miércoles, 17 de octubre de 2018

PeaceBoat. El Barco de la Paz (Parte I)



Que un barco de guerra visite nuestro puerto, aunque poco habitual, es perfectamente plausible pero, ¿un barco de la paz?. ¿Eso existe?. Existe y los coruñeses lo pudimos ver por unas horas el pasado sábado atracado en el muelle de trasatlánticos.

El de hoy es un post muy pacífico...

El Ocean Dream, que así se llama en realidad este buque pese a que todos se refieran a él como PeaceBoat, protagonizó una de las escalas crucerísticas más curiosas del año en A Coruña. Su llegada a nuestra ciudad procedente de Leixoes sufrió un ligero retraso sobre el horario inicialmente previsto debido a las condiciones marítimas adversas que se encontró la nave durante la travesía. No fue hasta la una de la tarde cuando el buque de bandera panameña atracó en el muelle de trasatlánticos, maniobra para la cual necesitó la asistencia de dos remolcadores. A bordo del "Buque de la Paz" llegaron a A Coruña unos 800 pasajeros, en su mayoría asiáticos. Barco de la paz, bandera panameña, cruceristas asiáticos... ¿Pero que es todo ésto?. Para que el relato no nos suene a "chino" (y perdón por el juego de palabras) lo mejor es empezar la historia desde el principio.

El Ocean Dream llegó a la rada herculina con cierto retraso y hasta pasado el mediodía no se dejó ver por las inmediaciones de Punta Herminia.

PeaceBoat es una Organización No Gubernamental japonesa con sede en la ciudad de Tokio y que opera a nivel mundial con el objetivo de concienciar y promover la paz entre los pueblos, la lucha por los derechos humanos, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Fundada en 1983 por un grupo de estudiantes, esta ONG, que no está ligada a ningún partido político ni a ningún movimiento religioso, realiza gran parte de su operativa efectuando cruceros durante los cuales se ofrecen conferencias y otras actividades educativas a bordo, actuando a modo de una universidad flotante, además de proporcionar ayuda humanitaria en muchos destinos donde recala la nave. Su tripulación está formada por voluntarios de varias nacionalidades. En palabras de su director, Tatsuya Yoshioka, la filosofía de PeaceBoat es que "cualquier problema que sufra una comunidad es un reto global que se debe afrontar mediante la cooperación entre personas, organizaciones y gobiernos de todo el mundo". Una de las claves del éxito de este proyecto es su independencia ideológica, algo que Yoshioka considera vital: "Creemos que sólo a través de la autonomía financiera las ONG´s serán capaces de proteger su independencia ideológica y garantizar su continuidad en el futuro. Nuestros ingresos provienen de las tarifas de viaje que abonan los participantes".

(Fuente: Peaceboat.org)

Además de los viajes internacionales, PeaceBoat lleva a cabo otra serie de proyectos a nivel global. Uno de los más conocidos es su participación en la ICAN (iniciales de International Campaign to Abolish Nuclear Weapons), la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares en la están inmersas más de 100 ONG´s de todo el mundo y en la que la organización japonesa es una de sus principales impulsoras gracias al estatus consultivo especial que PeaceBoat tiene ante el Consejo Económico y Social de la ONU. La labor del ICAN tuvo un papel determinante para que en julio de 2017 se diera luz verde al Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares en la Asamblea de las Naciones Unidas. Este hecho fue reconocido por la comunidad internacional en octubre de 2017, cuando el Comité Nobel de Noruega decidió otorgar el Premio Nobel de la Paz de 2017 al ICAN"por su trabajo para llamar la atención sobre las catastróficas consecuencias humanitarias del uso de armas nucleares y por sus esfuerzos pioneros para lograr un tratado de prohibición de esas armas".

Un barco así se merece el Nobel.

Complementaria a esta iniciativa es otra de las más conocidas labores de PeaceBoat, el llamado Proyecto Hibakusha, iniciado por la ONG  hace unos años con el objetivo de mostrar al mundo los efectos inhumanos del uso de armas nucleares para conseguir de esta manera su plena abolición. Como parte del proyecto, los Hibakusha, los supervivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, se unen a los viajes de PeaceBoat para dar testimonio al mundo de sus experiencias de primera mano con las armas nucleares.

Varios Hibakusha reivindicando la abolición de las armas nucleares durante uno de los viajes del PeaceBoat.
(Fuente: Peaceboat.org)

El primer viaje del denominado "Barco de la Paz" tuvo lugar en 1983 y recaló en varios países asiáticos con el objetivo de dar una respuesta a la censura que el país nipón ejercía respecto a las agresiones militares que en el pasado había llevado a cabo en algunos países de la zona. El éxito de la experiencia fue tal que motivó a la organización a continuar con esta propuesta. Durante los primeros años los viajes tenían una duración de 1 ó 2 semanas y se realizaban por países del continente asiático, donde se llevaban a cabo actividades divulgativas y experiencias de intercambio con otras ONG´s locales. En 1990 se realizó la primera navegación alrededor del mundo cuya rotunda aceptación llevó a PeaceBoat a establecer este tipo de rutas como su "modus operandi" habitual. Los denominados "Viajes Globales" del "Barco de la Paz" suelen tener una duración promedio de tres meses y cuentan con la participación de unas 800 personas que visitan entre 15 y 20 países en cada singladura. En los últimos 30 años, PeaceBoat ha organizado más de 90 travesías en sus barcos, 60 de ellas alrededor del mundo, y llevando a más de 60.000 participantes de diferentes países a visitar más de 200 puertos. Por su ingente labor en pro de la paz y los derechos humanos la organización fue nominada para el Premio Nobel de la Paz en el año 2008. 

El Ocean Dream transitando ante los faros de Mera a su llegada a A Coruña el pasado sábado.

 La actual ruta del PeaceBoat y que lo trajo hasta nuestra ciudad el pasado sábado es el "Viaje Global nº 99" y supone la segunda visita que el "Barco de la Paz" realiza a A Coruña: la anterior se produjo hace más de 8 años, concretamente el 26 de mayo de 2010. En esta ocasión la singladura tendrá una duración de 109 noches y llevará al barco a visitar 26 ciudades en 23 países distintos: Así tras partir de Yokohama el pasado 1 de septiembre el Ocean Dream ha recalado en Singapur, Male (Maldivas), El Pireo, Dubrovnik, Kotor, Palermo, Motril o Tánger antes de llegar a aguas herculinas, y posteriormente visitará ciudades como Dublin, Reykjavik, Nueva York, La Habana o Honolulu antes de regresar a Kobe el próximo 18 de diciembre.

El PeaceBoat ya había visitado aguas herculinas anteriormente, más en concreto en mayo de 2010, escala a la que corresponde esta foto. Si notáis un radical cambio físico en el barco entre ambas visitas que no os extrañe (os lo explico en el próximo post).

En la próxima entrada os seguiré contando más cosas sobre el Ocean Dream. El peculiar " Barco de la Paz".



Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

martes, 16 de octubre de 2018

Ovación y vuelta al ruedo


(Foto: José R. Montero)

Tercer doblete crucerístico consecutivo en el puerto coruñés el pasado jueves de la mano de los buques AidaAura y Seabourn Ovation, una doble visita a cargo de dos naves que puede que no impresionen por su gran tamaño pero sí los hacen por otros muchos motivos como veremos en esta entrada. Si a todo ésto le sumamos que la escala del Seabourn Ovation significó su estreno en la ciudad, tenemos una nueva jornada de lo más interesante en los muelles herculinos. A continuación os los presento por estricto orden de llegada.

Estreno de renombre en los muelles herculinos con la visita inaugural del Seabourn Ovation el pasado jueves.
(Foto: José R. Montero)

Procedente de la localidad inglesa de Falmouth el nuevo juguete de la naviera Seabourn Cruise Line llegó a A Coruña poco antes de las 7 de la mañana con apenas 600 pasajeros a bordo. Su recalada en nuestra ciudad se incluye dentro de un crucero de 12 noches de duración que lleva como sugerente título "Gemas del Oeste Europeo" y se inició a principios de este mes en el puerto de Dover para hacer escalas en Rotterdam, Amberes, Rouen, Cherburgo, Portland y la mencionada Falmouth. Tras A Coruña fue el turno de Leixoes, última de las visitas antes de finalizar viaje en Lisboa durante este pasado fin de semana. Como es habitual en las naves que se estrenan en la ciudad, a media mañana tuvo lugar a bordo del Seabourn Ovation la protocolaria ceremonia de intercambio de metopas entre representantes locales (Autoridad Portuaria, consignataria, etc...) y miembros de la tripulación del navío.

(Foto: José R. Montero)

Relegado a un segundo plano por el estreno del Ovation en aguas coruñesas, el AidaAura pasó más desapercibido el pasado jueves a pesar de que su presencia en A Coruña era más que noticiable como veremos a continuación. Procedente de Hamburgo el buque propiedad de la naviera teutona Aida Cruises llegó sobre las 9 de la mañana para darle la oportunidad de descubrir los encantos de nuestra ciudad a sus 1.100 cruceristas, casi todos ellos alemanes por ser éste el mercado para el que opera su naviera.

El AidaAura cedió todo el protagonismo al Ovation y su debut en A Coruña.

De la cada vez más extensa flota Aida el Aura es junto a su gemelo AidaVita y el AidaCara una de sus unidades más pequeñas y dejando al margen a sus últimas incorporaciones también es de los que menos veces ha visitado nuestra ciudad. A pesar de ello los nombres de AidaAura y A Coruña están muy ligados entre sí puesto que la nave visitó la ciudad en el transcurso de su viaje inaugural; fue el 19 de abril de 2003. Su pequeño tamaño en comparación con sus compis de flota ha hecho que la naviera germana haya destinado al AidaAura al programa "Aida Selection", un proyecto que ofrece cruceros cuyos itinerarios transcurren por lugares poco habituales dentro del circuito crucerístico o que tienen una gran carga cultural. Los cruceros "Aida Selection" también presentan particularidades en lo que se refiere a la vida a bordo; así se realizan numerosas conferencias relacionadas con los lugares que se visitan y se incluyen muchos guiños a la gastronomía local en la oferta culinaria de sus restaurantes. Uno de estos viajes tan especiales es precisamente el que ha traído estos días al AidaAura hasta aguas herculinas.

El AidaAura debutó en A Coruña en abril de 2003 durante el transcurso de su travesía inaugural. A aquella jornada corresponde esta foto de pésima calidad, aunque en mi defensa diré que en ese momento llovía a mares.

Y es que el viaje que se encuentra realizando el AidaAura es un viaje con mayúsculas; nada más y nada menos que una vuelta al mundo de 117 noches de duración. Casi 4 meses de viaje en el que la nave germana visitará 41 puertos en 20 países diferentes situados en 4 continentes distintos. La ruta se inició el pasado lunes en el puerto de Hamburgo y A Coruña ha tenido el privilegio de ser la primera parada de este extenso recorrido que llevará a sus afortuandos cruceristas a visitar Funchal, cruzar el Atlántico, recalar en lugares tan exóticos como la Patagonia argentina o la Polinesia francesa, explorar el continente australiano, pasar las navidades en aguas africanas y regresar a Hamburgo el próximo 2 de febrero no sin antes hacer escala en varios puntos de la costa portuguesa y francesa. A eso se le llama toda una vuelta al ruedo. ¿Precio de este viaje de ensueño?: 21.000 euros la tarifa más barata correspondiente a un camarote interior.  Se trata del segundo viaje de estas características que realiza un buque de Aida Cruises a lo largo de toda la historia de la compañía. El primero lo llevó a cabo el AidaCara el año pasado.

El AidaAura se encuentra inmerso en un espectacular viaje que le llevará a dar la vuelta al mundo durante los próximos meses.

Pero sin desmerecer para nada al AidaAura y su espectacular singladura el protagonista de la jornada del pasado jueves en aguas de A Coruña fue el Seabourn Ovation. Su estreno fue el noveno de este año en los muelles para una nave de estas características y sin lugar a dudas uno de los más destacados puesto que se trata de toda una novedad en el sector con tan sólo unos meses de vida. Para que conozcáis mejor a este formidable navío ahí van unos cuantos datos.

 Primer dato interesante sobre el Seabourn Ovation: a popa esconde una marina desplegable que permite a sus cruceristas practicar diversos deportes náuticos.
(Foto: Seabourn)

Construído en los astilleros Fincantieri, en su sede de Sestri Ponente, y puesto en servicio el pasado mes de mayo, el Seabourn Ovation es el segundo integrante de la Encore Class, serie que forma junto a su gemelo, el Seabourn Encore (2016) y en esencia una versión alargada de los anteriores Clase Odyssey. Puede que nos pueda parecer pequeño comparándolo con muchos de los habituales moradores del muelle de trasatlánticos pero para su naviera el Ovation es todo un gigante; de hecho es el buque más grande que jamás haya operado para Seabourn en su 30 años de historia. Tiene 41.865 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de  210´5 metros de eslora, 28 metros de manga y un calado de 6´5 metros. En sus 10 cubiertas reservadas en exclusiva al pasaje el Seabourn Ovation puede albergar a 604 pasajeros en acomodación normal gracias a sus 300 suites (y he dicho suites, no camarotes) todas ellas dotadas de su propia terraza. 

El Seabourn Ovation en la grada de los astilleros Fincantieri durante su fase final de construcción.
(Fuente: bairdmaritime.com)

A bordo del Ovation encontramos todos aquellos detalles que hacen de la naviera Seabourn lo que es: un referente en el segmento de lujo dentro de la industria crucerística. Las materias nobles son el común denominador en toda la nave (madera de caoba en numerosas estancias y auténtico mármol en los baños), el servicio roza lo sublime, con un asistente de camarote que se encarga de que a los huéspedes del barco no les falte de nada por muy extravagante que sea su petición. Y por supuesto la gastronomía; todo un deleite para los paladares más finos; no obstante Seabourn se jacta de ofrecer una de las ofertas culinarias de mayor calidad de toda la industria crucerística. Éstos y otros muchísimos detalles son los que explican que un crucero a bordo del Ovation suela valer 5 ó 6 veces más que un crucero de similar duración en una naviera generalista.

Calidad adonde quiera que dirijas la vista a bordo del Ovation.
(Foto: Seabourn)

Pero quizás el detalle que mejor demuestra la exclusividad de un navío de pasaje sea su espacio a bordo y de eso el Seabourn Ovation va sobrado, tanto que el nuevo buque insignia de Seabourn es uno de los buques con mayor ratio espacio por pasajero de todo el sector un dato que expresa en cierta medida "cuanto" barco le toca a cada crucerista. Esta característica se hace palpable en las zonas comunes en las que dificilmente nos podremos llegar a sentirnos agobiados por la aglomeración de personas, pero también en los alojamientos, todas suites y que van desde los 28 metros cuadrados de la más pequeña hasta los 121 metros cuadrados. Este derroche de espacio se traduce en la incorporación de elementos que rara vez veremos otros barcos como el equipar todos los alojamientos desde los más pequeños con un vestidor en lugar de armario.

En el interior de la Owner´s Suite del Seabourn Ovation.
(Foto: Seabourn)

Volviendo al pasado jueves el estreno del Seabourn Ovation en A Coruña se cerró a las cuatro de la tarde cuando el ultralujoso navío partió de las instalaciones herculinas rumbo a Leixoes. El AidaAura por su parte decidió aprovechar un poco más su estancia en tierras gallegas y no zarpó hasta las siete de la tarde cuando puso proa también hacia aguas lusas para continuar con su circunnavegación al globo. El Ovation ya ha confirmado su regreso a nuestra ciudad para 2019 mientras que para ver al AidaAura surcar de nuevo las aguas del golfo ártabro tendremos que esperar más tiempo, quizás en el 2020.
 
 
El Seabourn Ovation zarpando de A Coruña el pasado jueves rumbo a Leixoes.
(Foto: José R. Montero)

Agradecera a mi buen amigo y habituial colaborador José R. Montero las estupendas fotos del Seabourn Ovation prestadas para ilustrar gran parte de este post. Las del AidaAura no se corresponden con la escala del pasado jueves y son todas ellas de archivo.



sábado, 13 de octubre de 2018

Colosales



Segunda escala doble de la semana en la ciudad el pasado miércoles de la mano de los buques Navigator of the Seas y Ventura, dos espectaculares ingenios flotantes que sólo pueden ser calificados de una manera: colosales.

Colosales. Tan grandes que ni caben en esta foto.

Procedente de Southampton el Ventura atracó en los muelles herculinos a primera hora de la mañana. Lo hizo en un emplazamiento poco habitual para este tipo de naves como es el muelle de Calvo Sotelo Sur pero el tamaño de los dos integrantes del dúo impedía que compartieran muelle. Pese a tratarse de una ubicación un tanto extraña para una nave de sus características al Ventura no le era del todo desconocida; de hecho posiblemente sea el buque de su tipología que más veces haya amarrado allí. Procedente de Southampton, punto de inicio de su actual ruta, el Ventura se haya inmerso estos días en un crucero de 12 noches de duración en el que sus afortunados huéspedes, algo más de 3.000 en esta ocasión, realizarán un periplo por la península ibérica antes de regresar al Reino Unido el próximo día 20, con un recorrido que incluye escalas en Cádiz, Valencia, Cartagena o Lisboa. Los precios partían desde los 1.250 euros.

(Foto: Manuel Candal)

El Navigator of the Seas no suele ser un buque madrugador por estos lares (algo que agradecemos los shipspotters locales) y una vez más volvió a demostrarlo el pasado miércoles; hasta las 10 de la mañana no asomó "el hocico" por las inmediaciones de la Torre de Hércules. A él quedó reservado el muelle de trasatlánticos donde quedó amarrado tres cuartos de hora más tarde. Con un número de turistas muy similar al del Ventura a bordo, la escala del navío de bandera bahameña en A Coruña se enmarca dentro de un crucero de 12 noches de duración iniciado el pasado 30 de septiembre en el puerto inglés de Southampton y del que nuestra ciudad ha sido la última parada del trayecto antes de que su pasaje regresara al punto de partida en el día de ayer. Entre medias visitas a Vigo, Lisboa, Agadir, Arrecife, Las Palmas y Funchal, punto éste último del cual procedía el megacrucero de la naviera Royal Caribbean a su llegada a la ría herculina.

El Navigator of the Seas llegó a media mañana. Para qué madrugar.

El enorme tamaño de la dupla crucerística del pasado miércoles en aguas herculinas tuvo como consecuencia el enésimo desembarco masivo del año; en esta ocasión no se batieron récords pero 6.200 cruceristas en una sola jornada no es una cifra nada desdeñable. El guarismo adquiere unas proporciones estratosféricas si a la cuenta le añadimos las tripulaciones de ambas naves: en total unas 8.600 personas llegadas por vía marítima.

Navigator OTS y Ventura sumaron por unas horas al censo coruñés a 8.600 personas.

A estos dos colosales navíos no hace falta presentarlos pues son de sobra conocidos por nuestras aguas: el Ventura debutó en nuestra ciudad hace una década (¡cómo pasa el tiempo!), a las pocas semanas de su estreno comercial, y aquel 11 de mayo de 2008 se convirtió en el tercer buque de pasaje más grande en hacer escala en A Coruña en toda su historia. Teniendo en cuenta que en lo más alto de la lista estaba por aquel entonces el Queen Mary 2, que no es un crucero propiamente dicho sino un trasatlántico, el Ventura era el segundo buque de cruceros más grande en atracar en la ciudad. ¿Sabéis que barco lo superaba?. Sí: el Navigator of the Seas.

Si exceptuamos al Queen Mary 2, que tecnicamente es un trasatlántico, el Navigator of the Seas fue durante varios años el buque de cruceros más grande en hacer escala en A Coruña.

Y es que el Navigator no nos ha visitado tantas veces como el Ventura pero sí que debutó antes que él en nuestra urbe; fue el 7 de noviembre de 2007 y su llegada se convirtió en todo un acontecimiento en A Coruña. No era para menos: nunca antes nos había visitado un buque de cruceros tan grande (vuelvo a recordar que el Queen Mary 2, debutante en 2004, es un trasatlántico) y de hecho fue el primero con más de 100.000 T.R.B. en puerto. Tendrían que pasar casi 9 años para volver ver a este espectacular buque navegando de nuevo por el golfo ártabro ya que su regreso no se produjo hasta mayo de 2016. Desde entonces el Navigator OTS forma junto al archiconocido Independence OTS (cuyo diseño es una evolución de nuestro prota de hoy) el dúo representante de la naviera Royal Caribbean en aguas coruñesas.


Tras coincidir por unas horas en nuestro puerto a primera hora de la tarde el Ventura decía adiós a los coruñeses. La maniobra de desatraque precisó de la asistencia de dos remolcadores debido al fuerte viento reinante en el momento de la salida, lo que unido al complejo emplazamiento de la nave convirtió la operación en una perfecta coreografía ejecutada con precisión milimétrica. Tras superar el dique y desembarazarse de las dos embarcaciones que le habían servido de improvisadas "muletas" el Ventura aumentó revoluciones y puso proa hacia Cádiz.

La enorme superficie que exponen hace que el viento sea uno de los mayores enemigos de los buques de cruceros. En determinadas condiciones se hace imprescindible el apoyo de remolcadores, como le sucedió al Ventura el pasado miércoles.
(Foto: Manuel Candal)

El Navigator of the Seas por su parte aprovechó los últimos rayos de sol de la jornada y hasta las 8 de la tarde no reemprendió viaje rumbo a Southampton, su base de operaciones durante la temporada estival. Ambos buques regresarán a la ciudad antes de terminar el año y los caprichos del calendario han querido que lo hagan de nuevo el mismo día: será el próximo 22 de octubre cuando Navigator OTS y Ventura se vuelvan a citar en aguas de Marineda.

Si os gustó esta doble escala sus protagonistas harán un "bis" el próximo día 22.

Agradecimientos a mi amigo y habitual colaborador del blog, Manuel Candal, que ha aportado para esta entrada sus magníficas fotografías del Ventura.


Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.



viernes, 12 de octubre de 2018

De princesas y exploradores



El pasado martes el puerto herculino daba el pistoletazo de salida a la última semana grande del año en lo que a tráfico crucerístico se refiere con un total de 7 escalas programadas hasta el próximo domingo. La entrada de hoy trata sobre los dos primeras recaladas de esta frenética semana a cargo de los buques Magellan y Pacific Princess.

 Hoy en el blog dos cruceros por el precio de uno.

Todavía con noche cerrada, el coqueto Pacific Princess llegaba a la rada coruñesa procedente del puerto francés de Le Havre, habitual parada de este tipo de naves para que su pasaje visite París. A bordo del navío de bandera bermudeña propiedad de Princess Cruises llegaron a la ciudad unos ¿660 pasajeros que disfrutan estos días de una singladura de 12 noches de duración iniciada en Dover el pasado día 6 y que tras las recaladas en tierras galas y gallegas hará escalas en Cádiz, Gibraltar, Barcelona, Sete, Génova, y Livorno antes de finalizar el viaje en Civitavecchia, el "puerto" de Roma, el próximo día 18. La naviera americana ofrecía a sus clientes la posibilidad de unir este ruta con la siguiente creando así un espectacular crucero de 24 noches y con el aliciente de añadir las visitas a Mónaco, Nápoles, Messina, La Valeta, Kotor, Split y Ravenna antes de finalizar el viaje por todo lo alto en Venecia.

El Pacific Princess lleva tres años consecutivos visitando la rada herculina.

El Magellan por su parte arribó a la ciudad a una hora algo más convencional y minutos antes de las 8 de la mañana maniobraba ya en las proximidades del muelle de trasatlánticos para atracar con su afilada proa apuntando al corazón de la ciudad y como queriendo desafiar a su compañero de atraque de la jornada que había amarrado sobre el costado de babor. Procedente de Bristol, punto de inicio de su ruta, a bordo del Magellan llegaron unos 1.300 turistas deseosos de pisar tierra en la primera escala de su crucero, una travesía de 15 noches de duración que tocará los puertos de Gibraltar, Arrecife, Santa Cruz de La Palma, Santa Cruz de Tenerife, Funchal, Lisboa y Cork antes de regresar al mismo punto de partida el próximo día 22. Los precios para esta ruta ofrecida por el buque de la naviera británica Cruise & Maritime Voyages partían de los 2.000 euros correspondientes a un camarote interior.

Tercera visita del año para el Magellan.

En el primero de los tres duetos de la semana, sus integrantes, nuestros dos protagonistas de hoy, no es que destaquen por su gran tamaño; de hecho se clasifican como barcos de tamaño medio "raspadito". Vamos a conocerlos un poco mejor comenzando por el más veterano, el Magellan.


Si alguna vez tenéis dudas acerca de la edad del buque de cruceros que tenéis ante vuestros ojos podéis usar esta pauta: cuantos menos camarotes con balcón veáis en sus costados más atrás os tenéis que ir en el calendario para situar su fecha de nacimiento. Las dimensiones "normales" junto a unas formas ligeramente "cajoneras" (con a) y con pocos camarotes con terraza suelen  indicar que nos hallamos ante un buque ochentero o como mucho de primeros de los 90 del pasado siglo. Un buen ejemplo de esta regla no escrita es el Magellan, que vio la luz en 1985 en los astilleros daneses Aalborg Vaerft. Por aquel entonces lucía en su amura el nombre de Holiday y era un encargo de la hoy todopoderosa naviera norteamericana Carnival. Recién salido de la grada, el actual Magellan era todo un gigante gracias a sus 46.052 toneladas de registro bruto y unas dimensiones principales de 221´3 metros de eslora, 28´1 metros de manga y un calado de 7´7 metros. Su capacidad actual es de 1.452 pasajeros en acomodación normal gracias a sus 726 camarotes de los cuales tan sólo 10 tienen terraza privada (me imagino que habrá tortas por hacerse con uno de ellos). La tripulación la componen 660 personas. En el apartado mecánico dos motores diesel Sulzer y que otorgan 22.360 KW son los encargados de mover el conjunto por medio de dos hélices hasta los 21 nudos de velocidad máxima.

El Magellan es con sus 33 años todo un veterano del sector.

Tras dejar la flota Carnival a finales de 2009, nuestro Magellan inició una nueva aventura comercial en España de la mano de Iberocruceros, la marca de Carnival para el mercado español, siendo bautizado para tal efecto con el nombre de Grand Holiday. Este período fue bastante lucrativo, al menos en sus inicios, pero llegó a su fin en 2014 cuando tras varios ejercicios dando pérdidas Carnival decidió cerrar Iberocruceros y poner a la venta el Grand Holiday. El buque fue comprado al año siguiente por su actual operador, la naviera británica Cruise & Maritime Voyages, que como al resto de su flota lo bautizó con el nombre de un famoso explorador, convirtiéndose en aquel momento en el buque insignia de la compañía. La entrada en servicio del Columbus al año siguiente le dejaría sin este honorífico título.


Arriba: Durante varios años el actual Magellan operó en el mercado español para la marca Iberocruceros.y bautizado como Grand Holiday.
Abajo: Desde 2015 la nave luce la libre de la británica Cruise & Maritime Voyages.

(Foto arriba: Wikipedia)

Para hablar de los inicios del Pacific Princess no hay que remontarse tan atrás en el tiempo como en el caso del Magellan, algo que también nos indica su aspecto. Fue construído en los afamados astilleros franceses Chantiers de l´Atlantique de la ciudad de Saint Nazaire y puesto en servicio en diciembre de 1999 por su naviera, la americana Renaissance Cruises, ya difunta. Los chicos de Renaissance Cruises tenían un gusto exquisito a la hora de proyectar naves pero una nula originalidad a la hora de bautizarlas; a nuestro protagonista de hoy le pusieron R- Three y fue uno de los 8 buques gemelos adquiridos en un corto período de apenas tres años, todos ellos bautizados con la inicial de la compañía y el número cardinal que marcaba el orden de construcción. Esta impresionante inversión acabaría llevando a la quiebra a la compañía. Tras la repentina desaparición de sus propietarios, los 8 buques "R" fueron pasando a manos de otras navieras viviendo a lo largo de todos estos años diversos avatares comerciales. En la actualidad el Pacific Princess se ha "independizado" del resto de su hermanos: es el único de los 8 gemelos que pertenece a Princess Cruises (y por lo tanto al grupo Carnival). 3 más componen integramente la flota de Azamara Cruises (marca propiedad de Royal Caribbean, archienemiga de Carnival) y los otros 4 forman parte de Oceania Cruises (que pertenece a NCL).


El Pacific Princess, que hereda su nombre del anterior "Princesa del Pacífico", el buque de la serie "Vacaciones en el Mar", es un buque de 30.277 toneladas de registro bruto que presenta unas medidas generales de 181 metros de eslora, 25´5 metros de manga y un calado de 6 metros. En sus 9 cubiertas de pasaje puede albergar a 688 pasajeros en acomodación doble gracias a sus 344 camarotes de los que 232, o lo que es lo mismo, dos tercios del total cuentan con terraza privada. Su dotación la forman 373 tripulantes. A diferencia del Magellan, el Pacific Princess cuenta con una propulsión diesel-eléctrica formada por 4 motores diesel Wärtsila de 12 cilindros que alimentan a 4 generadores conectados a 2 motores eléctricos, que son los encargados de mover las dos hélices que impulsan el conjunto hasta los 20 nudos de velocidad máxima.


Arriba: El Pacific Princess hereda uno de los nombres más míticos de la industria crucerística.
Abajo: La princesa cabalgando las olas del golfo ártabro durante su salida el pasado martes.


 Tras hacerse mutua compañía durante toda la mañana del pasado martes, los dos buques abandonaron aguas coruñesas a primera hora de la tarde. El primero en hacerlo fue el Magellan que a las cuatro y media de la tarde y tras un giro en aguas interiores ponía rumbo hacia la colonia británica de Gibraltar. Media hora más tarde el Pacific Princess hacía lo propio, en este caso poniendo proa hacia Cádiz. Sin más visitas por este año ambos navíos ya han confirmado su presencia en A Coruña para el 2019: su regreso tendrá lugar el 11 agosto en el caso del Magellan y el 9 octubre en el caso del Pacific Princess.

Magellan y Pacific Princess regresarán a A Coruña en 2019.


Salvo las que así lo indican, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Travesía al pasado (Parte II)




En la primera parte dedicada a los veleros que participaron en el Festival Marítimo A Coruña y que se celebró hace unos días en nuestra ciudad, os conté de manera breve la historia que rodeaba a dos de sus protagonistas, los buques réplica Galeón Andalucía y Nao Victoria. El post de hoy va dedicado al más pequeño y quizás más desconocido de los tres integrantes del grupo, la preciosa goleta Atyla.

En el post de hoy os cuento la bonita historia que rodea al Atyla.

Pese a lo que su aspecto pudiera indicar, la construcción del Atyla es relativamente reciente; fue a principios de la década de los 80 del pasado siglo cuando el soriano Esteban Vicente Jiménez diseñó la embarcación siguiendo el estilo de las goletas que se construían a principios del siglo XIX. Su objetivo era el de dar la vuelta al mundo con su creación siguiendo la ruta de Magallanes-Elcano, un reto no exento de obstáculos; el primero de ellos tratar de construír un barco a 250 kilómetros de la costa más cercana. En la localidad soriana de Vinuesa, Esteban y un grupo de amigos tallaron la mayor parte de las piezas de la embarcación, que posteriormente fueron llevadas en camión hasta el astillero Isuntza, en Lekeitio (Vizcaya) para llevar a cabo allí su ensamblaje. En un primer momento el velero iba a bautizarse con el nombre de Itxaso-Petronor ya que entonces contaba con el patrocinio de la empresa petrolera homónima pero meses antes de iniciar sus operaciones la petrolera vasca retiró su apoyo económico al proyecto por lo que los planes de circunnavegar el globo se vieron truncados. Tras este traspiés el buque fue bautizado en mayo de 1984 como Marea Errota (en vasco “molino de marea”) y destinado a navegaciones a vela con fines turísticos.    

Dos instantáneas del nacimiento del Atyla: En la de arriba vemos al velero, todavía con su nombre inicial de Itxaso-Petronor, en la grada del astillero Isuntza. En la imagen de abajo la embarcación en el momento de su botadura.

(Fuente: facebook Atyla Ship)
 
Con su casco construído en madera de iroko, el actual Atyla es un velero de dos palos aparejado en goleta que presenta unas dimensiones de 31 metros de eslora, 8 de manga y un calado de 3 metros, con una altura que alcanza los 25 metros. Cuenta con una superficie vélica total de 410 metros cuadrados gracias a sus 10 velas pero para cuando Eolo no se muestra colaborador la nave va equipada con un motor diesel Doosan L136TI que entrega 230 CV. Su registro bruto alcanza las 120 toneladas.

Detalle de la rueda del timón del Atyla.

Tras sus complicados inicio, en 1986 su tripulación puso rumbo al Caribe con el objetivo de recaudar dinero realizando rutas turísticas para llevar a cabo su plan inicial de vuelta al mundo pero la suerte jugaba de nuevo en su contra; junto antes de iniciar la ruta trasatlántica que lo llevaría al continente ameriano, el velero se vio sorprendido por una fuerte tormenta que lo obligó a atracar en Tánger con muchos daños. Para colmo de males el velero fue saqueado por completo durante su estancia en la ciudad tingitana; incluso les robaron los pasaportes. Sin posibilidad de continuar el viaje previsto los dueños trasladaron la goleta a Lanzarote donde tras varios meses de obligada inactividad, ya que no tenían dinero, se dieron cuenta del potencial turístico de la zona y decidieron quedarse en el puerto de Playa Blanca, donde permanecieron por espacio de 19 años, entre 1987 y 2005, realizando pequeñas excursiones de navegación a vela para turistas y convirtiéndose en uno de los referentes del turismo de la isla.


En 2005 el gobierno de Cantabria contrató la goleta por espacio de 6 años para convertirla en el velero imagen de la región realizando todo tipo de actividades culturales desde su puerto base de Santander. Durante este período nuestro protagonista de hoy fue rebautizado como Cantabria Infinita.

El Atyla durante su período como Cantabria Infinita.
(Fuente: facebook Atyla Ship)

Una vez finalizado el chárter con el gobierno cántabro Rodrigo de la Serna, sobrino de  Esteban Vicente Jiménez, tomó el testigo de su tío a los mandos de la goleta y decidió rebautizar la nave con su denominación actual y trasladarla al puerto de Ibiza, desde donde participó en diversos certámenes de veleros clásicos. A finales del verano de 2013 el Atyla tomó parte de la Mediterranean Tall Ships Regatta 2013. Esta participación fue clave para que su nuevo armador tomase la decisión de convertir al Atyla en lo que es hoy: un buque escuela. Desde entonces el velero es un habitual en numerosas regatas internacionales; un ejemplo fue su presencia en la Tall Ships Races de 2016 y que lo trajo hasta aguas coruñesas donde sin ser uno de los participantes de mayores dimensiones atracados en los muelles se convirtió en uno de los veleros que acaparó más miradas gracias a su indudable belleza.

El Atyla atracado en las instalaciones del puerto herculino durante su participación en la Tall Ships Races de 2016 y en la que acaparó muchas miradas.

Tras varios días de estancia en nuestra ciudad acompañando a la Nao Victoria y al Galeón Andalucía, el Atyla se despidió de los coruñeses a principios de la semana pasada para regresar a su puerto base en Bilbao. Allí la goleta pasará el invierno en el Museo Marítimo Ría de Bilbao donde será sometido a numerosos cuidados y reparaciones antes de afrontar una nueva temporada el próximo año que seguro estará llena de nuevas aventuras. Esperemos que alguna de ellas la traiga de nuevo a A Coruña, para que todos los que amamos el mundo naval podamos disfrutar una vez más con la belleza de este velero, cuya hermosa estampa esconde tras de sí una maravillosa historia de superación de cualquier obstáculo para materializar los sueños.

Tras su estadía en A Coruña con motivo del Festival Marítimo, el Atyla regresó a su puerto base en Bilbao.
(Fuente: facebook Atyla Ship)

Si queréis saber más sobre el Atyla así como de todas las actividades que lleva a cabo su fundación podéis visitar el siguiente enlace:  FUNDACIÓN BARCO ESCUELA ATYLA

Salvo las que así lo indiquen las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.