década. En la actualidad presume de ser el tercer operador por movimiento de pasajeros en Europa tan sólo por detrás de MSC Cruises y Costa Crociere. En Canarias son los indiscutibles monarcas y en Alemania también son líderes. Su cliente tipo llama la atención; con una media de edad sorprendentemente baja que suele estar por debajo de los 40 años, muy alejada de la imagen prototípica que mucha gente tiene acerca del pasaje que viaja en este tipo de buques.  Los barcos de Aida Cruises funcionan con el concepto de "Club Cruise": un ambiente muy informal a bordo y con la mayoría de actividades pensadas para que sus pasajeros participen juntos en ellas facilitando la interacción. Aquel que piense en un crucero como en una especie de retiro, o de escapada tranquila que vaya descartando la opción de esta naviera (y si no habla el alemán descártelo de todas maneras puesto que es el idioma oficial a bordo).


El ascenso de Aida Cruises en los últimos años ha sido imparable.
 

Phoenix Reisen por su parte tiene una cuota de mercado bastante más pequeña (entre las marcas germanas Aida Cruises y TUI Cruises se llevan el 90% del mercado de ese país) pero es que pretender competir contra la propietaria del AidaDiva sería como poner al F.C Barcelona a jugar contra un equipo de Regional Preferente. Quizás la comparativa no es del todo correcta y más bien había que decir que Aida Cruises es un poderoso equipo de fútbol y Phoenix Reisen un notable equipo de balonmano: ambas navieras "juegan" a cosas distintas. Mientras que Aida se engloba en el sector generalista, Phoenix  Reisen apunta más hacia el segmento premium ofreciendo en sus buques (sobre todo en el que hoy nos ocupa) un servicio muy esmerado y por encima de la media que en los últimos años podría entrar dentro de lo que consideraríamos lujo. Además sus itinerarios suelen ser algo más exclusivos incluyendo escalas en puertos no muy habituales en el circuito crucerístico como los que ofrecen las grandes navieras  y todo ello con un ambiente a bordo mucho más sosegado del que podemos encontrar en los buques de la cara sonriente. A los que no dominen el idioma de la Merkel en el Amadea se encontrarán el mismo problema que en el AidaDiva, agravado en este caso por el hecho de que los precios de la naviera Phoenix Reisen son bastante más altos que los de Aida Cruises.


Amadea y AidaDiva son conceptos distintos dentro de un mismo mercado.


 Volviendo a la jornada del pasado jueves y tras varias horas de tranquilidad en los muelles a media tarde comenzó de nuevo el movimiento. Cuando faltaban unos minutos para las seis y media el primero en mover ficha fue el AidaDiva que con todo su pasaje ya a bordo soltó amarras para dirigirse a su próximo destino, el puerto de Dover, en pleno Canal de la Mancha. Sin más visitas a nuestra ría previstas para este año tendremos que esperar hasta el 20 de abril de 2017 para volver a recibir en la ciudad a esta nave.




El Amadea por su parte se hizo de rogar más tiempo para desesperación de algunos compañeros shipspotters que había acudido a fotografiarlo durante su salida y no fue hasta las nueve cuando se puso en movimiento rumbo a tierras lusas. El motivo del retraso de la salida en más de una hora sobre el horario previsto fue la grabación de material para la serie de TV "Das Traumschiff" (en castellano algo así como  "El barco de ensueño") y que es una versión actualizada de la original americana "Vacaciones en el Mar". La serie se emite en la cadena pública alemana ZDF y desde febrero del pasado año se rueda a bordo del Amadea. La próxima escala de este barco tan televisivo en A Coruña también  será el próximo año, concretamente el 9 de mayo.


(Foto: Manuel Candal)


Agradecimientos a mi amigo Manuel Candal por las fotos suministradas para ilustrar el blog.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.



sábado, 23 de abril de 2016

Cruceros hasta donde alcanza la vista (Parte II)





En el anterior post comencé a hablar de la multitudinaria jornada crucerística del pasado miércoles en el puerto coruñés y que contó con la presencia de los buques AidaVita, Rotterdam y Ventura. Ya comenté algún aspecto relativo al Rotterdam así que ahora es el turno de sus dos compañeros de amarre.


(Foto: Manuel Candal)


Es hora de hablar un poco del Ventura, el buque que por la ubicación de su amarre y por su espectacular  tamaño acaparó más miradas durante toda la mañana. A este propósito ayuda además la vistosa "Union Jack" que el navío luce en la proa y que desde hace unos meses es parte de la nueva imagen corporativa de la histórica P&O. Los nuevos colores de la naviera, que dejaron atrás casi 90 años de continuismo cromático, se vieron por primera vez en el buque Aurora a finales de 2014 para ir incorporándose al resto de la flota de forma paulatina. De los siete buques que actualmente componen P&O Cruises el Ventura fue el último en adoptar el nuevo "look".



Dos han sido las principales alteraciones estéticas en la nueva imagen corporativa de la P&O. Por un lado (arriba) la inconfundible bandera británica pintada en la proa de sus navíos y por otro (abajo) el cambio del color beige por el azulón en las chimeneas. Aún siendo bastante controvertido, el cambio no le queda mal al Ventura.



En una compañía con el arraigo histórico de la P&O una propuesta tan radical como la de "cambiar de traje" siempre causa controversia pero sin entrar a valorar si la decisión ha sido acertada o no (ya he expresado mi opinión desfavorable en multitud de ocasiones) he de reconocer que si a algún buque le sientan bien estos nuevos colores esos son a los barcos de la flota con línea más moderna como es el caso del Ventura y de su gemelo Azura.


(Foto: Manuel Candal)


Por último me queda hablar sobre el AidaVita, el segundo buque en entrar a formar parte de la naviera Aida Cruises y que en esencia es una versión agrandada de su primer buque, el original Aida y que hoy en día conocemos como AidaCara. Muchos de los paseantes habituales de la zona portuaria se referían a él como "un habitual"  de nuestra ciudad por la confusión que suelen generar los buques de esta naviera al ir pintados todos con esa cara tan expresiva e inconfundible, pero lo cierto es que la flota de la compañía germana la componen en la actualidad 11 naves y de ellos y sin contar a su última incorporación, su buque estrella AidaPrima, el AidaVita es el buque que menos visitas ha realizado a la dársena herculina.


Pese a que su cara nos resulte archiconocida, el AidaVita es uno de los componentes de la flota Aida Cruises que menos veces nos ha visitado.


A pesar de ello el AidaVita y A Coruña tienen una relación muy estrecha desde los inicios de la andadura comercial del navío; su viaje inaugural se inició el 4 de mayo de 2002 y tan sólo tres semanas después el buque hizo su debut en A Coruña. Desde aquel 22 de mayo no han sido muchas las veces que el AidaVita se ha vuelto a dejar ver por la ciudad y hasta la de esta semana su última incursión en aguas herculinas databa del 5 de mayo de 2007. Curiosamente en aquella ocasión el Vita también coincidió con otros dos navíos, el Century y el Vistamar.


Bastante había llovido ya desde la anterior visita del AidaVita a la ciudad de A Coruña. Fue hace casi 9 años y en aquella ocasión el navío alemán coincidió con otros dos buques. En la foto lo podemos ver en aquella jornada de 2007 atracado en el muelle de Calvo-Sotelo Sur y con el buque Century al fondo (asomando por la proa del AidaVita).


Tras compartir atraque durante toda la mañana, a primera hora de la tarde comenzó a disolverse la alianza crucerística con la marcha de sus tres integrantes. El primero en tomar "las de villadiego" fue el más grande de la terna, el Ventura, que a eso de las cuatro y media  de la tarde largaba amarras no sin antes despedirse efusivamente a bocinazos de sus compañeros de amarre de la jornada. Tras superar el dique de abrigo el buque de la P&O enfiló la canal norte poniendo rumbo a tierras inglesas. El 20 de septiembre será la fecha de su próxima escala en A Coruña.


El Ventura volverá a la rada herculina en otoño.


Cuando el Ventura todavía era perfectamente visible desde la costa, el Rotterdam inició la maniobra de salida, algo más compleja que la realizada minutos antes por el buque británico debido a la posición y ubicación del navío holandés que tras completar con éxito el giro en aguas interiores comenzó a aumentar revoluciones y a alejarse de la costa. Por delante dos jornadas de navegación sin paradas antes de llegar a Rotterdam, punto y final de la singladura. Como ya mencioné el próximo martes lo tendremos de nuevo por aquí.


Nueva dosis de Rotterdam la próxima semana.


Por último el AidaVita decidió alargar un poco más su estancia en A Coruña y no fue hasta las siete de la tarde cuando inició la maniobra de desatraque. Tras verse liberado de las amarras que lo retenían, la nave de bandera italiana fue incrementando progresivamente su velocidad para, ya en aguas abiertas poner rumbo norte con destino al puerto de Falmouth, la localidad inglesa situada en la costa de Cornwall, al sur del país y que en los últimos años ha experimentado un notable éxito en la captación de cruceros. Sin más escalas en la ciudad por este año tendremos que esperar hasta marzo del próximo año para volver a verle la cara (nunca mejor dicho) al AidaVita.


El AidaVita fue el último integrante del trío en despedirse.
(Foto: Manuel Candal)


Ver los muelles vacíos tras una jornada crucerística tan intensa resultó una imagen un tanto desoladora si bien fue cuestión de unas horas como podrán comprobar los lectores en la próxima entrada del blog, pero eso es otra historia... La de este post no quisiera terminarla sin agradecer la inestimable colaboración a dos enormes fotógrafos y mejores personas, Manuel Candal y José Manuel Cereijo, que han aportado sus sensacionales instantáneas para ilustrar las dos partes de esta entrada especial.


Rotterdam hacia Rotterdam.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada especial  han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


viernes, 22 de abril de 2016

Cruceros hasta donde alcanza la vista (Parte I)



(Foto: Jose Manuel Cereijo)


¡Qué estrés!. La presente semana va camino de convertirse en una de las de mayor tráfico crucerístico en la ciudad de A Coruña de este 2016; las previsiones apuntan a que del 18 al 24 de abril serán seis los buques de pasaje que recalarán en los muelles herculinos. Si este martes ya tuvimos como aperitivo la presencia del exclusivo L´Austral, el día grande ha sido sin duda el miércoles con la visita al unísono de los navíos AidaVita, Rotterdam y Ventura, el primer triplete (y no el último) del presente año.


(Foto: Manuel Candal)


Comenzaré presentando a los protagonistas de la jornada y lo haré por estricto orden de llegada. El primero en arribar a la ría herculina fue el buque Rotterdam que en su segunda visita del año a la dársena herculina llegó sobre las siete de la mañana procedente de Cádiz y con unos 1.300 pasajeros a bordo. Ante la previsión de "overbooking cruceril" al Rotterdam se le asignó como lugar de atraque el muelle de Calvo-Sotelo Sur, un amarre alternativo al habitual pero que no le es desconocido ya que fue en esta ubicación donde permaneció en su anterior visita por coincidir en aquella ocasión con el gemelo del Ventura, el Azura. El buque de la naviera Holland America Line realiza estos días una singladura de tres semanas de duración con salida y llegada en el puerto que le da nombre a la embarcación y que ha tenido como paradas Lisboa, Funchal, Sta. Cruz de Tenerife, Arrecife, Tánger, Málaga y la citada Cádiz. A Coruña es para los pasajeros que viajan a bordo del Rotterdam la última escala antes de poner fin a una travesía de ensueño.


El Rotterdam inició su actual viaje en... Rotterdam. Lógico, ¿no?.


Con el buque de bandera neerlandesa finalizando su maniobra de atraque apareció tras el Castillo de San Antón el segundo de los protagonistas del día, el buque AidaVita, que llegaba a la ciudad procedente de Ponta Delgada, en el archipiélago de las Azores con unos 1.200 turistas a bordo. A buen seguro que a muchos les engañó su nombre y su bandera (tiene como puerto de registro el de Génova) pero pese a su apariencia italiana el AidaVita es más alemán que el chucrut. El navío de Aida Cruises realiza estos días el crucero de reposicionamiento que lo trae desde América hasta Europa, una singladura de tres semanas de duración con inicio el pasado 7 de abril en el puerto de Miami y paradas en Port Cañaveral (Florida), Hamilton (Bermudas), Ponta Delgada, y que tras la visita a tierras gallegas continúa periplo por los puertos de Falmouth (Reino Unido), Guernsey (Islas del Canal), Dover, Ijmuiden (Holanda) y desembarco final en Hamburgo.


Pese a su "pasaporte" genovés y su nombre italiano el AidaVita es un barco hecho por y para alemanes.
(Foto: Manuel Candal)


Quedaba para completar la tríada la pieza más grande del rompecabezas y ésta apareció poco antes de las ocho de la mañana cuando la descomunal silueta del Ventura  se mostró tras el dique de abrigo procedente de Gibraltar. A él y a sus más de 3.000 pasajeros le fue reservado el casi medio kilómetro del muelle de trasatlánticos, si bien a la megaciudad flotante de la P&O le bastan con 290 metros, que no está nada mal. La escala del Ventura en A Coruña, tercera que este buque realiza en nuestra urbe en lo que va de año, es la última parada de un viaje de 14 días con inicio y final en el puerto de Southampton y que ha incluído visitas a Cartagena (tras cuatro jornadas de navegación ininterrumpida), Barcelona, Mónaco, La Spezia, Ajaccio y la colonia británica de la que procedía a su llegada a la ría herculina.


El Ventura fue el último componente del trío en llegar a A Coruña
(Foto: Jose Manuel Cereijo)


Con las tres estrellas del día luciendo cada una en su respectivo amarre los cruceristas comenzaron a bajar a tierra iniciando su invasión pacífica de la ciudad; un ejército formado por unas 5.500 personas (casi 8.000 si le sumamos las tripulaciones) y que durante toda la mañana dieron a la zona centro un aspecto inmejorable a lo que también ayudó la climatología con una estupenda jornada primaveral. Aún son muchos los que dicen que este tipo de turismo apenas deja dinero en la ciudad minusvalorando de esta manera el impacto que provocan la presencia de varios cruceros atracados durante el mismo día. Sea cierta o no esta afirmación (todo depende de las expectativas económicas que nos hayamos creado) lo que es innegable es que jornadas como la del miércoles suponen una excelente promoción de la ciudad que inevitablemente tiene su repercusión a corto, medio y largo plazo en las arcas municipales. Como siempre, el que no lo quiera ver que siga mirando hacia otro lado.


El colosal Ventura fue el que aportó el mayor número de turistas el pasado miércoles.


Es hora de comentar de manera más pormenorizada algún detalle de los tres navíos que durante varias horas alteraron el "skyline" portuario el pasado miércoles. Empezaré por el más madrugador.


El Rotterdam de salida mientras el AidaVita no le quita ojo.


Lo cierto es que este elegante buque que luce tanto en su denominación como en su puerto de registro el nombre de la considerada como "la puerta de Europa", está teniendo en este año una presencia más que destacable en A Coruña. La de esta semana fue su segunda comparecencia en nuestra ría tras la escala realizada el pasado día 4 y no será la última ya que la próxima semana lo tendremos de nuevo por aquí; esta vez y sin compañeros de amarre podrá contar con todo el muelle de trasatlánticos para el solo.


Tras concluír su actual viaje en tierras holandesas el próximo 23 de abril, el Rotterdam zarpará al día siguiente poniendo rumbo de nuevo a A Coruña.


El Rotterdam no es el único buque de su naviera que dará que hablar este año por aguas coruñesas. Este 2016 es muy importante para la naviera Holland America Line por más de un motivo; el principal es sin lugar a dudas porque hace unos días ha tomado posesión de su nuevo buque insignia, el Koningsdam, cuya ceremonia de bautizo tendrá lugar a mediados de mayo. El nuevo navío será una de las grandes estrellas del año en A Coruña con su escala inaugural programada para el próximo 22 de septiembre aunque dicha visita no será la primera que la formidable nave hará en aguas gallegas; ese honor recaerá en la ciudad de Vigo que recibirá a la nueva estrella holandesa el próximo 15 de mayo, tan sólo unos días antes de su ceremonia oficial de bautismo. Y para completar la presencia de este año en A Coruña que otros de sus impresionantes buques, el Zuiderdam, hará escala inaugural la próxima semana.


Holland America Line, cuyo emblema corona las dos chimeneas del Rotterdam, será una de las navieras con mayor número de escalas en nuestra ciudad en 2016.


De momento lo dejamos aquí. En la segunda parte de este post seguiré analizando lo que dio de sí la formidable jornada crucerística del 20 de abril.


El Ventura apuntando con su británica proa hacia los faros de Mera.



miércoles, 20 de abril de 2016

Sofisticado y solidario





Las escalas de buques de cruceros siguen produciéndose a un excelente ritmo; buena prueba de ello es que este martes ha tenido lugar la sexta escala del mes a cargo del navío L´Austral, uno de los barcos más exclusivos de su segmento y posiblemente uno de los que menos desapercibido pasa amarrado en cualquier puerto a pesar de su pequeño tamaño.




Con una hora de llegada poco habitual para este tipo de tráficos, la lujosísima embarcación francesa arribó a la ciudad sobre las 11 de la mañana procedente de Leixoes. A bordo unos 250 pasajeros que iniciaron el pasado domingo en la ciudad de Lisboa una travesía de 12 días por diversos puertos de la Península Ibérica, Francia e Irlanda. Previa a su partida desde la capital portuguesa el L´Austral ha pasado dos semanas en los astilleros Lisnave de Setubal adonde arribó el pasado 4 de abril para realizar varias reparaciones así como la renovación en algunos interiores y los habituales trabajos de pintura en el casco.


El L´Austral procedía de Portugal.


Más de un paseante que en el momento de la llegada del L´Austral a la ría herculina se encontrara por las inmediaciones de la costa pensaría que el buque que lentamente se acercaba era el megayate de algún millonario ruso o árabe. Nada más lejos de la realidad; nuestro protagonista de hoy es una nave de cruceros como otras muchas de las que salen habitualmente en este blog.


¿Es un crucero o un megayate?. Viendo aparecer al L´Austral por el horizonte es muy fácil que se nos plantee la duda.


Bueno, tampoco ésto es muy exacto puesto que el L´Austral se puede equiparar con muy pocos navíos de su tipo salvo por el hecho de dedicarse a la navegación de placer. Propiedad de la naviera Compagnie du Ponant, el L´Austral es uno de los más destacados representantes de los llamados barcos boutique, un nicho de mercado crucerístico formado por navíos que comparten dos características esenciales: su pequeño tamaño que se traduce en una menor capacidad de pasaje y que implica a su vez una mayor atención al turista, y unas dosis de lujo a bordo como dificilmente se pueden encontrar en ningún otro objeto flotante. Es en esta categoría donde dominan los nombres de Seabourn, Silversea, Hapag-Lloyd, SeaDream... y por supuesto el de Ponant con su nueva generación de navíos, uno de los cuales es el que pueden ver en estas fotos.


Ponant es uno de los grandes nombres dentro del nicho de mercado de los barcos boutique.


Construído en los astilleros Fincantieri de la ciudad de Ancona (Italia) y puesto en servicio en el año 2011, el L´Austral en un buque de 12.500 toneladas de registro bruto con unas dimensiones principales de 142 metros de eslora, 18 metros de manga y 4´7 metros de calado. En sus 6 cubiertas de pasaje el navío puede albergar a 264 pasajeros en capacidad máxima en alguno de sus 132 camarotes, todos ellos exteriores teniendo el 94% de los mismos balcón privado. La tripulación del barco está formada por 136 personas. El L´Austral es el segundo de una serie de 4 buques practicamente gemelos  (los otros integrantes son el Le Boreal (2010), el Le Soleal (2012) y el Le Lyrial (2015) y está abanderado en las islas Wallis y Futuna, un archipiélago de la Polinesia francesa, siendo su puerto de registro el de Mata Utu.



Arriba: Casi la totalidad de los camarotes del L´Austral poseen balcón privado.
Abajo: Su exótico puerto de registro, Mata Utu, se encuentra en la Polinesia francesa.



Y si por fuera su aspecto no puede calificarse de otra manera que de muy atractivo, en el interior el L´Austral es el colmo de la sofisticación y la clase; siendo francés no se me ocurre mejor término para definirlo que "chic". Una vez traspasada la escala de acceso el ambiente que se respira a bordo de esta magnífica nave sigue siendo el mismo que transmite su estampa vista a pie de muelle: una atmósfera de megayate privado que por unos días es de nuestra propiedad. Para ello sus constructores contaron con el prestigioso diseñador galo Jean-Philippe Nuel que vistió al buque por dentro con metales preciosos y maderas nobles utilizando tonos oscuros como paleta cromática principal. Puede que a muchos estos interiores sencillamente no les digan nada porque en la práctica ha desaparecido cualquier reminiscencia del mundo marítimo pero lo que no se puede negar es que su imagen exterior no puede casar mejor con lo que nos ofrece el L´Austral a bordo. Pura sofisticación.



Arriba: El atrio del L´Austral es el ejemplo perfecto del estilo que nos encontramos a bordo de esta lujosa nave. 
Abajo: Ese mismo ambiente se respira en todas y cada una de las estancias del buque.

(Fuente: Compagnie du Ponant)


Sofisticado sí. Y solidario también. El L´Austral tuvo la oportunidad de demostrar hace unos meses que los términos que dan título al post de hoy no son para nada excluyentes cuando prestó un valioso auxilio a otro buque de crucero que había sufrido un serio percance. No se trataba de un navío cualquiera sino del Le Boreal, compañero de flota y gemelo de nuestro protagonista de hoy que el pasado 18 de noviembre sufrió un incendio en su sala de máquinas que lo dejó a la deriva cerca de las Islas Falkland, más conocidas como las Malvinas.


El L´Austral tuvo que demostrar hace unos meses sus cualidades solidarias ayudando a su buque gemelo. En la foto el barco galo aparece con otro navío acostumbrado a prestar auxilio, el SAR Gavia.


Pese a que el incendio, que se declaró de madrugada, fue rapidamente controlado por los  miembros de la tripulación, los daños provocados y que afectaron a la propulsión de la nave obligaron a realizar la evacuación del pasaje y de parte de la tripulación como medida preventiva. Fue el L´Austral, que se encontraba navegando muy cerca de la zona donde tuvo lugar el siniestro, el primero que acudió al auxilio de su buque hermano y el que acogió a la mayoría de los que iban a bordo. Tras el trasvase de personas el L´Austral modificó su ruta y puso rumbo a Port Stanley (Islas Malvinas) desde donde fueron repatriados los cruceristas hacia sus países de origen ante la imposibilidad de que el Le Boreal pudiera continuar viaje.




Volviendo al pasado martes y tras una breve estadía de siete horas en la ciudad, a las seis de la tarde el L´Austral se puso de nuevo en movimiento para dirigirse a su siguiente destino, el puerto de Santander. Sin más escalas en la ciudad por la proa  es bastante probable que tardemos en volver a ver por nuestras aguas a este espectacular barco ya que tras su campaña por el Báltico que tendrá lugar este verano y su posterior periplo por el cículo polar ártico, el L´Austral será reposicionado a partir de octubre en la región Asia-Pacífico ofreciendo cruceros por Japón, Indonesia y Australia a lo largo de todo el 2017. Esperemos que en su regreso a Europa, todavía sin fecha fijada, repita visita a A Coruña.


Tendremos que esperar como mínimo hasta 2018 para volver a ver al L´Austral por nuestra ría.



Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. por favor, respetad la autoría de todas ellas.

 

sábado, 16 de abril de 2016

Nueva vieja imagen





Al igual que ha sucedido en el puerto de A Coruña, la llegada del mes de abril ha supuesto la reactivación del tráfico de cruceros en Ferrol, si bien los números que mueve la dársena departamental en este aspecto son bastante menores a los de la herculina. Aún así la recalada de este tipo de navíos a la ría vecina siempre es una buena noticia además de para las arcas locales para los shipspotters que disfrutamos de las maniobras de estos colosos por la angosta ría ferrolana. La oportunidad se nos presentó de nuevo este pasado jueves con la visita del buque Balmoral.




El buque de la naviera Fred. Olsen Cruise Lines fue el protagonista absoluto por unas horas en la comarca de Ferroterra. No ha podido ser sin embargo el encargado de abrir la temporada crucerística en Ferrol; ese honor recayó en el Saga Pearl II que se le adelantó exactamente una semana. No obstante la novedad que trae nuestro protagonista de hoy hacen que su visita sea más relevante que la del pequeño navío de Saga Cruises, no sólo por  tratarse del debut de esta nave en la ciudad vecina sino por otro hecho más visual que a continuación explicaré.


Un pequeño (o no tanto) cambio estético ha tenido lugar en el Balmoral.


Sobre las siete de la mañana la nave de bandera bahameña hacía acto de aparición en la ría ferrolana por primera vez en su carrera comercial. A bordo unos 1.200 turistas, en su mayoría británicos, que una vez su hotel flotante hubo finalizado la maniobra de atraque comenzaron a bajar a tierra para tomar los autobuses que los llevarían a las oportunas excursiones contratadas. El Balmoral, que procedía del puerto de Funchal, realiza estos días una singladura de dos semanas de duración con inicio en Southampton y escalas en Lisboa, Arrecife, Sta Cruz de Tenerife y la mencionada localidad del archipiélago de Madeira siendo Ferrol su última parada antes de poner punto y final a la travesía en el mismo puerto inglés del cual había zarpado días atrás.


El Balmoral durante su salida de Ferrol fotografiado desde la baliza del Castillo de la Palma.


A media mañana tuvo lugar la ceremonia de intercambio de metopas entre miembros de la tripulación del Balmoral y las autoridades locales, un acto protocolario que se realiza siempre que un navío recala por primera vez en un puerto. En esta ocasión el presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao, José Manuel Vilariño, obsequió al capitán del barco, el danés Lars Juel Kjeldsen, con una metopa del puerto de Ferrol como recuerdo de su paso por la ciudad.


El capitán Kjeldsen recibe de las autoridades locales una metopa conmemorativa del puerto de Ferrol.
(Fuente: la voz de Galicia)


En  la actualidad el Balmoral es con sus 43.537 toneladas de registro bruto y sus 218 metros de eslora el buque insignia de la flota Fred. Olsen que componen un total de 4 navíos (además del de las fotos, el Black Watch el Braemar y el Boudicca) pero a pesar de no ser un gigante dentro de la industria crucerística la reciente visita de este navío en el puerto ferrolano supone un acontecimiento bastante relevante, además de por tratarse de su escala inauguralal por ser la primera vez que un integrante de esta compañía recala al golfo ártabro luciendo los nuevos colores corporativos de la naviera.




Lo viejo es nuevo. A muchos de los que ya conocían este barco por sus múltiples escalas realizadas en A Coruña viendo las fotos les llamarán la atención los colores utilizados en la nueva imagen corporativa de Fred. Olsen Cruise Lines que se salen de los habituales tonos que suelen lucir este tipo de buques como el blanco, el negro o el azul marino, pero hay una explicación bastante sencilla: los nuevos colores de Fred. Olsen son en realidad los viejos colores de Fred. Olsen. Dicho de otra forma: la compañía ha recuperado las tonalidades que exhibían anteriormente sus barcos.


Fred. Olsen Cruise Lines echa la vista atrás con sus nuevos colores corporativos.


Y cuando digo antiguas es en el sentido más literal del término porque los orígenes de la naviera Fred. Olsen se remontan a 1848 cuando el noruego Frederik Christian Olsen creó una línea marítima que llegó a contar con una flota de 22 veleros de madera a la que las duras condiciones de la época para la navegación dejó diezmada a poco más de la mitad en un breve espacio de tiempo. Con el paso de los años la compañía pasó de generación en generación dentro de la familia Olsen y con un nombre ya consolidado dentro de la industria instauró una imagen inconfundible dentro de su flota con el casco de sus barcos pintado de gris humo y la chimenea y las cubiertas superiores pintadas de un color amarillo muy característico. Vamos que los Fred Olsen no pasaban desapercibidos cuando navegaban. Cuando la compañia se introdujo en el sector de los cruceros, en el año 1986, sus buques retomaron unos colores más convencionales con sus cascos inmaculadamente blancos.


El Blenheim, uno de los buques más emblemáticos en la historia de esta naviera, luciendo los tradicionales colores de Fred. Olsen. La compañía brtánica ha recuperado en 2016 parte de esos colores en esta nueva etapa.
(Fuente: simplonpc.co.uk)


La nueva/vieja identidad cromática de la compañía se debe al salto de la calidad que busca dar la naviera, que pretende posicionarse dentro del mercado premium con su flota de pequeños y clásicos navíos. En palabras de Nathan Philpot, director de márketing y ventas de la compañía, el casco pintado de color gris humo representa "la herencia de los primeros Black Prince y Black Watch de la década de los años 30 del siglo pasado y que en su momento fueron dos de los buques más lujosos  del momento" mientras que la adición de una línea de color rojo cartier es "un recordatorio visual del exclusivo servicio alfombra roja con el que tratamos a nuestros huéspedes".


Los colores y su significado: Gris de tradición. Rojo de calidad.


 Lo cierto es que el conjunto tiene un gran atractivo y después de verlo en directo tengo que reconocer que a mi juicio el cambio de "look" le ha sentado estupendamente al Balmoral otorgándole un toque retro muy elegante que a buen seguro será aún más atractivo si cabe en los buques con línea más clásica de la compañía como es el caso de los gemelos Black Watch y Boudicca. Y si atracado su aspecto resulta ciertamente vistoso, en movimiento la nueva estampa de la nave inglesa es un puro espectáculo visual; esa oportunidad  se nos brindó poco antes de las cinco de la tarde cuando el Balmoral inició la maniobra de desatraque poniendo proa  a la bocana de la ría para, una vez fuera de aguas confinadas, virar a rumbo norte con destino a las islas británicas. A la salida no faltaron como viene siendo habitual en estas ocasiones los soldados napoleónicos de la Asociación Batalla de Brión que despidieron al Balmoral  a cañonazo limpio, gesto que agradeció el navío con una larga pitada a su paso por la fortaleza de San Felipe. Los cruceros se toman un breve descanso en Ferrol hasta el próximo mes; si las previsiones se cumplen el buque germano AidaSol será el próximo inquilino del muelle de Curuxeiras pero para eso habrá que esperar al 8 de mayo.


El Balmoral transitando a la altura del Castillo de San Felipe donde recibió unos cuantos disparos (fotográficos y de los otros).



Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. por favor, respetad la autoría de todas ellas.