lunes, 13 de agosto de 2018

Nos visitó... Magellan





Hoy nos visitó el buque de cruceros Magellan.




Procedente de Dublín, el Magellan, que pertenece a la naviera británica Cruise & Maritime Voyages, llegó poco antes de las nueve de la mañana siendo recibido por una fina lluvia que afeó en parte la maniobra de entrada. A bordo del buque de bandera bahameña viajan unos 1.100 pasajeros que acaban de dar comienzo a sus vacaciones, un crucero de 16 noches de duración cuya primera escala ha sido nuestra ciudad. Tras ella será el turno de Gibraltar, ArrecifeLa Palma, Tenerife, Funchal, Lisboa y Liverpool antes de regresar a Dublín el próximo día 26.


La lluvia dificultó la labor fotográfica de la maniobra de llegada del Magellan. Afortunadamente fue cuestión de unos pocos minutos.


La de hoy es la segunda visita que el Magellan realiza en nuestro puerto en lo que va de año tras la protagonizada el pasado 1 de agosto, un dato que podría hacernos pensar que este navío es todo un habitual por aguas herculinas; nada más lejos de la realidad: pese a que nos hallamos ante todo un veterano de los mares su debut en A Coruña tuvo lugar en julio del año pasado.




El actual Magellan vio la luz en 1985 bajo el nombre de Holiday y fue construído en  los astilleros daneses Aalborg Vaerft como encargo para la naviera norteamericana Carnival Cruises. Se trata de un buque de 46.052 toneladas de registro bruto que cuenta con unas dimensiones principales de 221´3 metros de eslora, 28´1 metros de manga y un calado de 7´7 metros. La propulsión del conjunto corre a cargo de dos motores diesel Sulzer capaces de producir 22.360 KW y que impulsan las nave por medio de sus dos hélices hasta los 21 nudos de velocidad máxima.  Tras sus numerosas reformas su capacidad a día de hoy se sitúa en los 1.452 pasajeros en acomodación normal a los que hay que sumar los 660 miembros de su tripulación. En las 9 cubiertas de pasaje en las que se estructura el navío se reparten sus 726 camarotes de los que tan sólo 10 (poco más del 1%) presentan terraza privada, algo que denota sus más de tres décadas de vida marinera.

 
El Magellan enseñándonos el cu.. la popa.


 Tras nueve horas de estancia a las seis de la tarde el Magellan partió puntual hacia su siguiente destino, la colonia británica de Gibraltar. El buque regresará a A Coruña el próximo 9 de octubre.




 Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

viernes, 3 de agosto de 2018

Todo un navegante





Lo que bien empieza bien acaba. Agosto acaba de dar  comienzo y no ha querido dejar pasar ni una siola jornada sin ver a un buque de cruceros atracado en la dársena herculina en una declaración de intenciones de lo que será el presente mes en el apartado crucerístico, si bien habrá que esperar a la segunda quincena del mismo para apreciar un movimiento importante en esta materia. De momento el encargado de inscribir su nombre como primer crucero del mes en A Coruña ha sido el buque Magellan, que nos visitaba el pasado miércoles.


El Magellan estrenó el casillero de cruceros en agosto el pasado día 1.


Procedente de Dublín, el Magellan llegó a aguas herculinas sobre las diez y media de la mañana, una hora poco habitual para este tipo de unidades en nuestro puerto y que permitió a los shipspotters y "afotadores" habituales evitarse el preceptivo madrugón para inmortalizar la llegada. En el barco, propiedad de la naviera británica Cruise & Maritime Voyages, viajan a bordo unos 1.300 pasajeros que estos días se encuentran inmersos en un crucero de 12 noches de duración y del que nuestra ciudad es su primera parada tras partir el lunes de la mencionada capital irlandesa. Tras A Coruña la nave hará escalas en Cádiz, Gibraltar, Lisboa, Leixoes, La Rochelle y Liverpool antes de regresar a Dublín el próximo día 11.


El Magellan a su llegada a la ciudad herculina el pasado miércoles.
(Foto: José Luís Porta)


Cruise & Maritime Voyages o CMV como es conocida en el mundillo (iniciales que luce también su logo), es una de esas compañías que suelen gustar al aficionado naval debido a que su flota la componen en su totalidad navíos clásicos (unos más que otros) de los que cada vez cuesta más ver entrando o saliendo de un puerto y que se alejan totalmente en forma y tamaño de las nuevas y mastodónticas construcciones actuales. Así los colores de la naviera inglesa están defendidos a día de hoy por dos auténticas reliquias como el Astoria (de 1948 pero reconstruido a finales de la década de los 80) y el legendario Marco Polo, un bellísimo navío de origen soviético que data de 1965. Completan la alineación el Astor (con 37 años a sus espaldas), nuestro protagonista de hoy, y su actual buque insignia, el Columbus (1989), que debutó en aguas herculinas el año pasado. 2019 traerá como novedad la incorporación de un nuevo fichaje, el actual Pacific Eden (1994) y que será rebautizado, como es tradición en la casa, con el nombre de un afamado explorador; en este caso Vasco de Gama.




El navío que nos ocupa hoy delata de manera descarada con su aspecto que su génesis se produjo en algún momento de las últimas décadas del pasado s.XX. Fue en 1985 cuando nuestro protagonista vio la luz en los astilleros daneses Aalborg Vaerft y por aquel entonces no lucía un nombre tan aventurero como el que porta actualmente sino uno bastante más lúdico: Holiday. Fue un encargo de la Carnival Cruises, la poderosa naviera norteamericana a la que podemos atribuirle el mérito de inventar el concepto de crucero moderno. Puede que hayan pasado 33 años desde su nacimiento pero a pesar de ello el ahora Magellan no oculta sus raíces; basta mirar a los más alto del buque para ver la icónica chimenea de los conocidos como "Fun ships" de Carnival con su forma de cola de ballena.


La chimenea de todos los buques de la naviera Carnival tiene la forma de una cola de ballena sumergiéndose en el agua. Pese a que en otros ex-barcos de la compañía norteamericana esta caracterísitica fue modificada, el Magellan sigue luciendo tan peculiar estructura.


Tras pasar 9 horas atracado en el muelle de trasatlánticos minutos antes de las ocho de la tarde el Magellan se hizo de nuevo a la mar en una maniobra de salida que quedó un tanto afeada por la intensa humareda con la que el veterano buque deleitó a los presentes antes de poner rumbo a tierras andaluzas. Tras esta visita el Magellan regresará a la ciudad en unos días, concretamente el próximo 13 de agosto. A ver si entonces se presenta con menos humos...




Agradecimientos a mi amigo José Luís Porta, autor de la preciosa foto del Magellan transitando por delante de la Torre de Hércules a su llegada a la ciudad.

Salvo las que indiquen lo contrario, las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

viernes, 27 de julio de 2018

Tenía que ser el Aurora




El pasado lunes el buque británico Aurora  realizaba su primera escala del año en los muelles herculinos y de paso cerraba la nómina de cruceros que nos han visitado durante este atípico mes de julio, que va a dejar en lo relativo a este tipo de tráficos unos números pocas veces alcanzados en nuestra ciudad como veremos a continuación.



Julio se cierra con la escala del Aurora.


Procedente de Southampton, su puerto base de operaciones, el buque de la P&O llegó al puerto herculino sobre las ocho de la mañana con unos 1.800 pasajeros a bordo, en su mayoría británicos. Éstos se encuentran disfrutando de un crucero de 12 noches de duración con salida y llegada en la mencionada ciudad inglesa y de la que A Coruña es su primera parada. Tras ella será el turno de Funchal, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Arrecife y Lisboa antes de regresar a casa el próximo 2 de agosto. Los precios para esta travesía partían desde los 1.600 euros. 




Pese a que aún le restan varias jornadas para llegar a su conclusión, el julio crucerístico coruñés, salvo visitas sorpresa de última hora, ha tocado a su fín con la escala del Aurora del pasado lunes y lo cierto es que la cosa no se ha dado pero que nada mal. Normalmente este mes supone en nuestro puerto un parón en lo referente a escalas de buques de pasaje cuya cadencia vuelve a incrementarse en agosto, sobre todo en su segunda quincena. Sin embargo este año julio nos ha dejado un total de 8 escalas y unos 17.000 cruceristas, lo que sin revisar a fondo datos anteriores me arriesgaría a decir que es todo un récord en el histórico de este mes.


El Ventura, con dos escalas, ha sido el buque que más ha contribuído a los excepcionales números logrados en el presente mes de julio.


Además de sumar un buen puñado de turistas al cómputo final del año, la escala del Aurora del pasado lunes sirvió para que el buque británico volviera a hacer gala de una de las que es, para su desgracia, sus principales señas de identidad: su querencia a protagonizar percances de diversa consideración, algo que contribuye a aumentar su leyenda de gafe dentro del sector que muchos achacan al hecho de que en su ceremonia de bautismo la botella de champán habitualmente empleada en este tipo de actos no se rompió al impactar contra el casco de la nave. Supersticiones aparte yo más que gafe prefiero definir al Aurora de una manera más cariñosa como "el pupas" de los cruceros. Sus contratiempos, de mayor o menor gravedad, son constantes desde el momento mismo en el que inició su carrera comercial, allá a mediados del año 2000. Como sería muy extenso (mucho) enumerar todos y cada uno de estos episodios, a continuación os dejo el enlace a una entrada publicada hace ya varios meses en este blog y en la que relataba el particular via crucis que el Aurora ha sufrido a lo largo de estos años:


El pasado lunes y durante su maniobra de salida el navío sumó una nueva muesca en su particular catálogo de incidencias, que a nivel local presenta ya varios tomos.


El Aurora ha sufrido a lo largo de sus 18 años de vida numerosos contratiempos que le han granjeado una inmerecida fama de gafe. En la imagen lo podemos ver con sus antiguos colores saliendo de la ciudad hace ya unos años.


A las cautro y media de la tarde, hora inicialmente prevista para la partida, el Aurora inició la maniobra de desatraque sin que nada hiciese presagiar el posterior desenlace de la misma. Una vez soltado amarras y separado del muelle el buque se detuvo y permaneció inmóvil en esa posición para a continuación invertir sus movimientos  y regresar al punto inicial, haciendo firmes sus cabos de nuevo a los norays. En principio podría pensarse en alguna incidencia relacionada con el pasaje (falta de algún crucerista, emergencia médica...) pero la prolongada espera posterior sugiere que se trató de algún problema de índole mecánico, si bien no he podido confirmar este punto desde ninguna fuente fiable. Finalmente a las ocho y media de la tarde, con cuatro horas de retraso sobre el horario inicialmente anunciado, el Aurora se hacía de nuevo a la mar. El próximo 21 de agosto esperamos ver de nuevo por aguas coruñesas al buque de la P&O... o no, porque con el Aurora siempre has de aplicar aquello de "espera lo inesperado".



Secuencia de la frustrada maniobra de salida del Aurora el pasado lunes. Ésta se haría efectiva posteriormente con cuatro horas de retraso.
(Fotos: J. Daniel Díaz)


Agradecimientos a mi amigo J. Daniel Díaz, autor de las fotos de la (no) salida del Aurora del pasado lunes. El resto de las instantáneas son de mi archivo particular y corresponden a otras visitas de la nave.

Salvo las que indican lo contrario las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


lunes, 23 de julio de 2018

Nos visitó...MSC Magnifica





Ayer domingo recibimos una nueva visita de un buque que va camino de convertirse en un coruñés más; os hablo del MSC Magnifica.


El MSC Magnifica visitó nuevamente la dársena herculina.


Procedente de Le Havre la nave de MSC Cruceros llegó al puerto coruñés a las siete y media de la mañana, hora a la que embarcó el práctico encargado de llevar a la nave a su habitual atraque en el muelle de trasatlánticos. A bordo del Magnifica llegaron esta vez unos 2.400 pasajeros que realizan estos días una ruta de 12 días de duración visitando varias ciudades europeas, entre ellas y además de las ya citadas figuran Bilbao, Le Verdon, Amsterdam, Hamburgo y Southampton. MSC permitía para esta ruta realizar los embarques o desembarques en varios de estos puertos facilitando así al crucerista la organización del viaje.




Con la de ayer el MSC Magnifica suma su sexta recalada del año en el puerto herculino, lo que no es ni mucho menos un récord pero que sí lo convierten en el buque que más visitas nos ha hecho en el cómputo de estos 7 meses. Además la nave italiana tiene previsto seguir aumentando esta cifra antes de finalizar el año ya que aún tiene programadas 3 escalas más en aguas herculinas. Sólo el Ventura con 8 visitas previstas se quedará cerca de la marca conseguida por el Magnifica.




Tras una estancia que se prolongó por espacio de 9 horas, a las cinco de la tarde el MSC Magnifica dio por concluída su visita a tierras gallegas y partió rumbo a su siguiente destino, el puerto de Bilbao. El buque de bandera panameña regresará a los muelles herculinos el próximo 17 de agosto.


El MSC Magnifica regresará a nuestra ciudad el próximo 17 de agosto.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

domingo, 22 de julio de 2018

Ultralujo





El puerto de A Coruña recibió este pasado viernes la visita del buque de cruceros Europa 2, practicamente lo más lujoso y exclusivo que se puede ver hoy en día a flote sin entrar en el terreno de los yates privados.


Visita de relumbrón el pasado viernes en los muelles herculinos con la escala del Europa 2.


Procedente de la capital lusa, el Europa 2 llegó a aguas herculinas con las primeras luces del día para atracar en su habitual emplazamiento situado en el muelle de trasatlánticos. A bordo de la nave germana propiedad de la Hapag Lloyd Cruises llegaron a A Coruña casi 500 pasajeros que estos días realizan una travesía que muy acertadamente recibe el nombre de "From the Tagus to the Elbe", ya que transcurre desde Lisboa, donde desemboca el río Tajo, hasta la ciudad alemana de Hamburgo, situada a orillas del río Elba. Entremedias escalas en Bilbao, Saint Malo, St. Peter Port (Isla de Guernsey), Amberes, Amsterdam y por supuesto nuestra ciudad, primera parada de una singladura que no está al alcance de cualquier bolsillo; la tarifa de inicio para este viaje partía ya de los 6.100 euros.


Desde el mismo año de su debut el Europa 2 ha hecho de A Coruña una de sus paradas habituales cada temporada.


Que los precios de esta travesía sean tan desorbitados se debe a que el Europa 2 no es un buque de cruceros como los demás; hablamos de un navío perteneciente al sector lujo del mercado crucerístico, y dentro de este segmento tan elitista presume de ser uno de sus mejores exponentes sino el mejor; de hecho nuestro protagonista de hoy ha sido nombrado durante 5 temporadas consecutivas como el mejor buque de cruceros de la industria.




Construído en los astilleros STX France de la ciudad gala de Saint Nazaire y puesto en servicio en mayo de 2013 el Europa 2 es un buque de 42.830 toneladas de registro bruto que presenta unas dimensiones principales de 225´4 metros de eslora, 26´7 metros de manga y un calado de 6´3 metros. En sus 7 cubiertas de pasaje se distribuyen sus 258 suites, ya que no hay camarotes al uso. Todas ellas son exteriores, con terraza privada y con unos tamaños que oscilan entre los 34 y los 114 metros cuadrados. Sus  516 pasajeros de aforo máximo unido a su tamaño le otorgan al Europa 2 el ratio espacio/pasajero más alto de toda la industria crucerística a nivel mundial: 83. Este indicativo expresa por así decirlo "cuanto" barco le toca a cada crucerista y suele ser un baremo que señala la exclusividad de un navío. En alta mar el espacio es un lujo y cifras por encima de 40 ya son consideradas como la entrada a un nivel de servicio premium. Con su 83 el Europa 2 se sale literalmente de la escala.


El Europa 2 está considerado como el mejor buque de cruceros del mundo.


 La entrada en servicio del Europa 2 hace ahora 5 años supuso un punto de inflexión en la industria crucerística moderna gracias a los altísimos ratios de calidad que estableció y que superaron incluso a los ya de por si soberbios que presentaba su unidad hermana, el Europa, de tamaño algo inferior y del que nuestro protagonista calca sus líneas maestras. El buque alemán mima a sus acaudalados huéspedes con mil y una atenciones: Restaurantes sin turno asignado, piscina de agua salada y con techo retráctil para que pueda ser usada incluso en días con climatología adversa, dos simuladores de golf de los más avanzados del mundo, mayordomo personal las 24 horas del día en las suites de más categoría e incluso un equipadísimo hopital con puestos de diálisis y técnicos especializados al cargo para aquellos pasajeros que tengan que utilizarlos por razones de salud. Todo ello en un ambiente refinado pero nada pomposo, donde materiales nobles como la madera de teca, el ébano o el mármol revisten sus zonas comunes, decoradas por una impresionante colección de casi 900 piezas de arte contemporáneo de afamados autores valorada en unos dos millones de euros.




 Volviendo a la jornada del viernes el Europa 2 puso fin a su estancia en aguas coruñesas minutos antes de las séis de la tarde cuando el elegante navío de bandera maltesa soltó amarras y puso proa a su siguiente destino, la dársena de Getxo. El buque repetirá escala en A Coruña el próximo 30 de septiembre.


A las séis de la tarde el Europa 2 puso rumbo a Bilbao.


Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.


jueves, 19 de julio de 2018

Britannia estival





El puerto de A Coruña afronta unas jornadas atipicamente movidas en cuanto a tráfico crucerístico para la altura del año en la que nos encontramos con un total de 4 escalas en los próximos 6 días. La primera de ellas tuvo lugar en el día de ayer y estuvo protagonizada por el colosal Britannia


El buque Britannia abrió ayer unas jornadas de importante actividad crucerística en los muelles herculinos.


En su tercera recalada del presente año el Britannia llegó a la ciudad herculina sobre las siete de la mañana con unos 3.500 pasajeros a bordo que estos días realizan una travesía de una semana de duración con embarque y desembarque en la ciudad inglesa de Southampton. El viaje incluye paradas en las localidades de Santander, La Rochelle y Saint Peter Port (Isla de Guernsey), punto éste último de donde procedía la nave a su llegada a aguas herculinas.


El Britannia dejando atrás los faros de Mera.


Sin lugar a dudas el Britannia es uno de los buques de cruceros más importantes en la historia reciente de la ciudad. Su naviera, la británica P&O, es uno de los clientes más importantes del puerto herculino y la totalidad de su flota suele visitar el golfo ártabro con asiduidad. En ese sentido nuestro protagonista de hoy no ha sido una excepción; desde el año mismo de su debut, 2015, el Britannia ha hecho un total de 13 escalas en la urbe coruñesa, a una media de unas 3-4 visitas por año convirtiéndose en cada ejercicio en una de las naves de cruceros con más presencias en A Coruña.




Para el presente año el Britannia tiene previstas un total de 5 escalas en A Coruña, que aportarán unos 18.500 cruceristas al cómputo total del año. Sin lugar a duda su visita más importante será la que protagonice el próximo 13 de septiembre, día en el que el navío británico coincidirá en la ciudad con dos buques de la naviera Costa Cruceros, el Costa Mediterranea y el Costa Favolosa, y que convertirán esa jornada en el mayor desembarque de cruceristas en la historia del puerto herculino.


 Vista de proa del Britannia con la lancha de prácticos por su costado de estribor.


Volviendo a la jornada de ayer el Britannia puso fin a su estancia en aguas gallegas poco antes de las cinco de la tarde cuando el megacrucero británico zarpó rumbo a tierras cántabras.


Rumbo a Santander.



Las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.

domingo, 15 de julio de 2018

Un mundo aparte





A simple vista puede parecer un crucero. Uno más. Pero catalogar al buque protagonista de hoy en el blog como buque de cruceros al uso sería erróneo. De hecho nada es "al uso" en el The World, el navío más grande de su clase y que esta semana ha atracado en los muelles coruñeses por tercera vez en su historia.


El The World supone una de las visitas con más renombre dentro del panorama crucerístico en aquellos puertos donde recala.


Jueves. Primera hora de la mañana. Apenas quedan unos minutos para que el reloj marque las ocho cuando tras el Castillo de San Antón asoma la figura de un buque de pasaje de medio porte avanzando lentamente hacia su punto de atraque. Ni la hora ni el aspecto del recién llegado ayudan a que el acontecimiento levante mucha expectación; de hecho los pescadores que practican  su actividad favorita en la zona del Parrote ni siquiera apartan la vista de sus cañas para observar las evoluciones del barco que maniobra a tan sólo unos metros de ellos; a fin de cuentas es un buque de crucero más, uno de tantos que nos visitan. Nada de eso. El The World no es un crucero: es la nave residencial más grande y lujosa del mundo.


Asomando tras el castillo de San Antón el The World puede parecer un crucero más pero no lo es.
(Foto: José R. Montero)


El concepto de buque residencial surgió a finales de la década de los 90 del pasado siglo cuando un grupo empresarial norteamericano buscó abrir un nuevo nicho de mercado en el por aquel entonces cuadriculado sector crucerístico. ¿Y si en lugar de realizar una simple travesía por mar de unos cuantos días la gente pagara por vivir en él?. La idea, que de partida podía parecer salida de la cabeza de un demente, pronto demostró tener su hueco en el segmento y tras dos años madurando la idea se pusieron sobre la mesa los primeros bocetos del barco en cuestión. En un principio se diseñó un navío de una 85.000 toneladas pero tras un replanteamiento del proyecto se consideró más adecuado buscar un tamaño mucho más pequeño a fin de asegurar el éxito de esta alocada aventura comercial; a fin de cuentas si la cosa funcionaba siempre habría tiempo de construir una segunda unidad. El encargo  fue encomendado finalmente a los astilleros Fosen Mekaniske Verksted de la ciudad de Rissa (Noruega) y el buque vio la luz a principios de 2002. Las cifras del The World, como mencioné antes, son discretas y muy alejadas de las tendencias actuales en el mundo de los cruceros: 43.188 toneladas de registro bruto, 196´35 metros de eslora, 29´2 metros de manga y 6´7 metros de calado con 12 cubiertas entre las que se reparten restaurantes, piscinas y tiendas. Es aquí donde termina cualquier parecido que este buque pueda tener con una nave de cruceros convencional.


Discreto por fuera. Exclusivísimo por dentro.
(Foto: José R. Montero)


Libertad total es el denominador común sobre el que se articula el producto The World porque nada está cerrado y todo se realiza a libre elección del cliente, o mejor dicho del propietario: éste decide donde,  cuando y con qué invitados embarcar en el buque sin necesidad de preocuparse por si existe o no disponibilidad de alojamientos, ya que el cliente es el dueño del mismo. Esta característica provoca que el The World navegue casi siempre a media capacidad y que el número de tripulantes supere casi siempre al del pasaje, un ejemplo: a  A Coruña llegaron a bordo tan sólo 170 pasajeros, o lo que es lo mismo, una cuarta parte del aforo total del buque. La tripulación sin embargo la formaban 285 personas. Ninguna otra naviera en el mundo puede ni siquiera plantearse un ratio pasajero/tripulante similar.


(Foto: José R. Montero)


Este concepto de libertad se extrapola también a las rutas, las cuales no están predefinidadas por la naviera como es lo habitual; cada temporada los clientes deciden por consenso con el capitán cuales serán los itinerarios del próximo año y los lugares de escala estableciendo como única restricción aquellas de tipo técnico que impidan al navío recalar o navegar por el punto solicitado. El tiempo de estancia en cada destino también es una de las particularidades de este barco: son escalas largas; por lo general de dos hasta siete jornadas atracados en puerto.


El destino del The World lo eligen sus pasajeros, de ahí que se puedan dar imágenes tan curiosas como ésta.
(Foto: autor desconocido)


Los camarotes obviamente no existen a bordo del The World. Ni siquiera tiene sentido hablar de suites. En la nave de los millonarios como se la conoce en el mundo marítimo hay un total de 196 alojamientos, todos ellos exteriores, que se dividen en 88 estudios y 108 apartamentos. Los estudios se ubican en las cubiertas 6 y 7 y su tamaño va desde los 32 a los 62 metros cuadrados en los que encontramos mámol en los baños, algodón egipcio en las camas, equipos de imagen y sonido de última generación y cualquier otro lujo que se nos pueda pasar por la cabeza. El cliente tiene total flexibilidad total a la hora de adquirir alguna de los estudios del buque; éstos pueden ser alquilados por un período de tiempo a gusto del consumidor y que oscila entre los 30 y los 300 días dentro de un máximo de dos años, lo que da la posibilidad al que los alquile de elegir los itinerarios que más le gusten,  permitiendo que la naviera realquile su vivienda flotante cuando no la habite. Alojarse en una de los estudios del The World, como habéis podido imaginar no es precisamente barato; la noche sale por unos 1.000 euros, tarifa por la que podríamos pasar una semana de crucero en algun barco de una naviera generalista.


Por algo más de 1.000 euros puedes alojarte en el The World, eso sí, sólo una noche.


Pero si las cifras de los estudios os han dejado asombrados esperad a oír las de su más de un centenar de apartamentos. Situados a lo largo y ancho de las cubiertas más altas, de la 7 a la 11, su tamaño va desde los 103 a los 301 metros cuadrados y puesto que se trata de una propiedad los titulares pueden poner el apartamento a su gusto, lo que incluye desde el tipo de mobiliario a los colores de las paredes o las moquetas, de manera que no existen dos apartamentos iguales a bordo. Al igual que sucede con los estudios el tipo de contrato es personalizado para cada cliente y se pueden incluir numerosas cláusulas en base a la duración del alquiler, o los servicios contratados. Los precios de los apartamentos del The World oscilan entre los 3 y los 8 millones de euros por año a los que habría que añadir unos 800.000 euros al año en concepto de mantenimiento integral.



Arriba: Disposición de uno de los apartamentos más grandes a bordo del The World. Con más de 300 metros cuadrados cuenta con 2 habitaciones con vestidor independiente, 4 cuartos de baño, 2 terrazas, cocina, sala, y un enorme salón-comedor.
Abajo: Interior de uno de estos apartamentos. Como sus elementos son elegidos a la carta por sus propietarios no hay dos iguales en todo el barco.

(Fuente: aboardtheworld.com)


La prueba de que el concepto de buque residencial funciona es que en los próximos meses surgirán dos nuevas propuestas relacionadas con esta idea. La primera de ellas será la de Blue World Voyages, una nueva naviera norteamericana que iniciará operaciones el próximo año ofreciendo un producto enfocado hacia parejas y "singles" amantes del ocio activo y cuya flota funcionará en modo mixto, con camarotes al uso (pero del doble de tamaño que el estádar del sector) y otros que lo harán en régimen de alquiler a largo plazo. Todavía pendiente de confirmar parece que su primer buque será el actual Celestyal Nepheli, gemelo del Braemar, y que será sometido a una profunda remodelación para adecuarse a su nuevo cometido. Otra propuesta será la de la firma británica Storylines; aquí sus barcos sí serán completamente residenciales en un concepto que se asemeja más a lo ofrecido por The World. Con una previsión inicial de tres buques operativos a medio plazo esperan iniciar operaciones en agosto del próximo año y algunas fuentes apuntan a que su primera nave será el actual Marco Polo, el legendario navío ex-soviético que será reconvertido en un residencial flotante.


La firma Storylines lanzará en 2019 su nueva propuesta de barco residencial. Parece ser que el elegido será el buque Marco Polo.
(Fuente: Storylines.com)


Tras  40 horas de estancia en la ciudad finalmente el The World se hizo de nuevo a la mar en la medianoche del viernes poniendo rumbo a la dársena gala de Saint Malo. Por la atípica hora de salida se podría pensar que se tratase de un intento de pasar desapercibido y de esta manera alejar miradas indiscretas del selecto grupo de millonarios que conforman su pasaje. Es ese mismo grupo de millonarios en connivencia con el capitán los que han decidido que el próximo año no veamos al The World por nuestras aguas, así que habrá que esperar como mínimo al 2020 para ver al buque de pasaje más exclusivo del mundo de nuevo en aguas de la ría herculina.




Agradecimientos a mi buen amigo José R. Montero, autor de las fotos de la llegada del The World a la ciudad, muchas de las cuales ilustran el post de hoy.


Salvo las que indiquen lo contrario las fotos de esta entrada han sido realizadas por Diego Veiga. Por favor, respetad la autoría de todas ellas.