jueves, 19 de julio de 2018

Britannia estival





El puerto de A Coruña afronta unas jornadas atipicamente movidas en cuanto a tráfico crucerístico para la altura del año en la que nos encontramos con un total de 4 escalas en los próximos 6 días. La primera de ellas tuvo lugar en el día de ayer y estuvo protagonizada por el colosal Britannia


El buque Britannia abrió ayer unas jornadas de importante actividad crucerística en los muelles herculinos.


En su tercera recalada del presente año el Britannia llegó a la ciudad herculina sobre las siete de la mañana con unos 3.500 pasajeros a bordo que estos días realizan una travesía de una semana de duración con embarque y desembarque en la ciudad inglesa de Southampton. El viaje incluye paradas en las localidades de Santander, La Rochelle y Saint Peter Port (Isla de Guernsey), punto éste último de donde procedía la nave a su llegada a aguas herculinas.


El Britannia dejando atrás los faros de Mera.


Sin lugar a dudas el Britannia es uno de los buques de cruceros más importantes en la historia reciente de la ciudad. Su naviera, la británica P&O, es uno de los clientes más importantes del puerto herculino y la totalidad de su flota suele visitar el golfo ártabro con asiduidad. En ese sentido nuestro protagonista de hoy no ha sido una excepción; desde el año mismo de su debut, 2015, el Britannia ha hecho un total de 13 escalas en la urbe coruñesa, a una media de unas 3-4 visitas por año convirtiéndose en cada ejercicio en una de las naves de cruceros con más presencias en A Coruña.




Para el presente año el Britannia tiene previstas un total de 5 escalas en A Coruña, que aportarán unos 18.500 cruceristas al cómputo total del año. Sin lugar a duda su visita más importante será la que protagonice el próximo 13 de septiembre, día en el que el navío británico coincidirá en la ciudad con dos buques de la naviera Costa Cruceros, el Costa Mediterranea y el Costa Favolosa, y que convertirán esa jornada en el mayor desembarque de cruceristas en la historia del puerto herculino.


 Vista de proa del Britannia con la lancha de prácticos por su costado de estribor.


Volviendo a la jornada de ayer el Britannia puso fin a su estancia en aguas gallegas poco antes de las cinco de la tarde cuando el megacrucero británico zarpó rumbo a tierras cántabras.


Rumbo a Santander.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

domingo, 15 de julio de 2018

Un mundo aparte





A simple vista puede parecer un crucero. Uno más. Pero catalogar al buque protagonista de hoy en el blog como buque de cruceros al uso sería erróneo. De hecho nada es "al uso" en el The World, el navío más grande de su clase y que esta semana ha atracado en los muelles coruñeses por tercera vez en su historia.


El The World supone una de las visitas con más renombre dentro del panorama crucerístico en aquellos puertos donde recala.


Jueves. Primera hora de la mañana. Apenas quedan unos minutos para que el reloj marque las ocho cuando tras el Castillo de San Antón asoma la figura de un buque de pasaje de medio porte avanzando lentamente hacia su punto de atraque. Ni la hora ni el aspecto del recién llegado ayudan a que el acontecimiento levante mucha expectación; de hecho los pescadores que practican  su actividad favorita en la zona del Parrote ni siquiera apartan la vista de sus cañas para observar las evoluciones del barco que maniobra a tan sólo unos metros de ellos; a fin de cuentas es un buque de crucero más, uno de tantos que nos visitan. Nada de eso. El The World no es un crucero: es la nave residencial más grande y lujosa del mundo.


Asomando tras el castillo de San Antón el The World puede parecer un crucero más pero no lo es.
(Foto: José R. Montero)


El concepto de buque residencial surgió a finales de la década de los 90 del pasado siglo cuando un grupo empresarial norteamericano buscó abrir un nuevo nicho de mercado en el por aquel entonces cuadriculado sector crucerístico. ¿Y si en lugar de realizar una simple travesía por mar de unos cuantos días la gente pagara por vivir en él?. La idea, que de partida podía parecer salida de la cabeza de un demente, pronto demostró tener su hueco en el segmento y tras dos años madurando la idea se pusieron sobre la mesa los primeros bocetos del barco en cuestión. En un principio se diseñó un navío de una 85.000 toneladas pero tras un replanteamiento del proyecto se consideró más adecuado buscar un tamaño mucho más pequeño a fin de asegurar el éxito de esta alocada aventura comercial; a fin de cuentas si la cosa funcionaba siempre habría tiempo de construir una segunda unidad. El encargo  fue encomendado finalmente a los astilleros Fosen Mekaniske Verksted de la ciudad de Rissa (Noruega) y el buque vio la luz a principios de 2002. Las cifras del The World, como mencioné antes, son discretas y muy alejadas de las tendencias actuales en el mundo de los cruceros: 43.188 toneladas de registro bruto, 196´35 metros de eslora, 29´2 metros de manga y 6´7 metros de calado con 12 cubiertas entre las que se reparten restaurantes, piscinas y tiendas. Es aquí donde termina cualquier parecido que este buque pueda tener con una nave de cruceros convencional.


Discreto por fuera. Exclusivísimo por dentro.
(Foto: José R. Montero)


Libertad total es el denominador común sobre el que se articula el producto The World porque nada está cerrado y todo se realiza a libre elección del cliente, o mejor dicho del propietario: éste decide donde,  cuando y con qué invitados embarcar en el buque sin necesidad de preocuparse por si existe o no disponibilidad de alojamientos, ya que el cliente es el dueño del mismo. Esta característica provoca que el The World navegue casi siempre a media capacidad y que el número de tripulantes supere casi siempre al del pasaje, un ejemplo: a  A Coruña llegaron a bordo tan sólo 170 pasajeros, o lo que es lo mismo, una cuarta parte del aforo total del buque. La tripulación sin embargo la formaban 285 personas. Ninguna otra naviera en el mundo puede ni siquiera plantearse un ratio pasajero/tripulante similar.


(Foto: José R. Montero)


Este concepto de libertad se extrapola también a las rutas, las cuales no están predefinidadas por la naviera como es lo habitual; cada temporada los clientes deciden por consenso con el capitán cuales serán los itinerarios del próximo año y los lugares de escala estableciendo como única restricción aquellas de tipo técnico que impidan al navío recalar o navegar por el punto solicitado. El tiempo de estancia en cada destino también es una de las particularidades de este barco: son escalas largas; por lo general de dos hasta siete jornadas atracados en puerto.


El destino del The World lo eligen sus pasajeros, de ahí que se puedan dar imágenes tan curiosas como ésta.
(Foto: autor desconocido)


Los camarotes obviamente no existen a bordo del The World. Ni siquiera tiene sentido hablar de suites. En la nave de los millonarios como se la conoce en el mundo marítimo hay un total de 196 alojamientos, todos ellos exteriores, que se dividen en 88 estudios y 108 apartamentos. Los estudios se ubican en las cubiertas 6 y 7 y su tamaño va desde los 32 a los 62 metros cuadrados en los que encontramos mámol en los baños, algodón egipcio en las camas, equipos de imagen y sonido de última generación y cualquier otro lujo que se nos pueda pasar por la cabeza. El cliente tiene total flexibilidad total a la hora de adquirir alguna de los estudios del buque; éstos pueden ser alquilados por un período de tiempo a gusto del consumidor y que oscila entre los 30 y los 300 días dentro de un máximo de dos años, lo que da la posibilidad al que los alquile de elegir los itinerarios que más le gusten,  permitiendo que la naviera realquile su vivienda flotante cuando no la habite. Alojarse en una de los estudios del The World, como habéis podido imaginar no es precisamente barato; la noche sale por unos 1.000 euros, tarifa por la que podríamos pasar una semana de crucero en algun barco de una naviera generalista.


Por algo más de 1.000 euros puedes alojarte en el The World, eso sí, sólo una noche.


Pero si las cifras de los estudios os han dejado asombrados esperad a oír las de su más de un centenar de apartamentos. Situados a lo largo y ancho de las cubiertas más altas, de la 7 a la 11, su tamaño va desde los 103 a los 301 metros cuadrados y puesto que se trata de una propiedad los titulares pueden poner el apartamento a su gusto, lo que incluye desde el tipo de mobiliario a los colores de las paredes o las moquetas, de manera que no existen dos apartamentos iguales a bordo. Al igual que sucede con los estudios el tipo de contrato es personalizado para cada cliente y se pueden incluir numerosas cláusulas en base a la duración del alquiler, o los servicios contratados. Los precios de los apartamentos del The World oscilan entre los 3 y los 8 millones de euros por año a los que habría que añadir unos 800.000 euros al año en concepto de mantenimiento integral.



Arriba: Disposición de uno de los apartamentos más grandes a bordo del The World. Con más de 300 metros cuadrados cuenta con 2 habitaciones con vestidor independiente, 4 cuartos de baño, 2 terrazas, cocina, sala, y un enorme salón-comedor.
Abajo: Interior de uno de estos apartamentos. Como sus elementos son elegidos a la carta por sus propietarios no hay dos iguales en todo el barco.

(Fuente: aboardtheworld.com)


La prueba de que el concepto de buque residencial funciona es que en los próximos meses surgirán dos nuevas propuestas relacionadas con esta idea. La primera de ellas será la de Blue World Voyages, una nueva naviera norteamericana que iniciará operaciones el próximo año ofreciendo un producto enfocado hacia parejas y "singles" amantes del ocio activo y cuya flota funcionará en modo mixto, con camarotes al uso (pero del doble de tamaño que el estádar del sector) y otros que lo harán en régimen de alquiler a largo plazo. Todavía pendiente de confirmar parece que su primer buque será el actual Celestyal Nepheli, gemelo del Braemar, y que será sometido a una profunda remodelación para adecuarse a su nuevo cometido. Otra propuesta será la de la firma británica Storylines; aquí sus barcos sí serán completamente residenciales en un concepto que se asemeja más a lo ofrecido por The World. Con una previsión inicial de tres buques operativos a medio plazo esperan iniciar operaciones en agosto del próximo año y algunas fuentes apuntan a que su primera nave será el actual Marco Polo, el legendario navío ex-soviético que será reconvertido en un residencial flotante.


La firma Storylines lanzará en 2019 su nueva propuesta de barco residencial. Parece ser que el elegido será el buque Marco Polo.
(Fuente: Storylines.com)


Tras  40 horas de estancia en la ciudad finalmente el The World se hizo de nuevo a la mar en la medianoche del viernes poniendo rumbo a la dársena gala de Saint Malo. Por la atípica hora de salida se podría pensar que se tratase de un intento de pasar desapercibido y de esta manera alejar miradas indiscretas del selecto grupo de millonarios que conforman su pasaje. Es ese mismo grupo de millonarios en connivencia con el capitán los que han decidido que el próximo año no veamos al The World por nuestras aguas, así que habrá que esperar como mínimo al 2020 para ver al buque de pasaje más exclusivo del mundo de nuevo en aguas de la ría herculina.




Agradecimientos a mi buen amigo José R. Montero, autor de las fotos de la llegada del The World a la ciudad, muchas de las cuales ilustran el post de hoy.


Salvo las que indiquen lo contrario las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

miércoles, 11 de julio de 2018

Doble Ventura



(Foto: J. Daniel Díaz)


El Ventura se ha convertido en el protagonista indiscutible de las últimas jornadas en los muelles herculinos. ¿El motivo?: 2 escalas en la ciudad en apenas 7 días.


En apenas una semana el Ventura puso rumbo a A Coruña en dos ocasiones.


La primera de estas comparecencias del buque de la P&O tuvo lugar el pasado miércoles día 4 cuando el Ventura llegó procedente de Gijón en el transcurso de una de sus habituales rutas por la cornisa cantábrica. Tras regresar a tierras inglesas, este domingo la nave zarpaba de Southampton en el inicio de un nuevo crucero, esta vez de dos semanas de duración, y cuya primera escala ha tenido lugar en nuestro puerto. Tras ella el Ventura pondrá rumbo a las Canarias previa parada en Funchal para desarrollar en aguas del archipiélago canario el grueso de la travesía. El próximo día 20 la ruta finalizará en el mismo punto de inicio.


(Foto: J. Daniel Díaz)


El Ventura es un barco capital en el desarrollo del presente curso crucerístico en la ciudad de A Coruña. Con 8 escalas programadas para el 2018 el navío británico no será el barco de pasaje con más recaladas en el año (el MSC Magnifica hará una más), pero la mayor capacidad de pasajeros del Ventura respecto al buque italiano lo convertirá en la nave que más cruceristas habrá traído a aguas de Marineda cuando finalice el ejercicio, con unos 25.000 aproximadamente, o lo que es lo mismo un 15% de los pasajeros totales que se esperan este año en la rada herculina.


El Ventura será el buque que más pasajeros traiga a nuestra ciudad en 2018


Tras dar por finalizada su cuarta recalada de la temporada en la ciudad ayer a las 4 de la tarde, el Ventura regresará a la ría coruñesa en menos de un mes; concretamente el próximo 7 de agosto.


(Foto: J. Daniel Díaz)


Agradecimientos a mi amigo J. Daniel Díaz, autor de varias de las fotos que ilustran este post.



miércoles, 4 de julio de 2018

Julio atípico




Tras un paréntesis de unas dos semanas la actividad crucerística regresó a los muelles herculinos este pasado martes con la visita del buque MSC Magnifica, que ha sido el encargado de abrir la nómina de escalas en el mes de julio, un mes que será bastante atípico este año en comparación al de otros ejercicios por la cantidad de visitas que recibiremos en la ciudad, pero antes de relataros todo lo bueno (en lo crucerístico) que nos traerán estos próximos 31 días voy a hablaros un poco del que fue el verdadero protagonista de la jornada.


El MSC Magnifica atracó este martes de nuevo en la ciudad.


Procedente de Málaga el MSC Magnifica arribó a la ciudad este martes sobre las 08:00 horas en la que supuso su quinta recalada del año, un 2018 en el que el buque de la naviera italiana MSC será uno de sus grandes protagonistas. En esta ocasión a bordo del buque de bandera panameña llegaron a la ciudad unos 2.400 pasajeros que estos días se encuentran realizando un crucero de dos semanas de duración que se inició el pasado día 25 en el puerto de Southampton y que hasta su llegada a tierras gallegas ha realizado paradas en Le Havre, Leixoes, Lisboa, Cádiz y la mencionada ciudad de Málaga. Tras A Coruña será el turno de las escalas en Amsterdam, y Hamburgo antes de regresar al punto de partida. MSC ofrecía a sus clientes la posibilidad de embarcar y desembarcar en Hamburgo, Amsterdam o Le Havre como puntos alternativos.




Como digo el MSC Magnifica es uno de los grandes protagonistas del año en la rada herculina con sus 9 visitas programada para el presente ejercicio de la que ya ha cubierto algo más de la mitad. En su anterior visita, que tuvo lugar el pasado 17 de junio, la agencia online de cruceros crucerator.com me invitó a realizar una visita a bordo del buque de MSC de la que publiqué un reportaje especial en el blog hace unos días. Si no tuvísteis la oportunidad de leerla os dejo a continuación los enlaces a los tres posts:



El pasado 17 de junio tuve la oportunidad de realizar una visita guiada a bordo del MSC Magnifica de las que os conté hace unos días mis impresiones en el blog.


En cuanto a barcos de pasaje el presente julio poco tiene que ver con los de otros años. Generalmente el séptimo mes del año suele suponer un periodo de descanso tras el trajín del primer semestre (sobre todo de abril a junio) y antes de encarar el segundo tramo fuerte de la temporada, que por estas aguas suele iniciarse a mediados de agosto. Este año sin embargo no habrá respiro; para el presente mes se esperan un total de 8 escalas de buques de cruceros, una cifra realmente destacada. Tras la primera de las visitas protagonizada ayer por el Magnifica, que repetirá el próximo día 22, el testigo lo recogió hoy mismo el Ventura, que  regresará el día 10 trayendo en total en estas dos visitas a más de 6.000 pasajeros a la urbe herculina. El día 12 tendrá lugar una de esas escalas especiales con la visita del exclusivo buque The World, un navío-residencia que además pernoctará en la ciudad. . El plato furte llegará el día 18 con el portentoso Britannia y sus 3.600 pasajeros. La nota de lujo la aportará la jornada del 20 el buque Europa 2, catalogado como el mejor buque de cruceros del mundo. El mes lo cerrará otro navío de la británica P&O, el Aurora, con su escala programada para el día 23. En total serán unos 18.000 cruceristas los que lleguen a la ciudad, lo que en pleno mes de julio es todo un récord por estas aguas.


El exclusivo navío-residencia The World será una de las escalas destacadas este mes en el puerto herculino.


Volviendo al protagonista de la jornada de ayer el Magnifica puso fin a su corta estancia en los muelles coruñeses a las 15:00 horas, momento en el que la nave zarpó rumbo a su siguiente destino, el puerto de Amsterdam.


Se va, pero regresa el próximo día 22.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

sábado, 30 de junio de 2018

Legendario Belem




El parón que vivimos estos días en la ciudad en términos de actividad crucerística me brinda la oportunidad de dedicarle algo de espacio en el blog a otros especímenes interesantes que se dejan ver de cuando en vez por aguas de la ría herculina. He de reconocer que pese a ser un apasionado del mundo naval en general tengo mis preferencias; tras los cruceros (obvio) mis favoritos sin lugar a dudas son los veleros y siempre que puedo y me entero de la llegada de un bello ejemplar acudo a fotografiarlo e indago hasta donde soy capaz para conocer la historia que se esconde tras el precioso navío que aparece ante el objetivo de mi cámara. Si el que nos visita, como es el caso del post de hoy, es uno de los grandes veleros más famosos del mundo junto al italiano Amerigo Vespucci y nuestro J.S. de Elcano ya ni les cuento. El pasado fin de semana los coruñeses recibíamos la visita de un pedacito de historia flotante, una leyenda de los mares a nivel mundial catalogado como monumento nacional en su país de origen, Francia. Les hablo del mítico Belem, uno de los veleros de tres mástiles más antiguos de Europa que a día de hoy surcan las aguas. Para los que no conozcáis la historia de este histórico navío os la cuento a continuación.


El pasado fin de semana el puerto coruñés recibió la visita del histórico Belem.


Para comenzar la historia del Belem hay que remontarse al s. XIX (como lo oyen) y es que este monumento naval fue botado el 10 de junio de 1896, sólo siete meses después de su encargo a los astilleros Dubigeon en Chantenay Sur Mer (Francia) por parte de la compañía Denis Crouan et filles para ser usado en el transporte de cacao y chocolate por las Antillas. Se trata de un velero de tres mástiles con aparejo de bricbarca formado por 21 velas y que tiene unas dimensiones principales de 58´8 metros de eslora, 8´8 metros de manga y un calado de 3´3 metros. Su altura alcanza los 34 metros.


Cuesta creerlo pero el Belem vio la luz en el S.XIX.


Paradojas de la vida el buque de las fotos y que atesora 122 años bajo sus cuadernas estuvo a punto de ser destruido en su viaje inaugural a causa de un gran incendio que lo dañó seriamente. No fue la única ocasión que esquivó un fatal destino; en 1902 durante una de sus rutas por la isla de Martinica, el Belem sobrevivió a la brutal explosión del Monte Pelée al negársele la entrada a puerto por falta de espacio, teniendo que atracar al otro lado de la isla. El buque ayudó a los tres únicos supervivientes de entre las más de 29.000 personas que perdieron la vida aquel fatídico 8 de mayo. Durante su periplo como integrante de la flota de las Antillas el Belem, que recibe su nombre de la ciudad homónima brasileña que era cabecera en muchas de sus travesías, realizó un total de 33 campañas hasta su retirada comercial en enero de 1914 al quedarse obsoleto ante los modernos barcos de vapor.


(Foto: Richard Tanguy)


Ese mismo año el Belem fue comprado por 3.000 libras por el Duque de Westminster con el propósito de convertirlo en un yate de vela para lo cual el buque sufrió importantes transformaciones como la incorporación de dos motores Bollinder de 250 CV. Interiormente la bodega pasó a albergar la zona de camarotes y todos los espacios públicos se forraron de caoba y otras materias nobles. Comprado posteriormente por Sir Arthur Ernest Guinness, fue rebautizado como Fantôme II realizando a partir de entonces largos viajes hasta el inicio de la II Guerra Mundial. Durante el conflicto armado el velero se refugió en la isla de Wight donde milagrosamente sobrevivió a los bombardeos alemanes aunque sufriendo graves daños en su aparejo. Durante este período sirvió de base a una unidad de las Fuerzas Navales de la Francia Libre. Tras la muerte de Guiness en 1949 el barco fue adquirido tres años más tarde por la Fundación Cini de Venecia, que lo rebautizó como Giorgio Cini, siendo reaparejado como goleta para su uso como buque escuela.


La preciosa biblioteca a bordo del Belem.
(Foto: Benjamin Decoin)


En 1972 el Arma de Carabinieri lo compró por la suma simbólica de una lira, con el propósito de tener una nave de entrenamiento pero su falta de mantenimiento a lo largo de los últimos años habían hecho mella en el barco e hicieron inviable el proyecto, por lo que en 1976 los militares lo cedieron a un astillero veneciano pasando a estar de nuevo en venta. La casualidad hizo que un apasionado por los navíos, Luc-Olivier Gosse, lo encontrara y que a través de una asociación el banco Caisse d'Epargne lo recomprara con idea de llevarlo de nuevo a Francia y devolverlo a su estado original. En septiembre de 1979 el Belem llegó remolcado al puerto de Brest tocando tierras francesas más de un cuarto de siglo después. Meses más tarde el buque fue cedido a la recién creada Fondation Belem, sus actuales propietarios, una asociación sin ánimo de lucro que fue la encargada de la recaudación de los fondos necesarios para su rehabilitación. Ésta se concluyó en 1984, el mismo año en el que el Belem pasó a formar parte del listado de Monumentos Históricos de Francia.


Una de las instantáneas más famosas de la fotografía naval a nivel mundial es ésta del gran Philip Plisson en la que se puede ver al Belem navegando en  un mar embravecido.
(Foto: Philip Plisson)


Desde su restauración el Belem ha participado habitualmente en eventos de gran renombre; así en 1986, realizó su primer viaje a Nueva York con motivo del centenario de la Estatua de la Libertad. En 2002 cruzó de nuevo el Atlántico para estar presente en los actos de conmemoración del centenario de la erupción de la Monte Pelée y del que el buque logró escapar milagrosamente un siglo antes. En 2008 participó en los fastos por el 400 aniversario de la ciudad canadiense de Quebec y en junio de 2012, el barco tomó parte en el Diamond Jubilee, la celebración del 60 aniversario del ascenso al trono de la Reina Isabel II de Inglaterra, siendo el único barco francés oficialmente invitado por la Reina a estos actos.


El Belem a su llegada a la ciudad el pasado día 22.


Además de en estas celebraciones el la Fondation Belem tiene un acuerdo con la Marine Nationale (la Armada Francesa) para llevar a cabo en el velero cursos de adiestramiento para sus jóvenes reclutas. El buque puede ser utilizado también como crucero chárter para la realización de travesías de 6 u 8 días, como la que lo trajo a nuestra ciudad el pasado día 22, y admite visitas en ciertos puertos donde atraca.


El Belem permaneció en A Coruña apenas día y medio.


Como véis toda una leyenda de los mares que esperemos regrese muy pronto a la ciudad herculina.



Salvo las que así lo indiquen, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

 

jueves, 28 de junio de 2018

MSC Magnifica. Desde el interior (Parte III)





Continúo con el reportaje especial dedicado al buque MSC Magnifica, al que tuve la oportunidad de subir a bordo hace unos días para realizar una visita guiada por su interior. En esta última entrega repasaré los bares y los lugares dedicados al ocio nocturno, pero antes comentaré brevemente un aspecto indispensable para las familias que se plantean hacer un crucero: las instalaciones para niños.


A continuación un breve apunte sobre las instalaciones para niños.


Existen navieras cuyo target de cliente son las parejas sin hijos y otras incluso dividen su flota entre barcos "familiares" y barcos "para adultos" como P&O. Como digno representante del segmento generalista MSC se cuida de tener diversión a bordo para todo el rango de edades y aquí se incluye también a los más pequeños. A diferencia de lo que sucede en los grandes navíos de última generación, convertidos ya en una suerte de parques temáticos flotantes con parques acuáticos y mil y una atracciones, la oferta de ocio para niños en el MSC Magnifica no es tan abundante pero como contrapunto presenta la ventaja de dividir los espacios por rangos de edades. Todas las instalaciones pensadas para el disfrute de los más pequeños se ubican en la cubierta 14 e incluyen varias salas y una zona de juegos exteriores que incluye una pequeña piscina.


Vista de la sala de juegos dedicada a los niños menores de 3 años.


Pasando ya a los espacios dedicados al ocio nocturno cabe hablar en primer lugar de la Discoteca T32, cuyo nombre tiene su origen en el número de casco que tenía el Magnifica durante su construcción en los astilleros STX France. Se ubica a popa de la cubierta 14 y su interior no se diferencia mucho de un salón convencional si no fuera por la pista de baile que cuenta con varios monitores y un avanzado sistema de iluminación para crear sorprendentes juegos de luces. En uno de los costados de la estancia sorprende la ubicación de una pequeña bolera con dos pistas. La discoteca no sólo tiene vida por la noche; durante el día se llevan a cabo en ella diversas actividades como clases de baile o concursos. Justo a la salida de la discoteca encontramos  la sala de cine 4D, que proyecta películas en tres dimensiones a las que se le añade el movimiento de las butacas, un sonido más envolvente y determinadas condiciones ambientales como por ejemplo el viento para que el espectador forme parte de la acción de la película. La sala tiene un aforo limitado a tan sólo 8 personas y un sobrecoste de 6 euros.


¿Una bolera en mitad de una discoteca? El Magnifica no deja de sorprendernos.


Sin lugar a dudas una de las estancias públicas más imponentes a bordo del MSC Magnifica es el Royal Theatre, el teatro de la nave, y que ocupa tres alturas a proa de las cubiertas 5, 6 y 7. Con un aforo de 1.240 personas, la magnificencia de la estancia una vez traspasamos sus puertas es ya de por sí todo un espectáculo que va más allá de los que allí se representan. La soberbia puesta en escena se consigue gracias a la conjunción de los tapizados de las butacas en verde y el enmoquetado en tonos azulados, todo ello complementado con una cuidada iluminación  que crea un ambiente abrumador para el espectador. Un 10 para el creadores de este espacio.


El espectacular Royal Theatre.


Otra de las instalaciones que no puede faltar a bordo de un barco de este tipo es el casino. El del Magnifica lo encontramos en la cubierta 7, a continuación del teatro, y recibe el muy apropiado nombre de Atlantic City Casino. Allí podemos tratar de hacer saltar la banca en alguna de sus numerosas máquinas tragaperras o jugando a la ruleta o al blackjack. En uno de los laterales hay una pequeña sala de póker con aforo para 28 jugadores.


Vista parcial del Atlantic City Casino.


 La oferta nocturna del MSC Magnifica se completa con una buena colección de bares y salones. A bordo del buque de MSC Cruises hay un total de 14 bares repartidos a lo largo y ancho de sus 16 cubiertas, muchos de ellos ya mencionados en este especial por encontrarse en los anexos de las piscinas o también como complemento de otras instalaciones como el casino o el spa. Además por toda la nave aparecen pequeños locales como La Gocce Bar, junto a la recepción, o el Cyber Café, donde podremos tomar un espresso mientras navegamos por internet. Por no extenderme mucho voy a repasar a continuación los tres bares/salones principales del MSC Magnifica.


Vista del Topazio Bar, un piano-bar situado en la cubierta 6 junto a la zona del duty free.


En primer lugar os voy a hablar del L´Olimpiade Sports Bar, posiblemente el local con más éxito a bordo del Magnifica. Se encuentra en la cubierta 7, posicionado en el lado de babor y hacia popa. Cuenta con numerosas pantallas de televisión que retransmiten diversos eventos deportivos mientras los cruceristas se toman una copa. Es por ello que esa estancia se convierte en centro neurálgico del barco durante estos días con la disputa del mundial de fútbol. Como buen bar de temática deportiva el L´Olimpiade está decorado con multitud de objetos de las más varidadas disciplinas deportivas, muchos de ellos pertenecientes a importantes figuras de su especialidad. L´Olimpiade cuenta además con una estupenda mesa de billar giroscópica que permite echar una partida sin que el movimiento oscilante del barco con mala mar afecte al juego.


En uno de los rincones del L´Olimpiade Sports Bar encontramos un trineo de bobsleigh que pertenece al medallista olímpico italiano Simone Bertazzo.


Si bien el L ´Olimpiade es el bar más exitoso a bordo, el más emblemático es sin lugar a dudas el Tiger Bar, situado en el centro de la cubierta 6. Todos los buques de la Clase Musica cuentan a bordo con un salón cuya decoración tiene como hilo conductor el mundo animal y que pese a tener una misma disposición, su decoración temática les otorga a cada uno de ellos una identidad propia. Así en el MSC Música hablamos del Il Tucano Lounge, en el MSC Poesia del Zebra Bar, en el MSC Orchestra es el Savannah Bar y en nuestra protagonista de hoy es el Tiger Bar. El efecto que esta estancia produce sobre el pasajero es perplejidad; el tapizado de los sofás y la moqueta siguen el mismo patrón rayado que emula al más grande de los felinos y sumerge al crucerista en una atmósfera muy sugerente. Es sin lugar a dudas el salón con más personalidad de toda la nave.


La decoración del Tiger Bar es cuanto menos sorprendente aunque tanta raya puede llegar a marear.


Por último me queda mencionar el L´Ametista Bar. Se trata del bar más grande del buque y se ubica a popa de la cubierta 7. Con un aforo de 330 butacas ofrece música en directo por las noches aunque también se utiliza para desarollar competiciones de karaoke, demostraciones culinarias o concursos de diversos tipos. Las tonalidades violetas son las dominantes y las que le confieren a esta sala un aspecto elegante y acogedor. A mí personalmente fue el bar que más me gustó.


Elegancia y amplitud son dos de las características más destacadas del L´Ametista Bar.


Precisamente fue en este salón donde finalizó la visita tomando un café mientras un representante de MSC España nos contó las bondades del producto ofrecido por la naviera transalpina. Durante la reunión también pudimos ver un vídeo de presentación de la Clase Seaside, la última generación de buques llegados a la compañía italiana y que suponen toda una revolución en su flota. Estos navíos dificilmente podremos verlos por A Coruña ya que están pensados para operar en el Caribe. Respecto al MSC Magnifica las conclusiones que extraigo tras la visita son más que positivas. Hace tiempo que pienso que MSC es una de las mejores propuestas para aquellos que deseen hacer su primera incursión en el mundo de los cruceros y tras lo visto en esta visita me reafirmo en mi idea. El Magnifica constituye una excelente opción porque posee las virtudes de un buque de gran tamaño, en el que hay una variada oferta de ocio sin alcanzar el mastodóntico tamaño de los megacruceros de reciente factura cuyos aforos de 4.000 o 5.000 turistas pueden llegar a producirnos cierta congoja. En el término medio está la virtud y en ese sentido el Magnifica hace honor a su nombre y se convierte en una magnífica elección.


La visita finalizó con una charla informativa acerca del producto MSC.


No quisiera finalizar este reportaje especial sobre el MSC Magnifica sin agradecer a MSC España y sobre todo a Gonzalo Rey, director del portal de cruceros crucerator.com el haber hecho posible esta visita a bordo. ¡Un millón de gracias!. Deseando repetir.




Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


lunes, 25 de junio de 2018

MSC Magnifica. Desde el interior (Parte II)





En la anterior entrada comenzamos la visita guiada a bordo del MSC Magnifica. Tras repasar las zonas públicas exteriores hoy es el turno de analizar los alojamientos y las opciones de restauraciones, dos aspectos fundamentales a la hora de elegir un crucero.


 Restauración y alojamientos, dos aspectos muy a tener en cuenta en nuestra elección de un crucero y que repaso en el post de hoy.


El MSC Magnifica ofrece un total de 1.259 camarotes divididos hasta en 11 categorías distintas que van desde los más asequibles camarotes interiores de 13 a 20 metros cuadrados, hasta las 52 suites situadas mayoritariamente a proa de las cubiertas 14 y 15 y que alcanzan los 30 metros cuadrados de tamaño. Pese a encontrarse la nave en el transcurso de un crucero, con las dificultades que eso conlleva, MSC tuvo la deferencia de mostrarnos 2 camarotes de distinta tipología, uno interior situado en la cubierta 12 y otro exterior con balcón en la cubierta 11.


Camarote interior del MSC Magnifica.


Personalmente ésta fue una de las partes de la visita que más me agradó puesto que ambas propuestas presentan un aspecto muy acogedor y actual gracias a las telas y materiales empleados así como a la paleta cromática y a los elementos decorativos usados. El exterior con balcón presenta ese plus que otorga su mayor tamaño (cuenta con una pequeña zona de sala de estar) y el efecto de la luz natural que elimina la sensación un tanto claustrofóbica del camarote interior. Todos los alojamientos incorporan cama de matrimonio o en su defecto dos camas gemelas, cuarto de baño con ducha, armario (un tanto pequeño), TV interactiva, teléfono, minibar, caja fuerte y aire acondicionado.


Vista de uno de los camarotes exteriores con balcón del MSC Magnifica. El buque cuenta con 837 alojamientos de este tipo o lo que es lo mismo, dos tercios de sus camarotes
presentan balcón privado.


Como en todos los barcos de su flota, MSC ofrece para aquellos clientes que quieran hacer de su viaje una experiencia aún más exclusiva la opción de escoger uno de los alojamientos de la categoría Áurea. Éstos se ubican a proa de las cubiertas 14 y 15, una situación privilegiada y que cuentan además con una serie de ciertos privilegios: embarque prioritario, la posibilidad de elegir horario y zona  reservada en restaurantes o acceso ilimitado a ciertas zonas del spa que para el resto de pasajeros presentan restricciones. Los cruceristas que se alojen en los camarotes áurea además pueden disfrutar de una zona de solárium de acceso exclusivo que está situada a proa de la cubierta 16, la más alta de la nave.


Las flechas naranjas indican la posición privilegiada que ocupan los camarotes de la clase Áurea.


Es hora de hablar de la oferta de restauración que ofrece el MSC Magnifica. Dejando de lado otros locales donde se puede picotear algo, el Magnifica cuenta con un total de 5 restaurantes de distinto tamaño y tipología que podemos dividir en dos grupos dependiendo de si su oferta está incluída en la tarifa del crucero o sin son alternativos y presentan un sobrecoste por su uso. Entre éstos últimos encontramos dos: L´Oasi, de temática árabe y situado a popa de la cubierta 13, y el Oriental Plaza, en el centro de la cubierta 7 y cuya especialidad es la comida asiática.



Arriba: El Oriental Plaza es uno de los dos restaurantes temáticos de pago que ofrece el MSC Magnifica
Abajo: Cuenta con una sofisticada ambientación y es sin lugar a dudas el restaurante que más entra por el ojo.



Entre los restaurantes incluídos en la tarifa el más demandado por el pasaje es el Sahara Buffet, que se ubica en la cubierta 13 hacia popa tras la zona de piscinas. De amplio tamaño ofrece una estudiada distribución entre líneas e islas de productos que favorece el flujo de personas incluso a las horas con mayor afluencia. Otra de sus virtudes es que ofrece la posibilidad de llevarse algo a la boca casi a cualquier hora de la jornada ya que permanece abierto de manera  ininterrumpida 20 horas al día.



El buffet del MSC Magnifica cuenta con varias islas (arriba) y líneas (abajo) además de una disposición simétrica para favorecer el flujo de personas en las horas más concurridas del día.



La función de restaurante principal de la nave recae por igual en dos espacios; por un lado el elegante Quattro Venti (cubierta 6) y por otro el L´Edera, situado justo un piso por debajo. Ambos tienen un espacio amplio y gozan de una buena distribución que permite encontrar zonas donde socializar con otros pasajeros pero también presentan rincones más reservados para cuando queramos una velada íntima. Se trata de restaurantes de tipo convencional, a la carta, pero cuentan con un pequeño buffet en el que poder servirse uno mismo cuando ninguno de los platos que componen el menú llame nuestra atención.



Arriba: Junto al Quattro Venti el L´Edera realiza las funciones de restaurante principal en el MSC Magnifica.
Abajo: En su decoración predominan los tonos turquesas que dan un aspecto muy agradable y diáfano al salón.



Durante la visita a la nave, MSC nos ofreció un almuerzo en el restaurante L´Edera con el que pudimos conocer algo más sobre la reputada propuesta culinaria de la naviera italiana, una de las más valoradas de su segmento. Ojo, nadie debe llamarse a error con esta afirmación; para gozar de una experiencia sublime en este terreno  tendríamos que apuntar al segmento de lujo (incluso en alguna naviera de corte premium las expectativas de los paladares más exigentes no quedarían satisfechas), pero sí que es cierto que para tratarse de una naviera de corte generalista la calidad de los platos de MSC hace muchos años que supera a la competencia. Entre las opciones ofrecidas el día de la visita había platos como ensalada Madison con espinacas tiernas, queso azul, nueces y pasas, o filete de cabracho asado con hierbas mediterráneas.



Pasta linguine con almejas (arriba) o hamburguesa del Chef (abajo), dos de las propuestas que probé a bordo del MSC Magnifica.



De momento lo dejamos aquí. En la siguiente entrada analizaré las diversas opciones de ocio nocturno que ofrece el MSC Magnifica a sus pasajeros.





Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.